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Qué son los principios constitucionales?

Obertura

Si el derecho actual está compuesto de normas y principios, cabe observar que las normas
legislativas son prevalentemente reglas, mientras que las normas constitucionales sobre
derechos y sobre la justicia son prevalentemente principios (…). Por eso, distinguir los
principios de las reglas significa, a grandes rasgos, distinguir la Constitución de la ley.

Cuando la ley establece que los trabajadores en huelga deben garantizar en todo caso determinadas
prestaciones en los servicios públicos esenciales, estamos en presencia re reglas, pero cuando la Constitución
dice que la huelga es un derecho estamos ante un principio. Las Constituciones, a su vez, también contienen
reglas, además de principios. Cuando se afirma que la detención debe ser confirmada por el juez en el plazo
de cuarenta y ocho horas estamos en presencia de una regla, pero cuando se dice que la libertad personal es
inviolable estamos ante un principio.

¿Cuáles son las diferencias entre reglas y principios?

En primer lugar, sólo los principios desempeñan un papel propiamente constitucional, es decir, “constitutivo”
del orden jurídico. Las reglas, aunque estén escritas en la Constitución, no son más que leyes reforzadas por
su forma especial. Las reglas, en efecto, se agotan en sí mismas, es decir, no tienen ninguna fuerza
constitutiva fuera de lo que ellas mismas significan. (...)

El pórtico introductorio, tomado de Zagrebelsky (El derecho dúctil, p. 110), nos va avisando
varias cosas. En primer lugar, que la noción de “principio” es fundante y central en el
derecho constitucional. El derecho civil podría estudiarse a partir del Código Napoleón,
omitiendo sus principios, pero la Constitución no puede entenderse a partir de la literalidad
estricta de su texto. En segundo lugar, que el “derecho por principios” del Estado
constitucional contemporáneo tiene que comportar necesariamente consecuencias muy serias
para la jurisdicción. Por eso, es importante que nos preocupemos de los principios tal como
éstos son usados en la práctica constitucional que, como se verá, es variopinta.

Ahora sí, ¿qué son los principios?

Dicho esto, queremos advertir que esta pregunta la abordaremos desde la teoría del derecho,
no desde la dogmática constitucional. No queremos responder aquí, como a veces suele
hacerse, con una enunciación de cuáles son los principios constitucionales -lo que puede
depender contingentemente de cada texto constitucional- sino que nos interesa mucho más
dar una idea de lo que son ellos en substancia, aunque pronto veremos que el sendero de
sentidos se nos bifurca.

Polisemia

Partiendo de la relación principio-norma, podemos observar que en relación a ella el principio


es visto alternativamente como algo distinto, como algo superior, como algo más importante,
como algo más general, o como algo más incompleto. Veremos a continuación cada una de
estas posibilidades, en orden respectivo.

Principios como valores. Se trata de los “principios axiológicos”, muy extendida en el


derecho constitucional contemporáneo en cuanto éste incorpora la noción de derechos
fundamentales indisponibles. Debemos hacer aquí tres advertencias sobre la intersección
entre principios, valores y normas:

- No todas las normas constitucionales son principios, y, recíprocamente, puede haber principios
constitucionales que no estén explícitamente enunciados en una norma.

- Los principios siempre encarnan algún tipo de valor, pero no todos los valores son principios jurídicos, en
tanto no son valores políticos (por ejemplo, el valor “belleza”) o, siéndolo, no son juridizables.
- Por eso los “principios constitucionales” abren la puerta a la dimensión axiológica del derecho, con todas las
posibilidades que ello brinda, pero también, con algunos peligros: el de incurrir en una “inflación” de
principios, diluyendo la normatividad del derecho en lugar de reforzarla, y el de preocuparse por el uso
espúreo de los principios como recurso emotivo.

Principios como metanormas. Algunas veces hablamos de principios cuando nos referimos a
lo que son “reglas sobre reglas”. Buena parte del derecho constitucional tiene que ver con
eso: el Código Civil es ley de la nación, pero la forma en que se debe sancionar esa ley y
alguno de sus contenidos mínimos está en la ley de leyes, que es la Constitución. En esta
misma vertiente, encontramos principios que cumplen esa misma función de “metanorma” en
un sentido algo diferente: veremos un “principio” que no tiene un “contenido” –traducible a
reglas específicas- sino que funciona como una regla de clausura del sistema: así ocurre con
el principio “pro homine”, o “pro libertate” (aplicación de lo más favorable a la persona, o a
la libertad, en caso de lagunas, antinomias, o cuando concurran normas que lleven a
soluciones distintas).

Principios como supernormas. Cuando el principio tiene un “contenido” o un “concepto”, su


adecuación con las reglas infraconstitucionales da pie a una nueva dimensión del control de
constitucionalidad, que consiste en el test de adecuación constitucional. Así, el “principio”
actúa como criterio de validación o descalificación de las normas. O, llegado el caso,
de transformación: en lugar de invalidarlas, el “principio” puede servir para resignificarlas, y
permite al juez reconfigurar un sector del sistema normativo para satisfacer un valor o
interés superior: en esta hipótesis, la función del principio sería la de corrección del
ordenamiento, a partir de la teoría de la “interpretación conforme a la constitución”.

Llegados a este punto tenemos que insistir en que la adecuación de normas a principios, –en
virtud de la enunciación más genérica que presentan estos últimos, unido ello a su “densidad
de sentido”– no puede siempre percibirse en términos binarios de aceptación o rechazo
(criterios de “todo o nada”, propios de la operación con “reglas”). Así es que tomando nota
de las características estructurales de los principios, y especialmente de la que responde a su
formulación abierta, se habla con frecuencia de los principios como “mandatos de
optimización”. Tal criterio, implícito en las teorías de Robert Alexy y de Ronald Dworkin,
dota a los principios de una normatividad progresiva, en tanto entiende que los principios son
“normas que ordenan que algo sea realizado en la mayor medida posible, dentro de las
posibilidades jurídicas y reales existentes”. Esta concepción es especialmente útil como
herramienta analítica para los derechos-prestaciones o los derechos económicos y sociales, de
segunda y tercera generación, cuyas pautas de satisfacción dependen de factores “dúctiles”
como la ponderación, la razonabilidad y la disponibilidad de medios.

Principios como generalización de normas. Los romanos, que no conocían el derecho


constitucional, eran expertos en este tipo de operaciones que consisten en tomar la ratio
jurisinmanente a un conjunto de reglas particulares y dar vida a un “principio”. Este
principio, que tiene un origen no “autoritativo” ni “iusnatural”, puede tener alguna fuerza
jurígena en cuanto pueda orientarnos para resolver situaciones no previstas.

No es necesario que estos principios sean de carácter general, pues puede haber principios
“sectoriales” como los hay en derecho laboral (interpretación favorable al trabajador) en
derecho contractual (las cláusulas dudosas se interpretan en contra de la parte predisponente
en los contratos de adhesión), en derecho procesal (principio de celeridad y economía
procesal), etc. Estos principios pueden ser “constitucionalizados” en una Constitución, pero
urge que distingamos entre principios “de” la Constitución y principios “en” la Constitución,
que están en ella pero que no tienen una entidad “fundamental”, ni recogen una “idea-
fuerza” del derecho constitucional.

Principios como normas a medias. Hay también, por fin, versiones menos contundentes
sobre la fuerza normativa del “principio”, como por ejemplo la de que los hace jugar como
pautas programáticas para el desarrollo ulterior del legislador, sin mayor vinculatoriedad para
el juez, o la de que entiende que es un “principio” todo lo que no está definido con precisión
y, consecuentemente, la proposición constitucional así formulada (“en principio”) admite un
vasto margen para la reglamentación y para la sujeción de esa pauta general a excepciones o
restricciones particulares. Se trata de un analogado “adverbial”, no jurídico, de la expresión
“principio”, y ello aunque sea usado en el marco de un “discurso” jurídico formalizado, e
incluso aún cuando ocasionalmente se integra a decisiones constitucionales, por lo común de
talante restrictivo.

Coda y Corolarios

- También se habla de los principios a partir de una metáfora, cuando se los conceptúa como
el techo ideológico del sistema normativo o como el sustrato y cimiento de la Constitución.
Estos son recursos retóricos y pueden ser reducidos a algunas de las concepciones detalladas.

- Es difícil dar una “definición” de “principios constitucionales”, porque cada una de las
concepciones arriba enunciadas va a redundar en un definiendum distinto.

- La jurisprudencia no usa una terminología homogénea, lo cual lleva a prescindir de


encontrar algún espacio de rotulación incontrovertida en cuanto a este problemático “nomen
iuris”.

- El usuario de la “teoría constitucional” no encontrará mayor ventaja en adoptar una


definición estricta de principio, pero sí en reconocer las diferentes formas en que la
expresión es empleada en la argumentación constitucional.

- Cada principio puede tener una forma de operar distinta, pues hay principios
“organizativos” del poder (principio de legalidad, división de poderes), principios
“teleológicos” (asociados a valores deseables: justicia, bien común, paz), principios
“procedimentales” (debido proceso, en su variante sustantiva y adjetiva) y principios de
“criterio” (el más importante, en nuestro sistema, es el principio de razonabilidad).

- Las concepciones más “puras” de principios –principios “en sentido fuerte”– son las que
se relacionan con su “fundamentalidad”, que corresponden a las tres primeras acepciones
de nuestro catálogo
Principios constitucionales, derechos
humanos y el sistema penal

uando hablamos de Principios Constitucionales , hay que hacer referencia al contenido de los
artículos de la Constitución Nacional con semejanza a los Derechos que de allí se desprenden
en relación a los ciudadanos.

La Constitución Nacional, integra la cúspide de la pirámide jurídica del ordenamiento


normativo en un Estado de Derecho , de ella dependen todos los convenios internacionales, las
leyes nacionales, Constituciones Provinciales, leyes Provinciales, decretos, y reglamentos.

Esta pirámide jurídica enunciada por Kelsen , ha sido recepcionada por todos los
ordenamientos jurídicos escritos del mundo. En ella se ejerce una suerte de valoración e
interpretación de las normas de derecho que tienen vigencia en el ordenamiento positivo .

Vale decir, que una norma de inferior jerarquía no puede oponerse a otra de mayor
jerarquía, y ninguna de éstas a la Constitución Nacional. Esto es el orden jurídico a nivel
nacional . Lo mismo ocurre en las Provincias, donde ninguna norma jurídica provincial puede
oponerse a la Constitución Nacional.

O sea, que a partir de la Constitución Nacional se estructuran todos los Códigos nacionales,
las leyes nacionales, decretos, y reglamentos o resoluciones.

Con respecto a las modificaciones o enmiendas que se realizan en el año 1994 , las garantías
o principios constitucionales cobran mayor importancia en referencia al sistema penal, ya que
se incluyen con rango constitucional una serie de Convenciones Internacionales que fueron
firmadas y ratificadas por nuestro país, y que cobran mayor preponderancia a partir de su
inclusión como principios constitucionales, sin perjuicio de otras reformas que también tienen
importancia y que serán analizadas mas adelante.

Que son las garantías constitucionales?

Según Bidart Campos que nos dice que “son las instituciones o procedimientos de seguridad
creados a favor de las personas, para que dispongan de los medios que hacen efectivo el goce
de sus derechos subjetivos”.

Es obvio que estas garantías en Argentina ( Art. 75 inc. 22 CN) y Brasil (Art. 5 de La Constitución
Brasilera) gozan de una jerarquía constitucional es decir que son parte de las respectivas
Constituciones en la parte dogmática de las mismas.

En Argentina en la parte orgánica de la CN, la reforma del año 1994 estableció un agregado al
Art. 75 Inc. 22 que en referencia al tema dice: “Los tratados y concordatos tienen jerarquía
superior a las leyes”. Esto principalmente quiere decir que los tratados gozarán de la misma
jerarquía que nuestra Constitución Nacional.

El mismo artículo enumera una serie de tratados, de los cuales podemos destacar los que
están relacionados con las garantías constitucionales en materia penal y que son los
siguientes: Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, Declaración
Universal de Derechos Humanos, Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto San
José de Costa Rica), Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Convención contra la
Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes entre otros.

Algunos conceptos en el Preámbulo:

Podemos decir que el preámbulo es la “introducción preliminar” que se escribe o se prepara


en un tema, argumento o contenido que se va a tratar, si se traslada al marco constitucional
se le da un valor jurídico una declaración genérica que suele establecerse al espíritu filosófico
que orienta la organización jurídica y política de un Estado.

En el preámbulo o titulo preliminar en el que se recogen declaraciones generales en que se


formulan los principio inspiradores de cada una de las instituciones del Estado. No se puede
ejercer una función estatal o política desconociendo toda la Constitución o el preámbulo.

Los fines supremos contenidos en el preámbulo de la Constitución, persiguen establecer una


sociedad democrática , donde el pueblo ejerza su voluntad soberana, con una participación
activa y protagónica en todos los niveles de dirección estatal, que dentro de un Estado
Democrático y Social de Derecho y Justicia.

Según Manuel Osorio, un preámbulo es una: “enunciación previa que contienen algunas
constituciones respecto de los principios que los inspiran y que han sido tenidos en cuenta por
los constituyentes”.

En la Constitución encontramos unos principios fundamentales como norte o brújula de una


planificación de derechos y estructuras políticas ejecutivas, legislativas y judicial, sumando
recientemente la intervención del ministerio publico como un nuevo poder del estado, las
cuales plantea que se asegure el derecho a la vida, a la libertad, al trabajo, a la cultura, a la
educación, a la justicia social, al progreso económico privado y a la igualdad sin discriminación.

Para comenzar, en el preámbulo existe una terminología que claramente parece servir para
interpretar el contenido de la voluntad constituyente del año 1853, cuando establece la frase
“afianzar la justicia”, donde la palabra afianzar significa a mi criterio constituir un servicio de
justicia creíble, fiable, objetivo, garante de los derechos de los ciudadanos que esa misma carta
fundamental establece.

En mi opinión, esta frase expresada en el preámbulo significa la intención de consolidar y


apuntalar un sistema judicial para toda la sociedad, que la justicia sea robustecida y fortalecida
como forma de vida y como prioridad, por ello se establece en el preámbulo.

Otro termino que el preámbulo se encarga de mostrar, es “asegurar los beneficios de la


libertad”, y no se refiere solo a la libertad en un sentido ambulatorio sino de todas las formas
de libertad posibles, religiosa, de arte, expresión, transitar, etc.

Y al finalizar la manifestación de deseos jurídicos, el preámbulo señala “invocando la


protección de Dios, fuente de toda razón y justicia” reforzando la creencia cristiana en la
formula constitucional argentina.

Prohibición de la esclavitud :
El atr. 15 CN sostiene que en la Nación Argentina no hay esclavos, y establece especialmente
que “todo contrato de compra y venta de personas es un crimen de que serán responsables
los que los celebrasen, y el escribano o funcionario que lo autorice”.

Los constituyentes establecen una premisa que encierra una gravedad importante, cual es la
de considerar un crimen la venta de personas. Esto implica una voluntad de consolidar un país
mas garantista de derechos ciudadanos y no de amos y esclavos.

En los últimos años en la Argentina se ha realizado una importante acción política y cultural en
relación a la represión y prevención de Trata de Personas , que es un flagelo que persiste por
nuestros días.

El principio igualitario:

El art. 16 de la C. N., sostiene que no existen en Argentina prerrogativas de sangre, ni de


nacimiento; anteponiéndose al absolutismo monárquico que imperaba por aquellas épocas y
en una clara alusión a la categoría de ciudadanía y república democrática donde el poder venia
de Dios al pueblo y este elegía a los representantes, contraponiéndose al concepto imperante
que predominaba antes de la revolución francesa de que el poder venia de Dios al rey.

Sostiene la carta magna “Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los
empleos sin otra condición que la idoneidad”.

Este principio igualitario es de gran importancia porque de alguna manera permite hacer
funcionar al menos en teoría una sociedad mas equilibrada que la que existía, donde estaban
los poderosos amigos del rey y el poder, los feudos y muy por debajo el pueblo, sin ningún
derecho.

Podemos decir entonces que el valor igualdad tiene dos dimensiones: una formal y otra
material.

La Igualdad Formal se desarrolla en el Art. 16 de la CN y en los Tratados de Derechos Humanos


vigentes por el art. 75 inc. 22, es decir que todos los argentinos son iguales ante la ley sin que
pueda haber discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, opinión, religión o cualquier
otra condición o circunstancia personal o social.

Y la Igualdad Material pretende equilibrar, compensar, proporcionar, igualar o remediar la


situación de desequilibrio en el desarrollo económico, educativo, sanitario y de infraestructura
existente en la sociedad a través de una distribución de los bienes equilibrada y justa respecto
al mayor numero posible de personas. Esto se denomina justicia social.

Prohibición de la confiscación de bienes:

Al protegerse el derecho de propiedad privada en la carta magna, se establece que la


confiscación de bienes por parte del estado queda prohibida. Así el art. 17 de la CN dice “La
propiedad privada es inviolable y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella sino
en virtud de sentencia fundada en ley.

La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código penal argentino”. Ello
implica que quedan fuera de la posibilidad del Estado de incautación de bienes, apropiación de
los mismos, y decomiso siempre que no sean fundado en una sentencia con derecho de
defensa y juicio previo. El propio Código Penal penaliza las exacciones ilegales.
Los principios fundamentales en materia penal están previstos en el Art. 18 de la C.N., y ellos
son:

Juicio Previo: Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo, fundado en
ley anterior al hecho del proceso.

De donde se desprenden dos principios básicos del "no hay pena sin juicio", y "no hay delito
sin ley penal anterior"; es decir que para que una persona pueda ser enjuiciada, debe haber
cometido una acción que esté previamente prohibida por el ordenamiento jurídico, y para
condenarlo por ese hecho hay que hacerle un juicio previamente, con todas las garantías que
establecen los Códigos de Procedimientos Penales .

Considero que este principio de Juicio Previo es comprensivo del PRINCIPIO DE LA SEGURIDAD
JURÍDICA: que supone la certeza del derecho, la previsibilidad de las absoluta:onsecuencias
jurídicas de nuestros actos no es este un principio independiente de los otros sino
precisamente la consecuencia que produce su observancia.

También abarca –a mi criterio- el principio de juicio previo al PRINCIPIO DE


RESPONSABILIDAD: de la Administración publica y de justicia por el funcionamiento de los
servicios públicos incluyendo el judicial. Por ello existe el deber de indemnización por “error
judicial” o por el funcionamiento anormal de la Administración de Justicia.

Principio de legalidad: PRINCIPIO DE LEGALIDAD: nullum crimen sine lege

Significa que para que una conducta pueda ser considerada penalmente relevante, es decir,
que se puedan realizar un juicio penal y condenarse a una persona, debe estar previamente
tipificada en los códigos penales, o leyes penales. Se exige ley previa al hecho objeto del
proceso. Esto se establece en el texto de la Constitución como “fundado en ley anterior al
hecho del proceso”.

“Nullum crimen nulla poena sine lege” significa que no hay delito ni pena sin ley previa. Con
esto se busca limitar el poder punitivo del Estado y garantizar la seguridad jurídica de la
persona frente a éste. Como bien dijo Roxin “un Estado de Derecho debe proteger al individuo
no sólo mediante el Derecho Penal, sino también del Derecho penal”. Como se podrá ver, con
la aplicación del principio de Legalidad, se deja sin castigo a muchísimos comportamientos que
son perjudiciales para la sociedad, sin embargo, en este caso se prima la seguridad jurídica.

Este principio, que es la base fundamental por el cual se construye nuestro derecho penal, no
sólo queda plasmado en el artículo 18º de nuestra Constitución Nacional donde establece que
“ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al
hecho del proceso”, sino también en el artículo 19º de la misma, añadiendo que “ningún
habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella
no prohíbe.”

Los pactos con rango constitucional en el que aparece el principio de Legalidad son los
siguientes:
• Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (1948), art. XXV establece
que: “nadie puede ser privado de su libertad sino en los casos y según las formas establecidas
por leyes preexistentes”.

• Declaración Universal de Derecho Humanos (Naciones Unidas, 1948), art. 11º inc. 2 dispone
que: “nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no
fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional.”

• Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos o Pacto de New York (1966, entrando en
vigor el 23 de Marzo de 1976) art.15º, el cual repite textualmente la misma fórmula empleada
en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

• Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto San José de Costa Rica (1969,
entrando en vigor a partir del 18 de Julio de 1978), art. 9º ordena que: “nadie puede ser
condenado por acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivas
según el derecho aplicable”.

Segun sostiene el jurista Argentino Raul Eugeni Zaffaroni, el jurista Von Feuberbach en 1801
añadía al principio “nulla poena sine lege”, los principios “nulla poena sine crimine” (si no se
ejerce una acción prohibida por la ley, el sujeto no será penado) y el de “nullum crimen sine
poena legali” (la pena legal supedita al hecho legalmente prohibido). El mismo autor elaboró la
teoría de la pena.

Esta consiste en que existe en el ser humano un impulso sensual para cometer delitos, de este
modo, el individuo se debe encontrar previamente “amenazado” para que “sepa que a su
hecho ha de seguir, ineludiblemente, un mal que será mayor que el disgusto emergente de la
insatisfacción de su impulso al hecho” . Pero para que esta “amenaza” sea efectiva es
necesario que sea preexistente al hecho cometido.

Podemos mencionar que la legalidad en aquel momento todavía no había sido había utilizada
como una garantía del individuo frente al “ius punendi” del Estado, sino que su verdadero fin
era limitar el poder de los jueces. Es en el Estado de Derecho democráticos dónde se lo utiliza
como pieza fundamental para la protección del individuo y se le otorga jerarquía
constitucional.

Aunque con la Revolución Francesa en el año 1789 el principio de Legalidad alcanza su mayor
consagración en artículo 8º de la “Declaración de los Derecho del Hombre y del Ciudadano”
donde dispone que “Nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley establecida con
anterioridad al delito y legalmente aplicada”, años atrás ya se lo podía encontrar en las
Constituciones de algunos estados federados de los Estados Unidos como la de Filadelfia
(1774), la de Virginia (1776) y la de Maryland (1776).
Definición de derecho

Desde el punto de vista objetivo, el derecho constituye un conjunto de nomas que rige la vida
humana en sociedad. A este conjunto de normas se le da el nombre de ordenamiento o
sistema jurídico.

Desde el punto de vista subjetivo, se refiere a una cierta facultad que posee un individuo para
obrar de una forma determinada o para exigir que otro obre de una forma determinada.

El derecho es un conjunto de normas jurídicas de carácter obligatorio.

Naturaleza o fundamentos del derecho

Mientras que el iusnaturalismo defiende la existencia de una conexión fundamental entre


derecho y moral, el positivismo jurídico lo niega.

La doctrina iusnaturalista sostiene que el derecho se apoya en un cierto sistema de valores que
son previos a su existencia y que, de este modo, le dan a la vez origen y sustento. Creen en la
universalidad de ciertos principios o reglas morales, con los que el derecho debe coincidir.
Estos principios morales son englobados dentro de la categoría “Derecho Natural” y provienen
de mandato divino (iusnaturalismo teológico) o de la razón humana (iusnaturalismo
racionalista).

El positivismo sostiene que el único derecho que existe es el que se halla plasmado de forma
material en una norma: el derecho positivo. El derecho no se identifica con un conjunto de
normas preestablecidas sino que varía en las distintas sociedades: el único requisito que debe
cumplir es haber sido sancionado de la forma legalmente establecida.

El derecho se trata de un producto social e histórico, una estructura establecida socialmente


con el objetivo de regular los actos de la vida de los hombres y sus relaciones con los demás. El
discurso hegemónico suele identificar al objetivo del derecho con la realización de la justicia,
orientado por el ideal comunitario del bien común. Además se distingue de otros ordenes
normativos (religión) porque además de establecer deberes, dispone de los medios necesarios
para que estos se cumplan.

Fuentes del derecho

Las fuentes pueden ser definida como los actos que resultan en la creación de normas
jurídicas, o bien los factores o hechos históricos que inciden en este proceso. De las fuentes, se
nutre el sistema jurídico.

Las fuentes se clasifican en formales (como resultado de un acto humano) y materiales (los
factores o motivos que inciden en su creación).

Ley: en nuestro sistema jurídico, es el modo más usual del derecho. En su sentido material, la
ley se identifica con una norma de carácter general con contenido obligatorio; mientras que en
su sentido formal se apunta a su origen y por ello se identifica con una norma jurídica que ha
sido dictada por el órgano facultado para ello.

Jurisprudencia: La jurisprudencia se expresa a partir de una norma general de interpretación


que surge del conjunto de fallos judiciales concordantes sobre un mismo punto. Se trata de la
fuerza que adquiere una interpretación jurisprudencial sobre un tema determinado cuando se
repite de modo pacífico a lo largo del tiempo.

Doctrina: se refiere al conjunto de teorías y estudios elaborados por los juristas que brindan
interpretaciones acerca de la aplicación del derecho. Existe una actividad de investigación que
se ocupa del ámbito del derecho, y los resultados de ésta –desde comentarios a fallos,
estudios puntuales sobre cierta reforma legislativa, comprendidos e incluso tratados sobre una
determinada rama del derecho- constituyen el cúmulo de saberes denominado doctrina.

Divisiones del derecho

Derecho Privado

Derecho Público

Sujetos

particulares

Particulares

Órganos del Estado

Relaciones

De igualdad

De subordinación

Carácter de las normas principio


Autonomía de las partes

obligatorias

Fines

Intereses de los particulares

Interés publico

Etapas del constitucionalismo

La redacción y adopción de la Constitución se inscribe en el proceso denominado


“Constitucionalismo moderno”. Este proceso parte de las revoluciones liberales del siglo XVIII
(Revolución Francesa, Revolución Americana, etc.) surgida para romper con el Antiguo
Régimen y su sistema absolutista de poder. Los principios liberales plasmados, establecían
tanto los límites de los poderes gubernamentales como la nueva organización del Estado
moderno y los derechos de sus ciudadanos, libres e iguales.

El proceso “Constituyente” se inició en nuestro país en 1810, año en que la emancipación del
Virreinato del Río de la Plata dio comienzo al proceso de formación de la República Argentina,
que concluyó en 1853, con la adopción de la Constitución Nacional, reformada en 1860 con la
incorporación de Buenos Aires.

Constitución histórica, periodo de 1853-1860, está atravesada por la concepción liberal del
constitucionalismo clásico o moderno. Derechos de primera generación (libertad, propiedad,
seguridad: de neta inspiración liberal)

Constitucionalismo social, 1957, apuntada a resolver la “cuestión social” aparecen los derechos
de segunda generación que surgen de la concepción del Estado benefactor. Se incorpora a
través del artículo 14 bis, reconocen el derecho a los trabajadores, entre otras cosas.

Constitución de derechos de tercera generación, reforma de 1994, caracterizados porque sus


titulares son grupos determinados o la sociedad en su conjunto, tales como los derechos
ambientales. Esta reforma otorga jerarquía constitucional a varios tratado sobre derechos
humanos, complementando de esta forma el plexo de derechos provenientes de la
Constitución histórica.

Supremacía Constitucional

El principio de supremacía constitucional implica que el texto constitucional es el límite


positivo y negativo del resto del ordenamiento jurídico. Esto significa que las leyes de menor
jerarquía y el resto de los actos estatales deben ser congruentes con la Constitución: no
pueden ir en contra de su letra ni de su espíritu. El punto más alto (pirámide de kelnes) se
encuentra la Constitución y de allí hacia abajo se escalonan las normas según sus jerarquías.

A fines de mantener la vigencia de la supremacía constitucional existe un mecanismo de


control, que en nuestro sistema jurídico está en manos de los jueces. Así, la función primordial
del control constitucional es privar de efectos a las leyes o actos particulares que sean
violatorios del texto constitucional.

Artículos:

31- “Esta constitución, las leyes de la Nación que en su consecuencia se dicten por el Congreso
y los tratados con las potencias extranjeras son la ley suprema de la Nación…”

28- “Los principios, garantía y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser
alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio.

Hasta 1994, el texto constitucional era el supremo y el principio rígido era que todo el resto del
universo jurídico estaba supeditado a él. Sim embargo, la reforma constitucional a través del
artículo 75 inc. 22 ha establecido que algunos instrumentos internacionales de derechos
humanos poseen jerarquía constitucional. Esto significa que si bien los instrumentos de
derechos humanos no integran el texto constitucional, poseen también el carácter de
supremos por haberse equiparado su jerarquía a la de la Constitución.

El control constitucional: Sistema Argentino

Antes de la reforma Constitucional de 1994 no existía en la Constitución referencia alguna al


modelo de control constitucional adoptado por nuestro país. Con la reforma, aparece la
cláusula en el art. 43 referido al amparo, que indica el “el juez podrá declarar la
inconstitucionalidad de la norma...”

Sin embargo, la costumbre indica que la judicatura ha sido siempre el órgano de control
constitucional, siguiendo en este sentido al modelo norteamericano. El caso Marbury v.
Madison sentó las bases del control de constitucionalidad en aquel país, y sirvió como
inspiración para nuestros tribunales.

De este precedente, debe destacarse el principio por el cual, ante la contradicción entre dos
normas de distinto rango, si la norma inferior es contradictoria con la norma superior, el Juez
debe desechar la inferior y aplicar la superior, para evitar que el principio de supremacía
constitucional se torne hueco.

La vía procesal para ejercer el recurso es la indirecta, lo que quiere decir que la cuestión de
inconstitucionalidad no se plantea de modo autónomo sino siempre en relación a un proceso
determinado. El sujeto legitimado es aquel que, en el marco de dicho proceso, es el titular
actual de un derecho o interés legítimo que busca salvaguardar con el dictado de
inconstitucionalidad.

El dictado de inconstitucionalidad es el último remedio posible, y sólo procede cuando es


imposible compatibilizar la norma o el acto del que se trate con la Constitución. El efecto de la
declaración de inconstitucionalidad se limita al caso en el que se planteó, por lo que no supone
en ningún caso la derogación de la ley o el acto impugnado, sino solamente evita su aplicación
al caso concreto.
Caso MADBURY v. MADISON

La parte dogmática de la Constitución

Nuestra Constitución reúne la defensa y promoción de los derechos fundamentales junto a la


limitación del poder del Estado como baluarte de la seguridad de las personas, y en este último
punto se ve plasmado el nexo entre la parte dogmática y la parte orgánica de la Constitución.

Los derechos reconocidos en el texto constitucional pueden caracterizarse de la siguiente


forma:

a) Los derechos son enumerados o implícitos, de acuerdo a si se los reconoce de forma expresa
o si, por el contrario, aunque no estén determinados en el texto constitucional, deben
considerarse incluidos en él por tratarse de un derecho fundamental

b) Los derechos obligan al Estado, que por ello es el sujeto pasivo de los derechos, mientras
que su titular o sujeto activo es la persona

c) Los derechos son relativos, pueden ser reglamentados por la ley, siempre que no se incurra
en una alteración sustancial de su naturaleza

d) Los derechos deben interpretarse de acuerdo a los principios pro homine (siempre debe
optarse por la solución más favorable a la persona) y favor debilis (debe considerarse de forma
primordial los derechos la situación del más débil)

Derechos:

1. Derecho constitucional y derechos humanos: consisten en una serie de facultados, potencias


y atributos de los seres humanos, de los que son titulares por el solo hecho de su condición
humana. Si bien en la mayor parte de los casos los derechos constitucionales coinciden con los
derechos humanos reconocidos internacionalmente, esto no siempre es así. Un ejemplo es el
art 14 bis, que prescribe el derecho del trabajador a participar de las ganancias de la empresa,
mientras que a nivel internacional no existe una clausula similar.

DERECHOS CIVILES

2. Derechos fundantes: Hay ciertos derechos que se consideran fundantes por representar la
condición necesaria para el ejercicio de todos los demás. Aquellos derechos que atañen al
reconocimiento de la condición humana.

a) Derecho a la vida: es considerado como un derecho implícito. (art 29). En numerosas


ocasiones fue reconocido como el primer derecho inherente a la persona humana, tutelado
por la Constitución y las leyes.

b) Derecho a la integridad física y psíquica: es implícito y se considera derivado del derecho de


la vida. Sus implicaciones se extienden hacia el ámbito del resguardo de la integridad a través,
por ejemplo, de la tipificación de los delitos de lesiones así también como de torturas o tratos
inhumanos o degradantes.

c) Derecho a la salud: es también implícito, aunque a partir de la reforma se lo menciona en el


artículo 42 referido al ámbito de consumidores y usuarios de bienes y servicios. También se ha
interpretado como obligación del Estado a proteger la salud pública o como surgido del
principio del artículo 19.
d) Derecho a la protección ambiental: la reforma incluyó de forma expresa el derecho a contar
con un ambiente sano y ecológicamente equilibrado (art 41). Los tutelares de este derecho son
todos los habitantes, y se reconoce la obligación de respetar el medioambiente no solo para
asegurar el presente de las vidas humanas sino también el futuro.

e) Derecho a la dignidad personal: es implícito, reconocido en forma expresa en la Convención


Interamericana de Derechos Humanos. Su reconocimiento opera además en relación a otros
derechos de rango constitucional, tales como el trato digno en las cárceles, el honor o la propia
imagen.

3. Derecho a la libertad: la libertad individual se halla reconocida de forma tanto expresa como
implícita en el texto constitucional histórico. De modo genérico, se refiere a un espacio
suficiente en el que el individuo es persona jurídica con capacidad de derecho, más a un área
de intimidad que se sustrae a la actividad regulativa o de control de cualquier parte del Estado
y la forma genérica de libertad según la cual “todo lo que no está prohibido está permitido”.

a) Libertad corporal o física: derecho a no ser detenido sin causa justa y mediante la forma
legal establecida (art 18). Incluye el derecho a la locomoción (art 14) que establece la facultad
de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino.

b) Libertad de intimidad: (art. 19) esfera de intimidad reservada solo a Dios y exenta de la
autoridad de los magistrados a las llamadas “acciones privadas de los hombres”, que son
caracterizadas como aquellas “que de ningún modo ofendan al orden, a la moral pública, ni
perjudiquen a terceros.” Se reconoce por tanto, una zona de reserva individual que no
necesariamente debe permanecer ajena al conocimiento de terceros, puesto que una
multiplicidad de conductas que son advertidas por terceros se reputan inherentes a la vida
privada. Que este espacio quede afuera de las intrusiones del Estado, no quiere decir que sea
un espacio por fuera del derecho. Jurisprudencia: “El derecho a la privacidad e intimidad se
fundamente constitucionalmente en el art 19 de la ley suprema En relación directa con la
libertad individual protege jurídicamente un ámbito de autonomía individual constituida por
los sentimientos, hábitos y costumbres, las relaciones familiares, la situación económica, las
creencias religiosas, la salud mental y física, y en suma, las acciones, hechos o actos que
teniendo en cuenta las formas de vida aceptada por la comunidad están reservadas al propio
individuo y cuyo conocimiento y divulgación por los extraños significa un peligro real o
potencial a la intimidad”

c) Derecho a la identidad: Se refiere a la posibilidad de un individuo de escoger su opción de


vida, de elegir y construir su proyecto personal de existencia. Comprende el derecho a
conservar en la intimidad opciones tomadas en el plano más personal, como a la exigencia de
respeto o tolerancia frente a tales opciones si uno decide hacerlas públicas. De aquí también
se desprende el derecho a la identidad biológica.

d) Libertad de expresión: se refiere a la libertad de transmitir, de poner en la esfera pública las


opiniones, creencias, ideas del individuo, a través de cualquier medio. (art 14) Luego de la
reforma, se entiende prohibida toda clase de censura a las formas de expresión.

e) Libertad de comercio e industria: (art 14 y 20, art 75 in 19 y 23) derecho a comerciar,


navegar, ejercer industria licita, trabajar y ejercer profesión. Estos derechos particulares se
refieren a lo que es considerado como libertad económica.
4. Derecho a la igualdad jurídica: Todos los hombres participan de una igualdad jurídica, que se
dirige a evitar la existencia de discriminaciones arbitrarias entre las personas. Todos los
hombres y mujeres son iguales ante la ley, sin que puedan existir privilegios ni prerrogativas de
sangre o títulos nobiliarios (art 16).

5. Derecho a la educación: (art 14) derecho a enseñar y aprender. (in 19 art 75). Libertad con
respecto al acceso, que sin embargo debe compaginarse con la facultad del Estado de
establecer la forma y los contenidos de los planes de enseñanza En el plano de la educación
estatal, se deben respetar los principios de gratuidad y equidad.

6. Derecho a la asociación: (art 14) derecho a libre asociación. Facultad de unirse para formar
grupos o asociaciones con finalidades licitas. A) Partidos políticos (art 38) B) Consumidores y
usuarios (art 42) C) comunidades de los pueblos aborígenes (art 75 inc. 17).

7. Derecho a un ambiente sano: A partir de la reforma, (art 41)

8. Derecho de propiedad: se trata de uno de los derechos protegidos con mayor fuerza (art 14
y 17). Los titulares de este derecho son tanto los individuos como las personas jurídicas,
mientras que sujeto pasivo de este derecho puede ser el Estado y el resto de los particulares o
personas de existencia ideal, desde que la fórmula del art 17 prescribe la inviolabilidad de la
propiedad privada.

9. Derecho a trabajar: (art 14 y 20). Implica el derecho a conseguir ocupación, y frente a ello la
tarea del Estado es fomentar un orden social y económico que posibilite el ingreso al mercado
laboral de todos los hombres y mujeres en condiciones de trabajar. “El trabajo en todas sus
formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: a) condiciones
dignas y equitativas de labor; b) jornada limitada; c) descanso y vacaciones pagados; d)
retribución justa; e) salario mínimo, vital y móvil; f) igual remuneración por igual tarea; g)
participación en las ganancias de la empresa; h) protección contra el despido arbitrario; i)
estabilidad del empleado público; j) organización sindical libre y democrática.

DERECHOS POLÍTICOS

La doctrina ha caracterizado a los derechos políticos como aquellos cuyos titulares son a)
ciudadanos o extranjeros expresamente habilitados; b) entidades políticas reconocidas como
tales; y cuyo ejercicio sólo posee una finalidad política.

GARANTÍAS CONSTITUCIONALES

Las garantías consisten en una serie de institutos que hacen posible la protección al respeto y
goce efectivo de los derechos enunciados en la primera parte de la Constitución. Nacen con el
objetivo de brindar seguridad al individuo frente a los poderes del Estado. Las garantías operan
fundamentalmente en la situación más débil en la cual puede hallarse un individuo frente a los
poderes del Estado: el proceso penal.

Garantías constitucionales en el proceso penal:

La corriente de pensamiento que deslegitimó la idea de pena como retribución o castigo


(generalmente corporales) para comenzar la postulación de la pena “reeducadora” es decir, un
fin que incluye al hombre mismo, considerada su dignidad. Esta corriente se plasmó en el (art
18)

Teoría del garantismo

Se expresa fundamentalmente en el axioma “el derecho es la garantía de los débiles frente a


los poderosos”. Este principio alimenta sus dos vertientes: el modelo de derecho y la
propuesta de teoría general del derecho En relación al modelo del derecho, el garantismo
constituye una alternativa al Estado de derecho liberal, donde los ideales de respeto irrestricto
a la autonomía de los individuos impide la posible intervención a favor de quienes se
encuentran en situación de debilidad. Desde esta doctrina se desprende que es la
consideración de respeto a los derechos humanos como objeto y límite de la ley.

Las garantías constitucionales constituyen a su vez el límite al poder coercitivo del Estado
como el remedio de los débiles frente a él.

Art 18

a) Principio de legalidad: necesidad de que exista una ley previa al hecho que se reputa ilícito.
Se prohíbe la aplicación de una ley posterior al hecho, excepto si resulta más beneficiosa para
el imputado.

b) Garantía de jueces naturales: requerimiento de que el tribunal haya sido creado con
anterioridad al proceso, por una ley que ha establecido su competencia.

c) Garantía contra la autoincriminación: prescribe la prohibición de ser obligado a declarar


contra sí mismo. Eximición de prestar declaración bajo juramento cuando es citado a audiencia
indagatoria. Prohibición de aplicar tormentos para obtener una declaración del imputado.

d) Garantía de la libertad ambulatoria: se prohíbe el arresto si no es en “virtud de orden escrita


emanada de autoridad competente”. Como complemento a esta garantía se erige el habeas
corpus, que resulta el remedio más idóneo de defensa de la libertad física en el caso de
detenciones ilegales o de agravamiento ilícito de las condiciones de detención (art 43).

e) Inviolabilidad del domicilio y papeles privados: tiene que existir una orden judicial fundada
para poder acceder a un domicilio, a la correspondencia, al correo electrónico, msjs de texto y
toda nueva forma de comunicación.

f) Debido proceso legal: nadie puede ser privado de un derecho sin que haya existido un
proceso regular, establecido por una ley. Derecho a participar del proceso, a ser oído, a ofrecer
y producir prueba y controlar la que produzcan las otras partes.

g) Principio de congruencia: para dictar sentencia un juez no puede apartarse de los hechos y
las cuestiones planteadas por las partes durante el proceso; Principio de plazo razonable.

h) Protección de quienes se encuentran detenidos: resguarda el principio de dignidad


inherente a todos los seres humanos, incluso en la situación de privaciones de derechos más
intensa que puede disponer el Estado.

Mecanismos de garantía
La acción de amparo

(art 43) Para que proceda el amparo debe existir una lesión actual o inminente de un derecho
subjetivo concreto, y la lesión debe estar motivada por un acto de autoridades públicas o de
particulares que sea arbitrario o ilegitimo. Se trata de una petición unilateral, que solo puede
iniciar el titular del derecho afectado.

El “amparo colectivo” constituye una ampliación del amparo individual. Se extienden la


protección a los derechos del medio ambiente y del consumidor y la legitimación activa para
iniciar la acción ya no estará depositada exclusivamente en un sujeto determinado, sino que se
reconoce la legitimación a: el afectado, el defensor del Pueblo, y las asociaciones registradas

Habeas Corpus

(art 43) Se trata de una acción judicial de garantía, que tiene por objeto lograr la libertad física
de una persona cuando ha sufrido de modo ilegal una restricción a ella actual o inminente.
También procede cuando se agravan de forma ilegítima las condiciones de detención de una
persona La finalidad del habeas corpus es llevar a la persona a disposición del juez
correspondiente o, en su caso ordenar su libertad. Cualquier persona está legitimada para
interponer esta acción en nombre del afectado.

Habeas Data

(art 43) Se trata de una acción constitucional de garantía que tiene por objeto el acceso de
cualquier persona a un registro o banco de datos para conocer la información existente sobre
su persona, y para requerir la corrección de esa información en caso de que le cause algún
perjuicio.

LA PARTE ORGÁNICA DE LA CONSTITUCIÓN

Forma de gobierno y forma del Estado

Art 1 “La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana y
federal, según lo establece la siguiente Constitución”

Régimen representativo

(art 22) Los gobernantes son elegidos por el pueblo para que ejerzan las funciones de gobierno
en su representación. Los representantes del pueblo son todos los funcionarios públicos.
Después de la reforma, hubo una apertura en la forma de participación ciudadana en el
gobierno. Por ejemplo: el referéndum, el plebiscito, y la iniciativa popular.

Régimen republicano

La Republica es una forma organizativa de gobierno que se identifica habitualmente con la


soberanía popular, a la que se reconoce como “base de todo gobierno”. Se suele definir a
partir de la reunión o el cumplimiento de ciertos principios:

a) La división de poderes: tiene que estar asegurada en todo momento tanto nacionalmente
como en el ámbito provincial y municipal. Siempre debe existir un poder legislativo, judicial y
ejecutivo, cada uno con funciones propias y vinculados entre sí a través de un sistema de pesos
y contrapesos.
b) La elección popular de los gobernantes: otorga a quienes han sido elegidos mediante el
sufragio la llamada legitimidad de origen para ejercer su cargo.

c) La temporalidad del ejercicio del poder: renovación periódica de los gobernantes, los cargos
deben tener una duración determinada.

d) La publicidad de los actos de gobierno: principalmente en la publicación de las leyes y


decretos.

e) La responsabilidad de los gobernantes por los actos realizados en el ejercicio de sus


funciones: puede ser evaluado a través del juicio político (arts 53, 59, 60)

f) Igualdad ante la ley: (art 16) Declara inadmisibles las prerrogativas de sangre y nacimiento,
los títulos de nobleza y los fueros personales.

Régimen federal

El federalismo es una forma del Estado. Se trata de un modo específico de relación entre el
poder y el territorio, que en este caso supone la descentralización de este poder en relación al
territorio. El principio general es que as provincias conservan su autonomía en todas aquellas
materias que no hayan delegado al gobierno federal (art 121).

Relaciones típicas de la estructura federal:

a) De subordinación: se expresa a través del principio de supremacía federal (art 31). En esta
norma se establece la prevalencia del llamado derecho federal por sobre el derecho provincial
o local, y determina entonces la relación de subordinación de las provincias al gobierno
federal.

b) De participación: reconocer que las provincias forman parte de los procesos de decisión del
gobierno federal. (Congreso de la Nación está integrado por representantes de las distintas
provincias)

c) De coordinación: se refiere a la distribución de las competencias propias del gobierno


federal y de las provincias. Existen competencias exclusivas del gobierno federal, tal como el
dictado de los códigos de fondo o las relaciones internacionales, competencias exclusivas de
las provincias, como el dictado de sus constituciones o el establecimiento de impuestos
directos, el dictado de normas sobre medio ambiente (art 41)

El estado argentino se haya estructurado en torno a tres poderes: Legislativo, Ejecutivo, y


Judicial. Cada uno de ellos es independiente respecto al resto y la vez se encuentra limitado
por la esfera de competencia de los otros poderes.

El poder Legislativo

(Art 44) El poder legislativo es un órgano: a) colegiado, por estar compuesto de varios
individuos (senadores y diputados) y b) complejo, puesto que casa una de sus cámaras tiene
carácter de órgano. Esto último indica que únicamente la suma de los actos de amas cámaras
pueden denominarse congresionales. Adopta la estructura bicameral. La cámara de diputados
supone la representación popular, mientras que el Senado importa la representación de las
provincias.
Diputados

Senadores

Representación

Al pueblo (art. 44 y 45)

A las provincias (art. 44)

Requisitos

a. Mayor de 25 años

b. 4 años de ciudadanía en ejercicio

c. Natural de la provincia que lo elige o con 2 años de residencia en ella

a. Mayor de 30 años

b. 6 años de ciudadanía

c. Renta anual de 6000 pesos fuertes

d. Natural de la provincia que lo elige o 2 años de residencia en ella

Duración del cargo


4 años

6 años

Modo de integración

Sistema D’Hont. Renovación de la mitad de los cargos por bienio

3 senadores por provincia y 3 por Ciudad de Buenos Aires. Renovación de un tercio de los
cargos por bienio

Número de integrantes

En relación a la población

72 senadores

Estructura y dinámica de la labor parlamentaria

1. Asamblea Legislativa: sesión conjunta de la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores.

2. Comisiones Parlamentarias: (art 79) Pueden ser de carácter permanente (como las de
Justicia, legislación general, etc.) o transitorio, constituidas para asuntos determinados.

3. Bloques: Surge de la práctica parlamentaria, y se constituyen a partir de la filiación


partidaria de sus integrantes.

4. Sesiones:

a) preparatorias: son previas al periodo ordinario y tienen por objeto incorporar a los nuevos
miembros, elegir las autoridades de cada Cámara y fijar los días y horas de sesión.

b) ordinarias: desde el 1 de marzo al 30 de noviembre se encuentran establecidas en art 63

c) extraordinarias: el presidente puede convocar a sesiones extraordinarias, como prorrogar,


mientras que el congreso solo posee la potestad de prórroga

5. Receso: periodo en el que el Congreso no se encuentra sesionando.

6. Quórum: se refiere a la cantidad de miembros presentes necesarios para tomar ciertos


acuerdos y tanto para iniciar una sesión como para resolver el quórum está fijado (art 64) en la
mayoría absoluta de los miembros de cada cámara, expresado mediante la fórmula “la mitad
más uno”. 2/3 para declarar la necesidad de reforma constitucional (art 30); 2/3 para tratados
de ddhh.

7. Mecanismo de sanción de leyes: se establece el tratamiento de los proyectos de ley a través


de los procesos de deliberación y sanción de forma separada para cada cámara.

a) iniciativa: (art 77) pueden introducir proyectos de ley tanto el poder ejecutivo como los
miembros del congreso, y es indiferente ante cual cámara se presentan en primer momento.

b) tratamiento y sanción: los proyectos se tratan inicialmente en la Cámara ante la cual hayan
sido presentados. Una vez aprobado en la primera cámara, el proyecto pasa a la segunda. Se
considera sancionada cuando ha tenido la aprobación de ambas cámaras (art 84).

c) promulgación: aceptación de la ley por parte del Poder Ejecutivo. Puede ser tácita, o
expresa.

d) publicación: acto a través del cual se cumple con la publicidad de los actos de gobierno y se
comunica a la ciudadanía la promulgación de la ley.

El Poder Ejecutivo

(art 87) “El poder ejecutivo de la Nación será desempeñado por un ciudadano con el título de
“Presidente de la Nación Argentina”.

1. Requisitos: (art 89) nacido en el territorio argentino, o ser hijo de ciudadano nativo, y las
demás cualidades exigidas para ser senador.

2. Elección: modo directo a través de la expresión del voto popular. Si luego de esa elección
hay una fórmula que alcanzó más del 45% de los votos, o el 40% con una diferencia de 10%
con la fórmula que le sigue, se proclamara a los integrantes presidente y vicepresidente. Sino
ballotage.

3. Duración del cargo: (art. 90) 4 años y pueden ser reelegidos o sucederse recíprocamente por
un solo periodo consecutivo.

4. Atribuciones: (art 99) a) jefaturas: es el máximo representante del estado argentino y por
ello es quien tiene la potestad para firmar tratados con potencias extranjeras, designar
embajadores, acudir a reuniones en instancias de la comunidad internacional, etc. El
presidente es el máximo responsable político de la administración, delega en el Jefe de
Gabinete la ejecución de las medidas de administración.

5. Instrucciones y reglamentos: son un modo a través del cual se expresan las decisiones del
Poder Ejecutivo. Se los denominan decretos y se clasifican en: -reglamentarios: son aquellos a
través de los cuales el Poder Ejecutivo instrumenta y efectiva las leyes. –autónomos o
independientes: recaen sobre materias no reguladas por las leyes y reservadas a la
administración. –decretos delegados: casos especiales en los que se delega el cumplimiento de
la función legislativa en el Poder Ejecutivo. La delegación es efectuada por el Congreso a favor
del Presidente. –decretos de necesidad y urgencia: aquellos que se dictan en relación a
materias que son de exclusiva competencia legislativa. Solo está habilitado en casos de que
exista una situación de urgencia. (art 99)

6. Participación en el proceso legislativo: (art 77) El poder ejecutivo es el órgano que debe
promulgar y publicar las leyes aprobadas por el Congreso, y luego ordenar su publicación para
que cobren eficacia definitiva.

El Poder Judicial

Se compone de una serie de órganos que detentan la función estatal de la administración de la


justicia.

1) Composición: (art 108) Se trata de una estructura vertical, integrada por jueces y tribunales
de distintas instancias y cuyo vértice más alto se sitúa en la Corte Suprema de la Nación, la
estructura se completa con el Consejo de la Magistratura.

2) Corte Suprema: sus miembros deben ser abogados de la nación con ocho años de ejercicio y
tener las cualidades exigidas para ser senador. La corte suprema es la interprete final de la
constitución y custodia ultima del sistema de derechos y garantías.

a) Ejerce el control de constitucionalidad en última instancia

b) Actúa como custodio del cumplimiento y la vigencia del sistema de derechos y garantías

c) Controla la correcta aplicación del derecho a través de la modificación de sentencias


arbitrarias dictadas por los tribunales inferiores

3) Tribunales inferiores. La base son los juzgados de primerainstacia.

Justicia Nacional Electoral

Consejo de la Magistratura y Jurado de Enjuiciamiento: fueron decretados en la reforma con el


objetivo de lograr una mayor transparencia en el sistema de nombramiento de los jueces y en
los mecanismos para su remoción. (art 114)

Funciones:

1. Seleccionar mediante concursos públicos los postulantes a la magistraturas inferiores

2. Emitir propuestas en ternas vinculantes, para el nombramiento delos magistrados de los


tribunales inferiores

3. Ejercer facultades disciplinarias sobre magistrados

4. Decidir la apertura del procedimiento de remoción de magistrados, ordenar la suspensión y


formular la acusación correspondiente

5. Administrar los recursos y ejecutar el presupuesto que la ley asigne a la administración de la


justicia

6. Dictar los reglamentos relacionados con la organización judicial y todos aquellos que sean
necesarios para asegurar la independencia de los jueces y la eficaz prestación de los servicios
de justicia.

El Ministerio Público
Se trata de un órgano extra poder creado por la reforma constitucional de 1994. Incluye al
Ministerio Publico Fiscal como al Ministerio Publico tutelar. Las funciones del primero se
identifican con el resguardo de la recta administración de la justicia, el control del
cumplimiento de la legalidad y ejercer la acción penal cuando corresponde. Por otra parte, el
Ministerio Pública tutelar se encarga de representar y tutelar a menores, pobres e incapaces.
(art 120)

El ministerio público tiene por función promover la actuación de la justicia en defensa de la


legalidad y de los intereses generales de la sociedad.

Corresponde al ministerio público (art 25):

1. Promover la actuación de la justifica en defensa de la legalidad y de los intereses generales


de la sociedad

2. Representar y defender el interés público en todas las causas y asuntos que conforme a la
ley se requiera.

3. Promover y ejercer la acción pública en las causas criminales y correccionales

4. Promover la acción civil en los casos previstos por la ley

5. Intervenir en los procesos de nulidad de matrimonio y divorcio, y en todo lo relativo al


estado civil y nombre de las personas

6. En los que se alegue privación de la justicia

7. Velar por la observancia de la Constitución Nacional y las leyes de la Republica

8. Velar por el efectivo cumplimiento del debido proceso legal

9. Promover o intervenir en cualquier causa o asunto y requerir todas las medidas conducentes
a la protección de la persona y bienes de los menores, incapaces e inhabilitados, cuando
carecieren de asistencia o representación legal

10. Defender la jurisdicción y competencia de los tribunales

11. Ejercer la defensa de la persona y los derechos de los justiciables toda vez que sea
requerida en las causas penales, y en otros fueros cuando aquellos fueren pobres o estuvieras
ausentes

12. Velar por la defensa de los derechos humanos en los establecimientos carcelarios,
judiciales, de policía y de internación psiquiátrica, a fin de que los reclusos o internados sean
tratados con el respeto debido a su persona.