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Actividad 9.- Dilema de caso.

Dedicarse a la labor de los abogados no es una tarea fácil, especialmente


en un mercado saturado de profesionales, en estos tiempos y en especial los más
jóvenes, no pueden darse el lujo de perder un cliente. Ahí es donde entra el dilema
ético de los legistas.

¿Hasta dónde merece ser defendido alguien acusado de un delito aberrante?


Violadores, asesinos, conductores ebrios que protagonizan accidentes con
resultados de muerte son, por mencionar algunos, los casos a los que se está
expuesto a actuar frente a los tribunales de justicia. Como es sabido, todo
imputado tiene derecho a un abogado, pero sin embargo, ningún profesional está
obligado a defender a nadie. Difícil misión.

¿Qué es lo que ocurre generalmente o lo que se percibe por parte de la opinión


pública?, que al imputado, muchas veces autor del hecho, se le intenta buscar la
inocencia, basándose en situaciones que son inexistentes o simplemente
justificando lo injustificable, es parte del arte de la defensa. Muchas veces se
acusan enfermedades mentales donde no las hay, depresiones que no logran
acreditarse, por mencionar algunas.

Ejemplo.-
En un caso totalmente hipotético para ejemplificar los hechos, un conductor
bajo los efectos del alcohol, atropella a una menor de 4 años en un sector urbano
y al realizar la alcoholemia se detecta que tiene 2.27 gramos de alcohol por litro de
sangre lo que –legalmente- es constitutivo de manejo en estado de ebriedad. Si
esta persona era una autoridad importante, un empresario, un uniformado o una
persona común, la Ley Emilia es clara e igual para todos. Esta señala que se
expone a una pena que puede llegar a los 10 años de cárcel, entonces, ¿por qué
ante una audiencia de control de detención se da la posibilidad que el victimario
salga en libertad sólo con medidas cautelares cuando su comportamiento
irresponsable debería ser considerado un riesgo para la sociedad? Muchos dirán,
que es una buena defensa. Mal para la justicia, pero una excelente labor para el
abogado. ¿Quién hizo el bien?

Los fiscales y por sobre todo los jueces también son abogados y son quienes
tienen el poder de aplicar la justicia, en donde en reiteradas ocasiones, no
satisfacen el criterio de toda la sociedad.

Surge entonces la pregunta, ¿De quién es la responsabilidad de la forma en que


se manejan los procesos judiciales? ¿De las leyes mal redactadas?, ¿de jueces
dóciles? ¿Fiscales sin capacidad de presentar pruebas contundentes? ¿O de
abogados que muchas veces buscan que se interprete la ley de otra manera? En
Actividad 9.- Dilema de caso.

algún eslabón de la cadena, la ciudadanía siente que algo está fallando


seriamente.
REFERENCIAS.-

https://revistas-colaboracion.juridicas.unam.mx/index.php/rev-facultad-derecho-
mx/article/view/30183/27248

https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/7/3281/12.pdf

http://www.latribuna.cl/noticia.php?id=MTAzNDM=