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FALSIFICACIÓN DEL DON DE

LENGUAS.

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FALSIFICACIÓN DEL DON DE LENGUAS.

Una gran parte de la Iglesia hoy no es “ni caliente ni


fría”, experimentando poco o nada la vida de Cristo y, por lo
tanto, faltando en dar testimonio del mismo. Muchos del
pueblo de Dios sin instrucción en la Palabra, y sin experiencia
en la verdadera vida del Espíritu, anhelan, sin embargo, un
conocimiento más pleno de Cristo y una experiencia más real
de Su poder. Es a éstos que Satanás se dirige en este falso
Pentecostalismo que pretende manifestar la vida que falta en
las iglesias, pero no presenta más que una falsificación
emocional de la presencia y obra del Espíritu Santo.

Los Pentecostales sostienen que son bautizados por el


Espíritu Santo y que la evidencia que sigue a este bautismo es
la recepción del don de lenguas. Esto no tiene ningún
fundamento Escritural.

El primer fruto de la presencia del Espíritu Santo es la


santidad. Esto no se ve en el pentecostalismo; por lo
contrario, hay a menudo una marcada tolerancia de pecado,
acompañada de extravagancias emocionales. La Palabra de
Dios nos previene “Por sus frutos los conoceréis”.

El don de lenguas, es decir de idiomas (porque esto es


siempre el significado de la palabra), fue una manifestación
del Espíritu de Dios. En Pentecostés esta manifestación tuvo
como propósito la proclamación de las Buenas Nuevas a los
judíos primero, como lo había mandado el Señor. Se habían
reunido en Jerusalén en ese día, para celebrar la fiesta, judíos
de muchas naciones distintas, y hablaban distintos idiomas.
Así que el Espíritu Santo, morando ya en los creyentes, los
capacitó para que predicasen el Evangelio en ese día, en los
distintos idiomas de estas personas. Ellos no hablaron en lo
llamado “lenguas celestiales”. Como lo hacían los paganos,
una jerga que nadie puede entender, que es simplemente el
producto de un estado emocional forzado y anormal que, en
muchos, no es difícil de inducir.
En primera de Corintios capitulo catorce, Pablo esta
corrigiendo el abuso del don de lenguas en la iglesia de
Corinto. Algunos a quienes el Espíritu Santo había dado un

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idioma, lo usaba en la reunión de la iglesia, aún cuando no
hubiera entre ellos quien lo entendiera. Era un don dado por
el Espíritu Santo, pero era usado para gloria propia y no bajo
la dirección del Espíritu.

Otros se estaban entregando a la práctica pagana de


hablar en lenguas como lo habían hecho cuando eran
paganos.

Pablo está escribiendo en el año 56 aproximadamente,


solo 23 años después de la venida del Espíritu Santo a la
Iglesia en Pentecostés. Muchos de los que habían estado
presentes en el Aposento Alto en ese día y que habían hablado
en diferentes idiomas, aún vivían y no pocos de ellos
indudablemente en el apogeo de su vida. No habría por lo
tanto, duda alguna entre los creyentes espirituales acerca de
lo que era en realidad el don de lenguas. Pedro lo había
descrito en el día de Pentecostés y había declarado que era el
cumplimiento de la profecía de Joel. Era verdaderamente un
cumplimiento escueto, pues Joel había establecido claramente
que serían dados idiomas a los que no los conocían, para
predicar el Evangelio a los que conocían estos idiomas. Fue
un verdadero milagro. En el paganismo, que rodeaba a los
judíos en ese tiempo y de los que habían sido ganados
muchos de los convertidos en Corinto, el pronunciar de
palabras ininteligibles que según decían eran dadas por los
dioses, en las ceremonias religiosas, era una práctica común
y a la que se le daba gran importancia; pero había algo
completamente distinto, que los sacerdotes y hechiceros
paganos nunca habían hecho, algo que sólo podía hacer el
Dios vivo: hablaron lenguas vivas los que no las habían
conocido.

Los Corintios vivían en una ciudad pagana, licenciosa y


extremadamente supersticiosa estaban afectados por la
moralidad y filosofía pagana y es evidente que la superstición
pagana había influenciado no solo su moralidad, sino también
su juicio con respecto a las manifestaciones, o dones del
Espíritu. Esto se ve en su falta de comprensión y por su
abuso del don de idiomas. En el culto pagano, la palabra
ininteligible, considerada como el lenguaje de un dios,

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desconocido por los hombres, como milagrosa y de gran
poder. Los convertidos carnales de Corinto, que antes habían
creído esto, no podían distinguir entre las experiencias y
pretensiones psíquicas extáticas de los paganos y las
verdaderas manifestaciones del Espíritu de Dios. Mientras
que en el día de Pentecostés se hablaron lenguas vivas,
algunos de estos corintios convertidos del paganismo habían
corrompido el don de idiomas a algo a lo cual ya estaban
acostumbrados en su anterior culto pagano, considerando
como lenguaje celestial a las palabras sin sentido.

Esta parece haber sido la única iglesia afectada de esta


manera, para muchos en Corinto les era aún difícil
comprender que un ídolo no era nada y que la carne
sacrificada era simplemente carne (1ª CORINTIOS 8:1-7). Era
difícil desprenderse de la influencia de las antiguas creencias.
Al considerar los errores en la iglesia en Corintio es necesario
tener en cuenta la influencia de sus vidas pasadas. No
debería haber tenido tal influencia sobre ellos. El Espíritu
Santo les hubiera librado de la misma, como lo hace con todo
aquel que se entrega completamente a Él, pero ellos eran
carnales. En ese estado las viejas supersticiones todavía
influenciaban sus pensamientos y acciones.

No fue dado ningún don del Espíritu para hablar con


Dios; no era necesario.

Cristo no habló a Dios por medio de un lenguaje celestial


manifestado por el Espíritu. Todos los dones del Espíritu
fueron dados para hablar, o de otra manera para ministrar a
los hombres.

“Porque de la manera que un cuerpo tenemos muchos miembros,


pero no todos los miembros tienen la misma función, así
nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos
miembros unos de los otros.
De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que
no es dada, sí el de profecía, úsese conforme a la medida de la
fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;
el que exhorta en la exhortación; el que reparte, con solicitud; el
que hace misericordia, con alegría.” (ROMANOS 12:4-8.)

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“No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones
espirituales. Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba
llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos.
Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de
Dios llama anatema a Jesús; nadie puede llamar a Jesús señor,
sino por el Espíritu Santo.
Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el
mismo.
Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las
cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la
manifestación del Espíritu para provecho.
Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a
otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; y a otro, dones
de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a
otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro,
diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de
lenguas.
Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu,
repartiendo a cada uno en particular como el quiere. Porque así
como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los
miembros del cuerpo, siendo muchos son un solo cuerpo, así
también Cristo.
Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un
cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos
se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
Además el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.
Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso
no será del cuerpo?
Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por
eso no será del cuerpo?
Si todo el cuerpo fuere ojo, ¿donde estaría el oído? si todo fuese
oído, ¿donde estaría el olfato?. Más ahora Dios ha colocado los
miembros cada uno de ellos como él quiso.
Porque si todos fueran un solo miembro ¿donde estaría el
cuerpo?.
Pero ahora son muchos los miembros pero el cuerpo es uno
solo.
Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la
cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien
los miembros del cuerpo que parecían más débiles son los mas

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necesarios; y aquellos del cuerpo que nos parecen menos
dignos, a estos vestimos mas dignamente; y los que en nosotros
son menos decorosos se tratan con mas decoro.
Porque los que en nosotros son mas decorosos no tienen
necesidad; pero Dios ordeno el cuerpo, dando mas abundante
honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el
cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por
los otros. De manera que si un miembro padece, todos los
miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra todos
los miembros se gozan.
Vosotros, pues sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno
en particular.
Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego
profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros,
después los que sanan, los que ayudan, los que administran,
los que tienen don de lenguas. ¿Son todos apóstoles? ¿son
todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?.
¿Tienen todos dones de sanidad?
¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos?.
Procurar, pues, los dones mejores.
Mas yo os muestro un camino aun mas excelente.”
(1ª CORINTIOS 12:1-31.)

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros,


como buenos administradores como la multiforme gracia de
Dios.
Sí alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si
alguno ministra, ministre conforme el poder que Dios da, para
que todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenece
la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.”
(1ª PEDRO 4:10-11.)

La creencia pagana que uno podía comunicarse mejor


con los dioses por el idioma de los dioses. El creyente en
Cristo sabe que sólo tiene que elevar su corazón a Dios y que
Dios le entiende mejor de lo que él mismo se entiende.

Pero consideremos más de cerca la situación que se


enfrentó Pablo en Corinto. Esto es necesario si hemos de
comprender lo que escribe en el capítulo 14 de Corintios.
Dará luz aún sobre las palabras que él emplea. La palabra

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griega traducida misterio en el versículo dos es musterión. el
termino en español ha sido adaptado del griego. La definición
de musterión es “un secreto o un misterio” (por la idea del
silencio impuesto por la iniciación en ritos religiosos): -
misterio. Es un término usado comúnmente en las religiones
paganas y también en el Nuevo Testamento refiriéndose a las
cosas de Dios que no podían ser conocidas por el hombre
salvo por revelación de Dios. La revelación dada por el
Espíritu Santo de estas cosas, no es oscura sino clara y es
dada para ser comunicada al pueblo de Dios.

(1ª CORINTIOS 2:1-16). No es dada en privado mediante


palabras desconocidas.

En las religiones paganas, esta palabra se refería a los


secretos ocultos de los dioses, que sólo podían conocer los
iniciados. Aquellos que eran iniciados en tales misterios
alegaban tener contacto con el mundo de los espíritus por
excitación emocional, revelaciones, el obrar en milagros y el
hablar de palabras desconocidas que eran reveladas por los
espíritus. En la Iglesia del Nuevo Testamento cada creyente es
iniciado.

LOS MISTERIOS PAGANOS

La palabra “misterio” tenía mucho más significado para


los creyentes a quienes Pablo escribía, que lo que tiene para
nosotros hoy. En ese tiempo los misterios eran la parte
central y significativa de la religión de los griegos. Una
descripción de las ceremonias que estaban relacionadas con
los misterios, nos es dada por W.H.Ra. Él escribe:

“Los Misterios ocupaban entre los de la antigüedad un lugar


similar a la de los Santos Sacramentos en la Iglesia Cristiana.

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La intención era la de admitir a todos los que no eran
notoriamente malvados; el delito que descalificaba era un
homicidio no expiado. Se abrigaba la creencia de que la
solemnidad y la grandiosidad de la ceremonia tenía la
tendencia de producir un marcado efecto sobre el carácter del
iniciado...

Es obvio que el punto esencial sobre el que dependía el


efecto de la ceremonia, era que la mente de los iniciados
estuviera sobre-excitada, hasta un punto de expectación
vehemente, arrebatada y de atención intensa. El silencio
atento de los espectadores a los Misterios era muy notorio.
Muchos eran los medios que contribuían a producir este
estado. Se impartía a los candidatos una cierta cantidad de
entrenamiento e instrucción previa...

Finalmente, las circunstancias físicas de la iniciación


eran tales que producían un estado de espiración y
sensibilidad nerviosa aumentada. Los nueve días de ayuno
observados muy estrictamente, la marcha prolongada de
Atenas a Eleusis, y las frecuentes ceremonias religiosas con
que era marcada, el andar errante de noche por las playas y
llanuras de Eleusis, con antorchas en busca de la perdida
Cora todo contribuía a producir un estado de entusiasmo
forzado... Entonces llegaron los verdaderos Misterios; se les
dio entrada a los mystae (candidatos) para la iniciación al
edificio sagrado; la espléndida iluminación parecía
deslumbrante por su claridad después de la oscuridad de
afuera, las extrañas apariciones, las voces impresionantes, los
magníficos vestidos de los actores, la magnificencia del drama
sagrado al que contribuía sin duda en gran manera, el aire
altamente sugestivo y simbólico de Grecia todo esto lo veían y
oían en aterrado silencio... La escena que se lleva a cabo en
cada iglesia griega moderna, en la víspera del Domingo de
Pascua da una vaga idea del carácter de esta ceremonia... Es
imposible reconstruir el ritual místico pero nos son dados
suficientes indicios para comprender su carácter general.
Consistía de acciones y palabras que se suplementaban el
uno al otro y siendo ambos necesarios para ser un conjunto
inteligible. Las palabras eran frases obscuramente expresadas
y cantos tradicionales cuya santidad era debido a su

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antigüedad, no tenían carácter didáctico y eran apenas
inteligibles sin instrucción previa”. Enc. Brit.,9ª . Ed. Tomo
18, 133-4.

En el tiempo en que Pablo escribió, las ceremonias


relacionadas con los Misterios habían sido grandemente
afectadas por influencia de Asia Menor y del Oriente, que
habían sido introducidas varios siglos antes de Cristo y
estaban profundamente arraigadas. Lo que hemos descrito
arriba, describe las ceremonias como habían sido en el
principio, pero en el tiempo de Pablo se habían añadido
prácticas supersticiosas más groseras, la prostitución ante el
altar y la mutilación de los sacerdotes.

Citamos nuevamente a W.H.Ra:

“Ola tras ola de influencia religiosa de Asia Menor,


introdujeron en Grecia los no moderados rituales bárbaros de
Frigia. Los ritos se propagaron primero entre la gente común
y los que se ocupaban del comercio exterior. Los poetas
cómicos los satirizaban y Platón y Demóstenes los censuraban
duramente; pero continuaron extendiéndose, con todo su
ardiente entusiasmo, su superstición y sus prácticas
obscenas, extensamente entre la gente cuya sed religiosa no
estaba satisfecha con la religión puramente externa del
elenismo. Las orgías o misterios estaban abiertos a todos,
libres o esclavos, que habían cumplido debidamente con las
purificaciones preliminares, asegurando a los participantes la
salvación y la remisión de pecados... El extraño carácter
entusiasta de la antigua religión de Frigia no se perdió por
completo cuando la religión llego a ser cristiana, porque se
encuentran rastros claros en las diversas herejías que
surgieron en Anatolia Central” Enc.Brit.9ª . EA. Tomo 18,
867.

Como se ha visto, el hablar de lenguas Celestiales


desconocidas, la palabra o frase sin significado, tuvo un lugar
importante en este culto pagano. Se creía que las palabras
habían sido reveladas por un Dios o Espíritu al sacerdote o
aficionado mientras estaba sumamente excitado o en estado
de éxtasis; hasta este día, en las regiones paganas, el hablar

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estático en una lengua desconocida, es un fenómeno común.
se cree que el Espíritu habla por la boca del hechicero, o que
el hechicero habla a su Espíritu con palabras poderosas que
son desconocidas al hombre.

La siguiente cita, del libro “Religions of Primitive Peoples”


(págs 91-93) es de interés. “Sir George Gray relata una
historia acerca de una enorme cabeza de madera tallada que
había en Nueva Zelanda que podía hablar y que mataba, por
el terrible poder de sus palabras, a todos los que se
acercaban. Pero cuando, por una magia superior, su voz fue
reducida a un susurro, desapareció su poder y quedo
destruida.

Es de notar que la influencia mágica de la palabra es


independiente de su significado. Es claro que no se atribuye
su eficacia a la idea, imagen o verdad que transmite. Por el
contrario, las mas potentes de todas las palabras son aquellas
que no tienen ningún significado o de las cuales se ha perdido
el sentido. Esto se ve constantemente en las formulas de las
tribus salvajes. Ellos conservan arcaísmos de lenguaje que ya
no son entendidas por los que pronuncian y en otras
instancias es obvio que están compuestas por sílabas unidas
sin hacer caso de la inteligibilidad.

El mismo hecho se encuentra plenamente en la jerga


cabalística de los adivinos clásicos y medievales y en los
encantos sagrados del folklore contemporáneo.

A la verdad el famoso cabalista, Pico de Mirándola,


afirma que una palabra sin significado es la que tiene mas
poder sobre los demonios.

Por lo tanto no solo pueden ser ininteligibles una o unas


pocas palabras, pero largas comunicaciones pueden ser
sonidos inarticulados que no transmiten sonido alguno.

Este es “don de lenguas”, el poder para hablar en


lenguas desconocidas.

Es común a la vida salvaje.

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Muchos de los cantos más importantes en las
ceremonias sagradas son meras repeticiones de sílabas sin
sentido. La idea parece ser que lo que el hombre no puede
entender lo pueden entender los dioses; o bien, que es el dios
que se expresa por órganos humanos pero en un lenguaje
desconocido al oído humano. El Obispo Galloway dice que los
cantos de hechizos de los Zulúes son frecuentemente casi
ininteligibles a ellos; y este es uno de los muchos ejemplos.”

Práctica Pagana en Corinto.

Como se ha dicho, no hay diferencia alguna entre la


manifestación de idiomas en Pentecostés y lo que se menciona
en la carta de Pablo a los corintios. No hay ningún cambio en
las palabras griegas que usa Pablo. Lo que hace la diferencia
es la mezcla, en Corinto y del concepto y práctica pagana del
hablar en leguas. La diferencia es simple y fundamental. Se
dice habitualmente que el capitulo catorce de la carta de
Pablo presenta grandes dificultades. En realidad no es así; es
una de las partes mas informativas, instructivas y
reveladoras de lo que escribió, arrojando mucha luz sobre la
situación que enfrentaba en esa iglesia y la manera en que
trató con ella. La confusión se debe a dos cosas:

1ª ) La falta de tener en cuenta la influencia de la formación


pagana de los creyentes carnales en Corinto.

“Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos


como se os llevaba, a los ídolos mudos.”
(1ª CORINTIOS 12:2.)

2ª ) La ignorancia en general de la iglesia de hoy sobre los


verdaderos dones, o manifestaciones del Espíritu. En la
Iglesia Primitiva el Espíritu Santo dio lenguas vivas para la
predicación del Evangelio. Esto era una señal de la presencia
y poder del Espíritu Santo, dada para el incrédulo.

Era algo desconocido en las religiones paganas. El


hablar en lenguas entre los paganos, aún cuando se le daba

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un lugar de gran importancia, era algo muy inferior, basado
en supersticiones; era hablar en un idioma desconocido al
hombre, que era supuestamente enseñado por un dios o
espíritu para comunicarse privadamente con ellos. Su
significado no era conocido al adorador hablaba “misterios”
(secretos) con su dios en palabras más poderosas que
cualquier lenguaje humano. Le daba un contacto privilegiado,
íntimo, con su dios.

Algunos en la iglesia en Corinto se estaban entregando a


la forma pagana de hablar en lenguas, acompañado de
extravagancias emocionales, a las que estaban
acostumbrados desde antes de su conversión. No todos en
Corinto Habían caído en este error. Algunos (una minoría,
según parece) andaban en el Espíritu.

Algunos, sin duda, habían recibido del Espíritu el


verdadero don de lengua viva, pero algunos de éstos estaban
usando carnalmente este don para su propia gloria. Así había
en Corinto la práctica pagana de hablar en lenguas como
también el abuso del verdadero don de idiomas.

Tratando con esta situación, Pablo escribe a la iglesia las


siguientes instrucciones:

“Seguir el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre


todo que profeticéis.
Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a
Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla
misterios.
Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación,
exhortación y consolación.
El que habla en lengua extraña así mismo se edifica; pero el que
profetiza edifica a la iglesia.” (1ª CORINTIOS 14:1-4.)

Pablo esta haciendo contraste entre el culto a Diana y su


objetivo personal y el culto del creyente que busca la
edificación del cuerpo de Cristo. Estos creyentes en sus días
en el paganismo habían creído que cuando hablaban una
lengua no comprendida por los hombres, ni aun por el

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adorador, estaban hablando secretos o misterios (musterion)
con su dios. Creían que era su espíritu quien hablaba.

El beneficio lo recibía solamente el adorador ningún otro


entendía.

El adorador se beneficiaba por el éxtasis de sentimientos


excitados y el sentir que estaba realmente participando con
los espíritus en el circulo interior. El no pensaba en edificar a
los otros adoradores. Pablo contrasta este objetivo egoísta con
el objetivo cristiano. El propósito de las manifestaciones del
Espíritu de Dios es que toda la congregación sea edificada.

Pablo había explicado que:

“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para


provecho”. (1ª CORINTIOS 12:7.)

En Pentecostés fue dado el don de idiomas para que


fuera dado a conocer el Evangelio a todos los que no le
conocían, no para el beneficio personal del adorador. Este
objetivo es muy evidente en el Pentecostalismo. Es
completamente contrario a la naturaleza de Cristo, a la
Palabra de Dios y al propósito de Dios para Su pueblo y para
Su Iglesia.

“Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas,


pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza
que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para
que la iglesia reciba edificación.
Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en
lenguas, ¿que os aprovechará, si no os hablare con revelación,
o con ciencia, o con profecía, o con doctrina?
Ciertamente las cosas inanimadas que producen sonidos, como
la flauta o la cítara, si no dieren distinción de voces, ¿cómo se
sabrá lo que se toca con la flauta o con la cítara?
Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para
la batalla?
Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien
comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís? Porque
hablaréis al aire.

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Tantas clases de idiomas hay, seguramente en el mundo, y
ninguno de ellos carece de significado.
“Pero si yo ignoro el valor de las palabras, seré como extranjero
para el que habla, y el que habla será como extranjero para mi.
Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales,
procurar abundar en ellos para edificación de la iglesia.”
(1ª CORINTIOS 14:5-12.)

Pablo está haciendo énfasis en el echo de que el hablar


de ellos debía ser inteligible para beneficiar a los oyentes, en
contraste con el hablar ininteligible de los paganos.

Aún las cosas inanimadas, Dice Pablo, tal como la


flauta, por ejemplo, sí las notas tocadas no son distinguibles,
¿quien reconocerá la tonada? y si las notas de la trompeta no
son claras, ¿como comprenderá el soldado su mensaje?

Pablo está usando ilustraciones muy sencillas,


escribiendo como a niños.

Por cierto, dice él, hay muchos idiomas en el mundo,


pero sea cual fuese el idioma que hablan, si no es
acompañado por los que oyen, serán extraños unos a otros.
Por eso ya que están tan deseosos de manifestar los dones
espirituales, procuren que sea para beneficio de la Iglesia.

Quisiera que todos vosotros hablasen idiomas


extranjeros, les dice Pablo, pero no sean niños sean hombres.
¡Piensen! ¿Qué logran cuando hablan en la iglesia en un
idioma desconocido? nadie les entiende ni es edificado alguno.

Están solo “hablando secretos” privadamente con su


Dios. El que habla y ora bien pero ningún otro es beneficiado.

¿Que bien les haría si viniese a ustedes hablando en un


idioma que no comprenden? sería para ustedes un extranjero
y ustedes lo serían para mí.

Preferiría, más bien, hablarles cinco palabras que


puedan comprender que diezmil palabras que no pueden
comprender.”

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Pablo habla con una mezcla de razonamiento paciente e
ironía devastadora.

“Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración


poder interpretarla.
Por que si yo oro con lengua desconocida, mi espíritu ora, pero
mi entendimiento queda sin fruto.
¿Qué, pues? oraré con el espíritu pero oraré también con el
entendimiento; cantaré con el espíritu pero cantaré también con
el entendimiento.” (1ª CORINTIOS 14:13-15.)

Si oró en un idioma desconocido, dice Pablo sería


simplemente mi espíritu orando como creían los paganos no
entendería lo que estoy orando. ¿Qué haría pues? oraré
guiado por el Espíritu pero oraré comprendiendo lo que estoy
orando; alabaré guiado por el Espíritu pero en palabras que
comprendo.

“Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de


simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues
no sabe que has dicho.
Porque tú, a la verdad, bien das gracias; pero el otro no es
edificado.” (1ª CORINTIOS 14:16-17.)

Aunque tú mismo estés dando las gracias debidamente


en un idioma extranjero, continua Pablo, el que te oye no será
instruido y no puede unirse a ti con un amén en su corazón.

“Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos


vosotros; pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con
mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diezmil
palabras en lengua desconocida.
Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños
en la malicia, pero maduros en el modo de pensar.
En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios
hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.
Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a
los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los
creyentes.” (1ª CORINTIOS 14:18-22.)

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La declaración de Pablo acerca de su propia experiencia,
se explica más adelante en este capítulo. El don de idiomas
fue dado para el incrédulo, para que pudiera oír el Evangelio
en un idioma que comprendía y ser convencido de pecado y
salvado. No fue dado para la edificación personal del creyente.
No es una señal para el creyente.

“Si, pues toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos


hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán
que estáis locos? Pero si todos profetizan, y entra algún
incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es
juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así,
postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que
verdaderamente Dios está entre vosotros.
¿Que hay, pues hermanos? Cuando os reunís, cada uno de
vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene
revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.
Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo mas
tres, y por turno; y uno interprete.
Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para si mismo
y para Dios. Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los
demás juzguen. Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere
sentado, calle el primero. Porque podéis profetizar todos uno por
uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados.
Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; pues
Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las
iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las
congregaciones; porque no le es permitido hablar, sino que
estén sujetas, como también la ley lo dice.
Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos;
porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.
¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios, o solo a
vosotros ha llegado?
Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os
escribo son mandamientos del Señor. Mas el que ignora, ignore.
Así que hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar
lenguas; pero hágase todo decentemente y con orden.”
(1ª CORINTIOS 14:23-40.)

“Lenguas” en todas estas citas significa idiomas; en este


caso idiomas extranjeros.

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Corínto era un gran pueblo que recibía a naves de
muchas naciones. Tenía una población mixta de griegos,
romanos y judíos. Era rica, amante del lujo y notoriamente
inmoral. Siendo un puerto, visitaban la ciudad personas que
hablaban diferentes idiomas. Los creyentes entre ellos se
reunían. El hablar en un idioma extraño en la congregación,
fuera o no dado por el Espíritu, debía ser restringido a dos, o
a lo sumo tres y permitido sólo si había un interprete para
que todos pudieran entender y recibir provecho.

El don de interpretación se explica más adelante, al igual


que otros puntos relacionados con este capítulo.

Analizando este capítulo, podemos seguir los


mandamientos y razonamientos que escribió Pablo a esta
iglesia. El significado de sus palabras sería claro a todos ellos.

(1) Con respecto al hablar en palabras desconocidas, en una


lengua no viva (como lo hacían los paganos), era prohibido, y
son dadas las razones.

(2) Con respecto al hablar en una lengua viva dada por el


Espíritu, pero desconocida por los oyentes, esto también era
prohibido, a menos que pudiese ser interpretada.

También son dadas las razones. Pero se aclaró que no


debía ser prohibido cuando había un interprete.

(3) Se declara que el don de profecía (predicación), definido


como “hablando a los hombres para edificación, exhortación y
consuelo” 1ª CORINTIOS 14:3. Es mayor que el don de una
lengua viva y que todos debieran buscarlo con avidez.

El propósito del don de una lengua viva fue sólo para


que el Evangelio pudiera ser predicado a aquellos, que de otra
manera no podrían oírlo, y no para un despliegue del poder
para hablarlo.

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(4) El don de una lengua viva no era una señal para creyentes
sino para incrédulos, para quienes era una señal
condenatoria.

No era dado este don para que el creyente lo exhibiera


entre creyentes. No era para el beneficio del creyente ni para
su gloria.

(5) El don de hablar en lenguas no era para capacitar al


creyente para “hablar secretos con Dios”. Ese era un concepto
pagano. Nunca, en todo el trato de Dios con los hombres dio,
palabras espirituales para comunicarse con Él; es
completamente contrario a la manera en que se comunica Él
con los hombres y los hombres con Él.

Sólo entre los paganos existió tal práctica.

El don era para hablar y ser comprendido por todos.


“Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien
comprensible, ¿como se entenderá lo que decís?.
Porque hablaréis al aire.” 1ª CORINTIOS 14:9. La predicación
debe ser comprendida para los que oyen puedan “juzgar” si es
en el Espíritu, de acuerdo con la palabra. Con respecto a la
oración, también se dice que debe ser inteligible a los demás
hermanos presentes, para que les sea posible decir Amén.

La promesa de Cristo fue:

“Recibiréis poder”- para ser testigos (Hechos 1:8.) El poder era


para testificar.

(6) en las iglesias del Nuevo Testamento, cada miembro era


un sacerdote con el derecho y la responsabilidad de tomar
parte en el ministerio en las reuniones de la iglesia. Sin
embargo, Pablo limita el numero de aquellos que deberían de
tomar parte en una reunión. No más de dos, o al sumo tres
deberían ministrar en un idioma extraño por interpretación.
El numero de los que hablan en un idioma conocido es
también limitado a dos o a tres.

19
(7) No más de tres a la vez deberían tomar parte. Esto incluye
la orgía y desorden emocional de tener a muchos predicando,
testificando y orando al mismo tiempo.

(8) Nadie debería monopolizar el tiempo; se debería dar la


oportunidad de tomar parte a otros que sienten que tienen
algo del Señor para dar.

(9) “Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas”


(1ª CORINTIOS 14:32.) Esto expone un principio espiritual
fundamental.

Aquellos que se entregan a extravagancias emocionales,


sostenían que estaban bajo el control del Espíritu y, por lo
tanto, no eran responsables personalmente por lo que hacían,
de modo que no se les debería criticar.

Decían que el Espíritu Santo era el responsable.

Muchos creyentes sinceros han sido llamados al error


por un culto no Escritural del Espíritu Santo. La presencia y
actividad del Espíritu Santo en el creyente son vitales, pero
Cristo debe ser siempre “todo y en todos” y la Palabra de Dios
debe ser nuestro único fundamento y fuente de conocimiento.
La actividad del Espíritu Santo es siempre y sólo el de
manifestar y exaltar a Cristo y El nunca actuará o guiará en
contra de la Palabra de Dios. Asimismo, nunca anula la
voluntad del creyente; la voluntad del creyente permanece
independiente; siempre debe estar inteligentemente dispuesto
para la voluntad de Dios. Es siempre plenamente responsable
por sus acciones y para obedecer la Palabra de Dios. Como
dijo Pablo, “oraré con el Espíritu pero oraré también con la
mente”. Ni llevará tal confusión que sus emociones nuble su
mente. El tratar de entregarse al Espíritu de tal manera que
uno no tenga mente ni voluntad propia es un error y es
peligroso. Ha llevado a muchos al desastre, abriendo el
camino para que espíritus engañadores tomen el control,
falsificando la obra del Espíritu Santo y desviando de la
Palabra de Dios.

20
Para tales creyentes la Palabra de Dios llega a ser de
menos importancia que la supuesta guía del Espíritu y llegan
a estar ciegos al error en que se encuentran, creyendo haberlo
recibido por revelación directa del Espíritu.

En contraste con la obra del Espíritu Santo, los


demonios quitan al hombre el control de si mismo. Buscan el
control sobre su cuerpo, mente, emociones, y voluntad. Los
corintios sabían esto.

(10) “Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación,


exhortación y consolación.” (1ª CORINTIOS 14:3.)
Aquí Pablo da una definición clara y precisa del don de
profecía en el Nuevo Testamento. No es la predicción de cosas
nuevas; no es profecía en ese sentido. Era la predicación en el
poder del Espíritu, de la palabra revelada de Dios, que ya nos
ha sido dada. Estos corintios con sus falsificaciones de los
dones espirituales y su orgullo, necesitaban esta advertencia.
En el Antiguo y en el Nuevo Testamento tenemos una
revelación completa para este tiempo y se nos advierte
solemnemente que no agreguemos nada ni quitemos de ella
cosa alguna. En esta edad, la revelación, en cuanto a doctrina
y acontecimientos futuros esta cerrada. Las llamadas
profecías dadas en reuniones Pentecostales son las ilusiones
de personas que están emocionalmente excitadas, cuyas
declaraciones son a menudo muy evidentemente insensatas y
sin valor, o declaraciones que les hacen pronunciar espíritus
mentirosos.
Agabo, cuando habló a Pablo, no dio ninguna revelación
nueva. Fue enviado por Dios para advertir a Pablo que no
fuese a Jerusalén en ese tiempo. La iglesia en Tiro ya había
dado esta advertencia a Pablo. (HECHOS 21:3-4.)

El Espíritu Santo está con nosotros para guiar nuestros


pasos y puede usar a otros para hablarnos si no le
escuchamos a Él es una cuestión de dirección personal.

Los paganos estaban acostumbrados a oír a los espíritus


hablando por los hombres.

21
En el Nuevo Testamento se habla de tales espíritus.
Varios hablaron a Cristo por las bocas de hombres. La
muchacha que Tenía el espíritu de adivinación que fue
sanada por Pablo, traía ganancia a su amo por sus
revelaciones. (HECHOS 16:16-40.) Los oráculos de los dioses
eran consultados por muchas cosas y sus contestaciones
eran, a menudo correctas. Algunos creyentes carnales en
Corinto, que anteriormente habían sido paganos, habían
vuelto a ser influenciados por todo esto, buscando mensajes y
profecías reveladas por espíritus. Pablo les recuerda el
verdadero significado de la profecía para el creyente. Los
corintios deberían haber comprendido esto.

(11) Todo en la reunión debe ser hecho decentemente y con


orden. Esto excluía el desorden emocional al cual se habían
entregado y al que se quería tomar por manifestación de
Espíritu. El Espíritu del Dios viviente nunca actuaría ni haría
actuar a nadie en una forma que no fuera decorosa y
ordenada. Esto se ve en toda la Creación de Dios en todas sus
acciones y en su manifestación en Cristo. Lo opuesto se ve en
la religión emocional. Se ve un contraste significativo sobre el
Monte Carmelo cuando Elías, el siervo de Dios, oró y actuó
con confianza y con una dignidad serena y moderada y los
sacerdotes de Baal procuraron despertar a su dios con un
abandono de emocionalismo, gritando y cortándose.

(12) Pablo afirma que no había tal desorden en las reuniones


de ninguna otra iglesia.

Él pregunta a estos corintios carnales, que hacían tanto


alarde de una superior espiritualidad y dones del Espíritu.
“¿Que? ¿Provino la Palabra de Dios de vosotros? o ¿vino solo a
vosotros?”. Él hace uso de la ironía. Hay ocasiones en que
esto es muy necesario, como cuando escribió a Tito, un
compañero de iglesia. “Este testimonio es verdadero; por tanto
reprendelos duramente, para que sean sanos en la fe.”
(TITO 1:13.)

En el capitulo once de Primera de Corintios. Pablo


declaró:

22
“...Porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor...
Cuando, pues os reunís vosotros; esto no es comer la cena del
Señor”. (Vers.17,20.) La reunión alrededor de la Mesa del
Señor había sido corrompida de tal manera que ya no se
podía considerar que estuvieran participando de la Cena del
Señor.

Sus otras reuniones también eran “para mal”. En el


capitulo catorce Pablo continua tratando con los abusos en
sus reuniones públicas, refiriéndose particularmente al don
de idiomas.

El don de idiomas que se manifestó en los primeros años


de la iglesia como señal condenatoria al incrédulo, ¿ha
continuado al igual que las demás manifestaciones del
Espíritu? La historia de la Iglesia es clara sobre este punto.
En el principio del libro de Hechos, son muy prominentes los
dones milagrosos del Espíritu, en tanto que en la segunda
mitad del mismo, se les da poco lugar. A medida que la Iglesia
llegaba a la madurez, de tal modo que la presencia y el poder
de Cristo se hacían manifiestos en su vida y testimonio, las
señales mas espectaculares fueron perdiendo prominencia.
Habían servido su propósito, ahora deben observarse la
presencia y poder de Dios en Su pueblo, al revelarse en ellos
la vida de Cristo que mora adentro. Esa es la prueba de la
presencia del Espíritu, una señal mucho mas práctica y
convincente, un milagro mayor que cualquier intervención
milagrosa exterior del Espíritu de Dios.
COLOSENSES 1:25-29; 2:9-11.

No decimos que no ha sido dada ninguna otra señal


milagrosa desde entonces han habido, y hemos presenciado
personalmente tales manifestaciones de Su poder, pero
siempre ha sido para un propósito especial determinado sólo
por Dios. El desear señales milagrosas no evidencia la
madurez o salud espiritual. Es una evidencia de falta de
madurez espiritual, de una falta de experiencia de la vida
interior y poder del Espíritu de Dios morando adentro, que
satisface plenamente.

23
Pablo dijo a los corintios: “No seáis niños en el modo de
pensar.”

Afirmaciones Falsas

El hecho es que hoy, con todas las afirmaciones de tener


el don de lenguas, no hay ningún caso definitivamente
verificado de alguien en que se haya dado el don de un idioma
extraño. Los misioneros Pentecostales han tenido que
aprender idiomas extraños con mucha dificultad y esfuerzo,
así como lo han tenido que hacer otros misioneros. Algunos
aprenden a hablar bien otros idiomas, depende de su
habilidad natural para dominar otros idiomas. También en la
interpretación de una lengua viva a otra, sobre el púlpito o
por escrito, no han mostrado evidencias mayores del don de
interpretación que otros misioneros.

El argumento del defensor del hablar en lenguas hoy


puede parecer sencillo y correcto. Él dice, “el don de lenguas
fue dado a la Iglesia en Pentecostés, se manifestó en las
iglesias del Nuevo Testamento, y debería manifestarse hoy.” El
error y engaño de esta afirmación es que está basado sobre
una suposición completamente falsa, que el hablar en lenguas
hoy y el hablar en lenguas en el día de Pentecostés son una y
la misma cosa. El hablar en lenguas que se práctica hoy y el
don de hablar idiomas dado en Pentecostés son
completamente distintos uno es puramente psíquico,
fácilmente producido y fácilmente explicado psicológicamente;
el otro es evidentemente un verdadero milagro Divino
manifestado para la salvación de almas. Uno es falso,
enteramente del hombre, el otro es real, una manifestación
del Espíritu del Dios vivo. Por lo tanto, el argumento es falso.
Uno pertenece a la esfera natural, no produce ningún fruto
espiritual y sus manifestaciones emocionales desfiguran la
naturaleza y carácter de Dios; el otro es de la esfera
espiritual, manifestando el poder supremo de Dios para llevar

24
a cabo Su voluntad para el hombre. Puede ser que el
emocionalismo crudo que acompaña al hablar en lenguas
psíquico, a la actividad de un dios o espíritu pues considera
que sus dioses están sujetos a muchas de las mismas
debilidades humanas que le afectan a él, pero, ¿cómo puede el
creyente asociarlo con la presencia del Espíritu de Dios
infinitamente sabio.?

A través de todo el capitulo catorce de 1ª de Corintios


Pablo esta contrastando la práctica pagana con la práctica
cristiana, el “misterio” pagano con la manifestación del
Espíritu de Dios; la palabra sin significado que no transmite
conocimiento ni edifica a nadie, con la palabra inteligible que
da conocimiento y edifica a la Iglesia.

Con una lengua desconocida, dice, refiriéndose


claramente a la práctica pagana hablando al aire. Con
palabras desconocidas. Están hablando “en misterio” secreto
con su dios como lo hacen los paganos; ningún otro les
entiende. (La palabra “theos”, usada aquí, se usa en el Nuevo
Testamento tanto para el Dios verdadero como para los falsos
dioses); tengan un poco de sentido común; las personas que
vienen a sus reuniones pensarán que están locos. Pero si
hablan palabras inteligibles serán convencidas.

Señales Dadas Por Dios.

“En la ley esta escrito, con hombres de lenguas extrañas, y con


labios de una nación desconocida hablaré yo a este pueblo,
pero ni aún así me escucharán, dice el Señor.”
(ISAÍAS 28:11.)

Esto demuestra que el don de lenguas sirve de señal no


para los que creen sino para los incrédulos, mas la profecía
no es para los incrédulos sino para los creyentes (1ª
CORINTIOS 14:21,22 Weymouth.)

El milagro forjado por Dios haciendo que aquellos que


creían en Él predicasen el Evangelio en idiomas para ellos
desconocidos, a los que conocían esos idiomas, fue una
importante señal de Su poder, manifestando su presencia con

25
los suyos, corroborando y haciendo posible su testimonio,
cumpliendo la profecía, condenando a los que no creían. Los
paganos, con su pretencioso hablar de palabras reveladas por
los dioses no comprendidas por los hombres, jamás habían
podido hacer esto.

Cristo no manifestó este don. Nunca habló en lenguas.


No era necesario, ni estaba en el propósito de Dios que lo
hiciera. Dios corroboró el testimonio de Cristo por señales, en
varias ocasiones, pero en otras maneras. Por ejemplo, cuando
Pedro, en el monte de la Transfiguración, ofreció a Cristo una
adoración falsa, en edificios hechos por manos de hombres,
Dios habló del Cielo rechazándolo, Esa era una señal
condenatoria dada al pueblo de Dios una señal que es tan
necesaria hoy como lo fue entonces, porque no es tenida en
cuenta. Más tarde, cuando Cristo murió sobre la Cruz,
hubieron señales en el cielo y el velo en el templo se rasgó de
arriba a abajo. “Lo que Cristo afirmó de si mismo fue justificado
por el Espíritu.” (1ª TIMOTEO 3:16, y HEBREOS 2:1-4.) El
testimonio de Cristo fue a los judíos, y él les habló en el
idioma que ellos entendían. Manifestó el don de profecía o
predicación (1ª CORINTIOS 14:3) el don de idiomas no es la
señal del bautismo o presencia del Espíritu. Él estaba lleno
del Espíritu y se dieron en Él todas las otras manifestaciones
del Espíritu.

El don de profecía, (predicación) pertenece a los


creyentes. Es por la predicación de la Palabra que el Espíritu
Santo usa al creyente. Así como fue el ministerio de Cristo
debe ser en el ministerio del creyente.

Una Iglesia Carnal

Pablo ya había descrito la condición espiritual de esta


iglesia en la primera parte de su carta, una condición que
había tenido que enfrentar desde el principio de su ministerio
a ellos:

“Y yo, hermanos, no pude hablaros como hombres espirituales,


sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os alimenté con

26
leche y no con carne; porque no erais capaces de tolerarlo; ni
aun ahora sois capaces, porque sois todavía carnales.
Porque mientras estáis divididos entre vosotros por celos,
contiendas y espíritu de facción, ¿no es evidente que sois
carnales y que andáis como los hombres?”
(1ª CORINTIOS 3:1-3, Conybeare.)

No es ésta una iglesia que pueda tomarse como ejemplo


de comprensión y vida espiritual; por el contrario, es el
ejemplo más completo en el Nuevo Testamento de una iglesia
que había caído en derrota. Muestra todas las debilidades de
las iglesias de hoy que confunden el emocionalismo y
actividad carnal con la obra del Espíritu. En la manifestación
del don de idiomas en Pentecostés había vida vibrante; en la
falsa manifestación del don de idiomas en Corinto había
muerte carnal y esa muerte se manifestaba en cada sección
de la vida de la iglesia. Un hermano pleiteaba en juicio contra
otro hermano, se toleraba inmoralidad tal que ni los paganos
permitirían, se practicaban abusos vergonzosos en la mesa
del Señor. El tomar como ejemplo para seguirlo en la
experiencia espiritual a cualquiera de las prácticas de tal
iglesia no puede ser justificado ni tiene excusa. Muestra la
misma falta de madurez que Pablo condena en los creyentes
de Corinto.

Es extraño que lo que Pablo escribió a los corintios sobre


el don de idiomas a sido torcido tan a menudo, dándole un
significado muy distinto, que no enseñó a ninguna otra
iglesia. Puesto que los abusos practicados en Corinto han
continuado reapareciendo en la iglesia, siempre con las
mismas pretensiones de una espiritualidad más profunda, y
experiencias milagrosas; y debidas al bajo nivel de
espiritualidad de la iglesia en general, el pueblo de Dios a
quedado, vagamente comprendidas las verdaderas
manifestaciones del Espíritu, no siempre pretensiones y se les
a dado creencia por lo tanto, inclinarse a dar por supuesto
que estas falsas manifestaciones son reales, a medida que lee
y cree ver alusiones a ellas donde no existe ninguna. Lo que
Pablo escribe irónicamente, condenando lo que es falso e
insensato, es tomado como la afirmación de un hecho, y a
sencillas declaraciones se les atribuyen significados místicos

27
que no tienen base en otras partes de las Escrituras.
Prácticas a las cuales no se había entregado ninguna otra
iglesia, que habían sido adoptadas del paganismo que les
rodeaba, que eran el resultado de la ignorancia y confusión
carnal que reinaban en esa congregación, son aceptadas como
verdaderas manifestaciones del Espíritu Santo ciertamente no
se manifestaría en una manera especial, más que en iglesias
espirituales (o, por cierto en cualquier manera), en y por
aquellos que deliberadamente de una manera carnal
toleraban el pecado grosero en su medio.

No todos fueron llevados por el error popular, fueron


estos que se manifestaron fieles, quienes se comunicaron con
Pablo avisándole de lo que estaba ocurriendo. Serían ellos los
que habrían de cooperar con Tito cuando fue a ministrar a la
iglesia, llevándoles la carta de Pablo. Fue tanto por medio de
ellos como por medio de Pablo y Tito que Dios obro trayendo
de nuevo a la congregación, a la obediencia y a la pureza de la
fe y de la práctica. Esto debe ser recordado por cualquiera
que se encuentre en circunstancias similares.

Nunca es necesario someterse al error.

Metal que Resuena.

La mención de los lenguajes de los ángeles, en 1ª De


Corintios 13:1,2 es puramente hipotética. Pablo dice:

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor,


vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe... Y si
tuviere profecía, y entendiese todos los misterios, y toda ciencia,
y si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los
montes, y no tengo amor, nada soy.”

Como hemos visto, Pablo está haciendo énfasis


simplemente en el hecho de que si el amor verdadero no fuese
la base de su predicación, aunque usara los idiomas de los
ángeles además del de los hombres, sus palabras no tendrían
significado ni vida. La deducción que sacamos es que tal era
la manera de expresarse de aquellos que hablaban idiomas

28
desconocidos a la congregación, aunque esos idiomas fueran
dados por el Espíritu Santo. Ciertamente, en la iglesia de
Corinto, con sus divisiones, riñas, procedimientos carnales
contrarios a las Escrituras, y pecado, faltaba en gran manera
el amor y, por consiguiente, no se podía esperar que hubieran
verdaderas manifestaciones del Espíritu de Dios.

El Don de Interpretación o Traducción.

Pablo habla del don de Interpretación de Idiomas.


Algunos han dado por supuesto que esto es para
interpretación de algún lenguaje Celestial desconocido; que el
Espíritu Santo dará a uno tal lenguaje y a otro el don de
traducirlo a un lenguaje hablado en la Tierra. No hay
fundamento para tal interpretación de estos dones. No nos
son dados lenguajes Celestiales de manera que no puede
haber don para interpretarlos. El don de interpretación de
idiomas es justamente lo que se ha declarado: la
manifestación del Espíritu capacitando a uno a quien Él
quiere usar de esta manera, para interpretar un mensaje
hablado o escrito, dado en un idioma desconocido, a los
oyentes, a su idioma, de manera que el mensaje del Espíritu
les sea transmitido correctamente.

A menudo hemos interpretado para otros y hemos


hablado también por interpretación, de manera que podemos
decir por experiencia que es tan necesario tener la
iluminación e inspiración del Espíritu Santo para interpretar
como para predicar. Un interprete que no es guiado por el
Espíritu puede fracasar completamente en transmitir el
significado espiritual del mensaje.

Describiendo la inspiración del Espíritu para predicar o


enseñar las cosas espirituales, Pablo dice:

“Estas son las cosas de las cuales hablamos, no con palabras


enseñadas por la sabiduría del hombre, sino por el Espíritu,
explicando las cosas espirituales a hombres espirituales.”
(1ª CORINTIOS 2:13. Conybeare.)

29
Para la interpretación o traducción de tal mensaje a otro
idioma es igualmente necesaria la inspiración del Espíritu
para la elección de las palabras.

Es evidente que este don es necesario no sólo para la


interpretación de la palabra hablada sino también de la
palabra escrita. La Palabra de Dios, dada por inspiración en
hebreo y en griego, tuvo que ser traducida a muchos idiomas.
Esta es una tarea muy difícil y es de importancia primordial
que el significado espiritual sea dado correctamente en cada
idioma. El don de interpretación o traducción es, por lo tanto,
de gran importancia para la propagación del Evangelio tan
importante como la predicación o profecía. Sin este don
ningún traductor de la Palabra de Dios está verdaderamente
equipado ni podrá ser digno de confianza. La erudición no es
suficiente. Es por esta razón que algunas traducciones de la
Biblia no son enteramente satisfactorias.

Fenómenos Psíquicos.

Aquellos que conocen el movimiento “Pentecostal” saben


que se utilizan leyes y las manipulaciones empleadas en el
hipnotismo, el mesmerismo, y el espiritismo para producir los
efectos que, según afirman falsamente, son la obra del
Espíritu Santo.

Los predicadores Pentecostales que procuran producir


avivamientos, y los sanadores, confían en el frotar de la
cabeza durante la “imposición de manos” para el “bautismo
de Espíritu”, los esfuerzos emocionales para impartir alguna
influencia por el contacto humano, la repetición continua de
una palabra (gloria, aleluya, amen, etc...) Y el consejo de
permitir que la lengua y la mandíbula se muevan libremente
de por si cuando están buscando el “don de lenguas”, el uso
de métodos conocidos para inducir la histeria en grupos de
personas, para producir lo que llaman “las señales que
siguen”.

¿Habrá necesidad de decir a aquellos que conocen la


verdadera presencia del Espíritu Santo, que las “señales”

30
producidas de esa manera no tienen ninguna relación con Su
presencia o Su obra, sino que son falsificaciones, puramente
psíquicas, fingidas a veces deliberadamente y aprovechadas a
menudo, por espíritus malignos?. Es esta la razón por la cual
uno que está produciendo tales efectos podrá, al mismo
tiempo, estar en pecado. La santidad de vida no tiene ningún
significado en el producir fenómenos psíquicos. Ni tiene
ninguna influencia en la práctica de tales fenómenos, sean
reales o fingidos.

La razón por la cual el pueblo de Dios puede ser


fácilmente engañado por tales fenómenos es la ignorancia
generalizada con respecto a su naturaleza, sus
manifestaciones y de cómo son producidos, junto con la
ignorancia igualmente grande que prevalece en nuestros días,
de la verdadera naturaleza y manifestaciones de la actividad
del Espíritu Santo en el creyente y por medio de él. Por
sincera que sea una persona Pentecostal (y es, a menudo
verdaderamente sincera) éste es el método que emplea. Jamás
encontramos en la Palabra de Dios al hombre obteniendo el
poder del Espíritu de Dios por tales medios. El Espíritu Santo
es siempre soberano, se manifiesta a si mismo “como Él
quiere” (1ª CORINTIOS 12:11-18). Lo hace siempre y sólo de
acuerdo con la Palabra y la voluntad de Dios. El hombre
nunca puede inducir ni producir su presencia o poder. El
Espíritu de Dios se manifestará “como Él quiere” de acuerdo
con la Palabra de Dios en cada uno de aquellos y que andan
“en el Espíritu”, separados del pecado, buscando en verdad la
voluntad de Dios por fe y entregados a Él porque aman a
Cristo de todo corazón (JUAN 14:21,23).

La acción que debe tomar el hombre es el de separarse


de todo lo que no agrada a Dios, de andar en completa
obediencia a Su Palabra, de buscar humildemente conocer Su
voluntad en todas las cosas y de creer, sin duda alguna, que
Él le capacitará en forma plena por el poder de Su Espíritu,
para obedecer esa voluntad. Tal persona nunca necesitará
inducir una manifestación del Espíritu, el Espíritu será fiel en
guiarlo y se manifestará a través de él, cumpliendo toda la
voluntad de Dios en su vida. Que el pueblo de Dios no es
capaz de discernir la diferencia entre fenómenos psíquicos y

31
una manifestación del Espíritu del Dios viviente manifiesta la
gran falta de conocimiento y experiencia espiritual en las
iglesias de hoy.

El Pentecostalismo moderno es, en verdad un gran


engaño con que Satanás ha burlado al pueblo de Dios, sin
discernimiento, apareciendo como un ángel de luz. Esta
ignorancia, naturalmente, puede afectar naturalmente, al
predicador al igual que al oyente. El predicador es llevado por
sus emociones y (estando consciente de que está ejerciendo
un poder y gloriándose en el mismo) podrá creer que está
abriendo el camino para la obra del Espíritu Santo. Esto hace
que el sea un instrumento más peligroso en las manos de
Satanás, aunque el mismo no este consciente de ello.

El hecho de creer que el Espíritu Santo es manifestado


en la persona, justifica su orgullo y cualquier otro pecado que
tuviera. El creyente que es verdaderamente usado por el
Espíritu, siente profundamente su indignidad y desea que
toda la gloria sea dada sólo a Dios.

Los Pentecostales están muy divididos, y hay entre ellos


muchas doctrinas distintas.

Algunos tratan de mantener una disciplina moral más


alta aun cuando practican excesos emocionales. Otros, los de
congregaciones de más antigüedad, han vuelto a un estado
religioso formal en el que hay poco que los distinga de otras
iglesias formales.

Falso en su Doctrina.

La Teología al igual que las prácticas del Pentecostalismo


son erróneas. Demuestra una ignorancia fundamental de las

32
Escrituras y las pervierte. Interpreta, descuidada y
equivocadamente algunos pasajes, y pone a un lado
deliberadamente a otros que son claramente contrarios a lo
que sostiene. Esto lo coloca en la misma categoría que otros
cultos falsos. Es esta doctrina falsa que expone al movimiento
a las manifestaciones psíquicas y a la intrusión de espíritus
mentirosos.

Los Pentecostales citan el capitulo catorce de Primera de


Corintios para probar sus afirmaciones, sin embargo, ese
capitulo más que ningún otro, es el que lo condena.

Tomando simplemente algunos de los puntos en que es


contraria la Teología del Pentecostalismo a la Palabra de Dios,
encontramos:

La Palabra de Dios.
(1) El don de lenguas (idiomas) es, de los dones, el de menos
importancia.

Cristo no lo manifestó.

La Enseñanza Pentecostal.
(1) Le es dada gran importancia al don de lenguas como
evidencia del bautismo del Espíritu.

La Palabra de Dios.
(2) El don de idiomas no fue dado a todos. El Espíritu Santo
manifiesta los dones (es decir, se manifiesta a Sí mismo) como
El quiere, en quien quiere, según el propósito de Dios.
(1ª CORINTIOS 12:11).

La Enseñanza Pentecostal.
(2) Todos deben buscarlo como una evidencia del bautismo
del Espíritu. Sin este don el creyente no ha alcanzado el nivel
espiritual más elevado.

La Palabra de Dios.
(3) Era una señal para el incrédulo no para el creyente.

33
La Enseñanza Pentecostal.
(3) Es una señal para el creyente.

La Palabra de Dios.
(4) El creyente que ejercita los dones del Espíritu tiene el
control sobre sus acciones.

Esto se ve en Cristo.

La Enseñanza Pentecostal.
(4) El creyente debe abandonar el control de voluntad, mente
y cuerpo al Espíritu. Por ejemplo, debe tratar de dejar sin
control los músculos de la garganta. Cristo no hizo esto.

La Palabra de Dios.
(5) Las manifestaciones de los dones deben ser controlados.
Todo debe ser hecho decentemente y con orden.

La Enseñanza Pentecostal.
(5) Las extravagancias emocionales no son refrenadas pues,
según creen son la obra del Espíritu.

La Palabra de Dios.
(6) La profecía es: “Pero el que profetiza habla a los hombres
para edificación, exhortación y consolación.”
(1ª CORINTIOS 14:3.)

La Enseñanza Pentecostal.
(6) La profecía es la declaración de revelaciones sobre las
cosas que vendrán.

La Palabra de Dios.
(7) Cristo es Señor de todo y por la Palabra que Él dio, hemos
de ser santificados. (JUAN 17:14-17.) A Dios le pertenece todo

34
el poder y la autoridad. Debe ser hecha Su voluntad así en la
tierra como en el cielo y sólo a El se debe adorar. Dios ha
dado a Cristo, nuestro gran Sumo Sacerdote, toda autoridad.
Él es la Palabra el Camino, la Verdad y la Vida. Solo en su
nombre tenemos acceso a Dios.

El Espíritu Santo fue enviado a la iglesia por Cristo. Él


manifiesta el poder para el cumplimiento de la Palabra y la
voluntad de Dios. El manifiesta y glorifica a Cristo.

No obra con autoridad independiente, no podría hacerlo,


pues son Uno, aunque manifestado en tres personas.

La Enseñanza Pentecostal.
(7) Al Espíritu Santo le es dado un lugar de autoridad y
actividad virtualmente independiente de Cristo y la Palabra.
Se cree que El se manifiesta no con el poder del Dios viviente
sino por los disturbios emocionales humanos (en general, la
iglesia no Pentecostal de hoy piensa que el Espíritu Santo
depende de la sabiduría y talentos del hombre) para Su
manifestación, estando de esta manera en un error tan
grande como el del Pentecostalismo. Ambos confunden lo que
es del hombre con lo que es del Espíritu.

La Palabra de Dios.
(8) El Espíritu Santo está en cada creyente verdadero desde el
momento en que acepta a Cristo como su Salvador, Él hace
del creyente un hijo de Dios. Él, en el creyente clama. “Abba
Padre”. Manifestará Sus dones a través de cada creyente,
como Él quiere, al andar ese creyente, en obediencia a la
Palabra de Dios (1ª CORINTIOS 12:7-11.) Él hace esto en
cada creyente que está en el lugar en que Dios le ha colocado
(1ª CORINTIOS 12:18.) Cada creyente es colocado
inmediatamente en el cuerpo, por Dios para servicio, según la
voluntad de Dios; luego el Espíritu Santo comienza
inmediatamente a manifestar por ese creyente los dones
espirituales necesarios para el cumplimiento de la voluntad
de Dios. El creyente tiene la certeza de esto. Será su
experiencia normal y podrá entrar a poseerla solo por fe y

35
obediencia. Debe desearlo y siendo su voluntad el hacer la
voluntad de Dios, entonces el Espíritu Santo cumplirá en él lo
que la Palabra de Dios ha prometido. El pecado en el
creyente, la poca disposición para hacer la voluntad de Dios,
contristará al Espíritu Santo, apagará Su voz y hará que sea
imposible para Él manifestarse a Si mismo. No se pueden
atribuir al creyente las manifestaciones del Espíritu.

La Enseñanza Pentecostal.
(8) El Espíritu Santo debe ser buscado por medio de oración y
ayuno, hasta que Él manifiesta Su don de lenguas y otros
dones. Son atribuidas al Espíritu Santo las manifestaciones
que son contrarias a la Palabra de Dios, o en creyentes cuyas
vidas no están de acuerdo con la Palabra de Dios. El creyente
puede quedar orgulloso por el hecho de haber podido
conseguir el poder del Espíritu, de tener un poder que el
Espíritu Santo le ha dado. (Que el creyente o la Iglesia ore
pidiendo el Espíritu Santo u otro Pentecostés, es pura
incredulidad.

Él ya está en cada creyente verdadero, para hacer en él


toda la voluntad de Dios. Él vino en el día de Pentecostés para
permanecer. No se ha ido. El creyente debe creer, y entrar a
poseer por fe y completa obediencia lo que ya ha sido provisto.
El buscar otro Pentecostés es también debido a que no
comprendemos que la fe no se basa en las sensaciones físicas
o evidencias, sino que es una confianza y seguridad interior
dada por el Espíritu, “que lo que Dios ha prometido es
también poderoso para cumplir”.
Ver: ROMANOS 4:18-22; 12:6; 1ª CORINTIOS 12:9.

La fe no es un esfuerzo humano y emocional para creer;


es un don o manifestación del Espíritu que mora en el
creyente.

Falsa Doctrina y Espíritus Engañadores.

Seria bueno considerar algunas de las cosas que


sostienen los que defienden el hablar en lenguas.

36
(1) “Las Iglesias de hoy están sin vida o poder espiritual.”
- Eso es verdad.

(2) “El Espíritu Santo es una realidad y deberíamos


experimentar Su presencia y poder. Es necesario un
avivamiento.” - Eso es verdad.

(3) “La presencia y poder del Espíritu Santo se manifestaron


en el día de Pentecostés y en la iglesia primitiva.” - Eso es
verdad.

(4) “Debemos volver a Pentecostés y buscar el poder


Pentecostal.- Aquí comienzan a desviarse seriamente de las
Escrituras. No tenemos que volver a Pentecostés. El Espíritu
Santo de Pentecostés vino para permanecer, como lo había
prometido el Señor, y está aquí ahora - en la Iglesia y en cada
creyente nacido de nuevo, para manifestarse plenamente y
conforme a la voluntad de Cristo que está “presente en medio”
(JUAN 14:16; HECHOS 1:4-9); JUAN 3:3-5.)

La necesidad hoy es que cada creyente esté lleno del


Espíritu que ya habita en él. (EFESIOS 1:13,14; 5:18; 4:30;
1ª TESALONICENSES 5:19.)

(5) “Después de la conversión debemos buscar el bautismo del


Espíritu, cuya señal es el hablar en lenguas.” - Esto no es
verdad. Cada creyente nacido de nuevo ya ha sido bautizado
por el Espíritu (1ª CORINTIOS 12:13.) Además, el don de
lenguas no es una señal de ese bautismo. No todos los
creyentes lo manifestaron (1ª CORINTIOS 12:19,20). Cristo
no lo manifestó.

(6) “El don de lenguas que se manifestó en Pentecostés y el


que se manifestó en Corinto eran diferentes.” - Esto es verdad
y a la vez falso. El carácter del verdadero don de lenguas no
había cambiado. Las palabras griegas usadas por Lucas en
Hechos y por Pablo en Primera de Corintios son exactamente
iguales, siendo su significado, idiomas hablados. Pero había
otra clase de hablar en lenguas que se estaba practicando por
la iglesia en Corinto. Algunos convertidos del paganismo

37
habían introducido la forma falsa de hablar en lenguas la cual
Pablo está denunciando y corrigiendo.

(7) “El don de lenguas es manifestado en las reuniones


Pentecostales en la misma manera que lo que fue en
Pentecostés”. -Esto no es verdad. El hablar en lenguas de las
reuniones Pentecostales no es el don de idiomas que se
manifestó en Pentecostés, ni tiene semejanza alguna con el
mismo. Es la clase que vemos en Corinto y que es denunciado
por Pablo. En Pentecostés el Espíritu Santo dió el don de
idiomas hablados para que los judíos incrédulos pudieron oír
el evangelio en sus propios idiomas. Era una señal para los
judíos incrédulos, no a los creyentes ni a la Iglesia. (HECHOS
2:4-11; 1ª CORINTIOS 13:22). EL hablar en lenguas de las
reuniones Pentecostales de hoy es exactamente igual que el
que era practicado en las religiones paganas, en los días del
Nuevo Testamento y también hoy. Es el producto de
emocionalismo, superstición y espiritismo.

(8) “El moderno don de lenguas es una manifestación de Dios,


que es dada a la Iglesia de hoy.” - Esto no es verdad. El
hablar en lenguas modernas, no es el don de lenguas. Dios no
se manifestaría en una manera que fuera contraria en tantas
cosas a Su Palabra, que produce desorden, que causa daño
espiritual y mental, y abre camino para que Satanás obre. Es
una falsificación para engañar al pueblo de Dios.

El verdadero don de lenguas fue primeramente una


señal dada a los judíos incrédulos, no a la Iglesia. Dios dio la
promesa del Espíritu Santo, el otro Paracleto, a la Iglesia y el
Espíritu Santo vino a la Iglesia. El don de lenguas (idiomas) se
manifestó como una señal a los judíos de muchas naciones
que estaban en Jerusalén en ese día. Esta señal fue dada a
Cornelio y a su familia. Ellos eran gentiles, piadosos prosélitos
a la fe judaica. Al darle esta señal a ellos que eran gentiles de
raza aunque judíos por fe, Dios probó a los judíos, incluyendo
a los apóstoles, que el Evangelio era para los gentiles así como
para los judíos. Es significativo que cuando comenzó el tiempo
de los gentiles, después que Jerusalén fue tomada por los
romanos en el año 70, parece haber cesado la manifestación
del don de lenguas.

38
La historia es clara sobre este punto.

En los primeros capítulos del libro de Hechos, los dones


que fueron dados como señal, que incluyen el don de lenguas,
son prominentes pero en la segunda mitad de ese libro es
poco el lugar que tienen. El don de lenguas no se menciona en
el Didache o en los escritos de Ignacio, Policarpo, Justino
mártir de los primeros “Padres” de la Iglesia.

Los hombres y mujeres que han sido grandemente


usados por Dios a través de los siglos de la existencia de la
Iglesia, que han manifestado el poder y dones del Espíritu
como maestros, reformadores, mártires hombres y mujeres de
la fe que realmente han manifestado a Cristo, no han hablado
en lenguas.

De acuerdo con esto están los hechos que:

(1) Pablo a la iglesia en Roma, una iglesia gentil, no incluyó el


don de lenguas en la lista de los dones del Espíritu, que él da
en el capitulo doce.

(2) En la iglesia de Corinto, una iglesia predominantemente


gentil, no era el verdadero don de lenguas el que se estaba
practicando y que causó confusión, sino la falsificación
pagana traída de la adoración de Diana.

(3) Es evidente que esta falsificación no se había introducido


en ninguna de las otras iglesias pues en ninguna de las cartas
a las otras iglesias es mencionado el don de lenguas. En esas
iglesias no era un problema.

(4) Se debería notar también que el don de lenguas no era una


de las marcas de un apóstol. Antes de Pentecostés el Señor
les dio los otros dones de señales. “Poder y autoridad sobre
todos los demonios y para curar enfermedades y los envió a
predicar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos”, pero no
les dio poder para hablar en lenguas. Él mismo no lo hizo.

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El Fraude Del Pentecostalismo

Los que buscan señales de esta manera están tratando


de conseguir algo que es contrario a la Escritura por esfuerzo
y manipulación humana, lo que también es contrario a la
Escritura. El creyente nacido de nuevo ya tiene el Espíritu
Santo, recibido sólo por la fe y dado gratuitamente en el
momento en que cree para salvación. No se requiere la
entrega del cuerpo, músculos y mente ni una búsqueda
emocional y agonizante, cosas que sólo impedirían pues son
las obras del hombre. El nuevo nacimiento obrando en el
hombre por el Espíritu, es puramente una obra del Espíritu.
Es imposible al hombre. Cuando el piensa que puede ayudar
se gloría en si mismo. (EFESIOS 2:8,9). La manifestación de
los frutos y dones del Espíritu a través del creyente es de la
misma naturaleza; es la obra del Espíritu, imposible al
hombre.

La única ayuda que puede dar el hombre es rendirse


como “un sacrificio vivo” para que él pueda conocer en su vida
la voluntad de Dios “buena, agradable y perfecta.” Pablo
afirma esto en su introducción a la enseñanza sobre los dones
del Espíritu en Romanos 12:1-8. Los dones son manifestados
de acuerdo con la voluntad de Dios, no a la voluntad del
creyente (1ª CORINTIOS 12:7-11). Cada creyente ya ha sido
colocado por Dios en el lugar en el que Él desea que esté en el
cuerpo de la Iglesia.

Esto ya ha sido hecho según la voluntad de Dios (1ª


CORINTIOS 12:18). No le es permitido al creyente elegir ese
lugar o luchar para conseguirlo. Dios lo elige para el creyente,
luego el Espíritu Santo se manifiesta “según Él quiere” por
medio de ese creyente en ese lugar. Esto no es el resultado de
un esfuerzo emocional de parte del creyente, sino, como dijo
Cristo, de negarse a si mismo, tomando su cruz diariamente y
siguiéndole a Él. El creyente que verdaderamente anda así
con el Señor, buscando por la oración estar siempre seguro de
permanecer en la voluntad de Cristo en todas las cosas, será
guiado por el Espíritu, enseñado, y usado por El plenamente.
El Espíritu cumplirá la Palabra de Dios y manifestará en
aquél, según su voluntad, los dones que Él sabe que son

40
necesarios para el cumplimiento de la voluntad y propósito de
Dios. Esto será el fruto de la fe y obediencia y será
enteramente la obra del Espíritu de Dios manifestando a
Cristo en el miembro del cuerpo que anda en humildad y
obediencia por fe.

No es difícil de discernir el fraude del Pentecostalismo


moderno.

Primeramente se persuade al creyente a que acepte el


error de que el hablar en lenguas es la señal dada del
bautismo del Espíritu entonces el creyente, con toda su
mente, voluntad y emociones dirige todo su esfuerzo hacia la
experiencia de esa señal. Habiendo comenzado con una
posición que es contraria a la Escritura, ahora continua por
un camino en el que cada paso que da lo aleja cada vez más
de la Escritura. Se encuentra ahora encaminado, no hacia la
luz espiritual sino hacia una decepción y tinieblas Satánicas.
Sin embargo, durante todo este tiempo está persuadido de
que está caminando hacia la luz, no está dispuesto a ver lo
contrario que es todo esto a las Escrituras. Y el demonio que
le está engañando le da “lenguas” y “revelaciones” y
sensaciones emocionales que confirman la decepción. A estas
“experiencias” se les da inmediatamente una autoridad mayor
a la autoridad de la Palabra de Dios.

Así como los demonios que habían poseído al gadareno


ofrecían a Cristo una adoración falsa, también hoy hablan
frases piadosas y dan revelaciones que parecen glorificar a
Cristo.

Así convencen a aquellos a quienes están engañando y


los llevan a excesos emocionales, doctrinas falsas y en no
pocos casos, a un asilo de alienados mentales todo está en la
esfera física emociones, desmayos, gritos, cantos movimientos
bruscos, y saltos. ¿Usaría el Espíritu Santo el cuerpo del
creyente de esta manera? Cristo fue lleno del Espíritu como
ningún otro; ¿se manifestó el Espíritu Santo en Él de esta
manera?. No pero es la manera en que los espíritus malignos
se manifiestan en los hombres. Cuando Cristo ordenó a los
espíritus que salieran de aquellos a quienes habían poseído,

41
algunos de estos espíritus desplegaban primeramente su
poder sobre el cuerpo de sus víctimas.

Un Pasaje Espurio.

Debería notarse que el pasaje en Marcos 16:9-20. Citado


frecuentemente por los Pentecostales y por otras sectas
fanáticas es una interpolación y que ha sido incluida por error
en este texto de la Biblia, por los que traducían. Una nota en
la Biblia Anotada de Schofield declara que, “los dos
manuscritos más antiguos, el Sinaitico y el Vaticano, no
tienen los versículos 9-20. Otros manuscritos incluyen este
pasaje, pero con omisiones y variantes parciales.”

Es fácil ver que algunas de las declaraciones en este


pasaje son espurias y que no están de acuerdo con el resto de
la Biblia. No es de sorprenderse que este sea un pasaje
favorito de los cultos falsos.

Por muchos siglos fueron escritas todas las copias de los


libros de la Biblia a mano, por hombres que se dedicaban a
esta obra. Algunos de ellos tenían la costumbre de añadir sus
propios comentarios al escribir, otros copiaban sin añadir
nada.

Generalmente es fácil distinguir estos comentarios del


verdadero texto de la Biblia, pero en algunos casos no es tan
fácil. El hecho de que este pasaje no está incluido en los
manuscritos mejores y más antiguos, prueba sin duda alguna
que no era parte de lo que Marcos escribió, sino un
comentario añadido por un copiador. Como cualquier
adulteración de la Palabra de Dios, esto ha sido usado por
Satanás para engañar a aquellos que no son verdaderamente
guiados por el Espíritu. Se nos advierte al final de la Biblia,
“Yo testifico a todo aquél que oye las palabras de la profecía
de este libro; ¡Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá
sobre él las plagas que están escritas en este libro, y si alguno
quitaré de las palabras de esta profecía, Dios quitará su parte
del libro de la vida y de la ciudad santa y de las cosas que
están escritas en este libro!”

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No Conocéis las Escrituras.

La presente falsificación de la obra del Espíritu, que ha


logrado engañar a tantos, no podría haber tenido aceptación
si no fuera por la ignorancia de la Iglesia sobre la obra del
Espíritu Santo. Pablo escribió:

“Y acerca de los dones espirituales, no quiero, hermanos, que


ignoréis”. (1ª CORINTIOS 12:1.)

Sin embargo, si hay algo que la Iglesia de hoy ignora, es


eso. Se enseña y se conoce prácticamente nada sobre las
manifestaciones del Espíritu Santo en el creyente. El pueblo
de Dios confía en los talentos del hombre. Sienten la
necesidad del poder del Espíritu, de manera que cuando
aparece una falsificación, están expuestos a la decepción. La
ignorancia del creyente sobre las Escrituras hace que le sea
posible a Satanás el citársela falsamente, maniobrando de
esta manera para ponerle sobre una base Escritural falsa. De
allí en adelante la obra de Satanás es comparativamente fácil.

Es significativo que los escritos de los que apoyan el


Pentecostalismo, ya sea en la defensa de su posición o en la
enseñanza de temas bíblicos, muestran una profunda
ignorancia de las Escrituras, confiando en el razonamiento
emocional, interpretaciones mal fundadas y conclusiones
movidas por sus propios deseos. No es de sorprenderse que
estén divididos aún sobre las doctrinas del Espíritu Santo y
de la gracia. El hecho es que están divididos en un gran
número de grupos y cada uno pretende ser el único que tiene
la plena verdad. La presencia del Espíritu Santo da unidad y
la verdad da unidad.

Sobre todo, la presencia de Cristo en medio de la Iglesia


da unidad. Estos también dan un poder que no tiene nada del
hombre, una paz que nada nos puede quitar; una santidad
que se manifiesta en la vida. El producto es la manifestación
del Cristo vivo, santo, lleno del Espíritu, manso cortés; sus
emociones, su mente, su corazón, siempre en completo

43
control. Sus discípulos siguieron su ejemplo mientras Él
estaba con ellos y después que Él les dejó.

No hallamos nada de esto en el Pentecostalismo.

¿Que Debemos Hacer?

Debemos recordar donde estamos hoy en el desarrollo de


los propósitos de Dios, según revelan las Escrituras. Es
evidente que hay muchas señales inconfundibles que
muestran que se está preparando el camino para la venida de
Cristo, para recibir a los suyos y para la manifestación de la
Gran Ramera y del hombre de pecado. No podemos fijar
fechas pero debemos de estar velando comprendiendo las
señales.

La condición de la Iglesia hoy ha abierto el camino para


el cumplimiento de algunos de los objetivos de Satanás, como
ha sido profetizado.

La aceptación generalizada del error del Pentecostalismo,


por causa de la muerte espiritual de la Iglesia, es significativa
nuestro Señor declaró en la parábola de la cizaña cuando la
Iglesia estuviera dormida. Así que, no debería de sorprender a
los que conocen la Palabra de Dios el ver lo que está
ocurriendo hoy. Es lo que fue predicho por nuestro Señor y
por los profetas y lo que es inevitable en la presente condición
de la Iglesia. Una de las señales es de un aumento de la
actividad de espíritus engañadores obrando prodigios
mentirosos.

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El Pentecostalismo es un falso avivamiento espiritual.

Engañando al pueblo de Dios que está espiritualmente


dormido y sin discernimiento, haciéndoles entrar cada vez
mas en el error y en la derrota.

No es el único instrumento que está utilizando Satanás,


hay otros y el Señor nos da una lista completa de los mismos
en Mateo capítulo trece. Nos dio esta lista en la forma de siete
parábolas; tres de éstas son:

(1) Vers.24-30; 33-43. La cizaña sembrada por Satanás


mientras el pueblo de Dios dormía y, la dificultad de separar
el trigo de los que han profesado falsamente ser creyentes,
por lo parecidos que son.

(2) Vers. 31,32.- La Iglesia como un árbol en cuyas ramas los


espíritus engañadores construyen sus nidos de falsas
doctrinas, permaneciendo y obrando dentro de la Iglesia.

(3) Vers. 33-35.- La levadura corruptora que había sido


mezclada en las tres medidas de harina, que nos habla de la
Iglesia corrompida por la levadura contra la cual Cristo nos
advirtió. (1ª CORINTIOS 5:7-13)

Vemos todo esto en las iglesias de hoy, y se está


difundiendo con rapidez.

Muchos del pueblo de Dios son engañados tolerando y


teniendo comunión con aquellos que no están en completa
obediencia a la Palabra del Señor.

¿Qué debería hacer el pueblo de Dios? La palabra de


Dios es clara y enfática con respeto a nuestro deber: debe
haber una verdadera y completa obediencia a la Palabra con
respecto a la vida y testimonio personal del creyente, y un
volver en forma completa al orden para la iglesia, que el
mismo no a dado, una separación total de todo lo que es del
mundo y del pecado. Entonces el Señor triunfante, que a

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vencido a Satanás y bajo cuyo pies están todas las cosas, se
manifestará a si mismo en su iglesia en toda su autoridad,
sabiduría, poder y gloria su triunfo final es seguro y reinará
para siempre. Unámonos por lo tanto, a Él, aunque significa,
y significará siempre el mismo precio “Salgamos, pues a él,
fuera del campamento llevando su vituperio”.

¿Habrá alguna otra cosa que valga mas que esto?

(RESUMIDO DEL LIBRO FALSIFICACIÓN DEL DON DE


LENGUAS.)

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