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Amado Nervo

Biografía
Amado Nervo, seudónimo de Juan
Crisóstomo Ruiz de Nervo y Ordaz. Nació en Tepic el
27 de agosto de 1870 y murió en Montevideo,
Uruguay el 24 de mayo de 1919. Fue poeta y autor
de novelas y ensayos. Perteneciente al movimiento
modernista por su estilo y su época. Aunque puede
percibisre cierto misticismo, tristeza, progresivo
abandono de artificios técnicos, incluso la rima,
elegancia en ritmos y cadencias como propios del
estilo del poeta.
A la edad de nueve años muere su padre. Los
problemas económicos de la familia, un hogar
de clase media, le forzaron a dejar inconclusos
sus estudios teológicos y más tarde los de leyes.
Comenzó a ejercer el periodismo, primero en
Mazatlán y luego, en México. Sus colaboraciones
aparecieron en la Revista Azul de Manuel
Gutiérez Nájera. Fundó la Revista Moderna junto
a Jesús E. Valenzuela. Estas dos publicaciones
fueron el resultado de las ansias e impulsos
modernistas de la época.
En 1900, el diario El Imparcial lo envió como
corresponsal a la Exposición Universal de París,
donde residiría por dos años. Allí se relacionó
con Moréas, Valencia, Lugones, Verlaine, Oscar
Wilde y con Rubén Darío, con quien estableció
una fraternal amistad. Conoció a la mujer que
sería el gran amor de su vida, Ana Cecilia Luisa
Dailliez, con la que compartió su vida más de
diez años, entre 1901 y 1912. El prematuro
fallecimiento de su amada inspirará los versos
de la Amada Inmóvil, publicado póstumamente
en 1922.
Regresa a México siendo ya un poeta
consagrado. Atendió puestos docentes y
burocráticos: profesor de lengua castellana y
secretario de la embajada de México en Madrid.
Amplió su producción literaria con varias obras
más: Juana de Abisbaje, En voz baja, Serenidad,
Elevación, Ellos, Mis filosofías y Plenitud.
En 1918 le nombraron ministro plenipotenciario
en Argentina y Uruguay, el cual sería su último
cargo, pues en 1919 muere en Montevideo,
Uruguay.
Amado Nervo Obras literarias
El bachiller, novela de
juventud (1895).
Perlas negras, poesía
(1896).
Místicas, poesía (1898).
El domador de almas,
novela corta (1899).
Pascual Aguilera, novela
(1899).
Poemas, publicada en
París (1901).
El éxodo y las flores del
camino, poesía (1902).
Lira heroica, poesía
(1902).
Los jardines interiores,
poesía (1905).
Almas que pasan, prosa
(1906).
En voz baja, poesía
(1909).
Juana de Asbaje, ensayo,
biografía de Sor Juana
Inés de la Cruz (1910).
Serenidad, poesía (1912).
Mis filosofías, ensayo
(1912).
Elevación, poesía (1916).
El diablo desinteresado,
novela (1916).
Plenitud, prosa (1918).
El estanque de los lotos,
poesía (1919).
Los balcones, novela,
obra póstuma (1922).
La amada inmóvil,
poesía, obra póstuma en
cuanto a su publicación
(1922).
Estilo y técnica
Pueden reconocerse tres etapas esenciales en la
poesía de Amado Nervo:
• Un período inicial, de romanticismo ingenuo,
con abundante uso de adjetivos y expresión
enfática de sentimientos siempre tristes,
apasionados, melancólicos y suaves.
• El período modernista, el cual es el centro de
su obra poética.
• Una etapa final de simplificación, en la cual se
aparta de la retórica modernista sin
abandonarla del todo y sin esforzarse
demasiado por innovar técnicamente.

El encanto de Nervo reside en la fluidez, la


flexibilidad. Fue un hombre ecléctico y un poeta
ecléctico, pasando de una etapa a otra sin
bruscas revoluciones, sin pronunciamientos
literarios tajantes. En él se fundieron rasgos
románticos y neoclásicos en sus primeros
poemas.
No fue un poeta místico como aseguran
algunos críticos, pero quiso acercarse a la
divinidad y encontrar un apoyo en ella.
Puede reconocerse elementos budistas en
la obra de Nervo. No menciona a Buda, pero
alude a la destrucción del deseo, principio
básico del budismo, para encontrar su fuerza y
su sostén (poema “Renunciación”).
Con el pasar del tiempo irá presentando
ideas cristianas en sus últimos libros: Serenidad,
Elevación y Plenitud.
Características del modernismo en la
obra de Amado Nervo

Amado Nervo es un auténtico poeta


modernista. Puede considerarse hijo literario de
Rubén Darío. Las instituciones religiosas de su
juventud le inspiraron las páginas de sus Perlas
negras y sus Místicas (1898). Su poema A
Kempis es su poema más célebre, cuyo lirismo
no podría ya superar el poeta.
Su amor por su país, México, se intensifica
por su estancia y contactos en París: la influencia
francesa, española y latinoamericana,
influenciada por su maestro Rubén Darío y el
poeta Leopoldo Lugones, confieren a la obra de
Nervo una dirección menos mística y unas
preocupaciones menos religiosas. En esta etapa
su producción literaria muestra un exquisito
refinamiento, una indiscutible preocupación por
la perfección de la forma y el absoluto
protagonismo de la estrofa, propias del
modernismo.
Frases célebres del poeta
Amado Nervo
Poemas de Amado Nervo
Mar de la serenidad
Mis ojos se han vuelto claros
de tanto mirar el mar;
de tanto verlo; en mi vida,
las olas vienen y van,
y hay horizontes sin límites,
de severa majestad.

Mi pensamiento, antes frívolo,


de tanto mirar el mar,
se ha vuelto apasible, grave;
y es tal su profundidad.

Mis melancolías cantan.


Blandamente como el mar.
La misma canción monótona,
al mismo viejo compás…
En mi corazón enfriado
por la pena y por la edad.
Reinan la quietud y el hielo
del océano glacial…

Recogido, silencioso
esquivo y áspero está.
Como una roca perdida
en la gris inmensidad…

Sólo hay algo que no tiene


mi espíritu como el mar.
Las cóleras ya no están en mí.
Ni vientos de tempestad.

Nada me puede encolerizar.


Mar muerto, mar de mi alma…
Mar de la serenidad…
Lo más inmaterial
Me dejaste -como ibas de pasada-
lo más inmaterial que es tu mirada.

Yo te dejé -como iba tan de prisa-


lo más inmaterial, que es mi sonrisa.

Pero entre tu mirada y mi risueño


rostro quedó flotando el mismo sueño.

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