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“Año del Diálogo y la Reconciliación Nacional”

Universidad Católica

“Los Ángeles de Chimbote”

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS


ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

TEMA : RECONOCIMIENTO DE LA EXISTENCIA

CURSO : DERECHO DE PERSONA

CICLO : II

DOCENTE : EUDOCIO PAUCAR ROJAS

ALUMNA : YOLANDA GUTARRA PARAGUAY

TURNO : NOCHE

PUCALLPA – PERU
AÑO 2018

1
DEDICATORIA

Dedico el presente trabajo a mi docente por


brindarme sus enseñanzas impartidas en clase
y así poder entender y aprender los
conocimientos derivados de este curso.

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INTRODUCCION

Cuando hablamos de derechos fundamentales, hacemos referencia a la


persona humana, en sentido amplio, lo que le pertenece a cada hombre por
ser tal de modo elemental en la sociedad. De este modo, se hace necesario
promover el respeto de los derechos fundamentales de cada persona, de
modo de asegurar que la interacción con "otro" de ningún modo atente
contra la dignidad del ser humano.

En este contexto, los derechos esenciales de la persona humana, y los


correlativos deberes se explicitan a partir del reconocimiento del derecho a
la vida y se relacionan con la posibilidad de que la vida sea vivida de una
manera digna.

Entre los derechos fundamentales de la persona, podemos mencionar el


derecho a un nombre, a la nacionalidad, el derecho al honor y el derecho a
la identidad, que es el conjunto de atributos y características que permiten
la individualización de la persona en sociedad y, en tal sentido, comprende
varios otros derechos según el sujeto de derecho de que se trate y a las
circunstancias en que se presenten.

Sin duda tener una identidad permite que nos diferenciemos de los demás,
ya sea por nuestras características físicas personales o modo de pensar.
Pero la identidad va más allá del hecho de ser diferentes al resto. Estas
características propias deben ser reconocidas por los otros, y de esta forma
podremos individualizarnos y a la vez, ser reconocidos, sentirnos parte de
aquella comunidad que nos reconoce.

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RECONOCIMIENTO DE EXISTENCIA

Artículo 67º. RECONOCIMIENTO DE EXISTENCIA.


La existencia de la persona cuya muerte hubiera sido judicialmente declarada, puede ser
reconocida a solicitud de ella, de cualquier interesado, o del Ministerio Público. La
pretensión se tramita como proceso no contencioso, con citación de quienes solicitan la
declaración de muerte presunta.

Análisis:
Señala que la existencia de la persona cuya muerte ha sido judicialmente declarada,
debe ser reconocida a petición del: Reaparecido, de cualquier interesado, o del Ministerio
Público. La pretensión se tramitara como Proceso No Contencioso, no se admitirán más
pruebas que la supervivencia del titular.

Artículo 68º. EFECTOS SOBRE EL NUEVO MATRIMONIO.


El reconocimiento de existencia no invalida el nuevo matrimonio que hubiere contraído
el cónyuge.
Análisis:
Indica expresamente que el reconocimiento de existencia no invalida el nuevo
matrimonio.

Artículo 69º. FACULTAD DE REIVINDICAR LOS BIENES.


El reconocimiento de existencia faculta a la persona para reivindicar sus bienes,
conforme a ley.

Análisis:
Señala que el reconocimiento de existencia faculta a la persona reaparecida a reivindicar
sus bienes, conforme a ley. la persona desaparecida ha sido declarada fallecida, por el
mismo hecho de que se desconocía su paradero por un tiempo definido; aún así cabe la
probabilidad de que la persona retorne para que se le reconozcan sus derechos.
Pasando por una serie de pasos que demuestren su existencia, estos son: La aparición
de la persona, declaración judicial de reconocimiento, junto con una constancia de
supervivencia.

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Sin embargo, durante la ausencia de la persona, y la declaración de fallecimiento se han
efectuado una serie de actos jurídicos, tales como: Sucesión de los bienes del ausente,
disolución del vínculo matrimonial, y primordialmente la partida de defunción que declara
que la persona dejó de existir, y por lo tanto, ya no posee capacidad.

Para todo esto, Juan Espinoza opina, que de la contraposición de: la declaración judicial
de reconocimiento que otorga la capacidad a la persona que ha sido declarada fallecida,
con la partida de defunción que le niega la capacidad por el hecho de haber sido
declarado muerto; lo que prima es la primera; por lo cual se le reconocen todos los
derechos, y siguiente, la devolución del patrimonio que había sido entregado
previamente a sus herederos.

La persona desaparecida ha sido declarada fallecida, por el mismo hecho de que se


desconocía su paradero por un tiempo definido; aun así cabe la probabilidad de que la
persona retorne para que se le reconozcan sus derechos. Pasando por una serie de
pasos que demuestren su existencia, estos son: La aparición de la persona, declaración
judicial de reconocimiento, junto con una constancia de supervivencia.

Sin embargo, durante la ausencia de la persona, y la declaración de fallecimiento se han


efectuado una serie de actos jurídicos, tales como: Sucesión de los bienes del ausente,
disolución del vínculo matrimonial, y primordialmente la partida de defunción que declara
que la persona dejó de existir, y por lo tanto, ya no posee capacidad.

Para todo esto, Juan Espinoza opina, que de la contraposición de: la declaración judicial
de reconocimiento que otorga la capacidad a la persona que ha sido declarada fallecida,
con la partida de defunción que le niega la capacidad por el hecho de haber sido
declarado muerto; lo que prima es la primera; por lo cual se le reconocen todos los
derechos, y siguiente, la devolución del patrimonio que había sido entregado
previamente a sus herederos.

5
CONCLUSION

En relación al momento que morimos, se dice que eso sucede cuando deja de latir, de

bombear sangre el musculo llamado corazón, y clínicamente se dice que estamos

muertos, en ese momento se pierde la capacidad de goce y la capacidad de ejercicio.

Independientemente que se transmitan derechos y obligaciones.

Para el derecho existen personas físicas y personas morales; las personas físicas o

individuales es todo individuo capaz de adquirir derechos y contraer obligaciones, en

síntesis somos cada uno de nosotros.

Persona moral o jurídicamente colectiva es aquella unidad orgánica resultante de una

colectividad organizada o de un conjunto de bienes destinados a un fin de carácter

económico y especulativo.

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BIBLIOGRAFÍA

- Código Civil Peruano.

- Compendio de derecho civil 1, introducción personas y familia. AUTOR: ROJINA

VILLEGAS RAFAEL EDITORIAL: PORRUA

- Compendio de derecho civil 3 teoría general de las obligaciones. AUTOR: ROJINA

VILLEGAS RAFAEL EDITORIAL: PORRUA

- Derecho civil mexicano. Introducción y personas. AUTOR: ROJINA VILLEGAS

RAFAEL EDITORIAL: PORRUA

- Compendio de derecho administrativo parte general AUTOR: ACOSTA ROMERO

MIGUEL EDITORIAL: PORRUA