Está en la página 1de 3

Cuando sucede lo peor

Como reaccionamos cuando nos dan una mala noticia

Quien era jairo?

Jesus deja esperando al rico y poderoso de Jairo mientras que primeramente sana a la mujer. No sólo
eso, sino que inmediatamente después comienza a predicar acerca del evangelio, seguramente no
menos de una hora pasa mientras que Jairo espera. Durante este tiempo la hija de Jairo muere. La
pregunta que uno se hace al leer este pasaje es:

¿Por qué permitió Jesús que la hija de Jairo muriera? ¿Acaso no sabía Jesús que si se demoraba moriría
esta pequeña niña?

Existen al menos tres razones:

1) Jesús se detuvo para demostrar lo importante que era lo que tenía que enseñar.

Ésta era una cuestión de vida o muerte, y Jesús optó por enseñar el evangelio a la gente en lugar de
salvar la vida de la niña. Los que creyeron el evangelio obviamente ni siquiera de dieron cuenta de esto,
pero los que lo rechazaron a Jesús miraron este acto con desdén. Uno puede ver la situación tan tensa
que esto produjo cuando vinieron unos a decirle a Jairo: “Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al
Maestro?” (versículo 35). Al leer estas palabras usted casi puede sentir el sarcasmo de estas personas al
culpar a Jesús por la vida de la niña.

Este tipo de actitud hacia Jesús no era nada nuevo, lo cual el libro de Marcos resalta. Marcos presenta a
Jesús como Maestro tratando de enseñar acerca de Dios, mientras que era constantemente
interrumpido por los que querían ser curados (Marcos 1: 22-23, 32; 2: 2; cp. Lucas 11: 29-30). Jesús vino
principalmente como maestro, no un curandero. Sin embargo, debido a su constante compasión, él sanó
a todos los enfermos que se cruzaron en su camino, y nunca le dio la espalda a una sola necesidad. Pero
debemos recordar que lo más importante era el mensaje del evangelio, no el sanar a una multitud.
Es por eso que en esta historia se ve cómo Jesús le dio prioridad a su enseñanza, incluso si esto
significara que la hija de Jairo tuviera que esperar.

2) Jesús hizo que Jairo esperara con el fin de enseñar que la fe vale más que las riquezas.

Es interesante notar que la pobre mujer que había estado enferma durante doce años, mismos años que
había vivido la hija de Jairo. Esta mujer era una persona sin nombre, indigente, olvidada y marginada,
mientras que Jairo era conocido, rico, líder religioso, y estimado en la ciudad. Sin embargo, Jesús no le
dio mucha importancia al estatus social de Jairo ni descartó la mujer anónima por su pobreza. Jesús
nunca hizo acepción de personas y jamas de dejó impresionar por el estatus social o riquezas. Jesús hizo
que Jairo esperara mientras que terminaba de enseñar a la multitud y sanaba a esta mujer.

Esto nos explica por qué los siervos de Jairo se burlaban de Jesús. ¿Acaso no sabía Jesús quien era Jairo?
Sí, pero Jesús no se dejó impresionar por su renombre. Él estaba más impresionado con la fe de la mujer,
a la cual no le dio vergüenza el querer tocar tan siquiera el borde del manto de Jesús.

3) Jesús permitió que la hija de Jairo muriera para ser glorificado al resucitarla de entre los muertos.

En cierto sentido esta narrativa tiene muchas similitudes a la respuesta de Jesús cuando oyó que Lázaro
estaba enfermo. Él esperó hasta que Lázaro hubiera muerto para entonces sí llegar a su auxilio. ¿Por
qué? Para que todo el mundo viera el poder de Dios en la vida de Jesús. En Marcos 5 Jesús levantó a la
niña de entre los muertos para demostrar su poder, para demostrarse a sí mismo como el autor de la
vida y para resaltar su papel como mayor que Eliseo, el cual también resucitó a un niño de entre los
muertos en una situación muy similar.

Pero mientras que Eliseo lleno de pánico corrió a la cama del niño y frenéticamente trató todo lo que
pudo con tal de resucitarlo (2 Reyes 4), Jesús caminó tranquilamente al lado de la niña y operó su poder
en su debido tiempo. A diferencia de la desesperación de Eliseo, Jesús simplemente tomó la mano de la
niña y le susurró al oído.

****
Jesse Johnson es pastor de Immanuel Bible Church en Springfield, Virginia. Durante sus estudios en The
Master’s Seminary, Jesse sirvió como pastor de evangelismo en Grace Community Church y coordinó la
edición del libro de estudio Fundamentos de la Fe.