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Síntomas de la Sobriedad.

En el ser humano existen tanto potencialidades positivas como potencialidades


negativas. Lamentablemente, es más fácil desarrollar las potencialidades negativas que las
positivas.
En el hombre existe mala levadura. Somos imperfectos por naturaleza y las
inclinaciones torcidas, las pasiones y la concupiscencia nos llevan al desarrollo de los
defectos de carácter, los pecados capitales o simplemente la ingobernabilidad de las
emociones a las que les damos un cause equivocado. Cuando el adicto en recuperación cae
en esta inercia negativa de las emociones desarrolla el Síndrome de la Borrachera Seca.
Todos tenemos defectos y cualidades. Los defectos se notan más. De las cualidades
nadie se queja y, por lo tanto, la advertimos menos. Siempre se hace notar más el mal que
el bien. En las informaciones de los medios (periódicos, radio, televisión) las malas noticias
ocupan el primer lugar: los crímenes, los fraudes, las agresiones, las transas de los políticos.
Nunca se menciona al matrimonio que ha guardado fidelidad y que cumplirá 25 años, ni al
modesto burócrata que lleva 15 años en el mismo puesto de trabajando con honestidad.
Imagínese un noticiero que solo se dedicara a difundir buenas noticias y acciones generosas.
Probablemente no tendría raiting y lo calificarían de muy aburrido. Lo morboso pesa más
que lo limpio.
A veces, en los grupos de autoayuda ocurre algo similar: la gente se fija más en lo
malo que en lo bueno. Siempre destacan más los compañeros con actitudes negativas: el
que es muy agresivo, el mentiroso o el que se enredó con alguna compañera de grupo. En
cambio, los compañeros que mantienen su abstinencia, que son constantes en su asistencia
a los grupos, que no se meten con nadie, que son respetuosos con los demás, que utilizan
la tribuna, pero no abusan de ella y que llevan una vida privada tranquila y positiva, suelen
pasar desapercibidos. Por esto creo que es justo resaltar la parte positiva del adicto en
recuperación.
El alcohólico tiene muchas cualidades y gracias a esas cualidades un puñado de
alcohólicos en recuperación construyeron uno de los proyectos más bellos y trascendentes
de la humanidad: el Programa de los 12 pasos, que ha salvado muchas vidas, no solo de
alcohólicos, sino de otras muchas personas en sufrimiento que, gracias a ese programa, han
logrado encontrar luz, paz y serenidad en sus vidas.
La idea fundamental que deseamos transmitir al adicto en recuperación es que haga
conciencia de sus grandes cualidades. El alcohólico es una persona tan culpígena y ha sido
tan señalada negativamente por los demás que piensa que no tiene cualidades. Muchos
adictos creen que solo son un gran conjunto de defectos y que toda su vida deberán luchar
contra ellos. Pero no se dan cuenta de que tienen un gran potencial y aspectos muy
positivos que poco o nada han desarrollado a lo largo de su vida. En general, podemos decir
que las cualidades del alcohólico están atrofiadas.
Los alcohólicos son personas sensibles, tienen buenos sentimientos, son
inteligentes, y emplean su inteligencia para obtener lo que desean, son sociables,
simpáticos, agradables, de sangre ligera, nobles, leales con sus amigos, solidarios,
generosos, caritativos y muy sentimentales. Todas estas cualidades pueden hacer llegar
muy lejos a cualquier persona.
El principio fundamental aquí es el siguiente: Para lograr la óptima salud mental que
implica la sobriedad, no solo es necesario evitar la enfermedad, sino promover la salud y,
en el caso de los adictos, fundamentalmente la salud mental. Para ser buenos no solo hay
que evitar el mal, sino promover el bien.
Por lo anterior, podemos definir el concepto de sobriedad como la ausencia de
neurosis o ingobernabilidad emocional, con la presencia activa de un conjunto de dones o
virtudes, aplicados sistemáticamente en la vida cotidiana de la persona en recuperación
que, además, implican madurez emocional y armonía interior.