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HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN

DEL DUELO

Iduar Dereix Calonge

Directora de Tesis:

Marta Graciela Lapaco Blinder

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE PSICOLOGÍA

Maestría en Psicología Clínica – Énfasis Psicoanalítico

Junio de 2014
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 2

TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN 8
I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA, OBJETIVOS Y METODOLOGÍA 11

A. Planteamiento del problema 11

B. Objetivos y metodología 28

1. Objetivo general 29
2. Objetivos específicos 29
3. Metodología 29
4. Diseño 30
5. Procedimiento 31
6. Muestra 32

II. MARCO TEÓRICO 32

A. Algunas ideas alrededor del duelo 34


1. Algunas ideas de Freud 34
a. Duelo normal y duelo patológico y su relación con los principios del funcionamiento
psíquico. 34
b. Freud 80 años después. 39
c. El trabajo del duelo. 42

2. Algunas ideas de Klein: El duelo y su relación con los estados maníaco-


depresivos 43

3. Lo transgeneracional en el duelo 45

B. Algunas ideas alrededor del narcisismo 48

1. Breve revisión histórica del concepto 48


2. Narcisismo primario y narcisismo secundario 51
3. Narcisismo normal y patológico 54
4. Los pacientes con narcisismo patológico 55
5. Una identificación narcisista: la identificación adhesiva 66

C. Algunas ideas sobre la conformación del psiquismo: Relaciones primarias y


mecanismos de defensa. Su relación con el duelo y el narcisismo 68

1. La importancia del objeto en la construcción del psiquismo. Mecanismos


básicos de introyección y proyección 69

2. Otros mecanismos defensivos utilizados 72


a. Escisión 72
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b. Splitting forzado 75
c. Negación 76

III. RESULTADOS A LA LUZ DE LA TEORÍA Y LOS OBJETIVOS 79

Blanca: una mujer maltratada y despojada 80

A. FALLA Y BÚSQUEDA DE LA FUNCIÓN CONTINENTE Y SU RELACIÓN CON


EL NARCISISMO. 82

La queja del sí mismo 82


Los objetos externos que fortalecen el intento del pensar 83
La angustia ante la inminente repetición del abandono 84

B. LA FALLA NARCISISTA PRIMARIA 85

El rechazo, la discriminación y el maltrato de los objetos primarios no dejan


existir al yo 85

C. CUALIDADES DE LOS OBJETOS Y CUALIDADES DEL SELF 86

Maltrato y resentimiento 86
La burla del dolor ajeno; la burla del dolor propio 87
Reconocer el dolor del otro para alejarse del propio dolor 88
Un escudo protector ante la amenaza de dolor 89

D. LA IDENTIFICACIÓN ADHESIVA COMO DEFENSA NARCISISTA 90

La conformación de un modelo psíquico de maltrato y la necesidad de repetirlo 90

E. MECANISMOS DE DEFENSA QUE IMPIDEN LA ELABORACIÓN


DEL DUELO 91

El otro es concebido de dos formas contradictorias: controlador y desinteresado 91


El dolor y la incapacidad de defenderse 92
El dolor no tolerado en la mente pasa al cuerpo 92

F. LA TRANSMISIÓN ENTRE GENERACIONES 94

Condenados a la repetición por la historia de abandono del padre 94

Lina: una mujer de self grandioso no tolera el abandono del marido 97

A. FALLA Y BÚSQUEDA DE LA FUNCIÓN CONTINENTE Y SU RELACIÓN CON EL


NARCISISMO 103
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Formas de expresar la necesidad de contención del dolor 103


Las partes infantiles del self y las dificultades de ser madre, se manifiestan
en sus sueños 104

B. LA FALLA NARCISISTA PRIMARIA 105

Quejas y el resentimiento desconocidos hacia la madre 105


Su hijo necesita ser reconocido por Lina 107
Lina es incapaz de reconocer sus sentimientos 108
La presencia del padre en los sueños de Lina 110

A. LA IDENTIFICACIÓN ADHESIVA COMO DEFENSA NARCISISTA 114


Las fallas del objeto son intolerables 114

B. CUALIDADES DE LOS OBJETOS Y CUALIDADES DEL SELF 115

Las contradicciones en los otros, son las mismas contradicciones de la madre 117
Recurrir a lo material: una forma de disipar la dificultad e imposibilidad de
contactar las emociones, el dolor y los afectos 118
Olvidar al otro: una forma de negar el dolor 120

C. MECANISMOS DE DEFENSA QUE IMPIDEN LA ELABORACIÓN


DEL DUELO 122

Lina concibe a su madre de dos formas: una protectora y otra despreocupada 122
Un self conformado por dos partes: una afectiva enferma y otra material 123
El otro malo a quien hay que aferrarse y la indefensión negada 125
El cuerpo se hace cargo del duelo no elaborado 126
Lo material y la separación afectiva del otro 127
La risa como alternativa ante el dolor 128
Un lugar de esposa que se pretende ocupar, permite negar el dolor ante la
separación conyugal 128
La no elaboración del dolor y la negación de las realidades externas e internas 129
El duelo celebrado, festejado, pero no sentido ni pensado 130

D. LA TRANSMISIÓN ENTRE GENERACIONES 131

El hijo repite el intento de elaboración del dolor a través de lo material 131

Ramiro: Un hombre indignado que no tolera el dolor y culpabiliza al otro


por sus fallas. 132

A. FALLA Y BÚQUEDA DE LA FUNCIÓN CONTINENTE Y SU RELACIÓN CON


EL NARCISISMO 137

Lo que no se puede tolerar del sí mismo, se traslada al otro 137


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B. LA FALLA NARCISISTA PRIMARIA 138

Las partes-bebé-muertas que necesitan alimentarse para ser revividas 138

C. LA IDENTIFICACIÓN ADHESIVA COMO DEFENSA NARCISISTA. 139

Las cualidades malas del otro, a las cuales hay que aferrarse 139
La indiferenciación del self con el otro: una adhesión interminable 140

D. CUALIDADES DE LOS OBJETOS Y CUALIDADES DEL SELF 142

La burla del sí mismo como una forma de no contacto y evasión del dolor mental 142
La rudeza y la ofensa ante la incapacidad de soportar el afecto por el otro 143
La dificultad para tolerar el dolor mental es trasladada al otro 143
El dolor “materializado” una forma evasiva para no sentirlo 144

E. MECANISMOS DE DEFENSA QUE IMPIDEN LA ELABORACIÓN


DEL DUELO 145

Un self conformado por dos partes: una frágil y otra maltratadora 145
Lo material como herramienta que puede “soportar” las separación del otro 146
El dolor intolerable se niega a partir de las realidades interna y externa 147
El dolor por el muerto se niega a través de una identidad conservada en el
otro que nace. 148

F. LA TRANSMISIÓN ENTRE GENERACIONES 150

El otro es borrado en lo que dice y hace, un modelo del padre que se repite 150

IV DISCUSIÓN 153
1. Algunas reflexiones teóricas 153
a. Heridas narcisistas tempranas 153
b. Las cualidades de los objeto y las cualidades del self 161
2. La dificultades para contener el dolor 164
3. Lo transgeneracional 173
4. Algunas reflexiones de técnica 177

BIBLIOGRAFÍA 189
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RESUMEN

En esta investigación se explora el funcionar psíquico de tres pacientes adultos con

duelos no elaborados y patologías narcisistas, en tres procesos de intervención

psicoterapéuticas. El análisis de los resultados se lleva a cabo a partir del material clínico

recolectado en sesiones psicoterapéuticas con estos pacientes en la consulta individual a

través de 40 protocolos escritos. Se comprenden y se analizan las estructuras psíquicas de

cada uno de ellos y se agrupa la información que tienen en común los tres casos: la herida

narcisista en ellos, las cualidades de los objetos externos e internos y el self, la transmisión

generacional, los diferentes mecanismos de defensa que subyacen a la problemática del

duelo, entre otros.

Palabras claves: duelo, narcisismo, duelo normal, duelo patológico, narcisismo

normal, narcisismo patológico, transmisión, objetos, self.

ABSTRACT

This research focuses on the exploration of the way mind works, in patients

suffering from mourning not elaborated and narcisistic pathologies. This type of

intervention was done by using a methodology model called: searching-intervention from a

psychoanalytical perspective. The analysis of the results was done by using 40 protocols

that correspond to the psychoanalytical oriented psychotherapy sessions. The mental states

of these patients were thought and studied. Then, the whole information was distributed in

several categories, taking into account what patients had in common. These characteristics

included: narcissistic injures they experienced, the qualities of the internal and external
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 7

objects, the self concept, generational transmission, the mechanisms of defense beyond the

duel process, among others.

Key words: Mourning, duel, narcissism, normal mourning, pathological mourning,

transmission, objects, self.


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INTRODUCCIÓN

Cada uno de los pacientes que atendí en Consultores de La Javeriana para esa época

de primer semestre de la maestría en Psicología Clínica, significaba para mí un encuentro

con diversas emociones: por un lado, me embargaba una gran felicidad saber que ya

empezaba a intervenir a nivel clínico, desde un enfoque que siempre “me había hecho el

llamado”, sentía que desde la mirada psicoanalítica todo sería más claro para mí, todo el

trabajo clínico iría encaminado desde mis preferencias y afinidades. Como es de esperarse,

yo venía de otro enfoque y ya había intervenido clínicamente con esta mirada. Es sin duda

un enfoque al que admiro y sé que también da resultados, yo lo constaté con mis pacientes,

pero para mí el tinte emocional, la historia de lo vivido, aquello que ocurre en cada uno

(transferencia y contratransferencia) las cuales se van detectando implícitamente y a través

de la comprensión del material clínico; cobraba un valor, si lo pudiera decir así, más

importante que la técnica utilizada. Considero que aprendí mucho de este enfoque también,

pero me quería dedicar al psicoanalítico. Otra de las emociones que me embargaba era

poder trabajar en un constante reto por cambiar mi mirada con la que estudiaba la

problemática de cada paciente, cada supervisión yo trataba de absorber conocimiento al

máximo, considero que en las supervisiones uno como terapeuta se da la oportunidad de

reflexionar, autoevaluarse constantemente y adquirir las habilidades clínicas necesarias para

el mejoramiento interminable.

Los pacientes hacían su ingreso al consultorio, a pesar del nuevo enfoque que me

generaba inseguridades por no tener la experiencia, siempre tuve en mente que me debía

tranquilizar y empezar, así muy seguramente me equivocara. Me empiezo a contactar con


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 9

estos nuevos mundos de los pacientes, hoy me río de mis entrevistas “casi estructuradas”,

súper pendiente de que no se me olvidara el motivo de consulta, hacer el encuadre con

respecto a las horas de llegada a la sesión…mil cosas pasaban por mi cabeza, había algo

persecutorio por mi cabeza y era la supervisión, era consciente que siempre habrían errores,

pero aún así, mis ansiedades llegaban a mí, unas se iban, otras se quedaban más tiempo.

Con el tiempo y con el incremento de pacientes me iba tranquilizando, aprendí a disfrutarlo

más, a ser yo.

Me empieza a llamar la atención que todas las problemáticas de estas personas,

tenían un matiz especial: un gran sufrimiento, un aguantar callado, un momento de rebose

de emociones y del dolor, un no poder más con lo que se cargaba psíquicamente. Casi todos

confluían con un pasado muy difícil con las ausencias, sobretodo del padre, eso me

identificaba con ellos, me generaba dolor el maltrato, el continuo llanto de Blanca, aprendí

a entregarme a esta profesión clínica desde el corazón, con pasión. Ya yo cruzaba por mi

segundo año de psicoanálisis personal, y esto me llevaba a comprender más lo que ellos me

transmitían, todo lo unía a mi experiencia y a la teoría que iba viendo en la maestría.

Yo tenía claro que el tema de la tesis debía ser un tema común a los tres pacientes,

tema que yo debería encontrar, en ese momento encontré que la problemática estaba en esas

dificultades para ejercer la maternidad y la paternidad. En mi segunda supervisión a través

de la lectura del todo el material clínico de primero y segundo semestre nos damos cuenta

que lo que subyacía era un duelo no elaborado en ellos por la herida narcisista que había

desde hacía mucho tiempo antes. Fue crucial la ayuda de Marta Lapaco para encontrar esto,

desde ahí empezamos a trabajar con esta mirada investigación – intervención en torno a
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esta problemática. El tema sin duda ha sido apasionante para mí, hoy creo que se debe

escribir un artículo por cada paciente que se atienda y que permanezca, por supuesto.

La presente investigación se divide en cuatro capítulos. En el primer capítulo, se

presenta el planteamiento del problema en donde se da una mirada de lo que se ha trabajado

en torno al duelo en Colombia. Dentro de este mismo primer capítulo, se presentan los

objetivos y los lineamientos metodológicos que debieron seguirse para la recolección del

material analizado. La parte segunda, hace todo un recorrido teórico de diferentes autores

que han desarrollado diferentes temas y conceptos desde los cuales se analizará el material

clínico de los tres pacientes, podríamos mencionar desde ya a Freud, Klein, Bion,

Winnicott, Meltzer, McDougall, Grinberg, Kernberg, Faimberg y Rosenfeld. Un tercer

capítulo, expone los resultados clínicos, dentro de un análisis categorial de los tres

pacientes en conjunto. El cuarto y último capítulo, está destinado a presentar una discusión

que resume los resultados principales que se encuentran y que fueron analizados con la

lente teórica y conceptual revisada en el capítulo dos de esta investigación.

El propósito de este trabajo se consigue, con la colaboración permanente de la

Directora Marta Lapacó, a quien hoy agradezco por orientarme y compartirme su

conocimiento en esta construcción y por estar atenta a cada necesidad que surgía en torno

al desarrollo del presente trabajo, pero también por sus llamadas de atención. Igualmente,

quiero agradecer el apoyo incondicional y la voz de aliento de mi esposa Lucía, por

permanecer paciente en la espera. A mi tía Bertica por demostrarme todo el cariño y su

preocupación por este resultado. A mis pacientes por permitirme entrar en sus vidas y

pensar su dolor con la intención de acompañarlos en su sufrimiento.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 11

I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA, OBJETIVOS Y

METODOLOGÍA

A. Planteamiento del problema

“Cuando las sociedades se hallan inmersas en situaciones de


guerra o violencia continuada, como es el caso de Colombia, el
duelo hay que comenzar a pensarlo no solamente como un
fenómeno individual, sino también como un fenómeno social”.

Cecilia Muñoz Vila

La violencia generalizada en Colombia, tanto la que proviene de la delincuencia

común, como la que se origina en las acciones de los grupos subversivos, como la generada

por el Estado a través de la desaparición forzada ha llevado a que mucha población de

madres, esposas e hijos hayan tenido que pasar por la dolorosa pérdida de sus seres

queridos y la mayoría de ellos no han podido, en medio de las amenazas y la incertidumbre

contactar el dolor ni elaborar el duelo por su pérdida. Este que es un fenómeno social

amplio y doloroso, tiene repercusiones negativas a través de la instauración de esquemas

sociales y personales vengativos hacia los culpables, o por los efectos que produce en la

conformación del psiquismo y por las perturbaciones del funcionamiento psíquico producto

del uso permanente de mecanismos defensivos para alejarse de dolores mentales

intolerables. Los científicos sociales han realizado un trabajo de gran valor sobre el análisis

de la violencia y algunos psicólogos han intentado mostrar precisamente los efectos

negativos de la violencia extrema y la pérdida de los seres amados en muchos colombianos.

Haber podido tener tres casos particulares donde era posible observar la manera

como las heridas narcisistas tempranas repercutían directamente en las dificultades para
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elaborar el duelo, precisamente por el uso amplio de mecanismos como la negación, la

escisión y las proyecciones, nos permite mirar de cerca y pensar con material de procesos

terapéuticos los efectos sobre la estructura y el funcionamiento psíquico.

Antes de entrar al material casuístico de este trabajo quisiéramos exponer los

resultados de algunas de las investigaciones sobre la manera amplia en que este fenómeno

de violencia afecta a muchas personas que han experimentado la pérdida de seres amados.

Hay investigadores y entidades sociales que han llevado a cabo investigaciones sobre la

desaparición forzada, tal vez la más dramática y difícil de asimilar de la pérdida de seres

amados que nos permite ver de cerca el impacto de la violencia amplia que se da en el país

y que muchas veces comienza en el núcleo familiar más cercano.

El Tiempo (2007) nos revela una noticia alarmante para ubicarnos en esta tragedia

de las familias que no pudieron saber lo que pasó con sus familiares desaparecidos. Lo más

trágico del asunto es que ninguna entidad sabía con exactitud cuántos eran los

desaparecidos. Según los organismos como el Área de Desarrollo Humano del PNUD, la

Fiscalía y la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos (Asfaddes), había

cerca de 7.800 casos reportados ente 1998 y el 2005; la procuraduría habló de unos 800,

desde 1993; Medicina Legal de algo más de 1.000 en solo el 2005 y el 2006. No se

diferenciaba entre desaparecidos forzados y los que se fueron de su casa y se perdieron en

su trastorno mental. Según Asfaddes para esa época habría 4.823 personas desaparecidas

forzosamente cuya suerte se desconoce. Sin hablar del sub registro, que podría doblar la

cifra. Solo en las fosas comunes de los paramilitares ya denunciados, habría 2.500 cuerpos.
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El país no sabía cuántos desaparecidos tenía y la gran falta de documentación sobre

los casos conocidos. Con el Plan Nacional, se tenía una estrategia de búsqueda, que no

existía, pero que tenía grandes desafíos. Tenían que empezar por lograr una verdadera

coordinación (lo cual no pasaba) entre las entidades involucradas. La exhumación era

apenas un paso; el desafío esencial era la identificación de los restos; cada vez se hallaban

más cadáveres, pero lo realmente difícil era identificarlos. Agregan que: “El estado está

frente a una de las tareas más largamente aplazadas del conflicto armado: encontrar a los

forzosamente desaparecidos y entregar sus restos identificados a sus familiares para que

puedan, por fin, iniciar el duelo de su pérdida. Ojalá el Plan Nacional de Búsqueda de

Desaparecidos esté a la altura de este desafío”.

Si comparáramos las cifras más actuales (año 2011) que se puedan encontrar,

podríamos enfrentarnos con un panorama más alarmante: El Tiempo (2011) dice que el

representante para el país del Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos,

Christian Salazar cifró más de 57.200 desaparecidos en Colombia en los últimos 30 años,

de ellos 15.600 son considerados víctimas de desaparición forzada. Colombia, según este

funcionario de la ONU, adoptó la figura de la desaparición forzada en el año 2000 y ratificó

el Estatuto de Roma, por el que se creó la Corte Penal Interamericana (CPI), en 2002 con

aplicación integral desde noviembre de 2009. De igual forma, Colombia ratificó la

Convención Interamericana sobre la Desaparición Forzada en 2005 y el legislativo estudia

actualmente la ratificación de la Convención Internacional para la Protección de todas las

Personas contra las desapariciones forzadas. Salazar agregó que: “Podemos constatar que

los operadores judiciales en Colombia cuentan con un marco normativo que les permite
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cumplir con la obligación de investigar, juzgar y sancionar a los responsables de la

desaparición forzada”.

Un estudio muy riguroso es el que viene a continuación, el cual nos orienta acerca

de las secuelas que deja la violencia en nuestro país, en este se toman otras referencias de

investigaciones que se han hecho en la Universidad de Antioquia en Medellín. El estudio se

llama: “La elaboración del duelo en familiares de desaparecidos por la violencia política en

la Comuna 13 de la ciudad de Medellín”, es llevada a cabo por Gloria Castaño en el año

2009. Expondremos unos apartes de su trabajo los cuales son relevantes para entender la

problemática de la violencia en Colombia y sus implicaciones en la no elaboración del

duelo.

“En el fenómeno de la desaparición se hace imposible la elaboración del duelo ya

que no existe esa evidencia y siempre va a quedar la esperanza de volverlo a ver, de

encontrarlo en la situación que sea, la esperanza de encontrarlo sobrepasa los límites de la

realidad” ASFADDES (citado por Castaño, 2009).

Según Castaño (2009) el trabajo del duelo en condiciones normales es un proceso

que requiere tiempo y condiciones afectivas y sociales especiales y que la mayoría de las

veces no se hace; sin embargo, cuando el duelo es consecuencia de una pérdida ambigua

como lo es la desaparición forzada, por ejemplo, el proceso es mucho más complejo y las

implicaciones son más grandes, porque las características de la pérdida son distintas; el

mismo hecho de no cumplir ritual funerario, hace que la familia no ponga fin a su relación

con el objeto amado, es decir el desaparecido, cerrándoles la oportunidad de elaboración


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total. Ella cita varias investigaciones que se han que se han realizado en Colombia con

relación al duelo en familiares de desaparecidos por la violencia política.

La primera se llama: “Del dolor al duelo: limite al anhelo frente a la desaparición

forzada”, lleva da a cabo por Victoria Díaz en la Universidad de Antioquia en el año 2003.

Este estudio no se centra en la descripción de la desaparición forzada como tal, sino que

limita su campo de trabajo al tema de las consecuencias que esta práctica genera en el

proceso de duelo de los individuos y de las sociedades y las formas como estos responden

ante ellas. El estudio del duelo es trabajado desde la mirada freudiana, en donde él plantea

que sin la prueba de realidad –el cuerpo- el proceso del duelo queda inconcluso.

En otra de estas investigaciones, las autoras Mónica Rendón y María Lopera en el

año 2007, llamada “Sentido del cuerpo de una persona desaparecida para su madre, e

influencia de éste en la elaboración del proceso de duelo”. Esta investigación se realiza

desde la perspectiva fenomenológica, dándole una principal importancia a la descripción de

los significados, para posteriormente tratar de plantear algunas conclusiones en relación con

la dirección u orientación de este acto de comprensión de las categorías emergentes de los

textos extraídos de las entrevistas realizadas a los cuatro informantes, con el fin de capturar

algo de sentido de la ausencia del cuerpo de una persona desaparecida para su madre y

determinar si ese sentido tiene influencia en la elaboración del duelo.

Otro estudio es de “Madres de la candelaria: ejemplo de lucha incansable en la

búsqueda de sus desaparecidos: proceso de desmovilización socio-político de los miembros

de la asociación de caminos de esperanza madres de la candelaria”, este es llevado a cabo


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por Lexly Montoya y Alba Ospina en el año 2007 en la Universidad de Antioquia. Este

estudio tiene como objetivo darle al lector una descripción de los procesos de movilización

socio-político de los miembros de la “Asociación Caminos de Esperanza Madres de la

Candelaria” que han tenido durante sus ocho años de existencia. Así mismo, se podrá

encontrar inicialmente un acercamiento a la problemática de la desaparición forzada en el

país.

Castaño (2009) hace un planteamiento y una propuesta que consisten en la atención

psicosocial a las víctimas, argumentando que la experiencia internacional ha demostrado

que el trabajo psicosocial es sobre todo un método de trabajo al lado de la gente, que debe

tener en cuenta los contextos y debe ser específico según la población afectada. Retoma lo

que plantea Martín Beristaín sobre la atención psicosocial:

 Tener en cuenta las diferentes necesidades psicosociales; las básicas como la

atención para hacer frente al duelo y al impacto traumático como consecuencia

de la violencia. Proporcionarle a la víctima condiciones de acogida, seguridad y

protección; establecer un sistema de reconocimiento y garantía de sus derechos

y brindarles información sobre los recursos, las medidas legales y otras que les

ayuden a tomar decisiones y a retomar el control de sus vidas. Poner en marcha

acciones de reconstrucción que impliquen un fortalecimiento de los lazos de

soporte afectivo y social y el derecho de las víctimas a un trato digno.

 Acompañar en diferentes procesos de verdad, justicia y reparación: la atención

psicosocial debe acompañar los esfuerzos de las víctimas por enfrentar las

violaciones de los derechos humanos, por encontrar la verdad y por dar sus

testimonios.
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 Tener adecuados enfoques de atención: Los enfoques clínicos convencionales no

son muy adecuados para el trabajo con víctimas de violaciones de derechos

humanos. En la última década la experiencia de numerosos terapeutas y equipos

de atención en América Latina y el mundo ha demostrado que se necesita una

comprensión social de la experiencia de las víctimas, una actitud de compromiso

para crear un vínculo de ayuda, una perspectiva de derechos humanos, enfoques

que no descontextualicen las reacciones o los problemas psicológicos y

terapeutas que cuenten con experiencia con el trabajo con víctimas.

 Potenciar los recursos existentes y las redes sociales: Las intervenciones

psicológicas deben potenciar los recursos de las víctimas, al igual que los grupos

de referencia o redes de apoyo. Esto implica desarrollar un proceso de atención

teniendo en cuenta a las víctimas y a las redes que existen. Por lo tanto, las

metas para la atención y la recuperación no las pueden fijar los profesionales o

el sistema de apoyo.

Castaño (2009) propone que la experiencia de vulnerabilidad, peligro, indefensión y

terror en que viven los sujetos investigados, podrían ser los que están marcando en

profundidad su psiquismo de tal forma que en 6 años y más de desaparición del ser querido,

no sólo no han resuelto el duelo, sino que algunos síntomas vividos inmediatamente

después de la desaparición se mantienen a pesar del tiempo (seis años y más).

Con relación a la elaboración del duelo, en los familiares de las personas de la

Comuna 13, hay un duelo interrumpido-no resuelto, ya que no pueden afrontar plenamente

la realidad que el familiar esté muerto, no se puede dar la tarea para completar la
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 18

elaboración del trabajo de duelo, lo que según Worden: “recolocar emocionalmente al

fallecido y continuar viviendo”, de tal forma que el conflicto psíquico continua.

Los síntomas más representativos después tanto en el momento de la desaparición y

seis años más tarde o más son de: rabia, enojo, impaciencia, irritabilidad. Seis años más

tarde la carga ansiosa se reduce, pero la carga afectiva (depresión) permanece.

En la mayoría de los casos los familiares manifestaron que las cosas del

desaparecido permanecían igual a como las había dejado. Lo que indica que se quedan en

una fase del duelo caracterizada por el anhelo y la búsqueda de la figura perdida, esta puede

durar meses y hasta años, en este caso se encontró que seis años.

Las familias quedan fragmentadas y con transformaciones estructurales

significativas. Varias madres establecieron estrechos vínculos con los hijos del

desaparecido o con los nietos, lo que generó fuertes relaciones de dependencia, que lo que

hacen es profundizar el daño, porque tarde o temprano, ellos partirán y serán nuevas

pérdidas a elaborar.

El siguiente artículo: “Paradojas del duelo en el contexto colombiano” de Victoria

Díaz, publicado en el año 2012 en la Revista Virtual de Ciencias Humanas Psicoespacios.

La autora empieza por demostrar que en el año 2012, la New Economic Foundation (NEF),

organización británica independiente, cuyo objetivo es “mejorar la calidad de vida mediante

la promoción de soluciones innovadoras que desafíen el pensamiento convencional sobre el

entorno económico y las cuestiones sociales” publicó su tercera compilación global del

“Índice de planeta feliz”, en el cual Colombia figura como uno de los siete países más
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felices del planeta. En la primera publicación publicada en el 2006, apareció en el segundo

lugar en este índice, mientras que en el 2009 ocupó el sexto puesto.

Díaz (2012) se pregunta si ¿ante la confrontación con cotidianas y diversas formas

de violencia, las cuales conllevan pérdidas múltiples para los colombianos, se puede

afirmar que Colombia es un país en duelo? Basándose luego en la socióloga María Teresa

Uribe (2005) quien propone que efectivamente las sociedades como la colombiana que han

vivido historias de largas de guerra y violencia cruda también deben enfrentar su dolor y

requieren de la elaboración colectiva del duelo.

Amplía este argumento al decir que el duelo colectivo no se refiere al trabajo

intrapsíquico que debe elaborar el doliente afectado por la pérdida, sino que remite a un

proceso social en el que una comunidad da la cara a los efectos de la guerra y hace

movimientos que conducen a reestructurar un tejido social resquebrajado. Este duelo se

moviliza a partir de procesos simbólicos como los rituales, los procesos de reconciliación

social –con sus fases de verdad, justicia y reparación integral- y con la construcción de la

memoria de la historia de un país. Todo ello permite instalar el sufrimiento de los

directamente afectados en la escena pública, promoviendo funciones de solidaridad y

reestructuración social.

Mira (citado por Díaz, 2012) este psiquiatra en su artículo Duelo y melancolía

propone la conjetura de lo ya señalado por Díaz como las paradojas del duelo en Colombia,

es decir, la conjunción de la muerte y la actitud festiva de los colombianos, obedece a

nuevas formas del duelo normal, donde la sociedad, inundada por las pérdidas múltiples, se
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defiende del riesgo melancólico con una fortaleza que la lleva a no detenerse en el dolor. El

autor se pregunta si ésta será una forma en la que la sociedad no se deja empequeñecer

moralmente por la guerra y demuestra así la fuerza de un Yo bien estructurado y capaz de

afrontar las dificultades. Propone, además, volver a pensar las clásicas etapas del duelo en

un contexto que exige nuevas formas de analizar este proceso. Sin embargo, más adelante

el autor en ese mismo artículo deja traslucir que esta actitud festiva que según su conjetura

puede ser una nueva forma del duelo normal, también puede explicarse por una defensa

maníaca frente a la melancolía. Estamos en una actitud de defensa, de no dejarnos derrotar

por la melancolía que nos está invadiendo con las múltiples muertes que ocurren en nuestro

medio. Y al luchar contra esa melancolía, para que nos venza, tal vez llegamos al extremo

maníaco” Mira (citado por Díaz, 2012).

Luego que Díaz analiza el artículo de Freud de duelo y Melancolía y complementa

con la teoría de William Worden (1997), llegando así a demostrar por qué la desbordada

actitud festiva de los colombianos, el optimismo exagerado, el no querer saber de las

pérdidas múltiples podrían ser un signo de un desesperado intento por no dejarse derrotar

por el dolor, por afianzarse en el triunfo de la vida que el colombiano aún tiene sobre la

muerte de quien ya no está. La sobrecarga afectiva que implica la experiencia, en toda su

dimensión del duelo por las pérdidas y los horrores cotidianos, hace que la sociedad se

defienda inhibiendo o enmascarando su dolor tras una actitud colectiva que no se

compadece con la realidad del país. Sin embargo, ella recuerda que el no querer saber del

horror no es garantía de su desaparición, más bien, es factor de riesgo para su entorno bajo

nuevas expresiones de eso que intenta ocultar.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 21

Uribe (citado por Díaz, 2012) ha encontrado un fenómeno que le ha llamado “la

conjura del silencio y del olvido” y que define el silencio en el que las víctimas suelen

permanecer frente a sus heridas, y el no querer saber se la sociedad que prefiere no

escuchar lo que aquellas pudieran narrar.

Los directamente afectados por la guerra quienes han sido desplazados, quienes

esperan sus desaparecidos, quienes regresan de un secuestro, con frecuencia prefieren callar

por temor a las retaliaciones que sus palabras puedan suscitar, las cuales podrían arrojar

sobre ellos nuevas persecuciones, violencias, desarraigos. Las víctimas temen los estigmas

de una sociedad que se protege del horror asumiendo que los afectados han sufrido la

tragedia porque quizás se lo merecían. La palabra se convierte entonces en un nuevo riesgo

y en el silencio –con el que buscan olvidar sus tragedias- creen encontrar el mecanismo

para sobrevivir. Uribe (citado en Díaz, 2012).

Queda claro que el olvido, producto de la conjura del silencio, la carencia de una

estructura que movilice procesos sociales y la inoperancia de la justicia se han convertido,

no como ha querido la mayoría de la estrategia para conservar la actitud festiva, sino

elementos favorables a la perpetuación indefinida de la violencia. Díaz (2012) asegura que

en ese sentido, la falta de elaboración simbólica y colectiva de los diversos eventos del

conflicto colombiano, retorna en nuestra sociedad en forma de nuevos síntomas que

deterioran cada vez más el vínculo entre los colombianos.

“Verdad, justicia y reparación” como un programa estatal para lograr que víctimas y

victimarios se encuentren y pueden aclarar la verdad de lo sucedido a la persona


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 22

desaparecida o muerta, se aplique una sanción justa a la acción penal pero a la vez

muestren su arrepentimiento y de esta manera alivie el dolor de las victimas que han tenido

que vivir mucho tiempo en la zozobra de su ausencia, y tal vez después de estos encuentros

logre elaborar un duelo, siempre postergado con la esperanza de un regreso. Un ejemplo

que trae la columnista Laura Gil en el Tiempo (2014) nos permite ver un proceso de este

tipo vivido en la Sala 2 del Tribunal de Justicia y Paz de Bogotá.

“En la Sala 2 la magistrada ponente teje reconciliación en cada


audiencia. No solo dignifica a las víctimas, sino que también les
devuelve humanidad a los victimarios. Son 32 comandantes del
“Bloque Central Bolívar”

La jueza no se resignó a las versiones amañadas de los jefes


paramilitares, sino que insistió en la obtención de la verdad. Cuando
ellos pretendieron disfrazar lo conocido y ocultar lo desconocido, los
amenazó con la exclusión de la Ley 975. No fueron palabras vacías.
A un postulado le consta. Hace pocos días tramitó su solicitud de
retiro por la burla de la cual fue objeto una madre que perdió a su hijo
“Actuó de manera jocosa; se rio de mi dolor”, dijo ella.

En la Sala 2 afloran algunos hechos nuevos, se contextualizan otros y


se complementan muchos conocidos. Pero no solo las confesiones de
las autodefensas importan porque, allí, la verdad de las víctimas vale.
Padres, hermanos, hijos confrontan a los culpables de sus desgracias
es un escenario mediado por la representante togada del Estado.
Pueden llorar a sus seres queridos, compartir sus angustias y recibir
del Estado lo que este no les dio antes –tiempo, respeto y dignidad- .
Muchos esperaron años, y hasta décadas por ese momento.

“Esta Sala recordará a su hijo como aquel que la acompañaba a usted


al médico”, le dice a una mamá. A otra, que no puede contener el
llanto, le manifiesta: “Su hijo está en la memoria de esta jurisdicción y
su sacrificio forma parte de la memoria histórica de esta nación”.

A la Unidad de Víctimas le requiere una fórmula que garantice una


beca para una estudiante universitaria que perdió a su papá. “Lo
espero el miércoles con un informe”, advierte al delegado
gubernamental.

Cuando un comandante le informa a un padre que su hijo fue arrojado


al río Guámez, consulta a un experto forense y, al enterarse de que el
cuerpo no podrá ser recuperado, pide la organización de un entierro
simbólico. “Necesitamos ayudar a esta familia a procesar”, afirma
fuera de micrófono.

Pero también con sentido humano se dirige a los responsables de


crímenes atroces.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 23

Uno cuenta, con lágrimas en los ojos, cómo su hijo de 12 años le dejó
de hablar. Ella organiza, entonces, una audiencia especial con los
familiares. La magistrada cree que no puede haber resocialización si
ellos no cuentan con el apoyo de sus familias.
Le pregunta a cada uno su sueño de proyecto de vida en libertad e
interviene con las autoridades penitenciarias para facilitarlo desde la
cárcel. Conoce sus historias; les consigue libros.

Les exige generosidad con sus víctimas y ellos piden perdón. No


existe manera de conocer cuánto arrepentimiento verdadero hay, pero
¿importa? Las palabras de los comandantes valoran a las víctimas y
¿no es eso un requisito de la reconciliación?

Uno de ellos protesta, frustrado, porque la justicia ordinaria no actúa


contra los autores intelectuales que los acompañaron. Su familia está
amenazada por quienes todavía escapan a la justicia. Y uno tras otro
se levantan para expresar que la verdad que cuentan termina ignorada
por la justicia que la magistrada encarna. Ella respira hondo y
contesta: “Esta Sala 2 escucha y actúa. Les pide que conserven la fe.
Ustedes pueden tener una mejor vida; nosotros podemos tener una
vida. Todos merecemos una mejor vida”.

Este es el verdadero sentido de la justicia transicional. No sé cómo el


país se imagina la reconciliación, pero yo alcancé a palparla en la
labor de la Sala 2”.

(El Tiempo, Julio 8 de 2014)

La narración anterior nos transporta a un contexto diferente al psicoterapéutico,

donde es posible ver la manera como la magistrada establece la relación entre las víctimas

y victimarios. Es difícil creer que en Colombia pudiera darse un espacio en los Tribunales

para pensar el dolor. La magistrada logra abrir un espacio psíquico al dolor no sólo de las

víctimas, sino también al de los victimarios. Permite, como si se tratara de una terapia de

familia, que cada uno de los familiares de las víctimas pueda expresar lo que siente y lo

que le tiene que expresar a los victimarios: (“Padres, hermanos, hijos confrontan a los

culpables de sus desgracias, es un escenario mediado por la representante togada del

Estado”). Se trata de poder expresar el dolor que aqueja a estas víctimas por las muertes de

sus seres queridos. Es como si la magistrada al confrontar a estas personas, permitiera de

manera intuitiva, que ellos puedan hacer intentos de una elaboración al poder expresar lo
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 24

que sienten. Si bien es cierto que ella está para hacer justicia, lo hace de manera muy

neutral, le da la importancia a las dos partes, no sólo a las víctimas, sino que le da un lugar

a los victimarios: los escucha, les ayuda, les da una importancia a la queja y su propio

dolor (“Uno cuenta, con lágrimas en los ojos, cómo su hijo de 12 años le dejó de hablar.

Ella organiza, entonces, una audiencia especial con los familiares. La magistrada cree que

no puede haber resocialización si ellos no cuentan con el apoyo de sus familias”). La

magistrada trabaja no sólo en la elaboración del dolor de los victimarios, sino que también

abona un terreno para tener éxito en la resocialización de estas personas, sabe del sentido

humano y la importancia que representa las redes de apoyo para ellos.

Un momento realmente terapéutico para las víctimas, consiste en la elaboración del

duelo por el familiar asesinado y desaparecido en el río Guámez. La magistrada solicita al

experto forense quien está presente en la sala, y ante esta respuesta negativa por la

imposibilidad de la recuperación del cuerpo, la magistrada solicita hacer un entierro

simbólico. Esto destaca en la magistrada una actitud de contención e interés por validar el

dolor del padre; quien en medio de su sufrimiento por su hijo desaparecido, se entera por el

paramilitar que su hijo fue arrojado al río después de ser asesinado. La magistrada fuera de

micrófono dice: (“Necesitamos ayudar a esta familia a procesar”). Ella respeta las

emociones del padre en duelo, él debe sentirse digno de poder expresar su dolor.

Por otro lado, el lugar que ocupa el Estado, correspondería al padre que abandona a

la víctima, las víctimas se sienten abandonadas por el Estado, ellos han sido abandonados

en sus derechos primarios de protección. La magistrada emite la voz del objeto-Estado que

no estuvo presente: (“Esta Sala recordará a su hijo como aquel que la acompañaba a usted
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 25

al médico”, le dice a una mamá. A otra, que no puede contener el llanto, le manifiesta: “Su

hijo está en la memoria de esta jurisdicción y su sacrificio forma parte de la memoria

histórica de esta nación”). Es decir, lo que el paciente-víctima perdió, está en la memoria

de la Nación. Aquí la magistrada pareciera que rescatara un self que quedó muerto porque

no hubo objetos que le dieran un lugar, como los padres, por ejemplo.

Si bien hay personas en nuestro país que trabajan el duelo no elaborado, como esta

magistrada en su contexto judicial, hay otras que se han dedicado a investigarlo y a

intervenirlo de manera práctica, formal y académica desde la orientación psicoanalítica.

Hacemos referencia a una persona preocupada por la problemática de los duelos no

elaborados, quien ha estudiado lo que ocurre en la naturaleza humana del proceso de los

duelos, ejemplifica con mucha amplitud lo que sucede con los niños que pierden al padre en

contextos tan violentos como lo es el colombiano. Expone lo que sucede a nivel psíquico en

estas mentes inmaduras que tienen que afrontar esta cruda realidad, cuando las pérdidas son

tan significativas como la del padre, nos encontramos ante lo que no se puede elaborar.

Hablamos del Arduo trabajo del duelo, un capítulo de Cecilia Muñoz, el cual hace parte de

un libro llamado “Reflexiones psicoanalíticas”, y que se publica en el año 2011 en Bogotá.

Muñoz ilustra a partir de un amplio marco teórico que comprende autores como: Freud,

Klein, Meltzer, Bion, Kaplan y Harris. En este aparte quiero resaltar lo que sucede como

consecuencia en la mente del niño al perder al padre, lo que siente y lo que lo lleva a vivir

la no elaboración de su duelo, no haremos énfasis en lo que debe hacerse a nivel

psicoterapéutico ante los duelos, pero sí una comprensión de lo que sucede en la mente del

niño.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 26

Muñoz (2011) dice: “Cuando las sociedades se hallan inmersas en situaciones de

guerra o violencia continuada, como es el caso de Colombia, el duelo hay que comenzar a

pensarlo no solamente como un fenómeno individual, sino también como un fenómeno

social”.

Ella asegura que los niños que ante las ansiedades persecutorias o depresivas a la

muerte de un objeto externo, utilizan los mecanismos obsesivos en forma sádica, van a

tener una mayor dificultad para lograr una reparación, pero aquellos que utilizan los

mecanismos de forma más benigna, tendrán más facilidad para tolerar las pérdidas. Ante

este tipo de peligros en los que se pone en juego la integridad de sus seres amados, puede

aparecer un resentimiento hacia ellos, pero también temores de venganza por el daño que se

les ha hecho a los objetos. Otras manifestaciones ante los objetos atacados, pueden darse: el

temor a los fantasmas y las ansiedades nocturnas. En estas dificultades de duelos no

elaborados, los niños podrían presentar, por la intensidad del dolor, una ruptura transitoria

de la matriz del pensamiento; originando así dificultades en la función del pensar, y en la

elaboración de pensamientos. O en otros casos, cuando se habla de un padre sobreviviente,

por su propio dolor se vuelve en un continente inadecuado que no puede recibir los

sentimientos de rabia ni de dolor de sus hijos, los niños se encuentran sin la contención que

necesitan, ni con capacidad de diferenciación e integración. En casos extremos el niño

puede quedar afectado en sus funciones yoicas, sus ideas y los sentimientos quedan

dispersos, dejan de funcionar por haberse desintegrado temporal o permanentemente.

Quien padece este sufrimiento de la pérdida del padre, no es sólo el niño, sino que

también la madre juega un papel importante: ella con esta muerte también se ve afectada en
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 27

su funcionar psíquico; la madre se convierte en un objeto incapaz de mitigar la frustración e

incrementar la tolerancia al dolor de sus hijos huérfanos. La conciencia del niño sobre el

mundo, de él mismo y de su realidad psíquica, dependerá de la madre. Es importante

aclarar y enfatizar que ante una condición de duelo no elaborado, la función alfa puede

verse interrumpida o limitada y el niño sufre una incapacidad de pensar oníricamente las

experiencias dolorosas.

Muñoz (2011) le llama maniobra a otro de los momentos que sigue a la muerte del

padre; el niño sufre un proceso masivo de identificación, no solamente con la figura

idealizada del padre, sino también con su vida, deseos y expectativas con relación a la

familia y al niño mismo. De esta forma el niño mantiene vivo el diálogo con el padre, a

través de su propio yo. El niño puede también entrar en conflicto agresivo con el mundo y

esperar que en algún momento el padre reaparezca para defenderlo de esos peligros eternos

con el mundo en los que el niño se sumerge.

Independientemente de la edad, agrega Muñoz que cuando un padre muere, surge la

rabia contra el objeto muerto y contra el sí mismo. Surge la necesidad de vengarse por el

abandono sufrido y la esperanza del regreso del padre perdido. Estos efectos de la falta del

padre se van a ver mucho después, ante situaciones especiales del adulto como lo son el

momento de casarse, de ser padre, o al convertirse en profesional. Justo ahí se reactivan los

duelos tempranos y pueden producirse rupturas catastróficas inexplicables de vidas

aparentemente felices hasta ese momento. La imposibilidad de tolerar la desaparición

permanente del padre, lo lleva a asumir procesos masivos de identificación que aniquilan la

autonomía del yo. El niño se convierte en el padre muerto y trata de remplazar sus
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 28

funciones en la familia y en la vida. Puede asumir también una posición de venganza contra

los culpables reales o imaginarios de la muerte del padre, dentro de los cuales se encuentra

él mismo, convertido en malo por no haber podido salvar al padre de su muerte.

El duelo colectivo nacional es motivo de preocupación para las mentes pensantes e

inquietas, la investigación del duelo no elaborado en pacientes individuales, aporta a la

comprensión de la sociedad colombiana que padece los estragos de la violencia. Dadas

estas necesidades y ante el deseo de conocer lo que realmente sucede con estos estados

mentales, a través del análisis de un material recogido como registro de 40 protocolos de

sesión de 3 pacientes adultos nos preguntamos: ¿Qué es lo que impide que una persona no

pueda hacer la elaboración del duelo?, ¿Cuál es el estado mental de estos pacientes?, ¿Qué

secuelas psíquicas produce el duelo no elaborado?

Habiendo ya dado a conocer las preguntas ejes de esta investigación, aprovechamos

el momento para decir que este trabajo hace parte de la línea de investigación de

“Desarrollo Psíquico”, de la Facultad de Psicología de la Pontificia Universidad Javeriana.

B. Objetivos y metodología

En este apartado daremos a conocer el objetivo general y los objetivos específicos

de la presente tesis, seguidamente la metodología, el tipo de investigación, el diseño de la

misma y la muestra utilizada. La presente investigación se basó en las características de

un proyecto investigación-intervención del Programa de Maestría en Psicología Clínica con

énfasis psicoanalítico, de la Facultad de Psicología de la Pontificia Universidad Javeriana.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 29

1. Objetivo general

Explorar y comprender los estados mentales de tres pacientes adultos, quienes han

sufrido a lo largo de sus vidas, la imposibilidad de elaboración de sus duelos.

2. Objetivos específicos

a) Explorar la configuración del aparato psíquico desde sus estructuras primarias.

b) Brindar un espacio terapéutico de contención que permita pensar el dolor.

c) Describir el estado actual del self, los objetos internos y externos, y la calidad de

los vínculos internos y externos de estos tres pacientes.

d) Ahondar y comprender los posibles mecanismos económicos de perpetuación y

sobrevivencia del acontecer psíquico.

e) Evaluar constantemente las formas de interacción, la transferencia y

contratransferencia.

f) Implementar estrategias encaminadas a la generación de la adherencia al

tratamiento.

3. Metodología

Tomando como punto de partida el trabajo clínico con los tres pacientes, se

explorará su funcionamiento psíquico a través de la intervención psicoterapéutica y nos

orientaremos a través de la utilización de conceptos teóricos del pensamiento


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 30

psicoanalítico. Puesto que se busca comprender algunos problemas y responderse preguntas

de la presente investigación. Este tipo de intervención se realiza a partir de las

características de un proyecto investigación-intervención desde el enfoque psicoanalítico.

Se exploró los fenómenos psíquicos de cada uno de los pacientes a partir de la recolección

del material empírico, con el objetivo de ahondar en las manifestaciones y dinámicas que

giran en torno a los duelos no elaborados.

4. Diseño

Esta investigación está diseñada con un análisis categorial del discurso individual y

subjetivo de cada paciente, material que resultaba de la escritura pos sesión de los

protocolos de los pacientes en su libre asociación. Este trabajo se recolectó por espacio de

dieciocho meses aproximadamente, que corresponde al tiempo que los pacientes han estado

trabajando; es decir unos en un primer semestre y otros en el segundo y tercer semestre. No

hubo una duración tan larga, dos pacientes abandonan el tratamiento. Los protocolos fueron

analizados con la lente teórica de los conceptos psicoanalíticos.

Cabe destacar que la naturaleza del estudio fue de carácter cualitativo, puesto que

toda la información recolectada en los protocolos habla de ellos mismos (los pacientes), sus

sentimientos, sus historias de vida, sus emociones, sus sueños etc. Los nombres de los tres

pacientes fueron cambiados para proteger su identidad, de la misma forma se protegen las

instituciones de trabajo y los lugares a que pertenecen, que visitaban y demás.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 31

Este proyecto investigativo se enmarcó bajo la Resolución 0008430 de 1993 del

Ministerio de Salud y la Ley 80 de 1989, cuyo objetivo fundamental es garantizar la ética

de la investigación científica. Clasificamos la investigación dentro de la categoría de

investigación con riesgo mínimo, porque no se puso a los sujetos participantes bajo ninguna

condición y/o circunstancia de peligro y/o inseguridad física y/o psicológica. Sólo se

realizaron sesiones psicoterapéuticas con los pacientes, donde se comprendieron y

exploraron diversos aspectos de su vida psíquica. Cuando experiencias dolorosas o

perturbadoras surgieron dentro de las sesiones, fueron contenidas y pensadas por el

terapeuta y los pacientes, lo que permitió beneficios para su crecimiento emocional.

5. Procedimiento

Los tres pacientes fueron atendidos de manera individual en psicoterapia por

espacio de 45 minutos. En cada una de las sesiones se escuchaba, se interpretaba y se

exploraba el funcionamiento psíquico de estos pacientes. Los temas eran propuestos por

cada uno de ellos y este era el material de trabajo para cada sesión.

Posterior a cada sesión el terapeuta registraba a través de protocolos (uno por

sesión), todo el diálogo de la forma como fuera recordando, de tal forma que todo pudiera

quedar consignado. Este material se leyó y se analizó en supervisión por espacio de tres

semestres académicos. A partir de estas supervisiones se recolecta un análisis detallado de

lo discutido y registrado en las intervenciones entre supervisor y estudiante.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 32

Se escogen los protocolos más representativos, de acuerdo con el tema que se

encuentra común a los tres pacientes. La cantidad de protocolos que se utilizan para el

material clínico de la tesis fue de 40; el orden de distribución fue de 15; 15 y 10. Dos

pacientes abandonan el tratamiento; de uno de ellos se alcanzan a recolectar 10 protocolos,

del otro que abandona, se pudo conseguir la totalidad requerida que era de 15.

6. Muestra

El material clínico que se mostrará a continuación, el cual es la base principal y el

fundamento que ha dado origen a esta investigación, surge de tres pacientes que presentan

dificultades para la elaboración de sus duelos particulares. Esta muestra de personas está

conformada por dos mujeres y un hombre, sus nombres son: Blanca, Lina y Ramiro. Sus

edades son 30, 38 y 37 años respectivamente. La identidad de cada uno de los pacientes ha

sido cambiada y por lo tanto protegida

II. MARCO TÉORICO

El siguiente marco teórico es una propuesta de comprensión de los conceptos que

nos ayudarán a entender adecuadamente tres casos de pacientes adultos con una

problemática de duelos no elaborados, en quienes predomina en su discurso una queja

constante por el abandono, rechazo, maltrato, humillación, negligencia, indiferencia y

discriminación a los que fueron condenados desde edades muy tempranas por parte de sus

progenitores, ocasionando en ellos una herida narcisista que los deja con una incapacidad

desmedida para poder elaborar los duelos posteriores en la vida adulta.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 33

Autores de gran trayectoria investigativa y reconocimiento en el campo

psicoanalítico son citados en este trabajo de investigación con el fin de utilizar su lente

teórica comprensiva. Se recorrerá un camino por diferentes épocas del psicoanálisis a

través de sus conceptos de duelo y narcisismo, comenzando por el padre del psicoanálisis

Sigmund Freud, siguiendo por la línea de reflexión Melanie Klein, Wilfred R. Bion, Donald

Meltzer. Adicionalmente se toman reflexiones del pensamiento de Joyce McDougall,

Laplanche y Pontalis, Kanciper, Rosenfeld, Grinberg, Kernberg, Winnicott, García

Badaracco, Faimberg, Roudinesco y Treurniet.

Entre los conceptos que se estudiarán, podemos mencionar en torno al duelo

algunos de los artículos principales, como por ejemplo, lo que se ha dicho del tema desde

Freud, enfocándonos en sus formas normal y patológico, para ello se utilizarán apartes de

su texto original Duelo y melancolía de 1914 y que formalmente publica en 1917. Otro de

los artículos relevantes en este tema son los de Melanie Klein: El duelo y su relación con

los estados maníaco-depresivos, a través de este se comprenderá lo que sucede a nivel del

sujeto en duelo, en cuanto a qué es lo que pierde y cómo intenta defenderse de eso que

psíquicamente lo desestabiliza ante el dolor. Al hacer nuestra aproximación con el duelo

patológico, a pesar de seguir haciendo hincapié en Freud en su texto original, haremos un

acercamiento teórico a nuevos planteamientos y conceptualizaciones de lo que ha surgido

en la mente investigativa de psicoanalistas como Jorge E. García Badaracco, en su artículo:

“Duelo y melancolía” 80 años después”.

Pasando al tema de narcisismo, exploraremos el concepto con Freud nuevamente

con su artículo: “Introducción al narcisismo” conoceremos los orígenes del narcisismo, sus
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 34

formas: primario, secundario, normal y patológico, nos apoyaremos en autores

contemporáneos como Grimberg para darle una mejor comprensión y actualización a los

conceptos. Treurniet y Rosenfeld serán autores claves para comprender las formas en que

suelen funcionar este tipo de personas con patologías narcisistas. McDougall nos ampliará

los aspectos de indiferenciación que suelen presentarse en estos pacientes y su economía

narcisista frágil. A través de Bion rescataremos el papel fundamental de ese funcionar

psíquico ideal desde edades tempranas del bebé en su interacción con la madre, y de esta

forma instaurar, dependiendo a las habilidades de la madre, un narcisismo sano o uno

patológico. La economía psíquica a través de algunos mecanismos de defensa que soportan

durante la vida a estos estados narcisistas, estará respaldada teóricamente por Freud, Bion,

McDougall y Klein.

A. Algunas ideas alrededor del duelo

1. Algunas ideas de Freud

a. Duelo normal y duelo patológico y su relación con los principios del


funcionamiento psíquico

Freud (1914) empieza por decir del duelo que es un afecto normal y que se presenta

como reacción a la pérdida de una persona amada, o también de una abstracción que haga

sus veces, como la patria, la potestad, un ideal etc. El duelo suele presentarse de forma

pesarosa, hay una reacción frente a la persona amada, contiene el talante dolido, se presenta

una pérdida por el interés del mundo exterior, especialmente todo aquello que no recuerde

al muerto. También hay una incapacidad para volver a escoger algún objeto de amor que

pudiera reemplazar a esa persona a quien se llora. Ocurre una entrega incondicional al

duelo a través de una inhibición y un angostamiento del yo, que no permite interés alguno
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 35

por otros propósitos o tareas productivas; cualquier tarea que realice, girará en torno a una

relación explícita con la memoria del muerto.

Freud (1914) nos va a hablar también del trabajo del duelo como tal, empieza por

decir que el examen de realidad ha mostrado que el objeto amado ya no existe más, por ello

es necesario empezar a quitar toda la libido de sus enlaces con ese objeto. A esto se va a

unir una, según Freud, “comprensible renuencia”, este abandono de la posición libidinal no

es fácil para el ser humano, no se da de una buena forma, ni siquiera cuando el sustituto de

ese ser humano ya se asoma o aparece. Puede incluso presentarse un extrañamiento de la

realidad y una retención del objeto por vía de una psicosis alucinatoria de deseo. Comenta

Freud que lo normal es que se presente un acatamiento a la realidad, esta se produce muy

lentamente y paso a paso, no puede cumplirse inmediatamente la orden, resultando en un

gran gasto de tiempo y de energía de investidura, pero mientras esto sucede la existencia

del objeto perdido continua en lo psíquico. Freud dice que no podría fundamentar en una

razón económica lo doloroso que resulta la ejecución pieza por pieza de la orden de la

realidad, pero lo que si sabe es que una vez terminado el trabajo del duelo, el yo se vuelve

otra vez libre y desinhibido.

El duelo es en sí un indicador de madurez en el individuo. Su complejo mecanismo

incluye el siguiente proceso: el individuo que ha sufrido la pérdida de un objeto introyecta a

éste y lo odia dentro del yo. Desde el punto de vista clínico, lo muerto del objeto

introyectado varía de un momento a otro, según predomine el odio o el amor hacia él. Con

el tiempo, en los individuos sanos, el objeto interiorizado empieza a liberarse del odio (tan

poderoso al principio) y el individuo recobra la capacidad de ser feliz pese a la pérdida del
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 36

objeto ya causa de su resurrección dentro del yo. Un bebé que no ha alcanzado

determinada etapa de madurez no puede llevar a cabo un proceso tan complejo. Hasta el

individuo que ha llegado a esa etapa necesita que se cumplan determinadas condiciones

para poder elaborar el proceso del duelo. El ambiente que lo rodea debe prestar apoyo y

sostén mientras efectúe esa elaboración; asimismo, el individuo debe estar libre del tipo de

actitud que impide experimentar tristeza (Winnicott, 1996)

Freud (1920) asegura que el principio del placer corresponde a un funcionamiento

primario del aparato anímico; a la vez le atribuye la característica de inútil y peligroso en

alto grado para la autoafirmación del organismo frente a las dificultades del mundo

exterior. Bajo el influjo del instinto de conservación del Yo, queda sustituido el principio

del placer por el principio de realidad, el cual sin negar la consecución de lograr el placer,

exige y logra el aplazamiento de la satisfacción y el renunciamiento a algunas de las

posibilidades de alcanzarlas, y nos fuerza a aceptar pacientemente el displacer durante un

largo rodeo necesario para llegar al placer.

Agrega que nuestra labor como analistas será la de conseguir la admisión de tal

displacer haciendo un llamado al principio de la realidad. El displacer no contradice al

principio del placer: displacer para un sistema y al mismo tiempo satisfacción para otro.

La pérdida del amor y el fracaso en la vida infantil dejaron tras sí una duradera

influencia del sentido del Yo como una cicatriz narcisista que, a juicio de Freud, constituye

la mayor aportación al frecuente sentimiento de inferioridad de los neuróticos. De aquí el

lamento posterior: “No puedo conseguir nada; todo me sale mal” La tierna adhesión a unos
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 37

de los progenitores, casi siempre al de sexo contrario, sucumbió al desengaño, a la inútil

espera de insatisfacción y a los celos provocados por el nacimiento de un hermanito, que

demostró inequívocamente la infidelidad de la persona amada.

Todas estas dolorosas situaciones afectivas y todos estos sucesos indeseados, son

resucitados con gran habilidad y repetidos por los neuróticos en la transferencia. El enfermo

tiende entonces a la interrupción de la cura, aún no terminada y sabe crearse de nuevo la

impresión de desprecio. Antes nada de eso podía ser portador de placer; pero surgiendo

luego como recuerdo, hay que suponer que debería traer consigo un menor displacer que

cuando constituyó un suceso presente. La experiencia anterior de llevar al infante tan sólo

al displacer, no ha servido de nada, y su acción es repetida por imposición obsesiva.

En el duelo patológico, Freud (1914) dice que lo primero que es característico de

estos pacientes es que podemos sospechar ante ellos una disposición enfermiza. Esto va a

reflejarse en una singularización de lo anímico por una desazón profundamente dolida, el

paciente cierra completamente su interés por el mundo exterior, se pierde la capacidad de

amar, de igual forma se da una inhibición de toda productividad y una rebaja en el

sentimiento de sí mismo, lo cual se puede evidenciar en los continuos autorreproches y

autodenigraciones y que se extrema hasta una delirante expectativa de castigo. Podemos

diferenciar la melancolía del duelo, en que en el duelo hay una falta de perturbación del

sentimiento de sí.

Freud (1914) hace una especial diferenciación de lo que sucede en la melancolía

cuando esta puede ser una reacción frente a la pérdida de un objeto amado, pero también
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 38

podría presentarse el caso en la que esta pérdida es de naturaleza más ideal, pensemos en el

caso en el que el objeto no está realmente muerto, pero se perdió como objeto de amor,

pone como ejemplo una novia abandonada, podríamos creer discernir lo que sucedió pero

no lo que se perdió y podemos creer que la persona afectada por la pérdida puede no tener

en su conciencia lo que ha perdido, esto se da cuando quien pierde sabe a quién perdió,

pero no lo que perdió en él. Si bien en el duelo la inhibición y falta de interés se esclarecían

en su totalidad por el trabajo del duelo que absorbía al yo. En la melancolía nos suele

impresionar la inhibición como algo enigmático, porque no acertamos a ver lo que absorbe

tan enteramente al enfermo. El melancólico va a mostrar algo que falta en el duelo: una

extraordinaria rebaja en su sentimiento yoico, un enorme empobrecimiento del yo. En el

duelo el mundo se ha hecho pobre y vacío, en la melancolía, eso le ocurre al yo mismo.

Sobresale también en el melancólico una falta de vergüenza muy notable, hay una

exagerada franqueza que se complace en el desnudamiento de sí mismo. Psicológicamente

el melancólico describe lo que le está sucediendo, y eso importa, pues ha perdido el respeto

por sí mismo y tiene sus razones para hacerlo, pero un enigma difícil se interpone y no es

fácil de solucionar. Al hacer una analogía con el duelo, en este caso el melancólico ha

sufrido una pérdida en el objeto; pero desde sus declaraciones se percibe una pérdida en su

yo.

Es interesante saber que el melancólico todo el discurso rebajante que dice de sí

mismo, en el fondo lo dicen de otro, se muestran siempre como afrentados y como si

hubieran sido objeto de una gran injusticia. Al reconstruir este proceso lo que dice Freud es

que al no haber ante un duelo un desplazamiento normal de la libido de un objeto que

abandona hacia uno nuevo, sino que la libido resultó ser poco resistente, fue cancelada y no
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 39

se desplazó hacia otro objeto sino que se retiró sobre el yo, y ahí sirvió para establecer una

identificación (la cursiva es de Freud) del yo con el objeto resignado.

b. Freud 80 años después

García Badaracco (1996) nos dice que según su manera de pensar, la problemática

que se plantea en el texto Duelo y melancolía de Freud y en el periodo de su obra tiene que

ver principalmente con la temática general de cómo los otros están en nosotros, y las

múltiples formas de la presencia de los otros en nosotros. Lagache (citado en García, 1996)

al referirse a duelo patológico decía: “en ese conflicto, el muerto juega el papel de una

autoridad moral que está a favor de la muerte y contra la vida…el sentido del trabajo de

duelo no es solamente ni esencialmente desprenderse de un objeto de amor sobre el cual los

actos de amor no puedan efectuarse ya más. Es la destrucción de una autoridad moral que

no permite vivir”

Freud (citado en García, 1996) decía que “la inhibición y el angostamiento del Yo

expresan una entrega incondicional al duelo que nada deja para otros propósitos y otros

intereses”. Pero también puede decirse que esta entrega incondicional al trabajo de duelo es

la forma de intentar retener al objeto del que no se puede prescindir. En el duelo la

retención del objeto por vía de la psicosis alucinatoria es la que produce una renuencia de

tal intensidad que se produce un extrañamiento de la realidad. En general la existencia del

objeto perdido continúa en lo psíquico y se va produciendo el desasimiento de la libido. En

la melancolía el desasimiento a veces parece imposible. A mi entender, se trata de un objeto


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 40

ambivalente vivido como sumamente necesitado e imprescindible para la vida mental del

sujeto en cuestión. (García, 1996).

Freud (citado en García, 1996) vio que el melancólico en realidad es martirizador

en grado sumo y que se comporta como si hubiera sido objeto de una gran injusticia. Y esto

puede entenderse como la historia de la relación de interdependencia patógena previa a la

pérdida de objeto, de tal manera que la identificación del Yo con el objeto resignado, es

decir que la sombra del objeto cae sobre el Yo, puede ser interpretado como que la sombra

cae sobre el Yo antes de que éste se pierda en la realidad. El objeto no puede hacer o

elaborar el duelo por falta de recursos yoicos. Y esta es la consecuencia de una relación con

el objeto estructurante deficitario que no permitió el desarrollo de recursos propios, forzó a

identificaciones patógenas y mantuvo una condición previa precaria. Es decir en palabras

de Bollas (citado en García, 1996) la sombra del objeto estuvo siempre en el Yo. La pérdida

de objeto puede entonces determinar una organización melancólica, un triunfo maníaco o

ser una oportunidad nueva como punto de partida de un cambio psíquico profundo. Lo que

sucede es que la pérdida pone de manifiesto la condición profundamente carencial del

sujeto.

Kanciper (citado en García, 1996) quien ha trabajado en diferentes publicaciones la

problemática del duelo normal y patológico, y hace una neta diferenciación entre el odio y

el resentimiento. Para él “el odio permite al sujeto un enfrentamiento con el objeto y su

ulterior desligadura. En cambio el odio se muda en resentimiento cuando es reforzado por

la regresión del amor a la etapa sádica previa, de tal forma que el resentimiento cobra un

carácter erótico y se perpetúa en un vínculo sadomasoquista, con esto se busca que por
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 41

medio del resentimiento se logre un apoderamiento y retención del objeto para poder

desplegar sobre él sus emociones de venganza o para neoengendrarlo y moldearlo según un

modelo ideal diseñado a imagen y semejanza del Hacedor. Éste ejerce pigmaliónicamente

una relación de dominio sobre el otro mediante el despliegue de sus poderes mágicos y

castigadores con la finalidad de garantizar la presencia incondicional de un objeto parcial o

total, desvalido y dependiente de un Amo y Señor”.

García (1996) también ha desarrollado la idea de que en la patología de la pareja y

en particular en los complicados procesos que tiene lugar en ciertas separaciones, se puede

encontrar modelos de relaciones vinculares de interdependencias patológicas y patógenas

que nos ilustran para comprender mejor las dificultades intrapsíquicas de los pacientes con

patologías severas en relación con la necesidad de desprenderse de objetos internos

patógenos.

Agrega en la parte final de su artículo, que los procesos de desidentificación se

elaboran dentro del vínculo estructurante con el analista. Es en las vicisitudes de la

transferencia-contratransferencia en las que pueden darse procesos de “desgaste” de las

identificaciones patógenas, abrirse espacios mentales que incluyan cada vez más cambios

transicionales y desarrollos de nuevos recursos yoicos genuinos para hacer posible elaborar

el duelo.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 42

c. El trabajo del duelo

Proceso intrapsíquico, consecutivo a la pérdida de un objeto de fijación, y por medio

del cual el sujeto logra desprenderse progresivamente de dicho objeto. (Laplanche y

Pontalis, 1996).

El concepto del trabajo del duelo debe relacionarse con el concepto, más general de

elaboración psíquica; con este Freud designa, en diversos contextos, el trabajo realizado

por el aparato psíquico con el objetivo de controlar las excitaciones que le llegan y cuya

acumulación ofrece el peligro de resultar patógena. Este trabajo consiste en integrar las

excitaciones en el psiquismo y establecer entre ellas las conexiones asociativas. (Ibid, p.

106)

Freud dice que la existencia de un trabajo intrapsíquico de duelo puede verse ante la

falta de interés por el mundo exterior que aparece con la pérdida del objeto: toda la energía

del sujeto aparece acaparada por su dolor y sus recuerdos. El yo enfrenta la ardua y

obligada labor de tener que decidir si quiere seguir el destino del (objeto perdido), al

considerar el conjunto de las satisfacciones narcisistas que comporta el permanecer con

vida, se determina a romper su lazo con el objeto desaparecido. Para que pueda darse este

desprendimiento, se hace necesario una tarea psíquica con cada uno de los recuerdos y

esperanzas mediante las cuales la libido se hallaba ligada al objeto, estas son

presentificadas, sobrecatectizadas y es sobre cada una de ellas que la libido realiza el

desprendimiento. (Ibid, p. 436)


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 43

En los duelos patológicos (el sujeto se encuentra culpable de la muerte ocurrida, la

niega, se cree influido o poseído por el difunto, cree padecer la misma enfermedad que

produjo la muerte de éste). En el duelo patológico pasa a primer plano el conflicto

ambivalente, en la melancolía se pasa a una etapa suplementaria: el yo se identifica con el

objeto perdido. (Ibid, p. 436)

2. Algunas ideas de Klein: El duelo y su relación con los estados maniaco-

depresivos

Klein (1940) dice que el niño al incorporar a sus padres, los siente como personas

vivas dentro de su cuerpo, de esta forma sería como de manera concreta él experimenta

estas fantasías inconscientes. Ellas son, en su mente, objetos “internos” o “internalizados”,

así los denominó Melanie Klein. De esta forma se edifica un mundo interno en la mente

inconsciente del niño, correspondiendo a las experiencias reales y a las experiencias del

mundo exterior, aunque alterado por sus propias fantasías e impulsos. Si el niño está

rodeado predominantemente por un mundo de personas en paz unas con otras y con su yo,

resulta de esto una integración, una armonía interior y un sentimiento de seguridad.

En el niño los procesos de introyección y proyección; los cuales son dominados por

la agresión y ansiedades que se refuerzan unas a las otras, conducen a temores de

persecución de objetos terroríficos; a estos miedos se agrega el temor a la pérdida de los

objetos amados y es así como surge la posición depresiva. Al surgir ésta, el yo está forzado

a desarrollar (además de las defensas tempranas) métodos defensivos que se dirigen

esencialmente contra el penar por el objeto amado. Esto es fundamental en la total


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 44

organización del yo. Klein denominó estos métodos como: defensas maníacas o posición

maníaca, debido a su relación con la psicosis maníaco-depresiva.

La idealización es una parte fundamental de la posición maníaca y está ligada con

otro elemento importante de esta posición, es decir la negación. El yo no podría soportar el

desastre por el que él mismo se siente amenazado cuando la posición depresiva llega a su

cúspide, sin una negación parcial y temporaria de la realidad psíquica.

En el duelo de un sujeto, indica Klein, la pena por la pérdida real de la persona

amada está en gran parte aumentada, por las fantasías inconscientes de haber perdido

también los objetos “buenos” internos.

De esta forma el sujeto siente que los que predominan son los objetos internos

“malos”, y que su mundo interno está en peligro de desgarrarse. En el sujeto en duelo, la

pérdida de la persona amada lo conduce hacia un impulso de reinstalar en el yo este objeto

amado perdido Freud y Abraham (citados por Klein; 1940). Desde el punto de vista de

Klein, este sujeto no sólo acoge dentro de sí a la persona que ha perdido (la reincorpora),

sino que también reinstala sus objetos buenos internalizados (en última instancia sus padres

amados) que se hicieron parte de su mundo interno desde las fases tempranas de su

desarrollo en adelante. Siempre que se experimenta la pérdida de la persona amada, esta

experiencia conduce a la sensación de estar destruido. Se reactiva entonces, la posición

depresiva temprana, junto con sus ansiedades, culpa, sentimiento de pérdida, y dolor

derivados de la situación frente al pecho. Entre todas estas emociones, se reavivan en las

capas mentales más profundas todos los temores de persecución.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 45

El dolor experimentado en el lento proceso del juicio de realidad durante la labor

del duelo, parece deberse en parte, no sólo a la necesidad de renovar los vínculos con el

mundo externo y así continuamente reexperimentar la pérdida, sino al mismo tiempo y por

medio de ello, reconstruir ansiosamente el mundo interno que se siente en peligro de

deterioro y desastre. (Klein, 1940).

Sólo de manera gradual, obteniendo confianza en los objetos externos y en múltiples

valores, es capaz el sujeto en duelo de fortalecer su confianza en la persona amada perdida.

Sólo así puede aceptar que el objeto no fuera perfecto, sólo así puede no perder la confianza

y la fe en él, ni temer su venganza. Cuando se logra esto se ha dado un paso importante en

la labor del duelo y se lo ha vencido (Ibid, p. 357)

3. Lo transgeneracional en el duelo

Para Faimberg (2006) hay momentos claves en un análisis, cuando lo insensato

adquiere sentido. Para esto, examina cuáles son las condiciones que deben cumplirse para

tener la casi certeza clínica de que el sentido adquirido por la revelación de la historia

secreta pertenece en verdad al psiquismo del paciente y no es una explicación que

construye el psicoanalista por fuera del movimiento transferencial. En su opinión, es

fundamental que el analista afronte, contratransferencialmente, la angustia de no saber que

no sabe. Y cuando sobre este trasfondo de angustia y de desconocimiento aparece algo

inédito en la historia del paciente, que permite resolver un enigma que plantea a

transferencia, entonces, y sólo entonces, tenemos la casi certeza clínica de que esa historia

es parte constitutiva del paciente.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 46

La forma particular de identificación de esa cristalización muda del psiquismo del

paciente tiene las siguientes características: 1. Las identificaciones están clivadas; por lo

tanto, el analista no las puede oír. 2. Sólo comienzan a detectarse en un momento clave de

la transferencia. 3. Las identificaciones son descubiertas, se hacen audibles, a través de una

historia secreta del paciente. 4. Si la identificación es un tipo de vínculo entre generaciones,

el objeto de la identificación es, de por sí, un objeto histórico. La identificación incluye en

su estructura, necesariamente, elementos fundamentales de la historia interna de ese objeto.

Las identificaciones tienen una causa, una condición de posibilidad, y no son un simple

dato inicial que no necesita explicación. 5. Comprender la historia de las identificaciones

permite volver más significativas y más audibles estas mismas identificaciones. 6. Este tipo

de identificaciones condensa una historia que, al menos en parte, no pertenece a la

generación del paciente, en este sentido se trata de identificaciones alienantes (Faimberg,

2006).

Al hablar de las funciones de apropiación y de intrusión Faimberg (citada en

Faimberg, 2006) dijo que la causa alienante del telescopaje de generaciones no encuentra

exclusivamente su origen en el contenido de los hechos relatados por el paciente, sino,

además, en el modo como estos hechos han estado subordinados al decir y al no-decir de

los padres (…) Hasta los hechos más dolorosos podrían ser objeto de una transmisión no

alienante (…) La dialéctica de la exploración de las verdades psíquicas por el sujeto oscila

entre lo cognoscible y lo incognoscible (dialéctica que corresponde a lo inconsciente). En la

transmisión alienante, los padres pierden la función de garantes, para el niño, del valor de la

exploración de las verdades psíquicas y se sustituyen a él. El hijo queda sujetado a lo que

los padres dicen o callan.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 47

Los padres a los que Haydée Faimberg se refiere son los padres tal como están

inscriptos en la realidad psíquica del paciente. Ella reconoce esa inscripción en el modo en

el que el paciente habla y escucha las interpretaciones y los silencios del analista.

Denomina “padres internos” a esas figuras parentales, no sin preocuparse por la posible

reificación del concepto que podría acarrear esta terminología. En realidad, ella lo designa a

un tercer término, situado entre lo dicho por el paciente y lo escuchado por el analista. Ese

mismo tercer término reaparece entre lo que el analista cree decir y lo que él efectivamente

escucha. No coincide, no puede coincidir, con los padres de la realidad empírica. Estos

padres internos tampoco coinciden con la representación que de sus padres se hacen los

pacientes. Los padres que son de interés para Faimberg son los que toman forma en el decir

del paciente, más allá de lo que el paciente cree que los padres son.

Blum (citado por Faimberg, 2006) señaló que la reconstrucción no siempre proviene

en forma automática del “trabajo transferencial y analítico”. Es un acto integrativo que se

infiere, y que restaura la continuidad y la cohesión de la personalidad. Lo reconstruido no

es el hecho histórico de un trauma, sino el significado intrapsíquico de la experiencia. Por

su parte Brenman (citado por Faimberg, 2006) afirmó que la reconstrucción sólo tiene valor

terapéutico si se inscribe en el análisis de la compulsión de repetición en la transferencia.

Para él, los nuevos avances durante el tratamiento deben ser integrados con construcciones

creativas del pasado, para echar las bases nuevas de construcción.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 48

B. Algunas ideas alrededor del narcisismo.

1. Breve revisión histórica del concepto.

En la tradición griega, se llamaba narcisismo al amor a sí mismo. La leyenda y el

personaje de Narciso se hicieron célebres gracias al libro tercero de las Metamorfosis de

Ovidio. (Roudinesco y Plon, 1997).

Fig. 1. John William Waterhouse, Eco y Narciso (1903)


Walker Art Gallery, Liverpool.

“Hijo del Dios Cefiso, protector del río del mismo nombre, y de la ninfa
Liríope, Narciso era de una belleza inigualada. Se atrajo el amor de más de
una ninfa, entre ellas Eco, a la que rechazó. Desesperada, ésta cayó enferma y
le imploró a la diosa Némesis que la vengara. En el curso de una partida de
caza, el joven hizo un alto cerca de una fuente de agua clara: fascinado por su
propio reflejo, Narciso creyó ver otro ser, y en pleno estupor, no pudo ya
desprender su mirada de ese rostro que era el suyo. Enamorado de sí mismo,
Narciso hundió entonces los brazos en el agua para estrechar esa mirada que
no cesaba de sustraerse. Torturado por ese deseo imposible, lloró y terminó
por tomar conciencia de que el objeto de su amor era él mismo. Quiso
entonces separarse de su persona, y se golpeó hasta sangrar antes de decirle
adiós al espejo fatal y entregar el alma. En signo de duelo, sus hermanas, las
Náyades y las Dríadas, se cortaron los cabellos. Al querer cremar el cuerpo
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 49

de Narciso en una hoguera, comprobaron que se había transformado en una


flor”. (Ibid, p. 727)

Hasta finales del siglo XIX la palabra fue utilizada por los sexólogos para designar

de manera selectiva una perversión sexual caracterizada por el amor de un sujeto dirigido a

sí mismo. En 1908 el término empieza a dar muestras de evolución, para esa época Isidor

Sadger habló de narcisismo a propósito del amor a sí mismo como modalidad de elección

de objeto en los homosexuales. Se distingue de Havelock Ellis, al considerar que el

narcisismo no era una perversión, sino un estado normal de la evolución psicosexual en el

ser humano (Ibid, p. 727).

El término narcisismo aparece por primera vez en Freud en una nota añadida en

1910 en el artículo: Tres ensayos de teoría sexual. Aquí Freud habla de los “invertidos”, sin

haber utilizado la palabra homosexual, describía que ellos “se toman a sí mismos como

objetos sexuales” y que “partiendo del narcisismo, buscan a hombres jóvenes semejantes a

su propia persona, a quienes quieren amar como sus madres los amaron a ellos mismos”.

En 1910, en el ensayo Un recuerdo infantil de Leonardo Da Vinci, y en 1911, en el

caso de Schreber, Freud a semejanza de Sadger, considera que el narcisismo es un estadio

normal de la evolución sexual.

Posteriormente, en 1914 en Introducción al narcisismo Freud amplía el concepto.

La observación del delirio de grandeza en el psicótico llevó a Freud a definir el narcisismo

como la actitud resultante de la reconducción sobre el yo del sujeto de las investiduras


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 50

libidinales antes dirigidas a objetos del mundo externo. Freud señaló que el movimiento de

repliegue sólo podía producirse en un segundo momento, precedido de una investidura de

los objetos exteriores por una libido precedente del yo. Se hablaba de un narcisismo

primario y este tenía que ver con el niño y con la elección de que él realiza de su persona

como objeto de amor, etapa anterior a la plena capacidad para volverse hacia objetos

externos (Ibid, p. 728).

En la segunda tópica Freud vuelve sobre el narcisismo primario, situándolo como el

primer estado de la vida, anterior a la constitución del yo, característico de un periodo en el

que hay una indiferenciación del yo y el ello, y cuya representación concreta podría

concebirse con la forma de la vida intrauterina (Ibid, p. 729).

En cuanto a narcisismo secundario, su definición fue menos problemática y la

formación de la segunda tópica no modificó su concepción, pero a partir del artículo Más

allá del principio de placer Freud abandonaría más este concepto. Este narcisismo

secundario o narcisismo del yo, seguía apareciendo a principio de la década de 1920 como

resultado manifiesto, en la clínica de la psicosis, del retiro de la libido de todos los objetos

externos. Y como no era exclusivo de los psicóticos, Freud añade la existencia de un

proceso de balanceo energético entre las dos formas de investidura que participan del eros,

la pulsión de vida, y de su combate con la pulsión de muerte. Esto daría origen al primer

bosquejo en lo que más adelante se convertiría en el ideal del yo (Ibid, p. 729).

Los desarrollos posfreudianos le dan un vuelco al concepto, en el caso particular de

André Green en 1976, subraya que los psicoanalistas se dividieron “en dos campos, según
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 51

su posición respecto de la autonomía del narcisismo” Entre los destacados en esta

autonomía se destacan el psicoanalista francés Bela Grunberger y Heinz Kohut. Melanie

Klein es opuesta a las concepciones de los dos anteriores y postuló la existencia primera de

las relaciones objetales, rechazó la idea del narcisismo primario, así como a la de estadio

narcisista; ella sólo habla de estados narcisistas vinculados a la retracción de la libido sobre

objetos interiorizados.

La concepción Lacaniana del estadio del espejo establece que el narcisismo

originario se constituye en el momento de la captación por el niño de su imagen en el

espejo, imagen a su vez basada en la del otro (en particular la madre), constitutiva del yo.

Françoise Dolto ubica las raíces del narcisismo en el momento de la experiencia

privilegiada constituida por las palabras maternas más centradas en la satisfacción de los

deseos que en la respuesta a las necesidades.

2. Narcisismo primario y secundario.

El narcisismo primario lo podemos definir como esa interacción inicial que se da

entre el Yo del bebé y el objeto externo, la madre. Esta interacción se da por medio del Yo

corporal del niño, el cual vive en función de la satisfacción de las necesidades biológicas y

afectivas y el placer erógeno de la madre en satisfacer esas necesidades a través de su

afecto, caricias y contacto físico. El Yo percibe dichos estímulos del ambiente que le rodea;

en un encuentro armónico en donde el niño busca y la madre ofrece, pero este encuentro se

da por medio de una relación objetal bebé-madre de manera indiferenciada para el bebé, y
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 52

lo que primará será ese sentimiento de omnipotencia cuanto más dependiente es por la

inmadurez de su Yo. Grinberg (citado en Sandler, 1991).

Es importante destacar que Grinberg nos recuerda que a la función original y

continua que cumple la madre, como agente de satisfacción de las necesidades del niño, le

agregamos la de responder a sus afectos y organizar sus respuestas, y que por medio de esta

actuación es que la madre puede dotar de significado a los afectos y comportamientos del

niño. Cuando la madre responde de manera adecuada ante dichas necesidades del niño, se

podrá mitigar la intensidad persecutoria de los afectos del niño, favorecer el crecimiento de

la mente y de su organización psíquica y el desarrollo de un narcisismo sano.

Del narcisismo secundario podemos decir que: Con la progresión y el crecimiento

del Yo y con las sucesivas introyecciones y proyecciones entre el bebé y la madre

favorecerán el crecimiento del Yo del niño, que adquirirá la capacidad para discriminar al

objeto como una entidad separada y autónoma (Grinberg, 1991).

Del mismo modo, Grinberg también recalca que la consolidación de ese Yo

dependerá de que pueda dirigir suficiente amor a sí mismo (amor narcisista) en forma

satisfactoria, como resultado de sus propios logros y de los aportes proporcionados por la

madre. Pero cuando esto no sucede así, se produce una alteración del equilibrio narcisista

que entonces se presenta frágil y constantemente necesitado de suministros exteriores para

reparar los que faltan internamente.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 53

Pasando ahora a Kernberg (citado en Sandler, 1991) dice que el narcisismo adulto

normal se caracteriza por una regulación normal de la autoestima. Pero a su vez depende de

una estructura normal del self relacionada con representaciones objetales internalizadas

“totales” o normalmente integradas, un Superyó integrado, en gran medida individualizado

y sintetizado, y la gratificación de las necesidades instintivas dentro del contexto de las

relaciones objetales y sistemas de valores estables.

Por otro lado el narcisismo infantil normal, es importante porque fija las metas

narcisistas infantiles (mecanismos infantiles de regulación de la autoestima) o a regresión a

ellas representa una característica importante de las patologías caracterológica. El

narcisismo infantil normal consiste en la regulación de la autoestima mediante

gratificaciones adecuadas a la edad que incluyen o implican exigencias y/o prohibiciones

de un sistema de valores infantil normal (Ibid, p. 168)

Treurniet (1991) en“Introducción al Narcisismo” de Sigmund Freud, nos va a decir

que Freud después de 1914 nunca examinó la influencia del mundo externo de manera tan

sistemática como lo había hecho con las fuerzas internas de la mente, tampoco modificó su

posición en relación con el narcisismo y las relaciones objetales después de 1914. Sin

embargo, en la etapa final de su vida si centró su interés clínico en la fase oral, en las

interacciones tempranas de madre-niño, en la ansiedad de separación y en la reconstrucción

de las experiencias tempranas preedípicas. Por eso se ocupó de los problemas de la

negación y el splitting, defensas contra la realidad y el mundo objetal. Debido a que los

golpes al narcisismo de las personas siempre van a provenir de la realidad, se observa

también el odio frecuente hacia ciertos aspectos de esa realidad: por lo cual Treurniet
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 54

retoma diciendo que lo que se odia es la prueba de la limitación de nuestra omnipotencia, el

sentimiento de mortificación narcisista. También nos recuerda que mediante las defensas de

splitting y negación, cada una de las cuales es parte de la otra, se hace posible seguir

manteniendo una firme creencia en la eficacia del principio del placer en una parte de la

mente consciente, mientras que otra reconoce plenamente el principio de realidad.

3. Narcisismo normal y patológico.

Freud (1914) en Introducción al narcisismo, en un inicio retoma el concepto de

narcisismo propuesto por P. Näcke quien le aducía al término características propias de

perversión, luego ante la observación psicoanalítica que él hace al igual que Sadger, se

percatan que muchas otras personas presentaban rasgos aislados del narcisismo y que este

no era propio de los perversos. Por eso se le empieza a dar al narcisismo una connotación

ya no de perversión, sino como un “complemento libidinoso del egoísmo inherente a la

pulsión de autoconservación” que todo ser vivo posee.

Freud en el trabajo investigativo con personas que padecían esquizofrenia, puede

evidenciar dos rasgos principales de carácter en este tipo de personas: el delirio de

grandeza y la desvinculación con el mundo exterior (personas y cosas). Este hecho muestra

que pareciera que hubieran retirado realmente su libido de las personas y cosas del mundo

exterior, pero no dejando de sustituirlas por otra en su fantasía. El delirio de grandeza que

se observa en estos casos da una primera pista que orienta a Freud a encontrar el destino de

la libido sustraída de los objetos en la esquizofrenia, para él: “la libido sustraída del mundo

exterior fue conducida al yo, y así surgió una conducta que podemos llamar narcisismo”. El
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 55

delirio de grandeza, Freud lo considera como una creación no nueva, sino como una

amplificación y el despliegue de algo que ya existía. Por ello, el narcisismo nace por

“replegamiento de las investiduras de objeto como un narcisismo secundario que se edifica

sobre la base de otro, primario, oscurecido por múltiples influencias”. Estos rasgos del

narcisismo son muy comunes en las patologías narcisistas sin que se trate de pacientes

esquizofrénicos necesariamente.

4. Los pacientes con narcisismo patológico

Treurniet (1991) empieza por mencionar la principal característica de dependencia

extrema que experimentan el tipo de pacientes muy vulnerables, esta dependencia se va a

ver dirigida hacia otras personas o también una defensa extrema hacia dicha dependencia.

Nos dice que el tipo de pacientes del primer grupo, los de dependencia extrema, buscan una

fusión absoluta, la simbiosis. Ejemplifica que cuando están solos simplemente dejan de

existir, “simplemente desaparecen en una hemorragia narcisista sin un objeto”. Si no hay

alguien más no se sienten vivos. Esta búsqueda por el otro está relacionada con la economía

psíquica de necesidad que subyace a la conducta adictiva y a la organización sexual

desviada, y la sexualidad se utiliza como una droga, se trata de la organización fronteriza de

la personalidad, pero no es una cuestión de deseo.

El otro tipo de pacientes se caracterizan por el retraimiento, la no comunicación y el

negativismo, solamente se sienten ellos mismos cuando están solos. Cuando están con otras

personas por demasiado tiempo, se sienten sobreestimulados y pierden sus límites.

“Desaparecen en una inundación de experiencias catastróficas inesperadas en relación con


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 56

un objeto”. En estos casos estamos hablando de la organización narcisista de la

personalidad, ellos padecen de una serie disminución de sus reservas narcisistas y su

sentido del self corre peligro de desaparecer.

Treurniet (1991) dice que la negación de la separatidad con respecto a los objetos

crea la ilusión de que el objeto forma parte del self y no se puede perder ni destruir, es por

eso que la otra persona debe cumplir la función de (una parte de) la estructura del paciente.

Por otro lado, la negación de la conexión, la defensa de la comunicación, implica mantener

la creencia en un estado de autosuficiencia omnipotente, sumada a una intensa y

abrumadora dependencia que se expresa como un anhelo de admiración. Lo anterior puede

concluirse en una especial paradoja en donde las defensas actúan de manera que se niega la

separación y se niega la relación; se niegan tanto el vínculo con el objeto como la

separatidad con respecto a él. Se observa entonces que el mecanismo de defensa apunta

hacia el exterior, la vulnerabilidad del self está en peligro y por eso es necesario defenderse.

Además de los conflictos intrapsíquicos abrumadores, existen una serie de conflictos entre

la persona y su medio, a estos Freud los consideró característicos de la psicosis. Se pueden

considerar dichas defensas como similares a las psicóticas debido a que el locus del proceso

defensivo se encuentra en el vínculo con el objeto y los afectos son el medio a través del

cual actúan las defensas contra los objetos.

Por otro lado, Treurniet (1991) trae a colación el tema de la transferencia y

contratransferencia ante estos casos de pacientes narcisistas. Dice que las transferencias

narcisistas y su manejo centraron la atención en la dimensión empática de las acciones del

analista, entendidas dentro del contexto de sus actitudes, su propósito, su intención, es


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 57

decir, su contratransferencia. Los elementos que son inherentes a las funciones de cuidado

del paciente en el vínculo narcisista con el analista constituyen lo que hoy es parte habitual

de la técnica psicoanalítica. Esto incluye que una parte considerable de la tarea analítica

consiste en enfrentar al paciente con las necesidades de su transferencia narcisista y la

función defensiva de su narcisismo frente a su rabia, es necesario que también se integre el

fracaso con el éxito al señalar los aspectos constructivos del fracaso del paciente, deben

descubrirse las fortalezas que subyacen a su debilidad como una imagen negativa de una

necesidad de crecimiento, que a veces debe entenderse como una necesidad de cohesión, en

lugar de envidia o necesidad de afecto.

La interpretación que le llamamos de tipo alentadora a menudo resulta necesaria

para corregir las consecuencias de la tendencia de los padres a darle otro nombre erróneo a

los afectos. Si interpretamos como rivalidad edípica a la necesidad de crecimiento,

iniciativa, individualidad, así como el deseo de ser “diferente”, se degradaría la búsqueda

de una autoexperiencia saludable, la transforma en una pulsión parcial destructiva y ataca

así el sentido que el paciente tiene en cuanto al valor de su self. Argumenta Treurniet que

esto es a menudo una repetición de la rabia narcisista de un progenitor que no pudo tolerar

la individualidad de su hijo y promovió en él el desarrollo de un self rígido y falso. En

cuanto esto aclara Treurniet que este paradigma para este tipo de técnica no proviene de la

metapsicología freudiana sino de la contención ambiental de Winnicott, y que gracias a ella

fue posible ofrecer y manejar la necesaria atmósfera empática del marco analítico y las

transferencias narcisistas.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 58

León Grinberg (1991) en “Carta a Sigmund Freud acerca de Introducción al

Narcisismo” dice que para él las pulsiones están estrechamente vinculadas al campo

psicológico derivado de la interacción dinámica entre el Yo y el objeto, y que los afectos

que operan desde el comienzo de la vida, forman parte de los elementos constituyentes de

las pulsiones y que estas a su vez funcionan como generadores de significado y son

portadores de las motivaciones que se encuentran en la base de la búsqueda del objeto.

Para Rosenfeld (1987) al considerar el aspecto libidinal del narcisismo se puede ver

que la sobrevaloración del self juega un papel primordial, basado principalmente en la

idealización del self. La autoidealización se mantiene mediante identificaciones

introyectivas y proyectivas omnipotentes con objetos ideales y sus cualidades. De tal forma

que el narcisista tiene la impresión de que todo lo que es valioso en relación con los objetos

externos y el mundo exterior forma parte de él o es omnipotentemente controlado por él.

Agrega que las partes omnipotentes destructivas del self suelen permanecer

disfrazadas o pueden quedarse en silencio y escindirse, lo que oculta su existencia y

produce la impresión de que no tienen relación con el mundo externo, por eso influyen

poderosamente a la hora de prevenir las relaciones objetales dependientes y de mantener los

objetos externos permanentemente desvalorizados, lo que implica la aparente indiferencia

del individuo narcisista hacia los objetos externos y hacia el mundo. (Ibid, p. 138)

Hay una función básica que se va a presentar en estos estados narcisistas: el ocultar

cualquier conciencia de envidia y de destructividad, y evitarle estos sentimientos al

paciente. Sin embargo cuando el análisis hace ver al paciente la exigencia de tales deseos,
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 59

sus sentimientos de rencor y venganza por ser despojado de su narcisismo omnipotente,

disminuyen. Entonces puede vivir la envidia de una manera consciente, y reconocer

progresivamente al analista como una valiosa persona externa que le puede ayudar. (Ibid, p.

139).

En términos de la situación infantil tales pacientes narcisistas están decididos a creer

que se han dado la vida a sí mismos y que son capaces de alimentarse y cuidarse sin ayuda.

Por eso, cuando se enfrentan a la realidad de que dependen del analista (quien representa a

los padres, y en especial a la madre), parece que prefieren morir, dejar de existir, negar el

hecho de su nacimiento, y destruir cualquier progreso personal y analítico o insight (que

representa al niño que hay en ellos y que ellos piensan que ha creado el analista, quien a su

vez representa a los padres) (Ibid, p. 139)

Freud hablaba que las pulsiones de vida y de muerte se mezclaban o amalgamaban

en grados variables, y que probablemente ninguna de las dos pulsiones se podría observar

en su “estado puro”. Freud junto con otros, incluyendo a Melanie Klein, pronto declararon

que era de una importancia clínica enorme, empleándola para comprender el masoquismo,

el sentimiento de culpa inconsciente, las reacciones terapéuticas negativas y la resistencia al

tratamiento. (Ibid, p. 141)

Suele presentarse que en la transferencia de este tipo de pacientes, una

manifestación de una necesidad de desvalorizar el trabajo analítico que ha encontrado

provechoso. Parece ser que la envidia que representa casi por completo a la energía

destructiva demezclada resulta casi imposible para el Yo infantil y en una época anterior se
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 60

escinde del resto del Yo. Melanie Klein recalcó, según Rosenfeld, que la envidia

inconsciente y escindida no solía expresarse en el análisis, pero aún así ejercía una

influencia dificultosa y poderosa impidiendo el progreso del análisis, que en último término

sólo puede ser efectivo si logra una integración y se enfrenta a la personalidad completa. Es

decir la demezcla de las pulsiones tiene que convertirse en mezcla par que el análisis tenga

éxito.

McDougall (1993) al hablar de las características de estos pacientes en quienes pudo

encontrar este tipo de narcisismo patológico, reflexiona un poco acerca del mito de Narciso,

ella se pregunta: ¿qué es lo que le falta a Narciso enamorado de su propia imagen?, se

responde utilizando las frases de Ovidio: “Crédulo niño, para qué esos vanos esfuerzos…el

objeto de tu deseo no existe”. McDougall duda de que esos esfuerzos de Narciso por

apresar el reflejo fugitivo y transparente sean totalmente vanos, de que no tengan objetivo

alguno. Ella piensa que el objeto en la búsqueda de Narciso por ese reflejo de sí mismo en

el agua, pueda ser su cierre sobre sí mismo rodeando un espacio impregnado de decepción

y desesperación, a la vez que la autosatisfacción aparente que emana de Narciso sea la

ilusión del observador. Ella supone que ese niño-flor frágil, que acecha a su propia imagen,

busque en el estanque un objeto perdido que no es él mismo, sino “el reconocimiento de sí

en los ojos del otro”. El reconocimiento de sí como ser separado y único lo busca

ávidamente en las pupilas maternas, reflejo destinado a enviarle no solamente su imagen

especular, sino también todo lo que él representa para su madre Winnicott (citado en

McDougall, 1993). De esta forma se reconocerá como sujeto con un sitio y un valor propio,

a través de los ojos del Otro que lo mira y que le habla.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 61

McDougal (1993) le confiere una especial importancia al papel de Narciso dentro

del psicoanálisis, dice que Narciso desempeña un papel más importante que el de Edipo en

cuanto a la delucidación de las perturbaciones más profundas de la psique humana. Esto

ella lo respalda con el argumento que la supervivencia psíquica ocupa un espacio más

fundamental en el inconsciente que el conflicto edípico, hasta el punto que para algunos el

sufrimiento ocasionado por los derechos y deseos sexuales puede aparecer como un lujo. La

lucha para mantener la integridad narcisista de sí mismo así como el sentimiento de

autoestima se impone a todos, y los problemas de este campo pueden ser menos graves,

menos irreductibles al análisis que los síntomas neuróticos clásicos. El mantenimiento de la

homeóstasis narcisista exige innumerables defensas o de relaciones protectoras que

desempeñan un papel vital. Para Narciso es preferible morir que arriesgarse a perder su

vista, su reflejo, por eso se arroja al estanque sin fondo, como una fusión mortal antes que

verse enfrentado al vacío de sí mismo; este vacío McDougall lo resume no sólo como el

vacío a la identidad sexual, sino en cuanto a otro diferente del Otro.

Se destaca una primera perspectiva teórica que concierne a la naturaleza del

funcionamiento psíquico de este tipo de pacientes una inestable representación de ellos

mismos en el seno de una economía narcisista frágil, perspectiva que sólo puede ser

observada en el interior de la situación psicoanalítica. Se presenta una cierta incapacidad de

tornar significativa, incluso de representar psíquicamente un situación de ausencia o de

carencia. Se desaparece la imagen del sí-mismo o es la imagen del otro. Dice que puede

pasar mucho tiempo durante el tratamiento en la que esta carencia del nivel de

representación mental ocurre.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 62

Cuando Joyce McDougall (1994) habla del tema de los afectos en los pacientes con

patología narcisista, nos dice que los síntomas narcisistas pueden asumir dos formas de

expresión distintas y en apariencia sumamente diferentes. En el intento de combatir el

temor primario de castración, de carácter narcisista, las personas tratan de construir

relaciones de objeto narcisistas, con la esperanza de reparar la imagen dañada de sí mismos

y refrenar la oleada de pánico siempre que se ven amenazados por separaciones u otras

situaciones que provocan angustia.

Según Joyce McDougall (1994) una de nuestras heridas narcisistas más graves la

constituye el hecho que como seres humanos estemos obligados “a hablar” de nuestras

necesidades y deseos; por ello recurre al ejemplo de la infancia, periodo en el que no era

necesario que dijéramos algo para ser entendidos. En esta primera parte del ejemplo del

narcisismo en la infancia que ella resalta, nos encontramos en desacuerdo, debido a que no

siempre esto va a ser así, porque es precisamente eso lo que vamos a evidenciar en los

pacientes, porque si de adultos no logran entender eso que quieren transmitir o eso que ven

en los otros, es precisamente porque de niños sus objetos externos, como lo fueron los

padres fallaron en leer lo que querían decirles, en entender lo que expresaban con sus

afectos.

El narcisismo herido hace que se empleen muchos mecanismos de defensa para

anular al otro, por eso ella afirma que ha sido necesaria “una poderosa investidura libidinal

para transformar los aspectos dolorosos y las heridas narcisistas de la adquisición del

lenguaje en un placer y una necesidad”. Luego va a decir que existen tres maneras distintas

de expresar fenomenológicamente el afecto, estas son:


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 63

En primer lugar cuando se es capaz de exponer de forma precisa y diferenciada lo

que se está sintiendo. En este caso el ser humano puede describir no solamente el estado

afectivo en su totalidad, sino también la mezcla de emociones que experimenta al vivirlo.

La segunda forma se da cuando se tiene una experiencia afectiva dominada por una

“irrupción emocional excesiva”. Un ejemplo puede ser la angustia, pero la persona es

incapaz de relacionarla con una situación claramente definida, podría pensarse en varias

posibilidades ante lo que se está experimentando, sin tener claridad si se trata por ejemplo

de ansiedad, depresión, enfado o como una excitación placentera.

La tercera forma es cuando la persona se siente intensamente “afectada”

psicológicamente en sentido general por un acontecimiento exterior o interior, y aun así, la

persona le presta una mínima atención a lo que está sintiendo.

McDougall (1994) dice que en los últimos quince años se ha llevado a cabo una

considerable labor de investigación dedicada no sólo a los problemas clínicos de la

perturbación narcisista, sino también al concepto teórico de libido narcisista y a los

complejos interrogantes a los que da lugar. Agrega que los analizandos de hoy día

presentan una forma de padecimiento o incluso una estructura psíquica diferente de los

estudiados en los primeros cincuenta años de investigación psicoanalítica. Por eso se

pregunta: ¿no sería más adecuado hablar en términos de una nueva demanda hecha al

psicoanálisis para la cual los analizandos están buscando una respuesta? Y entre esas

respuestas que ella da están: la economía narcisista, a fin de mantener el sentido de

identidad personal y regular la autoestima, tiene que tratar con una fantasía constantemente
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 64

fluctuante del self, un proceso que incluye un intercambio con los objetos internos y

externos, así como una continua relación con este self interno. Por eso McDougall en su

interés por dar respuesta a preguntas que indagan por los medios específicos que utiliza

cada analizando para proteger el vínculo entre su self interior y el mundo exterior; propone

un estudio más profundo de la función de la libido narcisista al preservar el sentimiento de

identidad y autoestima, ambos en relación con el mundo externo, y como defensa contra la

pérdida de investidura del objeto interno. Comenta que la observación clínica nos debe

capacitar para proseguir la continua oscilación entre la representación del self y la

representación de objeto, y así comprender más claramente su mutua interdependencia y su

importancia para mantener la estabilidad psíquica. Sugiere que desde esta posición puede

que estemos mejor capacitados para comprender el dolor mental y la angustia que

sobreviene cuando este constante movimiento se bloquea o se trastoca el frágil equilibrio de

la psique.

Grinberg (1991) considera que el modelo de “continente-contenido” que representa

la relación dinámica entre algo que se proyecta (un contenido) y un objeto que lo contiene

(un continente) constituye una hipótesis de trabajo sumamente útil para comprender el

narcisismo, como así también para comprender mejor las vicisitudes que pueden plantearse

entre un bebé y su madre. Antes de continuar con Grinberg es necesario aclarar en qué

consiste el mencionado modelo de continente-contenido propuesto por Wilfred R. Bion.

Bion (1980) inicia su teoría de continente- contenido enunciándola en términos de

un modelo a seguir, para ello cita el ejemplo del niño que tiene hambre y temor a estar

muriendo deshecho por la culpa y la ansiedad, e impelido por la avidez, se ensucia y llora.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 65

La madre lo levanta, lo alimenta y tranquiliza y eventualmente el niño se duerme. Ahora

nos va a mostrar cómo él reforma el modelo para poder representar los sentimientos del

niño, según la siguiente versión: “el niño lleno de dolorosos pedazos de heces culpa,

temores de muerte acechante, tozos de avidez, ruindad y orina, evacúa estos objetos malos

dentro del pecho que no está ahí”. Mientras el niño está haciendo esto, el objeto bueno

transforma al no-pecho (boca) en un pecho, las heces y orina en leche, los temores de

muerte acechando y la ansiedad los transforma en vitalidad y confianza, la avidez y la

ruindad en sentimientos de amor y generosidad y el niño succiona de vuelta sus cosas

malas, ahora traducidas en bondad. Bion propone una abstracción para poder aparear el

modelo con un aparato, el cual se ocupe de estas categorías primitivas de I, que consiste en

un continente ♀ y lo contenido ♂. El mecanismo está implícito en la teoría de

identificación proyectiva donde Melanie Klein formuló sus descubrimientos de la

mentalidad del lactante. Propone luego de manera provisional representar el aparato para el

pensamiento el signo ♂♀. El material con que se manufactura este aparato es I. El material

del cual este aparato habrá de ocuparse es I. I desarrolla una capacidad que posibilita que

cualquiera de sus aspectos asuma indiferentemente la función ♂ o ♀ hacia cualquier otro

de sus aspectos ♀ o ♂. Ahora debe considerarse I en su operación ♂♀, la cual es una

operación que generalmente se denomina, en el lenguaje corriente, pensar.

Volviendo a Grinberg, él considera que el concepto de narcisismo podría

representarse dentro de este modelo de continente-contenido dado que según este el niño

que ha sido “contenido” primero en el continente uterino de su madre y luego en el

constituido por la capacidad materna de rêverie y tolerancia, convierte a su Yo, al cabo de

un tiempo después de nacer, en “continente” de un afecto primordial, el amor (contenido)


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 66

que dirigirá hacia sí mismo (amor narcisista) y luego a los objetos, siguiendo el modelo de

su madre.

Él establece que es difícil precisar quién toma la iniciativa en esos primeros

contactos que ocurren entre madre bebé; sugiere que una respuesta acertada sería que esto

corresponde a ambos, en un encuentro armónico de un bebé que busca y una madre que

ofrece, para ello, en un inicio este intercambio es una relación objetal indiferenciada para el

bebé, denominado: narcisismo primario. De ahí en adelante ocurrirán sucesivas

introyecciones y proyecciones entre el bebé y la madre, lo cual favorecerá el crecimiento.

del Yo del niño, el cual adquirirá la capacidad para poder discriminar al objeto como una

entidad separada y autónoma, que corresponde al narcisismo secundario.

Para Grinberg cuando ocurre una pérdida del objeto, como de los aspectos yoicos

proyectados, puede acarrear un sentimiento depresivo que da lugar al fracaso del amor

hacia sí mismo o amor narcisista, y se acompaña de sentimiento de carencia, desamparo,

caída de la autoestima, configurando así una “herida narcisista”.

5. Una identificación narcisista: la identificación adhesiva.

La identificación adhesiva surge como una segunda forma de identificación

narcisista, la primera es la identificación proyectiva. En este documento haremos referencia

a esta segunda forma. La identificación adhesiva está comprendida dentro de una relación

con el concepto de bidimensionalidad, sugiriendo que se mantiene en una relación

específica en esta visión del mundo. En la bidimensionalidad la significación de los objetos


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 67

se vivencia como inseparable de las cualidades sensuales que pueden captarse de sus

superficies, la concepción del self debe ser por fuerza limitada. En palabras de Bion, el yo

no tendría medios para distinguir entre un objeto bueno ausente y la presencia de un objeto

ausente persecutorio. La razón para esta limitación del pensamiento y la imaginación

residiría en la carencia del espacio interno dentro de la mente, en el cual pudiera tener lugar

la fantasía como una acción de ensayo y, por ende, como un pensamiento experimental

(Meltzer, 1979).

El self que está viviendo en un mundo bidimensional va a quedar disminuido tanto

en memoria como en deseo, o en previsión. Sus experiencias no podrán resultar en la

introyección de objetos o en la modificación introyectiva de los objetos ya existentes. No se

podrá llevar a cabo el pensamiento experimental en regresión o progresión, a partir del cual

fuera posible reconstruir los hechos pasados más o menos certeramente, y bosquejar las

posibilidades futuras con cierto grado de convicción. Su relación con el tiempo será

esencialmente circular, es incapaz de percibir cambios perdurables y, por lo tanto, de

concebir su desarrollo o su cesación (Ibid, p. 199).

En la identificación fenomenológica de la identificación adhesiva que hace Meltzer,

destaca: 1. la dependencia. La identificación adhesiva produce un tipo de dependencia

adhesiva en la cual no se reconoce la existencia separada del objeto. Se dan por sentados

los servicios de las figuras parentales, de manera muy semejante como comúnmente damos

por sentada la obediencia de nuestra mano a nuestras intenciones. Lo cual juega una parte

en el impulso disminuido a comunicarse. 2. Separación-colapso. Para el niño identificado

adhesivamente la negativa por parte del objeto a ser controlado y su desaparición son
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 68

prácticamente indiferenciables. El niño identificado adhesivamente, en virtud de una

mímica pegajosa y relativamente suave, no aparece tan tiránico ni, en consecuencia, tan

obviamente necesitado. La agudeza del colapso es aún más sorprendente si no se lo

previene sobre la inminente separación, para que el niño pueda reaccionar con ansiedad

(Ibid, p. 202).

C. Algunas ideas sobre la conformación del psiquismo: Relaciones primarias y

mecanismos de defensa. Su relación con el duelo y el narcisismo.

Los traumas narcisistas aparecen a una edad temprana, sucumben a la amnesia

infantil y se relacionan con impresiones de naturaleza sexual y agresiva y sin duda también

con heridas tempranas del yo, generadoras de mortificaciones narcisistas. Provienen de un

fracaso general de la madre para contrarrestar el desvalimiento infantil mediante la catexia

narcisista y objetal del recién nacido y la posibilidad de relacionar su aparato psíquico con

el del niño. Además de crear una gran susceptibilidad a traumas posteriores de todo tipo, es

probable que estas condiciones, entre otras cosas, perturben en alto grado las relación entre

la agresión y la sexualidad, por un lado, y con el narcisismo por el otro, de modo que la

sexualidad se convierta en el medio fundamental por el cual se preserve el auto-respeto en

una victoria triunfal llena de odio al objeto primario Chasserguet-Smirgel (citado en

Kanciper, 2010)
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 69

1. La importancia del objeto en la constitución del psiquismo. Introyección y

proyección.

McDougall (1989) ilustra cómo es el funcionamiento mental que se instala

precozmente cuando la relación madre-hijo no ha permitido la elaboración interna de una

madre protectora. La imagen de la madre se escinde entonces en dos partes: la primera es

una imagen idealizada, omnipotente e inaccesible, una madre imaginaria capaz de conjurar

todo sufrimiento y de satisfacer todo deseo (y que por esto se convierte en una imagen

persecutoria, ya que el niño no llegará jamás a merecer ni a alcanzar por sí mismo tan

grandioso ideal. La otra imagen es la de una madre rechazante, incluso mortífera, madre

interna con la que el niño, una vez adulto, se identificará: y a causa de esto se convertirá en

una madre persecutoria para sí mismo.

Cuando, además, el padre desempeña un papel sin relieve en el mundo interno del

sujeto, y se representa únicamente como alguien indiferente al bienestar de su hijo, tales

pacientes se convierten en “padres terribles” para sí mismos y tienden, durante toda su vida,

a buscar en los demás (o en sustancias adictivas) la solución a su desamparo y la reparación

de su indecible sentimiento de herida. Todos estos factores contribuyen a alterar su

sentimiento de identidad y les hacen vivir momentos donde la distinción entre ellos mismos

y los demás se vuelve borrosa. Este estado psíquico favorece la persistencia de angustias de

tipo psicótico (no reconocidas conscientemente) e torno a su integridad corporal y psíquica,

y pueden eventualmente exacerbar, entre otras cosas, su vulnerabilidad psicosomática.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 70

La hipótesis de que el niño recién nacido experimenta, tanto en el proceso del

nacimiento como en el proceso de adaptación a la situación post-natal, una ansiedad de

naturaleza persecutoria, es propuesta por Klein (1959). Ella dice que el niño no lo puede

captar intelectualmente, pero vive de modo inconsciente cada molestia como si le fuera

infligida por fuerzas hostiles. Al brindársele consuelo sin tardanza, en particular calor, la

forma amorosa con que se lo sostiene, y la gratificación de recibir alimento, surgen

emociones más felices. El bebé siente que tal consuelo proviene de fuerzas bondadosas y,

según mi opinión, ello hace posible la primera relación amorosa del niño con una persona,

o con un objeto. La hipótesis de Klein es que el bebé posee una percepción inconsciente

innata de la existencia de la madre, sabemos que los animales recurren a la madre en cuanto

nacen y se acercan a ella para obtener alimento. Asimismo, puede observarse que el bebé

de una pocas semanas ya levanta la mirada hacia el rostro de la madre, reconoce sus pasos,

el toque de sus manos, el olor y el tacto de su pecho o de la mamadera que ella le da, todo

lo cual sugiere que se ha establecido alguna relación, por primitiva que sea con la madre.

Sin embargo, el bebé no sólo espera alimento de la madre, sino que también desea

amor y comprensión. En las primeras etapas, el amor y la comprensión se expresan a través

del manejo del niño por la madre y llevan a cierta unicidad inconsciente, basada en el hecho

de que el inconsciente de la madre y el niño están en estrecha interrelación. La sensación

resultante de sentirse comprometido y amado por la madre subyace a la primera, y

fundamental relación de la vida: la relación con la madre. Al mismo tiempo, frustración,

molestia y dolor que, se experimentan como persecución, aparecen también en sus

sentimientos hacia la madre, pues, en los primeros meses, ella representa para el niño la

totalidad del mundo exterior; por ende, de ella llegan a su mente tanto el bien como el mal,
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 71

lo cual conduce a una doble actitud hacia la madre, aun en las mejores condiciones

posibles. (Ibid, p. 222)

Para Klein la introyección y la proyección funcionan desde el comienzo de la vida

postnatal como dos de las primeras actividades del yo, el cual, según Klein actúa a partir

del nacimiento, la introyección significa que el mundo exterior, su impacto, las situaciones

vividas por el bebé y los objetos que este encuentra, no sólo se experimentan como

externos, sino que se introducen en el self y llegan a formar parte de la vida interior. No

podríamos evaluar la vida interior, incluso en el adulto, sin estos agregados de la

personalidad derivados de la introyección continua. La proyección que tiene lugar en

manera simultánea, implica la existencia en el niño de una capacidad para atribuir a quienes

lo rodean sentimientos de diversa clase, entre los que predominan el amor y el odio. (Ibid,

p. 222)

Klein (1959) ha concluido que el amor y el odio hacia la madre están ligados a la

capacidad del bebé muy pequeño de proyectar en ella todas sus emociones,

transformándola así en objeto bueno a la vez que peligroso. Sin embargo la introyección y

la proyección, aunque arraigados en la infancia, no constituyen los únicos procesos de ese

período. Forman parte de las fantasías del niño, que, a criterio de Klein, también actúan

desde el comienzo y ayudan a moldear su expresión del mundo circundante; y por

introyección, ese cuadro modificado del mundo externo influye sobre lo que ocurre en su

mente. Así se construye un mundo interno, que es, en parte, un reflejo del externo.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 72

Si el bebé introyecta a la madre en su mundo interior como un objeto bueno y

seguro, esto se suma en el yo como un elemento de fuerza. El yo se desarrolla en gran parte

en torno de ese objeto bueno, y que la identificación con las características buenas de la

madre se convierte en la base para ulteriores identificaciones beneficiosas. La identificación

con el objeto bueno tiene manifestación en el niño que copia las actividades y actitudes de

la madre; es factible observarla en el juego, y muchas veces, cuando interactúa con otros

niños más pequeños. Una fuerte identificación con la madre buena facilita la identificación

con un padre bueno, y posterior a esto con otras figuras amigas. Como resultado, su mundo

interno llega a contener objetos y sentimientos predominantemente buenos, y el niño siente

que esos objetos buenos responden a su amor. Todo ello contribuye a formar una

personalidad estable y hace posible extender a otras personas los sentimientos de

cordialidad y simpatía. Resulta evidente que la buena relación entre los padres, y entre estos

y el niño, y una feliz atmósfera en el hogar desempeñan un papel vital para el éxito de este

proceso.

2. Otros mecanismos defensivos utilizados.

a. Escisión

Según Freud (1940) al hablar de la escisión del yo en su artículo “La escisión del yo

en su proceso de defensa” nos dice que el yo se encuentra bajo el influjo de una exigencia

instintiva poderosa que siempre ha estado satisfaciendo, pero que de pronto es advertido

que si continúa satisfaciendo esa exigencia instintiva, esto le acarreará un peligro real casi

intolerable. Aquí se debe tomar una decisión: o reconocer el peligro real y darle la
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 73

preferencia para renunciar a la satisfacción, o bien pretender convencerse que no existe

peligro, de modo que se puede seguir con la satisfacción. El no seguir ninguno de estos

caminos en la práctica real, o el seguir ambos simultáneamente, que sería lo mismo, es una

forma de replicar al conflicto con dos reacciones contrapuestas y las dos son válidas y

eficaces. Lo que se va a conseguir es: por un lado con la ayuda de ciertos mecanismos se

rechaza la realidad y se rehúsa aceptar cualquier prohibición, por otro lado,

simultáneamente, se reconoce el peligro de la realidad, el miedo es considerado como un

síntoma patológico y se intenta despojar de dicho temor. Aunque aparentemente es una

solución muy ingeniosa por permitir seguir con la satisfacción y a la vez se le muestra el

respeto a la realidad, el precio que se paga es un desgarrón del yo que nunca se cura, sino

que se profundiza con el tiempo. Las dos reacciones contrarias al conflicto persisten como

el punto central de una escisión del yo.

Por otro lado, Mélanie Klein (1952) en “Algunas conclusiones teóricas sobre la vida

emocional del bebé” presenta el mecanismo de defensa de la escisión con la hipótesis de la

relación de objeto a través de las primeras experiencias del lactante con el alimento y la

presencia de la madre. Esta relación es primeramente una relación con un objeto parcial,

porque las pulsiones oral-libidinales y oral-destructivas están dirigidas desde el principio de

la vida hacia el pecho de la madre en particular. Klein supone que también se da una

interacción entre las pulsiones libidinales y agresivas, las cuales corresponden a la fusión de

los instintos de vida y de muerte. Existe un equilibrio óptimo entre las pulsiones libidinales

y agresivas, este se da en la interacción de ambas en los períodos de hambre y de tensión

del bebé. El equilibrio se altera por privaciones de origen interno o externo y se refuerzan
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 74

las pulsiones agresivas; por eso Klein sugiere que la alteración del equilibrio entre libido y

agresión es causa de la emoción de la voracidad, la cual es de naturaleza oral.

El vivir frecuentemente las experiencias de gratificación y frustración estimula de

manera poderosa las pulsiones libidinales y destructivas del amor y del odio. Por eso a

medida en que gratifica, el pecho es amado y sentido como “bueno”; y en la medida en que

es fuente de frustración, es odiado y sentido como “malo”. Esta notoria antítesis entre el

pecho bueno y el pecho malo se debe en gran parte a la falta de integración del yo, así como

a los procesos de escisión dentro del yo y en relación con el objeto.

Una serie de procesos endopsíquicos (introyección y proyección) contribuyen a que

haya una doble interacción con el objeto primitivo. El lactante proyecta sus pulsiones de

amor y las atribuye al pecho gratificador (bueno), de igual forma proyecta sus pulsiones

destructivas al exterior y las atribuye al pecho frustrador (malo). Al mismo tiempo, por

introyección, un pecho bueno y un pecho malo se instauran en el interior. Ocurre una

distorsión de la imagen del objeto externa e internalizada en la mente del bebé por sus

fantasías, ligadas a la proyección de sus pulsiones sobre el objeto. El pecho bueno, externo

e interno, llega a ser el prototipo de todos los objetos protectores y gratificadores; el pecho

malo, el prototipo de todos los objetos perseguidores externos e internos. Todos los factores

que puedan tener lugar en la gratificación del lactante, como lo pueden ser por ejemplo, el

aplacarse al tener hambre, el placer de mamar, el liberarse de la tensión y la incomodidad,

la liberación de privaciones en general y el placer de ser amado, son todos atribuidos al

pecho bueno. De manera inversa, cualquier frustración e incomodidad es atribuida al pecho

malo (perseguidor).
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 75

b. Splitting forzado

Bion (1980) también nos habla del splitting forzado el cual está asociado a una

relación perturbada con el pecho o sus sustitutos. Si bien el lactante recibe del pecho leche

y otros bienestares corporales, también recibe amor, comprensión. En el momento en que

sea obstruida la iniciativa al lactante por el temor a la agresión, la de él mismo o la de los

otros, si la emoción es muy intensa, inhibe el impulso del lactante para obtener el alimento.

El amor en el lactante, o en la madre, o en ambos incrementa antes que debilita la

obstrucción, en parte porque no se puede separar el amor de la envidia que se siente del

objeto tan amado; y en parte porque se siente que se despierta envidia y celos en un tercer

objeto que queda excluido. Puede pasar desapercibido el papel que desempeña al amor,

debido a que la envidia, la rivalidad y el odio lo pueden oscurecer, aunque el odio no

existiría de no estar presente el amor. La violencia de la misma emoción obliga a un

repentino refuerzo de la obstrucción, al no distinguirse la violencia de la destructividad, y

las subsiguientes culpa y depresión. Se genera un temor a la muerte por inanición, lo cual

obliga a reanudar la succión. Es aquí cuando se desarrolla un Split (división) entre la

satisfacción material y la psíquica.

Este Split (división) impuesto por una parte por inanición y el temor a la muerte por

inanición y, por la otra, por el amor y el temor a la envidia criminal asociada al odio,

produce un estado mental en el cual el paciente persigue vorazmente toda forma de

comodidad material; es al mismo tiempo insaciable e implacable en su búsqueda de

saciedad. Aquí el paciente al experimentar este estado, lo que busca es una liberación de las

complicaciones emocionales que implica el captar la vida, y una relación con los objetos
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 76

vivos, el paciente parece ser incapaz de experimentar gratitud o interés, ya sea en sí mismo

o en los demás. Estos mecanismos más adelante como es de esperarse fracasarán en liberar

al paciente de sus dolores y él siente que esto se debe a la carencia de algo, su búsqueda de

una cura toma la forma de una búsqueda de un objeto perdido y termina en una

dependencia mayor en la comodidad material, siendo la cantidad el elemento determinante

y no la calidad. Piensa que las interpretaciones son malas sin excepción, pero sin embargo

necesita más y más de ellas. Pero el paciente no siente que le están interpretando, ya que

eso implicaría una capacidad para establecer con el analista el equivalente de la relación de

un lactante con un pecho que brinda sabiduría material y amor. Pero se siente capaz de

establecer una relación equivalente con los objetos inanimados y que a través de ellos

“recibe” el sustento que necesita.

c. Negación

Freud (1925) en su ensayo “La negación” dice que aquellos contenidos de

representación o de pensamiento reprimido pueden irrumpir en la conciencia, siempre y

cuando se deje negar; es por ello que podemos saber qué es lo reprimido a través de la

negación. Puede verse también que la función intelectual se separa en este proceso de lo

afectivo. La negación ayuda a que se enderece sólo una de las consecuencias del proceso

represivo, esto es, que su contenido de representación no llegue a la conciencia. De ahí se

obtiene como resultado que se acepte intelectualmente lo reprimido con persistencia de lo

esencial de la represión. Freud comenta que esto sucede muy frecuentemente en el trabajo

analítico y es muy llamativo: se logra triunfar sobre la negación y se establece la plena

aceptación intelectual de lo reprimido, pero a pesar de todo esto, el proceso represivo


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 77

mismo no logra cancelarse. Debido a que negar algo en el juicio, quiere decir en el fondo;

“eso es algo que yo preferiría reprimir”. El juicio adverso es el sustituto intelectual de de la

represión, su “no” es una marca de ella. Es a partir del símbolo de la negación que el pensar

se libera de de las restricciones de la represión, con esto logra enriquecerse con ciertos

contenidos, que son por supuesto indispensables para su operación.

Al hablar de las funciones del juicio debemos decir que tiene dos decisiones que

siempre debe adoptar: el deber atribuir o desatribuir una propiedad a una cosa, de igual

forma debe también admitir o impugnar la existencia de una representación en la realidad.

Esta propiedad pudo haber sido en un principio buena o mala, útil o dañina. Se expresan en

el lenguaje de las mociones pulsionales orales, las más antiguas: “quiero comer o quiero

escupir esto”. Lo cual podría traducirse más ampliamente: “quiero introducir esto en mí o

quiero excluir esto de mi”, que equivale a decir: “eso debe estar en mí o fuera de mí”.

La otra de las decisiones de la función del juicio, está relacionada con la existencia

real de una cosa en el mundo representada, “es un interés del yo-realidad definitivo, que se

desarrolla del yo-placer inicial (examen de realidad). A diferencia de la anterior de lo que

aquí se trata ya no es si algo percibido (una cosa del mundo) debe ser acogido o no en el

interior del yo, sino de si algo presente como representación dentro del yo puede ser

reencontrado también en la percepción (realidad). Observamos que Freud nos está hablando

de una cuestión de afuera y adentro (la cursilla es de Freud). Vemos entonces que lo que no

es real, lo que es meramente representado, lo subjetivo, es sólo interior, mientras que lo

real, está presente afuera. Freud dice que aquí se deja de lado el miramiento por el principio

del placer y que es la experiencia la que enseña que no sólo es importante que una cosa del
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 78

mundo (objeto de satisfacción) posea la propiedad “buena”, y que merezca ser acogida

dentro del yo, sino que también se encuentre ahí, en el mundo exterior, de modo que uno se

pueda apoderar de ella, en caso de necesitarla. Por ello el fin primero y el más inmediato

del examen de realidad (de objetividad), no es por tanto, encontrar en la percepción objetiva

(real) un objeto que corresponda a lo representado, sino reencontrarlo, convencerse de que

todavía está ahí. Ocurre una oposición entre lo subjetivo y objetivo y esta se establece

porque el pensar posee la capacidad de volver a hacer presente, a través de la reproducción

en la representación algo que alguna vez fue percibido, sin necesidad que esté otra vez ahí

presente para reproducirlo. Otro factor que contribuye para que se dé esta oposición entre lo

subjetivo y lo objetivo, se da por una diversa capacidad en la facultad de pensar. Cuando

pensamos solemos reproducir la percepción en la representación, no siempre lo hacemos

con fidelidad, se puede modificar esta percepción por omisiones, o alterarse por

contaminaciones de diferentes elementos. La condición que tiene que haber para que se

instituya el examen de realidad, es que tienen que haberse perdido objetos que en el pasado

procuraron una satisfacción objetiva (real). La manera en que opera la función del juicio es

por la vía de que la creación del símbolo de la negación haya permitido al pensar un primer

grado de independencia respecto de las consecuencias de la represión y por tanto de la

compulsión del principio del placer. Esto armoniza muy bien con el hecho de que en el

análisis no se descubra ningún “no” que provenga de lo inconsciente, y que el

reconocimiento por parte del yo se exprese en una fórmula negativa. La mejor prueba que

confirma que el analizando ha revelado su inconsciente es la frase reactiva: “no me parece”,

o “no (nunca) se me ha pasado por la cabeza”.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 79

Según Freud (1925) el Yo del niño se encuentra al servicio de una poderosa

exigencia pulsional que siempre ha estado habituado a satisfacer, pero en un momento se

encuentra ante el terror de una vivencia que le dice que si continua con la satisfacción le

traería como consecuencia un peligro real objetivo difícil de soportar. Es ahí donde debe

decidirse entre: reconocer el peligro real, inclinarse ante él y renunciar ante la satisfacción

pulsional, o desmentir la realidad objetiva, infundirse la creencia que no hay razón alguna

para sentir miedo y de esta forma poder mantenerse en la satisfacción. El niño reacciona

ante el conflicto con dos formas contrapuestas, a criterio de Freud, ambas válidas y

eficaces. En la primera rechaza la realidad objetiva con ciertos mecanismos y no se deja

prohibir nada; a través de la segunda forma, el sujeto reconoce el peligro de la realidad

objetiva, asume la angustia como un síntoma del padecer y luego busca defenderse de él. Es

sin duda una solución muy hábil, porque por un lado logra que ambas partes en disputas

reciban lo suyo: en cuanto a la pulsión, vemos que a esta se le permite retener la

satisfacción, y a la realidad objetiva se le ha otorgado el debido respeto. Con el pasar del

tiempo, las dos reacciones contrapuestas frente al conflicto subsistirán como núcleo de la

escisión del Yo.

III. RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN A LA LUZ


DE LA TEORÍA Y LOS OBJETIVOS.

En este capítulo se presentan los resultados del seguimiento al material a la luz de la

revisión teórica hecha de los diferentes autores que han hablado del narcisismo y del duelo.

Se plantea un acercamiento en donde se describe de manera categorial lo que se fue


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 80

encontrando en cada paciente, se detallan los resultados de manera individual para cada

caso.

Blanca: una mujer maltratada y despojada

Mujer de 30 años, técnica profesional en laboratorio dental, madre soltera de un

niño de nueve años de edad. Su apariencia física es de una mujer muy delgada, con un poco

de palidez en su rostro y de tez blanca. No es una mujer muy sociable, ni muy expresiva al

hablar. Ella y su hermana son hijas del último matrimonio de su padre. Blanca es menor

que su hermana. También tuvo un hermano hijo del papá, producto de su primera relación.

Este hombre murió en la Armada Americana, su madre se lo llevó a vivir a Estados Unidos

y estando en las filas militares, muere por una enfermedad del corazón. Blanca en la

actualidad vive con el papá, su madre murió hace ocho años de una enfermedad terminal.

El motivo de consulta de la paciente es el siguiente:

“Yo sufro de depresión, ya he estado con varios psicólogos, me siento como

volviendo a caer en lo mismo, en ese negativismo, como a veces con ganas de no hacer

nada, tengo miedo y no quiero que esto se repita otra vez, fue una época muy dura que no

quisiera volver a repetir”. Como datos adicionales al motivo de consulta, la paciente agrega

ciertos temores y causas que ella cree son el producto de su posible recaída en la depresión:

“Los problemas con mi papá Doctor, nunca he tenido una buena relación con él, él es un

hombre muy machista, yo siento que nunca ha gustado me mí, pero igual siempre ha sido

así y ya como que me da igual todo”. “Simplemente que no me quiere, me trata mal,

vivimos los dos solos, después que mi mamá murió”. “Quisiera poder establecer una mejor
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 81

relación con mi papá, el no gusta de las mujeres de su familia, ni siquiera de sus hermanas,

él tiene hermanas en Bogotá pero nunca las visita, él es de Medellín y siempre ha sido así

con ellas, y como yo me parezco físicamente a las mujeres de su familia, por eso es que él

no me quiere”.

A raíz de su primer evento depresivo, su padre decidió que su hijo no debería estar

con ella, ya que “ella lo descuidaba por estar así enferma”, por eso él lo separa de ella

considerando que este niño lo debería tener la hermana de Blanca, es decir su otra hija;

quien es casada, vive con su esposo y no tiene hijos.

Blanca nació con una enfermedad congénita en uno de sus oídos, lo cual le redujo la

capacidad auditiva por este, el otro funciona en condiciones normales. Para Blanca no es

fácil conseguir trabajo, aunque ha trabajado en lo que estudió, nunca se sintió a gusto con lo

que ganaba en estos empleos, por lo tanto busca empleo en otras fuentes diferentes, tales

como mesera en restaurantes, cajera etc.

En la actualidad, Blanca estudia una carrera tecnológica en Administración en

Salud, va en tercer semestre, esta carrera es costeada por el papá al igual que gran parte de

su sustento, la muerte de la mamá ha ocasionado problemas entre el papá y Blanca, ya que

ella dice que el papá no ha querido entregarle lo que a ella le corresponde de la herencia

que dejó su madre.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 82

A. FALLA Y BÚSQUEDA DE LA FUNCIÓN CONTINENTE Y SU RELACIÓN

CON EL NARCISISMO.

La queja del sí mismo.

B. Yo siempre soy la que escucha, la que da consejos, pero a mí nadie me


escucha, de hecho eso es lo que me disgusta bastante de mi mejor amiga, que
yo siempre le di apoyo, la escuché mucho, pero a la hora de verdad a mí
nunca me escucha, entonces no me gusta que me esté llamando.
T. Te sientes un poco utilizada, ¿tal vez?
B. Si. Es un poco eso.
T. No debe ser fácil para ti y entiendo perfectamente eso que ahora sientes
(me quedo mirándola con el ánimo de dejar un espacio mientras pienso en lo
duro que es para ella, hay un silencio). (Su rostro se enrojece anticipando
llanto, hace un enorme esfuerzo por contenerse, lo logra por un instante).
Pero en este momento qué bueno que ahora tienes un espacio acá en donde
eres comprendida, en donde yo te estoy conociendo cada vez más y te vas
sintiendo más confiada.
B. Si Dr. Pero yo hoy me sentía tan desmotivada que hasta dudé en venir,
pero pensé: tiene que haber algo que me saque de lo que estoy sintiendo, no
puedo seguir así. Me arreglé y cogí el bus.

Blanca me está diciendo que está cansada de no encontrar a nadie que la contenga,

que siente que nadie le presta esa función y por eso no quiere que su amiga la llame. Es el

inicio de la psicoterapia conmigo y no siente ganas de estar en sesión, no se siente motivada

por venir, pero finalmente se sobrepone y logra hacerlo. Para ella nadie le presta esta

función, es un estado muy triste en el que se encuentra, ni sus padres le ofrecieron la

contención que requería, ni sus amigos han percibido esta necesidad, ella escucha a sus

amigos teniendo la ilusión de poder ser contenida también por ellos, pero sus esfuerzos son

frustrados y esto la lleva al aislamiento: “no me gusta que me esté llamando”.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 83

El arreglarse y salir a coger el bus me orienta que tal vez haya algo que si la motive

a venir a sesión.

B. Doctor yo hoy no quería venir a psicoterapia, pero me puse a pensar y


después me decidí.
T. ¿Y qué sería eso que te puso a pensar en reaccionar?
B. (Se ríe). La verdad cuando estaba en el bus se subió un vendedor muy
joven ofreciendo algo diferente, me gustó mucho la forma como ofrecía el
producto (…)
T. Algo tuvo que haber en ese momento aunque aparentemente insignificante,
para ti cobró mucho sentido… ¿si sería el vendedor y su forma de vender? o
¿sería el muñeco?, ¿qué pudo haber sido?
B. (Se ríe). Si de hecho a mi hijo también le gustan las cosas así, y él sabe
que a mí me gustan y él lo que me regala siempre son cosas muy sencillas
que sabe con plena certeza que a mí me gustan, él sabe que a mí no me gusta
lo convencional, lo más comercial, no.
T. Ahora entiendo ese motor que te hizo cambiar de actitud y venir a tu
sesión. Tal vez eso es lo que más anhelas en este momento, estar más tiempo
con él.
B. (Su rostro se enrojece y llora un poco, luego sonríe). Si Dr. Yo me acordé
de él en ese momento, me puse muy feliz y compré tres muñequitos, uno para
mí, uno para él…y uno para el Dr. (mete las manos a su bolso). ¿Cuál
prefiere Dr, azul o amarillo?

Los objetos externos que fortalecen el intento del pensar.

Blanca empieza a encontrar un espacio de contención, un espacio en el que deposita

su dolor psíquico, a la vez que lo puede pensar mejor. Hoy está agradecida conmigo, me

tiene en cuenta al lado de su hijo, tal vez las dos únicas personas que en ese momento

significan para ella algo especial dentro de sus afectos, los que conocemos su situación

dolorosa real. Ella tiene la ilusión de encontrar “algo diferente” en su terapia.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 84

La angustia ante la inminente repetición del abandono.

En la siguiente viñeta, ocurre en una sesión en la que yo le comento a Blanca mi

preocupación por unos temas de ella, los cuales emergieron en la sesión anterior, estos nos

pusieron en alarma a mi supervisora y a mí, por lo tanto la supervisora me sugiere mandarla

a inter consulta con psiquiatría. Los temas que Blanca expone una semana antes, eran

relacionados con su deseo de permanecer en la cama y no comer, porque “no le gustaba el

consumo de energía de su metabolismo”

T. Blanca, tengo que contarte algo, yo me quedé muy preocupado la última


sesión que tuvimos el sábado pasado. (Me quedo mirándola). Me cambio
hacia el escritorio, abro mi cuaderno, busco los datos de la residente en
psiquiatría con la que ha sido remitida.
B. (Blanca se ríe). ¿Por lo que le dije de la alimentación?
T. Si tiene que ver con eso, también con tus ganas de no salir. Por eso te
estamos remitiendo a psiquiatría.
B. (No recibe bien la noticia, su expresión facial cambia drásticamente)
T. Pero escúchame, no te voy a abandonar, tu y yo seguiremos trabajando
acá lo mismo que siempre, el trabajo con psiquiatría va a ser simultáneo.
(Me quedo mirándola y callo).
B. (Se queda pensando). Yo pensé que me iba a mandar con una
Nutricionista. De una vez le digo doctor, yo no voy a tomar medicamentos.

Esta sesión ocurre en la víspera de unas vacaciones de diciembre; Blanca me

muestra que lo importante para ella es el alimento que yo le pueda dar, ella siente que yo no

la puedo contener, que yo la abandono, su cara se descompone es precisamente porque

pone en duda que yo la pueda seguir sosteniendo, pierde la ilusión de tener un soporte

conmigo. Ella quiere a alguien que le dé alimento, alguien que la nutra de lo que ella nunca

tuvo como ese sostén primario. Ella tiene miedo que yo sea una repetición más de lo que
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 85

ella ha visto toda la vida en sus padres; quienes no le dieron el suficiente afecto y la

contención para soportar sus dolores.

Blanca me dice que “yo pensé que me iba a mandar con una nutricionista”, porque

la nutricionista si la va a nutrir, lo que yo no puedo hacer, yo me voy de vacaciones y la

dejo sin la nutrición. Cuando ella se refiere a la nutricionista, habla de la vivencia de un

objeto que no tuvo para ejercer la función continente, ese es el espacio interior que ella

necesitaba formar, que alguien contuviera su dolor cuando ella estaba deprimida y no podía

encargarse del niño.

B. LA FALLA NARCISISTA PRIMARIA.

El rechazo, la discriminación y el maltrato de los objetos primarios no dejan existir al

yo

En esta viñeta Blanca está recordando hechos muy tristes de su vida de niña, acerca

de sus padres con ella:

B. (Entre llanto) Lo peor es que…(pausa)…es que yo le dije a mi mamá,


cuando era una niña que me metiera mucho a un sitio que se llama Ipler,
porque es que a mí hermana si la metieron, este sitio era para reforzar el
conocimiento en matemáticas, ella me dijo que no porque estaba muy
pequeña, pero ahora yo pienso no era porque estuviera muy pequeña (se
interrumpe para llorar)
T. Es muy doloroso esto que me dices, es como si a ti no te hubieran tenido
en cuenta.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 86

Desde aquí se deduce el desprecio al que Blanca era sometida, ya no por parte del

padre solamente, sino ahora por parte de su madre también, Blanca desde esta viñeta deja

ver cómo ella desde un principio no fue contenida en su dolor de niña por haber nacido con

una malformación, sino que simplemente se le mentía cuando ella como niña quería algo,

esto se hacía con el objetivo que ella no entendiera, la excusa típica era que ella “no podía

porque estaba muy pequeña todavía”, en el caso concreto de la petición de ir al curso de

matemáticas, esta iniciativa de Blanca fue castrada por la madre, para ella el hacer uso de

herramientas o cualquier otro tipo de ayuda que su hermana que si era “normal” podía

acceder no era posible para Blanca. Percibimos a una Blanca relegada por su enfermedad

congénita, desde niña se le impuso su incapacidad, por más que ella quisiera sentirse bien

en comparación a su hermana, sus padres no contribuyeron a que se desarrollara un

narcisismo normal, sino que se unieron a ampliar el sufrimiento que ella podía sentir. Ella

percibía y sigue percibiendo que ella no valía nada. Su self se fue desarrollando así,

invalidado para todo, y los objetos padres fueron concebidos como átonos sin vitalidad, no

le decían nada, no vio en ellos la necesidad de luchar por algo, pues sus intentos de vivir de

luchar eran frustrados por ambos padres. Con la hermana esto no sucedía, a ella si se le

daba acceso a lo que necesitara, Blanca vivía esa preferencia como algo doloroso de sus

padres hacia ella.

C. CUALIDADES DE LOS OBJETOS Y CUALIDADES DEL SELF

Maltrato y resentimiento

B. Es que él (su padre) ha sido muy duro conmigo (Blanca llora un poco). Y
como yo siempre he sido la “oveja negra”. Siempre me hicieron sentir lo
peor, no solo mi papá, sino también mi mamá, cada vez que llegaban visitas
ella hacía este tipo de comentarios, “pero es que mire mi hija, ¡no!, cómo
las vino a embarrar”. Y yo siempre escuchaba todas esas cosas y eso me
dolía mucho (llanto).
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 87

T. ¿A qué se refería ella con que la habías embarrado?


B. A lo de mi embarazo. Mi papá me trataba de “puta”, “usted es lo peor”,
“maldita”

B. Mi papá siempre nos trató mal, desde muy chiquitas, a mi hermana y a mí


(Blanca habla entre llantos y su voz se quebranta todo el tiempo). Recuerdo
que nos pegaba mucho, una vez nos dio con un palo, esa vez lo amenacé, le
dije que le iba a denunciar ante la policía, se quedó calladito, nunca más me
pegó con palo. Otro de los castigos era que cuando íbamos para la escuela,
nos hacía desayunar a las dos como perros en el piso, con las manos atrás y
en cuatro.
T. (Imaginé esta escena tal cual me la refirió, me lleno de más dolor, seguí
escuchándola).
B. No nos dejaba irnos a cambiar el uniforme, nos íbamos así con el
uniforme todo chorreado en esta parte (se señala el pecho).

Blanca muestra un self netamente resentido por las humillaciones vividas, lo que

ella ha introyectado de ambos padres a través de toda su vida, han sido violencia y

maltratos. El maltrato verbal, físico y psicológico que ambos le proporcionaron, y que el

padre le sigue dando, produce en Blanca una única consecuencia de aumentar un self

impregnado de resentimiento.

La burla del dolor ajeno; la burla del dolor propio

B. Pero he estado saliendo, he estado donde mi tía. Imagínese que ahora está
cuidando a un señor, pues prácticamente le tocó, ella ya está muy vieja para
estar cuidando a un anciano. Y todos se burlan en esa casa de él, porque el
tiembla mucho cuando lo van a bañar. (Se ríe).
T. Pero a ti también te da risa que este señor tiemble.
B. (Se sigue riendo)
T. (Me quedo en silencio)
B. Doctor pero yo me pongo a pensar y yo le decía a mi tía, uy no pero no
sean así, por qué se burlan de él, no ven que ya es un señor, y es que como él
no ve, me da más pesar.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 88

Hay un objeto interno burlón que no sabe cuidar, ella lo dice con la expresión: “y

todos se burlan en esa casa de él”. Blanca también tiene este objeto burlón internalizado,

en la sesión no para de reírse de esto que contradictoriamente ella criticaba: “uy no pero no

sean así, por qué se burlan de él”. Blanca con su burla trata de evitar el dolor mental. El

anciano con limitación física la representa a ella, con su limitación auditiva congénita, es

decir la limitación “que le tocó” (su microtia congénita) que es doloroso para ella, pero no

ha podido elaborarlo aún, ante ese dolor vivo, ella prefiere burlarse.

Reconocer el dolor del otro para alejarse del propio dolor

B. Yo me ponía a observarlos, y los iba describiendo. Aquel es alcohólico,


aquella es dependiente emocional, este es machista y un poco maltratador y
así doctor, yo hacía eso para no aburrirme (se ríe).

Para Blanca parece ser más fácil identificar estos afectos o el dolor en los objetos

externos que en ella misma, eso lo hacía para no ocuparse de ella, por lo que ella no tuvo un

objeto que se ocupara de ella. En esta viñeta, ella muestra esta habilidad. Esto ocurre

cuando estaba en psicoterapia en la Funsanar, y como estas terapias eran grupales, ella

hacía esto con los otros pacientes; que al igual que ella, estaban en psicoterapia. Las

personas que se encontraban en psicoterapia grupal eran, según Blanca, personas con

depresión, prostitutas, ladrones, y sobretodo personas con dependencias a las sustancias

psicoactivantes y alcohol, se quejaba de no encontrarse conforme con el tratamiento que

recibía, ella argumentaba que no se identificaba con el tipo de personas que estaban ahí en

su grupo. Observamos que aunque ella aparentaba estar comprendiendo lo que pasaba a su

alrededor, esto era realmente un mecanismo para poder alejarse de eso que no entendía de
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 89

sí misma. Decía que hacía estas categorizaciones para “no aburrirse”, es decir, para no

conectarse con ella misma, un self desconectado de sus afectos.

Un escudo protector ante la amenaza de dolor

Blanca, en la siguiente viñeta muestra el escudo de resistencia que es capaz de

establecer, con el propósito de no sufrir cuando experimenta afecto, cuando se enamora:

B. Que eso me pasó con un novio que tuve hace poco, y eso me pasa casi con
todos después de que terminé con Germán el papá del niño. Con ese novio
que le cuento, apenas me empecé a dar cuenta que no era del todo sincero
conmigo, empecé a no llamarlo, a saludarlo diferente, y así hasta que él se
aburrió. (se ríe) yo me comporto como otro hombre, esto me ha funcionado,
yo imito los estilos de ellos y así no sufro ni nada, ni soy la que les está
reclamando.

Ella misma lo dice, prefiere sentirse como un hombre para no tener que sufrir, en su

inconsciente está que toda la vida ha sufrido por un hombre: el papá, y por ello no se

permite seguir sufriendo por uno más, prefiere renunciar a cualquier esperanza de amor,

estableciendo una coraza, dura e impermeable hasta que lo logra, que los hombres sean

quienes se aburran de ella y la abandonen; porque antes que la abandonen ya ella los ha

abandonado. Ante la desilusión que el objeto le provoca y el dolor mental que esto

conlleva, prefiere cortar la relación antes que alargar el sufrimiento. Nos muestra un self

que evita el dolor y la pérdida.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 90

D. LA IDENTIFICACIÓN ADHESIVA COMO DEFENSA NARCISISTA

La conformación de un modelo psíquico de maltrato y la necesidad de repetirlo.

B. Doctor ya empecé a trabajar allá donde le dije, es con un consultorio


odontológico, uno hace una encuesta puerta a puerta, y al final ofrece una
promoción de una consulta que ofrece varias cosas como profilaxis, calzas...
T. ¿Y cómo te has sentido en este nuevo trabajo?
B. Pues la verdad no es tan fácil (…)
T. Es decir a ti el trabajo te gusta, tienes como planes de hacer más cosas
ahí, quieres como participar en el proyecto.
B. Si Dr. Por eso no me he ido, pues la verdad hoy fui en la mañana y había
otro odontólogo que no conocía y otra auxiliar, yo esperé como una hora al
señor, pero nunca llegó.
T. ¿O sea hoy no trabajaste?
B. Exactamente, (…) pero no sé qué pasó con él, a mí se me hizo raro.
T. Debes estar un poco desilusionada, no te esperabas que no fuera.
B. A una amiga mía, él nunca le pagó como dos meses de trabajo.
T. (Pensé que sabiendo esto, por qué ella decidió emplearse en este sitio,
decidí esperar y no hacer ningún comentario)
B. Mi amiga tiene ahora otro trabajo y ella dice que qué se va poner a ir por
allá a cobrarle. Él hace poco estuvo secuestrado y el Gaula lo liberó, yo vi
las fotos, mi amiga me las mostró. A veces pienso que él debe ser como
traqueto o algo así (…)
T. ¿Y has pensado continuar trabajando ahí?
B. Sí Dr. Porque preciso, lo dejo y después veo que el negocio prosperó, eso
siempre me pasa.
T. Tú sientes que tú lo puedes sacar adelante.
B. Si Dr. (…) Otra cosa es que tiene un aviso grande en donde ofrecen
consulta en pediatría, optometría y no sé qué más cosas, y nada de eso hay
ahí, yo pienso que tienen que quitar eso, porque si no lo ofrecen, ¿para qué
entonces?
T. Siento que el señor también te preocupa un poco, quisieras como ayudarlo
a conocer más de administración.
B. Es que él no sabe nada, uy y es más terco, yo le dije lo del stand y no me
hace caso, es una persona ignorante.
T. Aquí lo importante es que si miras, tú quieres seguir en un lugar en el que
ya sabes que pueden no pagarte por lo que tú hagas, por tu trabajo. Hay
unos misterios no muy resueltos de secuestro, tú misma dices que puede ser
traqueto. Hay mentira en lo que ofrecen. Pero tú ves posibilidades, aún
cuando hoy desaparece así sin avisarte.
B. (Se queda pensando)
T. Ha pasado algo similar en tu vida antes, con tú papá por ejemplo, si los
relacionamos son mayores los dos, hay terquedad, lo que les has dicho no ha
sido tenido en cuenta, con este jefe insistes.
B. (Blanca no aceptó bien el señalamiento) Uy no Dr. Se pone la mano en su
mejilla y voltea la cara y parte de su espalda hacia la ventana dándome la
espalda y… ¿Ahora que me va a decir que es que yo los atraigo?
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 91

T. No Blanca, no te quise decir eso, tú no los atraes. Quiero que te des


cuenta de algo que está pasando para que lo pensemos acá, quiero que notes
que caes en una relación con ciertas cosas en común.
B. (Blanca llora) A veces me cargo con cosas que no me pertenecen.

Blanca se adhiere a un objeto malo: el empleador. Ella sabe que el sitio es un lugar

con características malvadas, conoce de antemano todos los antecedentes que la pudieron

alertar para no llegar a ese trabajo. Pero ella no puede ver estos aspectos, en su

pensamiento no es posible poder anticipar consecuencias, se aferra a objetos malvados que

podrían proporcionarle daño, se expone al peligro y no lo puede ver, es un estado mental ya

introyectado: como el vivir con el obejto-padre-malvado que desde niña le ha

proporcionado maltrato de todas las formas. Es como si ella decidiera ese lugar porque es

ahí donde debería pertenecer.

E. MECANISMOS DE DEFENSA QUE IMPIDEN LA ELABORACIÓN DEL

DUELO

El otro es concebido de dos formas contradictorias: controlador y desinteresado.

B. Yo realmente no entiendo a Paola, (su amiga de universidad) es muy


controladora, en ese sentido si me gusta mi papá, porque él no me controla,
el nunca se acostumbró a eso de estar llamando cuando sale, ni cuando va
llegando, ni nada de esas cosas, ahorita por ejemplo el no estaba en la casa
porque yo entré, salí lo busqué por arriba, abajo y no estaba en ninguna
parte, el cuando está y sé que está porque deja prendido calentando la
comida en la cocina, yo entré y todo estaba apagado, ahí por ejemplo me
daba cuenta yo, ni él me está preguntando donde estoy ni yo tampoco, y
vivimos bien así.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 92

Aparece la escisión entre un self que busca denodadamente al objeto (por arriba y

por abajo) y un self que vive resignado con el objeto desvitalizado (estaba todo apagado).

El objeto está escindido entre uno controlador y otro desinteresado, desvitalizado.

El dolor y la incapacidad de defenderse.

B. Cuando yo me puse así de enferma que no salía ni del cuarto, yo le decía


(a su papá) que si yo me moría qué iba a hacer él, quien le iba a cocinar, yo
pensaba cuando estaba encerrada, que él no tenía sino a mí prácticamente,
mi mamá murió hace cuatro años y todo se lo hacía era yo. Yo tengo un niño
de 9 años. En esa época en la que estaba así yo no lo atendía, por ese tiempo
yo no quería nada, entonces mi papá me demandó y mi hermana se quedó
con la custodia del niño, ella vive por “Suba”, ella está casada pero no
quiere tener hijos (…) Yo en esa época me fui de la casa a raíz de la
demanda. Mi papá siempre ha sido como duro conmigo, me trata mal, él
siempre ha subvalorado a las mujeres de su familia, de hecho el tiene una
hermana que no la quiere, nunca la llama y vive acá en Bogotá, pero ellos
todos son de Armenia, él es muy despegado de la familia”.

Aparece el self escindido entre una parte que se siente importante, “él no tenía sino

a mí prácticamente”, y otra parte de su self que está frágil e indefenso. Esta parte del self

indefenso predomina haciéndola no reaccionar ante el despojo de su objeto amoroso; su

hijo.

El dolor no tolerado en la mente pasa al cuerpo

T. Blanca cuéntame un poco lo que recuerdes de cómo empezó esa primera


vez ese episodio que me comentas de tristeza.
B. Yo siempre he colaborado mucho en la casa. En esa época
acostumbrábamos a barrer todo el frente de la casa hasta incluso la calle,
como esas costumbres de antes para que no se levante tanto polvo, pues
claro mientras barría se levantó mucho polvo y me dio una gripa muy fuerte,
fue muy difícil quitármela, bueno hubo tratamiento y me cuidé y todo eso que
siempre se hace. Lo que se me hizo raro fue que después de la gripa me
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 93

quedó un dolor (se señala en la parte más baja del cuello del lado anterior),
yo al principio creí que era que había quedado un poco lastimada de toser o
algo así, pero sin embargo me empecé a dar cuenta que ese dolorcito no era
normal, y como mi umbral es muy bajo yo percibo cualquier cosita que no
está bien en mi organismo. Ya habían pasado varios días y eso me seguía,
empecé a notar que era más debajo de donde debía dolerme si es que era por
la gripa. Eso yo fui a donde varios médicos generales, usted sabe eso por la
EPS, y todos me decían que eso no era nada.

Blanca lo que no puede pensar: su dolor psíquico, lo pone en su cuerpo. A ella se le

dificulta poner en palabras lo que siente, no puede tener un contacto con su dolor, es su

cuerpo el que le habla, ella presenta una escisión entre su cuerpo y su psique. La

manifestación del dolor la presenta a nivel del cuello, ella muestra una cierta facilidad para

percibir estos cambios en su cuerpo, aduce que su umbral es muy bajo, pero el umbral del

dolor psíquico parece no estar presente, ella no habla de este dolor, sino del dolor corporal.

B. Me cuesta mucho decir no.


T. ¿En qué momentos?
B. Por ejemplo, si yo llamo a las personas a saludarlas, ellos no entienden
eso, quieren es que yo me vaya para la casa de esas personas, y eso me
cuesta mucho, termina uno siempre haciendo lo mismo, hablando de lo mío,
ellos hablando de lo de ellos, y como siempre compartimos el mismo
problema, entonces eso se convierte en irse uno para allá y es que lo
terminan convenciendo a uno, (se ríe)… entonces me cuesta decir que no.
T. Ese “no” lo siento como un “no quiero salir de aquí”, “hablemos pero
ustedes allá y yo aquí”.
B. Si, no quisiera que se metieran tanto en mi espacio. (Se ríe) ahora me
acuerdo de una película que vi, en donde hay un pececito que se mete y se
encierra en un… (junta las dos manos desde las puntas de los dedos,
haciendo forma de una esfera).
T. Como en una cuevita.
B. Si doctor, (se ríe), y él se queda por mucho tiempo ahí en el barro, no
come, se desentiende de todo lo demás.
T. (Pensé en las tres cosas que me menciona: el encierro-claustro, la vida-
barro, y comida-aguantar). Tal vez tú te sientes como ese pececito.
B. (Se ríe).
T. Quisieras estar aislada de todo lo demás, como en un claustro.
B. Si doctor eso… (Se ríe)… como en un “claustro”.
T. Y de pronto, te sientas viviendo como en un barro.
B. (Siento que fue muy apresurada esta interpretación y que no le llegó por
su gesto de extrañeza). (Se queda pensando), doctor no lo había pensando
así, es como que no me quiero profundizar en mí.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 94

T. Pero también me cuentas que el pececito no quiere comer, aguanta mucho


tal vez. ¿Estás comiendo bien?
B. Ese es otro tema que me cuesta (se pone a llorar y mira hacia la ventana).
T. Cuéntame de esto, es un tema que no me habías contado.
B. Doctor, no quisiera comer tres veces al día, me parece que es mucho
consumo de energía.
(…)
B. Si doctor, a veces no, o me hago la que no tengo hambre, me quedo
quietecita en la cama para que no me empiece el metabolismo a funcionar. Si
doctor ese es el consumo de energía que le digo que no me gusta.
T. Te gustaría retener más tiempo los alimentos.
B. Si, a veces sufro de…¿cómo es que se llama?
T. Estreñimiento.
B. Si doctor, pero es a veces.

Ella se tiene que quedar “quietecita en la cama” para que el alimento le pueda

alcanzar, esta sesión ocurre como dos antes de mis vacaciones, pasaremos más de un mes

sin vernos y ya ella se está anticipando a ¿cómo va a hacer ella en las vacaciones cuando no

estemos juntos? Es también poder poner el duelo en su cuerpo, ¿cómo hace para digerir

todo lo que va a vivir si no tiene un alimento psicoterapéutico?, ¿qué tipo de digestión va a

poder hacer?, ¿será que el proceso terapéutico-alimento, al no vernos, quedará retenido

como el “estreñimiento”.

F. LA TRANSMISIÓN ENTRE GENERACIONES

Condenados a la repetición por la historia de abandono del padre.

B. En esa época en la que estaba así (deprimida) yo no lo atendía (su hijo),


por ese tiempo yo no quería nada, entonces mi papá me demandó y mi
hermana se quedó con la custodia del niño (…)
Yo en esa época me fui de la casa a raíz de la demanda. Mi papá siempre ha
sido como duro conmigo, me trata mal, él siempre ha subvalorado a las
mujeres de su familia, de hecho el tiene una hermana que no la quiere, nunca
la llama y vive acá en Bogotá, pero ellos todos son de Medellín, él es muy
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 95

despegado de la familia, y como yo me parezco físicamente a su familia,


entonces yo creo que por eso es que él se porta así conmigo.

Blanca desde un inicio me está mostrando una queja por el maltrato que ella ha

tenido que vivir, ella me está diciendo que esto le parece injusto. Pero esto me generaba

dudas, yo sabía que en eso que ella reportaba había algo que no estaba completo, faltaba

una parte que no concordaba: ¿por qué una demanda?, ¿una demanda del padre a la hija?,

¿una demanda a la única persona que vivía con él? Con el tiempo, ya casi en las últimas

sesiones en las que Blanca decide interrumpir el tratamiento, trae la otra parte de la historia

que era desconocida para mí:

B. He querido hacer algo Doctor, estoy buscando a una tía que sabe bien la
historia de mi papá, pero yo perdí el contacto con ella, como usted sabe toda
la familia de mi papá están alejados de mi papá, por lo que él se ha portado
tan mal con ellas, entonces después de la muerte de mi mamá, nadie más de
ellos ha vuelto a visitarnos.
T. ¿Qué te motiva a buscarla?
B. Quiero contarle toda la verdad de todo lo que ha hecho mi papá conmigo
desde pequeñita.
T. Es como si buscaras a una persona que también se coloque en tu lugar
para que comprenda que no ha sido fácil.
B. (Blanca se queda pensando)
T. Es como una denuncia tuya a una familia que no sabe nada de él en este
momento.
B. A él nadie lo quiere Doctor. Es que esta tía que le digo, ella nos contó una
vez que la mamá de mi papá lo abandonó desde pequeñito y lo conoció a los
18 años de edad.
T. (En este momento entiendo el gran odio del papá de Blanca hacia ella y
todas las mujeres de la familia de él, sus hermana etc. Veo una gran
coherencia con lo que Blanca una vez me dijo de lo que ella pensaba de este
odio hacia ella. Ella piensa que él siempre la ha odiado, porque ella se
parece mucho físicamente a la familia de él, y por eso ella piensa que él no
gustaba de ella, era como si Blanca le trajera un mal recuerdo). Eso puede
explicar mucho el gran odio hacia las mujeres por parte de tu papá. Es algo
de lo que no habíamos hablado y lo considero muy importante.
B. (Blanca se queda pensando). Doctor yo no se lo había contado y no lo
había pensado así. Mi papá siempre ha sido de la política, que es creer que
todos tienen que hacer lo que él diga, por eso también es que no lo quieren.
¿Se acuerda cuando le contaba de mi hermano…?
T. Si, claro. (Se refiere a un medio hermano de ella, un hombre al que
Blanca quiso e idealizó mucho. Fue uno de los pocos objetos buenos de su
infancia, ya que ella ha contado sólo cosas buenas de él, como por ejemplo
cuando jugaban, y que él hombre que escogió como su marido, tenía muchas
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 96

cosas de él, ambos eran del Ejército y se parecen mucho físicamente y que su
hijo se parece a ese hermano también).
B. La primera esposa de él (del papá) también lo abandonó, porque después
de separados, él le quería quitar a mi hermano, pero ella no dejó, el siempre
es con esa política de dominar, lo que él diga. Ella se fue para Estados
Unidos y se lo llevó, ella nunca le avisó ni nada, se lo llevó escondido. Él
murió de un infarto en el Ejército de los Estados Unidos.
T. Si te das cuenta es como una historia que parece repetirse. Ahora tu
hermana tiene a tu hijo allá,(hacía unos días la hermana, el esposo y el hijo
de Blanca se habían ido para Estados Unidos para siempre) ella se fue, tu
papá no sabe que el niño está allá para siempre en asilo político, me cuentas
que tu hermana no le dijo nada a él. Otra vez una mujer se lleva a un niño
para los Estados Unidos sin decirle nada a este hombre.
B. (Blanca se me queda mirando y piensa por un rato)

De manera inconsciente Blanca me había omitido una información que pudo haber

dado más coherencia a todo lo que me contaba de su historia, hasta ese momento en que

ella decide decirlo, es cuando yo me percato de la importancia de esta información que

faltaba. Todo sucedió de manera muy espontánea en ella, pues ella no sabía la importancia

que esta información le daba a la comprensión de su proceso terapéutico; lo cual marcaba

sólo el inicio de una parte del mismo. Paradójicamente, es ahí en esa sesión cuando ella

decide empezar a anunciar su despedida del tratamiento. Estos mensajes ocultados tienen

un gran sentido para la transmisión generacional, Faimberg (2005) lo diría: “la historia no

se transmite en forma de mensaje explícito, sino que está en relación con el modo de decir

y de no decir de los padres”. Desde el lugar del paciente, ella dice que ellos se convierten

en lo que cada uno de ellos no ha aceptado de su propia historia, su identidad queda cautiva

de la organización narcisista de sus padres.

En la viñeta se ve como Blanca cuando se aproxima a encontrar un sentido de su

sufrimiento “ella si sabe bien la historia” es cuando más pierde el contacto consigo misma,

como cuando “pierde el contacto con su tía”. Cuando yo le muestro a Blanca su búsqueda
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 97

por ese objeto externo que pueda escucharla ahora, un objeto que nunca ha habido en su

historia para ofrecerle un espacio psíquico que pueda depositar todo ese sufrimiento del que

ella se quiere deshacer y que nunca ha encontrado “es como si buscaras a una persona que

también se coloque en tu lugar para que comprenda que no ha sido fácil”. El sufrimiento de

Blanca no ha sido solamente el maltrato físico y psicológico proporcionado por su padre, el

sufrimiento también comprende la separación obligada de su hijo impuesta por la acción

intrusiva del padre de ella. El padre se identificó con el hijo de Blanca, su nieto, él debe

sufrir al igual que su abuelo “no conocer a la madre” estar separado de ella ojalá algo

comparable por lo menos a una temporalidad de “18 años” o mucho más. La demanda que

le interpone el padre a la hija, en realidad es la demanda que le hubiera querido poner a su

propia madre, la demanda la interpone porque “Blanca no atendía al niño”; pero lo injusto

es que ella no se ocupaba del niño, porque estaba deprimida.

Lina: una mujer de self grandioso no tolera el abandono del marido

Lina es una mujer de 38 años, nacida en Coveñas, Sucre, es de piel morena, pero no

oscura. Lina es la segunda de tres hermanos, ellos son: una hermana mayor, Lina y un

hermano menor que vive en el exterior.

El motivo que mueve a Lina a consultar es: “Bueno yo consulto porque realmente

creo que ya he llegado a un punto de mi vida en el que he leído tanto y me gustaría

conocerme más, me gustaría escarbar que más hay ahí dentro. Quiero llegar a un punto de

realización personal que me permita tener un mayor control de mí, de lo que hago, poder

entenderme más”.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 98

Conocía a Lina con anterioridad, ella es jocosa e inteligente, siempre está liderando

algo y haciendo chistes, hablando muy duro, fácilmente se convierte en el centro de

atención. Estuvo casada con un hombre de la misma empresa, quien es Ingeniero con una

alta posición dentro de esta compañía y muy exitoso. De esta relación quedaron dos niños.

Angelita y Josué, cuyas edades son cinco y siete años aproximadamente. Los niños viven

con ella y el ex marido casi todos los días va a la casa a supervisarles las tareas y a estar

con ellos.

Lina aún habla de su ex esposo como si la relación permaneciera igual, dice que no

quiere volver con él, aún sale con él y los niños los fines de semana, de igual forma aún le

pide regalos para ella. Ella insiste en que él nunca le dio el lugar de esposa que ella ahora le

reclama; Lina hablaba mucho de este lugar como esposa, es decir que ella siempre recibía

regalos de él sólo cuando era el día de la madre y el cumpleaños, del resto tenía que

pedírselos. Él es un hombre muy generoso y accede a regalarle lo que ella pida. Cuando él

tiene que trabajar un fin de semana y no puede salir con ellos, a Lina le molesta, porque

sabe que él estará con ella, su nueva pareja.

Lina conserva historias y recuerdos de su infancia en la costa colombiana unos muy

gratos y otros muy amargos. Los gratos hacen referencia a los juegos de niña con los niños

de una institución para la cual la madre trabajaba. La madre era educadora y proveía la

alimentación de estos niños. Por las tardes, Lina y su hermana mayor iban con su madre a

acompañarla para que su madre ejerciera esta función. Recuerda con mucho agrado el

sentirse tan consentida y querida por ellos, ya que Lina, por ser muy delgada y pequeña, se

convertía en la muñeca de peinar o la reina para alzar de todos estos niños. Otro recuerdo
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 99

que tiene de su infancia es que tenía muchos novios. A todos los niños “les decía que sí,

pero con ninguno se daba ni siquiera un beso”. Pero ella vivía “llena de credenciales,

detalles y muñecos”.

Las experiencias más difíciles Lina las narra a partir de lo vivido con su papá, este

era un hombre que desde sus palabras lo describe como: “muy maravilloso con nosotras,

detallista, amoroso, afectuoso y protector. Lo adorábamos, hasta que se metió en los vicios,

desde siempre lo tuve claro que el era drogadicto, porque un día entré al baño y él había

dejado la puerta abierta y yo lo encontré metiendo vicio, claro ya yo estaba grande, por ahí

unos diez años, no sé. El siempre nos hacía shows, esas peleas de mi mamá con él eran

horribles, a mí no me afectaban, tú sabes que uno de niño no entiende esas cosas, yo como

que separaba las cosas, ese era mi papá borracho, pero yo sentía que mi papá era otro bueno

y sano. Mi papá le pegaba a mi mamá, mi mamá era como muy pendeja, aferrada a él ¿para

qué?...para nada, tú sabes de esos matrimonios que la mujer sufriendo con el marido y ahí

pegada…(risas) típico.”

Esta problemática era conocida por todas las personas vecinas del sector donde

vivían. Lina se separó de su papá por motivación e iniciativa de su madre, ella se fue

huyendo de este hombre hacia Santa Marta, les explicó a ellas que se iría del todo, pero que

ella las mandaría a buscar después. Así lo hizo, ellas sólo tuvieron que presentarse al

aeropuerto a escondidas del papá. Esta separación ocurre cuando ella tenía 12 años.

Llegaron a Santa Marta, y ahí todo fue diferente, fueron tiempos muy difíciles, vivían en la

casa de una tía, con muchos primos, los hijos de varias tías.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 100

Lina estudia su bachillerato en esta ciudad y empieza la carrera, su vida académica

fue excelente desde siempre. En cuanto a su vida académica, Lina fue una estudiante

ejemplar: Se graduó de bachiller y se presentó a la Universidad en Ingeniería Industrial.

Fue la mejor en todo, fue escogida como la reina Miss Simpatía, la mejor amiga, la

representante estudiantil, es decir todo lo que había que liderar. Estudió becada los cinco

años por sus altos promedios.

Con el pasar del tiempo la madre trae nuevamente al papá a vivir con ellos desde

Coveñas a Santa Marta. Nuevamente se volvió a repetir la misma historia de maltrato y el

mismo consumo de sustancias psicoactivas. Recién graduada y por sus altos promedios, la

universidad de donde es egresada le consigue un trabajo en una empresa bogotana de

plásticos que tiene sedes en todo el país. Rápidamente Lina escala en esta empresa,

iniciando como la mejor del curso de entrenamiento de los recién incorporados, y la

nombran jefa de la sede de Santa Marta. Es ella quien sostenía económicamente la casa.

Ahí estuvo siente años en el cargo y con muchas personas a cargo.

Después de una licencia de Lina en la empresa. Lina encontró todo cambiado y

prácticamente pierde todo lo que había conseguido, se vio tan desmotivada que decide

renunciar a la empresa, pero por influencias de la persona que la trae a esta en un inicio,

Lina desiste de renunciar, debido a que le ofrecen una alta posición en un área diferente

dentro de la misma empresa. Al momento de la consulta ella trabajaba en esta área y aún lo

hace, siendo una Jefa exitosa dentro de la misma.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 101

Aparte de esta función de jefa nuevamente, Lina desempeña otras funciones en otro

cargo. Para poder desempeñar esto, debe rendir resultados ante dos jefas por su doble rol

dentro de la misma empresa de plásticos: Mayra que es la jefa de ella a nivel de su cargo

como ingeniera, y Gloria quien es su jefa en las funciones adicionales de conferenciante en

liderazgo.

Lina se enamora del presidente de otra área de la organización, Armando, un

hombre separado y mayor que ella, con quien logra compartir varios meses de relación.

Esta se terminó porque Armando se vio involucrado en una relación con Gloria la segunda

jefe de Lina. Lina se derrumbó anímicamente, fue un golpe muy duro para ella, no es fácil

para ella poder desprenderse de esta relación, esto se demuestra en algunos intentos de

búsqueda por Armando. Él pareció ser para Lina el hombre perfecto que ella buscaba:

“culto, inteligente, consentidor, que quiera a sus hijos”

La relación con Carlos, su ex esposo, fue muy desagradable en lo sexual para Lina,

ella cuenta que Carlos no era un hombre tan activo sexualmente. Otro de los aspectos que

ella resiente mucho, fue cuando tuvo a su primer hijo en Estados Unidos, ella viajó para

tenerlo allá y para que naciera con el “pasaporte azul”. Fue un parto complicado. Ella se

sintió muy abandonada por Carlos en esta época, el llegó como a la semana de haber nacido

su hijo. El apoyo para Lina en los Estados Unidos durante el parto fue su mamá, ella

asegura que su mamá fue esa persona quien le dio esa voz de aliento para que pudiera tener

a su hijo, ya que físicamente ella sentía que no lo podía tener.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 102

En cuanto al padre de Lina, hoy en día el papá de Lina vive en El Carmen de

Bolívar, hace muchos años la mamá de Lina decide separarse de él definitivamente. Él por

su parte sigue metido en el consumo de sustancias y el alcohol. Lina le provee el

sostenimiento económico. En ocasiones, comenta Lina, que la llaman a decirle que su papá

no ha llegado, que está debajo de un puente, a lo que ella contesta que tiene muchas cosas

que hacer y que ella no puede irse de Bogotá al Carmen de Bolívar a buscar a su papá, que

ella lo único que puede hacer es mandarle la plata. Sin embargo, él la llama y permanecen

en contacto. Hace poco él la llamó y le dijo que tenía que hablar con ellas dos, porque tenía

algo muy importante para decirles. Lina está muy preocupada por que podría ser una

enfermedad que él pueda tener y no quisiera tener una noticia de estas en estos momentos.

Agrega que “no soportaría perder el viaje con su hermana para que su papá las vaya a

esperar borracho con sus amigotes”.

La relación con sus hijos ha mejorado con la terapia, aunque ella nunca ha

reconocido que esto se deba a la terapia. En un principio Lina se mostraba distanciada de

ellos, ahora disfruta de su compañía y ha hecho cosas por ellos en donde demuestra sus

ganas de reponer este tiempo que no ha estado con ellos como debería. Ahora ya no le

importa que la interrumpan sus lecturas, se mete en el juego con ellos, ella ahora también

persigue, se esconde, los encuentra, la encuentran, hace juegos de charadas, les lee

cuentos… sale más con ellos y los disfruta más, sentía que antes esto no pasaba. Cuando el

cambio empezó a darse, Lina llevó en las primeras sesiones algo que hizo: Lina decidió

buscar el álbum de sus hijos, actualizó todas las fotos y escribió todo como estaba ese día

de los eventos, por ejemplo la luna y el cielo. Las fotos son alusivas a nacimientos,
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 103

cumpleaños, paseos y demás momentos especiales de sus niños, con el argumento que

cuando ellos crecieran pudieran saber cómo era todo para ese entonces”.

A. FALLA Y BÚSQUEDA DE LA FUNCIÓN CONTINENTE Y SU RELACIÓN

CON EL NARCISISMO.

Formas de expresar la necesidad de contención del dolor.

L. Bueno te vas a reír de algo (anticipa con risas).


T. ¿De qué será?
L. Le pedí a Carlos unos zapatos. Yo se que tú dices que estoy confundida y
sí, es así, yo soy necia, sigo ahí como pidiéndole cosas, como si todavía fuera
mi marido. Él apenas se ríe, se que los está consiguiendo.
T. Pero tú me lo cuentas como si fuera una travesura más, como una niña
que le cuenta a su papá con picardía algo que hizo.
L. (Se ríe) Iduar he estado hablando más con mi papá, casi que todos los
días o muy seguido.
T. Bueno eso es algo que antes no pasaba.
L. Pero porque está sobrio Iduar, lo que te contaba aquella vez, cuando el
está borracho a mí no me gusta hablar con él.
T. Pero en cierta forma has estado pendiente de él.
L. Si es verdad.

Carlos es el único que le puede dar el sostén, los zapatos que Carlos le da; todavía

no los puede tener dentro de ella. El espacio terapéutico no le da aún ese sostén.

L. Iduar he estado tan feliz con mis hijitos, imagínate que estas dos noches
están durmiendo conmigo, los dos a cada lado de mí, forman unas peleas, tú
sabes que “te subiste a mi almohada”, “bájate”, “que me cogiste no se
qué”, tú sabes el bochinchito y la fartedá.

Necesita a los niños a cada lado para sentir el soporte o contención, como si fuera

una bebecita que necesita ser sostenida para no caerse.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 104

Las partes infantiles del self y las dificultades de poder ser madre, se manifiestan en

sus sueños.

Este es un sueño que Lina trae a una sesión anterior. En la sesión a la que haremos

referencia, ella retoma este sueño, al manifestar una preocupación por su hija: “Angelita”.

L. Iduar soñé que estaba parada en un malecón, tres mares confluían ahí,
cada mar separado por su malecón, yo podía verlos, por decir el Índico con
el Pacífico y el Caribe, no sé, algo así. Yo estaba con mis dos niños a los
lados, los tenía agarrados de las manitos. Yo miraba estos mares y había una
fuerte tormenta, Iduar yo veía venir la tormenta y yo me decía, Dios mío
(cierra los ojos pero sigue hablando), y los agarraba más fuerte Iduar, era
una cosa espantosa, tú sabes lo que es ver el tamaño de esas olas tan
gigantes y sentir que te va a tapar, ¡no de miedo! Yo me miro el pecho, y
tengo un pecho plano, plano, casi como el de un hombre, pero lo tenía como
cuando uno tiene ese acné crónico, ¿cómo es que se dice?...cómo con
cositas… (mueve los dedos y hace gesto de asco)
T. ¿purulento?
L. Sí, eso purulento, lleno de esas cosas, y casi no tenía pecho, era plana,
plana.
T. (En ese momento recordé otro sueño en el que se ve su pecho como el de
una adolescente). ¿Y tú qué piensas de este sueño?
L. Pienso en que esos tres mares simbolizan tres aspectos de mi vida, pero
todavía no sé cuáles son, mira por decirte algo: la familia, Carlos y el
trabajo.
T. Y es como si te enfrentaras a una tormenta en uno de estos aspectos, tal
vez Carlos, es resistir un mundo sin él. Una tormenta nueva en tu vida, bueno
es tu miedo a que sea como una tormenta.
L. Si es puro miedo mío.
T. Pero mira qué hermoso, estás con tus hijos, no los sueltas, esperas lo peor
con ellos, enfrentas lo que se venga, es un sentido muy maternal tuyo.

La siguiente viñeta es de la sesión en la que ella retoma el sueño:

L. Iduar ando preocupada por “Angelita” (su hija). Iduar a veces siento que
no doy todo lo que yo debería dar como madre de ella, no sé, si bien
“Josué” (su hijo) es mayor y tiene un mayor vocabulario, una forma de ser
diferente, siento que con él soy como más abierta, más comprensiva, no sé.
No sé como decírtelo, no es que no la quiera, no no es eso, pero es como que
no siento que sea tan especial con ella. Mira que en el sueño ella es quien
grita,
T. (La interrumpí, me extrañó esto que acaba de decir) ¿grita?, pero esto no
lo mencionaste.
P. Si ella grita, ¿no te lo dije?, si ella grita, es ella quien se desespera, yo la
agarro a ella más duro. Siento que ella necesita más protección. Mira
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 105

anoche por ejemplo tuve un sueño con ella en el que se orinaba a borbotones
y yo la veía parada orinarse, orinarse mucho.

Lina se queja de no poder ser una buena madre, ella es una mejor madre con el niño.

No puede contener a la niña que la representa a ella; por eso en el sueño aparece el “pecho

plano”, por la no contención. En el sueño ella está sola con sus partes infantiles que no

pueden contener, haciéndole frente a situaciones peligrosas.

B. LA FALLA NARCISISTA PRIMARIA.

Quejas y el resentimiento desconocidos hacia la madre

L. “No te imaginas como se me salió con mi mamá. Ella me preguntó:


“¿mija y Claudia Tabares?”, yo le contesté, que no me preguntara por ella
que ella sabía lo que había pasado entre las dos; se quedó callada. Luego le
pedí una plata prestada, yo ya supe que ella recibió una plata de la casa que
vendió en Santa Marta, Iduar yo no necesito esa plata pero era sólo para
verla como reacciona ella conmigo, a veces siento que ella es más entregada
con las personas de afuera que conmigo, yo eso no lo entiendo. Mira le
presté una vez que fuimos a Nueva York una cadenita en oro, divina, se la
puse con todo el cariño y le dije que la usara y que cuando yo la necesitara
me la devolviera, le he preguntado tres veces por la cadenita que con tanto
amor se la presté y siempre me contestaba que era que se le olvidaba
ponérsela. Ayer se la volví a preguntar y me contestó: “Ay ya no me
preguntes más por esa cadenita que la perdí”, no la perdió Iduar,
simplemente me imagino que la empeñó por cualquier $20.000. A mi tía
Rebeca le dio plata de esa casa, porque ella es así, yo que le pido prestado
una plata, apenas que pa’ verla y me sale con eso; “que no tiene”. Entonces
ese día cuando ella me preguntó que por qué ella era más entregada con los
demás, yo le contesté con toda la piedra: “por malparida”. Ahí me di cuenta
que yo tenía resentimientos guardados con mi mamá, pensé en eso. Isabela
apenas se me quedaba viendo, no lo podía creer que yo le hubiera dicho así
a mi mamá”

La madre de Lina es una madre que no resuena con las emociones de su hija, le

pregunta por una mujer que en un tiempo fue amiga de ella y de Lina, pero cuya relación se

rompe. Las emociones no le resuenan, por eso se comporta indiferente ante lo que Lina
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 106

pueda sentir. Lina decide ponerla a prueba con situaciones como esta en la que le pide

prestado el dinero, ella se ha convertido para Lina en un objeto no confiable, que para

asegurarse de lo que ya sabe, pone a prueba al objeto por una desconfianza que siempre ha

estado presente. Para Lina es difícil entender que ella nunca haya ocupado un verdadero

espacio afectivo para su madre, tal vez Lina podría estar sintiéndose “mal parida” por su

madre, es eso lo que le expresa a ella, pero es también una forma de encontrar una

descripción de cómo ella se siente con su madre, como si la hubiera parido mal, por haber

sido nadie para ella desde que la parió.

Lina lo muestra a través de la cadenita que la representa a ella, por eso le duele tanto

que la madre no sea capaz de conservar eso que ella le da: la cadenita. Lina empieza a

sentir toda la injusticia que ha pasado con ella desde el afecto desproporcionado de la

madre con los demás y la no valoración de las cosas que con afecto ella le entrega.

La madre de Lina es un objeto negligente, que le queda difícil reconocer estos

estados afectivos en su hija, y tan difícil le queda verlos que no puede diferenciar cuál

proporción de afecto está entregando por fuera a otras personas y qué otra a su hija, se

convierte además para Lina en un objeto no sólo negligente sino también injusto en el

afecto que le da a los otros y el que no le da a Lina.

Lo anterior demuestra una transmisión madre-hija de las mismas necesidades, Lina

se percata que tiene resentimientos guardados con su mamá, al decirle: “por malparida”. Su

resentimiento y el dolor causados obedecen a la poca contención de la madre hacia Lina.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 107

En el material clínico la madre expresa desconexión de sus afectos hacia Lina, pero

lo más importante es que para Lina su madre es un objeto no confiable: primero, le

pregunta por una mujer que es enemiga de Lina, segundo, le niega un dinero que le podría

dar prestado a Lina, tercero, trata de esquivar la pérdida de una cadenita regalada por Lina a

ella y que no valoró, que tal vez empeñó. Lina lleva a la madre a contactarse con estos

afectos nunca antes sentidos o reconocidos, veamos por qué: La madre pregunta que si “por

qué será que ella es más entregada con los de afuera que con sus hijos” es decir la madre

pregunta por algo que desconoce de sí misma (desconexión de sus afectos de amor hacia

sus hijos), y Lina se percata a través de lo que le dice: “por malparida”, que vivía

guardando ese resentimiento por su madre.

Su hijo necesita ser reconocido por Lina.

Lina muestra preocupación por la forma como Josué, su hijo dice mentiras en

el colegio.

L. Han pasado varias cosas. Tú sabes que el mundo de él (su hijo) es el de


nosotros, entonces los otros niños piensan que él tiene plata, él es todo
juiciosito en el colegio, es aplicado, entonces como él va con nosotros a
Miami, a Cartagena a Pereira etc, él habla es de eso en el colegio. Claro yo
me imagino que Josué debe convertirse alguien no agradable para ellos por
hablar de estos temas, piensan que él tiene mucha plata. Aparte de eso el
echar mentiritas que te comentaba que me tenía preocupada, pero tú me
decías que eso era normal en los niños, el imaginarse esos goles que él metía
y todo eso.

Inconscientemente a Lina le preocupa desde ya la herida narcisista que se gesta en

su hijo, él debe asumir un rol en el que necesita ser tenido en cuenta por la madre, ella sabe
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 108

inconscientemente que ella no le ha dado ese lugar, el lugar que ella no puede dar porque

no lo ha tenido todavía, el que falló en ella también cuando niña. El niño al igual que ella

hace uso de los recursos disponibles y es lo material para poder ser aceptado por los otros,

el crear en ellos la imagen material de los viajes, de las vacaciones ideales, de creer engañar

a la mamá que él es un goleador reconocido en el colegio; lo hace buscando un lugar que no

tiene, un lugar de los afectos que él ha carecido, en el niño se empieza a repetir la historia

de Lina, pero Lina aún no se ha concientizado de esto.

Lina es incapaz de reconocer sus sentimientos

L. Me soñé que estábamos él (un ex novio de ella, quien era mucho mayor) y
yo desnudos en un barco, acuérdate que él es marino. De pronto nos tiramos
al agua los dos, él me empezó a hacer el amor en el agua, yo fingía sentir
mucho placer, pero en realidad no sentía nada, había mucha gente en el
barco observándonos”. No entiendo eso, ¿por qué fingir?, ¿por qué no
sentir vergüenza de la gente?

L. Iduar tuve otro sueño anoche. Este fue con Carlos (el ex esposo). Yo le
había hecho un masaje, yo me había ofrecido a hacérselo, pero no recuerdo
en el sueño haciéndoselo, lo que sí recuerdo es que me dijo: “ah pero me lo
haces por interés”. Carlos estaba en pañal. Yo le contesté: por interés no,
porque me nace.

Lina en estas dos viñetas muestra ese estado de narcisismo herido, en ambas viñetas

se muestra una que no es ella: una como no se siente ella (una que finge ser en el sentir) y

otra como los otros la perciben (una mujer que no es genuina en lo que hace). En este sueño

resulta interesante que sea a través de esta forma inconsciente que muestre los aspectos

faltantes de ella. Hay todo un deseo inconsciente de ella por reponer eso que no se dio con

sus objetos primarios; una buena relación, por eso escoge una pareja mayor que ella para

poder enmendar una relación ideal que ella siente que le faltó tener. Ella no siente nada en
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 109

el sueño, es como si a su self le faltara esa fortaleza de poderse reconstruir nuevamente, es

un self incompleto, que a pesar de estar con un objeto amoroso para ella, Lina “no siente

nada”.

Con Carlos sucede igual, ella no lo puede ver como su marido, en el sueño ella lo ve

en pañal, es decir podría decirse que él se convierte en el hijo de ella, Lina va a hacer con

Carlos lo que su mamá no hizo por ella, pero es juzgada, siente que esa no es ella, Carlos le

dice que “lo hace por interés”, ella le dice que “lo hace porque le nace”, es una súplica de

ella por querer nacer, lo que ella quiere es que la “deje nacer”, en este sueño vemos a una

Lina que quiere a toda costa nacer de nuevo para construirse a sí misma.

Lina inconscientemente siente que no está siendo genuina con sus objetos amorosos,

siente de alguna manera que su self es falso, que no puede ser ella, al no haber podido tener

una buena contención de niña con sus progenitores, se le dificulta de adulta tener una mejor

relación amorosa con sus parejas. Winnicott (1960) en “La distorsión del yo en términos de

self verdadero y falso” al examinar la parte desempeñada por la madre en la relación con el

bebé, lo hace a través de la comparación de dos extremos; en un extremo, la madre como

suficientemente buena, y el otro extremo cuando la madre no es suficientemente buena. La

madre suficientemente buena da satisfacción a la omnipotencia del infante, y en alguna

medida también le da sentido, lo hace repetidamente y de esta forma empieza a tener vida

el self verdadero, gracias a la fuerza que le cede al yo débil del infante la instrumentación

por la madre de las expresiones omnipotentes de este último. Ahora, la madre que no es

suficientemente buena no es capaz de instrumentar la omnipotencia del infante, de modo

que repetidamente falla en dar satisfacción al gesto de la criatura. En lugar de esto lo


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 110

reemplaza por su propio gesto, que adquirirá sentido por la sumisión del infante. Luego nos

dice que cuando la adaptación de la madre no es buena al principio, podría esperarse que el

infante muriera físicamente, debido a que no se inicia la catexia de los objetos externos. El

infante sigue aislado. Aunque el infante en la práctica vive, lo hace de modo falso. La

protesta contra el hecho de ser forzado a vivir una existencia falsa puede detectarse desde

las etapas más tempranas. Aquí el infante es seducido para que sea sumiso; es un self falso

complaciente el que reacciona a las exigencias ambientales, y el infante parece aceptarlas.

A través de este falso self se construyen también un conjunto falso de relaciones y por

medio de introyecciones se llega incluso a alcanzar un aspecto de realidad, de modo que el

niño crece para ser exactamente como la mamá, o como la niñera, o como la tía. La función

del falso self es positiva y muy importante: ocultar el self verdadero, la forma como lo hace

es sometiéndose a las exigencias del ambiente.

La presencia del padre en los sueños de Lina

Al inicio del tratamiento (tercera sesión), Lina trae este sueño, es un sueño que la

tiene bastante sorprendida y casi no saluda al entrar a sesión para empezar a narrarlo.

T. (Lina llega puntual a la sesión, trae un café en su mano.)


L. Anoche tuve un sueño Iduar. Imagínate que me soñé que yo vivía en la
punta de un cerro muy alto, muy alto, el cual en su falda estaba cubierto por
un bosque muy espeso y de difícil acceso. Yo estaba debajo del cerro, cuando
de pronto volteé y vi a dos hombres con malas intenciones, yo entré en
pánico y pensé: “me voy a calmar”, y la única solución que tuve fue salir
corriendo hacia la subida del cerro aún sabiendo que sería difícil el acceso.
Luego aparezco en mi casa con unos ventanales muy grandes, estoy con mi
pecho al descubierto, luego hay otra escena en la que estoy desnuda con un
hombre increíblemente hermoso, de unos ojos no azules, no verdes, yo podría
decir que amarillosos. Ambos estamos en la cama, lo increíble de este sueño
es que yo estoy con una niña, que es la hija de él. Es ilógico el sueño porque
la niña está acariciándole el pene, su pene no estaba erecto, era algo
completamente normal dentro del sueño, es decir, en el sueño la escena tenía
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 111

un tinte de que eso era algo normal y no sé si cotidiano, o sea algo no tabú.
Yo algo dije: “ay lo va a lastimar”, porque no sé cómo era que ella lo
tocaba. Luego creo que yo le hago sexo oral al hombre, el eyaculó en mi
cara. Pero aún así yo sentía en el sueño que esto no era el típico sexo oral
por placer, sino una necesidad de comunicación con ese hombre, como si así
fuera que nos comunicábamos, por mi boca. Luego yo miro hacia atrás y en
una cama muy pegada a la nuestra estaba su esposa… ¿te imaginas?, ¡qué
horror! (Exclama con asombro), esta mujer estaba muy dormida como en un
sueño profundo, pero a la vez como si no se pudiera levantar, no sé si
enferma. Otra cosa, yo no sé, pero creo que la niña se parecía a mí.
T. Bueno pienso que el hecho que aparezca una niña en el sueño y que se
parezca a ti me dice que puede ser una necesidad de establecer una
comunicación más cercana con tu padre, recuerda las condiciones en las que
él se va de su casa, siempre me has dicho que fue un hombre muy cercano a
ti, que de sus hijos, contigo tenía la mayor cercanía. De pronto en este
momento tú te preguntes qué será de la vida de él, o cuando hablas con él
sientas que ese espacio quedó por resolver en ti, me refiero a tenerlo cerca,
poder hablar con él, compartirle tus cosas (…).
L. Iduar, no sé pero mi papá no me hace falta para nada. Incluso ahora hace
poco me llamó para decirme que tenía que hablar con mi hermana y
conmigo, pero a solas. Te cuento que no quiero enterarme de algo terrible en
este momento de la vida, me parecería fatal. No quiero un noticiononón que
está enfermo o algo así, no. No sé como explicártelo. Mira a mí me llamaron
la vez pasada del pueblo en donde está él. “Que mire que su papá amaneció
debajo de un puente, que qué hacemos”. Yo le contesté, mira yo puedo
pagarle a mi papá, a la persona a donde vive, su arriendo, puedo a esa
persona pagarle la alimentación. Pero no me pidas que lo vaya a sacar del
puente. No, eso se lo buscó él, esa fue la decisión que él tomó de qué hacer
con su vida. Ahí sí sorry.

Dos sesiones posteriores a ésta (quinta sesión), Lina trae a colación su sueño, el

mismo sueño al que estamos haciendo referencia ahora y hace otra asociación con su papá.

Hablábamos como ella se fue decepcionando por su esposo, algunos detalles que él le hizo

y lo que ella sentía.

L. Aunque experimento dolor cuando me pasan estas decepciones amorosas,


desde niña, que te contaba lo de Coveñas, que me dolía cuando me terminó
mi novio, pero en realidad como ya te lo he dicho, nunca me he sentido
enamorada de ningún hombre.
T. De pronto has separado estas cosas, tú me contabas lo que pasaba con lo
de tú papá, lo veías consumiendo, alcoholizado, problemático, pero te decías
ese no es mi papá, mi papá es el otro bueno y sano cariñoso, detallista,
afectuoso conmigo. Por otro lado me cuentas que no te dio duro lo de Carlos
(su ex esposo), ahora lo piensas y quisieras que fuera otro más especial
contigo, recuerdas esos momentos tan importantes los cuales no significaron
mucho para él, por sus actitudes, pero lo manejaste sin sentir dolor. En tu
trabajo nada cambió, continuaste siendo excelente.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 112

L. Ve que interesante, nunca lo había pensado así (Se queda pensando por
mucho rato mirando hacia otro lado)
T. De pronto tú lo manejas de esa forma para no sentir dolor.
L. Si claro. Otra cosa es que no sé si de pronto yo tenga ese rollo con mi
papá así como tú me lo mostraste con el sueño y de pronto yo me lo esté
negando, pero puede ser algo que está ahí. Iduar mi papá no aparece, ya nos
llamaron y nos dijeron que tiene como una semana que no aparece. No sé
qué hacer, igual no es la primera vez que esto pasa. Pero la situación es que
como nos había dicho que tenía que hablar con nosotras.

Ella tiene un espacio psíquico, una parte de ella donde puede contener, porque lleva

el sueño a la sesión. Este sueño es sin duda un capítulo más en Lina de toda su falla

narcisística, es una forma inconsciente de expresar que lo narcisístico falló definitivamente,

falló lo primario, por eso regresa a esa etapa infantil, ya que es una niña la que protagoniza

el sueño, es decir ella niña, su parte infantil que necesita buscar el pecho, pero como éste

falló desplaza la búsqueda del pecho hacia el pene; porque fue el narcisismo primario de la

niña el que no se dio, ella como niña no encontró quien supliera esas necesidades, por eso

ella salió “lastimada” en su niñez, y esto aparece en el sueño.

La falda del cerro representa la infancia de Lina, una infancia como “un bosque muy

espeso”, en recuerdos y experiencias vividas, por eso esta etapa en la vida de Lina es de

“difícil acceso”, aunque ella lo niegue de manera consciente en otros contextos fuera de

este sueño, en donde idealiza su infancia como un periodo maravilloso en su vida. Los dos

hombres son aspectos persecutorios que aparecen en esa parte de su vida “la falda del

cerro”, lo que de manera inconsciente la intranquiliza, “yo entré en pánico” es de lo que ella

tiene que huir o “salir corriendo”.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 113

El objeto madre aparece en Lina de manera opacada, inexistente, como algo que no

estuvo presente: “esta mujer estaba muy dormida como en un sueño profundo, pero a la vez

como si no se pudiera levantar, no sé si enferma”. Lina está transmitiendo esa falta de

función continente de su objeto madre, un objeto desvitalizado.

En la asociación que ella misma trae a las dos sesiones siguientes, Lina me muestra

la misma falta del objeto padre que ha habido en ella: “otra cosa es que no sé si de pronto

yo tenga ese rollo con mi papá así como tú me lo mostraste con el sueño y de pronto yo me

lo esté negando, pero puede ser algo que está ahí”. Sin duda yo fallé al no dejarla asociar a

ella primero la primera vez que ella trae el sueño, yo erré al apresurarme a interpretarle; en

esa sesión en donde soy yo quien asocia, el sueño se pierde. Lina retoma el sueño por

iniciativa propia, algo le dice lo que yo le interpreté, pero hubiera sido más significativo

que ella misma lo hubiera asociado, y no yo, por eso en esta sesión lo trae. Es importante

que ella trae a colación la inexistencia del padre en su nueva asociación: “Iduar mi papá no

aparece, ya nos llamaron y nos dijeron que tiene como una semana que no aparece. No sé

qué hacer, igual no es la primera vez que esto pasa”. Si unimos este aspecto del objeto

padre no presente, con lo que ella dice del sueño, en donde ella relaciona la práctica de sexo

oral como “una necesidad de comunicación con ese hombre, como si así fuera que nos

comunicábamos, por mi boca”, puede verse esa necesidad de ser contenida a través de la

escucha (de ambos objetos: madre-desvitalizada y padre-inexistente) de lo que ella siempre

ha querido expresarles.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 114

C. LA IDENTIFICACIÓN ADHESIVA COMO DEFENSA NARCISISTA

Las fallas del objeto son intolerables

En la siguiente viñeta, antes de esto en la misma sesión, Lina ha llegado enfurecida,

Carlos le ha quedado mal con el cuidado de los niños, esto la pone mal.

L. Él (Carlos) me dijo que llegaba más temprano porque tenía que quedarse
en el hangar en la oficina haciendo unas cosas, a mí se me hizo raro porque
es Semana Santa y él metido en la oficina, pero bueno, yo comprendo que en
esos cargos hay mucho trabajo extra y eso lo entiendo perfectamente. Pero
me avisa hoy justo que va a llegar a esa hora.
T. Siento que esto te tiene muy molesta.
L. La verdad sí, me da rabia que él sea así, que no piense en los niños, es
como si no se pusiera en el lugar de ellos. ¿Es tan difícil?
T. Entiendo cómo debes sentirte, tú eres la madre y nadie más que tú para
conocerlos más de cerca y poder sentir estas necesidades de ellos.
L. Exactamente. Me da rabia la mentirita, el cambiecito a última hora, la
excusita jarta (…)

En esta otra sesión posterior, Lina hace planes futuros de la vida que le gustaría

llevar con sus hijos.

L. Bueno que más te cuento, ehhh, He estado tan feliz con mis hijos Iduar, no
te imaginas, el sentir sus manitos tan indefensas que me tocan (…) eso es
hermoso, he sentido tanto amor por ellos últimamente, que me sorprende de
mí misma, eso antes no pasaba.
T. Siento que estás asumiendo cada vez más este rol tuyo con ellos, que te
acercas más, que los sientes, que los acaricias, te los estás disfrutando.
L. Completamente Iduar, es maravilloso. Estando con ellos abrazándolos yo
pensaba, que lindo sería que mis hijos tuvieran una finca en la sabana de
Bogotá. Si no se si me entiendas un pedacito de tierra, en donde ellos puedan
disfrutar sus fines de semana, una cabaña, no sé donde puedan tener unas
vaquitas, unos animalitos algo así, me parecería buenísimo para ellos, serían
muy felices, yo lo sé. Yo le dije a Carlos, tú sabes que él y yo tenemos
nuestros hijos y en eso ya nada qué hacer, entonces yo le dije que para que
compráramos más adelante, que yo me ponía juiciosa a ahorrar y que entre
los dos se las compráramos. Carlos se muestra un poco escéptico ante el
tema, y sólo me dijo: “pero…” (Lina hace cara de extrañeza) yo en alguna
ocasión se lo había dicho, qué para comprar una casa en la Calera, pero
hace ya mucho tiempo, pero él me decía que eso era muy caro.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 115

En la primer viñeta, en la que Lina se queja de Carlos, es un ejemplo de los muchos

en que ella se expresa inconforme de algunas de sus cualidades, en este caso la mentira:

(primero le dice una cosa, luego otra, intenta confundirla, le queda mal, le hace desplantes).

Lo más importante es que después que hace esto, en sesiones posteriores, Lina suele ser

otra, es decir, como si ya hubiera olvidado eso que ocurrió con Carlos y se adhiere a él. En

este caso, ella está haciendo planes con Carlos. Empieza por fantasear una casa de familia,

e incluye a Carlos, ya se lo ha pedido en la realidad. Lina está sumergida en un tiempo

circular en el que éste no ha pasado para ella, ella se siente que aún es la esposa de Carlos,

se percibe la necesidad de adherirse a esas características malas (como la mentira) del

objeto-externo (ex esposo).

D. CUALIDADES DE LOS OBJETOS Y CUALIDADES DEL SELF

L. Carlos es otro, ni te imaginas. Estuvo de regreso en el fin de semana, fue a


la casa a dejar a los niños. Pero patético, me sacó la piedra, tengo que
llamarlo, los dejó botados y se fue de una, es que ni un tintico se tomó.
T. Pero en cierta forma esto es un reclamo más tuyo: quisieras que te
hubiera dedicado un poquito de tiempo, al menos.
L. (Lina no presta atención a lo que le digo y sigue hablando) O sea Iduar, el
no se mete en su rol como tal, el cree que llevarse a los niños es así,
llevárselos a Pereira y botarlos ahí, noooo, por qué no quedarse a
desempacar las cosas con ellos, enseñarlos a desempacar, a revisar las
tareas, a acostarlos, ellos llegaron enfermos de Pereira, los dos vinieron con
diarrea y Josué con fiebre además de la diarrea.
Siempre que van a Pereira es lo mismo Iduar, yo creo que también por eso
es que se fue de una, porque debe sentirse culpable, porque él sabe que ellos
siempre se enferman allá. Ellos me dicen por teléfono “mami es que
comimos mucho dulce”, yo les he enseñado eso, en mi casa jamás se
almuerza con sobremesa de gaseosa Postobón…¿eso qué es ah?. Yo les digo
que así se les ponga una carrandanga de dulce gigante ellos no tienen por
qué comerse todo el dulce que les pongan. Imagínate almuerzan con
gaseosa, comen dulce en la casa y aparte en cine rematan con crispetas
caramelo. Yo no sé a Carlos que es lo que le pasa que no ve estas cosas.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 116

Lina logra reconocer que Carlos deja botados a los niños que la representan a ella.

Lina se queja de Carlos, él se convierte para Lina en un objeto negligente, injusto, no

confiable con sus hijos, que a la vez la representan a ella. Carlos es un objeto injusto porque

no acompaña, no alimenta bien, no tiene en cuenta que debe dar y que no debe dar como

alimento a los niños-Lina para no hacerles daño. El self está indefenso y a merced de sus

objetos.

Lina se queja de Carlos porque él no se queda con los niños a “desempacar”: (Lina

no presta atención a lo que le digo y sigue hablando) “O sea Iduar, el no se mete en su rol

como tal, el cree que llevarse a los niños es así, llevárselos a Pereira y botarlos ahí, noooo,

por qué no quedarse a desempacar las cosas con ellos, enseñarlos a desempacar (…)”. El

“desempacar” se traduce en sesión en descargar en el pecho-inodoro terapeuta eso que ella

no puede cargar o lidiar. Es a través de la queja por la insatisfacción que esto le produce de

ella misma y que puede verlo en Carlos también; lo que me muestra que ella quiere

desempacar conmigo en la sesión la carga que me trae. Yo debo ayudarla a desempacar esa

carga que ni ella ni Carlos saben bien como llevar. Se percibe un self además de indefenso,

confundido; siente que no es capaz de hacerlo, por eso me lo desempaca a mí. A la vez, me

pide que le desempaque eso que ella no entiende de Carlos, pero que en ella es igual y se

confunde, es como una carga que se lleva, que pesa, que sólo el terapeuta podría

desempacarle, pero mi interpretación no está orientada por donde ella lo necesita, por eso

ella no me escucha (Lina no presta atención a lo que le digo y sigue hablando) ella quiere

que le desempaque-interprete el sentido de esa carga-insatisfacción que ocurre en ambos.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 117

Las contradicciones en los otros, son las mismas contradicciones de la madre

L. La jefa de comunicaciones es una desgraciada. Me disculpas, pero es una


bitch. Ella desde hace tiempo estaba que me hacía quitar ese correo de
nosotros, que dizque porque nosotros podíamos decir cosas que fueran en
contra de la empresa o que no supiéramos manejar bien la información,
entonces les propuse que ellos revisaran cada correo de esos que nosotros
mandábamos, entonces aceptaron que no sacaríamos nada sin ser revisado
por ellos, y así era, nosotros se los enviábamos a ellos los miércoles, ellos lo
revisaban y el jueves lo mandábamos nosotros a todos los empleados.

La jefa de comunicaciones es la misma “bitch” que ha sido el objeto madre para

ella; la jefa representa la madre de Lina. Estas dos mujeres tienen algo en común, para Lina

son objetos no confiables y contradictorios que primero dicen y hacen una cosa y después

va a decir y hacer otra: en este caso la jefa se muestra de acuerdo en revisar el correo

emitido por Lina, pero después se lo quita, cambiando la decisión ya tomada y que ahora va

en contra de Lina y la perjudica. La madre cuando Lina era una adolescente, las manda a

traer (a Lina y a su hermana) desde Coveñas a Santa Marta, sin que el padre lo supiera,

porque huían de su maltrato; pero con el pasar del tiempo, ya después de haberse

estabilizado y estar más tranquilas, la madre decide traerlo otra vez, lo manda a buscar para

que vuelva a vivir con ellas y la historia de maltrato se repitió nuevamente en Santa Marta.

Lina presenta una escisión del objeto madre: una madre buena (que protege sus hijas

del maltrato), y una madre mala (que busca maltrato otra vez para ella misma y sus hijas).
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 118

Recurrir a lo material: una forma de disipar la dificultad e imposibilidad de

contactar las emociones, el dolor y los afectos.

Otra de las características de estos pacientes, que se evidencian ante la dificultad

para poderse contactar con el dolor mental, al no poder lograrlo, acuden a distintas formas

de reemplazar esto; ya sea por medio de volver concretas las relaciones o los afectos de

dolor. De esta manera están manifestando esa necesidad de hacer intentos de elaboración,

los cuales resultan vanos.

L. (Se ríe) Iduar, adivina qué….(se ríe misteriosamente)…tú sabes que me


suceden muchas cosas mágicas, (sus gestos y ademanes ahora son diferentes,
son exagerados, pone las manos como una princesa a quien sólo le ocurren
cosas insólitas, irreales, hace gestos de exclusividad con la boca y manos,
sus gestos parecen un poco estereotipados como de la televisión). Vino Vera,
no te imaginas, me trajo piedras de México…¿ah? Así o más afortunada
Iduar, tú sabes que no me pueden suceder cosas más afortunadas a mí, es lo
que yo siempre he dicho, las maravillas de mis amigos, es que es insólito. (Se
para de la silla, se desplaza hasta su maleta, sigue hablando) mira es que te
las voy a mostrar de ipso facto…(saca una bolsa plástica con las piedras),
las saca las extiende, son varias piedras de diferentes colores) estos colores
son reales Iduar, así las sacan del fondo de la tierra, cada una de ellas tiene
un significado, esta por ejemplo es la de la buena suerte…esta es la de la
(…) Mira, él es el del libro: “El camino menos transitado” no ese libro te lo
tienes que leer, de verdad. Hace mucho énfasis en la terapia con estas
piedras, él es psicólogo, pero también complementa su terapia con estas
piedras, de verdad que es el boom. (Empieza a guardar las piedras con
mucha delicadeza mientras va hablando) a mí me regalaron ese libro en un
cumpleaños y yo no lo había leído, lo tenía por allá, hasta que un día lo
empecé y me di cuenta del tesoro que es ese libro…(mientras dice eso una de
las piedras se le cae al piso)
T. (Me paro a recogerla y se la entrego)
L. (Hace un gesto dramático, se acurruca y habla en una voz muy baja pero
con gestos de sorpresa y como si estuviera gritando de la emoción, me mira
desde abajo a la cara) Iduar Dereix, no lo puedo creer, cogiste la piedra del
amor.

Hay una belleza que está puesta en la emoción misma. Podría ser considerado como

algo bello, pero al mismo tiempo como algo duro para ella; las emociones se vuelven
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 119

piedras, como algo que no puede acceder, tal vez su separación de Carlos, y su relación

fallida con Armando son emociones no digeribles para ella, muy duras, como una piedra.

Carlos y Armando son objetos no digeribles; hoy habla de sus emociones a través de las

piedras, son la mejor forma de decirlo en forma concreta, porque su self no puede

contactarse con el dolor mental, son emociones poco maleables, como si por ser piedras no

fueran fáciles de pensar o de sentir. Ella pone en piedras lo que transferencialmente quisiera

decirme, su afecto hacia mí, al yo escoger “la piedra del amor”, según ella, es una forma de

decirme que justo en ese momento sucedió algo mágico, como todo lo que a ella le ocurre,

al terapeuta mágicamente escoge la piedra del amor, la misma piedra que ella anhela, pero

ella se regocija que esto le ocurra al terapeuta.

Otra parte del trasfondo de afecto en las piedras la relaciona con el psicólogo, es el

psicólogo que trabaja con las piedras y la palabra. Es eso lo que ella encuentra difícil de

poder hacer: procesar la dureza que para ella puede significar el sentir afecto por alguien.

Para ella esto se ha convertido en algo no digerible, que por eso en ocasiones somatiza lo

que le es imposible expresar o sentir, esta viñeta lo muestra:

L. Iduar mira no sé qué será, mírame la boca, la tengo un poco inflamada,


no he podido identificar si es algún alimento o qué será, pero los labios me
amanecieron hinchados.

Ella no puede digerir ese afecto que siente, nunca lo pudo expresar con Carlos (su

ex esposo), por ejemplo, fue un hombre al que tal vez nunca amó, un hombre al que se unió

porque vio una seguridad con él, pero el afecto fue lo difícil, lo demás era soportable, vivir
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 120

juntos, compartir juntos, tener unos hijos, salir y pasear juntos, pero a la hora de mostrarse

afecto el uno al otro; esto resultaba una tortura para ambos. Hay algo que no se puede

digerir. Es algo que ella siente, algo que le cayó como una piedra. No puede digerir lo

natural de los afectos, las piedras también son naturales.

Olvidar al otro: una forma de negar el dolor.

Lina no sólo desconoce la forma en que ese afecto no ha podido ser expresado, sino

que también el afecto que supuestamente según ella ha dejado de sentir por Armando, su

ex novio, pretende olvidarlo, para esto recurre a otros medios dentro de los cuales ella grita

un auxilio de ayuda por la incomprensión:

L. Bueno yo sé que es un tema que no quería tocar pero lo de Armando, pasó


ya, estoy aterrada lo rápido que ha sido, pensando en eso en estos días, me
llegó a la mente un cuento de un escritor cartagenero Efraín Medina Reyes,
es un cuento que se llama “Érase una vez el amor pero tuve que matarlo”,
mira Iduar es bomba el cuento, lo leí hace muchos años, pero llegó a mi
mente, eso ha pasado con Eduardo, mira el cuento es el siguiente, el
protagonista era un pelaito, y la mamá lo manda a lavar la nevera al patio.
Tú sabes Iduar esas mamás en la costa (empieza a hablar golpeado en tono
de cantaleta): “aja ve a lavá la nevera allá al patio, esa nevera está sucia”
(se ríe). Bueno total es que el pelaito va a lavar su nevera, que era el mismo
Efraín Medina Reyes, bueno él había hablado con un amigo, porque él no
sabía cómo olvidar a una novia que no había sido buena con él, el amigo le
había dicho que cogiera una zahahoria, cortara una rodajita y le hiciera un
corte en cruz, en la mitad le echara limón y la metiera en una bolsita en la
nevera, bueno él no creía en eso, pero lo hizo ya como última alternativa,
pues resulta que él puso a descongelar la nevera y encontró una bolsita con
una cosa café que no sabía que era, y el miraba y miraba la bolsita y no
pudo saber qué era, después es que cae en cuenta, la había olvidado
definitivamente (se ríe).

La lectura que puede hacerse de aquí es una negación que hace Lina para tratar de

demostrarse a sí misma que ya ha olvidado completamente a Armando, antes que

enfrentarse al dolor de asumir un duelo no elaborado, Armando se convierte entonces en un


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 121

objeto para ella que en este momento adquiere cualidades tan dolorosas que es preferible no

hablar, no nombrarlas, el objeto para ella es ahora innombrable. Lina pretende haber

congelado eso que sintió por él, es tan difícil para ella tener que aceptar que hace uso de un

material literario para pretender que le pasó lo mismo que al protagonista del cuento,

cuando ni siquiera el tiempo le ha dado a posibilidad de madurar un sentimiento que no

puede pasar así de rápido. Su self no se puede contactar con su dolor mental ante la pérdida

del objeto amado. Ella cree haber superado el dolor en un tiempo tan corto, por eso está

“aterrada”. Lo que inconscientemente está diciendo es que hay congelamiento de ella por

los sentimientos, por los afectos. Ella pide ayuda a través del material creativo del cuento,

como si esa protagonista del dolor elaborado fuera ella haciendo toda una explicación

creativa de la elaboración de un duelo por Armando, pero lo que realmente ocurre, es que

ella nunca ha podido elaborar un duelo en su vida, ni por Eduardo, ni por Carlos ni por

nadie.

Lo mismo ocurre con una ida a Estados Unidos con sus hijos, ella tiene que pasar

las vacaciones de diciembre con sus hijos en Estados Unidos, su ex esposo no va a estar con

ellos, muy posiblemente “la va a pasar con la novia en otro lugar”, piensa Lina, por lo

tanto, Lina deberá hacerse cargo de ellos por esas fechas finales de fin de año. La viñeta es

la siguiente:

L. …el hecho que él (Carlos) me comprara los pasajes para Nueva York
para que yo la pase con mis niños 24 y 31, porque eso es lo que él quiere,
dejármelos a mí porque él tiene su plan, yo no me quejo que me toque
quedarme con ellos, de hecho son mis hijos y por supuesto que disfrutaré este
tiempo con ellos (…)
Yo sé que la pasaré rico con mis hijos, lo que no me gusta es ese frío tan
perro de Nueva York para esa época.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 122

Relacionando la viñeta del frío de Nueva York y la viñeta anterior a esta que habla

del cuento del personaje que descongela la nevera en el patio, son los sentimientos

congelados de Lina que la imposibilitan para poder amar de verdad. El frío de adentro, la

soledad llevada por la desolación, el frío interior. Su self expresa una gran dificultad para

contactarse con sus afectos de amor y de cuidado, por eso se siente incapaz de conectarse

con la niña pequeña que hay en su interior, por eso no puede estar con sus hijos

brindándoles afecto, aquí los hijos representan su self infantil que no fue cuidado; ahora

ella está congelada para cuidar, para amar, ya lo anticipa y sabe que no tendrá la

disposición. Ella está para que le brinden afecto, no ella a otros. El cuento de la nevera y

este relato de anticipaciones que los niños para ella no serán un estorbo durante las

vacaciones de diciembre por tener que encargarse de ellos, son una muestra que ella

necesita mostrar una fuerte coraza narcisista que ella puede con todo y nada le pasará. Al

ella hablar de los sentimientos que están congelados, lo podemos unir a lo que mostró con

su experiencia emocional con las piedras, que son objetos hermosos (padre y madre) por

los colores que emanan, pero son emanaciones de los objetos, se volvieron piedras. Lina

siente que estos objetos madre y padre, no la cuidaron, por lo tanto, ella no puede cuidar a

los hijos. Los hijos representan su self infantil que no fue cuidado.

E. MECANISMOS DE DEFENSA QUE IMPIDEN LA ELABORACIÓN DEL

DUELO

Lina concibe a su madre de dos formas: una protectora y otra despreocupada

L. (Se queda pesando). Ayer precisamente me puse a pensar y me dije le


tengo que contar esto a Iduar. Imagínate, él no fue especial en el momento
del parto de Josué (habla de Carlos su ex esposo), yo lo fui a tener a Estados
Unidos, mi parto fue re complicado, Josué era muy grande, mi cadera no
daba más. Él llegó como a la semana, ni un ramito de flor ni nada me llevó,
ahí todo seco conmigo. La que si me dio mucho apoyo psicológico fue mi
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 123

mamá, por ella fue que lo pude tener, ella fue la que me imprimió toda esa
fuerza que no sé de donde saqué, fue un parto muy difícil, yo duré mucho
tiempo en trabajo de parto, y allá no es como en Colombia, ellos no se
arriesgan a cirugía si el pelado está muy grande, mira Josué nació con
problema de… (menciona un nombre médico en el cual la cabeza nace con
cierta forma angular por la estrechez de la madre al dar a luz). Otra cosa fue
la mamá de él, uy a mí eso si me dio rabia de esa vieja, la vieja llamaba toda
afanada, preguntando por el niño, o sea yo que me muriera, yo se lo dejé
muy claro a Carlos, yo con tu mamá ni más, yo no volví a ir a Armenia, ella
allá me hizo unos detallitos con una comida que yo hace mucho tiempo te
conté (Se trataba de algo así como que ella le negaba un poco de comida en
una reunión, y había suficiente para todos, prefirió dársela a otra persona,
algo así como un desprecio con Lina)

Lina habla a través de un objeto madre escindido: un objeto madre protectora que

puede cuidarla y otra madre despreocupada, desinteresada y que la condena a la inanición.

Aquí aparece una madre idealizada “por ella fue que pude tener al bebé”. También puede

percibirse un self que se siente protegido y otra parte de su self que se siente muy

descuidado.

Un self conformado por dos partes: una afectiva enferma y otra material.

L. Imagínate que Carlos estuvo en la casa el fin de semana. Me pidió los


papeles del divorcio, el me los había dejado para la firma. Entonces lo noté
como esa gente que te quiere decir algo y que te mira así como (hace un
gesto con los ojos, mirando de reojo), hasta que no se aguantó y me los
pidió. Yo le dije como si nada...ah sí, ahí están, se los pasé y ya, se fue.
T. (Noto su cara de desagrado, baja la mirada, espera que opine algo, hay
un silencio, no digo nada por esos instantes, espero que diga algo al
respecto)
L. Yo se que él me los pidió porque necesita mostrárselos a ella (la nueva
pareja de Carlos) y decirle: “mira ya me divorcié”.
T. No quisieras que hubiera sido así, te sentiste despachada.
L. Exactamente (me señala con el dedo)
T. No es fácil para ti romper con todos estos años.
L. Hubo cosas ahí en esos papeles con las que no estuve de acuerdo, pero
ahh, igual ya tocaba también, pero si me hubiera gustado que hubiera
especificado ciertos beneficios.
T. Firmaste sin estar de acuerdo totalmente.
L. Bueno no es que esté en desacuerdo. Lo que pasa es que hay beneficios de
los cuales no quisiera renunciar, mira por ejemplo…(me detalla los
beneficios económicos que ella perdería al no ser la esposa de Carlos)
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 124

T. Pero es no aceptar del todo estar sin Carlos, de todas formas tú sabes que
esta firma es ahora ya una nueva etapa en tu vida. Era un estado que querías
también, en cierta forma debes sentirte libre, más en confianza para esperar
a alguien.
L. Tampoco es que yo esté mejor dicho… ahí pues muriéndome por alguien,
noooo, para nada.
T. Claro, tienes razón. Quise decir, que la posibilidad que llegue alguien está
más cercana para ti. Sin el divorcio había cierta limitación.
L. Si, es cierto. Y no sabes que anoche tuve un sueño Iduar Dereix, que te vas
a morir.
T. Aja.
L. Me soñé que Armando (un hombre que fue su novio, después de
haberse separado de Carlos) estaba en su oficina en su despacho, yo entro
y trato de prender la luz con el movimiento, porque está oscuro ahí donde
él está sentado, en Plasticor cuando uno aplaude se prenden las luces…
pero la luz no prende, entonces muevo el switch y ese cosito estaba como
dañado, como que hacía una lucecita verde pero no prendía, finalmente se
prende la luz. Me dirijo hacia él y sin decirle nada le pongo mi mano en el
pecho (se pone la mano en su pecho, la mano está completamente abierta).
Cuando levanto mi mirada hacia la entrada, vienen dos mujeres, una es
Gaby (la enfermera de su empresa quien tiene cáncer) y la otra es Olguita
(la que trabaja en algo de manejo de cartera, en el manejo del dinero). Yo
pienso: estas ¿que vienen a hacer, para qué entran en este momento?

Hay un splitting forzado entre lo material y lo afectivo. Son las partes escindidas de

ella misma (Gaby y Olguita). Gaby representa su parte afectiva, la enfermera enferma con

cáncer: la parte faltante del narcisismo que no se dio, los afectos que fueron silenciados y al

no ser contenidos, surge la rabia en términos de cáncer. Olga es esa otra parte material. Los

afectos son cáncer para Lina. El dinero. (“la cartera” representada en Olguita) es todo para

Lina.

Las emociones se encuentran en las tinieblas, es un self que se debate entre la

oscuridad y la luz. Ante la presencia de un objeto amoroso, Lina reacciona confundiéndose

y preguntándose “qué hacen estas dos acá” refiriéndose a Gaby su parte afectiva y Olguita

su parte material.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 125

A continuación en estas viñetas Lina me está contando que su equipo de trabajo la

evaluó mal en su desempeño como jefe de ellos, ella se queja con su jefe Mayra porque le

parece injusto:

L. Bueno pero me gustó lo que dijo Mayra. Yo le decía, Mayra estoy muy
preocupada, a mí me pueden echar, tú sabes donde un Ramírez (presidente
de la empresa) lea esos resultados míos: “¿una Jefe con una evaluación así?
¿Qué hace ahí?”. Mayra me contestó: “ni lo pienses, tú no te irás, tenlo por
seguro”. Y a ellos les dijo: “o ustedes se componen y cambian su actitud o
me veré obligada a prescindir de los dos”. Así Iduar, por un lado eso estuvo
bien, pero me siento mal por Gerardo no quiero que esto vaya a terminar así.

El otro malo a quien hay que aferrarse y la indefensión negada.

Y en esta otra sesión, a través de esta viñeta, ella me cuenta su preocupación porque

para ella sus hijos no se saben defender.

L. Estoy muy preocupada por mis niños Iduar. Siento que a Josué los otros
niños se la montan, el es todo juiciosito.
T. Pero a la vez es un miedo tuyo frente a como se comporte él (…)
L. Sí, me siento impotente cuando no puedo protegerlos, no quisiera que les
pasara nada.
T. Quisieras estar siempre ahí para defenderlos.
L. Iduar es algo curioso que a veces me pregunto por qué pienso así.
T. ¿Cómo?
L. No sé, a veces creo que Josué y Anita no saben defenderse, en mi época lo
tenía clarísimo que conmigo nadie se metía, para mí ellos no, es como si
ellos no supieran defenderse y no pudieran poner esos límites.

Lina escinde al objeto en uno malo con el que necesita estar (Gerardo, miembro de

su equipo quien la evaluó mal y utilizó argumentos falsos para sostener su evaluación), y

en otro traidor del que necesita que la defiendan. Para Lina su madre siempre fue

maltratada por el padre, sin embargo ella siempre volvía a buscarlo. Podemos pensar
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 126

entonces que lo intersubjetivo, se volvió en Lina intrapsíquico: buscar que el objeto malo

la acompañe.

Lina siente que ella no le dio suficiente función continente a sus hijos, por eso ahora

le preocupa que ellos no puedan defenderse. En esta viñeta ella escinde su self en dos

partes: en una ella se ve representada en los niños como un self indefenso (a veces creo que

Josué y Anita no saben defenderse), y en la otra parte, su self es fuerte y siempre se ha

sabido defender (“en mi época lo tenía clarísimo que conmigo nadie se metía”). Pero es a

la vez una negación de la viñeta anterior a esta; en la que ella no puede defenderse del

objeto traidor (Gerardo) y pide que sea otro el que la defienda.

L. Iduar yo muchas cosas de las que me imagino así pasan, mira con
Armando me empecé a dar cuenta, y esto no te lo había contado que me
enfermaba, me producía vómito el anticipar que me lo podría encontrar en
“x” o “y” momento.
T. ¿Esto último es así como me lo cuentas tal cual?
L. Tal cual Iduar, era que sentía esas náuseas, te lo juro que me preocupaba,
porque de verdad sentía que me vomitaría.

El cuerpo se hace cargo del duelo no elaborado

Aún le produce dolor verlo, este duelo, como todos los demás, no lo puede pensar,

el sentir esas náuseas revela su parte psicosomática; lo psicosomático como lo que no se

puede pensar. El duelo no elaborado, no pensado, es un dolor extremo que se lleva. Se

carece de sostén, no hubo función continente, al no haber habido función continente, Lina

no puede formar un espacio en donde contener las emociones. Esto entonces origina lo

psicosomático, es el cuerpo el que se hace cargo de esos sentimientos no pensados; el

cuerpo tiene que “vomitar” lo que la mente no puede el


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 127

Lo material y la separación afectiva del otro.

L. Me imagino que me habrás traído tu regalo de navidad, uish, claro por lo


de tu profesionalismo, no me traes nada (lo dice en un tono irónico).
T. Aún sigues esperando regalos de mí.
L. Por supuesto, no te quita nada.
T. De alguna manera nuestra relación terapéutica tiene que ser solidificada
con lo tangible; los regalos que tú esperas de mí.
L. No quiero que pienses que soy una materialista, es simplemente el detalle,
es lo hermoso de poder sentirse uno regalado, es lindo, mira puede ser algo
sin importancia, pero es el detalle.
T. (Me quedo en silencio)

Lina no soporta una relación terapéutica, irónicamente se burla del

“profesionalismo” como el motivo que me impide regalarle en navidad. En este momento

de la sesión ella debe viajar a los Estados Unidos con sus hijos a pasar el fin de año, sabe

que no podremos estar juntos, por eso se anticipa con lo del regalo de navidad, para que

haya algo material que pueda soportar mi ausencia, no tiene un espacio psíquico que le

permita llevarme en su pensamiento.

Lina me dice que: “no te quita nada”, el trasfondo de esta frase es que yo le “quito”

(una relación terapéutica por varios días), esto no es fácil para ella. Cuando menciona

alternativas no “materialistas”, lo hace porque sin estas ella “siente” que yo no le doy la

“importancia” a ella. Ella podría sentir que es importante para el terapeuta si este fuera

como un amigo que regala, que da, sino da “nada”, entonces se siente que le “quita”. Para

ella sólo lo material podría reducir el dolor de la ausencia, de la separación.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 128

La risa como alternativa ante el dolor.

L. Ay por cierto este fin de semana salimos con Carlos y los niños. Me dio
tanta risa porque la niña le preguntó en medio de su inocencia: “papi y ¿por
qué no llamas a Vivi?” (Vivi es la nueva pareja de Carlos), yo me quedé
como si nada hubiera pasado, pero me pareció muy curioso. No dije nada,
está claro es la novia de él, los niños la quieren porque ellos salen con ella
también, pero lo que me choca es que él pretenda seguir echando mentiras, o
vivir ahí como engañando, ¿engañando a quién?, a mí no me tiene que
engañar, hace rato lo sé y yo veo bien que él tenga a alguien.

Lina niega el dolor de la separación, y el dolor que ella ya sea reemplazada por otra

persona, su forma de negación la manifiesta a través de la risa.

Un lugar de esposa que se pretende ocupar, permite negar el dolor ante la separación

conyugal.

L. Yo arreglé los niños en la mañana, porque él (Carlos, el ex esposo)


siempre los saca los domingos, yo lo llamé y le pregunté que si yo iba a ir
con ellos para alistarme con tiempo, sino para saber y no alistarme. Él me
dijo que “claro que yo también iba”, entonces salimos, ¡ay me regaló una
ropa espectacular que me encanta!. Bueno, los niños se antojaron de
comprar su regalo cada uno, y yo me antojé de una ropa divina, entonces yo
le dije que me regalara esa ropa, apenas se reía y yo fascinada. Yo creo que
la mujer debe estar en Medellín, porque para que él haya dicho que sí, es
decir que yo podía ir que no hubiera tenido ningún inconveniente en salir
conmigo, es porque ella está allá, sino hubiera salido con ella, está
clarísimo.

Esta es una viñeta en la que todo lo que dice es una negación, primero lo llama para

saber si ella iba a ser invitada, como un pedido por saber si lo que ella siente, también pasa

con Carlos, ella pretende saber si aún él la considera su esposa, mejor dicho, ella le está

recordando que ella es su esposa, que está dispuesta a salir con él y los niños como si nada
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 129

hubiera pasado. Ella aquí niega una realidad externa (la separación conyugal), lo cual hace

que niegue a su vez una realidad interna (la incapacidad de hacer un duelo por esa

separación). Luego parece haber una inversión de los roles, se pierden los lugares en la

pareja, cada uno está cambiado; ella es la hijita de Carlos, ella ocupa el lugar de una

hermanita más, como si con Carlos en esa salida él fuera con sus tres niños, la niña le pide

ropa al papá. De esa misma forma, la niña hija de esta pareja resulta ser “una hermanita

más”, es hija y hermana, por eso (en la viñeta anterior a esta) pregunta abiertamente por

Vivi. Ella está forzando a toda costa el tratar de revivir la relación que no tuvo con la

mamá, lo busca en la pareja. Una niña que fue forzada a hacer cosas de adulto.

La no elaboración del dolor y la negación de las realidades externas e internas.

L. Iduar siento que cuando estamos los cuatro (Lina, Carlos, Angelita y
Josué), o sea cuando yo me le acerco a él para que nos tomemos la foto a
ella (Angelita) le fascina, sobre todo si ella está en el centro de los dos, la
veo que se ríe con satisfacción. Le gusta sentirnos a los dos junto a ella.

Realmente la niña que ella ve en su hija es ella misma, Angelita la representa a ella,

por eso es ella quien realmente se siente feliz de poderse tomar la foto los cuatro, Lina

busca a como dé lugar poder reactualizar esos viejos momentos a través de la negación de

su dolor de saberse separada (realidad interna), a través de fotos (realidad externa) consigue

detener el tiempo, a través de las fotos, pareciera que la imagen para ella también se

detiene; psíquicamente el tiempo se detuvo como en una foto.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 130

El duelo celebrado, festejado, pero no sentido ni pensado.

L. Tú no me vas a creer que Carlos me llamó, y adivina qué Iduar Dereix…


(me mira esperando mi reacción)
T. (Me quedo mirándola tranquilamente)
L. Me pidió el divorcio Iduar Dereix, yo me quedé fría. No lo podía creer,
pues sí era lo que más quería, pero te deja (hace cara de extrañeza)
“mierda”.
T. Te sorprendió mucho, no te lo esperabas, menos así en una llamada.
L. Siiiii, fue eso, definitivamente. Como que yo me quedé, jueputa que pasó
aquí.
T. En cierta forma es saber también que se terminan todas las posibilidades
entre ustedes.
L. Si Iduar, ya es un hecho. Igual tú sabes que entre los dos sigue ese vínculo
de los niños.
T. Por supuesto, tú eres consciente de eso, pero es sentirte con más derecho
a buscarte a alguien, a permitirte que alguien aparezca, ahora sí con más
tranquilidad, porque de pronto ahora te sientes con más libertad.
L. Pues yo no soy la que esté así pues buscando el hombre
desesperadamente, no para nada, tú lo sabes (…) El sábado le pedí a mi
hermana que me acompañara a tomarme una cerveza en la casa, ¿tú crees
que la hijuemadre esa quiso? Nada lo de siempre, no que es que Sebastián
(el hijo de su hermana) que es que tengo que no se qué cosita y así es ella
siempre (…) Iduar Dereix, no me lo vas a creer, al rato sonó el teléfono, una
amiga de Tampa, Consuelo, me ha invitado a que fuera a su apartamento a
celebrar su cumpleaños, que era que habían muchas personas a quienes ella
había invitado. Pues yo mijito ni corta ni perezosa me fui para el
apartamento de Consuelo, fui en mi carro compré unos postres y allá fui a
tener, yo si iba muy extrañada: ¿Yo qué carajos hago comprando postres
para ir a la casa de una amiga que nunca más me había llamado? (…)
Consuelo es de esas personas que me quiere mucho, en su casa no se hace
una bullita ni nada, ellos son de una religión que no sé cómo es que se llama.
Pues mijito, la gente súper decente, yo armé el desorden, todos terminaron
comprando el trago en la tienda de la esquina, o sea ese no era el plan, pero
a la voz de Lina invitada cualquier cosa puede pasar (esto lo está
terminando de decir con mucha risa y casi no se le entiende lo que quiere
decir, porque la risa no la deja hablar).
T. Tú llevabas tu hecho pensado, tú sabías que te pondrías esa reunión de
ruana, mejor dicho que se haría lo que tú llevaras en mente.
L. (No puede de la risa). Tanto como pensado no (Se sigue riendo, más fuerte
aún)

Lina niega el dolor que le produce la decisión de Carlos de pedirle el divorcio; por

eso ella trata a toda costa, ante el dolor, tener que hacer algo para no sentirse triste. Intenta

tomar cerveza con la hermana, el intento le falla y toma la decisión de irse a donde es

invitada. Lina no es una persona que le guste participar de reuniones sociales, ella misma se
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 131

sorprende por lo que acaba de hacer y se cuestiona: “yo si iba muy extrañada: ¿yo qué

carajos hago comprando postres para ir a la casa de una amiga que nunca más me había

llamado?”. Lina niega la tristeza que siente ante el divorcio, ella invita a otros a celebrar

algo que es triste para ella, otras personas deben ser testigos que ella está feliz, cuando

realmente no lo está.

F. LA TRANSMISIÓN ENTRE GENERACIONES

El hijo repite el intento de elaboración del dolor a través de lo material.

Lina trae una queja de su hijo Josué, ella se pregunta por el trasfondo que hay en

que él quiera regalarle algo costoso a un amigo en el colegio.

L. Mira hace poco un niño cumplía años en el colegio, y Josué era con el
cuento que le iba a regalar una camiseta de la selección, de las originales
que tú sabes que eso es caro, pero él dele y dele con el cuentico.

Josué empieza a mostrar esa tendencia de poner los afectos en lo material, él debe

materializar eso que siente por sus compañeritos, muy seguramente ya para él es difícil

establecer un vínculo con otros que no sea por medio de un regalo, esa capacidad para

poder expresar el afecto a sus compañeritos del colegio no la puede contactar, es una falla

narcisista. Se percibe un niño con una carencia que viene heredada de la madre a través de

una transmisión generacional. Lina no tolera el dolor que le produce el saber que su hijo

tenga que ser reconocido por los otros compañeritos del colegio a través de los regalos
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 132

costosos. Josué siente que una buena forma de ser tenido en cuenta es regalando una

camiseta de la selección. Esta misma necesidad es la que tiene Lina de recibir regalos de

Carlos, como si ella necesitara demostrar que existe por estas manifestaciones materiales.

Por no haber tenido este lugar de hija, ella no le pudo dar el lugar de importancia a Josué,

por eso el reconocimiento ahora lo busca en los compañeritos del colegio. Lina se deprimió,

ella no puede elaborar ese duelo de la separación, Josué empieza a cargar el peso de una

falla narcisística que debe ser pensada desde ya. Si las fallas narcisistas no se piensan y se

elaboran, se van a seguir repitiendo de generación en generación.

Ramiro: Un hombre indignado que no tolera el dolor y culpabiliza al otro por sus

fallas.

Hombre de 37 años, nacido en Lorica, Córdoba. Su padre tuvo quince hijos entre

hombres y mujeres de otros matrimonios, pero como fruto del matrimonio con la mamá de

Ramiro, tuvo sólo un hermano más: Carlos, quien es mayor que él. Ramiro es Ingeniero

Civil, trabaja con el Ministerio de Transporte en la construcción de vías. Está casado con

una Ingeniera Electrónica, quien en el momento en que Ramiro consulta, se encontraba

desempleada. Yo conocía a Ramiro desde hacía varios años en la época en que éramos

estudiantes de pregrado, y hacía aproximadamente unos siete años que no sabía nada de él.

El se consiguió mi teléfono y me buscó para hacer terapia porque hacía unos meses había

muerto su primera hija Juliana, a la semana de haber nacido por una complicación en una

cirugía que tuvo, la niña venía con una enfermedad congénita a nivel de la cabeza y otra a

nivel del corazón, al ser intervenida por el problema cardiovascular, porque era esa la orden
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 133

médica; primero operar el corazón y a los seis meses el cráneo, la niña se complica y murió

en la cirugía.

Ramiro comenta como motivo de consulta que: “Iduar no tengo a nadie a quien

contarle esto, mira me he dado cuenta que la gente que supuestamente es amigo de uno, se

desaparece en estos momentos, yo he llamado a varios que tú conoces y algunos me han

escuchado, pero otros no han ni siquiera tenido la delicadeza de devolverme esta llamada, a

los compañeros de trabajo, aunque saben de la situación, no me siento con la confianza de

poder hablar de esto, además contigo sé que puedo llorar y no me da nada”. Ramiro aún

ante la pregunta explícita el motivo que lo llevaba a consultarme, contestaba insinuando

una ayuda para poder soportar con alguien el inmenso dolor que sentía por la muerte de la

tan esperada hija.

Ramiro procede de una familia muy pobre de Lorica, Córdoba, su familia lo pudo

sacar adelante en su educación y crianza a partir de una producción y venta de suero

costeño artesanal. Al estar estudiando en la Universidad en una ciudad al interior del país,

Ramiro tuvo que vivir muchas dificultades de tipo económico, es por eso que inicia en una

actividad en su tiempo libre, él empezó a dar clases de matemáticas a estudiantes de

semestres inferiores y a estudiantes de colegio por la vecindad del barrio donde vivía, con

esto logra ayudarse un poco más, adicionando a lo que recibía de sus padres mensualmente.

Se enamora de una estudiante de la universidad a quien le daba clase, ella era de

otra carrera y hoy en día es su esposa. Su suegra no toleraba a Ramiro por ser una persona

humilde, quería que su hija se consiguiera a otro hombre con mejores ingresos económicos.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 134

A pesar de todo, con el pasar del tiempo, él logra entrar en la familia y ganarse el cariño de

todos ellos. Ramiro se establece en los llanos de Colombia y monta una pequeña empresa

en asesoría de trabajos en ingeniería civil, lo cual mejora un poco sus ingresos, no eran

cantidades muy altas lo que ganaba, pero lograba mantenerse con eso. Después entra a

trabajar con el Ministerio de Transportes y logra una gran estabilidad económica, que es

para el momento que consulta. Igualmente la esposa se encontraba trabajando en una

prestigiosa empresa como ingeniera electrónica, pero ella renuncia al contrato una vez

perdió su hija.

Su embarazo fue de alto riesgo, el médico la tuvo incapacitada tres meses, pero ella

hacía caso omiso a la incapacidad y continuaba yendo al trabajo, sus razones era “que la

podían echar”, esta situación fue un gran motivo de mucha discordia y peleas entre Ramiro

y ella. Ramiro no estaba de acuerdo con esta decisión que ella tomaba, ella no suspende

labores y trabajó hasta muy avanzado el embarazo, no cumplió con la incapacidad. Las

peleas de Ramiro eran debido a que ya sabían de las malformaciones craneal y

cardiovascular de la bebecita.

En un momento en que ella llevaba poco tiempo de embarazo, Ramiro tuvo una

discusión con ella, luego ella sale a buscarlo, lo intenta tocar en gesto de reconciliación,

Ramiro sin intención, quita su mano bruscamente y la golpea en el brazo, a Glenda se le

hace un morado que le duró mucho tiempo mientras iniciaba su embarazo, Ramiro se culpa

por eso, él piensa “que eso afectó a la niña”.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 135

En el momento en que Ramiro me consulta, ya los médicos le habían dicho que las

posibilidades que él volviera a tener un hijo con malformación congénita había subido de

un 4% a un 25%, además era necesario que esperaran seis meses para volver a quedar en

embarazo, ellos cumplen con el tiempo mínimo y empiezan a intentarlo nuevamente.

Ramiro siempre anticipó que no me pagaría más de diez sesiones, es decir que el

tratamiento debería reducirse a las diez sesiones “para poder cerrar con eso”, se refería a su

dolor.

De su propia historia familiar recuerda con mucha gratitud todos los sacrificios que

su madre hacía para que él pudiera estudiar su carrera, a pesar que él estudiaba en una

universidad pública, ella hacía muchos esfuerzos para poderle mandar mensualmente el

sostenimiento de la vivienda donde él se quedaba. De pequeño recuerda que él era objeto de

burlas de la familia por ser “cabezón y maluco”, recuerda que eran tan pobres que la mamá

como era modista, les hacía su ropa a partir de retazos de tela y con eso los vestía; esto era

motivo para que una tía se burlara de él a escondidas de la madre de Ramiro, su hermana.

De su hermano mayor, Carlos, él siente que no lo quiso tanto, pero por Fernando, si siente

que lo quiso mucho, tanto él a Ramiro como Ramiro a él; de niño siempre le dijo “el niño”,

y por esto él se enorgullece, Fernando trabajaba en las Fuerzas Militares, era soldado

profesional y fue muerto, Ramiro siempre cargó una cadenita metálica de su hermano, esta

cadenita era del Ejército, la cual su hermano usó y que tenía inscrita el nombre del

hermano, para la época de la universidad, Ramiro recordaba con mucho dolor a su

hermano. Fernando era muy especial con él y lo sacaba a pasear a todo lado, mientras que

su hermano Carlos no era así con él, no mantenía con él manifestaciones de afecto, en
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 136

alguna ocasión en la casa se compró una moto y Ramiro ya quería tener novia, pero su

hermano Carlos le ponía horarios de llegada a la casa con la moto, por lo tanto él no se

podía quedar por fuera con la moto, porque tenía que cumplir los horarios que Carlos

dijera, además Carlos si se la llevaba y se demoraba todo el tiempo que él quisiera

quedarse, esto para Ramiro era muy injusto. Si salían a cine, Carlos no lo invitaba, él tenía

que “pegárseles” porque nunca lo querían llevar, mientras Fernando si lo invitaba y esto lo

hacía con mucho cariño por Ramiro.

En algún momento de las sesiones Ramiro revela que de su padre, aunque lo quiere,

él siente resentimientos hacia él, debido a que nunca fue tan afectuoso con él. Recuerda que

en el momento en que Ramiro deja la casa para irse a estudiar a otra ciudad, este hombre no

le demostró a Ramiro un gesto de dolor por su partida ni nada de eso, mientras él iba en el

bus que lo llevaría hacia la ciudad donde él empezaría su carrera, una escena familiar de

despedida ocurre dentro del bus en otra ciudad muy lejos de la suya, Ramiro comparaba en

ese momento los gestos de despedida de ambos padres con su hijo, que al igual que

Ramiro, también se despedía de sus padres al irse también por primera vez de su casa a

estudiar, para él fue muy dramático comparar los afectos a través de esta despedida. No

puede olvidar que su padre ese día se fue a tomar cerveza por ahí cerca al barrio y que

Ramiro fue a pie hasta allá para comprobarlo, que ni siquiera ese día pudo acompañarlo

como él pensó. En alguna ocasión cuando él iba de vacaciones, el papá se ponía muy

rabioso cuando tenía que buscar la plata para darle a Ramiro para los pasajes para irse, esto

le dolía mucho a Ramiro, sobretodo porque un día le escuchó decir que “entonces para qué

venía”, él papá consideraba que era un tiempo muy corto el de vacaciones y que tenía que
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 137

buscar plata que él no tenía para que Ramiro pudiera viajar de regreso. Ramiro resiente

estos detalles de su papá.

Ramiro abandona el tratamiento haciendo cumplir en cierta forma lo que había

dicho desde un inicio, llegar a un máximo diez sesiones. Coincidencialmente, su esposa

queda embarazo por esta época y esto impulsó más a Ramiro a dejar la psicoterapia, en su

mente quería tener “otra niña que fuera la anterior pero en otro cuerpecito”, una niña que

reencarnara a su hija muerta, es decir una en reposición de la otra.

A. FALLA Y BÚSQUEDA DE LA FUNCIÓN CONTINENTE Y SU RELACIÓN

CON EL NARCISISMO.

Lo que no se puede tolerar del sí mismo, se traslada al otro.

Ramiro me habla de su preocupación acerca del riesgo que existe que su próximo

hijo (a) nazca con una malformación genética, puesto que ya tuvo un primer caso y esto

aumenta la posibilidad.

R. Nosotros vamos a esperar seis meses, fue lo que nos recomendaron los
médicos, pero en este momento me preocupa que ya a mí se me subieron las
posibilidades de un 4% a un 25%, porque ya hay un antecedente, eso es lo
que estadísticamente está comprobado a nivel genético.
T. Ustedes para concebir, tienen que estar muy tranquilos, más que lo que
digan las estadísticas y cualquier cosa.
R. “Glenda” (su esposa) ya ha estado en el psicólogo, pero ella suspendió,
para mí fue mejor, ella llegaba peor de las consultas, como que se removía
más la herida, yo prefiero así como está ahora, tranquila.
T. Es evidente que no quieres verla sufrir. Pero ella también debe superar
esta etapa muy bien para un próximo embarazo, es muy importante.
R. Pues yo la veo mejor, tranquilita por ahora (…)
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 138

Una parte de él está escindida en Glenda; la que quiere abandonar el tratamiento

para no remover la herida.

B. LA FALLA NARCISISTA PRIMARIA.

Las partes-bebé-muertas que necesitan alimentarse para ser revividas.

En la siguiente viñeta Ramiro y Glenda están en planes de concebir su hijo.

R. Bueno, te cuento que seguimos lo mismo junticos, ahí cocinando rico para
ver si mi Diosito ojalá quiera que sea rapidito.
T. Siguen en el ritual de la concepción.
R. Exacto.
T. Y te sientes muy comprometido con esto, con Glenda también, toda una
labor realizada entre dos, como el cocinar para ustedes también.
R. Sí. Uy marica se jaló un sancocho el sábado, uy marica yo dije
uishhhhhhhh, no marica el sancocho que yo había hecho era una porquería,
no, la verdad me dejó asombrado. Glenda cocina muy bien.
T. Te está demostrando que se esmera para que estés contento. Se siente feliz
de estar contigo así de bien y más en este momento tan esperanzador.
R. Si.
T. Y tú también estás contento con ella ahora, le recibes muy bien eso que
ella te prepara.
R. Si marica, lo que te digo, estamos muy unidos ahorita.

Hay como una búsqueda de consuelo, como si se rescataran. Las partes buenas de

cada uno se las dan en el alimento, como si cada uno se alimentara su parte bebé, como si

cada una de sus partes bebé se hubiera muerto con la muerte de la niña, y como si estas

partes de bebés la estuvieran reviviendo alimentándose el uno al otro.

Algo de ellos de bebé murió, aparece ahora con la muerte de la niña, pero esta parte

de bebés de cada uno de ellos murió mucho antes, Es el duelo que se amarra a cosas más
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 139

primarias, es la tumba de sus propias cosas, esas partes no se pueden recordar. La tumba de

sus partes infantiles, la tumba perdida, como si hubiera quedado en él su parte de bebé o un

bebé incompleto.

C. LA IDENTIFICACIÓN ADHESIVA COMO DEFENSA NARCISISTA

Las cualidades malas del otro, a las cuales hay que aferrarse

En esta sesión a través de la viñeta, Ramiro se siente no apoyado por Glenda, esto

al parecer siempre ha sido así en el matrimonio.

R. Por ejemplo si tú me dices, Ramiro pongamos un negocio entre los dos,


(se queda reparándome y en silencio de arriba abajo, como simulando la
situación de confiar o no) y yo me digo nojoda Iduar es un tipo serio, va pa’
esa. ¿Sí? ¿Tú qué opinas hasta ahí, cómo ves tú el negocio?
T. (Me quedo mirándolo en un gesto neutral, no le contesto ni si ni no) ¿Y
entonces?
R. Bueno el punto es que lo cranié y lo pensé mucho para decírselo a
Glenda, porque ella a todo lo que yo me imagino, cualquier proyecto en
mente que tenga, le parece mal, enseguida me dice: ¡NO! (hace un gesto
enfático con enfado). Entonces viejo, esa vaina me cabrea, yo con eso no
puedo viejo.
T. Más que una aprobación de sí o no, tú lo que esperas es un apoyo por
parte de ella.
R. Exacto viejo, pero con ella es difícil, por eso tuvimos dos peleas de ayer a
hoy.

En esta otra viñeta, de otra sesión diferente, él se queja de la actitud de Glenda

frente a su embarazo, el único embarazo en el que la niña muere una semana después de

nacida.

R. Glenda desde que supo que estaba en embarazo no hizo sino pensar de
manera trágica, se compró el libro: “Qué esperar mientras se espera”, es un
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 140

libro bueno, muy bueno, pero ella se enfocaba era en lo trágico, en lo que
podía pasar también, pero que eran remotas las posibilidades, y siempre
estaba hablando era de eso.
T. (Pensé en un rechazo inconsciente hacia el bebé)
R. Entonces yo vivía era peleando con ella por eso, porque a toda hora con
esa maricada, y joda y joda con eso. Por eso esta vez sí queda en embarazo,
yo si se lo voy a decir que procure no atraer todo eso, es que de verdad que
cuando me acuerdo de todo eso, me da rabia.

Hay una queja constante del objeto amoroso, él repara muy decepcionado las

cualidades malas del objeto-externo, las cualidades que lo hacen sentir mal por ella (no

apoyarlo en sus proyectos, no poner de su parte para un embarazo más exitoso). Pero

también está transmitiendo esa necesidad de adherirse a esas cualidades, no la siente en

condiciones de tener a un bebé, pero quiere tener un bebé con ella, estar unido a ella, aún

con esas cualidades que tanta insatisfacción le proporcionan. Así han permanecido catorce

años juntos, es como si no se reparara ni pudiera pensarse en estas cualidades negativas,

que aunque incomoden, son también objetos internos malos introyectados por Ramiro.

La indiferenciación del self con el otro: una adhesión interminable.

Desde las primeras sesiones con Ramiro, y a lo largo de todas las que estuvo, pude

escuchar siempre en Ramiro una queja constante de su esposa Glenda, las siguientes viñetas

muestran esa incoformidad:

R. Ayer tuve un agarrón con Glenda otra vez. (…) Imagínate que no quiere
ir a buscar a hacer los papeles de los médicos que escogerá para iniciar, yo
le dije nojoda Glenda, tú eres la única que parece que no supiera tener un
privilegio de esos, de verdad que me parece increíble. “Que vaya yo”, ella
no quiere dizque encontrarse con esa gente. No quiere encontrarse con
nadie. Eche yo no voy a ir, yo tengo muchas reuniones importantes en el día,
ella no está haciendo nada, ella tiene que ir. Al final me dijo: “pues no voy a
ir”. ¿Y sabes que le contesté yo? (Lo anticipa con especial énfasis)… Nojoda
definitivamente Dios sabe cómo sabe sus cosas, por eso pasó lo que pasó,
porque él sabe que tú y yo no vamos para ningún lado.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 141

T. Debes sentir mucho dolor ahora por haberle dicho eso. (…) Es esa parte
infantil de ella que a veces no toleras, su gran dependencia a sus papás, me
cuentas que la mamá está con ustedes, esos arranques te descontrolan.
R. La mamá se fue hoy para Cúcuta, afortunadamente, viejo uno también
necesita su espacio, ya era bueno. Pero te lo aseguro que no se aguanta diez
días allá, esa vieja ya no se aguanta el calor. Y me saca la piedra que
Glenda llorando. Yo le decía, nojoda tú definitivamente no entiendes cuales
son las cosas por las cuales tú debes llorar: a mí se me murío mi hermano
cuando yo tenía 17 años y por eso lloré mucho, son cosas que no se pueden
solucionar.
T. Te sientes muy cargado con ella Ramiro, sientes a veces que ya no puedes
más.
R. Viejo, ya quince años en la misma tónica. Es que si Glenda me ayudara
un poquitico. Ayer jódame y jódame. Teníamos que salir a hacer una vuelta
a las 12:00 del día, desde las nueve de la mañana empezó a joderme, nojoda
(…) Entonces se puso brava, que parara el carro que ella se iba a bajar. Yo
paré, y le dije bájate entonces, la mamá atrás. Ahí si no se bajó, puso
enseguida cara de ternero degollado. Entonces se levanta a joderme y ella
ni siquiera está lista. Siempre es lo mismo cada vez que vamos a salir.
T. Estás muy cansado de esta situación, ya sientes que no aguantas más.
R. Mira es como un vaso que le cae la gota, pero al principio no pasa nada
el vaso está vacío. Luego el vaso empieza a llenarse, y eso lo podemos
calcular como los quince años que llevamos, ya es mucho viejo. (Aprieta
sus labios en gesto de desesperanza, hay un largo silencio)

En esta sesión ocurre algo diferente, ya no es él quien tiene que cargar a Glenda, hay

un intercambio de los roles, ahora es Ramiro quien es cargado. En esta sesión Ramiro me

está contando que le avisaron en su trabajo de un posible y pronto traslado de ciudad:

T. ¿Glenda se quedará acá en Bogotá?


R. No, Glenda carga conmigo para donde yo vaya.
T. Entonces no te vas a ir con mucho agrado, por lo visto, me cuentas cosas
buenas de Bogotá, y que te empezabas a acostumbrar, porque te gusta.

En esta sesión Ramiro comienza hablando que Glenda carga con él para cualquier

lado, cuando en realidad pareciera querer decir que es él el que carga siempre con quejas de
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 142

Glenda; lo dice en el material anterior. Esto muestra la indiferenciación entre su self y su

objeto (Glenda), él no sabe quien carga a quien.

Ramiro siente al objeto controlador e inservible. Ramiro se adhiere al objeto malo.

En el narcisismo va a aparecer la confusión por la indiferenciación entre el self y el objeto.

D. CUALIDADES DE LOS OBJETOS Y CUALIDADES DEL SELF

La burla del sí mismo como una forma de no contacto y evasión del dolor mental

En el caso de Ramiro, no se percibe una desconexión, pero sí una dificultad para

contactarse con el dolor mental.

R. Bueno marica otra cosa que no te he contado, es que a mi jefe le fue muy
bien en la evaluación, a él lo califica el súper intendente, o sea la vaca que
más caga.(…) Marica y el man conmigo es súper bien, el man desde que
llega me da reporte de todo lo que ha hecho en la semana, como si yo fuera
el jefe de él.
T. Es una persona que te aprecia, no tendría por qué darte estos detalles de
su trabajo, te siente de confianza.
R. Si marica eso es, pero lo que no entiendo es que yo salgo con el man a
comer o a tomarnos algo y yo no tengo tema con el man.
T. Bueno hablemos de eso.
R. Si yo no tengo tema para hablar con el man.
T. ¿Y qué crees tú que sea?
R. Yo creo que es la cuestión del estrato, el man es de Magangué, un pueblo
re maluco llave, (se ríe), pero el man era el hijo del alcalde, estudió en el
mejor colegio, lo mandaron a estudiar afuera, y toda esa vaina que tú sabes
la gente va creciendo en otra atmósfera, bueno yo creo que es como eso, que
somos como de distinto estrato, y yo soy el hijo de Aurelio Ramírez y
Hortensia Páez de Lorica (se ríe) y marica yo no encuentro tema con el man
(…)
T. Quisieras tener un acercamiento mayor con este jefe, quisieras ser más
agradable con él.
R. Pues viejo, pero lo que si te digo es una cosa, no quiero tampoco
convertirme en el coge culo con el man,
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 143

Ramiro nos enseña un self desvalorizado ubicado en unos objetos internos (hijo hijo

de “Aurelio Ramírez” y “Hortensia Páez” de Lorica -se ríe-) que no lo ayudaron a sentirse

mejor “son de distinto estrato”. La risa, la broma (coge culo) actúa como una defensa

maníaca que contrarresta el sentimiento de desvalorización y su gran dificultad de poderse

conectar con el dolor mental.

La rudeza y la ofensa ante la incapacidad de soportar el afecto por el otro.

Ramiro expone un self que es incapaz de demostrar el afecto que lo une a mí, su self

tiene que encontrar una forma de defenderse al no tolerar la cercanía, el espacio cerrado

gconmigo, el que yo hable con él de sus cosas, que conmigo se sienta un poco expuesto al

tener que mostrar su intimidad. Me convierto para él en un objeto que no puede tolerar,

prefiere mostrarse plano, ofenderme con palabras: “ajá y esa cara de güevón ¿qué?”, “hey

Iduar no te voy a pagar más de diez sesiones, nojoda”, “esas boticas son de mariquita,

puro zapato de mariquita”, esto funciona para su self, es un mecanismo que muestra

mucha rudeza, “ser muy fuerte” aparentemente, pero jamás fragilidad.

La dificultad para tolerar el dolor mental es trasladada al otro.

Ramiro experimenta dificultades para contactarse con el dolor mental, al ver a su

esposa triste, frágil y llorona, o que le pida compañía, al verla que no es capaz de ir a la

tienda sola, o cuando le pide que la acompañe a otros lugares, o que se niegue a ir sola a

hacer una diligencia; ante estos eventos él no pude soportar y le retira el afecto, parece ser
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 144

otro el que está ahí con ella y que no soporta verla así: frágil. Veamos la siguiente viñeta

que lo muestra

R. Imagínate que no quiere ir a hacer la vuelta de la prepagada para buscar


los papeles de los médicos que escogerá para iniciar, yo le dije nojoda
Glenda, tú eres la única que parece que no supiera tener un privilegio de
esos, de verdad que me parece increíble. “Que vaya yo”, ella no quiere
dizque encontrarse con esa gente. No quiere encontrarse con nadie. Eche yo
no voy a ir, yo tengo muchas reuniones importantes en el día, ella no está
haciendo nada, ella tiene que ir. Al final me dijo: “pues no voy a ir”. ¿Y
sabes que le contesté yo? (Lo anticipa con especial énfasis)… Nojoda
definitivamente Dios sabe cómo hace sus cosas, por eso pasó lo que pasó,
porque él sabe que tú y yo no vamos para ningún lado.

Ramiro escinde su parte frágil en la esposa, su propia fragilidad o vulnerabilidad es

algo incómodo para él, se lo tiene que apartar de sí y escindirlo en la esposa. Glenda está

temerosa de tener que enfrentar sus mismos médicos otra vez, de afrontar un ambiente que

le trae dolor inevitablemente, pero lo real es que Ramiro tampoco es capaz de ir a hacer

esas vueltas, se presenta un conato de integración en Ramiro, él sabe que tampoco puede:

“los dos no van para ningún lado”. Ambos están en las mismas circunstancias.

El dolor “materializado” una forma evasiva para no sentirlo

R. ¿Oye Iduar cuántas sesiones llevamos?


T. ¿Por qué es que te preocupa tanto esto?
R. Porque marica la cuenta va subiendo.
T. (Sentí que esa era una excusa para salir del paso) Esa no creo que sea
una razón para ti.
R. No, la verdad es que ya quiero cerrar este duelo, ya quiero saber que
terminé con esto ya, y quiero que de la décima sesión en adelante hablemos
como amigos. (estas palabras: “como amigos”, lo dice en un tono de burla
homosexual).
T. Entiendo que sea más por tu dolor.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 145

Aquí Ramiro nos sigue manifestando un self que no soporta sentir dolor mental, un

self que prefiere tener que cortar conmigo antes que sentir dolor al hablar de su hija en

sesión, su self no tiene una tolerancia al dolor, prefiere hacer un cierre artificial, un cierre

de negación en su mente para engañarse con una elaboración que no es capaz de enfrentar.

Su hija muerta se ha convertido en un objeto que prefiere no nombrar, que prefiere callar

para no generar dolor. Es por eso crucial que él intente primero usar como excusa el estar

preocupado por “el dinero que suman” las sesiones, porque lo que realmente “suma” para él

es dolor, cada encuentro conmigo “suma” dolor, “suma” en recuerdos que llegan a su

mente, Ramiro pone en concreto el dolor, lo pone en el dinero, pero al verse señalado por

mí, lo lleva a aceptar que no puede elaborar ese dolor mental que es el motivo por el cual

los dos estamos sentados pensando. Esta viñeta clínica se da justo al final de la sesión, él es

consciente que por no querer sentir dolor es que no quiere seguir trabajando, pero se

esfuerza y hace un intento de continuar, aún así, asiste dos veces más después de esta. Pero

no hace ningún comentario al respecto, queda implícito entre los dos que hay un esfuerzo

por continuar.

E. MECANISMOS DE DEFENSA QUE IMPIDEN LA ELABORACIÓN DEL

DUELO

Un self conformado por dos partes: una frágil y otra maltratadora.

R. Mira me he convertido en un man que yo no era, por ella, ella me saca


tanto la piedra que ya me he visto cacheteando a Glenda por las estupideces
que hace, yo nunca me imaginé llegar a estas (…) Ella me desespera viejo,
no la puedo dejar un momento sola porque ya está jodiendo a llamar que si
me demoro, que no se qué, ahorita está calmadita porque está la mamá aquí
con ella, ella todavía está en licencia de maternidad, pero esto no es de
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 146

ahora por lo de la niña, siempre ha sido así (…) yo la regañaba mucho


durante la época de novios porque me daba cuenta de eso, entonces ahora
quiere estar en las mismas. Eso me tiene cansado.
T. Es como si la sintieras como una carga para ti.
R. Si, en eso se me ha convertido, pero yo la amo viejo, Glenda es una buena
mujer, es trabajadora juiciosa, pero ese detallito me cansa, ahora por
cualquier cosa está llorando. Así era cuando la estaba enseñando a manejar,
por eso desistí de seguirle enseñando.

R. Y yo también la cagué Iduar, antes de saber que ella estaba embarazada,


yo le estaba enseñando a manejar en mi carro, ella está negada a aprender a
manejar, yo me había bajado, ella estaba practicando una reversa, yo le
estaba indicando desde afuera, se la metió toda, arrancó así durísimo, me
lancé hacia un lado para que no me atropellara, con la mano rompí el stop
trasero del carro, se me rompió el pantalón, ella en vez de bajarse a mirar
que me había pasado, me tiró las llaves y salió corriendo lejos a llorar. Yo
con esa piedra, de ver que reaccionara tan infantil, cuando otra vez
estábamos juntos, ella me fue a tocar, a agarrar y yo quité el brazo duro, sin
culpa le pegué un manotazo en el brazo, viejo eso le duró negro un poco de
días, el inicio del embarazo lo vivió con ese moretón en el brazo por un poco
de tiempo, yo no sé si eso afectaría a la niña.
T. Sientes mucha culpa en este momento.
R. Si, y es que yo a veces pienso que eso tuvo que ver también.

Ramiro se escinde en uno frágil o vulnerable y en otro fuerte y maltratador. La parte

frágil y vulnerable de su self que él no soporta de sí mismo, la pone en la esposa, por eso él

no tolera que ella se convierta en eso que él también es. La parte hostil y agresiva de su self

arremete contra Glenda proporcionándole maltrato físico, como si tratara de eliminar o

erradicar eso que no le gusta de él mismo.

Lo material como herramienta que puede “soportar” la separación del otro.

Ramiro justo en el momento final de una sesión, ante el dolor que le puede causar el

tener que separarse de mí, lo lleva a lo material, se va al dinero:

T. Bueno Ramiro, se nos acaba el tiempo. (Saco mi billetera en donde tengo


mi itinerario para cuadrar la fecha de la próxima sesión).
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 147

R. ¿Eche y qué me vas a dar plata?

El materializa lo que puede sentir al tener que evidenciar que ya se acaba la sesión y

que debe irse, la separación para él puede ser angustiante, y la forma en que él decide

afrontarlo es escindiéndolo hacia lo material, él desea que yo le dé dinero en retribución a

que tiene que soportar que yo me vaya, a que haya una separación entre los dos. La terapia

es un espacio en el que él ha intentado sentir más al amigo, pero como el terapeuta se

comporta diferente, no le da nada, por lo menos que le dé dinero, que eso él si lo podría

recibir, lo otro, el espacio para pensar en él y recibirle su dolor, él no lo siente como algo

valioso, lo valioso es lo concreto. El terapeuta es una persona que se convierte en un objeto

injusto, porque no da nada para poder mitigar la espera, nada hay a cambio ante el dolor, las

palabras del terapeuta no reducen el dolor, por eso estas deberían ser como el dinero que

podría proporcionarle por lo menos, una tranquilidad momentánea.

El dolor intolerable se niega a partir de las realidades interna y externa.

Aquí Ramiro está hablando de su hija muerta acerca de la forma como él intenta

reponerse del dolor:

R. Viejo lo que te digo, me estoy haciendo el pajazo mental que mi Diosito


me la va a devolver en otro cuerpo, yo no sé si eso sirva viejo, pero en eso
pienso (me mira esperando mi respuesta)
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 148

Hay aquí una negación del dolor psíquico en Ramiro, lo que él expresa es que ella

nunca murió, para él está tal cual, afuera pudo haberse muerto pero dentro de él la sigue

esperando “en otro cuerpecito”.

El dolor por el muerto se niega a través de una identidad conservada en el otro que

nace.

En esta viñeta ya Ramiro y su esposa están en planes de concebir un nuevo hijo:

R. Yo pensando, imagínate que ya hemos pensado que nombre ponerle a la


niña, tú sabes que ya estamos juiciosos en la tarea, a mi me gustaría que se
llamara Camila. A Glenda no le gusta el Camila, a mí sí me gusta. Lo que
pasa es que yo cuando terminé con ella, yo tuve una novia que se llamaba
Camila, por eso es que no le gusta. Viejo y sin nosotros saber; ese mismo
nombre se lo van a poner los papás esos de Centroamérica que te conté que
les pasó algo muy similar a lo de nosotros, yo me puse a pensar las
coincidencias de la vida.
T. Desististe del nombre Juliana.
R. Si, nombe yo me puse a pensar, me parece que suena más bonito el
Camila, “Cami, ven acá, vez a hacerme un mandao a la tienda” (Se ríe con
ternura) “ya voy papi”(lo dice con voz de niño y nuevamente se ríe con
ternura).
T. Tú ni siquiera has pensado en la posibilidad que sea un hombre.
R. (Me mira sorprendido, como cayendo en cuenta, vacila en su mirada, mira
hacia los lados, no sabe qué responderme, se desestabiliza un poco en su
rostro, responde con calma) Lo que pasa es que viejo, nosotros ya tenemos
prácticamente todo comprado para niña. La cunita, la ropita…
T. ¿Y qué pasa?
R. Yo había pensado en mandarle eso a mi hermano, pero… tú sabes que ya
uno había conseguido todo con el cariño, las mejores cositas…
T. ¿Cuánto te pudo haber costado eso?, pongámosle por caro dos millones
de pesos, no creo que eso sea una razón tampoco. Eso es una resistencia tuya
grandísima a no querer que la criaturita que venga sea otra personita,
quisieras que fuera la misma Juliana.

Es tal la negación de Ramiro que por su cabeza no estaba en lo absoluto la

posibilidad que sus planes no se dieran como él los había organizado, para él tenía que ser
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 149

una niña la próxima en nacer, para él tenía que ser nuevamente esa Juliana, que a última

hora decidió cambiarle de nombre: Camila, pero en su mente ella es concebida como

Juliana. El estado extremo de su negación lo lleva a anular radicalmente otra identidad, otra

persona no puede nacer, no es posible en su negación, tendrá que ser la misma Juliana,

porque él aún mantiene en su inconsciente la no elaboración de su duelo, para él será más

sencillo llenar el vacío del dolor con Juliana en el cuerpo ajeno de Camila. Vemos que la

negación ya no es un “pajazo mental” es toda una realidad que él ha venido construyendo

para negar cualquier dolor. Ante la posibilidad de que pueda ser un varón se desestabiliza,

no sabe qué hacer, esto se sale de sus planes, un niño no podría reemplazar a Juliana, un

niño implicaría tener que elaborar el dolor de Juliana de otra forma y él no está en

condiciones psíquicas para ni siquiera, intentarlo.

Suele ocurrir en este tipo de pacientes un acentuado efecto de la huella de los

padres, el paciente está inconscientemente identificado con esos padres internos que son

quienes han venido organizando su psiquismo. Por eso el material que sigue hablará de esos

padres ya no como fueron con ellos en el pasado, sino como transferencialmente aparecen,

sobretodo en la modalidad en la que ellos escuchan las interpretaciones. Lo anterior hace

referencia a lo que Haidée Faimberg (2005) llama una identificación alienante o clivada al

yo, en la medida en que su causa se encuentra parcialmente en la historia del otro.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 150

F. LA TRANSMISIÓN ENTRE GENERACIONES

El otro es borrado en lo que dice y hace, un modelo del padre que se repite.

Ramiro fue muy insistente en una pregunta que me hizo en repetidas ocasiones a lo

largo de varias sesiones de trabajo, se trataba que yo le diera un diagnóstico de lo que yo

veía en él. Yo le expuse lo que había visto en él y lo que trabajaríamos a lo largo del

tratamiento, pero para Ramiro parecía que yo nunca le hubiera dicho algo al respecto. Es

como si me hubiera borrado totalmente.

R. Marica hace ya varios años otra cosa que ahora me acuerdo, mi mamá me
dijo, bueno yo preguntándole que si como se sentía, ella me contestó: “mijito
yo hace ya como tres años que me siento tan dichosa, tan feliz, que yo nunca
en la vida me había sentido así” marica eso a mí me llegó tan duro, de
verdad que sentí tanta satisfacción de escucharla así, que es indescriptible
esto, eso que ella me dijo era porque yo en todos esos años que ella me dice
yo ya había empezado a mandarle mensualmente, yo era el que ya sostenía la
casa, la familia.
T. Agradeces también tú este reconocimiento de tu mamá.
R. Si, me complace tenerla feliz, que se sienta así como me lo dijo, es bonito.
T. (En este momento corroboro una vez más que él inconscientemente
excluye al papá, nunca habla de él como de su madre, creí pertinente que ya
era hora de preguntarlo) ¿Ramiro y cuando llamas también hablas con tu
papá?
R. Si yo hablo también con él, pero es que él me saca la piedra, de pronto así
es como: “¿Cómo?, no te escucho mijo, ¿cómo, cómo?, aló” y entonces yo
repito otra vez, y me da como piedra, eche yo le digo acabo de hablar con mi
mamá y ella escucha perfectamente, no es el teléfono…

Ramiro la primera vez que me hace la pregunta de lo que yo he podido ver en él

como psicólogo, lo hace en un momento muy cercano al inicio del tratamiento, esto

demuestra un estado mental de mucha preocupación por sí mismo, quiere saber qué pasa

con él, que es eso que yo he podido ver en él. Pensé en que se trataba de una curiosidad
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 151

muy natural por parte de él, en ese momento no me había detenido a pensar en qué le

podría decir yo, aguardé para una próxima sesión explicarle lo que se trabajaría en sesión.

Cuando llega la tercera sesión, soy yo quien al momento del cierre de la misma, le

recuerdo su pregunta y le hablo de los dos temas que hasta ahora había podido observar y

que yo consideraba pertinentes para trabajar.

A la altura de la sexta sesión, Ramiro me vuelve a preguntar que si “de toda la

cháchara que hablábamos” yo qué analizaba, yo qué veía. Yo me sorprendo y a la vez me

sentí defraudado con la pregunta, porque era como si estuviéramos haciendo nada todo el

tiempo que había transcurrido. En ese momento me sentí como que el objeto terapeuta era

ignorado en su totalidad y que por más que yo hiciera esfuerzos, era un trabajo en vano.

Cuando llega la décima sesión el me cuenta algo que en ese momento entendí como

esa falla narcisista que él repetía del padre. Ramiro hace referencia de cómo es una llamada

típica del papá cuando le pide que pase al teléfono: “…él me saca la piedra, de pronto así

es como: “¿cómo?, no te escucho mijo, ¿cómo, cómo?, aló” y entonces yo repito otra vez,

y me da como piedra…” Yo me percaté que esa rabia y esa piedra era lo que yo sentía

cuando a través de sus continuas demandas de diagnóstico, me indicaban que lo vivido en

la terapia era un tiempo muerto para él, yo no existía, él no me escuchaba, me ignoraba.

Las asociaciones que hacía inmediatamente al yo responder a su pregunta, eran

completamente ajenas a un vínculo emocional o a una demostración de alianza terapéutica:

“¿Y qué a donde estuviste esta semana?”, “Pero de toda la mierda que hablamos yo pienso

que al final me vas a salir con culo dictamen bien hijueputa”, “Eche que no me dices na, ya

llevamos varias sesiones y no me has dicho na”. El terapeuta al igual que él como hijo, no
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 152

es escuchado. El narcisismo de creer que se es único, no se puede escuchar al otro. No se

puede pensar esto, muy seguramente el padre no tuvo un lugar para sus objetos primarios,

por eso él tampoco me escucha a mí. En las cadenas generacionales esto se va a repetir.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 153

IV. DISCUSIÓN

1. Algunas reflexiones teóricas.

a. Heridas narcisistas tempranas

En los tres pacientes se pudo confirmar que se habían presentado fallas narcisistas

desde su temprana infancia. Blanca inicia su tratamiento psicoterapéutico con una queja

constante por el maltrato físico y psicológico al que fue sometida toda su vida por el padre

y por la complicidad de maltrato, humillación y menosprecio de la madre. Lina, no puede

tolerar el provenir de una familia disfuncional en la que tanto el padre como la madre la

desilusionaron, aunque no hubo maltrato físico hubo un déficit en la contención de sus

necesidades emocionales; esto lo ocasiona la desprotección por parte de las dos figuras

paternas: el padre sumido en las drogas y el alcohol y la madre en el maltrato

proporcionado por el esposo, el padre de Lina. Ramiro exalta la labor de contención que ha

tenido la madre con él a lo largo de toda su vida, pero también reconoce el gran vacío de

abandono e indiferencia por parte del padre, hecho que se ha manifestado de manera

constante a lo largo de toda la vida de Ramiro. Sólo Blanca y Ramiro eran plenamente

conscientes que en ellos hubo esa falla, pues ellos la exponían en sus relatos y sabían hasta

donde sus padres fueron ese sostén necesario, pero también sabían en qué momentos ellos

no lo fueron; cuándo más los necesitaron, no comprendieron estas necesidades que se

dibujaban en sus ojos, como en un pedido de amor y protección. Para Grinberg (1991) en

“Carta a Sigmund Freud acerca de Introducción al Narcisismo” cuando ocurre una

pérdida del objeto y de los aspectos yoicos proyectados, puede acarrear un sentimiento
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 154

depresivo que da lugar al fracaso del amor hacia sí mismo o amor narcisista, y se acompaña

de sentimiento de carencia, desamparo, caída de la autoestima, configurando así una

“herida narcisista”.

En Ramiro la figura continente y especialmente constante, en presencia, fue la

madre, con respecto a esto Klein (1959) dice que el bebé no sólo espera alimento de la

madre, sino que también desea amor y comprensión. En las primeras etapas, el amor y la

comprensión se expresan a través del manejo del niño por la madre y llevan a cierta

unicidad inconsciente, basada en el hecho de que el inconsciente de la madre y el niño están

en estrecha interrelación. La sensación resultante de sentirse comprendido y amado por la

madre subyace a la primera, y fundamental relación de la vida: la relación con la madre.

Aún hoy Ramiro sabe y expone con frecuencia esa conexión que siempre existió con su

madre, incluso en los peores momentos económicos cuando él se fue a estudiar su carrera a

otra ciudad muy lejos de su ciudad natal, la madre hacía hasta lo imposible por enviarle el

dinero que él necesitaría, él valora que ella no tenía de donde costearle su estadía, pero

desde su oficio más humilde, lograba reunir el dinero para él todos los meses. Esto unido al

afecto en cada encuentro con ella en las vacaciones cuando él regresaba, esa función

continente de esperarlo cada semestre a su regreso, esa es la madre “suficientemente buena”

que Ramiro tiene introyectada dentro de sí.

La adecuada función materna en Ramiro, se enfrenta a la ausencia emocional del

padre en la vida de Ramiro. El padre a pesar de vivir todo el tiempo con la madre, los

hermanos y Ramiro, siempre ha estado ausente y distante en cariño, comprensión y

contención hacia Ramiro, ha fallado incluso, en el reconocimiento como la figura del hijo
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 155

que él es; el padre no le dio a Ramiro ese lugar de hijo, el afecto faltó. Era frecuente en

Ramiro un discurso muy desproporcionado en amor a los padres, la balanza del afecto y el

reconocimiento era todo el tiempo más inclinada hacia la madre. Ramiro se desbordaba en

comentarios y anécdotas buenas de la madre, pero las anécdotas del padre, esas otras

historias eran silenciadas. Sólo al ser indagadas por el terapeuta, es cuando Ramiro empieza

a referir eso que inconscientemente excluía; el dolor aún se percibe, hay un marcado

resentimiento con el padre por la figura que no fue. Unido a esto, el padre aún siendo

Ramiro adulto, le hacía desprecios en los momentos más significativos para él; como lo

fueron por ejemplo la partida de su hogar para irse a estudiar a otra ciudad muy lejos del

hogar de los padres, hogar al que nunca más regresó a vivir. En este momento tan crucial

para su vida, Ramiro percibe que su padre no le importó el valor sentimental que esto

representaba para él. El padre decide irse esa tarde para la calle a tomar cerveza y Ramiro

lo buscó por el barrio hasta que pudo constatar que evidentemente el padre no iba a

acompañarlo para despedirlo. El suceso era más dramático cuando Ramiro regresaba de

vacaciones de la universidad para reencontrarse con sus progenitores. El padre una vez

sabía que Ramiro ya regresaba y que debía buscar el dinero para los pasajes, él se resistía

por no tener como encontrar ese dinero, y entonces le preguntaba: “¿si se tenía que

devolver (tan rápido) entonces a qué venía?”; esto produce en Ramiro un resentimiento

imborrable, fueron palabras y detalles que quedaron como una mancha de dolor. Pero el

dolor ya estaba registrado con la falta de cariño hacia él y su madre. Este padre le es infiel a

la esposa, tuvo muchos hijos por fuera, y siendo Ramiro un adolescente, le conoció una

amante, hecho que su madre ignoraba. Mc Dougall (1989) explica que cuando el padre

desempeña un papel sin relieve en el mundo interno del sujeto, y se representa únicamente

como alguien indiferente al bienestar de su hijo, tales pacientes se convierten en “padres


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 156

terribles” para sí mismos y tienden, durante toda su vida, a buscar en los demás (o en

sustancias adictivas) la solución a su desamparo y la reparación de su indecible sentimiento

de herida. Todos estos factores contribuyen a alterar su sentimiento de identidad y les hacen

vivir momentos donde la distinción entre ellos mismos y los demás se vuelve borrosa. Este

estado psíquico favorece la persistencia de angustias de tipo psicótico (no reconocidas

conscientemente) en torno a su integridad corporal y psíquica, y pueden eventualmente

exacerbar, entre otras cosas, su vulnerabilidad psicosomática.

En cuanto a Blanca estaba muy claro que su padre fue una figura con un afecto

completamente negativo para ella, ya lo hemos dicho que fue una fuente desbordante de

maltrato físico y psicológico durante toda su vida, en su mundo interno el objeto padre es

un “padre terrible” en palabras de Mc Dougall. Por eso para Blanca es necesario suplir ese

vacío con los otros, en su caso se aferró mucho a ese hermano por parte de padre que la

acompañó en sus primeros años de vida, pero la muerte lo sorprendió, dejando a Blanca a

muy temprana edad, con una tarea muy difícil de continuar sola, por eso tiende a esperar

mucho más de su amiga Paola quien, aunque presta en ocasiones esta figura de contención

del dolor, Blanca siente que esto no es constante siempre como ella lo necesita. Por eso en

ocasiones sumida en la soledad y la tristeza, busca refugio en su soledad y muestra cierta

predisposición por exacerbar su vulnerabilidad psicosomática, siente que quedándose por

mucho tiempo en la cama al despertarse y el no querer desayunar, lo hace por “no estar de

acuerdo con su metabolismo funcionando, por ese consumo de energía”; una angustia

psicótica que manifiesta de manera muy natural, esta ha terminado en una respuesta

psicosomática de estreñimiento. Blanca no se ha refugiado en las sustancias adictivas, como

lo sugiere Mc Dougall que podría presentarse en este tipo de pacientes, pero ella en busca
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 157

de poder subsanar un poco, en palabras de Mc Dougall; ese sentimiento de desamparo y

poder reparar su indecible sentimiento de herida, intentó refugiarse en la droga, “intentó

probar y llegó muy cerca al jíbaro que podía vendérsela”, pero ella en su afán sacó un

espacio de tiempo para pensar en las consecuencias que esto le ocasionaría, en ese

momento Blanca lo que “buscaba era algo más letal”, Blanca quería morir, suicidarse, dado

que no encontraba ni en su padre y ni en su madre esas figuras que la ayudaran a soportar

sus múltiples dolores.

En sus quejas refería que su madre no quería al padre de Blanca: “uno se daba

cuenta que mi mamá no lo quería a él, el que estaba como enamorado era mi papá, cuando

él se le acercaba para abrazarla o algo así, ella se le quitaba, se iba, siempre era igual”.

Blanca percibía desde niña que no había una relación sólida en el amor entre estos dos

padres, y que a su vez tampoco le brindaban amor a ella, por un lado Blanca resiente mucho

más los estados de no afecto, del desprecio, la humillación y el maltrato del padre. Aunque

de la madre refiere menos, estos si ocurrían y eran tan dolorosos como los del padre, ella

también los guarda en su memoria, ejemplos como el siguiente eran evidencias que esto

ocurría de una forma menos agresiva, pero igual de inadecuada para el estado mental de

Blanca: “me encerraba a llorar en un cuarto cuando habían visitas y podía escuchar a mi

mamá quejarse de mí: “pero es que mire Blanca como la vino a embarrar”…”; la madre se

refería al hecho que Blanca hubiera sido madre soltera. Otro de los detalles es que la madre

siempre la consideró a ella como una niña anormal, por su malformación congénita

(microtia) de su oído y cuando Blanca quería acceder a un curso de refuerzo académico en

un reconocido instituto para la enseñanza, Blanca recibía respuestas como: “usted no

porque está muy pequeña para eso”; lo que la madre veía no era su edad, usaba esto como
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 158

un pretexto para poder excluirla y discriminarla por su condición física, como una niña no

pequeña, sino relegada por su supuesta anormalidad. El percibir estos rechazos era muy

doloroso, sentirse despreciada al notar que para su hermana si había matrícula para estos

cursos y todos los que ella pidiera.

Lina niega todo el tiempo que sus padres hayan sido unas figuras fuentes de

maltrato o abandono en el cariño y protección para ella. Ella escinde a un padre alcohólico,

adicto a las sustancias psicoactivantes, maltratador físico de su madre y de la hermana de

Lina, en un padre ideal que “siempre fue muy afectuoso con ella”. Es más difícil la labor

terapéutica cuando estos mecanismos de defensa han estado así de arraigados, hasta el

punto que la persona no sufre el dolor que esto ocasiona, porque han sobrevivido por medio

de un escudo protector narcisista que les ha permitido posponer el dolor. En cuanto a la

madre, “ella no tiene quejas”, desde que Lina era niña fue una “madre incondicional,

cariñosa afectuosa, muy pendiente de ella…”, pero esta madre ideal en ocasiones se viene

al piso cuando ocurren detalles en los que Lina revive ese resentimiento guardado y

negado, esto ocurre en la actualidad cuando la madre le hace desplantes a Lina, en los que

le evidencia que definitivamente ella tal vez por su sufrimiento de infancia al no haber

tenido unos buenos padres, y por el sufrimiento que le proporcionaba el padre de Lina, no

tenía un espacio psíquico para ofrecerle a Lina todo el afecto y la comprensión que ella

necesitaba como niña. Lina siempre ha percibido que su mamá “siempre ha sido más

especial con la gente de afuera que con nosotros que somos sus hijos”, esto aún ocurre y es

una situación que la indigna profundamente, hasta el punto que se torna agresiva con ella, y

la insulta. Lina decía al inicio del tratamiento: “el mundo de mis papás era un caos, pero tú

sabes que uno de niño no ve esas cosas, uno ahora es que viene a reflexionar y sí, era un
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 159

caos total, peleas todo el tiempo, mi papá borracho acostado en el corredor del vecino, la

niña del vecino no podía salir a jugar en el antejardín porque había un borracho en el

suelo…” La madre valida la figura del esposo maltratador, en una ocasión rompe esta

relación tormentosa con él y huye con sus dos hijas hacia otra ciudad, pero con el tiempo el

caos del padre vuelve al hogar en el que ya estaban emocionalmente más estables, más

tranquilas; la madre de Lina lo manda a buscar y se reconcilian, el maltrato, las agresiones,

los “showcitos” a terceros por la condición de la droga, vuelven, sumiendo a Lina y a la

madre en el dolor y la vergüenza pública. En este caso, tanto para Blanca como para Lina el

objeto materno no ha sido el ideal, un objeto que pueda cumplir con la satisfacción de las

necesidades de ellas desde niñas, debido a esta carencia en la que la madre no pudo

responder adecuadamente a esas necesidades de afecto, es cuando se instaura una

organización psíquica y el desarrollo de un narcisismo no sano. Esto coincide con lo que

Grinberg (1991) dice: a la función original y continua que cumple la madre, como agente

de satisfacción de las necesidades del niño, le agregamos la de responder a sus afectos y

organizar sus respuestas, y que por medio de esta actuación es que la madre puede dotar de

significado a los afectos y comportamientos del niño. Cuando la madre responde de manera

adecuada ante dichas necesidades del niño, se podrá mitigar la intensidad persecutoria de

los afectos del niño, favorecer el crecimiento de la mente y de su organización psíquica y el

desarrollo de un narcisismo sano.

Los tres pacientes: Blanca, Lina y Ramiro coinciden en un marcado resentimiento

hacia sus objetos primarios: Blanca está resentida con su padre y con su madre. Aún hoy

llora con mucho dolor y resentimiento eso que ha tenido que sufrir toda su vida. Lina se ha

ido percatando (como ella misma lo dice) que “me he dado cuenta que tengo resentimientos
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 160

guardados con mi mamá”. Ramiro, comparte los sentimientos que resiente de su padre por

su ausencia e indiferencia con él, por sentir que no ocupó ese lugar de hijo para su padre,

por no sentir su afecto. Muy relacionado con este tema, traemos a colación lo siguiente: los

traumas narcisistas aparecen a una edad temprana, sucumben a la amnesia infantil y se

relacionan con impresiones de naturaleza sexual y agresiva y sin duda también con heridas

tempranas del yo, generadoras de mortificaciones narcisistas. Provienen de un fracaso

general de la madre para contrarrestar el desvalimiento infantil mediante la catexia

narcisista y objetal del recién nacido y la posibilidad de relacionar su aparato psíquico con

el del niño. Además de crear una gran susceptibilidad a traumas posteriores de todo tipo, es

probable que estas condiciones, entre otras cosas, perturben en alto grado las relación entre

la agresión y la sexualidad, por un lado, y con el narcisismo por el otro, de modo que la

sexualidad se convierta en el medio fundamental por el cual se preserve el auto-respeto en

una victoria triunfal llena de odio al objeto primario Chasserguet-Smirgel, (citado en

Kanciper, 2010). Lo que se puede observar es que en los tres este resentimiento ha

repercutido en su narcisismo, ha habido un afán de rescatar ese psiquismo en cada uno de

ellos, por eso se ha perpetuado esta forma rencorosa en una forma de exteriorización de la

incapacidad de poder elaborar el duelo dejado por los objetos primarios internalizados por

los tres, trayendo a Kanciper nuevamente, esto correspondería a decir: “La vivencia del

tiempo sostenida por el poder del rencor es la permanencia de un rumiar indigesto de una

afrenta que no cesa, expresión de un duelo que no se logra procesar (…) la imposibilidad de

llevar a cabo un proceso de duelo podría vincularse con la reanimación, en estos pacientes

del mecanismo defensivo de la desmentida de la percepción de la realidad y, a la vez, con la

creación de otra realidad sustitutiva, que da por resultado una escisión intrasistémica en el

yo del sujeto resentido y remordido”. En los tres pacientes puede verse esto que Kanciper
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 161

(2010) menciona. En Blanca la desmentida de la percepción de la realidad se da al volver

intrapsíquico el modelo de objeto malo, para ella es el objeto ya introyectado, por eso busca

en los objetos externos estas cualidades, porque pertenecen a su yo, son parte de ella. En

Lina eso malo que no le gusta de ella, tiene que ponerlo en el otro, por eso se adhiere a los

objetos que tienen estas características, para poder tenerlo disponible y acusarle de estas

cualidades que no puede ver en ella en medio de su self grandioso que ella misma ha

creado en un intento por sobrevivir psíquicamente al malestar por la falla narcisista

instaurada. Ramiro distorsiona esta realidad de no poder tolerar el dolor por el objeto-hija

perdido a una causa que para él se debe única y exclusivamente a la incapacidad del objeto

amoroso esposa por no saber cuidar, por no cumplir eso que él omnipotentemente espera

que se dé, porque él cree controlarlo todo desde su soberanía narcisista: que cuide al bebé,

que no sienta dolor psíquico, que no llore, que sea fuerte, que le obedezca, que sea más

independiente, que no le frene sus ideas etc.

b. Las cualidades de los objetos y las cualidades del self

Para Klein (1959) el bebé introyecta a la madre como un objeto bueno y seguro y

esto será un elemento de fuerza para el yo. En Ramiro, Blanca y Lina esto no se pudo dar,

porque las experiencias de desamparo primaron sobre las vivencias protectoras. En cambio

se instaló dentro de ellos un objeto inadecuado o malo. Como afirma Klein, una fuerte

identificación con la madre buena facilita la identificación con un padre bueno y posterior a

esto con otras figuras amigas. Esto quiere decir que si en su defecto se instala un objeto

malo o inadecuado todas las relaciones estarán teñidas de este sentimiento de tener un

objeto inadecuado. Como resultado, el mundo interno de los tres pacientes contiene objetos
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 162

inadecuados que corresponden con esos objetos externos que no respondieron a las

necesidades de contención y amor que cada uno de ellos necesitó recibir. Los pacientes que

sufrieron heridas narcisistas no pueden sentir la fortaleza que da el objeto bueno porque

éste no se pudo instalar en el mundo interior, son personas frágiles y vulnerables que en

muchas ocasiones muestran una coraza caracterial defensiva y omnipotente, como en el

caso de Ramiro y de Lina.

Klein (1959) afirma que una fuerte identificación con la madre buena facilita la

identificación con un padre bueno. De esta manera el mundo interno llega a contener

objetos y sentimientos predominantemente buenos, y el niño siente que esos objetos buenos

responden a su amor. Se forma así una personalidad estable que puede tener hacia otras

personas sentimientos de cordialidad y simpatía. De la buena relación entre los padres, y

entre estos y el niño, depende una feliz atmósfera psíquica que asegure el surgimiento de

personalidades integradas, que ante los conflictos puedan enfrentarlos y elaborarlos en

compañía de los buenos objetos internos.

Para Blanca ninguna de los dos objetos primarios se instauró como objeto bueno, en

ella quedaron introyectados las características malas de los objetos primarios, por eso hoy

se adhiere a lo malo y ella es el padre en su actuar; se adhiere a alguien con características

malvadas, como lo fue el jefe de un trabajo que consiguió. Esa es también una razón por la

que hoy se burla de un anciano con capacidad disminuida, como si menospreciara este

estado, el mismo estado de ella, se burla y se desprecia a sí misma con este gesto de burla.

La compasión no parece estar presente en su mente ni hacia ella ni hacia los otros. En Lina,

los objetos primarios no se instalaron de manera apropiada, el objeto primario madre, no le


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 163

imprimió seguridad por sus constantes contradicciones, hoy Lina encuentra en figuras

externas esa ambivalencia en algunas mujeres; por un lado una jefe de un área en su

trabajo, área a la que ella le debe rendir informes y con la que debe tener interacción por

motivos de trabajo, Lina se queja de esta mujer por una constante contradicción en

decisiones que toma y que ponen a Lina en jaque ante la incertidumbre de lo que decide,

Lina recalca esta contradicción: “se dice una cosa y después se hace otra”, es el mismo

modelo psíquico de la madre, que Lina ha resentido siempre, esa es su queja. Ramiro al

igual que Blanca, utiliza la burla, él muestra el rechazo del padre que no le dio el soporte

que él necesitó: la burla es expresada hacia ambos padres de manera despectiva, mostrando

a su vez un self desvalorizado (soy hijo de “Aurelio Ramírez” y “Hortensia Páez” de Lorica

-se ríe-). La relación con el objeto amoroso es un conflicto total, llegándose a no diferenciar

el uno del otro; Ramiro sólo ve en el objeto esposa un cúmulo de defectos que no puede

tolerar, pero se mantiene adherido a ella para poder culpabilizarla de esas características

negativas que él no tolera de sí mismo. Ramiro encontró dos figuras buenas a quien ha

expresado todo su afecto: su madre y un hermano por parte del padre: La madre para él

suplió de muy buena forma las necesidades emocionales en Ramiro, su afecto hoy es mayor

por ella que por su padre, introyectó de su hermano un gran afecto, pero éste murió cuando

Ramiro tenía 17 años. Pero esa unión tan estrecha se convierte en un elemento que lo

convierte en el “rey del mundo” al cual todos deben responder cumpliendo sus deseos.

Freud dice que la persona afectada por la pérdida no tiene conciencia de lo que ha

perdido, estos pacientes no tienen conciencia de haber perdido al objeto bueno porque el

sentimiento de alteridad no se instaló. La indiferenciación entre el self y el objeto los

acompaña. Ellos no se sintieron contenidos por el objeto primario por lo tanto no tienen un
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 164

espacio interior que pueda contener sus emociones. En cambio, hacen una identificación

adhesiva con el objeto; se adhieren a lo que ellos sienten es un objeto malo, esto aparece en

el material clínico. La identificación adhesiva de Ramiro con Glenda aparece con claridad

cuando Ramiro muy confundido dice que Glenda lo carga a él cuando siempre se quejó

que Glenda era una carga para él. Su confusión en la forma de expresarse muestra la

indiferenciación entre Glenda y él. Blanca a pesar de tener un padre violento y maltratador

lo busca “por arriba y por abajo”, se queda adherida a él, y a distintos objetos maltratadores

que aparecen en el espacio laboral. Lina se queja una y otra vez de Carlos su ex marido

pero no puede estar sin él, también aparece la identificación adhesiva con su compañero de

trabajo que a pesar de traicionarla varias veces ella necesita que él esté ahí. A Lina, Blanca

y Ramiro los acompañan las quejas y los reproches. Estos están dirigidos al objeto primario

pero cada uno de ellos ubica esas quejas en los objetos actuales.

2. Las dificultades para contener el dolor

Estos pacientes con heridas narcisistas tan profundas van a mostrar dificultades en

la elaboración del duelo, puesto que son estas heridas las que se tienen que elaborar, estos

pacientes no pudieron hacer el duelo por lo que les faltó, por lo que no tuvieron. Si esto no

se logra pensar, los duelos posteriores tampoco se podrán elaborar. En los tres pacientes se

cumple una constante de las mismas carencias afectivas, con el pasar del tiempo y con las

nuevas vivencias de dolor en la vida adulta, estos pacientes reviven ese dolor que alguna

vez sintieron cuando no eran contenidos por los padres. Klein (1940) al respecto dice que el

sujeto no sólo acoge dentro de sí a la persona que ha perdido (la reincorpora), sino que

también reinstala sus objetos buenos internalizados (en última instancia sus padres amados)
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 165

que se hicieron parte de su mundo interno desde las fases tempranas de su desarrollo en

adelante. Siempre que se experimenta la pérdida de la persona amada, esta experiencia

conduce a la sensación de estar destruido. Se reactiva entonces, la posición depresiva

temprana, junto con sus ansiedades, culpa, sentimiento de pérdida, y dolor derivados de la

situación frente al pecho. Entre todas estas emociones, se reavivan en las capas mentales

más profundas todos los temores de persecución. Por eso tan pronto inició el tratamiento

con estos tres pacientes, predominaba un estado profundo de tristeza en Blanca y Ramiro.

Por parte de Lina, todo parecía estar bien, en su vida todo era éxito, felicidad, ni siquiera la

separación de su esposo era un motivo por el cual entristecerse; ella no se mostraba

involucrada psíquicamente con la separación, el dolor, o el vacío. Ella se percibía tranquila,

como si ya hubiera elaborado ese duelo. Una constante búsqueda por permanecer al lado

del ex esposo y un gran estado de enajenación predominaba en su discurso, como si la

separación no hubiera pasado, como si no hubiera existido en el tiempo una brecha que

separara la experiencia matrimonial de esta pareja, porque aún seguían en la imposibilidad

de separarse el uno del otro. Lina dejaba conocer un marcado interés por recibir de Carlos

regalos que ella todo el tiempo demandaba, un aspecto que se podía pensar como

desajustado y lejos de lo real.

En la historia de la infancia de Lina, algunos aspectos en los que narra el trato de

sus padres y los reales motivos por los cuales decidió separarse de su esposo, se empieza a

desenmascarar una historia que intentaba ocultar muchas tristezas represadas, sobre todo el

gran vacío que dejó el padre. Los duelos no elaborados hacían su aparición, estos se

instauraron en su inconsciente y ahora frente al saberse separada de su ex esposo, los

intentaba negar, precisamente por la incapacidad de poder contener esa nueva experiencia
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 166

dolorosa de su vida. Lina no toleraba ser rechazada por él. Con relación a lo anterior,

Freud (1914) hace una especial diferenciación de lo que sucede en la melancolía cuando

esta puede ser una reacción frente a la pérdida de un objeto amado, pero también podría

presentarse el caso en la que esta pérdida es de naturaleza más ideal, pensemos en el caso

en el que el objeto no está realmente muerto, pero se perdió como objeto de amor, pone

como ejemplo una novia abandonada, podríamos creer discernir lo que sucedió pero no lo

que se perdió y podemos creer que la persona afectada por la pérdida puede no tener en su

conciencia lo que ha perdido, esto se da cuando quien pierde sabe a quién perdió, pero no lo

que perdió en él. La historia de Lina se torna más real, es decir, el espacio de negaciones

empieza a adquirir un sentido, en ella había un vacío muy grande para poder reconocer eso

que ella no quería sentir, el dolor impensable de la pérdida del esposo, era una realidad que

ella no toleraba contactar, por lo tanto la separación tenía que ser negada porque no toleraba

ser rechazada. Para Lina gran parte de su negación consistía en pretender ocupar ese lugar

de esposa, el sentirse otra vez la esposa de Carlos, recibir regalos de Carlos aún estando

separados. Con los regalos ella podía sentir el supuesto afecto de Carlos, era importante

para ella sentirse viva con estas manifestaciones materiales, ya que él no le daba las

afectuosas, pero ella no lo sabía. En el momento en que ella firmó el divorcio agregó que

“no había quedado del todo convencida con los acuerdos escritos ahí en el documento,

había beneficios (económicos) a los cuales para ella sería muy difícil renunciar”, aparece lo

afectivo, lo emocional puesto en lo material, es esto precisamente lo que de ella se va con

Carlos al divorciarse de él, es doloroso para ella porque está sumida en una doble

dificultad: por un lado el no poder sentir el afecto hacia Carlos y el saberse ante la renuncia

(divorcio legal) de la posibilidad de poderlo intentar; por eso lo traslada a lo económico (el

afecto-beneficio).
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 167

García Badaracco (1996) nos dice que según su manera de pensar, la problemática

que se plantea en el texto Duelo y melancolía de Freud y en el periodo de su obra tiene que

ver principalmente con la temática general de cómo los otros están en nosotros, y las

múltiples formas de la presencia de los otros en nosotros. Podemos ver que la forma como

los otros están en los pacientes, son de la misma forma como los objetos primarios han sido

introyectados dentro del mundo interno de estos tres pacientes: Lina introyectó a una madre

con dos formas diferentes; una amorosa y cuidadora que la ayudó a ponerle todas las

fuerzas a su parto complicado, y otra descuidada que la deja morir ante el sufrimiento que

le causan múltiples circunstancias de su vida, hoy Lina no tolera injusticias de este tipo en

los otros, no tolera las contradicciones de una mujer que dirige un área con la que ella tiene

que interactuar constantemente. Lina introyectó al padre con dos formas diferentes: por un

lado una persona que la descuidó a ella por estar sumido en el consumo de sustancias

psicoactivantes y el alcohol, y por otro lado introyectó una figura que en ocasiones fue

protector para ella, “cuando estaba bueno y sano”, un padre que era cariñoso y amoroso.

Hoy Lina no puede contener la desilusión que le producen los objetos cercanos: el ex

esposo es un ejemplo de alguien que posee estas dos características; por un lado es

protector con los niños, para ella él es un padre excelente, “se que en mejores manos no

podrían quedar mis hijos si yo faltara”, es un padre que está pendiente de ellos, pero por

otro lado, hay una queja constante por que Carlos no es esa persona sincera con ella porque

no le dice la verdad cuando no se puede hacer cargo de ella y de los niños, cuando no les

puede dedicar el tiempo que les dedicaba cuando era su esposo, empieza a aparecer un

Carlos descuidado, que no protege ni cuida a los niños en lo que ellos pueden y no pueden

comer, como los excesos de dulces, por ejemplo.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 168

En Lina existe una contradicción: a pesar que es ella quien propicia el final de su

matrimonio, para poder dar el primer paso a la separación, pero después que esta ocurre,

ella intenta retener a Carlos de múltiples formas: le pide los regalos y el “lugar de esposa

que nunca le dio”, ella lo quiere a su lado para poderlo concebir como el esposo de ella,

para poder negar esa separación y el hecho que él pueda concebirla como la ex esposa al

conseguir a otra pareja. Esto se puede ilustrar así: Freud (citado en García Badaracco, 1996)

decía que “la inhibición y el angostamiento del Yo expresan una entrega incondicional al

duelo que nada deja para otros propósitos y otros intereses”. Pero también puede decirse

que esta entrega incondicional al trabajo de duelo es la forma de intentar retener al objeto

del que no se puede prescindir. En el duelo la retención del objeto por vía de la psicosis

alucinatoria es la que produce una renuencia de tal intensidad que se produce un

extrañamiento de la realidad. En general la existencia del objeto perdido continúa en lo

psíquico y se va produciendo el desasimiento de la libido. En la melancolía el desasimiento

a veces parece imposible. A mi entender, se trata de un objeto ambivalente vivido como

sumamente necesitado e imprescindible para la vida mental del sujeto en cuestión. (García

Badaracco, 1996). Lina en medio de un dolor que ella no puede contactar, intenta retener

con avidez a los objetos que se intentan separar de ella, casos específicos: Carlos y el

miembro de su equipo de trabajo (Gerardo) quien a pesar de traicionarla y hacerle otras

malas pasadas, ella no quería que él se fuera de su equipo, para ella es preferible

psíquicamente retener al objeto malo, a tener que soportar el dolor de no tenerlo disponible

para ella, no puede concebirlo fuera de ella, diferente de ella, otro.

En Blanca puede verse que a quien tiene introyectados son los objetos padres malos:

ella tiene introyectada una madre que discrimina a quien tiene una limitación, Blanca se
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 169

discrimina a sí misma al burlarse del anciano que la representa a ella, en cierta forma así

como excluye al anciano con la burla, a la vez se rechaza a sí misma por su limitación

auditiva. Esto la aleja de la capacidad de poder contactarse con su dolor, nunca ha tenido

esos objetos buenos internos que la ayudaran a elaborar algún duelo, por eso no pudo

elaborar ninguno: ni su capacidad auditiva disminuida congénita, ni el rechazo y el maltrato

de sus dos padres, ni la separación forzada de su hijo. Hoy la acumulación de estos duelos

no elaborados la sumergen en una depresión profunda, que la hacen sentir impotente ante

tanto sufrimiento. Hoy Blanca se entrega incondicionalmente a su dolor, como bien lo dice

Badaracco: “dejando nada para otros propósitos y otros intereses” para Blanca era

imposible conseguir trabajo, hacerse cargo de su hijo, encargarse siquiera de ella misma,

por eso no se arreglaba, no percibía estas necesidades, su dolor consumía toda su atención.

Su forma de retener el objeto malo del padre maltratador e injusto, lo hace con el jefe que

consigue en un nuevo trabajo, ella en medio de su psicosis alucinatoria no puede ver estas

características malvadas de este hombre, tampoco puede sentir el dolor que la aterra de su

soledad, no quisiera enfrentarse a la vida de todos los días, prefiere quedarse en la cama, la

realidad de tener que comer para sobrevivir, pareciera controlarla no comiendo, como si

con esta decisión alucinatoria pudiera controlar una realidad extraña en la que ella pareciera

conocer su propia lógica. Blanca acepta una separación de su propio hijo, ahora ya no lo

puede ni siquiera ver, la hermana se lo ha llevado a los Estados Unidos, ella firma el

permiso para que esto suceda, de manera que Blanca se convierte en su propio padre: de la

misma forma en la que su padre fue abandonado por su madre, Blanca de manera

inconsciente consiente la separación de la madre y el hijo.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 170

La muerte de la hija de Ramiro despierta unas ansiedades que siempre lo han a

acompañado. Las partes infantiles de Ramiro han estado muertas dentro de sí, ni de niño, ni

de adulto contó con la aprobación del padre, sus objetos internos estaban amenazados por

siempre, la llegada de su hija era para Ramiro una esperanza de resurrección de los objetos

internos muertos en Ramiro. Pero con la repentina muerte de su hija, esta esperanza se

muere en él. En el duelo de un sujeto, indica Klein (1940), la pena por la pérdida real de la

persona amada está en gran parte aumentada, por las fantasías inconscientes de haber

perdido también los objetos “buenos” internos. Ramiro ante esta pérdida tan sorprendente,

no puede tolerar el dolor de haber perdido no sólo a su hija, sino las partes infantiles de él;

sus partes bebé.

Ramiro se profundiza en un mar de enojo y dolor por la pérdida del objeto y la

pérdida nuevamente de sus partes infantiles, unas partes en él que ya fantaseaba

resucitadas. Empieza en Ramiro una persecución psíquica que no tolera, por eso pide

ayuda, no puede contactar este dolor. Esto puede relacionarse con lo que trae Klein a

colación: de esta forma el sujeto siente que los que predominan son los objetos internos

“malos”, y que su mundo interno está en peligro de desgarrarse. En el sujeto en duelo, la

pérdida de la persona amada lo conduce hacia un impulso de reinstalar en el yo este objeto

amado perdido Freud y Abraham (citado por Klein; 1940). Ramiro ante la desesperación,

no tiene la clave para encontrar una salida de su dolor, por eso tiene que manifestarlo de

diferentes formas: traslada a su esposa todas las imposibilidades de hacer frente al dolor,

pone en ella eso que él no acepta de él mismo, se siente tan impotente como ella frente al

dolor, pero no lo tolera y por eso la tacha de todo lo negativo que pueda encontrar en ella,

la ve incapaz de elaborar la pérdida, tal cual como es su mismo estado de no elaboración.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 171

Ramiro encuentra en la burla de sus objetos primarios una forma maniaca de contrarrestar

el sentimiento de desvalorización y su gran dificultad para contactar el dolor mental.

Ramiro pretende hacer un cierre artificial y apresurado a su dolor, por eso me pide no tener

más de diez sesiones, “por el dinero que esto sumaba”, pero sumaba para él cada encuentro

en su dolor, tener que recordar el motivo que lo unía al terapeuta. Respondía con maltrato

físico y psicológico las debilidades de su esposa, esto lo alarma; como si inconscientemente

sintiera esto que dice Klein de la predominancia de los objetos internos malos que quedan

con esta clase de pacientes en duelo, y que sienten que su mundo interno está en peligro de

desgarrarse: “me he dado cuenta que me he convertido en un man que yo no era, ya me he

visto cacheteando a Glenda por sus estupideces…”.

El tiempo de trabajo psicoterapéutico con Ramiro fue muy poco, con diez sesiones

ante estos casos de duelos no elaborados en donde el narcisismo juega un papel tan

importante en el trabajo, no puede lograrse mucho. Sin embargo Ramiro iba por una buena

senda. Klein, (1940) dice que el dolor experimentado en el lento proceso del juicio de

realidad durante la labor del duelo, parece deberse en parte, no sólo a la necesidad de

renovar los vínculos con el mundo externo y así continuamente reexperimentar la pérdida,

sino al mismo tiempo y por medio de ello, reconstruir ansiosamente el mundo interno que

se siente en peligro de deterioro y desastre. El maltrato hacia Glenda cesó muy pronto, las

idas a trabajar los fines de semana en un pueblo de Colombia y cerca a Bogotá, donde lo

mandaba su empresa, eran antes una escapatoria para Ramiro, se sentía feliz de estar esos

fines de semana sin ella. Pero Ramiro empieza a no querer ir a ese pueblo, a no querer

dejarla sola, se sentía cada vez mejor con ella. Empieza a darse como una búsqueda de

consuelo entre los dos, era como si se rescataran esas partes buenas de cada uno, se las
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 172

daban en el alimento, cocinaban juntos y Ramiro halagaba las preparaciones que Glenda le

hacía, en ocasiones él también le preparaba a ella. En Ramiro parecía que sus partes bebés

muertas desde hacía mucho tiempo, y que re aparecieron con la muerte de la niña, él

intentara revivirlas. El inicio de un ritual nutritivo se da en la pareja, para alimentar y

revivir ese mundo interno muerto en cada uno, dándose la comida el uno al otro. Ramiro

estaba completamente convencido que el tener otro hijo borraría el dolor que le había

dejado la muerte de su primera hija, en medio de la búsqueda de la elaboración del dolor,

creía que esta forma abrupta era lo más eficiente, si bien él rescataba ese mundo interno con

las acciones que se mencionan, el dolor estaba ahí esperando a poderse pensar y elaborar.

En los tres pacientes podemos ver personas que no pueden tolerar las fallas de los

objetos: Blanca no tolera las fallas de su amiga Paola, Lina no tolera las fallas de esposo, ni

las fallas de una jefa de otra área, Ramiro no tolera las fallas de su esposa. Pero los tres con

estas manifestaciones de intolerancia en los otros; están a su vez manifestando el no tolerar

su propia falla. Y ninguno de los tres puede tolerar el dolor, esto se expresa de múltiples

formas: en Blanca a través de la introyección del objeto malo (el padre), se burla de sí

misma, para no tener que soportar el dolor que le ocasiona su propia situación, en Lina

negando la realidad y cubriéndose de un self grandioso desde el que cree controlar todo, y

Ramiro ejerciendo poder por la fuerza, hundiéndose en un resentimiento y rabia,

desconociendo su dolor, pero señalando el de su esposa como una fragilidad permanente,

en donde él es el fuerte y el que no se permite sufrir. El narcisismo mal instaurado en los

tres pacientes se descubre a través de su discurso: una queja constante por los objetos

externos, una inconformidad con lo que han tenido que vivir, el resentimiento que salía en

ocasiones de cada uno de ellos como una huella imborrable para su psiquismo, como el
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 173

resultado de una función continente inadecuada por parte de los objetos primarios hacia

ellos y desde siempre en sus vidas.

3. Lo transgeneracional.

Faimberg (2006) afirma que hay momentos en un análisis cuando lo insensato

adquiere sentido porque puede ligarse a experiencias vividas por las generaciones

anteriores. En el caso de la relación de Blanca con su padre, ella se entera de que el padre

fue abandonado por su madre, y que el padre conoce a su madre recién a los 18 años. El

padre ubica en Blanca el odio que esta situación de su infancia le generó, él ve en la

depresión de Blanca a su propia madre; una madre que no estuvo disponible. La venganza

contra el objeto primario probablemente adquiere fuerzas cuando él le quita el hijo a

Blanca. Blanca es como si hubiera encarnado en su propia madre. Las vivencias

narcisistas traumáticas que no se pudieron elaborar en una generación pasarán

irremediablemente a la siguiente. Como dice Faimberg: las identificaciones alienantes se

hacen presentes. Por eso Blanca en un principio no reacciona y entrega a su hijo.

Este punto es crucial en una psicoterapia, ojalá podamos estar atentos a éste tipo de

repeticiones, para que las generaciones venideras puedan librarse del maltrato y la

violencia. Como dice la autora: “En la transmisión alienante, los padres pierden la función

de garantes para el niño, se pierde el valor de la exploración de las verdades psíquicas. El

hijo queda sujetado a lo que los padres dicen o callan”. Piensa que el hijo termina siendo un

eslabón más, condenado a la repetición de una historia que no se pudo pensar. Una historia

de heridas narcisistas que al no ser pensadas estarán condenadas a un duelo difícil de


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 174

elaborar al que se unirán a lo largo de la vida, nuevos duelos que terminarán siendo

patológicos. Como dice García Badaracco: el sujeto no puede hacer o elaborar el duelo por

falta de recursos yoicos. Y esta es la consecuencia de una relación con el objeto

estructurante deficitario que no permitió el desarrollo de recursos propios, forzó a

identificaciones patógenas y mantuvo una condición previa precaria. La pérdida de objeto

según este autor, puede entonces determinar en una organización melancólica, un triunfo

maníaco o ser una oportunidad nueva como punto de partida de un cambio psíquico

profundo. Este autor dice que la pérdida pone de manifiesto una condición que termina

mostrando una profunda carencia en el sujeto. De los tres pacientes Lina muestra una

disposición especial para continuar su terapia. Sus sueños la conectan con su realidad

interna. En ella se muestra una oportunidad para llegar al cambio psíquico. Muestra que a

pesar de sus dificultades tiene fuerza vital. Ramiro en cambio, decidió tapar el duelo actual

de la hija muerta engendrando rápidamente otro hijo. Hasta pensó en ponerle al hijo el

mismo nombre de la niña muerta, el cambio de nombre se dio por la diferencia de sexos.

Ramiro no pudo continuar su terapia; no pudo hacer el duelo de sus heridas narcisistas,

tampoco pudo hacer el duelo por su hija muerta, no tuvo los recursos psíquicos para

lograrlo. Blanca tampoco pudo continuar su terapia. Con ésta última, mi inexperiencia hizo

que algunas de mis intervenciones fueran inadecuadas, tal vez esto precipitó su decisión de

interrumpir.

El padre de Blanca expresa su negación de la muerte de su esposa, es decir la madre

de Blanca, de una forma bastante particular: él celebra el cumpleaños de ella. Este hombre

cada año reúne a sus hijas y su nieto para celebrar el cumpleaños de una mujer que ya

murió, él compra torta y reza por ella junto con sus hijas, aquí hay un duelo patológico que
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 175

las hijas y el nieto están presenciando, ellos podrían, muy seguramente repetir este tipo de

actos con otras generaciones. Implícitamente deben repetir estas costumbres del padre,

como si no hubiera un espacio para la separatidad que menciona Treurniet (1991) “la

negación de la separatidad con respecto a los objetos crea la ilusión de que el objeto forma

parte del self y no se puede perder ni destruir, es por eso que la otra persona (las hijas de él

y su nieto) debe cumplir la función de una parte de la estructura de quien lo sufre (el

padre)”. Nos dice Treurniet (1991) también que “además de los conflictos intrapsíquicos

abrumadores, existen una serie de conflictos entre la persona y su medio, a estos Freud los

consideró característicos de la psicosis. Se pueden considerar dichas defensas como

similares a las psicóticas debido a que el locus del proceso defensivo se encuentra en el

vínculo con el objeto y los afectos son el medio a través del cual actúan las defensas contra

los objetos” (p. 99 ).

En el caso de Lina vemos como ha venido tratando de negar la separación de su

esposo, ella intenta seguir en el tiempo de antes cuando era su esposa, sigue demandando

regalos de él, ella se siente importante para él cuando le regala, pues siempre lo hace sin

poner resistencia, esto calma a Lina en su negación, pretendiendo así ocupar el lugar de

esposa que ya no le corresponde y que para ella es tan doloroso aceptar. Ahora el hijo de

Lina, Josué, ya ha tenido manifestaciones de esa necesidad de reconocimiento, él ahora

busca ser tenido en cuenta por sus compañeros del colegio, quiere regalar lo más costoso:

“Hace poco un niño cumplía años en el colegio, y Josué era con el cuento que le iba a

regalar una camiseta de la selección, de las originales que tú sabes que eso es caro, pero él

dele y dele con el cuentico”. Josué manifiesta haber heredado de Lina esa falla narcisista, él

busca la forma de ser tenido en cuenta en un espacio como el colegio, Lina por no haber
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 176

sido tenida en cuenta como hija por sus dos padres, no puede darle ese lugar de importancia

a Josué. El niño siente la necesidad de completar esa falla narcisista y la busca en el

reconocimiento y la importancia que le puedan dar sus compañeritos.

Ramiro por su parte expresa la falla narcisista que ahora repite compulsivamente

con un único objeto externo: el terapeuta. Él se queja del padre porque cuando Ramiro lo

llama, él no escucha lo que el hijo le dice por teléfono, esto enfurece a Ramiro, él le dice:

“eche yo acabo de hablar con mi mamá y el teléfono está bien, ella me escuchó todo lo que

le decía…” Ramiro ante el dolor que le produce que aún el padre no lo escucha, lo resiente,

le revive el dolor narcisístico de no haber sido escuchado ni contenido por el padre. Hoy en

día esto se repite con el terapeuta. Ramiro con el pasar de las sesiones, era reincidente en el

pedido de un diagnóstico, aunque los aspectos a trabajar y lo que el terapeuta veía en él ya

habían sido explicados, esto era preguntado por Ramiro como si jamás lo hubiera

escuchado. Inconscientemente él repite esa no escucha, borraba al terapeuta en lo que decía,

esto producía algo de enojo en el terapeuta, porque era como si el tiempo se perdiera,

debido a que lo dicho no era tenido en cuenta. El terapeuta experimenta la misma

frustración y enojo que siente Ramiro al no ser escuchado por su padre cuando lo llama por

teléfono. Para Faimberg (2006) los padres que ella escucha de sus pacientes son los padres

que están inscriptos en la realidad psíquica del paciente. Esto corresponde para Faimberg a

un tercer término que se sitúa entre lo dicho por el paciente y lo escuchado por el analista.

Ese mismo tercer término reaparece entre lo que el analista cree decir y lo que él

efectivamente escucha. Pero estos padres no pueden coincidir con la realidad empírica, ni

con la representación que de sus padres se hacen los pacientes. Los padres que son de

interés para Faimberg son los que toman forma en el decir del paciente, más allá de lo que
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 177

el paciente cree que los padres son. Para los tres pacientes los padres se reencarnan en ellos:

Blanca reencarna a la madre en su burla y menosprecio por la capacidad disminuida de un

anciano invidente, y reencarna al padre al aprobar la separación madre-hijo (consentir que

se vaya para Estados Unidos), de la misma forma en la que el padre lo hizo la primera vez

con ella y su hijo, cuando ella estuvo deprimida. Lina reencarna los padres con sus hijos;

Josué demuestra la carencia del afecto de Lina, el descuido por hacer de él un niño no

tenido en cuenta, importante, por eso busca en los amiguitos de colegio la aprobación y el

reconocimiento, que siente le faltan. Ramiro repite al padre en la transferencia, él no

escucha al terapeuta, lo borra, para Brenman (citado por Faimberg, 2006) la reconstrucción

sólo tiene valor terapéutico si se inscribe en el análisis de la compulsión de la repetición en

la transferencia.

4. Algunas reflexiones de técnica.

Empezaré por traer un aspecto que es muy relevante para la comprensión del trabajo

realizado con estos tres pacientes. Indudablemente el espacio terapéutico les dio y ha dado

una segunda oportunidad para poder empezar a pensar en un lugar psíquico que pudiera

poner un orden a todos esos elementos dispersos, el espacio terapéutico, la contención del

dolor sirvió de continente para lograr un mejor funcionamiento de la psique de cada uno,

una psique un poco más liberada de tantos mecanismos de defensa, que si bien lograron

salvarlos de una psicosis, no podían por siempre perpetuarlos en el duelo inelaborable.

Aunque en los tres el duelo no se ha elaborado, hay aspectos adicionales que se mejoran y

dan un pronóstico que se pudieron haber alcanzado más cosas en la psicoterapia, de haber
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 178

seguido más tiempo en ella. Cabe resaltar que quince sesiones no son un tiempo suficiente

para manejar casos de duelos no elaborados.

La primera en ser atendida y en abandonar el tratamiento una vez llega a quince

sesiones, fue Blanca. Ramiro desde muy poco tiempo de haber iniciado el tratamiento

psicoterapéutico, emitía una sentencia de finalización del tratamiento una vez llegáramos a

diez sesiones, y así lo cumplió. Surge la incógnita por esto que tienen en común estos dos

pacientes: una sed de finalización del tratamiento, un pender de un hilo que en cualquier

momento amenaza con romperse y abandonar. Freud (1920) decía que todas las dolorosas

situaciones afectivas como la pérdida del amor y el fracaso en la vida infantil dejaron tras sí

una duradera influencia del sentido del Yo como una cicatriz narcisista que, a juicio de

Freud son resucitados con gran habilidad y repetidos por los neuróticos en la transferencia,

el enfermo tiende entonces a la interrupción de la cura, aún no terminada y sabe crearse de

nuevo la impresión de desprecio. Antes nada de eso podía ser portador de placer; pero

surgiendo luego como recuerdo, hay que suponer que debería traer consigo un menor

displacer que cuando constituyó un suceso presente. La experiencia anterior de llevar al

infante tan sólo al displacer, no ha servido de nada, y su acción es repetida por imposición

obsesiva. En Blanca por ejemplo, cuando se empieza a vislumbrar esta adherencia a su jefe

con intenciones de hacerle daño, el terapeuta se apresura y le muestra el peligro que corría

al pretender seguir trabajando en ese sitio, era un hombre con las mismas cualidades del

padre. Blanca recibe de mala forma la interpretación y esto la empieza a alejar de la terapia.

Para Blanca como dice Freud, la experiencia de ser llevada al displacer o al dolor de

saberse adherida a una figura malvada como lo era este jefe y la relación que había para que

ella escogiera un jefe con estas condiciones, fue sin duda algo doloroso. Aunque la previno
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 179

de consecuencias peores, dado que ella renuncia a ese trabajo, el jefe la robó, pero se libró

de peores cosas, para ella fue doloroso que el terapeuta se lo señalara. Esto en términos de

Freud: “resucitó” lo doloroso de sus situaciones afectivas y los demás sucesos indeseados

que ya ella había vivido con sus padres, por eso ella interrumpe “la cura”, creándose a sí

misma la impresión de desprecio.

Para Blanca el jefe como objeto malo, representaba para ella eso mismo que había

pertenecido a ella toda la vida: el padre malvado, para Blanca una figura de estas era algo

natural, por eso ella no se diferenciaba de él, esta figura malvada hacía parte de su self, de

ahí que ella no quisiera perderlo, por eso para ella fue doloroso que el terapeuta le señalara

la importancia de separarse de él. Treurniet (1991) dice que la negación de la separatidad

con respecto de los objetos crea la ilusión de que el objeto forma parte del self y no se

puede separar ni destruir.

Blanca a pesar de abandonar su tratamiento cuando este sólo iniciaba, mostró ciertos

avances; su saludo empezó a ser diferente, más afectuoso, ya no tan distante, su rostro me

transmitía otra Blanca más contenta consigo misma. Estaba empeñada en conseguir trabajo,

se sentía más capaz de conseguir algo mejor, hace varios intentos en diferentes lugares,

finalmente se sale por aspectos que iban en contra a sus principios y en defensa de su

dignidad. En cierta forma fueron intentos fallidos, pero esta situación comparada con el

hecho de no conseguir nada, me hacía pensar que ella se empezaba a sentir capaz de

enfrentarse a un mundo hostil, al que ahora llegaba siendo otra más afianzada, más segura

de sí. Puso un límite al maltrato, el padre intentó otra vez maltratarla y ella fue capaz de
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 180

defenderse, lo enfrenta, “le dijo cosas que jamás en su vida le había dicho”, le instauró una

demanda y el padre no volvió a maltratarla.

Ramiro se sume en el resentimiento y la rabia por lo que le ha sucedido, por un lado

la herida narcisista de no ser tenido en cuenta con el padre, por el otro la muerte repentina

de su primera hija. Su dolor por la niña muerta era intolerable, él no lo podía elaborar, no

tenía los elementos yoicos suficientes para intentarlo, por eso tenía que valerse de otros

mecanismos que ya hemos conocido ampliamente. Su coraza narcisista la manifiesta con el

terapeuta, desde un inicio anuncia que no durará más de diez sesiones, esto demuestra su

necesidad de tener el control, era como si se confirmara a sí mismo que el terapeuta no

sabía del tiempo, el terapeuta no decía nada, yo tengo el control de mi situación, mi mente

tiene que funcionar como yo le ordene. Su esposa termina por pagar el precio de su dolor,

la esposa reunía todo lo malo que él no podía ver en él mismo: su incapacidad de afrontar el

dolor, su fragilidad que tanto odiaba. Cuando empieza a ver que el espacio terapéutico si

era un lugar para pensar en él y lo que pasaba con su dolor, es cuando más se siente

decidido a abandonarlo. Ramiro desde el inicio no quiere que los encuentros con el

terapeuta se les pusieran el nombre de sesión, desde la primera sesión era enfático en eso:

“eche pero no le pongas el rótulo”, ahí dejaba claro que lo que él quería era un amigo en la

terapia, no un terapeuta, en su narcisismo soberano, nadie podía tomar las riendas de su

dolor; sólo él lo podía hacer. De acuerdo con Rosenfeld (1987) los pacientes narcisistas

están decididos a creer que se han dado la vida a sí mismos y que son capaces de

alimentarse y cuidarse sin ayuda. Por eso cuando se enfrentan a la realidad de que dependen

del analista (quien representa a los padres, y en especial a la madre), parece que prefieren

morir, dejar de existir, negar el hecho de su nacimiento, y destruir cualquier progreso


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 181

personal y analítico o insight (que representa al niño) que hay en ellos y que ellos piensan

que ha creado el analista, quien a su vez representa a los padres. Ramiro en medio de su

soberanía narcisista tenía que seguirse demostrando que él era quien tenía que llevar a cabo

su proceso de elaboración de duelo, y opacar el trabajo del terapeuta, por eso decide llevar a

cabo su ruptura del tratamiento; por un lado para no tener que pensar en su dolor y por otro

para demostrarle al terapeuta que él no necesitaba de su ayuda. El engendrar otro hijo lo

hacía creer que podía elaborar el duelo con alguien que pudiera cubrir el espacio que dejó la

hija muerta, para Ramiro una forma de escapar del dolor era imaginar que “mi Diosito me

la devuelva en otro cuerpecito”, es decir, en medio de su omnipotencia, su próxima

descendencia tenía que ser de sexo femenino también, el terapeuta lo hace caer en cuenta de

esto, sólo así empezó a contemplar la idea del nacimiento de un varón, y así sucedió.

Ramiro dejó el tratamiento con un duelo no elaborado. Sus resistencias

contratransferencialmente orientaron más la comprensión, la no tolerancia al dolor mental

es un aspecto que enseña que el paciente decide hasta donde quiere trabajar, el paciente

necesita ir a su ritmo. Cuando el interés de la psicoterapia pierde importancia para el

paciente por otros motivos: Ramiro al engendrar su segundo hijo aceleró el proceso de

desinterés por trabajar en su dolor psíquico. El espacio terapéutico pudo haber significado

la muerte, tal vez el pensarse él, perturbaba su psique, podía él sentir que no era el

momento cuando todo era ahora felicidad. La llegada de este nuevo bebé a un ambiente de

duelos no elaborados, podría cargarlo de unos aspectos que no pertenecían a la criatura. La

psicoterapia orientó a Ramiro, a por lo menos, pensar un poco en el nombre que le

colocarían, en la posibilidad impensada por la pareja de que pudiera ser un varón, esto lo
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 182

desestabilizó, pero de ahí en adelante ya Ramiro no hablaba de la futura hija, Ramiro ahora

contemplaba la posibilidad de la llegada de un niño que él negaba.

Sin embargo, Ramiro pudo mostrar algunos aspectos que mejoraban y que él mismo

había reconocido, el trato con su mujer cambió drásticamente, ya la tenía más en cuenta,

pudo sentirse comprometido con ella en un mismo objetivo como pareja. El dolor

experimentado en el lento proceso del juicio de realidad durante la labor del duelo, parece

deberse en parte, no sólo a la necesidad de renovar los vínculos con el mundo externo y así

continuamente reexperimentar la pérdida, sino al mismo tiempo y por medio de ello,

reconstruir ansiosamente el mundo interno que se siente en peligro de deterioro y desastre.

(Klein, 1940). Esto nos indica esos primeros esbozos de Ramiro querer empezar a ser otro,

como bien lo decía: “mano ahora cuando llega el fin de semana yo pienso en esas idas (a

“Orito” Colombia en función de la compañía para la que trabaja), no me veo viajando,

quisiera poder pasar el fin de semana con Glenda, esto antes no pasaba, yo no veía la hora

de poderme ir, de escaparme todo el fin de semana sin Glenda”.

Sólo de manera gradual, obteniendo confianza en los objetos externos y en múltiples

valores, es capaz el sujeto en duelo de fortalecer su confianza en la persona amada perdida.

Sólo así puede aceptar que el objeto no fuera perfecto, sólo así puede no perder la confianza

y la fe en él, ni temer su venganza. Cuando se logra esto se ha dado un paso importante en

la labor del duelo y se lo ha vencido (Ibid, p. 357). Si bien esta confianza que él empieza a

adquirir en su objeto amoroso Glenda se empezaba a dar, el no continuar su tratamiento

pone muy seguramente un punto final a esa continuidad necesaria por la que el terapeuta

insistió, debido a que era un paso importante en su labor de duelo.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 183

En esa misma línea de pequeños esbozos de mejoría, Ramiro se empezó a sentir más

tolerante, sin pretender decir que no hubieran momentos en los que el sentimiento de no

soportar alguna cosas de ella no llegaran, por supuesto sí, pero él ahora podía pensar mejor

en eso y hacía un pare, pensaba mejor las cosas antes de decirlas. Ramiro empezó a aceptar

más la función del terapeuta, más no el amigo, en medio de su splitting forzado, esperaba,

todo el tiempo, cosas materiales de mí de los sitios a donde yo volaba por mi otro trabajo, al

final era notorio que estos pedidos se convirtieron más en un preguntar por las cosas del

terapeuta, por preocuparse un poco por lo que pasaba con él, en saber algo de su historia.

Las idas al cementerio se redujeron, al principio eran muy seguidas, pero él decía que el

desgaste emocional para él era muy grande con cada ida, él se desbordaba a llorar, pero en

las demás ocasiones comentaba que ya pensaba mejor al estar allá, se dedicaba a sentir más

a su hija, a hablarle, a dedicarle ese tiempo. Digamos que Ramiro hacía intentos de llevarla

dentro de sí como un objeto interno inseparable. Pudo empezar a hablar con Glenda de su

dolor (lo que Klein diría como “el empezar a aceptar que el objeto no fuera perfecto, sólo

así puede no perder la confianza y la fe en él, ni temer su venganza”), antes ellos no se

dejaban ver el uno al otro cuando tenían que llorar por la ausencia de la hija, Ramiro no se

lo permitía, Glenda tampoco, él “por no hacerla sufrir a ella” y él imaginaba que ella estaba

en las mismas condiciones que él: pretendiendo no hacerlo sufrir a él con su llanto. El

trabajo psicoterapéutico, aún con todas las resistencias, iba encaminado en el trabajo del

duelo, pero era mucho el camino que faltaba por transitar en el laberinto del inconsciente de

Ramiro, hasta donde él estuviera dispuesto a llegar.

Lina tiene muchos más elementos yoicos para continuar su proceso, es la única que

no ha abandonado el tratamiento, Lina tiene una mayor capacidad de contacto con su


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 184

mundo interno, por eso es la única de los tres que lleva sueños a las sesiones, ella es

creativa y recursiva, hace uso de material literario, se cuestiona más, pero establece un

mecanismo de negación en muchos contextos, esto es su funcionar psíquico, pero se

mantiene en el tratamiento. Para Rosenfeld (1987) al considerar el aspecto libidinal del

narcisismo se puede ver que la sobrevaloración del self juega un papel primordial, basado

principalmente en la idealización del self. La autoidealización se mantiene mediante

identificaciones introyectivas y proyectivas omnipotentes con objetos ideales y sus

cualidades. De tal forma que el narcisista tiene la impresión de que todo lo que es valioso

en relación con los objetos externos y el mundo exterior forma parte de él o es

omnipotentemente controlado por él. Para ella el hecho que yo sea su terapeuta hace parte

de las “cosas maravillosas que en ella se dan”, la mejoría de algunos aspectos muy mínimos

son por otras cosas: sus lecturas, sus aprendizajes en diplomados, talleres etc. pero nunca la

psicoterapia tiene un lugar de importancia para conseguirlo. Esto es importante conocerlo,

porque este tipo de pacientes todo el tiempo están subestimando el trabajo terapéutico y eso

hace parte de su omnipotencia narcisista. Este menosprecio suele darse frecuentemente, es

necesario no hacer hincapié en ello, y más bien trabajar otros aspectos con respecto al

dolor.

Lina no reconoce muy fácilmente el dolor de su infancia al no ser tenida en cuenta o

contenida, al presenciar el maltrato del padre hacia la esposa, la madre de Lina. El trabajo

con ella se ha centrado más en que ella pueda reconocer las manifestaciones y emociones

de angustia y de dolor, para ella en la mayoría de las situaciones esto es difícil, poder hacer

consciente esos aspectos en los que ella no se puede contactar con el dolor, con las

emociones, este tipo de dificultades son las que más se interpretan. Ante señalamientos de
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 185

las características negativas de la madre con ella como hija, le llegan con mucha negación y

resistencia. Las interpretaciones que recibe de mejor forma, utilizando menos sus

mecanismos de defensa son las que destacan la frecuente falta de la función continente de

ella con sus hijos, estas siento que las recibe mejor, es como si, de esas si se hiciera

responsable, pero de las otras las que se presentan con sus padres, esas no las acepta tan

bien, como si de manera inconsciente ella me dijera que eso que falla en su narcisismo,

desde su infancia, que ella no reconoce, no le perteneciera, como si se tratara de un asunto

del que ella no debería ocuparse. Treurniet (1991) nos aclara el panorama acerca de cómo

se dan este tipo de transferencias narcisistas: una parte considerable de la tarea analítica

consiste en enfrentar al paciente con las necesidades de su transferencia narcisista y la

función defensiva de su narcisismo frente a su rabia, es necesario que también se integre el

fracaso con el éxito al señalar los aspectos constructivos del fracaso del paciente, deben

descubrirse las fortalezas que subyacen a su debilidad como una imagen negativa de una

necesidad de crecimiento, que a veces debe entenderse como una necesidad de cohesión, en

lugar de envidia o necesidad de afecto (…) La interpretación que le llamamos de tipo

alentadora a menudo resulta necesaria para corregir las consecuencias de la tendencia de los

padres a darle otro nombre erróneo a los afectos. Si interpretamos como rivalidad edípica a

la necesidad de crecimiento, iniciativa, individualidad, así como el deseo de ser “diferente”,

se degradaría la búsqueda de una auto experiencia saludable, la transforma en una pulsión

parcial destructiva y ataca así el sentido que el paciente tiene en cuanto al valor de su self.

En mucha ocasiones me veía con Lina, Blanca y Ramiro haciéndoles señalamientos

o intervenciones de tipo alentadores como dice Treurniet, (1991) o mostrándoles sus

aspectos positivos y tratando de que ellos valoraran las distintas fortalezas de su self.
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 186

Nunca les interpreté la envidia. Creo que en éstos pacientes con heridas narcisistas tan

marcadas, la interpretación de la envidia hubiera ahondado más esas heridas. Coincido con

los distintos autores Bion, Winnicott, Joyce Mc. Dougall y Treurniet desde sus distintos

modelos teóricos cuando dicen que la ayuda fundamental en estos pacientes es mantener

la actitud de contención. Pienso que esta actitud de contención debe ser una herramienta

como en una cirugía de alto riesgo en donde cada corte, cada resección deben hacerse muy

prudentemente, con mucha modulación del dolor y empatía, para garantizar un pleno estado

de avance y cicatrización paulatina de la herida narcisista y una mayor adherencia al

tratamiento.

Al hablar de las dificultades que suelen presentarse ante la elaboración del duelo,

explica Freud (1914) que lo normal es que se presente un acatamiento a la realidad, esta se

produce muy lentamente y paso a paso, no puede cumplirse inmediatamente la orden,

resultando en un gran gasto de tiempo y de energía de investidura, pero mientras esto

sucede la existencia del objeto perdido continua en lo psíquico. Freud dice que no podría

fundamentar en una razón económica lo doloroso que resulta la ejecución pieza por pieza

de la orden de la realidad, pero lo que si sabe es que una vez terminado el trabajo del duelo,

el yo se vuelve otra vez libre y desinhibido. En Lina esto se da así, aunque ya empieza a

mostrar que muy esporádicamente se da cuenta de cosas que le suceden con respecto de

Carlos, como por ejemplo el percatarse que ella se niega aún a formalizar su divorcio, esto

es un proceso muy lento, porque mientras Lina intenta acatar la realidad en la que ella

definitivamente ya es una mujer separada, que ya ella no ocupa en Carlos ese lugar de

esposa que ella aún pretende; para ella la existencia del objeto perdido (Carlos) continua en

lo psíquico, esto se presenta así: Lina retoma aspectos que ya se han trabajado en sesión,
HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 187

ella parece haberlos olvidado, habla de ellos como sorprendida, es decir, cuando ella los

vive y los realiza en la realidad es cuando se entera que algo ha ocurrido, entonces lo

comenta: “Iduar me he dado cuenta que estoy reacia al divorcio, siento que me genera una

molestia, no me gusta, por más que haya firmado, siento que es como si no quisiera”, yo un

poco sorprendido le contesto: “pero ese era un tema del cual ya habíamos hablado, tú ya lo

sabías”, ella me contesta: “si, pero nunca lo había visto de una manera tan sensata”. Cuando

Lina se enfrenta a estas situaciones fuera de la sesión, es cuando realmente se percata de su

realidad, la sesión la aproxima a una primera realidad, pero en la cotidianidad, es cuando

eso inconsciente deviene consciente.

Recapitulando: cuando la madre y el entorno familiar reconoce de manera adecuada

las necesidades del niño, se podrán entonces atenuar los afectos displacenteros del bebé,

esto permitirá el desarrollo de su organización psíquica, el principio de placer dará poco a

poco lugar al principio de realidad y por ende al progreso de un narcisismo sano. Si esto no

ocurre, sobrevendrán los sentimientos de desvalimiento. Estas sensaciones por demás

dolorosas no se podrán pensar por la ausencia de un espacio interior que permita contener

estos afectos angustiosos. Por lo tanto, los mecanismos de defensa harán su entrada triunfal

como pudimos observar en Ramiro Blanca y Lina: escisión, negación, splitting forzado,

idealización, mecanismos que permiten evadir el dolor psíquico. El objeto bueno no tendrá

cabida en el mundo interior y en cambio se instalarán objetos inadecuados o malos que

van a perpetuar los sentimientos de desamparo evitando que se pueda pensar y elaborar el

duelo por lo no recibido.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 188

Entrando nuevamente en el contexto colombiano, a propósito de lo que exponíamos

en el planteamiento del problema, ¿qué pasa en nuestra sociedad?, tal vez podríamos

entender el proceso de paz como un proceso que tendrá que hacer la sociedad para perdonar

y reconciliarse. Un gran porcentaje de la población seguramente no podrá aceptar este

proceso. Muchos son los impedimentos que se presentan para que un proceso de paz pueda

llevarse a cabo. Impedimentos sociales, políticos y económicos. Me pregunto si los traumas

sufridos en la temprana infancia ocupan un lugar importante en estos procesos para poder

lograr finalmente el perdón y la reconciliación. Si como dije anteriormente, los duelos

primarios no se pudieron elaborar, el proceso no podrá evolucionar y provocará el rechazo

de gran parte de la población. Entonces, se instalará el resentimiento y la venganza en lugar

del perdón y la reconciliación.

Podríamos pensar también en la experiencia del mundial de fútbol. El fútbol puede

ser el termómetro de distintas reacciones sociales. Me llamó la atención que luego de la

derrota de Colombia frente a Brasil y con el partido de Brasil derrotado 7 a 1 por Alemania,

los noticieros de televisión mostraran avisos que decían: “Alemania le manda a preguntar a

Colombia si así está bien”. Los medios de comunicación alientan una actitud vengativa y

resentida, cuando, en cambio, se esperaría de ellos una actitud reflexiva. Me pregunto si

estas experiencias surgen constantemente en nuestra sociedad y no nos queremos dar

cuenta de ellas por todo lo primario que está en juego. Rencor, resentimiento y venganza

como lo dije anteriormente, están relacionados con experiencias tempranas de deprivación,

estas experiencias evitan que se desarrolle un narcisismo sano y que por lo tanto los duelos

se vuelvan difíciles de elaborar.


HERIDAS NARCISISTAS: UN IMPEDIMENTO PARA LA ELABORACIÓN DEL DUELO 189

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