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Los Veteranos de la Guerra del Pacífico en Chile

(1884 - 1930 )

C o r o n e l Carlos M é n d e z N o t a r i 1.

E n primer lugar debo agradecer a los organizadores por esta invitación, que me

permitirá hablar de un pasado para muchos un tanto desconocido.


Este trabajo surge de una carencia en la historiografía chilena que tal vez esta falta de

profundización, la hace un tanto desconocida, y sobre esto podríamos señalar algunos


argumentos:

1.- D esco no cem o s qué ocurrió con much os hom bres e incluso algunas mujeres que

participaron en la Guerra del Pacífico y años más tarde, los mismos estuvieron en la

Revolu ción del 9 1 y los mismos de la cuestión social en los inicios del siglo X X.
2.- La ciencia militar por lógica planifica lo necesario para alcanzar la victoria, pero

jamás lo hace para establecer qué hacer ante una inm inente derrota y aún menos
para lo cine vendrá en épocas de postguerra; D e manera que el proceso normal

es que las organizaciones principalmente públicas y más tarde, las privadas vayan
reaccionando ante las demandas de los actores.

3.- Se hace imperioso estudiar este rema, ya que much os de los descendientes de los
héroes han dejado de existir, y sus particulares vivencias se diluyen con ellos, com o

ejemplo de esto último en el año 1998 perm anecían con vida poco más de 7 0 0

hijas (Montepiadas), sin embargo a la vuelta de siete años han fallecido más de 230,

estimando que para el bicentenario de nuestra patria la cifra total n o superará las

2 5 0 montepiadas, ya que ellas en su mayoría hoy son más que octogenarias.

4.- Finalm ente debemos enfatizar que la problemática de los veteranos de cualquier
guerra en el mundo, no es solo responsabilidad de las FFAA., sino que ohed ece a
conflictos bastante más amplios, es decir debe ser u n o de los procesos más singulares

1 O f i c ia l d e E je rc it o, Pr of es or M i l i t a r d e H ist or ia en la E s c u e l a M i l i t a r d e s d e 1991, D i p l o m a r l o e n E s tu di os
Po lí ti co s y Es tra té gi co s en la A c a d e m i a N a c i o n a l d e E s t u d io s Pol íticos y E s tr at é gi c os , D i p l o m a d o en
O p e r a c i o n e s de Paz y D e r e c h o In t e r n a c io n a l , L ic e n c i a d o e n E d u c a c i ó n tic la U n iv e r s id a d tic Los Lagos,
M ag is t er e n H is t or ia tic la U n iv er s i d ad de S a n t i a g o . D o c t o r e n H is t or ia en el In s t i t u t o de E s t u d io s A va n­
zados tic esta m is m a casa de est u di os, Po s t d u ct or U n iv e r s id a d N a c i o n a l C ó r d o v a ( A r g e n ti n a ) .
A u t o r ti el lib ro “H ér oe s d e l S i l e n c i o . Eos V e t e r a n o s d e la G u e r r a de l Pací fico en C h i l e : 1 8 8 4 - 1 9 2 4 " . Es
m i e m b r o d e la A c a d e m i a de H ist or ia Mil it ar, ele la S o c i e d a d C h i l e n a de la H ist or ia y G e o g r a f í a y del
Ins t i tu t o 1 li sró ri co de C h i l e .
S e d e s e m p e ñ a c o m o d o c e n t e en los pr og ra m as d e d i p l o m a d o y ma gí ste r de la A c a d e m i a N a c i o n a l de
E s t u d io s Po líticos y Es tra té gi co s. A d e m á s de sa rro lla d o c e n c i a en la Es cu e la M i l it a r y en la U n iv e r s id a d
B e r n a r d o O ’ Higgins. A c t u a l m e n t e es J et e de la S e c c i ó n A s u n t o s H i st ó r i c o s y P a t r i m o n i a l e s del D e p a r t a ­
m e n t o ele 1 listoria M i l i t a r d e l E jé rc it o .

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ya que aba rea también a los ámbitos político, eco n ó m ico , social y cultural y al ser de

tan amplio espectro, promueve el trabajo de una serie de organizaciones nacionales,


empezando por el G o b ie rn o , el Congreso, la Iglesia Católica, la masonería, las
organizaciones empresariales, J e obreros, sindicales, círculos de veteranos creados
por ellos mismos, etc.

En otro sentieo y para el caso chileno entonces, lo an ali zaremos en una breve mirada
Lies de algunas de las organizaciones anteriorm en te indicadas, y así podremos con ocer

qué hicieron, en respuesta a las múltiples dem andas que hu millaron los propios actores
y más tarde los familiares directos de rodos aquellos que inicialmeute fallecieron en la
guerra o murieron en el pteriodn de la pOStguerra.

Para este trabajo, en primer lugar fue tunda mental detinir que entendemos por
“Veterano de Guerra”. En este sentido la lengua española define “Veterano" co m o un
“experto”, luego al agregar el epíteto “de guerra”, queda la detinición com o “Experto en

cosas de ia guerra”; Además este concepto no discrimina a los hom bres y las mujeres,
tam poco condiciona la procedencia social, la situación cultural ni menos la económica.
En consecuencia es todo aquel hombre o mujer que ha participado en un hecho bélico.
A hora bien, pero quién era ese veterano, qué edad tenía, de dónde procedía, etc.
son interrogantes que las dilucidamos a partir de una pequeña muestra, es cierto que no

es tan representativa, ya que solo se trata de ciento setenta y dos fichas muy completas

tpie se guardan en el Archivo General del Ejército. La caracterización que elaboramos

de los veteranos, nos indica lo siguiente:


En relación con la procedencia, macontaría mente provenían de la zona central

y centro sur, sumando de entre ambas localidades, un poco más del 6 8 % del total
movilizado.

Respecto de la edad, el 73 % se situaba entre los 22 y los 4 0 años, en cam bio los

menores de 18 años no sobrepasaron ei 8 °ó.


El estado civil de los movilizados, señala que casi el 6 4 % eran solteros, el 33 %
casados y el 4 % restante eran viudos.
En cuento al nivel cultural y a ia luz de los docum entos revisados, podemos precisar
que sabían leer y escribir cerca del 61 % , creemos que este dato no es menor, ya que

según el censo dz 187.5 el 25 ,7 4 % eran analfabetos, de manera que esto indica que la
media del contingente acuartelado, estaba sobre la realidad nacional.
F in a lm e n t e y en re la c ió n c o n la p r o f e s i ó n u o f i c i o d e lo s m o v i l i z a d o s , la m a y o r

cantidad de ellos provenía del mundo obrero y artesanal en una cifra cercana al 65 % ,
otro guarismo abultado eran los gañanes con el 10 % , y luego estaban los campesinos y

los profesionales que también se acercaban al 6 % .

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Los iV ÍtTiinos c¡(‘ Iíí U n erra d e l P a c ific u

En cuanto a las iniciativas legales, una de las primeras fue la presentada e n 1880

al Congreso Nacional por el Diputado R a m ó n Barros Luco, la m oción en c om ento

proponía, que se otorgasen recompensas a todos los veteranos de la guerra, a través de


la entrega de terrenos fiscales al sur de la ciudad de Tem u co, para ello se estructuró

un reglamento que consideraba asignar una determinarla cantidad de hectáreas


dependiendo del grado militar o naval del beneficiado; en efecto para los generales de
división o vice-almirantes se consignaron 2 . 0 0 0 hectáreas, mientras que el tam añ o de
la superficie iba disminuyendo en razón del grado militar del futuro recompensado,

de manera que para los capitanes o tenientes segundo eran 6 0 y finalm ente para

los soldados o marineros 15. La moción definitivamente no prosperó aduciéndose


en aquella ocasión, que para aprobar esta ley, seria fundamental esperar de manera
responsable el térm ino de la guerra y saber en qué manera quedaría el Erario nacional.
E n todo caso y teniendo presente la inquietud del Congreso por los veteranos, se

sancionó una ley de recompensas, por la cual se les rendiría un justo re co no cim iento

premiándoles a todos de manera sim bólica e n un masivo acto, y en la ocasión se les

entregarían medallas de reconocimiento, iniciativa que tendría un costo total para el

presupuesto fiscal del orden de los veinte mil pesos.


E n cuanto al com portam ie nto de las instituciones públicas y privadas para buscar
soluciones a los problemas que en un futuro muy próxim o dem andarían los veteranos

de la guerra, com enzaremos mirando las iniciativas patrocinadas en el Congreso

N acional para sancionar la ley de recompensas. En efecto fue así que el 2 2 de diciembre
de 1881 se aprobó un com pletísimo cuerpo legal, bastante innovador al menos para
Sudamériea. Luego ríe largos y extenuados debates aprovechando las experiencias de

los resultados de la guerra Franco Prusiana y la de Secesión en los Estados Unidos,


la Cám ara com enzó a debatir por la situación de los mutilados, las viudas y los hijos

huérfanos.

La ley aprobada entonces, cumplía c o n ese mérito, es decir se preocupaba por los
veteranos aparentemente sanos, a quienes en el m o m ento de la desmovilización el Estado
les cancelaría un dinero equivalente a tres sueldos corresp ondientes al último grado
militar servido en la guerra. Sin embargo en este sentido y en relación c o n la situación

de los veteranos considerados co m o sanos o ilesos, sabemos hoy que un individuo que
regresa de una guerra, es difícil que lo haga totalm ente sano. Esta c on d ició n sobre la
lim itación que pueden padecer los veteranos, solo se ha com enzado a conocerse más

profusamente desde mediados del siglo X X , a raíz de la Segunda Guerra M u n d ia l , la de


C o re a y de Vietnam, de modo que será a partir de aquí, que se ha estudiado algunas
enfermedades siquiát ricas y una de ellas es el Sín d rom e Pos traumático de C o n flicto

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./ (H -iu iJl'í l Í l ' J 'i i M o r i d M iiilu r i!!¡ - ¡V )

(S P T C ); Sobre esta patología hay algunos estudios en Gran Bretaña y Argentina, cuyos

avances se lian conseguido a partir de los resultado ele la Guerra de las Malvinas.
En es ros dos países citados, a raí: de esta enfermedad se han producido una cadena

de suicidios ele veteranos de la guerra de las Malvinas, solo para tener en cuenta, en los
primeros veinte años después de la guerra, se han suicidado más veteranos que en el
conflic.ro mismo, teniendo co m o tactor com ú n que en su mayoría se han perpetrado

a través de públicos y propagandísticos actos, un ejemplo en este sentido, fue aquel


veterano que se lanzó desde la parre más alta de un edificio bonaerense envuelto en la

bandera de Argentina, con el piropos ito de protestar por el alto grado de ab and o no e
incumplimiento de las promesas que se les hicieron cuando se celebraron los primeros
cin co años del conflicto.

Pero, volviendo a la ley chilena de 1881, sus treinta y cuatro artículos en gran

medida, los dedica a establecer soluciones para las inválidos absolutos, fijando para
ellos prensiones que variaban en el porcentaje del sueldo según el daño, este iba del 5 0

% con los inválidos relativos, basta un 100 % en los casos de invalidez toral o absoluta,
La ley en otro sentido tam bién consideraba el pago de montepío s pata las cónyuges

viudas o hijos huérfanos menores de edad.


Para el caso de éstos últimos, es decir los hijos, la ley contemplaba que serían
apoyados por el Estado para que con tin uaran sus estudios regid ares, Para este cometido
se crearon escuelas que tenían com o misión impartir cursos de agricultura, minería.

También se estableció que se entregarían cien becas para los hijos de los oficiales de
preferencia jefes, que quisieran ingresar a estudiar en las escuelas Militar y Naval.

Después de largos años y de intensos debates en el Congreso Nacional, En septiembre


de 1924 a raíz del conocido ruido de sables, se aprueban once leyes sociales y una de ellas
beneficiaba a los veteranos del 79 '. Esta ley que sí bien meneas extensa que la de 1881, en
términos generales en sus doce artículos, disponía entregar un reconocimiento para todos

los veteranos sin excepción, independiente en la condición física en que hayan regresado
de la guerra, de manera que a todos ellos se les asignó una pensión y a las caudas un

montepío. Lo novedoso de esta medida legal, es que además de la pensión se les fijaba un
porcentaje equivalente a un 5 % por la participación en cada batalla o combate.
En lo que si creemos es que rodos estos esfuerzos económicos emprendidos por el
Estado chileno, constituyeron un re conocim iento postumo, pues cuando se puso en
eje cución la mencionada ley, quedaban con vida menos del 8 % del total movilizado.

(55.917)
Volviendo a los beneficios que proporcionó el Estado para apoyar la enseñanza de
los hijos huérfanos, estableció la creación de algunas escuelas publicas, que ele igual

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/.().< v e te r íin a s clí' í<¡ l - j u m u d ó P d c íJ íl' ci

m an era sirvieron para soportar los problemas de pobreza de las familias de algunos

actores, que a la muerte del veterano de guerra, quedaron en el más absoluto aband ono.

E n tre los establecimientos creados se pueden m en cio nar al menos dos:

1.- “E s c u e la a g r íc o la d e A g u a N e g r a ”, inaugurada el 25 de septiembre de 1882 com o

escuela agrícola, aquí se enseñaba temas del agro a los hijos huérfanos de la guerra.

2.- “E sc u e la a g r íc o la p a r a h ijo s h u é r fa n o s d e la g u e r r a ”,. Se funda a partir de la ley

de recompensas promulgada el 22 ríe diciem bre de 1881, el edificio se levantó en


la Q u in ta Normal de Agricultura de Santiago, más tarde se construyen cuatro en

provincias para educación de las bijas de veteranos, que habían quedado huérfanas.

E n este sentido, tam bién se crearon organizaciones sociales, para que fueran en apoyo

de los veteranos más necesitados, una ayuda concreta fue la que se les b rindó en el uso

Ubre de los transportes en la locom oción pública de Santiago y Valparaíso. O tro apoyo

se les b rindo para los traslados inrerprovinciales a través de roda la red de ferrocarriles

estatales, Para el uso de estos medios de transporte y ferrocarriles anu alm ente se les

extendía un carné den om inad o “Pase libre”. T am b ié n co m o una manera de entregarles

entretención se decretó el ingreso libre y gratuito a todos los teatros y cines riel país,
para acceder a estos beneficios los beneficiarios debían portar un distintivo de género
en color rojo con escudo nacional y una inscripción en hilo amarillo en la boca manga

de la chaqueta o abrigo. Finalmente en algún sentido podemos indicar que tam b ién la
ciudadanía Ies rendía habitualmente un reconocim iento tic urden patriótico, además

c o n las erogaciones aportadas por las municipalidades se pu dieron construir imponentes


mausoleos en los cem enterios de provincias y de esta manera otorgarles una sepultura
digna y de acorde con la condición de un héroe.
E n cuanto a la relación de los veteranos de guerra y la iglesia Católica, analizaremos

som eram en te el apoyo que los capellanes les proporcionaron, y que en muchos casos
se cristalizó a partir de ideas personalistas o privadas, un ejemplo fue el presbítero
Ru perto M archant Pe reira en la Parroquia de Santa Filomena en el antiguo barrio
de La C h im b a , allí el ex capellán en el mismo templo abrió com edores para entregar

diariamente almuerzos y comidas a los veteranos y sus familias que habitaban en ese

populoso sector de Santiago.


La Iglesia co m o institución también fo m entó la creación de organizaciones

filantrópicas, muchas de estas eran administradas por la propia iglesia y fun cio na ro n en
la capital y en las provincias, de estas podemos m e n cio n a r al menos cinco:

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lo TTháu 2 ,· H is te r ia Λ Ι:ί:η ο <111 - / V )

1 “L a c a s a d e coimaíecientes m ilitares ”, creada el 2 de julio de 1880 en Santiago, en esta


instalación se les brindaba hospedaje a los inválidos de guerra que no contaban con

recursos económicos, además roclos aquellos que estaban albergados allí, la empresa

de correos les proporcionaba total gratuiclad para el envió de correspondencia para


ellos y sus familiares.

2.- “L a C a s a d e convalecientes Lo C o n ta d o r ”, data el el 10 de febrero ele 1880 y solo


funcionó en Valparaíso, su misión era la de recibir a los soldados y civiles movilizados

que llegaban heridos y enfermos y que previamente habían sido dados de alta de

los hospitales de campaña, o sea recibía heridos de manera transitoria, si ellos no


presentaban alguna mejoría, la misma casa Ies trasladaba al hospital local del puerto.
La obra social también era por el Ejercito y la Arm ada a través J e la entrega de
insumos quirúrgicos y con el apoyo de cirujanos. O tro considerable apoyo era el
económico, y este lo entregaban un grupo ele damas de la capital. El establecimiento
en com ento, era administrado por las Herm anas de la Caridad.

3.- “E l Asilo de ία P u r ís i m a ”, Otorgaba educación y alim entación a las hijas y a los hijos
huérfanos de los veteranos de guerra, su existencia se debió básicamente al aporte

desinteresado ele damas de la alta sociedad de Sanriago.

4.- “S o c ie d a d d ei P e r p e tu o S o c o r r o ”, Institución que fun cio n ó en Santiago cuyo

objetivo eseneial consistió en proporcionar albergue y alim entación a rodas las

mujeres de aquellos que estaban com batie ndo en la guerra, más tarde los beneficios
se ampliaron a Ices hijos de los civiles y soldados, para estos últimos se tundo una
escuela de enseñanza básica absolutam ente gratuita y que aparre ele la educación, les

entregaba también los útiles y textos de estudio.

5.- “E l asilo d e la P a t r ia ”, Es el más antiguo, fundado en mayo de 1879 este asilo estaba
dirigido por el presbítero R am ó n Angel Jara, en cuanto a los recursos econ ó m ico s
para la manutención del centro, estos eran asignados en parre por el presupuesto

anual del país, y también por erogaciones voluntarias del mundo católico.

También otro ripo de apoyo que o to rg ó la iglesia, surgió co m o una iniciativa personal
de un alto dignatario de ella y se trató de una iniciativa en el ámbito laboral. En efecto
el O b isp o de Con cepción M o n s e ñ o r Hipólito Salas envió una misiva a todas las iglesias

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L o s v e te ra n o s de la G u e r r a d e l P a c í/ ie o

y parroquias de Santiago, Valparaíso y C o n ce p c ió n , para que fuese leída íntegramente

en la misa dominical, en la carta el prelado, arengaba a los empresarios, com erciantes

y mineros para que crearan puestos de trabajo a los veteranos del 7 9 ' , y n o tuvieran
éstos que abandonar el país en virtud de tentadores ofertas laborales e n las faenes de la

con strucció n del canal de Panamá. Respecto de los enganches para estas faenas la oferta

de algunos agentes especuladores se mostraba muy atractiva, Por ello que M o n s e ñ o r


Salas dramáticam ente expresaba...” Esa pa la bra vulgar y sarcástica, El Pago de Chile, es

la qu e prim ero asom a a los labios en presencia de este doloroso espectáculo, que ya se presenta,
todavía no con frecuencia a nuestros ojos, en no pocas poblaciones de la República. Los Leones

de Pisagua, Dolores, T acn a i Arica, m endigando el pan de la caridad pública, H acem os pues un

llam am iento a justos com patriotas para que cuando llegue el día que esperam os llegar, de iniciar

esa obra de público reconocim iento i de prim era necesidad, el gran cuartel o establecimiento de
invalido, todos se apresuren a enviar su óbolo para realizarla sin tardanzas”

El apoyo que obtuvieron los veteranos del E jé rcito y la Armada, fue escasa aún

cuando ellos y las familias de los fallecidos, h iciero n responsable del ab an d o n o a las
instituciones que les habían movilizado a la guerra, aduciend o que las organizaciones

solo cumplieron c o n la ley. Sin embargo el aporte que pudieron atorgar se puede

estimar c o m o discreto y fue posible en la medida, que los com andantes por iniciativas
personales y de acuerdo a los exiguos medios eco n ó m ico s y materiales lo po d ían hacer,
e n este sentido se puede destacar a los sucesivos com andantes que tuvo el Regim iento de
Infantería N° 1 “B u i n ”, unidad que por simple tradición les entregó com ida y atenció n

médica a todos quienes llegaban por ayuda hasta su cuartel.


E n las organizaciones que si abrigaron muchas esperanzas, fueron las creadas en casi

to d o el país. En efecto estas entidades d enom inadas círculos, sociedades y mutuales

de veteranos del 7 9 ' , surgieron por acuerdo de ellos mismos, para que en su seno se
con cretaran apoyos colectivos de características mutualistas y así superar situaciones

aflictivas derivadas de las dificultades e conóm icas y sociales por las que estaban

atravesando, sin embargo pareciera que estas agrupaciones no fueron lo suficientemente

sólidas, ya que n o se advirtieron soluciones más radicales, sin o por el contrario creemos
que las dificultades c on tin uaro n en el tiempo, llegando a persistir en los m o m ento s

qu e varias de estas organizaciones se fueron cerrando con la muerte de sus socios,


pero otros círculos siguieron vigentes gracias a la acción patriótica de sus familiares
directos, quienes co n tin u aro n pro n unciand o el discurso de aquellos y que fue c onocid o

por todos co m o el “Pago de C h ile”. Por último debo señalar que de todas las entidades
creadas en el país, a la fecha aún perm anecen dos c o n u n fu n cio n a m ie n to más bien

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j ' '■■■’I líl E l lE H i s t i i r i a i ííí ■/ V i

limitado, se trata de la “Sociedad de Militares, civiles y Veteranos del 79 de C o pia pó y la

“Sociedad de Socorros Mutuos y Veteranos deí 79 ' “ Valparaíso.

En estríete) rigor es justicia señalar, que también hubo veteranos que jamás pidieron
ayuda alguna a las instituciones privadas o públicas, sino por el contrarío ellos apoyaron

las iniciativas rom ando parre en los di tere n res organismos d e m ostrando un elevado

espíritu filantrópico; En este sentido se destacaron algunos veteranos de guerra que

luego de regresar del conflicto estudiaron v terminaron diferentes carreras universitarias


titulándose com o profesionales. U n caso muy elocuente fue el del Veterano del 7 9 '
Lorenzo Monsalve, héroe ríe las accione? de Los Angeles, Tacna, San Juan, Chorrillos y
Miradores, entre otras.

U n familiar de él que lo entrevíste durante el año 2 0 0 4 , me entregó algunas

informaciones sobre la vida de este insigne personaje, en efecto Lorenzo Monsalve,


el 15 de julio de 1907, le enviaba una misiva al Presidente del “Hogar de Vinos Pobres

de C on cepción ’' mediante la cual donaba dos bonos y un cheque que le habían sido
entregados por el Estado chileno, a m o d o de recompensa por participar en la guerra,
en la carta el donante le manifestaba... "Cuando fui m ilitar en la guerra del Pacifico, renuncié
a dos cosas: primera, tuda ascenso, porque no creí merecer ti i el de soldado en vista de que era
tan pequeño i entonces mui raquítico; segunda, todo sueldo, porqué siempre he creído que no

debe aceptarse cua ndo se cumpíc un deber en defensa de la ib tria en peligro’’, en otra parte

relataba...''Es natural que si creí que no debía merecer ni percibir sueldos por cumplir mis
deberes cívicos, n: quise inscribirme para tener la opcidti a las medallas i barra correspondientes";

Finalmente adjunta los documentos contables v escribe... "He aquí los bonos números
10.8 09 i 10.810 que acabo de recibir i un cheque por S 12.73. cupo total asciende a S 212,73,
los que se que usted se dignará aceptar i contribuir a que se invierta lo mejor posible” . Firm ado :
Lorenzo Mansa lie

C o n clusio n es generales:

En primer lugar el trabajo de los veteranos del 7 9 ' , permitió rendir un sentido
hom enaje a todas esas octogenarias mujeres que aún viven y que, pese a los años que
lian transcurrico, algunas siguen sentidas, pues estiman que todavía no se ha rendido
el justo reconocimiento que sus padres se merecen, en virtud a la heroica participación
en la Guerra del Pacífico.
La presente investigación, puede incentivar a jóvenes para que busquen nuevos
estudios en la linea de la historia social, teniendo en consideración que a la fecha,
este tópico solo se estudia tangencial mente a partir de algunos escritos y experiencias

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L < « le te m n u s J e (a C t u r n a J e ! P a c i f i c o

personales que fueron guardadas celosamente por los actores y que muchas veces se

traspasaron de generación en generación.

En relación con la preocupación de los gobiernos, especialmente los tres primeros


después de iniciada la desmovilización general, y en consideración a los datos que

estructuraron la caracterización de los actores; Creem os que el Estado e nte nd ió que los
movilizados probab lemente no tendrían mayores inconvenientes para reiasertarse social

y laboralmente una vez finalizada la guerra. D e manera que tal vez por esto, el Congreso

N acional buscó asegurar con especial atención a los que llegaron inválidos o heridos

absolutos solamente, privilegiando por sobre quienes regresaron aparentem ente sanos.
Este trabajo permitirá conocer a los movilizados desde una óptica de hombres

normales y no c o m o a veces la historia militar los presenta, con un valor exageradamente


épico, de modo que la dim ensión con la que observamos la historia hoy, no hace
entender que esta disciplina (Historia Social), puede ser tratada con mayor realismo en

la medida que nos vamos adentrando más en la vida de los actores.

Algunos hombres que se engancharon voluntaria u obligada mente eran del campo, de
las minas e incluso de la ciudad, muchos de ellos tenían una con dició n socioeconóm ica

en extremo disminuida, veían en esto la posibilidad de convertirse en un héroe, en un

veterano de guerra, y de esta forma conquistar una posición social que les permitiría

surgir, o sea que de esta manera algunos dejaban de ser gañanes para transformarse en

ciudadanos con nombre y apellido eran desde ahora. “Veteranos de Guerra”, mérito más

que reconocido por todos y pasaban definitivamente a ser importantes al interior de la

sociedad.
Con las demandas que proclamaron públicam ente los veteranos, ya sean

personalmente o bien a través de las entidades creadas por ellos mismos, entendemos
que con justa razón a este largo episodio de la historia del país, ellos le llamaron “ El

Pago de Chile ”,
También este tema nos permitió observar que también hubo un considerable
n ú m e ro de veteranos que no presentaron dificultades para rei ¡asertarse al térm ino

del conflicto o durante el periodo de la postguerra, es más incluso algunos, fueron


verdaderos agentes colaboradores en las diversas manifestaciones filantrópicas.

Finalmente seguimos pensando que la problemática de los veteranos de guerra se

va presentando a lo largo de la historia com o un hecho recurrente y que se vuelve a


repetir con cierta temporalidad, o sea, si hiciéramos una analogía con la guerra del

Pacífico y las Malvinas, ve remos que las demandas derivadas de los problemas sociales

de los actores y sus familiares, las dificultades médicas y ortopédicas, los problemas
psicológicos, etc. son prácticamente los mismos ele siempre y en este caso más de cien

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.írHTlíliííi J t' H í.S lum i M i í i i m ( f / í - f V )

años; De m a n c a que co m o resultado y experiencia podemos señalar que éste tema,

está absolutamente vidente y con el claro convencimiento, de que hipotéticamente si


hubiera un nuevo conflicto en cualquier parte del globo, la situación posterior al cese

de las hostilidades seguiría afectando de la misma manera que a los veteranos del 7 9 ' ,
surgiendo en consecuencia, una nueva inquietud ,..’’/Caed es ht rag tín entonces por que el
mundo a v an -a üin ceruginosa me me en cusí tocio, fiero en es tu murena espeeí/iea de !n postguerra,

con ti ñutimos detenido.7”.

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