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Universidad Don Bosco

Facultad de Ciencias Y Humanidades


Escuela de Teología
Alumno: José Alexander Morales Abrego
Cané: MA162561
Docente: Rudy Eduardo Montano Renderos
Ensayo
Jesús y el Antiguo Testamento
A modo de introducción quiero dejar claro que todas las referencias que sean textuales en
este documento serán tomadas únicamente de un autor (François Vouga), y aunque el autor
tenga su propia postura ante la temática, yo también plantearé de cierto modo mi postura de
aceptación o rechazo a lo planteado, como fundamento lo que ya se ha dicho por el autor o
por otros grandes biblistas.
En un primer momento y como un esbozo, el autor presenta a Jesús dentro de la tradición
de Israel que proclama la irrupción del Reino, “interviene en Galilea como profeta y
manifiesta la Ley de Dios en su actividad y enseñanza”1. Convirtiéndose así Jesús en la unión
y centro tanto del Antiguo Testamento como de las comunidades cristianas en surgimiento,
aunque habría que ver en que forma se centra el Antiguo Testamento en Jesús, y en que
perspectiva se acepta el antiguo testamento en la comunicad cristina.
El autor plantea que el modo en que se centra el Antiguo Testamento en la persona de
Jesús es un poco forzado, es decir que han querido que el Antiguo Testamento retome un
nuevo sentido enfocado a la persona de Jesús para presentarlo como un profeta, como el
mesías. Procedimiento que esta claramente expresado en Mateo, donde los acontecimientos
suceden “para que se cumpla lo que dijeron los profetas en las escrituras”2, de la misma forma
se ve expreso en el conjunto de textos del Nuevo Testamento. Para dejar más claro este punto,
se presentan a continuación las perspectivas que el autor propone.
 El texto del Antiguo Testamento esta sacado de su contexto para ser referido al
ministerio de Jesús.
 El Nuevo Testamento recurre al Antiguo y a la tradición de Israel para interpretar
teológicamente el ministerio de Jesús.

1
François Vouga, Jesús y el Antiguo Testamento, pág. 1
2
Biblia, Mateo, Cap. 25, V. 56 Apli. Digital.

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Todo ello según el autor tiene una respuesta, ya que “las primeras comunidades cristinas
considerándose herederos de la tradición que les precede, no han dudado en la autoridad de
la Escritura”3, por ello la importancia que sea la Escritura la que proclame y hable de Jesús.
El autor plantea que la aceptación del Antiguo Testamento a modo de dialéctica entre
ambos. Para ellos da a conocer cuatro modelos neotestamentarios.
1- Primer modelo: la identidad
“El interés de este modelo está en que subraya la continuidad entre el Antiguo y el Nuevo
Testamento y afirma el valor del conjunto de la tradición bíblica para definir lo que es la
existencia creyente”. Ejemplo de ellos.
- El relato de las tentaciones (Mt, 4, 1-11), Jesús cita los mandatos del Deuteronomio para significar
su propia obediencia.
2- Segundo modelo: promesa-realización
“En este modelo, el más corriente, el Antiguo Testamento debe ser leído e interpretado a
partir del destino terrestre de Jesús y de la cristología” Ello significa según el autor:
- “Que el Antiguo Testamento no es más que prefiguración del Nuevo”.
- “Que la cristología llega a ser el principio de lectura y a veces de reescritura del Antiguo
Testamento”.
Este modelo de tipo promesa-cumplimiento lee la historia de Israel y el Antiguo como la
sombre del Nuevo. (Col 2, 17; Heb 8,5). Por lo que el empleo de los textos
veterotestamentarios es esencialmente cristológico y a partir de ahí es preciso comprender el
importante tema de Mateo, del cumplimiento de la ley.
3- Tercer modelo: el tronco y el injerto
“Este modelo se parece al anterior, pero a la inversa. Pues es aquí el Antiguo Testamento
quien define la cristología, y es la tradición judía quien da a la comunidad cristina el lenguaje
en el que puede expresar la fe. El interés de este modelo es subrayar la raíz judía del
cristianismo. Subraya la unidad y continuidad del designio de Dios sobre la humanidad a
través de la historia de un pueblo”4.

3
François Vouga, Jesús y el Antiguo Testamento, pág. 3
4
Ibid. Pág. 6

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“En sus últimas consecuencias reduce al cristianismo a no ser más que una secta del
judaísmo: sería preciso ser judo para ser verdadero cristianos, y sólo la ley conduce a
Cristo”5.
4- Cuarto modelo: del olvido a la ruptura
“En este modelo la historia de Israel es un período cumplido, no es más que la preparación
del acontecimiento de Cristo. La continuidad entre le Escritura bien comprendida y el Nuevo
Testamento está tan bien afirmado que el Antiguo Testamento se encuentra, de hecho, de
sobra en beneficio de la cristología. Por lo tanto, retoma el modelo afirmando que el Antiguo
Testamento y su Ley son una grandeza pasada, y no tienen actualidad e importancia más que
referidos a Cristo”.

Conclusión
A modo de conclusión puedo afirmar que lo aportado por el autor es de principal
importancia para poder comprender el porque de la procedencia de los textos bíblicos, y
porque dentro de la misma biblia los sentidos son variados. Ello en la aplicación pastoral
podría convertirse en algo complicado de expresar o dar a conocer, pero utilizando la
metodología adecuada y con un proceso continúo se puede llegar a formar de la mejor manera
a las comunidades, a modo de que conozcan parte del sentido de los contenidos de los
escritos, y como en estos escritos en algunas ocasiones el Antiguo Testamento ha sido
forzado a hablar de cristo, y que se ha querido que el Antiguo predomine ante el Nuevo
Testamento como por el contrario, que se ha buscado tomar a la Antiguo Testamento
simplemente como una referencia hacia el Nuevo y nada más. En todo ello radica la
importancia que las comunidades tengan conocimientos generales de la Cristología Bíblica.

5
Ibid. Pág. 6