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Composición de la temporalidad para activar al espectador:

Análisis de la obra Rayito de sol, un amor sin tiempo

Cristian Meneses
DNI 95286778
crismendu@hotmail.com

Abstract

En la obra Rayito de sol, un amor sin tiempo, escrita por Natalia Villamil, interpretada por
Leticia Torres y dirigida por Cintia Miraglia, se puede ver una construcción de
temporalidad a partir flashbacks, compuestos en un diálogo entre los recursos textuales,
escenográficos y actorales. Estas irrupciones temporales no van a obedecer,
necesariamente, a un establecimiento del pasado lineal del personaje, sino que por su
composición, que utiliza la ruptura de la ficción a través de la manipulación de los objetos,
se puede ver el establecimiento de situaciones paralelas con las que se puede generar
una lectura sincrónica. Así, son centrales las elipsis que se crean entre cada flashback
porque se apela al espectador para que construya un sentido, que ya no es el de
completar los vacíos de la fábula, sino un sentido que implica dialécticamente el tiempo de
la ficción y el tiempo del espectador.

Palabras clave: elipsis – flashback – analepsis – montaje – temporalidad


“Le habla a la ventana o tal vez a alguna silueta de otra mujer que anda por allí, real
o imaginaria”1

En el siguiente texto voy a realizar un análisis del tipo de temporalidad construida en la


obra Rayito de sol, un amor sin tiempo, escrita por Natalia Villamil, interpretada por Leticia
Torres y dirigida por Cintia Miraglia, en su primera temporada en el teatro Espacio
Callejón. El enfoque teórico va a estar centrado en el uso de la irrupción temporal en la
composición, y en su funcionalidad para establecer diferentes planos narrativos a través
de una interrupción del tiempo representado. Para esto, voy a dividir el texto en tres
partes: la primera parte aborda de forma descriptiva las tres irrupciones temporales
presentes en la obra para poder discernir los recursos utilizados en la construcción del
tiempo escénico; la segunda parte comprende un análisis teórico del flashback, la elipsis y
el vacío temporal, y de lo que esto implica en la puesta en escena. El montaje, en su
acepción brechtiana, va a servir para pensar el tipo de narración que se construye y, por
tanto, permite plantear preguntas sobre la temporalidad presente en el espectáculo. La
tercera parte plantea la cuestión por la recepción y la forma en la que la temporalidad
puede terminar de construirse a través de la implicación ideológica presente en el tiempo
de la obra con el tiempo del espectador.

La hipótesis de esta monografía es que en Rayito de sol se construye un tiempo


dramático que es interrumpido por tres flashbacks, que pueden ser leídos como
situaciones paralelas con las que se puede construir un diálogo sincrónico. Esto permite
una reflexión mucho más profunda sobre la mujer y su deseo porque escapan de la
conformación de una unidad temporal de tipo realista, en la cual el flashback funcionaría
como información de una prehistoria del personaje y de la fábula, y que ancla,
necesariamente, todo lo que pasa en ellas al resultado final, es decir, al presente del
personaje en el tiempo dramático de la obra.

“Cien años de amor vale la pena”

Ella inicia su relato en un quiosco de barrio. Nos dice que quiere comprar una pastilla para
el dolor sin que su pareja, que la espera en el auto, lo sepa. Parece que es de noche por

1 Los títulos y citas de la obra Rayito de sol fueron extraídos del texto sin editar proporcionado por
la autora.
la bombilla que se prende arriba de la ventana del quiosco y por la poca luz en el
escenario. Parece que no hay nadie quien la atienda. Su vestuario es una blusa rosada
ceñida con unas flores dibujadas, usa unos jeans muy apretados y tacones, que dan la
impresión de que viene de un boliche. En este tiempo, que voy a llamar el tiempo
dramático, se desarrolla la obra. Inicia con Ella en el quiosco y termina, después de relatar
sus peripecias y pensamientos sobre la maternidad, el sexo y el amor, unos minutos
después. Es a este tiempo dramático al que los flashbacks entran a interrumpir. Sin estas
interrupciones la obra tendría una unidad de tiempo en la que se correspondería el tiempo
dramático con el tiempo horas-reloj.

La primera irrupción temporal, que en el texto está referida como “La navidad siempre es
con sorpresas…” presenta un salto a un mundo en el que Ella está casada con un
jardinero y seduce al ayudante de su marido. Hay diferentes recursos que funcionan como
indicadores de tiempo:

 En lo textual aparece claramente una alusión temporal: “Tardecita… víspera


navideña”.
 Cambio en la escenografía, que se convierte en un cambio espacial: Ella mueve el
quiosco para adelante, apaga la bombilla, desdobla una puerta, cuelga unas flores,
y así lo transforma en la ventana de la cocina que da al patio de su casa.
 Cambio en el vestuario: Ella se quita los tacones y se pone unas zapatillas, y se
suelta el pelo.
 En lo actoral se ve un juego que implica interpretar la nueva situación y al mismo
tiempo relatarla. Esto se hace también desde el texto que se estructura en un
presente indicativo.

La segunda irrupción es un salto hacia un mundo en el que Ella decide vivir con su
amante y dejar a sus hijos. Los recursos utilizados son los mismos:

 En el texto aparece solo una alusión temporal: “Tengo las plantas de mis pies
naranjas como la bikini de aquella navidad que ojalá hayan olvidado”.
 El cambio en la escenografía se da usando otra vez el quiosco: Ella lo mueve al
costado derecho del escenario y extiende una cuerda para colgar ropa.
 El cambio en el vestuario se da con un saco gris que se pone y agarrándose de
nuevo el pelo.
 El modo de la actuación se mantiene, permitiendo que el presente del tiempo
dramático, es decir, la situación de Ella en ese quiosco, dialogue con la situación
del flashback.

La tercera irrupción es un salto hacia un mundo en el que ella no fue capaz de quedarse
con su amante y decide volver con su marido.

 En el texto aparece una alusión temporal: “Ha pasado un tiempo frío. Un tiempo
caliente. Y un tiempo tibio” que haría referencia a una elipsis entre la segunda
irrupción y la tercera.
 El espacio vuelve a ser el de la ventana de la cocina que da al patio.
 El vestuario es el mismo de la primera irrupción pero mantiene su pelo recogido.

Estas tres irrupciones temporales se construyen con diferentes recursos que cruzan lo
textual, —presente en el discurso del personaje y en los tiempos verbales—, con lo
escénico, haciendo especialmente énfasis en el espacio escenográfico y en lo actoral.
Porque es decisión de la dirección representar estas irrupciones como un presente
escénico. Se podría dejar al discurso del personaje la tarea de describir el pasado,
sosteniendo la acción en el presente dramático. Pero como se construyen las irrupciones
temporales, esto conlleva un trabajo actoral que implica una interpretación y un relato de
lo que sucede al mismo tiempo.

“Usted me dirá osada”

Es interesante señalar cómo los indicadores temporales presentes en el texto de la obra


darían cuenta de que estas irrupciones son flashbacks que refieren a un pasado del
personaje. Sin embargo, al cruzarse con los recursos del montaje y la actuación, y con la
elipsis presente entre estos flashbacks, surge la duda de que sean parte de la unidad
temporal del relato. Esto sucede por las características de los recursos utilizados.

Solo en virtud de la mediación de los signos de la representación, el tiempo


representado se inscribe como duración, como sentimiento temporal para los
espectadores (Ubersfeld, 1993, pág. 153)

Por ejemplo, el flashback o analepsis se puede definir como una retrospección en el


tiempo ficcional de la fábula (Barrientos, 2004). Cuando sucede en Rayito de sol el
recurso utilizado es un cambio de la escenografía a la vista del público. Como suceden en
paralelo estos dos mecanismos, es decir, hay una ruptura de la ilusión dramática y a la
vez hay una representación de una porción de pasado, la enunciación deja de enfocarse
en el tiempo dramático individual y abre la lectura al tiempo del público.

La elipsis, definida como una “interrupción que supone un salto de tiempo en la fábula”
(Barrientos, 2004, pág. 89), también juega un papel interesante en la composición. La
elipsis aparece en los vacíos que hay entre cada analepsis y no en el tiempo dramático
(porque Ella siempre está en el quiosco, no hay ningún salto). Este vacío entre cada
irrupción es un espacio propicio para la lectura dialéctica del público. Es en este vacío
donde uno puede forzar la continuidad, a través de asumir que esto que sucede es la
prehistoria de Ella, y que por lo tanto, esto llevó a que esté en este quiosco, o puede ser
un espacio de construcción de sentido, donde esas irrupciones pueden ser ilusiones,
pueden ser posibilidades, pueden ser imaginaciones de la vida de otras:

La conciencia del espectador siente la necesidad de inventar el proceso que


llene los vacíos o saltos en el tiempo. El espectador se ve también forzado a
reflexionar sobre la naturaleza autónoma del tiempo teatral, aspecto decisivo y
específico, dado que el tiempo de la representación se le muestra como no
homogéneo con el tiempo de la historia referencial (Ubersfeld, 1993, pág. 149).

Los vacíos impulsan a las decisiones por parte del espectador y así remiten a su
temporalidad, sacándolo del tiempo de la ficción.

“Un amor sin tiempo es de prostituta”

Anne Ubersfeld, cuando hace referencia a la unidad de tiempo clásica, plantea la


disyuntiva entre construir una temporalidad individual y construir una temporalidad
colectiva, que apela al espectador desde una aproximación ideológica:

De ahí la necesidad de que este pasado sea el pasado de alguien […] y no el


pasado colectivo del grupo. Los acontecimientos históricos pasados son
remitidos a un fuera de escena; sirven de referencia simbólica, no como pruebas
del surgimiento de un conflicto actual (Ubersfeld, 1993, pág. 147).

Ese “pasado de alguien”, que aparece en la unidad de tiempo clásica, en la cual el devenir
no existe, porque las acciones ya están ancladas al presente homogéneo de los
personajes, anula la noción de tiempo histórico que despierta la mirada dialéctica del
público.

El espectador puede ahorrarse el esfuerzo dialéctico de ir y venir de su propio


tiempo de espectador a la duración histórico-psíquica que estaría obligado a
imaginar. No está, pues, obligado: a) a rellenar las lagunas temporales del texto
teatral; b) ni a percibir la heterogeneidad radical entre su propio tiempo vivido
(fuera de la acción) y los procesos históricos que le son presentados (Ubersfeld,
1993, pág. 147).

Esta diferencia es fundamental para comprender cómo los saltos en el tiempo presentes
en Rayito de sol van más allá de construir el pasado del personaje. Estos saltos funcionan
como partes separadas ensambladas con el tiempo dramático de Ella en el quiosco. Es
un montaje que muestra las partes sin ocultar los recursos. Muestra temporalidades
diferentes sin que haya un hilado de tipo aristotélico, donde cada hecho es un progreso de
la acción que no se puede distinguir. Robert Abirached (1993), en su estudio sobre el
personaje dramático en la teoría brechtiana, plantea que la encadenación de los sucesos
en la fábula se tiene que dar

[…] con la doble condición de que sus articulaciones permanezcan visibles y que
sus diversos elementos sean tratados como células autónomas, sometidas cada
una y todas juntas a la investigación del espectador. Su papel específico es en
efecto explicitar, no explicar: descansa sobre el ensamblaje de los hechos y
sobre la búsqueda activa de los mecanismos de su progresión. […]Por esta
razón la fábula, a los ojos de Brecht, debe proceder por rupturas y saltos, según
una técnica de montaje, en vez de mostrar una coherencia linealmente
constituida (Abirached, 1993, pág. 268).

Esta perspectiva se puede relacionar con la dialéctica del tiempo, que explica Ubersfeld,
en cuanto el montaje brechtiano es una apuesta por romper la temporalidad de la unidad
de tiempo clásica. Y así, los saltos y las rupturas se convierten en elementos paralelos y
relativamente independientes que permiten que el espectador construya una mirada
crítica a través de las preguntas. La pregunta implica una mirada sobre la dialéctica del
tiempo y por lo tanto, sobre la recepción, ya que es el público el que va a decidir si estos
vacíos (no-tiempos), provocados por las analepsis y las elipsis, pueden entrar en un
diálogo diacrónico con el tiempo dramático presente, construyendo una unidad temporal;
o, por el contrario, pueden entablar un dialogo sincrónico con ese tiempo dramático,
permitiendo abrir reflexiones paralelas con la situación ficcional, con el tiempo del
espectador, con un tiempo histórico que carga con cuestionamientos sobre la mujer y las
diferentes decisiones que toma en su vida alrededor del deseo y de su rol en una
sociedad tradicional.

“viví la vida con el riesgo de la muerte”

La lectura que he hecho del espectáculo Rayito de sol hace énfasis en el trabajo sobre la
temporalidad desde la composición escénica. Retomé los diferentes recursos utilizados
tanto en el texto como en la escena para indicar el tiempo. Con este material pude
aventurar un análisis teórico que leyera los flashbacks, presentes en el texto dramático,
como irrupciones de situaciones paralelas, relatadas e interpretadas simultáneamente por
la actriz, que pueden incentivar una lectura sincrónica.

El personaje de Ella no está en la situación en la que está (esperando en un quiosco a


que el dolor se le pase y así volver con su pareja que la espera en el auto) por un pasado
específico y progresivo, sino que el personaje dialoga con situaciones contradictorias, que
son posibles para Ella, en el marco de la ficción, pero también posibles para el
espectador, en un marco de una temporalidad ideológica. De esta manera, considero que
la lectura de la obra adquiere una mayor profundidad porque involucra a un espectador
que tiene que ser activo para construir su sentido a través de las diferentes preguntas que
genera el texto espectacular desde su montaje.
Bibliografía

Abirached, R. (1993). La crisis del personaje en el teatro moderno. ASOC. Directores de


escena.

Barrientos, J. L. (2004). Teatro y ficción: ensayos de teoría. Madrid: Fundamentos.

Ubersfeld, A. (1993). Semiótica del Teatro. Madrid: Cátedra.

Villamil, N. (2018). Rayito de sol, un amor sin tiempo.