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Valentina Crisóstomo Bustos

Población y Sociedad
Prof. Manuel Canales y Jorge Dehays
Segundo Semestre 2018

Reporte bibliográfico.
Autor: Alejandro I. Canales
Año: 2007
Texto: La demografía latinoamericana en el marco de la postmodernidad.
Editorial: Revisa Latinoamericana de Población.
Resumen:

El autor contextualiza sobre el estudio de la población en América Latina y los


problemas que ha enfrentado a lo largo de los años, así como identifica sus principales
enfoques teóricos de la demografía en general, a saber tres: Transición Demográfica,
Población y Desarrollo, y finalmente, Enfoque Histórico Cultural. Si bien las tres
corrientes contienen postulados bien diferenciados e incluso opuestos sobre la relación
existente entre el crecimiento demográfico en el traspaso de la sociedad
agraria/tradicional a una sociedad moderna e industrial, en general se centran en esto: en
las dinámicas reproductivas de la población, centrándose principalmente en el aumento
de esta, poniendo como eje articulador para el análisis del fenómeno un metadiscurso de
la modernidad. A juicio del autor, estos enfoques de análisis clásicos estarían obsoletos
a la luz del advenimiento de un nuevo tipo de sociedad postmoderna o de la
información, donde la centralidad estaría puesta en fenómenos como la globalización o
los procesos migratorios, donde los procesos de diferenciación social son cada vez más
relevantes. En razón de ello es que se propone la principal tesis del texto: la necesidad
de trasladar el discurso de la demografía desde la tradicional relación Población-
Desarrollo (presente en los tres enfoques anteriormente señalados) hacia el discurso de
una Demografía de la Desigualdad, siendo esta una propuesta de cambios conceptuales
más que metodológica por lo pronto.
El principal argumento para defender dicha tesis, radica a los ojos del autor en que en la
sociedad postmoderna las categorías de diferenciación demográfica tales como: género,
raza, etnia, clase social, generación, etc; devienen en algo mucho más complejo que
meras clasificaciones o componentes de la gran conglomerado de la población como se
consideraba en la demografía más “clásica”, donde subyacía el discurso de la
modernidad, sino que dichas categorizaciones devienen en categorías de identidad
cultural, diferenciación social y con ello desigualdad económica y política, y cuando no,
en discriminación poblacional. Todo lo anterior, llamaría a la ciencia demográfica a
poner al centro de su análisis las estructuras demográficas, las relaciones entre los
grupos y los conflictos, actualizándose en concordancia con las transformaciones
sociales de la postmodernidad, y ya no la mera descripción de estas categorías en el
marco de la centralidad de los estudios en el crecimiento/decrecimiento de la población
en función del mayor o menos grado de modernización de las sociedades y la economía.
Análisis:

Siguiendo la tesis principal del autor la necesidad de esta suerte de actualización de la


demografía supone por una parte, y siguiendo sus argumentos, no solo avances
conceptuales para una ciencia social que se actualiza conforme a las transformaciones
de su objeto de estudio, esto entendido en un plano meramente académico sino que
también se enmarca en un rol activo de las ciencias sociales dentro de las
transformaciones sociales, al dejar de lado el rol mayoritariamente descriptivo de la
demografía de enfoque más desarrollista, posicionándose con un rol más crítico desde la
Demografía de la Desigualdad. Ello se desprende al problematizar en primer lugar el
concepto de población que predominó históricamente (o predomina aún) en los estudios
demográficos, en cualquiera de sus tres grandes enfoques que tenían indistintamente
como eje articulador a la modernidad, donde se eliminaba, o se omitía más bien, las
sustanciales diferencias dentro del gran “conglomerado” poblacional, y con ello también
se prescindía dentro de los análisis de los conflictos y problemáticas sociales que
afectaban y afectan a cada grupo, ya no entendido como meras categorías. Por tanto se
propone una ciencia demográfica dialogante con los actores sociales, y porqué no, al
servicio de ellos y sus intereses transformadores, lo que consecuentemente podría llevar
a una demografía posicionada políticamente. Es más, y en consecuencia con lo anterior,
cabe preguntar también, o resalta más bien, que los enfoques analíticos de la demografía
tuvieron desde sus inicios determinado discurso o posicionamiento político, subyacente
o no (lo que no sería el caso en el enfoque Histórico Estructural, que se presenta
deliberadamente marxista), al tener como eje articulador la modernidad que miraba con
los mismo ojos a la gran diversidad social, sin ir más lejos de las diferencias
económicas.

Todo lo anterior se hace particularmente relevante, como bien plantea el autor, en el


marco de la inclusión de diversos sectores en la sociedad postmoderna, determinado
esencialmente a ojos del autor por las dinámicas de inserción al mundo del trabajo,
siendo estas mismas diversas conforme a los grupos, considerando en ello un enfoque
intersectorial determinado por la conjugación en los sujetos de las diversas categorías
como lo son clase, raza, género, etc; que los posicionan dentro de un espectro de mayor
o menor vulnerabilidad. Empero, se hace también necesaria una crítica en este sentido, a
una cuestión que el autor aborda solo al final del texto, respecto a que tanto estas
categorías demográficas no son propias de la post modernidad (algo que el autor
reconoce) por lo que sus problemáticas en esta dinámica de mayor o menor
“vulnerabilidad” respecto a su posicionamiento en el campo social tampoco, algo que si
pareciera plantear el autor al referirse a esto como “base de nuevas fronteras interiores
en la globalización” (pp.), ya que estas no solo desbordan el plano de la inclusión
laboral, sino que traen consigo una carga histórica de opresión que es previa a la
postmodernidad, pero que (y en esto en acuerdo con el autor) se actualizan con ella. En
base a estas reflexiones es que se plantearan las siguientes preguntas.

Preguntas/Hipótesis a plantear:

Teniendo en cuenta el rol que supone una nueva demografía que se actualiza no solo
acorde a su objeto de estudio, sino que también en acorde a un diálogo con las
demandas y discusiones de los actores en pos de transformaciones sociales, se plantea la
hipótesis de que la Demografía de la Desigualdad se plantea a sí misma como una
ciencia crítica con posicionamiento político, y con ello se abren dos cuesionamientos:

 ¿cuáles son los desafíos metodológicos que supone una Demografía de la


Desigualdad?
 ¿es posible plantear la presencia de un sesgo metodológico enmarcado en el
discurso de la modernidad en los tres principales enfoques anteriores a la
Demografía de la Desigualdad?

Bibliografía:

Canales, A. (2007) La demografía latinoamericana en el marco de la postmodernidad.


En Revista Latinoamericana de Población, vol. 1, núm. 1 (pp. 1-17)