Está en la página 1de 9

LECCIÓN 4

CLAVES PARA UNA


VIDA FAMILIAR más
CONTENTA Y FELIZ
En estos tiempos difíciles en los que el matrimonio y la familia están bajo constante ataque,
¿pueden nuestras familias ser felices? Aunque lograrlo no es sencillo, contamos con ayuda.
Esta lección no es un manual completo de consejos matrimoniales, pero contiene
sugerencias y principios bíblicos muy importantes y confiables que, puestos en práctica,
seguramente harán que nuestras familias estén más contentas y sean más felices.

A. RENUNCIEN A LA RELIGIOSIDAD, Y HAGAN DE SU HOGAR UN TEMPLO, Y DE


SU FAMILIA UNA IGLESIA

1. El hogar como templo:

a. Juan 4:20-24 ¿Dónde dijo Jesús que Dios sería adorado en el futuro?
______________________________________________________________________________________________________

¿Cómo dijo Jesús que Dios sería adorado en el futuro?


______________________________________________________________________________________________________

b. Mateo 24:1-2 ¿Qué predijo Jesús a sus discípulos judíos que pasaría con el Templo de
Jerusalén? _________________________________________________________________________________________

c. Hechos 17:24-25 ¿Dónde dijo el apóstol Pablo a los atenienses que Dios vivía? ¿Dónde
dijo que no vivía?
______________________________________________________________________________________________________

______________________________________________________________________________________________________

d. A partir de estas declaraciones, los cristianos del siglo I entendieron claramente que
ahora el Espíritu de Dios vendría a vivir en el templo de su corazón, y que por ello los
viejos templos religiosos serían inútiles para ofrecer una adoración “en espíritu y en
verdad”. Más allá de toda antigua tradición religiosa basada en la adoración en templos,
el Nuevo Testamento señala que los primeros cristianos normalmente se reunían en
casas particulares para rendir culto al Padre y aprender los mandamientos del Hijo,
guiados en todo por el Espíritu Santo.

e. La primera forma de iglesia que debe conocer un matrimonio o


una familia espiritualmente sana, es la formada por la propia
familia; y el primer templo es la casa propia. Dejar esta
responsabilidad de liderazgo espiritual de la propia familia a
algún profesional de la religión, es en realidad irresponsable
por parte del esposo, pues de algún modo éste no entiende o no
quiere aceptar que él es el pastor en su propia iglesia, es decir,
de su propia esposa e hijos. Veamos ustedes los siguientes ejemplos extraídos de las
cartas de Pablo.

1
¿A quién mandó saludar el apóstol Pablo? (Transcriban sobre las líneas)

■ Romanos 16:3-5:
_____________________________________________________________________________________________________

■ Colosenses 4:15:
_____________________________________________________________________________________________________

■ Filemón 1-2:
_____________________________________________________________________________________________________

g. Reflexión:

En una civilización como la actual, que nos condiciona a dejar la


satisfacción de nuestras necesidades a expertos especializados a
cambio de un pago, damos por sentado que debemos llevar a
nuestros hijos a las escuelas para que los eduquen, y a nuestra
familia a los templos para que la pastoreen. Pero Dios nunca ha
pensado de esa manera. La responsabilidad de educar a los hijos
siempre ha sido de los padres; y la de pastorear a la familia, de los esposos. En este
tenor, ¿reúne usted en su casa a su familia como Iglesia, o prefiere llevarla a un templo
para adorar con la guianza de un profesional de la fe? ¿Piensa que es más fácil y cómodo
dejarle la responsabilidad del liderazgo espiritual de su familia a alguien más preparado
que usted en cuestiones de fe? Si no es así, ¿se reúne con su ágape familiar al menos
una vez a la semana? ¿Se reúne con su ágape al menos otra familia para orar, adorar,
leer y estudiar como comunidad cristiana? Si no es así, ¿le interesaría formar un ágape en
donde pueda gozar de una relación más cercana y comprometida con otros hermanos en
la fe, con quienes pueda compartir tanto la oración y la partición del alimento, como la
lectura y el estudio bíblico, y las penas y alegrías de la vida comunitaria? ¿Cree usted que
esto abonaría más a la estabilidad y felicidad de su matrimonio, en particular, así como de
su familia, en general? ¿Cómo se imagina que sería su ágape?

2. La familia y los hermanos en la fe como Iglesia comunitaria.

a. El correcto significado de Iglesia. La palabra griega para “congregación” (ekklesía) se


traduce “iglesia” en algunas versiones españolas, como la Reina-Valera. Pero el término
alude a un grupo de personas que se reúne con un propósito común, jamás a un
edificio (Comparen con Hechos 8:1; 13:1). Por tanto, los cristianos genuinos (los no
religiosos) no necesitaban antes ni necesitamos ahora adorar a Dios en edificios
religiosos adaptados y ornamentados para ese fin.

b. Total compromiso de la Iglesia con la verdad. Las reuniones que los cristianos judíos
del primer siglo celebraban en domicilios particulares (los llamados ágapes cristianos)
seguramente eran instructivas y edificantes en sentido espiritual. Tertuliano (c. 160-220
d. C.), uno de los primeros escritores apologistas latinos, escribió con respecto a estos
ágapes: “Nos reunimos para la lectura de las Sagradas Escrituras […] Cultivamos con
palabras santas la fe, alentamos la esperanza, aseguramos la confianza” (El Apologético,
Cáp. 39).

c. Total compromiso de los ágapes (la Iglesia en casa) con la justicia. El historiador
Plinio el Joven del siglo II d. C. escribió que cuando los cristianos fueron perseguidos por
el imperio y llevados a interrogatorios para dar razón de su “secta”, ellos “…afirmaban que
toda su culpa o error consistía en que tenían el hábito de reunirse cierto día fijo antes del
amanecer, y que ahí cantaban en versos alternados un himno a Cristo como a un dios, y
que se sometían a un juramento solemne, y no a hechos malvados de ninguna clase, sino
más bien a nunca cometer fraude, robo ni adulterio; a nunca falsear su palabra, ni a negar
algo que se les hubiera confiado cuando fueran llamados a dar cuenta de ello” (Epístolas
10:96).

2
d. Fin del compromiso de los ágapes con la construcción de templos. El Dr. en historia
John L. von Mosheim explica con respecto a la iglesia primitiva que “lo que irritaba a los
romanos contra los cristianos era la sencillez de su adoración, que en nada se parecía a
los ritos sagrados de otros pueblos”. Y añade: “No tenían ni sacrificios ni templos ni
imágenes ni oráculos ni órdenes sacerdotales, lo cual era suficiente para deshonrarlos a
los ojos de la multitud ignorante, que se imaginaba que no podía existir ninguna religión
sin estos elementos. Por ello se les despreciaba como si fueran ateos; y, según las leyes
romanas, a los acusados de ateísmo se les consideraba la escoria de la sociedad
humana” (L. von Mosheim, 2006).1

e. Fin del compromiso de los ágapes con el sacerdocio católico o evangélico. La


división de los creyentes entre clérigos (miembros de alguna clase sacerdotal) y laicos
(de “laos”: gente deseducada del pueblo) fue rechazada por los hermanos de la Iglesia
primitiva al ser guiados por el Espíritu de Dios. No se conocían tales distinciones entre los
miembros de los ágapes (las congregaciones cristianas del primer siglo). Al respecto, el
Dr. Mario E. Rivera, en su tesis doctoral titulada La Iglesia como comunidad redentora y
terapéutica, ha dicho lo siguiente: “Si la Iglesia no es una comunidad genuina no podrá
cumplir su verdadero llamado. Su vida debe ser una vida de comunidad. Esto significa
entre otras cosas que en una iglesia cristiana genuina no hay lugar para la dicotomía entre
ministros y laicos. Dicha dicotomía es el resultado de un error que se introdujo [...] en los
primeros siglos de la Iglesia, y el cual dio origen a las jerarquías eclesiásticas. Tal error no
fue nunca el espíritu de la comunidad cristiana primitiva” (Rivera, 1979:50,51).2

3. Conclusión:

“¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita
en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque
el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. […] ¿Acaso no saben
que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han
recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños” (1ª Corintios 3:16;
6:19). “Nosotros somos templo del Dios viviente. Como él ha dicho: «Viviré con ellos
y caminaré entre ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo».” (2 Corintios 6:16). “Por lo
tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros
de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los
profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular. En él, todo el edificio, bien
armado, se va levantando para
llegar a ser un templo santo en el
Señor. En él, también ustedes son
edificados juntamente para ser
morada de Dios por su Espíritu”
(Efesios 2:19-22). “Cristo es la piedra viva,
rechazada por los seres humanos, pero
escogida y preciosa ante Dios. Al acercarse
a él, también ustedes son como
piedras vivas, con las cuales se
está edificando una casa
espiritual. De este modo llegan a ser un
sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios
espirituales que Dios acepta por medio de
Jesucristo” (1 Pedro 2:4-5).

1
L. von Mosheim, John (2006): Historical Commentaries on the State of Christianity During the First Three Hundred and Twenty-Five Years from the
Christian Era, Vol I, p. 35.
2
Rivera, Mario E. (1979). La Iglesia como Comunidad Redentora y Terapéutica; Tesis doctoral; San Juan, Puerto Rico.
3
B. ACEPTEMOS EL PAPEL QUE DIOS HA DADO AL HOMBRE Y A LA MUJER EN
EL MATRIMONIO Y EN LA FAMILIA

1. El papel del esposo:

a. Para que una familia funcione como debe, alguien tiene que tomar las decisiones y
asumir la responsabilidad por tales decisiones. Sabemos que Dios ha encargado esta
responsabilidad al esposo. Parafraseen los siguientes dos pasajes:

► 1ª Corintios 11:3 _____________________________________________________________________________

► Efesios 5:23 __________________________________________________________________________________

Sin embargo, esta posición no le da derecho a ser un tirano abusivo. Tampoco lo


autoriza a descuidar sus obligaciones, lo cual le haría perder el respeto de su esposa y le
impondría a ella cargas innecesarias.

b. Dios espera que el hombre se esfuerce por cuidar y honrarla a su esposa,


considerándola su preciada y confiable compañera. El esposo cristiano no exige que su
esposa lo respete. Más bien, le da un trato a su esposa “con respeto, ya que como mujer
es más delicada” (1ª Pedro 3:7). ¿Qué quiere decir esto? Que él siempre trata bien a su
esposa. También le habla con respeto y es compasivo con ella tanto si están solos como
si están con otras personas. De esta forma demuestra que su esposa es muy valiosa para
él (Proverbios 31:28). Cuando el esposo trata a su esposa con amor, ella lo ama y lo
respeta, y Dios el Señor bendice su matrimonio. Lean y transcriban el núcleo de los
siguientes versos:

► 1ª Timoteo 5:8 ________________________________________________________________________________


► 1ª Pedro 3:7 ___________________________________________________________________________________

De hecho, ¿qué dice Efesios 5:28?, transcriban: _____________________________________________

______________________________________________________________________________________________________

c. El esposo que ama a su esposa valora sus habilidades y talentos, y escucha con
respeto sus opiniones, especialmente cuando se trata de asuntos familiares. No debe
imponer su punto de vista tan solo porque es el cabeza-responsable de la familia.
¿Recuerdan la vez en que Abraham se negó a seguir un consejo sabio que le dio su
esposa sobre un problema familiar? ¿Qué le dijo Jehová Dios? (Génesis 21:9-12)
______________________________________________________________________________________________________

Abraham accedió con humildad y, en consecuencia, su familia disfrutó de paz y unidad,


así como de la bendición divina. ¿No podría Dios estar hablándote a través de tu esposa
acerca de algún tema importante, con respecto al cual ella tiene una mejor perspectiva, o
al menos una perspectiva femenina?

2. El papel de la esposa:

a. Justo antes de crear una esposa para el primer Adán, Dios dijo: “No es bueno que el hombre esté
solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada” (Génesis 2:18). Una “ayuda adecuada” o “complemento”
es una cosa que se añade a otra para mejorarla o completarla. De modo que Dios creó a la
mujer, no para ser igual al hombre ni para competir con él, sino para completarlo a él. Juntos podían
obedecer el mandato divino de tener hijos y poblar la Tierra (Génesis 1:28).

b. Para que las mujeres pudieran cumplir con su papel, Dios las creó con los atributos ideales, tanto
en sentido físico como cognitivo y sentimentativo. Cuando los usan con sabiduría y amor, estos
atributos contribuyen en gran manera al éxito del matrimonio y a la estabilidad y felicidad de sus
esposos. Para Dios, una mujer así merece alabanza (Lean Proverbios 31:28,31).

4
c. Dios le ha encargado a la esposa un trabajo importante y digno en la familia. Es la socia
de su esposo (Malaquías 2:14). Por eso, cuando se toman decisiones en familia, la
esposa puede decir con respeto lo que piensa y lo que siente. Pero siempre respeta lo
que al final decide su esposo. Por supuesto, un buen esposo escucha a su esposa
(Proverbios 31:10-31). Si ella lo ama y lo apoya, toda la familia se beneficia. Todos viven
felices y en paz. Además, el esposo y la esposa son más felices porque saben que Dios
está contento con ellos: Efesios 5:22 ____________________________________________________________

3. Esposos y esposas, reflexionen por separado los siguientes temas: Partiendo de


la realidad psicológica de que todas las mujeres tienen la necesidad de tener (1)
atención, (2) protección, (3) provisión, y (4) posesión para gozar de completa salud
bio-psico-social...

ESPOSO: ESPOSA:

¿Le pone suficiente atención a la persona de ella, esté o no esté ¿Cree usted que él le pone suficiente atención a usted, esté o no
ATENCIÓN

presente? Es decir, cuando ella no está presente, ¿aun así, esté presente? Es decir, cuando usted no está presente, ¿aun
sigue pensando en ella, y se lo dice o se lo demuestra de algún así, sigue él pensando en usted, y él se lo dice o se lo demuestra
modo? ¿Sabe ella que está en sus pensamientos de usted todo de algún modo? ¿Sabe usted que está en los pensamientos de
el día? ¿Son esos pensamientos agradables o desagradables? él todo el día? ¿Siente usted que esos pensamientos son
¿Cómo es la calidad de su atención hacia ella? agradables o desagradables? ¿Su atención es de calidad?

¿Siente usted la necesidad de ser protegida y de que miren por


¿Siente usted la necesidad de protegerla y de mirar por su
su seguridad e integridad bio-psico-social? ¿Se muestra usted
seguridad e integridad bio-psico-social? ¿Siente que ella se
ante él como una persona que se puede cuidar a sí misma?
muestra ante usted como una persona que se puede cuidar a sí
¿Está usted tomando el liderazgo de la dinámica de su familia?
misma? ¿Está usted tomando el liderazgo de la dinámica de su
¿Por qué? ¿Siente usted que él no puede tomarlo? ¿Le está él
familia? ¿Le está dejando el liderazgo a ella? Si no se lo deja,
dejando el liderazgo a usted? Si no se lo deja, ¿usted de todas
PROTECCIÓN

¿siente que, de todas maneras, ella lo va a tomar? ¿Parece que,


maneras, lo va a tomar? ¿Al casarse con él, usted buscaba más
al casarse con usted, ella buscaba más bien alguien para quien
bien alguien para quien ser una madre protectora, en vez de
ser una madre protectora, más bien que alguien que pudiera
alguien que pudiera protegerla a usted y ver por sus
protegerla y ver por las necesidades de ella? Con su esposa,
necesidades? Con su esposo, ¿se siento usted más como una
¿se siento usted más como un hijo protegido, que como un
madre protectora, que como una mujer protegida por un heroico
heroico varón protector? ¿Se siente admirado por ella? ¿Se
varón? ¿Siente admiración por él? ¿Se siente usted orgullosa de
siente ella orgullosa de usted y de sus “poderes” y habilidades
él y de sus “poderes” y habilidades para salvarla de todo tipo de
para salvarla de todo tipo de situaciones? ¿Recurre ella a usted
situaciones? ¿Recurre usted a él cuando se siente vulnerable y
cuando se siente vulnerable y necesitada de algún modo? ¿Es
necesitada de algún modo? ¿Es él su varón en ese sentido? ¿Es
usted su varón en ese sentido? ¿Es usted el “Chapulín Colorado”
él un “Chapulín Colorado”, con cuya “astucia” usted se siente
de ella, con cuya “astucia” ella se siente segura y salvada?
segura y salvada?

¿Cree usted ser un buen proveedor para ella y sus hijos? ¿Es ¿Cree usted que él es un buen proveedor para usted y para sus
ella la que en realidad más provee para las necesidades hijos? ¿Es usted la que en realidad más provee para las
económicas de la casa? ¿Siente usted que ella está tan necesidades económicas de la casa? ¿Siente usted que está tan
PROVISIÓN

empoderada por su trabajo y capacidad para generar ingresos, a empoderada por su trabajo y capacidad para generar ingresos, a
tal grado que lo que usted gana es visto sólo como algo extra tal grado que lo que gana él es visto sólo como algo extra que
que complementa la quincena? ¿Cree usted que el complementa la quincena? ¿Cree que el empoderamiento que le
empoderamiento que le dan a ella tanto su trabajo como su dan a usted tanto su trabajo como su capacidad de generar
capacidad de generar ingresos, le hace sentir a ella que no tiene ingresos, le hace sentir a usted que no tiene mucha obligación
mucha obligación de someterse al liderazgo de usted en sentido de someterse al liderazgo de él ni en sentido espiritual, ni
espiritual, ni económico, ni social? económico, ni social?

¿Cree usted que ella es suficientemente suya? ¿Cree que la ¿Cree usted ser suficientemente de él: que él la posee en todo
posee en todo sentido? ¿Cree poder tomarla (en sentido sexual sentido? ¿Cree que él se siente libre de tomarla a usted (en
POSESIÓN

o en otro sentido) casi en cualquier momento que usted la quiere sentido sexual o en otro sentido) casi en cualquier momento que
y la necesita? ¿Cree usted que ella lo necesita para sentir que él la quiere y la necesita? ¿Usted lo necesita para sentir que en
en verdad es completamente de usted? ¿Cree que ella pasa más verdades es completamente de él? ¿Cree usted pasar más
tiempo con otras personas (incluido Dios) que con usted? ¿Cree tiempo con otras personas (incluido Dios) que con él? ¿Cree que
que Dios la posee más que lo que la posee usted? ¿Quién o qué Dios la posee más a usted que lo que la posee él? ¿Quién o qué
cree usted que la posee más a ella? ¿De qué o quién siente más cree usted que la posee más que él? ¿De qué o quién siente él
“celos” usted (incluido Dios) porque la posee más que usted? más “celos” (incluido Dios) porque la posee más que él?

5
C. CULTIVEN LA ESPIRITUALIDAD JUNTOS COMO PAREJA

1. La espiritualidad como cultura del espíritu


a. Hay al menos cuatro dimensiones que conforman nuestro ser humano: la dimensión
biológica (soma), la dimensión psicológica (psique), la dimensión social (socio), y la
dimensión espiritual (pneuma). Para que cada una de estas dimensiones de nuestro ser
pueda tener vida y funcionar como debe, hay que proporcionarle el “alimento”
adecuado. Sin este alimento adecuado no es posible ni la vida ni el crecimiento en cada
dimensión.

b. Para vivir y crecer hasta alcanzar su máximo potencial, cada una de las dimensiones
de nuestro ser humano se alimenta, se nutre o cultiva de una manera particular. La
cultura o alimento adecuado no solo nos permite tener vida en cada dimensión, sino
también crecer y ser productivos.

c. ¿De qué creen ustedes que se “alimenta” o nutre cada una de estas dimensiones de
nuestro ser? Por ejemplo, ¿cómo llevamos a cabo la cultura del cuerpo? Es decir, ¿de
qué modos diferentes “alimentamos” al cuerpo (soma) para que esté bien, para que
esté sano, para que crezca, y para que se “vea” bien? ¿De qué modo cultivamos o
alimentamos la psique para que viva y crezca? ¿Cómo alimentamos la dimensión socio?
¿Cómo alimentamos la pneuma?

■ Soma: ___________________________________________________________________________________________
■ Psique: _________________________________________________________________________________________
■ Socio: ___________________________________________________________________________________________
■ pneuma: ________________________________________________________________________________________

Por el contrario, ¿qué es lo que hacemos (o dejamos de hacer) para que se debilite, se
enferme, se desintegre y muera cada una de estas dimensiones de nuestro ser?

■ Soma: ___________________________________________________________________________________________
■ Psique: _________________________________________________________________________________________
■ Socio: ___________________________________________________________________________________________
■ pneuma: ________________________________________________________________________________________

6
d. En la Biblia, la cultura/alimentación del espíritu es conocida como espiritualidad; y
aunque esta palabra no aparece en los textos bíblicos como tal, sin embargo, hay multitud
de pasajes que hacen referencia tanto a la cultura del espíritu humano como a los
resultados o frutos de tener esta cultura. Veamos algunos ejemplos:

► Lean Mateo 4:4 y contesten: ¿Qué dijo Jesús con respecto a la idea secular de que los
seres humanos solo necesitamos cultivar el cuerpo y sus necesidades?
_____________________________________________________________________________________________________

► Lean Gálatas 5:22-23. ¿Cuáles son los frutos que resultan de la cultura del espíritu
(o espiritualidad)? Transcriban): _______________________________________________________________
_____________________________________________________________________________________________________

► Lean Mateo 5:3. En base a lo anterior, ¿cómo calificó Jesús a las personas que
reconocen su necesidad espiritual (es decir, su necesidad de cultivar su
espiritualidad)? ¿Qué dijo que recibirán como resultado de hacerlo?
_____________________________________________________________________________________________________

2. El “hombre espiritual” y los demás


El apóstol Pablo, guiado por el Espíritu, dividió en tres grupos toda la familia humana: el
hombre natural, no regenerado, es decir, no cambiado espiritualmente; el hombre carnal, que
es “niño en Cristo”, que debiendo andar como espiritual anda como “hombre natural”; y el
hombre espiritual, que ya hemos definido más arriba. El Apóstol clasifica estos grupos en
conformidad con su capacidad para comprender y recibir la Palabra de Dios, es decir, las cosas
que nos han sido reveladas por el Espíritu. Desde el punto de vista del nuevo nacimiento y de la
vida de poder y bendición, los hombres son vitalmente diferentes el uno del otro; pero su
clasificación se manifiesta por la actitud que ellos asumen ante las cosas reveladas de Dios.

a. El hombre natural:

■ Definan a partir de I Corintios 2:14: __________________________________________________________


_____________________________________________________________________________________________________.
7
El hombre natural vive de acuerdo con lo natural. Su intelecto y sus emociones lo
gobiernan. Nunca ha nacido de nuevo como lo indica el Evangelio de Jesucristo –es
inconverso. El hombre natural no está despierto a las cosas espirituales, y si lo está es
una espiritualidad equivocada, no guiada por el Espíritu Santo de Dios ni la revelación de
las Sagradas Escrituras. No puede entender la naturaleza espiritual de la vida porque es
demasiado racionalista y naturalista. La palabra de Dios, sus promesas, su gracia y la fe
son cosas incomprensibles para el hombre natural porque supone a-priori que todo se
trata de un engaño o un malentendido. El mundo del hombre natural es limitado por su
entendimiento finito y sus sentimientos caídos. El hombre natural no pertenece a la familia
de Dios, y no podrá entrar en su reino porque no ha nacido de nuevo (Cfr. Juan 3:3).

b. El hombre espiritual:

■ Definan a partir de Juan 10:27 ________________________________________________________________

■ Definan a partir de Romanos 8:14 ____________________________________________________________

■ Definan a partir de I Corintios 2:15 ___________________________________________________________

■ Definan a partir de Gálatas 5:22 ______________________________________________________________

c. El hombre carnal:

■ Definan a partir de I Corintios 3:1: ____________________________________________________________


.

■ Definan a partir de Gálatas 5:19-21 ___________________________________________________________

Por todo el Nuevo Testamento hay ejemplos de la diferencia entre el hombre carnal y el
hombre espiritual. Estos dos tipos de personas son extremamente diferentes, pero tiene
una cosa en común: los dos son cristianos nacidos de nuevo. El cristiano carnal ha
nacido de Dios, pero vive fuera del reino de Dios. No crece espiritualmente, no madura y
no se puede cuidar de las pruebas de sus enemigos. Es como un niño de diez años de
edad que todavía no puede escribir ni leer por sí mismo. Debemos preocuparnos por los
cristianos que son como “niños”, es decir que todavía son carnales, porque se encuentran
en un estado de riesgo y vulnerabilidad: su salvación (su destino eterno) está en
peligro. No es que Dios les vaya a quitar la salvación (Dios no quita la salvación que da),
pero es posible que ellos la pierdan. [Para un estudio más amplio sobre la controversia
de si la salvación se puede perder o no, sugerimos que se revise nuestro ensayo titulado
“La salvación: ¿se pierde o no?” (Toledo, 2018). Solicítela hoy mismo a:
a.h.toledo@hotmail.com]

8
3. Cómo superar los obstáculos para cultivar la espiritualidad juntos
a. Cada uno de los miembros de la pareja es responsable de la cultura de su propia
espiritualidad. Pero si esto es así, ¿por qué deberían los cónyuges también cultivarla
juntos? Imagínese que dos personas comparten un huerto. Una quiere hacer la siembra
en determinada época del año, y la otra cree que es mejor retrasarla un poco. Una quiere
abonar la tierra, pero la otra cree que no es necesario y se opone. Una quiere trabajar sin
descanso día tras día, mientras que la otra prefiere cruzarse de brazos y esperar a ver
qué sale. Es posible que el huerto produzca algún fruto, pero podría dar más si las dos
personas se pusieran de acuerdo en lo que quieren y trabajaran juntas para
conseguirlo. En el caso de los cónyuges pasa algo parecido. Su relación puede mejorar si
uno de los dos cultiva su espiritualidad (1 Pedro 3:1-2). Pero mejoraría mucho más si
ambos decidieran seguir las normas del Señor y se apoyaran el uno al otro sirviendo
juntos a Dios. Como explicó el rey Salomón, “más valen dos que uno”. ¿Por qué? “porque
obtienen más fruto de su esfuerzo”, además “Si caen, el uno levanta al otro” (Eclesiastés
4:9-10). Seguro que usted y su cónyuge quieren cultivar juntos su espiritualidad, ¿no es
cierto? Pero al igual que ocurre con un huerto, hace falta trabajar duro para conseguir
buenos resultados.

b. Puede que los dos trabajen mucho y salgan tarde de ahí. Tal vez cuando llegan a casa,
está todo sin hacer. les cuesta mucho decidirse: la mente les dice que tienen que dedicar
tiempo a estudiar la Biblia y orar juntos, pero el cuerpo les dice que no pueden más y que
necesitan irse a descansar. ¿Suena conocido? Algo que puede ayudar es que sean
adaptables y busquen formas de ayudarse. Pueden decidir levantarse un poco más
temprano y así leer y analizar juntos un pasaje bíblico antes de ir a trabajar. El esposo
puede ayudar a la esposa con algunas tareas para que tengan más tiempo. Puede tener
buenos resultados este esfuerzo extra. Si analizan juntos temas espirituales con
regularidad, es probable que les resulte más fácil enfrentarse a los problemas y aliviar sus
preocupaciones. ¿Qué tal si, además de conversar sobre temas espirituales, dedican
unos minutos al día a orar juntos? Esto es fundamental, y les beneficiará mucho.

c. Intenten esto: dediquen unos cuantos minutos al final del día a comentar las cosas buenas
que les ocurrieron y por las que pueden dar gracias a Dios. Analicen también para qué
problemas en particular necesitan la guía divina. Eso sí, no utilicen estas conversaciones
para echarle en cara al otro sus errores. Y cuando oren juntos, pidan ayuda solo para
aquello en lo que ambos deban mejorar. Claro, al día siguiente deben demostrar con sus
actos que de veras quieren cambiar.

d. En vez de criticarse o fomentar la competición, apóyense el uno al otro. Fíjense en las


habilidades de su cónyuge y felicítenlo por ellas. Numerosos matrimonios se han dado
cuenta de que su relación marcha mucho mejor cuando dedican tiempo todas las semanas
a leer y analizar la Biblia juntos. Una advertencia: céntrese en lo que usted, y no su
cónyuge, debe mejorar (Gálatas 6:4). Si hay asuntos espinosos que resolver, no los hable
durante su estudio de la Biblia. Mejor déjelos para otra ocasión. ¿Saben por qué?
Imagínese que usted está comiendo con su familia. ¿Elegiría ese momento para curarse
una herida infectada? Seguro que no, ya que sabe que les echaría a perder el apetito a los
demás. Pues el Señor Jesús asemejó el proceso de aprender de Dios y hacer su voluntad
a la acción de comer (lean Mateo 4:4 y Juan 4:34). Así que si usted se pusiera a “curar”
heridas emocionales cada vez que abre la Biblia, solo conseguiría hacerle perder el apetito
espiritual a su cónyuge. Es cierto, hay problemas de los que es necesario hablar. Pero es
mejor planificar otro momento para eso (Proverbios 10:19; 15:23).

e. Si los cónyuges cultivan su espiritualidad juntos, recogerán el mejor de los frutos: un


matrimonio más pacífico y placentero. La Palabra de Dios asegura que “cada uno cosecha
lo que siembra” (Gálatas 6:7). ¿Qué está usted cosechando actualmente en su
matrimonio? ¿Qué ha estado sembrando últimamente como para cosechar ese fruto?
¿Quisiera que las cosas cada vez estuvieran mejor entre ustedes? ¿Cómo va usted a
cultivar su espiritualidad de manera individual? ¿Cómo y cuándo va a hacerlo junto con su
cónyuge? Hoy es un buen día para empezar, ¿no lo cree?
9