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Protocolo fonoaudiologico para la evaluación de riesgo en la disfagia (PARD)

El objetivo de este es identificar e interpretar los cambios en la dinámica de la deglución,


caracterizar los signos clínicos de la aspiración laringeotraqueal, definir la gravedad oportuna
disfagia y establecer conductos de los resultados de la evaluación. La evaluación de riesgos se
compone de tres partes: test de deglución del agua, test de deglución de alimentos blandos, la
clasificación de la disfagia y comportamientos. El protocolo fue sometido por fonoaudiólogos
expertos en el tema y la concordancia fue de un 75%.

La primera parte del protocolo - Prueba de Deglución del Agua - está compuesta por
11 ítems. Se debe marcar la presencia o ausencia de la actividad frente a la cantidad
de líquido ofrecida. Los elementos analizados son:
 Escape oral anterior: ocurrencia de escurrimiento del alimento o líquido por los labios,
generalmente por insuficiencia del selle labial. Se considera ausencia cuando no hay
escurrimiento de líquido por las comisuras labiales,
 Tiempo de tránsito oral: el tiempo entre la captación completa del bolo hasta el inicio de la
elevación del complejo hiolaríngeo, determinada por el disparo del reflejo de deglución. Se
considera adecuado, para un tiempo máximo de cuatro segundos y lento, cuando el tiempo
sobrepasa los cuatro segundos.
 Reflujo nasal: escurrimiento del líquido a la cavidad nasal durante la deglución, resultante de
insuficiencia en el cierre velofaríngeo
 Número de degluciones: la cantidad de degluciones realizadas para completo
blanqueamiento de la vía después de la introducción del bolo en la cavidad oral. La
deglución múltiple indica que en vez deglutir el bolo en una sola masa, el paciente
deglute sólo una parte de éste, requiriendo dos o más degluciones para que ocurra el
completo blanqueamiento de las vías de deglución, pudiendo señalar dificultad de
propulsión oral, alteración de reflejo de deglución y paresia de pared de faringe. Se
debe observar la presencia de deglución, por medio del monitoreo de la elevación
laríngea y ausculta cervical, y el número de veces en que ocurre, y; en ausencia de
efectividad de la deglución es necesaria la interrupción del test
 Elevación laríngea: utilizado para determinar la capacidad de excursión laríngea anterior y
superior durante la deglución, cuya dificultad indica un aumento del riesgo de aspiración. La
elevación laríngea adecuada facilita el cierre vertical del vestíbulo laríngeo, ayudando en la
protección de vías aéreas y en la apertura de la transición faringoesofágica, pudiendo ser
monitoreada con el posicionamiento de los dedos indicador y medio sobre el hioide y cartílago
tiroideo. Se considera adecuada, la elevación laríngea que alcance, en media, dos dedos del
examinador; reducida, la elevación laríngea que alcance menos de dos dedos del examinador.
 Ausculta cervical: escuchar los sonidos asociados a la deglución, con el fonendoscopio
posicionado en la región cervical. Se debe realizar antes, durante y después de la deglución,
proporciona pistas de la presencia o ausencia de residuos en la faringe o en la laringe. El
estetoscopio debe colocarse en la parte lateral de la unión de la laringe y la tráquea, anterior a la
carótida. En una deglución nodisfágica, en general, hay tres sonidos marcados cuando el bolo
pasa a la faringe: dos clics audibles acompañados de un soplo espiratorio. La auscultación de los
sonidos de la respiración (inspiración y expiración) puede informarme el período de apnea de la
deglución, caracterizada por la interrupción del flujo respiratorio durante la deglución. De esta
manera, se caracteriza ausculta cervical adecuada, cuando hay ausencia de ruidos en la secuencia
de expiración o inspiración, apnea, clunck de deglución y expiración o inspiración.
 Saturación de oxígeno :el porcentaje de oxígeno arterial en el torrente sanguíneo, por medio de
la medición de la oximetría de pulso. se basa en la hipótesis que la aspiración del alimento
causaría un reflejo de broncoespasmo, disminuyendo la perfusión-ventilatoria y provocando la
caída en la saturación de oxígeno. Se considera adecuada para el mantenimiento o reducción de
hasta 4% de la línea de base del paciente y caída de saturación para reducción mayor que el 4%
de la línea de base después de la oferta.
 Calidad vocal: busca identificar la presencia o ausencia de voz mojada después de la oferta de
alimento o líquido, por medio de la comparación pre y post-deglución. La voz mojada es el
sonido burbujeante producido en la fonación de un "y" prolongado, indicativo de retención de
secreciones, líquidos o alimentos en el vestíbulo laríngeo, pudiendo detectar la penetración
silenciosa en los pliegues vocales. En la presencia de voz mojada, se observa la percepción del
individuo por medio de la respuesta de tos. Por lo tanto, se considera adecuada, la ausencia de
ronquera, soprosidad y voz mojada.
 La tos es una respuesta refleja, que durante o después de la deglución es un clásico signo de
aspiración por disfagia orofaríngea, La tos voluntaria se refiere a la tos producida bajo mando y
no está relacionada con la aspiración. Se evalúa para determinar la habilidad del paciente de
expulsar material de la vía aérea durante la oferta de líquido o pastoso, si es necesario. En la
presencia de tos, se consideran tres características principales: el desencadenamiento (reflejo o
voluntario), la fuerza (fuerte o débil) y el momento en que ocurre (antes, durante o después). Así,
se considera ausencia, cuando no ocurre tos refleja o voluntaria durante la evaluación.