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DE UNA OFERTA DIFERENTE, A UNA DEMANDA PARTICULAR…

Lic. Alejandro Augusto Tames Braga.

En el presente artículo hablaremos del trabajo que realizamos con niñ@s y adolescentes
en situación de calle, NASC, desde el enfoque psicoanalítico. El tema que me permito
abordar es la relación oferta y demanda, dentro las estrategias de abordaje clínico con
esta población.

Oferta y demanda, son 2 términos muy empleados dentro la teoría psicoanalítica, pero
para iniciar el presente texto considero oportuno hablar de dichos términos, oferta y
demanda, pero desde el marco teórico del Marketing.

Como sabemos la sociedad actual se caracteriza por el consumo de productos y


servicios sin fin en aras de alcanzar la satisfacción constante, donde la ecuación
adecuada es a mayor venta de productos es mayor los ingresos del señor capitalista. Es
precisamente ahí donde entra la función del marketing, el cual va más allá de colmar las
necesidades que el consumidor, sino que busca construir o crear nuevas necesidades
para el consumidor, sin que estos las necesite, a partir de la oferta y la demanda. La
función de la oferta es generar una necesidad en el sujeto donde la respuesta, la
demanda, se traduce en la adquisición del producto.

Pero ¿qué hacemos hablando de marketing en el abordaje con NASC? o ¿Cuál es la


relación del marketing con el trabajo que realizamos con NASC?. La respuesta es
sencilla nosotros al igual que el marketing vamos a partir de la oferta para tratar de
generar una demanda, es decir el trabajo que realizamos apunta al igual que el
marketing el construir ahí donde no hay nada, construir algo en el sujeto para que este
demande, en el caso del marketing la demanda será por de colmar la necesidad del
sujeto por la vía del producto, tapoear al sujeto, el bienestar con el producto. En nuestro
caso lo que queremos es crear las condiciones para dar paso a la palabra, la dirección de
la cura a partir de la palabra. Es a partir de lo ya planteado que me apoyo en la
siguiente cita:
“¿Qué es lo que pide un adicto a un analista? En un principio desde su adicción no pide
nada”.

Esta frase fue planteada en el seminario titulado “entre el consumo y la queja”el cual
forma parte de los seminarios clínicos planteados por T Y A en argentina dentro las
jornadas tituladas sexuación y semblantes, ¿mujeres anoréxicas, hombres toxicomanos?,
lo cual me sirvió para preguntar ¿ que es lo que piden los niñ@s y adolescentes en
situación de calle , NASC, con consumo de drogas? donde la respuesta que me animo a
lanzar es que estos sujetos piden todo pero sin dar ni perder nada a cambio, es decir que
no existe ninguna implicancia subjetiva en el sujeto en situación de calle. Es esta una de
las limitaciones con la que nos topamos en la labor que realizamos sujetos que piden
todo pero sin dar o perder nada a cambio, sin hacer nada. Es a partir de ello que planteo
3 razones que permiten dar cuenta de dicha dificultad.

1.- El asistencialismo.- En este punto me refiero al lugar que pone la sociedad a los
NASC, como víctimas o desvalidos de la sociedad y es a partir de ese posicionamiento
que diversos actores sociales en aras de velar por su bienestar, les dan todo: comida,
ropa, medicamentos, etc., a cambio de nada, es decir colman al sujeto con objetos sin
que estos demanden nada, sin ganar o perder algo, esa es la vía del asistencialismo.

2.- La función sedativa del tóxico.- Desde esta perspectiva podemos citar lo que
mencionaba Freud en el malestar en la cultura al mencionar que el ser humano opta por
la vía del tóxico como vía de colmar sus malestares, lo cual de igual forma es otra
manera de taponear al sujeto.

3.- Carencia de recursos simbólicos.- A la carencia de recursos simbólicos me refiero a


que estos sujetos tienen dificultades de poner en significantes todo lo que les sucede
permitiendo a partir de ello un predominio de los actos. Esto se debe a la novela familiar
con la que estos vienen, ya que provienen de familias disfuncionales donde había
maltrato, violencia sexual, padres adictos, etc. Todas estas condiciones hacían que el
sujeto al momento d tratar de invocar al Otro para demandar, se encuentre con
agresiones o no era escuchado por el Otro, es decir que nunca tuvo un espacio de
escucha.
T O

C A

El presente gráfico nos permite dar cuenta de lo ya expuesto donde vemos una
triangulación, la triangulación del mutismo en los NASC. Esta triangulación esta
compuesta por T, que hace referencia al tóxico, C que apunta a la carencia de recursos
simbólicos y la A que representa el asistencialismo. La S representa al sujeto y la O al
otro, como podemos dar cuenta esta triangulación hace que el intento de invocar al Otro
se vea frenado esto ya sea por la vía del taponeo del tóxico o del asistencialismo o de la
carencia de recursos simbólicos.

Es hasta aquí que pudimos dar cuenta de las dificultades con las que nos enfrentamos al
momento de trabajar con estos sujetos y es a partir de aquí que la lógica de nuestro
trabajo va por la vía de que a partir de la oferta ir a construir algo para generar demanda.
Pero ¿Cuál es nuestra oferta? Para poder responder dicha pregunta me permito
apoyarme nuevamente en el marketing. Como ya vimos antes una de las labores del
marketing es justamente el generar demandas donde no las hay a partir de sus ofertas,
pero ¿Cómo lo hace? La respuesta e sencilla, a partir de mostrar las bondades de los
productos o servicios que presenta, por ejemplo anteriormente la única función del
teléfono celular era la de enviar mensajes y realizar llamadas, pero con el pasar del
tiempo se le fueron añadiendo diversos aditamentos, la cámara fotográfica, filmadora,
radio, internet, etc. es a partir de todos estos aditamentos que es más probable que las
personas tenga un celular a que no lo tengan, ya que con este aparato contamos con una
variedad de tecnologías en un mismo aparato, lo cual hace que este producto se haga
atractivo a los ojos del consumidor.

Es a partir de lo ya expuesto, que retomo la pregunta ¿Cuál es la oferta que hacemos con
los NASC? ¿Cómo hacemos que nuestra oferta sea atractiva para ellos?. Donde la
respuesta que planteamos es a partir de posicionarnos como otro diferente al que estos
han estado acostumbrados, ya que debemos recordar que la relación con los diversos
Otros que estos sujetos tuvieron a lo largo de su vida fueron caóticas, padres violentos,
maestros que quizás no los apoyaban, el encuentro con la policía, etc. La apuesta que
hacemos es posicionarnos como otro a la medida de cada sujeto, del uno por uno, del
caso por caso, otro que los acoja, que los respete, que los apoye, que los escuche, etc.
Paralelamente a ello tenemos la labor del trabajo de cale que apunta a reconstruir el lazo
social co estos sujetos a partir de las actividades lúdico pedagógicas que apostamos a
emplear estos espacios para tratar de paso al encuentro con la palabra, en si podemos
decir que la meta a la que apuntamos es en hacer una brecha en el goce en el que se
hallan estos sujetos para dar paso a la palabra. . Es justamente contra este mutiismo
pulsional del tóxico con lo que debemos enfrentarnos, la relación sujeto-tóxico, es ahí
donde nuestra labor trata de abrir una brecha en esta relación y la forma de hacerlo es a
partir de dar paso a la acción significante, invocar al Otro para poder constituir una
demanda.Para una mejor comprensión del tema pasaremos a presentar las siguientes
gráficas:

S T S T

O
Gráfico 1.- Relación sujeto- tóxico. Gráfico 2.- Brecha en la relación sujeto- tóxico.

En el primer gráfico podemos dar cuenta de la relación S-T, sujeto-tóxico, en la que es


un lazo que se establece por el acto, el acto de consumo como forma de taponear la
posibilidad del sujeto de invocar ayuda del Otro, lo cual hace que este vinculo se
sostenga y se aísle de hacer lazo con los otros, lo cual es representado con el círculo
alrededor de dicha relación. En cambio el segundo gráfico nos permite dar cuenta de
nuestra lógica de intervención, donde el lazo, S-T, sujeto-tóxico, se sostiene por el acto,
la forma de hacer un corte, de abrir una brecha en este lazo es mediante dar paso a la
función de la palabra, del significante, de invocar al Otro. Es justamente el restablecer el
vínculo sujeto-Otro, la que apunta a restablecer el vínculo social, un lazo de ida y vuelta
que permite dar paso a la acción significante y reducir los actos de consumo de drogas.

Por otra parte es oportuno mencionar que las demandas que realizan estos sujetos son
por lo general demandas que no presentan ninguna implicación subjetiva, piden todo del
Otro pero sin dar, sin perder o hacer nada a cambio, en sí las invocaciones que estos
sujetos realizan como intento de estructurar una demanda al Otro, apuntan a resolver sus
necesidades básicas, por ejemplo cuando un sujeto nos pide un plato de comida para
poder saciar el hambre. En cambio la apuesta que realizamos apunta a estructurar
demandas en las que haya implicancia subjetiva, demanda de amor, en la que se
establezca un vínculo con el Otro. Es a partir de la posibilidad de poner en significantes
e invocar al Otro que podemos dar cuenta que poco a poco la acción de los actos se irán
reduciendo permitiendo de este modo plantear la inconsistencia de la droga, la falla de
la droga de poder taponear el malestar del cual el sujeto aqueja, permitiendo que este
pueda probar los efectos de la función de la palabra.

Cochabamba, 11 de Noviembre del 2014.

BIBLIOGRAFIA.-

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CON BULIMIA NERVIOSA”, Cochabamba, Bolivia, 1998.

RECALCATI M. “ANOREXIA Y BULIMIA: LA ÚLTIMA CENA” Edit. Paídos,


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SALAMONE L. “EL SILENCIO DE LAS DROGAS” Inédito, Buenos Aires Argentina,


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T Y A “¿TODOS ADICTOS?: PRIMER COLOQUIO INTERNACIONAL DEL T Y A, Edit. Grama, Buenos


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