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ENSAYO DEL DESARROLLO EVOLUTIVO DEL SER HUMANO EN LAS

ETAPAS DE CONCEPCIÓN, NACIMIENTO E INFANCIA


INTRODUCCIÓN
El ser humano en todo su ciclo de vida pasa por varios estados de desarrollo. Esta serie
de desarrollos se producen tanto a nivel social, psicológico, físico, emocional, intelectual
y otros atributos diferentes en cada persona.

Los aspectos que caracterizan estas etapas pueden variar de una persona a otra según su
origen social, biológico o cultural que hacen que cada persona sea diferente a las demás,
por lo cual no se puede decir con exactitud cuándo inicia o culmina una etapa en el
desarrollo del ser humano.
Sin embargo, se mantiene una edad relativa en la cual se evidencian los cambios más
fácilmente y que sirve como marca para determinar en qué etapa debería encontrarse una
persona dada su edad.

Se debe tener en cuenta que en condiciones normales, los estados del desarrollo humano
se deben cumplir en su totalidad en todas las personas sin posibilidad de excepción
alguna.

I.- LA CONCEPCIÓN
En un sentido amplio, concepción refiere a la acción y al resultado de concebir, en tanto,
estrictamente en el ámbito de la Biología, se llama concepción a la unión de dos células
sexuales que tendrá como producto una célula cigoto, que contiene la unión de los
cromosomas del hombre y de la mujer, o en su defecto del macho y de la hembra. En este
uso del término, la palabra concepción actúa como un sinónimo del concepto de
fecundación.

Entonces, la unión de estas dos células, óvulo y espermatozoide, en el caso de la mujer y


el hombre, produce como bien dijimos el cigoto, luego, este se transformará en un
embrión hasta el día de su nacimiento, que en el caso de los seres humanos el proceso de
embarazo, como se lo denomina, durará nueve meses hasta que llegue el momento del
parto en el cual el nacimiento del embrión se hará efectivo.

(Mansilla, 2000). El desarrollo humano antes del nacimiento se encuentra en una


discusión entrampada, por un lado con la postura de la Iglesia y por otra con la postura
feminista de la libre determinación del uso del cuerpo y a la determinación de la mujer a
continuar o suspender el embarazo, a lo que se suma la práctica de millones de mujeres
no feministas a aceptar el embarazo sin mayores discusiones o suspenderlo cuando ella
y/o su pareja así lo determina. En estos momentos, tomar una decisión frente a este punto,
más que un conocimiento científico es una postura filosófica o religiosa la que sustenta
los diferentes planteamientos en cuanto al inicio del ser humano en el feto concebido.
El necesario primer punto a discutir es que, desde la concepción el feto es un ser vivo ya
que tiene actividad cerebral y procesos de cambios orgánicos. Como tal capta estímulos
y como desde que es concebido comparte la vida de su madre su desarrollo será apropiado
o sufrirá las consecuencias de las carencias nutricionales y/o afectivas a través de esta, o
los efectos de cualquier agresión física o psicológica indirecta o directa a través de la
madre, o cuando se interviene en el feto. Es decir, el feto inicia un desarrollo propio de
un ser humano desde la concepción, momento en que recibe su herencia genética y
colectiva y por sus primeras interacciones con la madre y a través de ella con el medio.
Por lo que aun cuando su proceso de socialización esté limitado al desarrollo del sistema
nervioso con que cuenta para realizar sus procesos superiores, desde ya inicia su camino
para llegar a ser humano. Esto es importante y se relaciona con el tema del libre albedrío
y con la ciencia y sus productos tecnológicos y radicales tales como la fecundación in
Vitro, el alquiler de vientre, la intervención genética, la potencial clonación de seres
humanos y la decisión a seguir o no el embarazo según el sexo u otras características
deseadas o no del niño concebido.

Desarrollo prenatal: Desde el momento de la concepción, son muchos los cambios que
experimenta esa primera célula hasta convertirse en el ser humano que encontramos en el
momento del parto. Estas transformaciones se producen a lo largo de tres periodos
principalmente.

Periodo germinal: Este periodo va desde la concepción hasta la tercera semana, y en este
las células comienzan a multiplicarse y a diferenciarse. En concreto, a medida Que
aumentan, las células se dividen en dos zonas; una externa que se convertirá en la
placenta, y una interna que darán forma al embrión.

Periodo embrionario: Desde la tercera a la octava semana de gestación se forma el


denominado embrión, y todos sus órganos, corazón, cabeza, brazos, piernas, ojos, nariz y
boca. También en este periodo se formará el tubo neural que más adelante será el sistema
nervioso central.
Periodo fetal: Desde la novena semana hasta el nacimiento el organismo pasa de
denominarse embrión a llamarse feto, y se producen las mayores transformaciones del
desarrollo prenatal. De ser un organismo indiferenciado pasa a ser un organismo sexuado,
con la formación de los órganos sexuales. El corazón tiene un ritmo más fuerte, y brazos
y piernas se desarrollan más, con la formación de dedos y uñas. Otros órganos como el
digestivo y excretor se desarrollan completamente. El sistema nervioso empieza a
funcionar de forma clara hacia la mitad del embarazo, produciéndose paulatinamente el
desarrollo cerebral. En los últimos meses se perfeccionan los sistemas respiratorio y
cardiovascular, lo que determina la asistencia de los niños nacidos de forma prematura.
Algunos de los factores que pueden amenazar el desarrollo y afectar al periodo
gestacional y posterior nacimiento provienen directamente de la madre y son: dieta de la
madre, edad de la madre, apoyo prenatal de la madre, salud de la madre, consumo de
drogas por parte de la madre. Aunque el padre y el entorno también pueden influir sobre
el feto, la madre es la principal fuente de influencia ambiental del niño en gestación. Estos
factores posibles causantes de daños, denominados “teratógenos”, pueden afectar de
forma distinta en función del momento de la gestación en que se den. El periodo de mayor
susceptibilidad para que un teratógeno produzca un determinado daño se denomina
periodo crítico, y estos varían en función del órgano en desarrollo. Una vez que se ha
completado el desarrollo prenatal se produce el nacimiento. (Berger, 2006)

II. EL NACIMIENTO
El parto: En los últimos meses del embarazo, el útero se contrae y relaja a intervalos
irregulares adquiriendo mayor tono muscular y entreabriendo su cuello uno a dos cms.
En algún momento del último mes, algunos fetos giran colocándose en posición cefálica.
Cuando las contracciones se vuelven fuertes y regulares comienza la primera fase del
parto. Estas empujan progresivamente la cabeza del feto hasta que el cuello se abre a 10
cm. Esta primera fase dura entre 8 y 12 horas en las primíparas y de 4 a 7 en los siguientes
nacimientos. Inmediatamente comienza la transición, cuando la cabeza desciende al canal
de parto. La segunda fase, que puede durar 1 o 2 horas en las primíparas y unos momentos
en los partos subsiguientes, comienza cuando la cabeza aparece por la abertura de la
vagina que se dilató con cada contracción. Finalmente, el bebé está totalmente afuera,
quedando pendiente el alumbramiento o tercera fase, cuando las contracciones expulsan
la placenta. Algunas veces, por dificultades propias del proceso de parto (distocias) o por
riesgo fetal (prematuros de muy bajo peso, etc) como también por indicaciones maternas
(cardiopatías, nefropatías, eclampsia, etc), puede que deba realizarse una cesárea. Otras,
lamentablemente, la operación es indicada por causas ajenas a la salud de la madre y el
niño. (Ortega, 2003)

III. LA INFANCIA
La infancia es el periodo que transcurre desde el nacimiento a la madurez del niño. Se
divide en etapas muy diferenciadas denominadas periodos de la infancia y sirven para
agrupar a los niños según:

 Características físicas, psicológicas y sociales.


 Comportamiento propio de cada edad.

A través de estudios epidemiológicos conoceremos los riesgos a los que el niño se


enfrenta en cada etapa (accidentes de la infancia) y conoceremos las diferencias que
existen entre las distintas etapas según la edad.
Período neonatal (7-20 días): Comprende los 28 primeros días, aunque en la práctica se
denomina neonatos a los niños que se encuentran en el primer mes de vida. Es el período
más importante de la vida del niño, ya que se producen elevadas tasas de mortalidad y
morbilidad que pueden dejar secuelas neurológicas severas. Se divide en:

 Período neonatal precoz 7 primeros días de vida extrauterina.


 Período neonatal tardío Desde los 7 días al primer mes.
 Período postneonatal / lactante (1 mes-1 año).

Características:

 Fase de crecimiento y desarrollo rápido.


 Importantes cambios en el desarrollo psicomotor fino y grueso.
 Se procede a un gran número de inmunizaciones.
 Deben controlarse el crecimiento y la nutrición.

Período de la primera infancia (1-3 años)

Características:

 Deambulación.
 Locución y expresión verbal.
 Alimentación completa.
 Asistencia a la guardería Cuadros infecciosos repetidos, en su mayoría virales,
que provocan períodos de ingesta disminuida y un estacionamiento ponderal (talla
y peso).
 Frecuentes trastornos del sueño.
 Logros de autonomía (control de esfínteres).
 Exploración continúa.
 Fijar los límites y enseñar que los demás también cuentan.

En este período el crecimiento se enlentece, por lo que necesita menor aporte energético.
Este fenómeno es malinterpretado por la familia “El niño no aumenta de peso porque no
come”. Esto constituye:

 Importante fuente de angustia.


 Repetidas consultas al médico.
 Tratamientos ineficaces/perjudiciales.
 Práctica de análisis, a veces malinterpretados (iatrogenia).

Enfermería tiene una función muy importante en la solución de gran parte los problemas
de este período, que son bien enfocados con medios terapéuticos (conductistas). Se
denomina también “terribles dos” porque se presentan abundantes rabietas y negativismo
(responde a todo que no).

Período preescolar (3 a 6 años)

Características:

 Época de descubrimientos, ingenio y curiosidad.


 Van aceptando pactos y soluciones intermedias.
 Los niños dominan el control de esfínteres y su autocuidado, teniendo más
independencia.
 Integración en otra comunidad Colegio/Parvulario.
 Comienzan a relacionarse con otros niños que consideran muy importantes.
 Su mundo no se limita a su hogar y disfruta de la compañía de otros niños con los
que crecerá y aprenderá a compartir juegos y logros de forma natural.

Período escolar (6 a 12 años / adolescencia)

Características:

 Crecimiento y maduración lenta pero constante.


 Escasos factores de estrés físico y emocional.
 Sus horizontes se han ampliado (Colegio, amigos, ambiente extraescolar).
 Educación en hábitos saludables (Ejercicio físico, alimentación, juegos) que
contribuye a que pueda gozar de un estado de salud óptima inmediata y futuro.

La importancia de la niñez Y/o de la segunda infancia

Radica en numerosos aspectos, de los cuales merecen destacarse el biológico y el


psicosocial. Por un lado, en este período ocurre la mayor parte del crecimiento físico de
la vida extrauterina, sustentado en la rápida progresión del esqueleto y la musculatura en
los niños con adecuada nutrición. Por otra parte, la vida de relación con los demás seres
humanos tiene su origen en la niñez misma, con la posibilidad de definir vínculos que
pueden prolongarse por toda la vida. Por medio de las relaciones con otros, los niños
desarrollan su bienestar y se desarrollan social y emocionalmente, este desarrollo incluye
las habilidades para tener relaciones satisfactorias con otros, jugar, comunicarse,
aprender, discutir abiertamente y experimentar emociones. En términos generales, la
formación a través de las relaciones es crucial para el desarrollo de la confianza, empatía,
generosidad y conciencia de sí y de los otros. Las relaciones son esas maneras en las que
el bebé llega a conocer el mundo y los lugares donde está. En este contexto los padres o
cuidadores serán aquellas personas quienes proveen el contexto amoroso necesario para
confortar, proteger, motivar y ofrecen elementos para enfrentar momentos difíciles de la
vida. El bienestar social emocional es frecuentemente conocido por profesionales de la
salud mental y del desarrollo como la salud mental infantil. Entendido como la capacidad
de experimentar y regular las emociones, el establecimiento de relaciones seguras y la
confianza para explorar y aprender, todo en el contexto de la familia y de la comunidad
del niño o niña, y bajo un trasfondo cultural. En distintos modelos que permiten explicar
la construcción de la personalidad, se hace énfasis en la importancia que tiene en la niñez
la complementación del potencial genético, las experiencias físicas y afectivas de los
primeros meses de vida y las relaciones sociales en los años posteriores. Tal es la
relevancia de estos procesos en la infancia que las alteraciones en estas fases dan lugar a
perturbaciones que pueden ser el punto de partida de enfermedades mentales de diversas
magnitud en el futuro. A pesar de estos datos contundentes, una importante proporción
de los niños del mundo no llega a satisfacer sus necesidades elementales para dar lugar a
una vida adulta adecuada, como consecuencia de deficiencias afectivas, nutricionales,
sanitarias y de otra índole. El conocimiento de la importancia de la infancia como etapa
fundacional de los seres humanos puede ser un punto de partida para comprender la
necesidad de destinar esfuerzos para brindar a los niños el mejor entorno para su
desarrollo. La niñez también es la etapa más importante porque ahí es que se crea tu
cuerpo tu forma de ser aunque algunas veces puede ser genéticos. (Hidalgo, 2008).
CONCLUSIÓN

Las etapas son la forma en la que se divide la vida desde el nacimiento hasta la muerte,
lo más importante es saber cómo enfrentar cada una de estas etapas, ya que todas
presentan desafíos, y al final solo aceptar el final del ciclo vital (la muerte).En estas etapas
se presenta una serie de fenómenos particulares que se repiten de generación en
generación. Cada persona aplica sus diferentes experiencias en cada una de las etapas del
ciclo vital. Yo pienso que las etapas se dividen en cambios físicos y biológicos por las
experiencias que se viven.
BIBLIOGRAFÍA

Berger, K. S. (2006). Psicologia del Desarrollo Infancia y Adolescencia. Madrid:


Panamericana.
Hidalgo, J. S. (2008). Procesos y necesidades de desarrollo durante la Infancia. Sevilla.
Mansilla, M. E. (2000). Etapas del Desarrollo Humano. Revista de Investigacion en
Psicologia, 107.
Ortega, D. L. (2003). El Proceso de Nacer. Buenos Aires.