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FACULTAD DE DERECHO

ESCUELA ACADÉMICA PROFESIONAL DE DERECHO

CURSO: DERECHO PROCESAL CIVIL II

TEMA: IMPUGNACION DE PATERNIDAD

ALUMNOS: -CABRERA SIRLUPÚ, ANTHONY JOSE


-FLOREZ GONZALES, CESAR ELIAS
-GUTIERREZ TEATINO, KYMBERLY ANAIS
-SANCHEZ BARRANTES, ARIANA LISSET
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-VARGAS JAVE, HELDER ANTONIO

DOCENTE: LEON FLORIAN, FELIPE JOHAN

CICLO: IV

AULA: D-301

Trujillo – Perú

2018
RESUMEN DE LA DEMANDA

1.1 CONSULTA
Es materia de consulta ante esta Sala Suprema el auto contenido en la resolución
número uno, expedida el veintiséis de diciembre de dos mil trece, de fojas nueve, que
inaplicó al caso concreto el Art. 400 del Código Civil y admitió a trámite en la vía del
proceso de conocimiento, la demanda sobre impugnación de paternidad; en los
seguidos por don Alfredo Sandoval Fernández, contra doña XXXXXXX, sobre
Impugnación de Paternidad.
1.2 FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN ELEVADA EN CONSULTA
En la presente resolución, que es objeto de consulta, sustenta el ejercicio del control
difuso y la inaplicación del Art. 400 del Código Civil, argumentado a si, que dicho Artículo
establece que el plazo para negar el reconocimiento (de paternidad) es de noventa días,
desde que se tuvo conocimiento del acto; argumentando el Juzgador que, el
establecimiento de un plazo de caducidad para el ejercicio de la acción de negación de
paternidad, no puede impedir el derecho fundamental de la Identidad y el interés
superior del Menor, siendo necesario aplicar el control difuso para privilegiar los
derechos fundamentales acotados, en efectos de conocer el verdadero origen biológico
del menor con iniciales A.P.S.T.
II. CONSIDERANDO:
Según los considerandos establecidos en la demanda, se puede apreciar que:
La presente resolución ha sido elevada en consulta en razón a la inaplicación vía control
difuso del Art. 400 del Código Civil, en un proceso de negación de paternidad de hijo
extramatrimonial.
En un Estado Constitucional como el nuestro, abarca la supremacía de la norma
constitucional, el ejercicio del control difuso constituye un deber constitucional de los
jueces, según el Art. 138 de la Constitución manda que: “En todo proceso, de existir
incompatibilidad entre una norma constitucional y una norma legal, los jueces prefieren
a la primera”. Así que si en caso existiera incompatibilidad en las normas, se tiene que
seguir el orden jerárquico, prefiriendo la norma constitucional. Cuando se proceda a
realizar el control difuso, se debe tener mucho cuidado, pues se trata de un proceso
gravoso y complejo, en tal sentido, se deben tener presentes las siguientes pautas:
 Partir de la presunción de constitucionalidad de las normas legales.
 Realizar un juicio de relevancia, que implique el examen del caso.
 Realizar una labor interpretativa exhaustiva.
 Por último, cuando no sea posible una interpretación acorde a la
Constitución, corresponderá a declarar la inaplicabilidad de la norma al caso
concreto.
El ejercicio del control difuso no se limita a las sentencias, sino que de acuerdo al Art. 14
de la Ley Orgánica del Poder Judicial, se efectúa en la resolución que resuelve el fondo
de la cuestión, término que se interpreta en sentido amplio. Por otro lado, en la etapa
postuladora, es trascendente en el proceso porque incide en la admisión inicial de lo
que será objeto de la controversia, del debate probatorio y de la sentencia, ya que se
encuentra directamente vinculada con la concretización de un derecho fundamental,
como es el “derecho a la tutela jurisdiccional efectiva” en su vertiente de acceso a la
justicia.
Se concluye en primera parte, la procedencia del control difuso en el auto admisorio de
la demanda, al cumplir con el supuesto de resolución que versa el tema principal del
asunto de admisión de la demanda expedida en la etapa postulatoria concretizándose
el derecho fundamental a la tutela jurisdiccional efectiva. El Art. 400 nos dice que; El
plazo para negar el reconocimiento es de noventa días, a partir de aquel en que se tuvo
conocimiento del acto. Entendiéndose como tal, el acto de reconocimiento, norma
aplicable para resolver la calificación de la demanda de negación de paternidad.
En el caso concreto y de acuerdo a los sustentos de la pretensión impugnatoria de
paternidad formulada por Alfredo Sandoval Fernández, se hace conocer que el trece de
febrero de dos mil once nació el menor de iniciales A.P.S.T. declarando el demandante
dicho nacimiento y constatando en los Registros Civiles de la Municipalidad Provincial
de Huallaga, advirtiendo de las premisas fácticas de la demanda, que a la fecha de
presentación de la misma (once de diciembre del dos mil trece), ya había pasado el plazo
de manera excesiva, en donde la demanda estaba fuera del plazo legal por caducidad,
asimismo, se extrae que el demandante ha ofrecido la prueba de ADN para que se
determine la paternidad biológica del menor, para que pueda acceder a su identidad
genética y a su vez a la protección del derecho a desarrollarse con la familia que le
corresponde.
Es preciso puntualizar que en el control difuso no se debaten derechos ni situación
favorable al demandante, sino solamente interesa en concreto resolver sobre la colisión
de derechos fundamentales del cual es titular el menor de edad, ya que en la actualidad
no se admite discusión que atentan derechos fundamentales de los menores de edad,
como es la identidad biológica y a conocer y desarrollarse con su familia natural.
Tenemos otro aspecto, en donde el que se ampare de una demanda impugnatoria
tampoco causa indefensión al menor, sino que se preserva el derecho del menor de vivir,
crecer y desarrollarse en el seno de su familia natural (verdadera), disponiendo el Art. 8
del antes citado código que: “El niño y adolescente que carecen de familia natural tiene
derecho a crecer en un ambiente familiar adecuado”, y además señala que los menores
no deben ser separados de su familia natural.
El caso en particular, sobre la impugnación de paternidad de un menor de edad, se
encuentra vinculado a derechos e intereses conexos al Principio del Interés del Niño, en
donde encuentra sustento en el Art. 4 de la Constitución que establece una protección
especial al mismo, también se encuentra reconocido como una guía hermenéutica que
orienta las decisiones judiciales en todos los casos en que se encuentre de por medio
tanto los derechos como los intereses del menor.
Hablemos también del derecho a la identidad que se le vulnera al menor, se plantea en
el siglo XXI como un derecho de mayor amplitud, de trascendencia para el ser humano,
que involucra la identidad biológica, habiendo merecido interpretación de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en la sentencia del caso Gelman vs Uruguay.
Presentado en su Art. 8 de la Convención sobre los derechos del niño.
Al respecto, este derecho es consustancial a los tributos y a la dignidad humana y que,
en consecuencia es, “un derecho humano fundamental oponible erga omnes” como
expresión de interés colectivo de la comunidad internacional en su conjunto, en tanto
prevalece el derecho de la familia de educar a los niños que biológicamente traen a la
vida, y que cuenta con un dato muy fuerte con base científica, como es la herencia
genética de las experiencias culturales acumuladas por las generaciones precedentes,
ante lo cual la vía normal de formación de la identidad resulta ser familia biológica.
En nuestro ordenamiento jurídico se contempla dos modos de constituir una familia,
puede ser por vínculos naturales y por vínculos jurídicos, en el primer caso se encuentra
el reconocimiento de un hijo extramatrimonial, que se orienta principalmente al interés
superior del niño de ser reconocido por sus progenitores, integrando así la familia de
manera permanente o irreversible. Por otro lado, las relaciones reguladas por el
ordenamiento jurídico vincula a las personas para la realización de fines e intereses que
son dignos y merecedores de tutela, defiendo así como: “Toda relación que el
ordenamiento jurídico establece entre personas, imputando deberes o atribuyendo
derechos, interdependientes e recíprocos para la realización de fines o intereses
familiares”.
III. DECISION:
Por medio de la resolución objeto de consulta, el Juzgado Mixto de Huallaga- Saposoa
de la Corte Superior de Justicia de San Martin ha dispuesto admitir a trámite la demanda,
optando por inaplicar al presente caso lo previsto por el Art. 400 del Código Civil, que
trata sobre el plazo de 90 días, por ello resulta necesario ordenar la tramitación de la
demanda, a efectos de tutelar los derechos y la identidad del menor, el cual garantiza la
posibilidad de conocer su verdadero origen.
 El sistema de control difuso de la constitucionalidad y el carácter excepcional
del mismo
Con relación al control difuso de la constitucionalidad, esta Suprema Sala ha señalado
en reiteradas ocasiones que la inaplicación de una norma legal, que se interprete
contraria a la Constitución, constituye una prerrogativa jurisdiccional y por esta razón,
no puede ser invocada a menudo en la actividad jurisdiccional (pérdida de eficacia
concreta de una norma legal conformante del ordenamiento jurídico).
 El reconocimiento del hijo extramatrimonial: Irrevocabilidad e imposibilidad
de que el reconociente
La importancia de la relación paterno-filial no solo se desprende de la indudable
trascendencia que ésta tiene dentro del desarrollo del ser humano en general, sino
también porque a partir de ella, nuestro ordenamiento jurídico establece el sistema de
deberes y obligaciones que garantizarán, entre otras cosas, la supervivencia misma del
menor.
 Los efectos que produce en la práctica la inaplicación de los límites impuestos
por el legislador a las posibilidades de negación del reconocimiento
La extensión del vínculo paterno-filial, en el menor han sido dejadas de lado por la
Suprema Sala en reiteradas ocasiones, argumentando que ello es necesario con el
propósito de posibilitar al niño el conocimiento de su verdadero origen biológico y lograr
así la realización de su derecho a la identidad.

 La tutela provista a quienes practican el acto de reconocimiento y al propio


menos reconocido
Al tratarse de un acto con carácter incuestionablemente voluntario, el reconocimiento
del hijo extramatrimonial exige que la voluntad del reconociente haya sido válidamente
emitida, como expresión libre y no viciada de su determinación.
 Análisis del caso en concreto
El demandante, el señor Alfredo Sandoval Fernández, con el propósito de impugnar el
reconocimiento que el mismo practico respecto al menor de iniciales A.P.S.T.
No tiene sentido inaplicar al caso del demandante el plazo de caducidad previsto en el
Art. 400 del Código Civil, dado que resulta irrelevante.
Al analizar la demanda, puede apreciarse que el demandante no presenta ninguna
prueba que pueda hacer dudar siquiera de su paternidad sobre el menor, sino que su
demanda se fundamenta únicamente en el hecho de que tiene dudas sobre si es el padre
legitimo del menor, en base a rumores que le han llegado y afirmaciones vertidas en
algún momento por la propio madre.
Por lo tanto, se DESAPRUEBA la resolución número uno, de fecha veintiséis de diciembre
de dos mil trece, obrante a fojas nueve, además de declare INAPLICABLE al caso concreto
el Art. 400 del Código Civil por incompatibilidad constitucional sin afectar su vigencia, en
consecuencia DISPONER que la Sala Superior expida nueva resolución con arreglo a Ley;
en los seguidos por don Alfredo Sandoval Fernández, contra doña XXXXXX, sobre
impugnación de paternidad; y se devuelva. Juez Supremo Ponente: Rodríguez Chávez.
FUNDAMENTOS Y ESTRATEGIAS

Nuestra estrategia se basará:

I. FUNDAMENTOS DE HECHO:

 Para fundamentar la petición, nos basamos en que habría mantenido por única
vez relaciones sexuales con la madre de la menor en el mes de julio del año 1997
y si la menor fuese su hija debería haber nacido en abril de 1998, y no en enero
del mismo año. Esto, considerando los nueve meses atribuibles al periodo de
embarazo. Bajo esta conclusión, sostendremos que la menor habría sido
concebida antes del encuentro sexual entre él y la madre.
 Otro punto que afirmaremos será que la madre de la menor convivió con otra
persona durante 21 años y argumentamos que las presiones familiares lo
condujeron a reconocer a la menor como su hija ante la ley.
 Así mismo alegaremos que conocemos la existencia del padre biológico de la
menor, cual fue conviviente de la madre de la menor por 21 años.

“Para ello, invocamos al principio derecho de identidad del niño, también sustentado en
la Constitución y la Convención sobre los Derechos del Niño, generando una colisión de
principios constitucionales; sin embargo, como se ha precisado, el derecho identidad no
solo está conformado por la estática o biológica, sino también por la dinámica, esta
última sustentada en el principio constitucional del libre desarrollo de la personalidad”.

 En el principio de la identidad biológica y dinámica. Nuestra jurisprudencia ha


establecido que conforme al artículo 2° inciso 1 de la Constitución Política del
Perú, así como del artículo 6° del Código de los Niños y Adolescentes, el derecho
a la identidad incluye el derecho a conocer a sus padres y llevar sus apellidos,
precisando que eso debe entenderse como sus verdaderos padres o padres
biológicos.

Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la sentencia del


caso Gelman vs Uruguay, ha señalado en su fundamento 123 que “prevalece el
derecho de la familia de educar a los niños que biológicamente traen a la vida, y
que cuenta con un dato muy fuerte con base científica, como es la herencia
genética de las experiencias culturales acumuladas por las generaciones
precedentes, ante lo cual la vía normal de formación de la identidad resulta ser la
familia biológica”.

 La identidad biológica, que se podrá acreditar con una prueba científica de ADN;
la acreditación de la identidad dinámica es más compleja, porque es
un elemento subjetivo. Para ello, será necesario que las partes procesales o de
oficio, incorporen como medio de prueba un informe del equipo
interdisciplinario del Poder Judicial; asimismo, se cumpla con lo establecido en
el artículo 85 del Código de los Niños y Adolescentes, es decir, escuchar la
opinión del niño y tomar en cuenta la del adolescente.

 Para ello alegaremos que la menor desea conocer a su verdadero padre biológico
por que no contiene un vínculo familiar con el padre legal.

II. FUNDAMENTO DE DERECHO:

 Los artículos 399 (negación del reconocimiento) y 400 (plazo para negar el
reconocimiento) del Código Civil no resultan opuestos al derecho a la identidad
del menor si, adicionalmente, a acreditarse el real origen biológico, también se
ha identificado al verdadero progenitor.

 Nos basamos en la constitución política del Perú art 2 inc. 1 con el cual
demostraremos que la menor merece una identidad biológica.

 Así como en el art 6 del código de niños y adolescentes con el cual d


demostraremos que la menor tiene derecho a la identidad biológica y llevar los
apellidos de sus padres biológicos.