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A pesar de todo, la mujer de Jonathan--- la hija de un médico, Erina


Pendleton, era una mujer bizarra. No, quizás la palabra bizarra no le hace justicia.
Eso podría ser emocional e injusto menosprecio.
Pero era una mujer extraña
Si no fuese por ella, la familia Joestar seguramente no hubiese continuando
hasta el presente. Lejos de eso, seguramente mi plan de aplastar el corazón de
Jonathan hubiera sido exitoso.
Puede que no me haya convertido en inmortal y poseer juventud eterna, pero
como la próxima cabeza de la familia Joestar, creo que hubiera tenido una vida
celestial.
Hubiera vivido como si estuviera en el cielo.
Hubiera sido feliz.
Hubiera podido tener esa vida--- La vida que siempre estuvo lejos de mí.
Tan pronto como Jonathan me hizo llorar--- después de pensar sobre mi
inestable temperamento, pensé en ver cómo era ella.
No estaba pensando en disculparme
Nunca haría algo así.
Simplemente, me interese en ella.--- Con sus labios vírgenes arrebatados por
mí, pero luego, restaurando su orgullo al lavar sus labios en un charco lodoso, ella se
volvió de mi interés. Estaba interesado en como ella "recupero" algo que le fue
"arrebatado".
Como alguien quien sin titubear cometería tan estúpido acto digno de mi
madre--- No pensaba en cómo conocerla, lejos de eso, solo tenía la intención de
observarla desde lejos.
Pero incluso aquello no me fue concedido.
Debido a las circunstancias referentes al trabajo de sus padres o algo por el
estilo, esa chica desapareció de nuestro pueblo, --- ¿Las circunstancias del trabajo de
sus padres? Tal cosa suena terriblemente conveniente.
Ahora han pasado cien años, no tengo manera de confirmar tal cosa, pero he
pensado que la causa por la cual la familia Pendleton se mudó, fue quizás porque
puse mis manos en ella.---Tomar tales medidas extremas, pensé quizás que era para
proteger su orgullo, o quizás fue un intento para proteger a Jonathan Joestar.
No, ¿la verdadera razón por la cual se mudó probablemente fue por el trabajo
de sus padres, no es cierto?--- Dudo que una mujer tan noble y orgullosa exista. No
es sospecha; al contrario, es una gran opinión que tengo por ella.
Pero cuando volví a pensar en esa chica y la vida honesta que tuvo, no puedo
pensar y sentir las manos del destino.
Madre.
Erina Pendleton.
Parece que las mujeres santas siempre interfieren en mi vida.
Las mujeres santas me obstaculizan.
Así que aquella con el nombre de mujer santa, Holly Kujo o como sea---
Estoy seguro que ella interferirá con mi vida también.