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La asociación libre

Forma de expresión verbal en la que el sujeto pone en palabras todo aquello que se la pasa por
lamente en relación a un estimulo dado.

También se denomina así a la producción que no parte de ningún estimulo propuesto, que parece
espontanea, y no es resultado de una voluntad consciente.

En psicoanálisis se refiere, en el paciente, a un régimen de producción discursiva, incitado por el


psicoanalista mediante la formulación de la llamada regla fundamental y el mantenimiento de una
peculiar forma de escucha de este y una no menos peculiar forma de intervención.

Son asociaciones inesperadas, las ocurrencias son en mayor o menor medida producciones del
inconsciente y a la vez, método de indagación del mismo.

Entre 1889 y 1898, el método experimenta un importante cambio, basado en la experiencia de


Breuer, la hipnosis de Breuer no tiene ni una finalidad como la de Charcot, ni sugestiva como la de
Bernheim. Sino que se orienta a la indagación y la producción de la catarsis. Busca el recuerdo
correspondiente a la vivencia traumática que ha alcanzado carácter patógeno, al no haberse
podido eliminar el afecto correspondiente. Esta eliminación y recuperación asociativa del
recuerdo, constituyen la abreaccion y catarsis, objetivo del método breueriano al que se adhiere
Freud. En un primer momento con la utilización de hipnosis y más adelante sin ella.

1.- Renuncia a la teoría traumática y propuesta de un nuevo objeto para la explicación del
funcionamiento psíquico y para el trabajo de análisis: la realidad psíquica inconsciente.

2.- Comienza el autoanálisis sintomático de recuerdos, sueños, actos sintomáticos, etc. El método
utilizado para este análisis es el registro de las ocurrencias propias.

En 1923, Freud intento esforzar también a sus pacientes no hipnotizados a que comunicasen
asociaciones y con el objeto de hallar por medio de ese material la via hacia lo olvidado o lo caído
bajo la defensa.

En el paciente casi siempre emergían copiosas ocurrencias, solo que las apartaba de la
comunicación, y aun de la conciencia, en virtud de determinadas objeciones que el mismo se
hacía.

La diferencia entre asociación (Assoziation) y ocurrencia (Einfall), es que la ocurrencia ha de ser


una asociación, pero no toda asociación tiene el carácter de la ocurrencia. Hay un aspecto creativo
de Einfall que apunta a nuevas configuraciones y lo emparentan con el insight. Su carácter
sorpresivo, se debe a una asociación inconsciente, ajena al yo de la comunicación.

La regla fundamental
La única regla es ‘’decirlo todo’’, hay una obligación absoluta de sinceridad y de no sucumbir a la
presencia de la resistencia. Cuando un sujeto habla, con una pretencion comunicativa, lo hace
guidao por una idea (representación- meta consciente). En todo momento procura ejercer los
lógicos controles yoicos para evitar que cualquier otra idea, sentimiento u ocurrencia, ajenos
interfiera en la corrección y calidad de lo dicho.

Habra que intentar un acceso indirecto, tratando de relajar el control del yo (regla fundamental) y
de esa forma, facilitar que esas ideas, ocurrencias, sentimientos (asociación libre), lejos de ser
rechazados, sea escuchados por el propio sujeto con interés.

La regla fundamental pretende facilitar la irrupción en la conciencia. El fluir desinhibido de las


asociaciones y la relajación de la atención inhibidora, favorecen la producción de equivocaciones
en el habla. El lapsus salta por encima de los controles del yo aprovechando una relajación de los
mismos.

Lo único que puede decirse de lo reprimido es el agujero de su aparición- desaparición.

Lo ideal es que por medio del método psicoanalítico encontremos el sentido, significación y
mecanismo de formación del acto fallido.

La asociación y las resistencias

Resistencias a comunicar: resistencias yoicas , conscientes o cercanas a la conciencia (se incluiría lo


vergonzoso, lo indecoroso, inferior, etc.)

Resistencias a espigar: resistencias a asociar, a registrar las ocurrencias o a identificarlas como tal.
Mas inconsciente. Tiene que ver con lo sentido por el paciente como disparatado o inoportuno.

Se pretenda que se suspenda todo criterio de selección al verbalizar sus pensamientos y tratar de
evitar la coherencia como criterios de selección de lo dicho.

Consecuencia para la cura

La solida confianza del analista en el determinismo de lo anímico va a tener una importancia


fundamental.

El analista por su sola presencia y escucha, da pruebas de que toma sobre si la responsabilidad de
sostener la convicción en que todo, incluso es decir aparentemente errático y gratuito del
paciente, tiene una causa.

Y si hay una causa y una determinación para el decir del paciente, eso implica que ese decir tiene
un sentido, viene de algo y apunta hacia algo, Punto de partido y referencia de dirección que tiene
qu fver con aquello de lo que se partió: el síntoma y el conflicto de deseo.
Pero esa disposición paga una elevada cuota de angustia, ante de lo desconocido. El paciente se
arriesga a esa angustia a cambio del sentido, de la significación, que sin duda tendrá todo ello y de
lo que es valedora la presencia y la escucha del analista. La promesa del sentido que ofrece la
formulación de la regla fundamental permita al paciente arriesgarse a la asociación libre.