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Departamento de Psicología Validación de Constructo del cuestionario CopSoQ (ISTAS 21): una aplicación del Análisis

Departamento de Psicología

Validación de Constructo del cuestionario CopSoQ (ISTAS 21): una aplicación del

Análisis Factorial Confirmatorio usando Modelos de Ecuaciones Estructurales

Memoria para obtener la equivalencia del Título de Psicóloga

Candidata: Javiera Burgos Laborde

Profesora guía: Dra. Rosa Montaño

Profesor Co-patrocinante: Dr. Rubén Alvarado

Santiago de Chile, Diciembre 2011

DEDICATORIA

“Una vida no examinada no merece la pena ser vivida” (Sócrates)

A mi familia

AGRADECIMIENTOS

Gracias a mi tutora, la Dra. Rosa Montaño por haberme guiado siempre en éste trabajo con paciencia, constancia, calidad académica y comprensión.

Gracias al Dr. Rubén Alvarado por haberme dado la oportunidad de trabajar en su equipo.

Gracias al cuerpo académico del Magíster en Bioestadística por su calidad docente y haberme dado los instrumentos necesarios para desempeñarme como un buen profesional.

Gracias a mis compañeros de Magíster en Bioestadística: Valeria Ramírez, Rodrigo Retamal y Teresa Varela por su apoyo y amistad en todo momento.

Gracias a mi familia por el apoyo constante e incondicional de siempre.

RESUMEN

El objetivo de éste trabajo fue verificar si el modelo teórico sobre factores asociados al estrés laboral postulado por el cuestionario CoPsoQ (ISTAS21) validado en España se ajusta a la población chilena trabajadora. Se llevó a cabo la validación de constructo de la versión larga del cuestionario CoPsoQ (ISTAS21) utilizando la metodología del Análisis Factorial Confirmatorio (AFC). El estudio se llevó a cabo sobre una muestra de 1557 trabajadores representativa de la población trabajadora chilena a nivel nacional. El instrumento mostró una consistencia interna adecuada (α Cronbach >0.7) en las 4 de las 5 Dimensiones postuladas: “Exigencias Psicológicas”; “Trabajo activo y desarrollo de habilidades”; “Apoyo Social en la Empresa y Calidad de Liderazgo”; “Compensaciones”, siendo la Dimensión “Doble Presencia” la excepción. La validación de constructo de este instrumento a través de la metodología del AFC, permitió contrastar el modelo teórico propuesto a priori versus la realidad de la muestra. En este sentido, los modelos ajustados permiten concluir que en la población chilena trabajadora, el estrés laboral es una variable latente que puede ser medido a través 4 de las 5 dimensiones que mide el instrumento

ISTAS21.

ÍNDICE DE CONTENIDOS

1.

INTRODUCCIÓN

7

1.1

Algunos modelos conceptuales del origen del estrés laboral

8

1.2

El estrés laboral como rasgo latente

11

1.3

Cuestionario Psicosocial de Copenhague (CoPsoQ)

11

1.3.1

Modelo teórico postulado por el CoPsoQ (ISTAS21)

 

12

2.

JUSTIFICACIÓN

17

Relevancia en el contexto nacional

17

3.

MARCO TEÓRICO

20

3.1

Consistencia Interna de un instrumento

20

3.2

Validez

21

3.2.1 Validez de Contenido

 

22

3.2.2 Validez de criterio

22

3.2.3 Validez de constructo

23

3.3

Análisis Factorial (AF)

24

3.3.1 Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Confirmatorio (AFC)

 

24

3.3.2 Análisis

Factorial Confirmatorio (AFC)

25

3.4

Análisis Factorial Confirmatorio de segundo orden

41

3.5

AFC con Variables Categóricas

43

3.6

Correlaciones Policóricas

44

4.

OBJETIVOS

47

4.1

Objetivo general

47

4.2

Objetivos específicos

47

5.

HIPÓTESIS

48

6.

METODOLOGÍA

50

6.1

Diseño del estudio

50

6.2

Población y Muestra

50

6.3

Material

51

6.4

Plan de análisis estadístico

52

7.

RESULTADOS

55

7.1

Consistencia interna

55

7.2

Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) de segundo orden

57

7.2.1 Dimensión “Exigencias Psicológicas”

 

57

7.2.2 Dimensión “Trabajo Activo y Desarrollo de Habilidades”

60

7.2.3 Dimensión “Apoyo social en la empresa y calidad del liderazgo”

62

7.2.4

Dimensión “Compensaciones”

66

8. CONCLUSIONES Y DISCUSIÓN

69

9. BIBLIOGRAFÍA

73

ANEXO

I. Cuestionario

76

ANEXO II. Ítems en Cada Sub-Dimensión

87

ANEXO

III. Consistencia Interna Sub-dimensiones

91

ANEXO IV. Consistencia Interna Dimensiones (sin ítems eliminados)

104

ANEXO V. Sintaxis utilizadas en LISREL 8.5

112

1.

INTRODUCCIÓN Se han identificado diferentes factores que determinan un mayor riesgo de desarrollar

un trastorno mental de origen laboral. Existen ciertas condiciones del entorno físico (tales

como ruido intenso y/o persistente, temperaturas extremas, malos olores, espacios

estrechos,

etc.),

como

también

ciertas

características

psicosociales

propias

de

la

organización y de la forma en que se realiza el trabajo.

Respecto de estas últimas, actualmente existen tres modelos teóricos que son

ampliamente aceptados y para los cuales existe evidencia empírica que los sustenta.

El estrés de origen laboral es reconocido en todo el mundo como un problema

mayor tanto para la salud de los trabajadores como para las empresas e instituciones. Los

trabajadores que sufren de estrés tienen mayor riesgo de

enfermarse, se desmotivan,

son menos productivos y respetan menos las reglas de seguridad en el trabajo, lo que

trae como consecuencia que la empresa que los emplea tienda a ser menos competitiva

en el mercado (Cooper y Payne, 1988; Schnall et al., 1994).

El estrés puede surgir tanto en situaciones de trabajo como en situaciones extra-

laborales.

El estrés

laboral es el conjunto de reacciones que los empleados pueden tener

cuando se enfrentan, para cumplir con su trabajo, con exigencias y presiones que no

corresponden a su nivel de conocimiento o a sus capacidades y que, por ende, pone en

duda

su

aptitud para enfrentar

las tareas.

El

estrés puede surgir

en contextos

profesionales muy diversos, pero tiende a agudizarse cuando los empleados no se

sienten lo suficientemente apoyados por sus jefes o por sus colegas o cuando existe un

desajuste entre las demandas y exigencias del puesto de trabajo y las capacidades y

conocimientos del empleado (Elovainio et al., 2002; Karasek y Theorell, 1990; Siegrist,

1996). Este desajuste, como se ha dicho, pone en duda las capacidades del trabajador.

El estrés aparece no solamente cuando las exigencias sobrepasan las capacidades

del empleado, sino también cuando sus conocimientos y competencias no son lo

suficientemente utilizadas, lo que puede provocar igualmente un problema de estrés.

Un trabajo sano es aquel donde las presiones y exigencias están bien adaptadas a

las capacidades y recursos de los empleados, y donde sienten el apoyo de su entorno

(jefes y colegas).

Según la OMS (1986) la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y

social y no solamente la ausencia de enfermedad. Por lo tanto, un ambiente de trabajo

sano es aquel donde no solamente no hay condiciones nocivas, sino más bien donde hay

un conjunto de condiciones y factores que favorecen el bienestar del trabajador. Por ende,

según esta definición de la OMS, donde existe estrés laboral, no hay buena salud.

El estudio del estrés laboral ha llevado a desarrollar varios modelos conceptuales

que pretenden identificar los riesgos laborales para la salud mental, tales como el Modelo

de Ajuste Persona-Ambiente (French et al., 1982); el Modelo Demanda-Control (Karasek y

Theorell, 1990); el Modelo del Desequilibrio Esfuerzo-Recompensa (Siegrist, 1996); o el

de Justicia Organizacional (Elovainio et al., 2002). A continuación se explica brevemente

en qué consisten cada uno de éstos modelos.

1.1 Algunos modelos conceptuales del origen del estrés laboral

1.1.1 El modelo de Ajuste Persona-Ambiente (French et al., 1982)

Tiene como objeto la explicación del estrés a partir de la correspondencia entre las

“características de la persona” y las “características del ambiente”.

En otras palabras, el comportamiento en el trabajo depende, en gran medida, del

ajuste entre las características del individuo y las características de su puesto de trabajo.

Los resultados obtenidos en esta línea de investigación ponen de manifiesto que, en

general, los trabajadores con buen ajuste alcanzan un rendimiento superior al de los

pobremente ajustados (Dawis y Lofquist, 1984; Fritzsche et al., 1999 ).

1.1.2

El

modelo

Karasek y Theorell, 1990).

“Demanda-Control-Apoyo

social

(Johnson

y

Hall,

1988;

Postula que los efectos del trabajo, tanto en la salud como en el comportamiento,

serían el resultado de la combinación de las demandas psicológicas laborales y de las

características

estructurales

del

trabajo

relacionadas

con

decisiones y usar las propias capacidades.

la

posibilidad

de

tomar

Karasek plantea 2 dimensiones: “Demandas Psicológicas” y el “Control”. La primera

alude a las exigencias psicológicas que el trabajo implica para la persona: cantidad de

trabajo,

presión

de

tiempo,

nivel

de

atención,

interrupciones

imprevistas.

No

se

circunscriben al trabajo intelectual, sino a cualquier tipo de tarea. La segunda, por su

parte, constituye un recurso para moderar las demandas del trabajo: la dimensión

“Controlhace referencia al cómo se trabaja, y tiene dos componentes: la Autonomía y el

Desarrollo de Habilidades.

La Autonomía

es la inmediata posibilidad que tiene la persona de influenciar

decisiones relacionadas con su trabajo, es decir, la posibilidad de

controlar sus propias

actividades.

El Desarrollo de Habilidades hace referencia al grado en que el trabajo permite a la

persona desarrollar sus propias capacidades: aprendizaje, creatividad. Se trata de las

oportunidades o recursos que la organización proporciona a la persona para moderar o

tomar decisiones sobre las demandas en la planificación y ejecución del trabajo.

En 1986 el modelo de Karasek fue ampliado, introduciendo una tercera dimensión:

“Apoyo social”(Johnson y Hall, 1988). Esta dimensión hace referencia al clima social en el

lugar de trabajo, en relación con los compañeros y con los superiores.

Según este modelo, el estrés no depende tanto del hecho de tener muchas

demandas, sino más bien del no tener capacidad de control para resolverlas y de no sentir

un buen apoyo social de los compañeros de trabajo y jefes.

La diferencia con otros modelos multidimensionales del estrés radica en que aquí la

característica esencial de un ambiente de trabajo estresante es que plantee exigencias y

al mismo tiempo límite las capacidades de respuesta de la persona.

De este modo, un ambiente de trabajo estresante crea, per se, un desequilibrio

entre las demandas y las respuestas a esas demandas; este desequilibrio

estrés.

conduce al

1.1.3 El modelo del desequilibrio “esfuerzo-recompensa(Siegrist, 1996)

Se centra en el rol e importancia del trabajo remunerado, en la amplia gama de

estrés y carga en el trabajo (esfuerzo físico y psicológico), así en los

varios tipos de

recompensas

(estima,

seguridad

laboral,

salario,

promociones

dentro

del

trabajo).

Propone que los mayores niveles de estrés están asociados a situaciones laborales en las

que se exige un alto esfuerzo y se otorgan bajas recompensas a los trabajadores.

Siegrist postula que la falta de equilibrio entre "esfuerzos" y "recompensas" define

un estado de distrés que puede llevar a situaciones de tensión. Un aspecto destacable es

la

distinción

explícita

que

realiza

entre

componentes

extrínsecos

(situacionales)

e

intrínsecos (personales) del equilibrio esfuerzo-recompensa.

El modelo incluye características personales, como el “patrón específico de

afrontamiento”, que es un patrón motivacional caracterizado por un excesivo compromiso

con el trabajo y una alta necesidad de aprobación.

1.1.4 El modelo de la Justicia Organizacional (Elovainio et al., 2002)

Se refiere a las percepciones que tienen los empleados sobre lo que es justo e

injusto dentro de las organizaciones. Si los empleados creen que están siendo

tratados

con justicia, esta creencia mantendrá las actitudes positivas hacia los compañeros, los

jefes, los supervisores y la organización en general; en el caso contrario, si el empleado

percibe

que

es

tratado

injustamente,

esto

genera

tensiones,

desmotivación

y

un

sentimiento de insatisfacción(De Boer et al., 2002).

1.2 El estrés laboral como rasgo latente Los rasgos latentes representan constructos abstractos que corresponden a

conceptos, es decir, son variables hipotéticas que varían en su grado de abstracción. La

inteligencia, las actitudes raciales, la clase social y el poder son algunos ejemplos de

constructos latentes.

Los diferentes modelos expuestos en la Sección

1.1

ponen en evidencia la

naturaleza latentedel estrés laboral, siendo el estrés laboral y sus factores asociados

conceptos imposibles de medir directamente.

Poder identificar cuáles son los factores específicos que subyacen bajo el estrés

laboral ha motivado el interés por desarrollar instrumentos que permitan medirlos de la

manera más confiable y válida posible. Uno de los instrumentos desarrollados más

recientemente

es

el

Cuestionario

Psicosocial

de

Copenhaguen

(Copenhaguen

Psychosocial Questionnaire, CoPsoQ) que integra las dimensiones de los modelos

demanda - control - apoyo social (Karasek y Therorell, 1990), y el modelo del desequilibrio

esfuerzo - recompensa (Siegrist, 1996). La versión española del CoPsoQ se conoce con

el nombre de ISTAS21 (Moncada et al., 2005) y será el objeto de estudio en este trabajo.

En la siguiente sección se especifican sus características.

1.3 Cuestionario Psicosocial de Copenhague (CoPsoQ) El Cuestionario Psicosocial de Copenhague (CoPsoQ) fue desarrollado por un

equipo de investigadores del Arbejdsmiljpinstitittet (Instituto Nacional de Salud Laboral) de

Dinamarca en el año 2000 (Kristensen et al., 2005). Ha sido traducido y adaptado a

diferentes países e idiomas como Dinamarca, España, Reino Unido, Bélgica, Alemania,

Brasil, Holanda y Suecia. Un equipo del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud

(España), realizó una traducción, validación y estandarización del CoPsoQ en una

población de trabajadores de España, llamándose ISTAS21(Moncada et al., 2008;

Moncada et al., 2004).

Este cuestionario se caracteriza por ser individual y anónimo; es aplicable a cualquier

tipo de trabajo u ocupación; su énfasis es el desarrollo de acciones preventivas a través

de procesos participativos que incluyen a los trabajadores.

Ha mostrado buenos indicadores psicométricos.

Tiene tres versiones: larga (para investigación, la cual será utilizada en este trabajo),

media (para evaluación de riesgos en empresas con más de 30 trabajadores) y corta

(para empresas con menos de 30 trabajadores y para auto-evaluación).

El Marco Conceptual del Cuestionario se basa en el modelo demanda - control -

apoyo social (Johnson y Hall, 1988; Karasek y Theorell, 1990).

1.3.1 Modelo teórico postulado por el CoPsoQ (ISTAS21)

El

Cuestionario

pretende

medir

5

dimensiones

de

riesgo

psicosocial;

cada

dimensión está constituida por varias sub-dimensiones.

Cada dimensión y sub-dimensión es un Rasgo Latente, el cual es imposible de

medir directamente. Cada Rasgo Latente se mide indirectamente a partir de un conjunto

de ítems (detalles en Anexo II).

A continuación se definen las diferentes sub-dimensiones que conforman las

grandes dimensiones postuladas por este instrumento:

I. Dimensión “Exigencias Psicológicas”

Está compuesta por 5 sub-dimensiones psicosociales:

1. Exigencias psicológicas cuantitativas

Se definen a partir de la cantidad o volumen de trabajo y el tiempo disponible para

realizarlo. Si el tiempo es insuficiente, las altas exigencias se presentan como un ritmo

de trabajo rápido, imposibilidad de llevar el trabajo al día o acumulación de trabajo y

también puede tener relación con la distribución temporal irregular de las tareas.

Puede ocurrir la situación contraria, con exigencias limitadas o escasas.

2. Exigencias psicológicas cognitivas

Tratan

sobre

la

toma

de

decisiones,

tener

ideas

nuevas,

memorizar,

conocimientos y controlar muchas cosas a la vez.

3. Exigencias psicológicas emocionales

manejar

Incluyen aquellas que afectan nuestros sentimientos, sobre todo cuando requieren de

capacidad para entender la situación de otras personas que también tienen emociones

y sentimientos, que pueden transferirnos; ante ellas podemos mostrar comprensión y

compasión.

4. Exigencias psicológicas de esconder emociones

Esta exigencia afecta tanto a los sentimientos negativos como los positivos, pero en la

práctica,

se

trata

de

reacciones

emocionales

trabajadores esconden a los clientes.

5. Exigencias psicológicas sensoriales

negativas

que

el

trabajador

o

Exigencias laborales respecto a los sentidos, que representan una parte importante de

las exigencias que se nos impone en el trabajo.

Se han relacionado con síntomas

somáticos de estrés, probablemente por su relación con variables ergonómicas.

II. Dimensión Trabajo activo y desarrollo de habilidades

También está compuesta de 5 sub-dimensiones psicosociales específicas:

1. Influencia

La Influencia es tener margen de decisión, de autonomía respecto al contenido y las

condiciones de trabajo (orden, métodos a utilizar, tareas a realizar, cantidad de trabajo,

etc.).

2. Posibilidades de desarrollo en el trabajo

Se evalúa si el trabajo es fuente de oportunidades de desarrollo de las habilidades y

conocimientos de cada persona.

3. Control sobre los tiempos de trabajo

Esta dimensión complementa la de Influencia, con relación al control sobre los tiempos

a disposición del trabajador.

4. Sentido del trabajo

El hecho de ver sentido al trabajo significa poder relacionarlo con otros valores o fines

que los simplemente instrumentales (estar ocupado y obtener a cambio unos ingresos

económicos).

5. Integración en la empresa

Estrechamente

relacionada

con

la

anterior;

sin

embargo,

se

concentra

en

la

implicación de cada persona en la empresa y no en el contenido de su trabajo en sí.

III. Dimensión “Apoyo Social en la Empresa y Calidad de Liderazgo

Compuesta de 8 sub-dimensiones psicosociales:

1. Previsibilidad

Se refiere al hecho de disponer de la información adecuada, suficiente y a tiempo para

adaptarnos a los cambios que pueden afectar nuestra vida; de lo contrario aumentan

nuestros niveles de estrés

2. Claridad de rol

Esta definición tiene que ver con la definición del puesto de trabajo. Si el papel a

desempeñar no está bien definido puede ser un factor muy estresante.

3.

Conflicto de rol

Trata de las exigencias contradictorias que se presentan en el trabajo y de los

conflictos de carácter profesional o ético, cuando las exigencias de lo que hay que

hacer entran en conflicto con las normas y valores personales.

4. Calidad de liderazgo

El papel de la dirección y la importancia de la calidad de dirección para asegurar el

crecimiento personal, la motivación y el bienestar de los trabajadores. La calidad de la

dirección exhibe una clara relación con la salud de los trabajadores, especialmente la

salud mental.

5. Apoyo social de superiores

Se refiere al hecho de recibir el tipo de ayuda que se necesita y en el momento

adecuado, que proviene de los y las superiores.

6. Apoyo social de compañeros/as de trabajo

Se refiere al hecho de recibir el tipo de ayuda que se necesita y en el momento

adecuado, que proviene de los compañeros y las compañeras.

7. Posibilidades de relación social

La posibilidad de relacionarse socialmente en el trabajo constituye la vertiente

estructural del concepto de redes sociales y está fuertemente relacionado con la salud

en multitud de investigaciones.

8. Sentimiento de grupo

Se refiere a la calidad de las relaciones establecidas en el trabajo, lo que representa el

componente emocional del apoyo social.

IV. Dimensión “Compensaciones

En este caso se compone de 2 sub-dimensiones psicosociales específicas:

1. Inseguridad Laboral

Existe evidencias de que la inseguridad en el empleo, la temporalidad y, en general, la

precariedad laboral se relacionan con múltiples indicadores de salud, y se ha puesto

especialmente de manifiesto su relación con la siniestralidad laboral.

Esta dimensión

además incluye la inseguridad sobre otras condiciones de trabajo: movilidad funcional

y geográfica, cambios de la jornada y horario de trabajo, salario y forma de pago y

carrera profesional.

2.

Estima

Componente de la dimensión de compensaciones del trabajo integrante del modelo

“esfuerzo – compensaciones”.

Incluye el reconocimiento de los superiores y del

esfuerzo realizado para desempeñar el trabajo, recibir el apoyo adecuado y un trato

justo en el trabajo.

Representa una compensación psicológica obtenida de manera

suficiente o insuficiente a cambio del trabajo realizado.

V. Dimensión “Doble presencia

No se compone de sub-dimensiones. Se define como un tipo de exigencia especial,

producto de la presencia de trabajo productivo y de trabajo familiar y doméstico en

una

misma

persona,

que

determinan

exigencias

que

deben

ser

asumidas

cotidianamente en forma

sincrónica

(ambas coexisten

simultáneamente en

las

preocupaciones de la persona. Este tipo de exigencia en más frecuente entre las

mujeres, produciendo una inequidad de género. Sin embargo, cada vez es más

frecuente que los hombres también estén sometidos a esta condición.

2.

JUSTIFICACIÓN

Relevancia en el contexto nacional

Los problemas de salud mental de la población son importantes por su impacto en la

calidad de vida de las personas, sus familias y entorno, y cada vez cobran mayor

relevancia, siendo un indicador de su magnitud, el aumento sostenido de la incapacidad

laboral derivada de este tipo de trastornos. Problemática que además, se traduce en una

significativa inversión de recursos de la seguridad social.

En Chile, actualmente

se encuentra en desarrollo el Sistema Nacional de

Información en Salud Ocupacional (SINAISO, www.sinaiso.cl), proyecto liderado por el

Ministerio de Salud en conjunto con la Superintendencia de Seguridad Social. Se trata de

un conjunto de datos referentes al área de Salud Ocupacional procedentes de todos los

organismos y entidades que conforman la red de salud ocupacional del país, cuyo

procesamiento

y

análisis

permita

definir

políticas

nacionales,

planes,

programas,

actividades y recursos y orientar la toma de decisiones en la materia. Su principal objetivo

es medir y monitorear la situación de salud de los trabajadores y de las trabajadoras a

través de un sistema de Información integrado, eficiente y de amplia cobertura, tanto para

protegidos y desprotegidos de la Seguridad Social. Igualmente, vela por dar cumplimiento

a la Ley 16.744.

En Chile, la Ley 16.744 define el trastorno mental de origen laboral como un cuadro

psiquiátrico originado en el ejercicio del trabajo y como agente causal a todos aquellos

trabajos que general tensión psíquica. De esta forma, la ley reconoce el rol de las

condiciones laborales en la génesis de la enfermedad psíquica. La Neurosis Ocupacional

es la única enfermedad de origen psiquiátrico que la ley de accidentes y enfermedades

profesionales reconoce como de origen laboral. Esta enfermedad genera pérdidas y

costos económicos no sólo para el individuo, sino también para las empresas y para la

sociedad.

A éste respecto, no existe en Chile estadísticas sobre la prevalencia e indecencia de

trastornos mentales de origen laboral y el sistema SINAISO no los toma en cuenta ya que

se denuncian únicamente las enfermedades laborales comprobables físicamente, como

por ejemplo: síndrome del túnel carpiano, amputaciones por accidente laboral, sordera,

etc.

La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) define el trastorno mental

como “presencia de un comportamiento o de un grupo de síntomas identificables en la

práctica clínica, que en la mayoría de los casos se acompañan de malestar o interfieren

con la actividad del individuo” (CIE-10)

En un esfuerzo por mejorar el apoyo a la calificación del origen de las patologías, para

su adecuada cobertura por el sistema de seguridad social, en particular, del Seguro de

Salud, común o laboral, según corresponda, la Superintendencia de Seguridad Social

(SUSESO) encargó a equipo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile

(Alarcón et al., 2008, sin publicar; Alvarado et al, 2009) la “Validación y estandarización de

encuesta psicosocial en la población chilena, ISTAS 21.” Se trata de un instrumento que

ayuda en la identificación y medición del riesgo psicosocial presente en el ámbito laboral

en Chile. Es un cuestionario que no mide estrés individual ni permite hacer diagnóstico de

patología psiquiátrica.

La bibliografía encontrada respecto del ISTAS 21 en Chile indica que en una

primera

ocasión,

Alvarado

et

al.,

(2005)

realizaron

la

validación

de

contenido,

la

adaptación semántica y la estandarización de la versión media del instrumento en una

muestra de 1.087 trabajadores de servicios de la Región Metropolitana. Los autores

reportaron

haber

obtenido

una

buena

consistencia

interna

dentro

de

las

grandes

dimensiones psicosociales (con valores para el alpha de Cronbach alrededor de 0,80) y

una buena validez de criterio (correlaciones significativas de las puntuaciones obtenidas

en cada dimensión global con los puntajes para dos versiones del General Health

Questionnaire).

En el trabajo encargado por la SUSESO (Alarcón et al., 2008, sin publicar; Alvarado et

al, 2009), se aplicó la versión larga del instrumento a una muestra de trabajadores

representativa de todo Chile. Se requirió nuevamente la adaptación semántica y la

validación

de

contenido.

El

instrumento

mostró

buenas

propiedades

psicométricas

relacionadas con la consistencia interna (alpha de Cronbach mayores a 0.80), con la

validez de criterio (correlacionada con el cuestionario de calidad de vida SF-36 y el

cuestionario que mide malestar psicológico GHQ-12) y con la validez temporal test-retest

(las correlaciones fueron positivas y estadísticamente significativas).

En este contexto, el objetivo del presente trabajo es verificar si el modelo teórico

postulado

por

el

ISTAS21

validado

en

España

se

ajusta

a

la

población

chilena

económicamente activa utilizando la metodología del Análisis Factorial Confirmatorio

(AFC) dentro del marco de los modelos de ecuaciones estructurales (SEM, por sus siglas

en inglés).

3.

MARCO TEÓRICO

3.1 Consistencia Interna de un instrumento

La elaboración de un instrumento se define prioritariamente en relación a su objeto

de estudio.

En las ciencias sociales, cuando la variable de interés no es directamente

observable, se intenta estudiar ésta característica sometiendo a los sujetos participantes a

una serie de ítems que supuestamente miden directa o indirectamente la dimensión

subyacente.

Medir la consistencia interna constituye una etapa fundamental del desarrollo de

cualquier instrumento de medida. Se trata de ver en qué medida el resultado global de la

escala refleja bien las respuestas dadas a cada uno de los ítems que la componen. En

otras palabras, se trata de estudiar la consistencia interna del instrumento.

A partir de una muestra de sujetos que han respondido a cada uno de los ítems de

un instrumento, se puede comparar la varianza de cada ítem con la varianza global de la

escala, esto con el objetivo de estimar la proporción de varianza de los puntajes

verdaderos que es captada por los diferentes ítems. El índice llamado Alfa de Cronbach

(1951), es el estadístico más utilizado para estudiar la confiabilidad o consistencia interna:

Donde

s

2

i

k

k

1

 

 

1

n

i 1


2

(

s

2

i

)

s

t

2

es la varianza individual de los k ítems y

s

t

(1.1)

es la varianza total del conjunto

de ítems. Sus valores varían entre 0 y 1. Según George y Mallery (1995), el alfa de

Cronbach por debajo de 0,5 muestra un nivel de fiabilidad no aceptable; si tomara un valor

entre 0,5 y 0,6 se podría considerar como un nivel pobre; si se situara entre 0,6 y 0,7 se

estaría ante un nivel débil; entre 0,7 y 0,8 indica un nivel aceptable; en el intervalo 0,8 -

0,9 se podría calificar como de un nivel bueno, y si tomara un valor superior a 0,9 sería

excelente. Mientras más se acerque a la unidad, mejor es la consistencia interna de la

escala.

3.2

Validez

Según los estándares de la Asociación Americana de Psicología, la validez es la

consideración más importante en la evaluación de un test. El concepto se refiere a la

adecuación, significado y utilidad de las inferencias específicas hechas con las

puntuaciones de los tests. La validación de un test es el proceso de acumular

evidencia

para

apoyar

tales

inferencias.

Una

variedad

de

evidencias

pueden

obtenerse de las puntuaciones producidas por un test dado, y hay muchas formas de

acumular evidencia para apoyar una inferencia específica. La validez, sin embargo, es

un proceso unitario. Aunque la evidencia puede ser acumulada de muchas formas, la

validez se refiere siempre al grado en que esa evidencia apoya las inferencias que se

hacen a partir de las puntuaciones" (APA, NCME, 1985, p. 8).

La validez de un instrumento psicométrico tiene como objetivo precisar lo que el test

mide y con qué grado de exactitud lo hace (Anastasi, 1994).

La validez es la capacidad que tiene un instrumento de medir realmente lo que

debe medir, según la utilización que se le quiera dar (Bernier, 1985). Está siempre

relacionada con una situación específica, es decir, que, en otros contextos, partiendo de

muestras

provenientes

de

poblaciones

distintas

y

usando

métodos

diferentes,

los

resultados de validez pueden variar enormemente. En ningún caso la validez puede ser

generalizada a otras situaciones. Decir que un instrumento es más válido que otro no

tiene sentido alguno, a menos que dicho instrumento haya sido validado en una gran

variedad de contextos o situaciones (Anastasi, 1988; Beech y Harding, 1994; Bernier,

1985).

Las técnicas destinadas a medir la validez pueden ser agrupadas en tres grandes

categorías: validez de contenido, validez de criterio y validez de constructo (Anastasi,

1994; Bollen, 1989).

3.2.1 Validez de Contenido

Consiste esencialmente en examinar el contenido del instrumento o cuestionario

para asegurarse de que tenga una buena representatividad de los comportamientos que

se quieren evaluar (Anastasi, 1994; Beech y Harding, 1994).

Según Bernier et Pietrulewicz (1997) la validez de contenido se hace en función del

grado

de

pertinencia

que

tiene

el

conjunto

de

ítems

evaluados

respecto

de

las

dimensiones. Dado que no existe ningún índice cuantitativo de la pertinencia de los ítems,

la evaluación se hace a través del juicio de expertos. Se trata de analizar la dimensión

que se quiere estudiar con el fin de asegurarse que los ítems sondean de manera

proporcional todos sus aspectos importantes. Es crucial entonces, describir en detalle,

desde el principio, el área o dimensión que se encuentra bajo estudio. En el caso de la

validez de contenido del ISTAS21 en Chile (Alarcón et al., 2008) el grupo de expertos

estuvo de acuerdo con la gran mayoría de las definiciones que se hicieron respecto de las

dimensiones

psicosociales

(agrupadas

en

4

grandes

dimensiones,

más

la

“doble

presencia”) propuestas en la versión Española(Moncada et al., 2004) del intrumento. Se

hicieron

algunos

cambios

de

“forma”

en

algunas

semánticamente a la realidad chilena.

3.2.2 Validez de criterio

preguntas

para

adaptarlo

Permite evaluar la eficacia del instrumento para predecir el desempeño de un

individuo en situaciones específicas (Anastasi, 1994). Para lograr esto, el desempeño en

el instrumento debe ser confrontado con un criterio externo, es decir, a una medida directa

e independiente extraída del mismo ámbito sobre el cual se quiere hacer la predicción con

el instrumento. Un criterio es entonces, un elemento que se sitúa en el ámbito del

comportamiento estudiado y que se escoge para poder estudiar su correlación con el

instrumento que se quiere validar. Si la correlación es elevada, el instrumento predice bien

el desempeño en el criterio, lo que indica que el instrumento mide bien aquello que se

supone que debe medir (Anastasi, 1994).

3.2.3 Validez de constructo

La validez de constructo consiste en averiguar qué grado de certeza se tiene

cuando se afirma que un instrumento mide un cierto rasgo o un constructo teórico.

Algunos ejemplos de constructos teóricos son: aptitud escolar, inteligencia, actitudes

racistas, nivel de ansiedad, el estrés laboral, etc. Cada constructo pretende explicar y

estructurar ciertas regularidades que pueden ser observadas o no en el comportamiento

de

los

sujetos.

La

validación

de

constructo

exige

la

acumulación

progresiva

de

información proveniente de diferentes fuentes. Toda la información pretende aclarar la

naturaleza del rasgo estudiado o de las condiciones que influencian su desarrollo. La

validez de constructo es el principal tipo de validez, ya que «la validez de constructo es el

concepto unificador que integra las consideraciones de validez de contenido y de criterio

en un marco común para probar hipótesis acerca de relaciones teóricamente relevantes»

(Messick, 1980).

Entre las técnicas o métodos estadísticos más usados para contrastar la validez de

constructo se encuentra el Análisis Factorial, cuyas características serán explicadas a

continuación.

3.3

Análisis Factorial (AF)

3.3.1 Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Confirmatorio (AFC)

Conceptualmente, el AF presenta dos tipos de modalidades: Análisis Factorial

Exploratorio (AFE) y el Análisis Factorial Confirmatorio (AFC). El primero correspondería a

una aproximación inductiva o exploratoria en la cual se analizan los indicadores para

buscar patrones de relaciones entre ellos, se trabaja entonces desde las mediciones

empíricas hacia la definición del constructo. No realiza ninguna especificación previa del

modelo

en

cuestión.

El

AFC

sin

embargo,

hace

una

aproximación

deductiva

o

confirmatoria, es decir, el constructo está pre-establecido e insertado en una teoría

específica sobre los comportamientos que serían indicadores del constructo (Bollen, 1989;

Brown, 2006; Lévy Mangin et al., 2006). La validez del constructo se lleva a cabo

entonces a través del contraste de las hipótesis estructurales hechas en la teoría. En el

AFC se trabaja desde un modelo teórico que sirve para explicar datos empíricos, lo cual

permite valorar la semejanza entre el modelo teórico postulado y los datos obtenidos de

dicho concepto a través de las variables manifiestas (Schmitt, 1995). De esta manera, el

AFC responde de manera más eficiente a las exigencias para realizar la validación de

constructo (Messick, 1995).

En ciencias sociales, para la validación de constructo, los investigadores suelen

aplicar primero el AFE, para definir constructos y luego el AFC para confirmar la validez

de las deducciones hechas con el AFE. Sin embargo, algunos autores sugieren que

utilizar el AFC después de haber aplicado un AFE sería redundante, puesto que, “en

general, las soluciones obtenidas usando AFE siempre serán validadas usando AFC

(Pérez-Gil et al., 2000, pàg 444). En este sentido, el procedimiento AFE-AFC parece no

mejorar ni añadir más información a la validez de constructo.

En vista de que el objetivo

de este estudio es realizar la validación de constructo del ISTAS21, el procedimiento que

se realizará será únicamente el de Análisis Factorial Confirmatorio (AFC).

3.3.2 Análisis Factorial Confirmatorio (AFC)

3.3.2.1 Especificación del modelo

El modelo general para el AFC es el siguiente (Bollen, 1989; Brown, 2006):

x = Λ

x

ξ +δ

(1.2)

, donde x es un vector que contiene las variables observadas,

Λ

x es la matriz que

contiene a los coeficientes

ij

de cargas factoriales que describen los efectos de las

variables latentes sobre las variables observadas, ξ (“ksi”) un vector que contiene los

factores latentes, y δ el vector de los errores de medida.

Las variables observadas dependen de una o más variables latentes y de los

errores de medida. Los errores de medida no están correlacionados con las variables

latentes.

Los

supuestos

de

la

ecuación

(1.2

)

son:

Eδ0, Eξδ'0 . Por

convención, todas las variables en x y en ξ están escritas como desviaciones respecto

a sus medias (centradas). En el modelo usual de análisis factorial el término δ

está

compuesto por dos componentes: δ = s + e , donde s es la varianza específica asociada

con cada variable y e es el error aleatorio (remaining random component). Juntos s+e

forman el error asociado al “factor único de x ”. Como ambos componentes son errores

en x con respecto a ξ y no están correlacionados ni entre sí, ni con ξ , se continuará

diciendo que δ

son los errores aleatorios de medida.

El en caso del ISTAS21, por ejemplo, se tienen 23 ítems (

x,x ,x ,…,x

1

2

3

23

) que

miden las “Exigencias Psicológicas”. Se postula que de los 23 ítems, 7 se relacionan con

el factor “exigencias psicológicas cuantitativas” (

ξ

1 ), 8 miden el factor “exigencias

psicológicas cognitivas(

ξ

2

), 2 miden las “exigencias emocionales” (

ξ

3

), otros

2

se

relacionan con las “exigencias de esconder emociones” (

“exigencias sensoriales(

ξ

5 ). De tal manera que el factor

ξ

4 ) y finalmente 4 miden el factor

ξ i i1,2,3,4,5,

no tiene influencia en

los indicadores que cargan en los demás factores. Además, cada indicador tiene un

término de error

δ

j

( j1,2, 3.,23 )

el cual no está correlacionado con las variables latentes o

factores. En la siguiente ecuación (1.3) se puede ilustrar estas relaciones:

x

1

x

2

x

3

x

4

x

5

x

6

x

7

x

8

x

9

x

10

x

11

x

12

x

13

x

14

x

15

x

16

x

17

x

18

x

19

x

20

x

21

x

22

x

23

=

11

21

31

41

51

61

71

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

82

92

10 2

112

122

132

142

152

0

0

0

0

0

0

0

0

x = Λ

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

163

173

0

0

0

0

0

0

x

ξ +δ

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

184

194

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

205

215

225

235

1

2

3

4

5

  

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

19

20

21

22

23

(1.3)

Bajo las siguientes restricciones:

E

(

j

)

0

, para todo j

COV   E  E E E 

(

i

,

j

)

(

i

j

)

(

i

)

(

j

)

(

i

j

)

, para todo i, j

Cada columna de

Λ

x

corresponde a una variable latente o factor (

ξ

i i1,2,3,4,5,

). Los

ij

que están en

Λ

x

, se conocen como las “cargas factoriales”, indican qué variable “carga”

en qué factor. Los subíndices de

ij

, indican la posición de fila (i) y columna (j)

en

Λ

x

.

Los ceros en

Λ

x

indican que la variable observada correspondiente no está influenciada

por la variable latente (factor) de ésa columna. Los números diferentes de cero en cada

fila muestra el número de variables latentes que afectan la variable observada, este

número se conoce como “factor de complejidad” de una variable. La matriz

Λ

x

muestra

que las 23 variables tienen un factor de complejidad de uno.

Las “cargas factoriales”, pueden ser vistas como coeficientes de regresión, con la

salvedad

que

las

x  

j

ij

i

j

variables

independientes

no

son

observables:

para

cada

,

ij

se puede interpretar como el número medio de unidades que

x

j

se espera cambiar por cada unidad de cambio en . Si más de un factor ξ afecta a

i

x

j

, entonces

ij

constantes.

es el cambio esperado manteniendo todas las demás variables latentes

3.3.2.2

Diferencias y similitudes entre el AFC y el AFE

A modo de resumen, en la siguiente tabla se presentan las principales diferencias

y similitudes entre el AFC y el AFE.

Análisis Factorial Exploratorio (AFE)

Análisis Factorial confirmatorio (AFC)

Ambos son métodos de análisis Multivariante

Ambos son casos particulares de Modelos de Ecuaciones Estructurales (SEM): análisis de la estructura de covarianzas

Ambos métodos trabajan con variables latentes, constructos o factores

Método inductivo

Método deductivo

Desde las mediciones

Desde el constructo teórico

La estructura de Factores subyacentes es desconocida.

La estructura de Factores es conocida y planteada por la teoría.

Objetivo: reducción de datos

Objetivo: contrastar modelo teórico con la realidad

Agrupa variables en función de su correlación observada

Propone un modelo a priori sobre la relación entre las variables.

Estimación: componentes principales. Considera la varianza total.

Estimación de parámetros: Máxima verosimilitud, Mínimos Cuadrados: GLS, WLS, ULS.

No toma en cuenta los errores de medida.

Toma en cuenta los errores de medida.

No hay hipótesis a contrastar

Hipótesis teórica a contrastar

Fuente: elaboración de la autora.

3.3.2.3 Diagrama de Trayectoria (path diagram)

En el AFC

es común mostrar el modelo postulado en forma de diagramas de

trayectoria (path diagram, en inglés). Dichos diagramas son representaciones gráficas del

sistema de ecuaciones estructurales que reflejan las relaciones entre las variables que

son postuladas por el modelo teórico. Para muchos investigadores, es más fácil entender

la problemática a través de los diagramas que sólo analizando las ecuaciones (Bollen,

1989; Brown, 2006).

Para entender los diagramas de trayectoria, es necesario conocer la simbología a

la que se ha llegado internacionalmente. Los cuadrados o rectángulos representan las

variables observadas (ítems) y los círculos representan las variables latentes o factores.

Las flechas unidireccionales representan relaciones causales. Las flechas bidireccionales,

representan covarianzas entre dos variables latentes. Se supone que las variables

latentes “causan” las variables observadas, por eso siempre se dibuja una o varias flechas

desde el circulo (variable latente) hacia los cuadrados (variables indicadoras). Por ejemplo,

el ISTAS supone que 4 ítems son indicadores de la variable latente “exigencias

sensoriales” (

ξ

5

) y que 2 ítems son indicadores de “exigencias emocionales” (

ξ

3

). A su

vez igualmente se postula que, puesto que ambas variables latentes hacen parte de la

dimensión “Exigencias Psicológicas”, covarían entre sí (flecha bidireccional). El modelo

teórico a dos factores de primer orden y uno de segundo orden, en este caso, sería el

siguiente:

e17 e20 e21 1 e22 1 e23 1 e18 1 1 1 x17 x18 x20
e17
e20
e21 1
e22 1
e23 1
e18 1
1
1
x17
x18
x20
x21
x22
x24
1
1
Emocion
Senso
Exigencias
Psicológicas

Antes de la estimación del modelo, se necesita entender cuál es la relación entre

la

matriz

de

covarianzas

de

las

variables

observadas

estructurales del modelo propuesto.

3.3.2.4 Matriz de covarianzas

respecto

a

los

parámetros

La estimación del modelo se basa en escoger los valores de los parámetros

estructurales para reproducir la matriz de covarianzas (Bollen, 1989; Brown, 2006). Como

las variables x ,

son desviaciones respecto a sus medias, entonces la matriz de

covarianzas de x es igual a la esperanza de xx' . Se expresa la matriz de covarianzas de

x como una función de θ y se representa de la siguiente manera:

(

θ

)

E

(

xx'

)

E

ξ + δ

Λ

E [(

x

)(

ξ'Λ'

x

[(

Λ

x

ξ + δ

+ δ')

]

)(

Λ ξ + δ)

x

']

ξξ'Λ' )

E [(

Λ

x

x

(

Λ ξδ'

x

)

Λ ξξ'Λ' )

E

(

x

x

E

(

Λ ξδ'

x

(

)

δξ'Λ'

x

)

E

(

δξ'Λ'

x

(

δδ'

)]

 

)

E

(

δδ'

)]

 

x

x

Λ

E

(

ξξ' Λ'

)

)

Λ

x

Λ

x

E (

ξξ' Λ'

)

x

Θ

E

(

ξδ'

)

E

Λ ΦΛ'

x

x

(

δξ' Λ'

)

Θ

x

E

(

δδ'

)

(1.4)

Donde Φ es la matriz de covarianzas de los factores latentes ξ , y

varianzas de los errores de medida δ .

Θ

es la matriz de

Un ejemplo de la ecuación 1.4, tomando un modelo de tres variables indicadoras

(observadas) y un solo factor latente sería el siguiente:

x

1

x

2

x

3

 

11

1

 

21

1

 

31

1

donde,

E

(

j

1

2

)

3

0,

x = Λ

x

COV

(

i

 

,

i

ξ + δ

)

0,para = 1,2,3 y

i

COV

Las matrices serían las siguientes:

x

x

1   1

x

x

 

,

Λ

 

2 2

x

3

3

 

,

V

(

1

)

Φ

11

,

δ

 

1

2

3

,

Θ

(

 

,

i

j

)

Var (

0

0

1

)

0, para

0

(

0

Var

2

)

i

j

0

0

(

Var

Luego,

remplazando dichas matrices en la

matriz (θ) (matriz teórica) se escribe como:

(

θ

)

 

2

 

11

11

Var (

  

21

11

11

  

31

11

11

1

)

2

 

21

11

Var

  

31

21

11

(

expresión de la ecuación (1.4), la

2

)

2

 

31

11

Var (

3

)

 

(1.5)

3

)

 

Por otra parte, la matriz de varianza-covarianza muestral ( S ) de las variables

(

x ,x ,x

1

2

3

) se expresa de la siguiente manera:

S

)

(

Cov x ,x

(

Var x

(

1

Cov x ,x

2

1

3

1

)

)

)

Cov x ,x

(

Var x

(

3

2

2

)

(

Var x

3

)

 

(1.6)

Como se desea que Σ(θ) = S , entonces, cada elemento de (1.6) es equivalente a

cada elemento de (1.5), por lo tanto:

(

(

(

Var x

1

Var x

2

Var x

3

)

)

)

2

11

2

11

21

2

11

31

11

Var

(

1

)

Var

Var

(

(

2

3

)

)

(1.7)

Las ecuaciones en (1.7) muestran que la varianza de las variables observadas

varían en función de los valores que tomen los

ij

, la

Var

(

i

)

y la matriz de covarianzas

del factor latente (Φ ). De la misma forma, las Covarianzas quedarían expresadas como:

(

(

(

COV x

2

COV x

3

COV x

3

,

,

,

x

x

1

1

x

2

)

)

)

21

31

 

11

11

 

11

11

31

 

21

11

Lo importante es que se puede escribir las varianzas y covarianzas en función de

los parámetros estructurales del modelo de medida postulado.

Si el modelo postulado es correcto, conocer los parámetros estructurales permite

conocer las varianzas y covarianzas de las x. En la práctica, por supuesto, no se conocen

los valores de los parámetros estructurales. Dichos parámetros deben ser estimados, pero

para ello, se debe primero determinar la identificación del modelo.

3.3.2.5

Identificación del modelo

La

identificación

del

modelo

hace

referencia

a

la

posibilidad

de

encontrar

soluciones numéricas para todos los parámetros estructurales (Bollen, 1989; Brown,

2006). El número de parámetros a estimar, por su parte, corresponde al número de

varianzas y covarianzas de las variables latentes (factores y errores de medida), más los

efectos directos de los factores sobre los indicadores. Cada parámetro debe poder ser

calculado a partir de la matriz de covarianzas poblacional ( Σ(θ) ), de tal manera que la

matriz muestralS es la fuente de identificación. Esto se daría de tal manera que cada

parámetro de las matrices

Λ

x

, Φ ,

y

combinación lineal de parámetros de S .

Θ

, correspondería con un parámetro o una

La identificación de modelo puede tener tres resultados posibles (Bollen, 1989;

Brown, 2006):

1. Modelo

“exactamente

identificado”:

cada

parámetro

tendrá

una

sola

solución, es decir, se podrá estimar a partir de una única combinación lineal

de los elementos de S . En otras palabras, es cuando los parámetros

desconocidos del modelo pueden ser

varianzas-covarianzas de las variables x.

2. Modelo

“sobreidentificado”:

cuando

al

re-escritos en términos de las

menos

un

parámetro

puede

obtenerse a partir de dos o más ecuaciones diferentes

3. Modelo “infra-identificado”: cuando no es posible establecer ecuaciones de

covarianza para alguno de los parámetros, por lo cual no todos pueden ser

identificados.

Algunas reglas para la identificación del modelo son las siguientes:

Regla t (Bollen, 1989): esta regla es necesaria pero no suficiente para la

identificación. Indica que el número de parámetros a estimar debe ser igual o

inferior al número de momentos no redundantes de S : t pp 1/ 2 , donde t es

el número de parámetros libres y p es el número de variables observadas. La

diferencia entre t y p(p+1)/2 da los grados de libertad (d.l), éstos deben ser

superior

o

igual a

cero (0)

para que el modelo pueda

ser identificado. Si

d.l t pp 1/ 2 0 , entonces el modelo está exactamente identificado, si

d.l t pp 1/ 2 0

el

modelo

está

sobreidentificado

y

finalmente

si

d.l t pp 1/ 2 0 , entonces el modelo está infraidentificado, lo que traería

como consecuencia la imposibilidad de estimar los parámetros del modelo.

Regla de los Tres Indicadores (Bollen, 1989; Long, 1983): ésta regla establece las

siguientes condiciones necesarias pero no suficientes para identificar un modelo

multifactorial:

o

Tener al menos 3 indicadores por variable latente.

o

Que cada fila de la matriz

Λ

x , tenga un solo elemento distinto de 0.

o

o

Que la matriz

Θ

sea diagonal.

No hay restricciones respecto a Φ .

Regla de los Dos Indicadores (Bollen, 1989): ésta regla establece una condición

suficiente para identificar modelos con más de una variable latente:

o

o

o

Se asume que

Θ

sea diagonal.

Que una de las cargas factoriales (

ij

) en

Λ

x

sea igual a 1.

Tener 2 variables indicadores por variable latente.

Bollen (1989) generaliza éstas reglas y establece finalmente cuatro condiciones

suficientes para la identificación del modelo.

1.

Cada fila de

Λ

x tiene uno y sólo un elemento diferente de cero

2. Tener al menos 2 indicadores por variables latente

3. Cada fila de Φ tiene al menos un elemento diferente de cero fuera de su

diagonal (debe haber correlación entre los factores).

4. Que la matriz

Θ

sea diagonal.

Retomando el ejemplo del ISTAS especificado anteriormente con 2 variables

latentes y 6 indicadores, la especificación del modelo empezaría por asignar un valor igual

a 1 a la carga de un indicador por factor común. Como los errores de medida también son

variables latentes, también se asignará un valor de 1 a la relación entre cada error y su

indicador correspondiente. Una vez hecho esto el modelo quedará identificado como se

expone en la siguiente Figura:

e17 e18 1 e20 e21 1 e22 1 e23 1 1 1 x17 x18 x20
e17
e18 1
e20
e21 1
e22 1
e23 1
1
1
x17
x18
x20
x21
x22
x24
1
1
Emocion
Senso
Exigencias
Psicológicas
Siguiendo
la
Regla
T,
tenemos

que

p 6,m pp 1/ 2 661/ 2 21 momentos (m) en la matriz de covarianzas de

las variables (información disponible a partir de los datos) y un total de t 11 parámetros a

estimar. Como t m , los grados de libertad serán positivos, por lo que el modelo puede

ser sobreidentificado. El modelo cumple igualmente con las condiciones suficientes

expuestas anteriormente, es decir, tiene al menos 2 indicadores por variable latente, las

dos variables latentes están correlacionadas entre sí, cada indicador es afectado por un

único factor y los errores (

e i