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Proceso de gelatinización de Maca:

La maca un producto nativo de los Andes peruanos que cultiva en las altas mesetas andinas en
altitudes de hasta los 4400 m.s.n.m., contamos diferentes presentaciones finales como harina,
harina gelatinizada (premium), extracto hidroalcohólico y cápsulas.

Contamos con una moderna planta de producción que cumple rigurosos estándares de calidad
internacional (orgánica, BPM, HACCP), mostramos el procesamiento de maca gelatinizada:

Para este producto se utilizan bulbos de maca seleccionada, las ventajas de este proceso:

La maca gelatinizada tiene una mayor disolución en agua; en segundo lugar,

El proceso de gelatinización aumenta en gran medida la digestibilidad del mismo, lo que se refleja
en el alto índice de gelatinización que presenta (97% en promedio).

La persona que lo consume absorbe un mayor porcentaje de los nutrientes presentes en el producto
debido a que este polvo es mucho más digestible que la harina cruda.

La gelatinización es un proceso de desinfección y cocción para obtener un bajo nivel de humedad


manteniendo todas sus propiedades naturales.

DESCRIPCIÓN DEL PROCESO

Desinfección de los hipocotíleos de maca,

La maca picada pasa por una máquina quedando en forma de viruta.

Secado, se procede a bajar la humedad presente en el producto hasta llegar a un porcentaje


acorde al proceso.

Extrusión: Luego es llevada a otra máquina - llámese EXTRUSOR - este equipo que trabaja a altas
presiones lo que produce una temperatura adecuada que permite que los gránulos de almidón de
la maca se puedan cocer. Cuando está a una temperatura adecuada la maca se convierte en una
especie de pasta, a ese proceso se llama GELATINIZACIÓN.

Molienda se procede a la molienda, así se obtiene la Maca Gelatinizada o Instantánea.

Tamizado

El manejo cuidadoso de los parámetros de producción (presión y temperatura) permite obtener


un producto con una alta calidad, un estable y completo perfil de aminoácidos, alta solubilidad
(aprox. 96%) además que este proceso asegura.

La humanidad siempre ha procesado su comida. Procesar comida es una actividad


inequívocamente humana. Una forma de procesar la comida es cocinar. El hecho de procesar la
comida tiene tradicionalmente dos funciones: hacer la comida más digestible y preservarla
durante tiempos de escasez. Desafortunadamente, hoy en día se ha sustituido el procesamiento
artesanal por el procesamiento industrial, lo que más que incrementar, destruye los nutrientes de
la comida y hace que sea más difícil de digerir. Además, el procesamiento industrial depende de
productos que tienen un impacto negativo en nuestra salud, tales como el como el azúcar, la
harina blanca, los aceites procesados e hidrogenados, los aditivos y las vitaminas sintéticas. Un
ejemplo pertinente al respecto puede ser el proceso de extrusión al que se someten los cereales.

¿Qué es la extrusión? Los copos de cereales que tomamos para desayunar se elaboran mediante
un proceso llamado extrusión. Primero se crea con los cereales una mezcla líquida para después
depositarlos en una máquina que llamada extruder. En ella los cereales pasan por un pequeño
agujero a presión y a temperatura muy elevadas.

Dependiendo de la forma del agujero, los cereales pueden tomar las forma de pequeños círculos,
copos, formas de animales, etcétera, o bien hincharse como el arroz. Posteriormente, una cuchilla
trocea cada pequeño copo y enseguida pasa por un conducto donde se le pulveriza con una capa
de aceite y azúcar con la finalidad de que el cereal siga crujiente tras introducirlo en agua.

El proceso de extrusión destruye la mayoría de los nutrientes de los cereales, destroza los ácidos
grasos e incluso las vitaminas que se añaden al final del proceso. La producción de cereal, casi en
su totalidad, se realiza mediante este proceso y es llevada a cabo, mayoritariamente, por fábricas
asociadas a una misma compañía.

Los únicos avances que se hacen en el proceso de extrusión son aquellos que contribuyen a
reducir los costos, sin tener en cuenta las alteraciones en el contenido nutricional del producto.
Considerando la gran cantidad de gente que consume cereales, sería razonable pensar que ya se
hayan hecho estudios sobre los posibles efectos de la extrusión de cereales en animales o
humanos. Sin embargo, aún no hay estudios publicados en la literatura científica, lo cual ha
sembrado la incertidumbre respecto a los posibles efectos secundarios que a futuro nos puedan
aquejar.