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PROFESORADO EN EXPRESION ARTISTICA CON ESPECIALIDAD EN MUSICA

FORMACION DE GRUPOS MUSICALES


LIC. JUAN COLOP

TECNICA Y POSTURAS DEL SAXOFON

Quetzaltenango 27 de octubre de 2018


TECNICA Y POSTURAS DEL SAXOFON
La técnica para tocar el saxofón es subjetiva y está basada en el estilo de música
que se pretenda tocar (clásica, jazz, rock, ska, funk, etc.) además del sonido que el
músico tenga idealizado y pretenda alcanzar. El diseño del saxofón posee una
increíble variedad de producción tonal y el sonido "ideal" y las llaves para producirlo
son temas que alimentan acalorados debates. Sin embargo, hay una estructura
básica subyacente que sustenta la mayoría de las técnicas. El instrumento también
tiene una estructura de digitación que lejos de ser fija se acerca más a una amplia
variedad de alternativas que en variados casos pueden producir el mismo tono
utilizando digitaciones totalmente diferentes. Esta versatilidad única le permite al
intérprete utilizar la digitación más conveniente dependiendo de la escala que esté
utilizando o el tipo de música que en ese momento interpreta.
La embocadura es la posición de los músculos faciales y la forma en la que se
sitúan los labios sobre la boquilla cuando se interpreta el instrumento.
Se puede pensar que es relativamente fácil convertirse en un saxofonista
competente, especialmente cuando el intérprete está familiarizado con
otros instrumentos de viento-madera, pero se requiere una cantidad considerable
de práctica para poder desarrollar un timbre agradable y una técnica fluida.
Embocadura
En la embocadura típica, la boquilla no se introduce más de la mitad en la boca del
intérprete. El labio inferior envuelve de manera suave los dientes, haciendo que
ésta descanse sobre el labio y no rompa la caña y es mantenida firme con una ligera
presión de los dientes superiores que hacen una ligera presión en la boquilla (a
veces se almohadilla con una fina cinta de caucho conocida como compensador,
cojinete o "almohadilla para morder" para evitar que los dientes se resbalen sobre
la boquilla). El labio superior se cierra circundando la boquilla para crear un cierre
hermético y los filos de la boca se mantienen firmes y estáticos. Hay que tomar en
cuenta que la presión sólo debe ser evitando el movimiento de la boquilla ya que, al
aplicar mucha fuerza, el labio inferior se lacera con los dientes.
Es de gran importancia la situación de la garganta para obtener un sonido completo
además de rapidez produciendo las notas. Debe permanecer abierta y relajada.
Esta apertura y relajación debería continuar constante a lo largo de todo
el registro del saxofón y en especial con el registro grave (desde re hasta si♭, o
hasta la, si estuviera disponible). El registro completo del instrumento debe tocarse
sin cambiar la embocadura, aunque es normal su movimiento ya que es un
movimiento natural y en algunos casos se necesita mover la lengua hacia atrás para
hacer que el sonido baje un poco de tono (esto se hace a partir del ' 6 ya que al
ensancharse el saxofón en la parte de abajo altera la afinación de esas notas
subiéndolas casi un cuarto de tono).

Vibrato
El vibrato del saxofón es parecido al vibrato de los instrumentos de cuerda o el
vibrato vocal, excepto que las vibraciones se hacen usando la mandíbula en lugar
de los dedos y el diafragma, respectivamente. El movimiento de la mandíbula
requerido para el vibrato puede ser simulado pronunciando las sílabas "ah-ah-ah-
ah". El método más fácil y que proporciona un mejor vibrato depende del intérprete.
Mientras hay quienes afirman que el vibrato no es vital para la interpretación del
saxofón (debido a que su importancia es inferior a la calidad tonal apropiada),
muchos lo defienden como una característica esencial distintiva del timbre del
saxofón. El vibrato clásico puede ser suave y sutil, o amplio y abrasivo, dependiendo
del intérprete. Muchos saxofonistas académicos toman como modelo
a violinistas para obtener su sonido. Se ha sugerido que siguen el ejemplo
de Marcel Mule del Conservatorio de París, uno de los primeros defensores de la
interpretación clásica del saxofón. El vibrato del jazz varía aún más entre sus
intérpretes. El vibrato rápido y amplio es usado por los intérpretes más viejos del
estilo swing, mientras que algunos intérpretes modernos no usan casi ningún vibrato
excepto en baladas lentas. Típicamente, se usa menos el vibrato en los ritmos más
rápidos. Los saxofonistas que usan el vibrato comenzarán lentamente, por lo
general, con movimientos exagerados de mandíbula. A medida que van
progresando, el vibrato se hace más rápido hasta que alcanzan la velocidad
deseada. Un vibrato puede ser producido también controlando el flujo del aire con
la lengua o el diafragma.
Efectos
Se pueden utilizar varios efectos para diferentes efectos en el sonido del saxofón:
El growling es una técnica a través de la cual los saxofonistas cantan, gruñen o
producen un zumbido usando la parte posterior de la garganta mientras están
tocando.1 Con esta técnica producen una modulación del sonido y da lugar a un
sonido seco y áspero. No es habitual emplear esta técnica en la música clásica o
en las bandas de música pero es muy común emplearlo en la
música jazz, blues, rock and roll y otros géneros de música popular. Algunos
músicos destacados que han empleado esta técnica son Earl Bostic, Boots
Randolph, Gato Barbieri, Ben Webster, Clarence Clemons, Nelson Rangell y King
Curtis.
El bend es una técnica que se consigue mediante el retiro gradual de la columna de
aire constante, esto básicamente genera un efecto de caída o bajada de la nota,
muy utilizada en el blues y en el jazz.
El slap tongue es un efecto producido al generar un vacío entre la caña y la lengua,
para luego retirarla de manera repentina. Lo que se genera es un efecto percusivo
(Toc-toc), inyectando un poco de aire se consigue emitir tonos. En obras clásicas,
es prácticamente una imitación al pizzicato de los instrumentos de cuerda frotada.