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Homeopatía

Concepto
El concepto de homeopatía fue desarrollado por Samuel Christian Hahnemann en
1808, médico y químico alemán. El término homeopatía proviene del griego
hómeos (similar) y páthos (enfermedad).
Es un método terapéutico para la prevención, alivio o curación de enfermedades
utilizando medicamentos homeopáticos.
Los homeópatas elaboran los tratamientos consultando libros de referencia que se
conocen como repertorios, donde, para la elaboración de un remedio homeopático
se consideran factores como el conjunto de los síntomas de cada paciente, el
estado físico y psicológico del mismo o su historia médica y de vida
La definición aceptada en la actualidad sería “técnica terapéutica basada en una
observación clínica completa y rigurosa que conduce a la prescripción de
medicamentos homeopáticos cuyas indicaciones proceden de una farmacología
fundamentada por una constatación experimental que es la similitud”. Es por ello
que se considera que fue el primer sistema médico que trató de evidenciar de
forma sistemática los efectos de cada sustancia en el organismo.

Historia
Los homeópatas afirman que Hipócrates pudo haber originado la homeopatía
alrededor del año 400 a. C. cuando prescribió una pequeña dosis de raíz de
mandrágora para tratar la manía, sabiendo que la produce en dosis mucho más
grandes.
La historia de la Homeopatía comienza con Christian Friedrich Hahnemann, él
bautizó esta nueva forma de medicina en 1796. Su obra contiene algunas
observaciones afines a una de las nociones fundamentales de la homeopatía, el
tratamiento mediante lo semejante.
La teoría de las asignaturas de Paracelso, esta teoría señala que el Creador
habría dejado en el aspecto de las plantas indicios que permitirían al hombre
deducir sus virtudes medicinales.
Sin embargo, el que más destaca fue el doctor Hahnsemann, que fue un experto
en la preparación, uso y manejo de las sustancias medicamentosas que se
utilizaban en aquella época. Creía necesario probar las sustancias en un cuerpo
sano. Como era un conocedor de la química, de la mineralogía y de la botánica,
probó en su propio cuerpo la corteza de quina, un producto que se utilizaba para
tratar las fiebres tercias y cuartas. Al cabo de unos días le apareció un cuadro de
fiebre y, de este modo, se dio cuenta de que la misma sustancia que podía
provocar un síntoma determinado, también podía curarlo. Este es uno de los
principios en los que se basa la Homeopatía, la ley de similitud.

Así, Hahnemann comenzó a estudiar a utilizar ciertas sustancias como la


Belladona, el Arsénico (plantas originalmente tóxicas), con fines terapéuticos.
Conocía la semejanza que existía entre algunas enfermedades y los efectos
tóxicos de algunas sustancias. Por ello, administraba al enfermo la sustancia que
en experimentación había provocado un cuadro semejante al que presentaba el
paciente cuestión. Los enfermos, tras una agravación transitoria de sus síntomas,
empezaban a mejorar hasta la desaparición completa de su enfermedad.
Hahneman pensó que la agravación de la salud del paciente se debía a la
excesiva cantidad de medicamento administrado. Por ello, disminuyó
considerablemente la cantidad diluyéndolo y agitándolo vigorosamente tras cada
dilución. Así, observó que cuanto más diluido estaba el medicamento menos
empeoraba el paciente y su efecto curativo se iniciaba antes.
Describió con todo detalle la elaboración del medicamento y bautizó esta técnica
como homeopática.

Base teórica
El modelo médico clínico terapéutico homeopático se basa en 3 principios:
1. Dinamismo vital, cura los daños producidos por las enfermedades. Éstas
alteran la fuerza vital y producen síntomas. Hahnemann y los actuales
homeópatas sostienen que las enfermedades no son causadas por agentes
físicos sino por la falta de armonía en la fuerza vital. Así por ejemplo, para
los homeópatas la tuberculosis no es causada por el Bacilo de Koch sino
por un desequilibrio del espíritu.

2. Ley de similitud, lo semejante se cura con lo semejante (similia similibus


curantur). Según los homeópatas los sustancias tóxicas que producen
síntomas en alguien sano, pueden ser usados para curar a enfermos.
Debido a esto, los remedios homeopáticos se formulan en base a
sustancias capaces de provocar los mismos síntomas que se busca tratar,
sólo que como veremos a continuación, la sustancia deberá diluirse.

3. Dilución extrema, para realizar un remedio homeopático deberá seguirse un


proceso concido como dinamización o potenciación. En el mismo se parte
de la sustancia original, se la diluye progresivamente y entre cada dilución
se agita la solución (10 sacudidas contra un cuerpo elástico conocidas
como “sucusión“). Estas sacudidas, según los homeópatas, transfieren al
agua parte de la “esencia espiritual” de la sustancia original. Cualquier
parecido con la brujería o la alquimia no es pura coincidencia.
Según la homeopatía:
Cuanto más diluída está la sustancia original, más efecto homeopático
tendrá. Siguiendo las diluciones que se utilizan tradicionalmente en
homeopatía, se llega a un momento en el cual la sustancia original está tan
diluída que no se encuentra ni una sola de sus moléculas en el remedio.

BIBLIOGRAFÍA

http://www.drgen.com.ar/2010/10/homeopatia-principios-basicos/

https://cuidateplus.marca.com/bienestar/2001/08/23/breve-historia-
homeopatia-8844.html

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