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ANÁLISIS ESTRUCTURAL DE LAS CUENCA TALARA

MARCO TECTÓNICO REGIONAL


La Cuenca Talara, ubicada en el extremo más occidental del continente sudamericano,
forma parte de una extensa cadena de pares de cuencas, principalmente terciarias,
alineados a lo largo de la costa Peruana.

La Cuenca Talara es una cuenca de antearco relacionada al sistema post Aptiano de


desgarramiento Tumbes – Guayaquil NE. Como una consecuencia de varios episodios
Tectónicos; un complejo de sistema de fallamiento normal domina el armazón
estructural de la zona.

En 1974, W. Dickinson realiza una clasificación de cuencas en un ambiente de tectónica


de placas, en cuya terminología la Cuenca Talara, constituye una típica cuenca de
antearco, desarrollada entre la fosa Perú Chile y el arco Volcánico.

Figura 1: Sección esquemática de Oeste a Este de Perú., mostrando sus principales características geológicas. En
la cuenca ante arco se ubica la cuenta Talara.

La ocurrencia de las rocas reservorio en la cuenca Talara está en directa relación con
las etapas transgresivas, donde las corrientes marinas transportan y retrabajan el
material detrítico dando lugar a arenas limpias con granos finos.

TECTÓNICA EXTENSIONAL
El origen, evolución y los estilos estructurales de la cuenca Talara, se explica como
resultado de la subducción de bajo ángulo (5° a 10°) de la placa Nazca por debajo de la
placa Sudamericana (proceso muy activo en el límite Mioceno – Plioceno), hace unos
10 a 5 millones de años (Debra Higley, 2001)

La tectónica extensional crea Cuencas que se acomodan por fallamiento normal.


Estas Cuencas generalmente terminan a lo largo de una separación intracortical que
separa la corteza superior quebradiza de la corteza inferior dúctil. Esta superficie de
separación sujeta la faz delgada y quebradiza de la falla hacia la corteza superior
durante el estiramiento litosférico (Tankard, 2002).
Las Cuencas extensionales están caracterizadas por fallas planas o lístricas que separa
horsts y grabens. Generalmente, la subsidencia de la Cuenca está controlada por una
falla principal normal a escala cortical que genera una separación intracortical creando
una diferenciación de varios grados de asimetría en la Cuenca, descrita como semi-
graben (modelo de Gibbs).

Fallas normales más superficiales, contemporáneas con el fallamiento normal principal,


acomodan la polarizada deformación extensiva por fuerzas distensivas.

Figura 2: Sección estructural esquemática de la Cuenca Talara.

ESTRUCTURA TIPO ROLL-OVER: Esta estructura se halla ubicada en el bloque


hundido de la falla “El Bravo” y en ella se concentran las formaciones más recientes,
como la productora Formación Verdun. Las estructuras tipo roll-over son conocidas
como excelentes trampas para la acumulación de hidrocarburos, es por ello que esta
estructura sería considerada de prioridad para la exploración por hidrocarburos en los
reservorios, Verdun y Mirador.

EVOLUCIÓN TECTÓNICA – SEDIMENTARIA DE LA CUENCA TALARA


El análisis del relleno de la cuenca (análisis de la secuencia y distribución espacial de
facies) asociado con observaciones tectónicas ha permitido ofrecer un modelo evolutivo.
CICLO A (Campiano – Paleoceno): Los sedimentos son proporcionados por un
delta en el norte, donde facies proximales están siendo erosionados. La cuenca está
subsidiendo fuertemente y las aportaciones no compensan la profundización por
hundimientos. La estructura de la cuenca tiene una orientación NO/SE que controla la
paleogeografía y la depositación. La fase extensional NE/SO, se reconoce en el
microtectonismo, y juega un rol fundamental en el fallamiento.

CICLO B (Principios del Eoceno): Con el declive relativo de nivel del mar se
observan:
a) Aparición y la erosión de los depósitos al norte de la cuenca;
b) Un aumento en detritos que luego compensan el hundimiento y progradación
suroeste para formar una secuencia de progradante compuesta por un abanico
de delta en la base y facies litorales y finalmente facies fluviales en la parte
superior.
Las fallas NE/SW que limitan la cuenca están activas (que generan canales aluviales) e
inducen a una estructuración NE/SO de la cuenca que persiste durante todo el Eoceno
y controla la orientación de la red fluvial durante la deposición de la Formación Mogollón.
Las microestructuras extensivas NO/SE indican que las fallas NE/ SO son
esencialmente fallas normales.
Figura 3: Modelo interpretativo de depósito del Grupo Salina {Eoceno lnf.). Como resultado de la
disminución relativa del nivel del mar, hay progradación del sistema fluvial en la plataforma y
depósitos de abanicos deltaicos. Los suministros detríticos eran suficientes para la progradación
continúa hasta la presentación de la Fm. Mogollón que cubre toda la cuenca Talara.

CICLO C (Finales del Eoceano): Se caracteriza por secuencias grano decreciente,


profundización diacrónica y espacialmente independiente. Las discordancias
observadas en la base de estas secuencias no tienen continuidad lateral y por lo tanto,
no se pueden conectar a los cambios relativos del nivel del mar, las secuencias grano
decrecientes se presentan en unos bloques tectónicos focalizados, primero en el sur
(Fm. Pariñas) y en el norte (Fm. Cabo Blanco). Los aportes detríticos gruesos fluviales
provienen de los macizos paleozoicos y los sedimentos más finos fueron retrabajados
en la plataforma por el oleaje.

Ciclo D (Cretácico Medio): El campo de tensiones cambia dramáticamente. Se observa


el desarrollo de superposiciones en la cubierta sedimentaria eocénica independiente de
la base. La superposición de orientación NE/ SO responde a una compresión NO/SE.
La sedimentación, en dominio marino pro-delta, se caracteriza por la aparición de
conglomerados, areniscas y bloques re depositados de frentes de erosión superpuestos.
El acortamiento de las series individuales en la base, puede deberse a fallas inversas,
dextrales, o por la colisión de un micro continente. La acreción de una o más micro
bloques continentales a la placa de América del Sur, Cretácico Medio, fue seguido
durante la era eocénica por la traslación al NO de los bloques acrecionados a lo largo
de la falla dextral Dolores-Guayaquil (Feininger y Bristow, 1980). En el estado actual de
la investigación, ninguna hipótesis es enteramente satisfactoria.
Al final del ciclo D, la sedimentación en calma se reanuda con la progradación de
areniscas del frente deltaico (Fm. Areniscas Talara) que cubre la superposición.

Ciclo E (Oligonceno): Se desarrolla una secuencia grano decreciente con facies


costeras al norte de la cuenca, pasando hacia el sur a facies de plataforma / frente
deltaico.
La evolución continúa más al norte que al sur de la cuenca, con facies fluviales
continentales discordantes que marca la base del Oligoceno.

PRINCIPALES FALLAS EN LA CUENCA TALARA


Los estudios de campo, análisis de imágenes satelitales y DEM e interpretaciones de
secciones sísmicas muestran que el estilo estructural para la parte norte de la Cuenca
Talara se encuentra dentro del marco extensional en una Cuenca de Antearco. La
mayoría de los lineamientos NE – SW se prolongan hacia el mar confirmándose con el
rumbo de las fallas vistas en las imágenes satelitales y DEM, las mismas que se describe
a continuación.

FALLA CARPITAS
La falla Carpitas es el semblante estructural más importante del área Carpitas, su rumbo
tiene una dirección NE-SW, con un grado de inclinación promedio de 55° al SE y de
salto vertical de 1150 metros (Manrique, 1994). Esta falla se observa claramente en la
línea sísmica GMP-04 y GMP-05, evidenciando su forma geométrica típica de una falla
lístrica, se observa que a medida que va profundizándose se reduce su ángulo de
inclinación tendiendo a la horizontalidad. Esta falla aún se encuentra en actividad y
controló la sedimentación de la secuencia pliocena-pleistocena (relleno superior del
graben Carpitas). La falla Carpitas pone en contacto a la Formación Máncora con la

Figura 4: Imagen DEM (SRTM, Nasa) que visualiza las principales fallas en la Región Máncora (área
Carpitas, parte norte de la Cuenca Talara). En ella se observa fallas normales NE – SW características
en el área de estudio.

secuencia sedimentaria pliocena-pleistocena. Asimismo esta falla cumple un rol


importante para la acumulación de hidrocarburos de los Campos Carpitas Este y Oeste,
funcionando como sello de los principales reservorios
FALLA CANCAS: La falla Cancas es más afín con los yacimientos de Punta Bravo y de
Carpitas. Tiene un rumbo NE-SW, con un grado de inclinación de 47° hacia el SE. Esta
es una falla sintética de la falla lístrica principal Carpitas.
FALLA EL BRAVO: Es la falla que está en dirección opuesta a la inclinación de la falla
Carpitas tiene un rumbo promedio NE-SW, con una inclinación de aproximadamente 65°
hacia el NW. Por su inclinación en contra a la falla lístrica principal Carpitas, se denomina
falla antitética, constituyéndose en una trampa excelente para la acumulación de fluidos
con la estructura tipo rollover que se halla entre ambas fallas.
FALLA ALGARROBO: Esta falla se observa muy claramente en la sísmica de la
sección GMP-05 Y 04. Tiene un rumbo aproximado NE-SW, con un grado de inclinación
de 45° buzando al SE. Esta falla separa a la Formación Verdun de las Formaciones
suprayacentes (Mirador, Plateritos, Máncora). En profundidad, esta falla tiende a la
horizontalidad.
FALLA MÁNCORA-1: Se halla paralela a la falla Algarrobo aproximadamente a 2.5
kilómetros de distancia al SE. Tiene un rumbo aproximado NE-SW con un grado de
inclinación de 60°, así como la falla Algarrobo al profundizarse tiende a la horizontalidad
evidenciando el sistema extensional de la región.