Está en la página 1de 8

FACULTAD DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS

Prof. Dra. Amelia H. Imbriano


Decana

LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA

DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA

TEORÍA DEL PSICOANÁLISIS II

“Religión. Una ilusión”

Apellido y nombre: Rodriguez Damián


Número de legajo: 244974
Comisión: Z
Prof. a cargo: Silvia Maioli

2017

1
Religión. Una ilusión.

Arte, Cultura, Religión y Psicoanálisis.

En el Siguiente trabajo intentaremos dar cuenta de cómo interpretan el

Psicoanálisis y el arte a la religión.

Sigmund Freud toma en varios textos1 de su obra la importancia de la

expresión del arte en cuanto a lo religioso y la guerra y cuál es la

interpretación desde el Psicoanálisis en cuanto a estas dos manifestaciones

culturales inherentes al sujeto viviendo en sociedad.

Luego de haber investigado las obras nombradas del creador del

Psicoanálisis y varias obras de arte religioso y leído otros escritores

podemos colegir que en un cuadro, un lienzo una escultura, una poesía, se

puede apreciar lo silenciado, sin poder tener representación de aquello que

tanto se pregunta y no hay respuesta, ya que en lo Icc no hay

representación de la muerte, por esto existen los mitos, las leyendas y

también el Psicoanálisis, para hacer un intento (en vano) de explicación

ante este interrogante.

Una pintura y su leyenda. El niño bastardo nacido en Toledo, hijo del Rey.

Envenenado por lo fálico, allí sin un padre, la ley inexistente, la vida que se

diluye, el alma cae, la leyenda es creada, el mito que se repite, el relato que

dice y aun miente.

1
El malestar en la cultura, Totem y Tabú y Moisés y la Religión Monoteísta.

2
Sin lugar, solo para iluminar en lo oscuro, en lo miserable, honrando a la

muerte.

Lo sublime puesto en el pincel, niños que se muestran, solo en apariencia,

ángeles que acompañan. El artista que rescata. Citamos a Freud: “No

puedo pensar en ninguna necesidad de la infancia tan fuerte como la

necesidad de la protección de un padre”.

El creador del Psicoanálisis nos indica que “Cada uno de nosotros tiene a

todos como mortales menos a sí mismo”. La religión como ilusión, lo Icc sin

representación, aquella que sabe de esto y acoge, educa, impera, destruye,

ilusiona a los ricos, engaña a los pobres, los excluye, no pertenecen. El

“tener” purificará, la eternidad es garantizada. El poder es.

Un artista sabe de lo no dicho, de lo mudo, y allí va, a su niñez. Un trazo

que marca. Un niño de cinco años que dibuja ante lo horroroso, la tragedia

provocada, la guerra, fruta inmadura, lo perecedero de la vida.

Picasso y su pintura, su niño que lo habita, grita en sus dedos, estos se

escuchan, el Guernica es creado.

Muestra de crecimiento, lo transgeneracional que abre a la búsqueda

ancestral, buscar lo vital dentro de la destrucción y silenciado, la ausencia

de aquellos es lo que los trae, quizás se re signifique. La identidad se huele.

Lo misericordioso. Lo miseri-codisioso, el tener, el avaro molieriano con

túnicas, el ritual del botafumeiro cristiano, los individuos extasiados ante lo

fetichista, el rasgo perverso que engaña, neurosis infantil que se erotiza. El

3
goce se hace presente Tánatos silencioso sonríe, sabe que ganará en la

batalla.

El robo. El Greco, rebelde, culto, su alma que parece intacta fue robada. La

verdad florece, lo ancestral abre una puerta, por su hendija se espía, en lo

difuso se oye el silencio, su verdad.

Almas hipotecadas, el pecado de haber nacido, la culpa que silencia. El

amor se desvanece. Pero siempre aparece la letra, Bécquer, resuena en los

conventos, la ilusión que le gana, su amada quedó con su padre,

sacrificando su deseo. Ella solo gozará, el escritor en su procrastinar ha

perdido solo en tres fechas2.

Otras brisas se escuchan y nuevamente la pintura, cincelada, la mirada

puesta.

Unas niñas que invitan a vaciarse, a entrar en el cuadro. Diego3 cómplice

de ellas, juega. Se divierte. Una mojada de oreja a espectador.

Sorprendido, deja caer lo idiotizante, los ojos abren las puertas, el alma

aparece y se guarda esa imagen. “Existen dos maneras de ser feliz en esta

vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo” (S. Freud).

Del Bosco4 sabe contar hasta tres y no lo oculta. Dos puertas y una tercera

que con sus símbolos juega, se respira lo imaginario, intentando decir lo

indecible.

2
Hace referencia a la leyenda de Bécquer “Tres fechas”
3
Referencia Diego Velazquez en alusión a Las Meninas”
4
Referencia El Jardín de las Delicias de Del Bosco.

4
Devoción, devorar al niño. Crucificado, su sangre que recorre el cuerpo,

pero no por dentro. La humanidad salvada, el sacrificio y la culpa.

A la madre solo le caerá una única lágrima.

En lo religioso se encuentra lo ilusorio. Pero a contrapelo se coló el arte, lo

que conmueve, lo perecedero, es revolucionario, nos permite al menos

saber de esa ilusión que vela al ser.

El arte como el Psicoanálisis quita el velo, descubre, se acerca a aquello de

la identidad.

BIBLIOGRAFIA

 Freud S. (1930) El Malestar en la Cultura.

http://www.bibliopsi.org/freudLacan.php

 Freud S. (1913) Tótem y Tabú. http://www.bibliopsi.org/freudLacan.php

 Freud S. (1939) Moisés y la Religión Monoteísta.

http://www.bibliopsi.org/freudLacan.php

 Gustavo Adolfo Bécquer, "Leyenda 8: “Tres Fechas”," Obras de Gustavo


Adolfo Bécquer — Tomo Primero, Lit2Go Edition,
(1871),http://etc.usf.edu/lit2go/49/obras-de-gustavo-adolfo-becquer-tomo-
primero/921/leyenda-8-tres-fechas/.

5
Anexo.

Obras trabajadas en el presente trabajo.

“Cristo sostenido por un ángel” Antonello de Messina (1478)

“El Descendimiento de la Cruz” Rogier van der Weyden, h. (1436)

6
“Las Meninas” Diego Velázquez (1656)

“Guernica” Pablo Picasso. (1937)

7
“Saturno Devorando a su Hijo” Peter Paul Rubens (1638)

“Laocoonte” El Greco (1609)