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El Camino De Santiago De Compostela

¿Qué es el Camino de Santiago?

Es el recorrido que realizan los peregrinos que se


dirigen a Santiago de Compostela para visitar la
tumba del Apóstol Santiago. A partir del siglo IX
se forjó como una de las rutas de peregrinación
más importantes de Europa, convirtiéndose en la
espina dorsal de los reinos de la península
Ibérica.

¿Dónde se comienza el Camino Francés?

1. Desde Saint Jean Pied de Port


Saint Jean Pied de Port es un municipio donde
muchos peregrinos comienzan el Camino de
Santiago. Lo hacen así porque se trata de una
localidad francesa antes de comenzar en España, de
esta forma, tenemos asegurado el recorrer todo el
territorio nacional.
El comienzo es algo duro, ya que la primera etapa
consiste en atravesar los Pirineos.
Podemos llegar a Saint Jean Pied de Port desde
Pamplona o desde Francia.
2. Desde Roncesvalles
La situación geográfica de Roncesvalles, le sitúa en
un punto estratégico, de hecho es el lugar más
mítico para comenzar el Camino de Santiago
Francés.
Para llegar a Roncesvalles lo podemos hacer en
autobús desde Pamplona, que tardará 1 hora en
llegar.

3. Desde O-Cebreiro
O Cebreiro es la primera localidad gallega por la que
transcurre el Camino Francés.
O Cebreiro se encuentra a unos 158 kms
aproximadamente de Santiago de Compostela. Está
situada en la Nacional VI.
Desde Ponferrada, podemos ir en autobús hasta
Pedrafita do Cebreiro. (de lunes a sábados)

4. Desde Sarria
Sarriá se encuentra a unos 113 kms de Santiago de
Compostela. Es el punto mínimo que hay que
recorrer si lo hacemos caminando, para obtener la
Compostela. Serán necesarias 4 o 5 etapas para
realizar el Camino desde este punto. Es el lugar
donde mayor número de peregrinos comienzan la
ruta.
¿En qué época es la mejor para realizar el
camino?
Supuesto que podamos elegir la época o mes
para hacerlo, cada cual tiene su encanto, pero
nos inclinamos por la primavera y el otoño;
finales de abril, mayo, junio, septiembre, son
meses espléndidos, con días larguísimos, sin los
rigores del calor del verano, y, además y quizás
lo más importante, con muy pocos peregrinos,
pues debe tenerse en cuenta que prácticamente
el 75% lo hace en los meses de julio y agosto,
con lo que supone de masificación, mientras
nuestra opinión es que en realidad se trata de
Camino de búsqueda, soledad y silencio.

Camino Mozárabe Andaluz desde Málaga


(221,35 Kms.)

Empieza en la Iglesia de Santiago, que está


presidida por una excelente escultura de
Santiago Peregrino y es la primera de las
numerosas muestras del Arte Mudéjar que nos
encontraremos a lo largo del Camino.
La provincia de Málaga es la segunda provincia
más montañosa de España. El Camino la
atraviesa desde el mar hasta su límite norte por
una orografía complicada que ofrece etapas muy
movidas con paisajes sorprendentes y recorre
pueblos en los que encontraremos monumentos
con numerosas muestras del arte religioso de los
siglos XVI y XVII.

10 motivos por el que se hace el Camino de


Santiago

1-Visitar la tumba del apóstol: Sin duda,

para los católicos, sólo este motivo justifica

sobradamente la visita. Pero incluso para los

agnósticos, ese ya podría ser un buen

motivo. ¿No peregrinan a la tumba de Elvis?

Para los que refutan la presencia del discípulo

de Cristo, y siguiendo la comparación,

también afirman muchos que Elvis sigue vivo

y, a pesar de ello, visitan donde reposan sus

restos. Pero este motivo no justifica el

Camino y sus mínimos 100 kilómetros.

2- Tener una petición para el apóstol: No

cabe duda de que esta es una motivación

sólo para creyentes o desesperados. Si tienes


una persona querida de verdad desahuciada

por los médicos, si tienes un anhelo

imposible, sólo un milagro, un impulso

universal inexplicable puede remedar la

situación. Desde que el hombre es hombre

con alma, siempre se han pedido imposibles

a entidades superiores (Dios, sus elegidos,

Zeus…).

3- Contemplar un milagro: Es común entre

los peregrinos a Santiago el preguntarse los

unos a los otros: ¿Tú ya has contemplado un

milagro? Y aunque multitud de ellos deben

afirmarlo por no ser menos, muchos otros

están convencidos de haberlo vivido a lo

largo del camino.

4- Llorar: Es también una frase hecha entre

los peregrinos a Santiago de Compostela que

“todo peregrino llora al menos una vez

durante el Camino”. Puede parecer un motivo


baladí pero moran entre nosotros muchas

almas que, cerradas a la sensibilidad, llevan

décadas sin haber llorado de verdad. Para

quien ha convertido su corazón en una piedra

de granito, el volver a sentirse vulnerable sin

la vergüenza de mostrarse débil ante los

demás, puede ser verdaderamente

importante.

5- Recuperar la voluntad: El Camino es

duro; muy duro. Cualquiera puede caminar

seis horas un día, pero hacerlo durante una,

dos, tres, cuatro… o más semanas se

consigue sólo con voluntad. Y como decía

Schopenhauer, la voluntad es lo que define al

hombre. Dicho de otro modo, el Camino y su

inmisericorde exigencia de voluntad de seguir

adelante es una manera de volver a sentirse

hombre. Y eso no es poco, no.

6- Encontrarse a uno mismo: La mayoría


de las personas que logran culminar el

Camino afirman que una de las mejores

cosas que le han ocurrido a lo largo del

mismo es que han vuelto a encontrarse a sí

mismos. De cinco a ocho horas diarias

caminando la mayoría del tiempo en silencio

hace que uno vuelva a pensar. Y ese diario

ejercicio durante semanas, acompañado a

veces, agotado otras, destrozado algunas, sin

las distracciones de la vida diaria, permiten

que uno reflexione largamente sobre sus

debilidades, sobre lo importante –llegar al

refugio, comer- y lo superfluo.

7- Reencontrarse con la verdadera

solidaridad: Durante cientos de kilómetros,

todos los peregrinos desfallecen, padecen

accidentes, supuran sus ampollas. Aunque

ahora se comparte el Camino con gentes de

todo tipo y condición, ningún peregrino

dejará de parar ante otro caminante que


necesite de su ayuda. En el Camino no hay

clases sociales, se deja el egoísmo aparcado

en tu otra vida. Tengas creencias religiosas o

no, todos son tus hermanos y harás lo que

esté en tu mano para ayudar a quien lo

necesite.

8- La cultura: No en vano, el Camino de

Santiago fue declarado el primer itinerario

cultural de Europa. A lo largo de todas sus

ramificaciones, uno encuentra miles de

edificaciones de gran valor. Acostumbrados

todos ya a los viajes empaquetados, donde

uno absorbe como un borracho cultural las

grandezas artísticas de las ciudades, el

Camino, con su ritmo sosegado y personal, te

permite disfrutar de cientos de tesoros

artísticos a la velocidad que se te adecúe. Sin

olvidarnos de la cultura gastronómica de las

diferentes comarcas, que no son

despreciables, ni mucho menos.


9- Encontrar la amistad: Como en toda

experiencia especial, uno tiende a vincularse

de un modo diferente con las personas con

las que se comparte el día a día. Si uno lleva

un ritmo normal, uno va coincidiendo muchos

días con las mismas personas. Se tiene una

referencia común que te une. Incluso, y

aunque no forma parte de la idea originaria

del Camino, hoy en día, especialmente en los

meses de verano, multitudinarios, se dice

que hay quien lo hace por ligar.

10- Ponerse en forma y adelgazar: Como

dije en anteriores post sobre la alimentación

en el Camino de Santiago, ante todo, se debe

estar bien alimentado y nutrido. Si bien es

cierto, el hecho de caminar 22 o 23 km de

media al día hará, que sobre todo tus piernas

y tronco se fortalezcan, y eso, junto con una


buena alimentación, puede ser un gran aliado

para deshacerse de esos kilos que sobran.

La peregrinación a Santiago
La catedral de Santiago

La catedral de Santiago de Compostela es un


templo de culto católico situado en la ciudad
homónima, en el centro de la provincia de La
Coruña, en Galicia (España). Acoge el que, según
la tradición, es el sepulcro del Apóstol Santiago,
lo cual convirtió al templo en uno de los
principales destinos de peregrinación de Europa
durante la Edad Media a través del llamado
Camino de Santiago, una ruta iniciática en la que
se seguía la estela de la Vía Láctea comunicando
la península ibérica con el resto. Esto fue
determinante para que los reinos hispánicos
medievales participaran en los movimientos
culturales de la época; en la actualidad sigue
siendo un importante destino de peregrinación.
Un privilegio concedido en 1122 por el papa
Calixto II declaró que serían «Año Santo» o «Año
Jubilar» en Compostela todos los años en que el
día 25 de julio, día de Santiago, coincidieran en
domingo; este privilegio fue confirmado por el
papa Alejandro III en su bula Regis aeterni en
1179.

El camino del Norte


El Camino de Santiago del Norte parte desde Irún
y llega a Santiago de Compostela transcurriendo
casi en su totalidad por la costa Cantábrica o
próxima a ella. El recorrido es más duro que el
Camino Francés, pero sus paisajes, donde se
funden el azul del mar con el verde de las
montañas, bien merecen el esfuerzo extra.

Se cree que el Camino del Norte es la ruta más


antigua; se cree que fue la primera que tomaron
los peregrinos para llegar a Santiago de
Compostela ya que cuando se descubrió la tumba
del Apóstol, la dominación por parte de los
musulmanes alcanzaba muchos territorios del
interior de la península Ibérica.

Por tanto el Camino del Norte fue una de las


rutas más transitadas en los primeros años de
peregrinación, comenzando por los propios
monarcas de la corte asturiana. A medida que
avanzó hacia el sur la reconquista este camino
fue casi reemplazado por el Camino Francés,
debido a la menor complejidad orográfica, a lo
abrupto del terreno del Camino del Norte, y a la
ausencia de grandes burgos.
Moratoria de cuatro años para adaptar todas las
señales del Camino de Santiago a la nueva
normativa

Dentro de cuatro años, toda las señales del Camino


de Santiago a su paso por Galicia deberán
ser iguales. El reto no es menor, pues la comunidad
autónoma donde se encuentra la meta de la
peregrinación cuenta con 1.320 kilómetros de ruta
jacobea a lo largo de más de cien términos
municipales. Con el fin de acabar con la
disparidad de marcas, la Xunta acaba de publicar
las nuevas directrices que deberán cumplir todas
antes del próximo Año Santo.
La señalización aprobada -y que rige desde hoy
jueves- no supone una reinvención sobre los
símbolos existentes, pero sí establece determinadas
diferenciaciones y pautas. La vieira amarilla sobre
fondo azul, por ser este el color de Europa, será la
referencia y su orientación no se podrá modificar en
ningún caso.
Junto a este emblema del Camino irá la flecha
amarilla con la que hace décadas Elías
Valiña comenzó a señalizar la ruta. Servirá, como
hasta ahora, para indicar la dirección de la
marcha al peregrino.

Catedral de Santiago de Compostela

La catedral de Santiago de Compostela es


un templo de culto católico situado en la ciudad
homónima, en el centro de la provincia de La
Coruña, en Galicia (España).

Descubrimiento del sepulcro


Los orígenes del culto a Santiago en Gallaecia se
pierden en los anales de los tiempos. A finales
del siglo VII se difunde al noroeste de la península
ibérica la leyenda de que Santiago el Mayor había
sido enterrado en esas tierras, después de
evangelizarlas. Esta idea es recogida en la península
por el tratado De Ortu et Obitu Patrum, de Isidoro
de Sevilla, y en Inglaterra por el obispo Aldhelmo de
Malmesbury.

Iglesia románica

El templo del siglo X también resultó insuficiente


para atender las numerosas peregrinaciones que
acudían a Santiago de Compostela. Bajo el impulso
del rey Alfonso VI el Bravo y del obispo Diego
Peláez se iniciaron las obras de una gran catedral
románica en el año 1075, a cargo de los maestros
de obra Bernardo el Viejo y su ayudante Galperinus
Robertus con medio centenar de canteros, según
el Codex Calixtinus. El obispo Diego Peláez fue
destituido en 1088, parándose las obras por algún
tiempo.

Pórtico de la Gloria

El pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de


Compostela es un pórtico de
estilo románico realizado por el maestro Mateo y su
taller por encargo del rey Fernando II, quien donó a
este efecto cien maravedís anuales, entre 1168 y
1188, fecha ésta última que consta inscrita en
piedra en la catedral como la de su finalización.
La capilla mayor era románica en su origen pero fue
reformada durante el barroco por orden del nuevo
maestro de obras, José de Vega y Verdugo,
nombrado por Inocencio X.

¡FIN DEL TRABAJO!


Hecho por: Mar Lobato, Rocío Jiménez y José
Manuel Chaparro