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ADORACIÓN EUCARÍSTICA

MOTIVACIÓN:

Hermanas: La oración, nos dice Marie Poussepin, es una conversación familiar


con Dios. Por eso en este día nos reunimos como comunidad para conversar con
Dios Padre Providente, amigo y confidente y en esa conversación pedirle nos
conceda perseverar en nuestra decisión de seguirte y que concedas también a
muchas mujeres este don.

Hermanas, La oración es el alimento del alma, es la luz que ilumina. Hoy en


presencia de Jesús Eucaristía tengamos un encuentro espiritual con la mujer que
inspiró nuestra vocación y alabemos a Dios por su vida y su obra en la historia y
en la Iglesia.

Preparad vuestra alma antes de la oración y no seáis como aquellos que


tientan a Dios. R VIII

CANTO DE ENTRADA: Dios está aquí.

Bendito y alabado sea Jesús, en el Sacramento de la Eucaristía.


Sea para siempre bendito y alabado.

Momento de silencio

Momento Contemplativo

La oración es la luz que ilumina las tinieblas del espíritu. R VIII


Recordemos a Marie Poussepin a través de los siguientes signos

Mirada contemplativa sobre Dios y los hombres: Marie Poussepin “vio lo que
era recto a los ojos de Dios y lo cumplió”. Lo que ve no queda sin efecto; encarna
en actos lo que descubre; torna en acción la Palabra, la intuición en realidad.

La fe: En el origen de su obra es evidente su fe viva en la acción providente de


Dios, “es la Obrera de la Providencia”. Hizo de Jesús el centro de su vida de fe y
de su misión en medio de la gente.
Esperanza: abandono en la Providencia: Marie Poussepin está llena de una
firme esperanza en la bondad de Dios y en su gracia, de un abandono confiado a
su Providencia. Ella vivió a través de duras dificultades la certeza de que Dios no
deja de concedernos lo que es necesario.

Caridad “Alma de la Comunidad”: La caridad, amor a Dios y a los hombres,


deber ser el alma de la comunidad; así lo traduce la vida de Marie Poussepin en
su oración del corazón, en el encuentro íntimo con Dios, en el ofrecimiento de todo
lo que ella es y en el ejercicio de las obras de misericordia.

Audacia Misionera: (Signo del Capítulo “En el tiempo favorable te escuché y en


el día de la salvación te ayudé. He aquí el momento favorable, he aquí el día de
salvación” 2 Cor. 6, 1-2
La misión nos interpela, vivir al servicio de la caridad universal, caminar con otros
en la Iglesia y el mundo, asumir el reto de la formación, de un gobierno cercano,
en escucha y discernimiento, es el tiempo de la solidaridad

MOMENTO DE SILENCIO:
El silencio es el más fiel guardián del alma, el ministro sagrado de la paz, es el
gran maestro de la oración. R VIII
Presentemos al Señor todo cuanto tenemos en el corazón. R VIII

CANTO DE ADORACIÓN:

 Entendió que la caridad es el ejercicio concreto del amor.

San Basilio nos enseña que al hacer la oración, es preciso olvidarse a sí


mismo, dejar la tierra, alejarse de todas las creaturas visibles e invisibles.
R. VIII

“Bendito seas por siempre Señor” (Cantado)

 Bendito seas Señor, por la vida de Marie Poussepin la Apóstol social de la


caridad que en su “hacer” en medio de los pobres fue expresión concreta
de tu amor y semilla fecunda del evangelio.

 Bendito seas Señor, por su caridad plena de misericordia, por su caridad


ardiente al servicio del pobre, plena de servicio ante el dolor humano.
 Bendito seas Señor por la donación que hizo de sí misma a la causa del
Evangelio y a la necesidad del hermano; por su fe inquebrantable que la
llevó a ser la Obrera de la Providencia.

“Bendito seas por siempre Señor”

 Bendito seas Señor, porque ella es para nosotras encarnación de una


caridad contemplativa, evangelio viviente de amor expresado en acción.

 Bendito seas Señor, por su ejemplo de mujer cimentada en la Palabra, de


mujer comprometida con la realidad histórica de su tiempo; por su fe
sostenida por su firme esperanza en la bondad de tu amor.

 Bendito seas Señor por su vida unificada en el servicio, en aras de la


caridad, por ser modelo de mujer justa, fuerte, libre y constante; toda de
Dios y toda para el prójimo.

“Bendito seas por siempre Señor”

 Bendito seas Señor, por su tenacidad y valentía para asumir las dificultades
y saber esperar con serenidad y madurez.

 Bendito seas Señor, porque ella quiso ser hija de la verdad y la caridad que
llena de sabiduría y que lleva a actuar prudentemente.

 Bendito seas Señor, porque fue una mujer que más que dar cosas, se dio a
sí misma, su respuesta fue siempre una respuesta de amor

“Bendito seas por siempre Señor”

 Bendito seas Señor, por su fidelidad inviolable al bautismo, a la iglesia, al


evangelio y a sí misma.

 Bendito seas Señor, porque ella fue siempre humilde ante sus defectos,
sencilla ante sus virtudes, optimista frente a sus posibilidades.

 Bendito seas Señor, por la Humilde, Piadosa y Caritativa Marie Poussepin,


síntesis de una vida entregada a Dios y al necesitado.
CANTO A MARIE POUSSEPIN U OTRO DE ADORACIÓN

 Oración a la Beata Marie Poussepin. (A un solo coro)

Señor Todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Te alabamos,
Te bendecimos,
Te adoramos.

Concédenos, a imitación de la
Bienaventurada MARIE POUSSEPIN
ser inquebrantables en la fe,
firmes en la esperanza
y generosas en la caridad.

Enciende nuestras almas


en una viva comunidad de amor
y de santidad,
a fin de que ellas puedan cantar
eternamente el cántico de alabanza:

Gloria al Padre,
Gloria al Hijo
Gloria al Espíritu Santo.

AMÉN

DESPEDIDA