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INDICE

INTRODUCCIÓN .............................................................................................................................. 1
EL TRATAMIENTO PENITENCIARIO. ........................................................................................ 2
OBJETIVO DEL TRATAMIENTO PENITENCIARIO. ................................................................ 3
EL CONOCIMIENTO DE LA PERSONALIDAD DEL INTERNO Y SU HÁBITAT SOCIAL.
............................................................................................................................................................. 4
PARTICIPACIÓN DEL INTERNO EN SU TRATAMIENTO. ..................................................... 4
PRINCIPIOS QUE INSPIRAN EL TRATAMIENTO. .................................................................. 5
LA CLASIFICACIÓN PENITENCIARIA COMO INDIVIDUALIZACIÓN DEL
TRATAMIENTO................................................................................................................................ 8
LA OBSERVACIÓN DE PREVENTIVOS. ................................................................................... 9
CONCLUSIÓN ................................................................................................................................ 10
BIBLIOGRAFIA .............................................................................................................................. 11
ANEXOS .......................................................................................................................................... 12

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INTRODUCCIÓN

El presente trabajo trata lo referente a la situación de las cárceles


dominicanas. Por igual ilustra cómo lo que acontece en la práctica
carcelaria del país, cada día, se contradice, en términos casi
absolutos, con lo establecido en la ley que rige la materia.

Este estudio está enfocado en tres pilares fundamentales:

-El Régimen Legal del Sistema Penitenciario, abarcándose todos los


puntos que la ley 224-84 contempla como fundamentales para el
establecimiento de sistema carcelario en la República Dominicana,
inspirado en los conceptos modernos de la Penología.

-En una descripción del sistema carcelario actual, ilustrándose el


divorcio existente entre el contenido de la ley y la realidad de nuestros
32 infiernos carcelarios al tiempo de hacer una evaluación minuciosa
de los principales problemas carcelarios actuales, dejando relucir que
la práctica carcelaria es inoperante y violatoria de los derechos
fundamentales.

-En sugerencias para la transformación de la realidad penitenciaria


Dominicana. Todos los días, en los periódicos de nuestro país es muy
común titulares referentes a la condición de las cárceles Dominicanas,
o sobre la violación de derechos por las autoridades, que
aparentemente están plasmados en la constitución y en las leyes
internacionales como fundamentales.

1
EL TRATAMIENTO PENITENCIARIO.

Una de las instituciones que, por sus medios y fines, funge como una
de las de mayor relevancia en el sistema penitenciario, es aquel
denominado tratamiento. El mismo, se constituye hoy como uno de los
bloques temáticos fundamentales y discutidos del derecho
penitenciario.

“En España, como acertadamente apunta Bueno Arús, éste detenta


una serie de características propias “de inspiración autóctona”, que le
identifican, toda vez que se constituye mediante el desarrollo de la
reforma reglamentaria de 25 de enero de 1968, sin imitación de
ordenamientos extranjeros”.

El creador de la obra penitenciaria española García Valdés , pone de


relieve la originalidad del tema, ello en atención a algunos aspectos
que permiten corroborarlo.

En primer plano, la normativa penitenciaria dominicana incluye en su


escaso articulado al tratamiento como una parte del mismo con
sustantividad propia y autónoma, situación que, en sentido contrario,
es llevada a cabo por otras legislaciones de carácter internacional
(Normativas Internacional), incluso las más avanzadas, que lo
desarrollan dentro del régimen penitenciario.

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1. El tratamiento penitenciario consiste en el conjunto de actividades
directamente dirigidas a la consecución de la reeducación y
reinserción social de los penados.

2. EL tratamiento pretende hacer del interno una persona con la


intención y la capacidad de vivir respetando la Ley penal, así como de
subvenir a sus necesidades. A tal fin, se procurará, en la medida de lo
posible, desarrollar en ellos una actitud de respeto a sí mismos y de
responsabilidad individual y social con respecto a su familia, al prójimo
y a la sociedad en general”.

OBJETIVO DEL TRATAMIENTO PENITENCIARIO.

El objetivo del tratamiento, que no es otro que pretender hacer del


interno una persona con la intención y la capacidad de vivir respetando
la Ley penal, así como a subvenir a sus necesidades, procurándose a
tal fin, en la medida de lo posible, desarrollaren ellos una actitud de
respeto a sí mismos y de responsabilidad individual y social con
respecto a su familia, al prójimo y a la sociedad en general.

Por tanto, puede señalarse que en el modelo penitenciario español,


coincidiendo con García Valdés, la regulación del tratamiento no solo
representa científica y sistemáticamente uno de los mayores logros del
Penitenciarismo hispano. Sin embargo, en nuestra humilde opinión, se
potencian los fines primarios de la pena privativa de libertad, cuando
se ofertan en una forma perfectamente estructurada los medios que
permitirán la consecución de los mismos.

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EL CONOCIMIENTO DE LA PERSONALIDAD DEL INTERNO Y SU
HÁBITAT SOCIAL.

1. Los servicios encargados del tratamiento se esforzarán por conocer


y tratar todas las peculiaridades de personalidad y ambiente del
penado que puedan ser obstáculo para las finalidades indicadas en el
artículo anterior.

2. Para ello, deberán utilizarse, en tanto sea posible, todos los


métodos de tratamiento y los medios que, respetando siempre los
derechos constitucionales no afectados por la condena, puedan
facilitar la obtención de dichas finalidades.

De lo que coincidimos en el hecho de que resulta válida la aplicación


de todo tipo de métodos tendentes a la consecución de los fines
primordiales de la pena privativa de libertad, que no son otros que la
reeducación y readaptación social del recluso, siempre y cuando no
vulneren sus derechos fundamentales. A manera de corolario,
podemos decir, que al tratamiento penitenciario no le calza aquella
expresión maquiavélica que reza: “el fin justifica los medios”.

PARTICIPACIÓN DEL INTERNO EN SU TRATAMIENTO.

1. “Se debe fomentar que el interno participe en la planificación y


ejecución de su tratamiento y colaborará para, en el futuro, ser capaz
de llevar, con conciencia social, una vida sin delitos.

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2. .Serán estimulados, en cuanto sea posible, el interés y la
colaboración de los internos en su propio tratamiento. La satisfacción
de sus intereses personales será tenida en cuenta en la medida
compatible con las finalidades del mismo”.

El derecho que tiene el interno de participar en su tratamiento, así


como su deber de colaborar en el mismo. En este orden de ideas, en
opinión de García Valdés, la voluntariedad de la participación preside
la redacción del texto; y, por otro lado, ha de señalarse la ausencia de
sanción disciplinaria por no producirse aquélla, quedando claro que
ningún tratamiento, por su naturaleza, puede ser impuesto
coactivamente al interno. Añade el autor, que la nota de la
voluntariedad en la participación en su tratamiento y el pedir,
modestamente, a los penados el que una vez reincorporados a la vida
social, sean capaces de no delinquir, es lo mínimo que legalmente se
puede exigir a todo recluso, marchando por este camino las más
modernas legislaciones; hacía así referencia a este importante
aspecto de la cooperación y colaboración de los internos, o a las
consultas a los mismos para la planificación y programación de su
tratamiento, como dice la Regla 71.1 del Consejo de Europa21; de ahí
que finalice el autor manifestando que ello es comprobable acudiendo
a la vía reglamentaria .

PRINCIPIOS QUE INSPIRAN EL TRATAMIENTO.

El tratamiento se debe inspirar en los siguientes principios:

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Estará basado en el estudio científico de la constitución, el
temperamento, el carácter, las aptitudes y las actitudes del sujeto a
tratar, así como de su sistema dinámico-motivacional y del aspecto
evolutivo de su personalidad conducente a un enjuiciamiento global de
la misma, que se recogerá en el protocolo del interno.

Guardará relación directa con un diagnóstico de personalidad criminal


y con un juicio de pronóstico inicial, que serán emitidos tomando como
base una Consideración ponderada del enjuiciamiento global a que se
refiere el apartado anterior, así como el resumen de su actividad
delictiva y de todos los datos ambientales, ya sean individuales,
familiares o sociales, del sujeto.

Será individualizado, consistiendo en la variable utilización de métodos


medicobiológicos, psiquiátricos, psicológicos, pedagógicos y sociales,
en relación a la personalidad el interno.

En general será complejo, exigiendo la integración de varios de los


métodos citados en una dirección de conjunto y en el marco del
régimen adecuado.

Será programado, fijándose el plan general que deberá seguirse en su


ejecución, la intensidad mayor o menor en la aplicación de cada
método de tratamiento y la distribución de los quehaceres concretos
integrantes del mismo entre los diversos especialistas y educadores.

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Será de carácter continuo y dinámico, dependiente de las incidencias
en la evolución de la personalidad del interno durante el cumplimiento
de la condena”.

La referencia al estudio científico de los sujetos a tratar, es contenida


en las Reglas 66.2.3 de las Naciones Unidas y 67.2.3 del Consejo de
Europa; la exigencia de su individualización es recogida en las Reglas
59 de Ginebra, 60.1 de Estrasburgo y en el artículo 6 de las Normas
Mínimas mexicanas, las Reglas 69 de las Naciones Unidas y 67.4 del
Consejo de Europa .

Los principios contenidos en el precepto inciden, como acertadamente


apuntan algunos autores29, en dos momentos distintos del
tratamiento:
a) Fase de estudio de la personalidad del interno.
b) Fase de ejecución del tratamiento.

Complejidad del tratamiento: el tratamiento exige la integración de


varios métodos en una dirección de conjunto, en el marco del régimen
adecuado; toda vez que un tratamiento tendente a la reinserción social
necesariamente debe abarcar todos los métodos que ayuden a
superar las deficiencias en la socialización.

Programación del tratamiento: el tratamiento debe atender a un plan


general, que fijará la intensidad en la aplicación de cada método de
tratamiento, así como la distribución de los quehaceres concretos
entre los diversos especialistas. Continuidad y dinamismo del

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tratamiento: el tratamiento es evolutivo y puede ser regresivo,
dependiendo de sus objetivos. El fin último del tratamiento, que es la
reeducación y reinserción social, entendida como no reincidencia, se
alcanza por etapas, cumpliéndose en cada una, una serie de objetivos
concretos que, al ir lográndose, implica la evolución del interno en su
tratamiento. De aquí el dinamismo, ya que el tratamiento no es
estático, sino cambiante, en atención al logro de los objetivos
propuestos.

Del análisis de los principios que inspiran el tratamiento penitenciario


dominicano, podemos concluir que el mismo se aboca al estudio y
conocimiento de los factores internos y externos que influyen en la
vida del interno; corroborándose con ello lo expresado por Adriano de
la Cruz, a lo cual nos adherimos, en el sentido de que el tratamiento
español representa, científica y sistemáticamente, uno de los mayores
retos del texto legal en la Republica Dominicana.

LA CLASIFICACIÓN PENITENCIARIA COMO INDIVIDUALIZACIÓN


DEL TRATAMIENTO.

“Para la individualización del tratamiento, tras la adecuada


observación de cada interno, se debe realizar su clasificación,
destinándose al establecimiento cuyo régimen sea más adecuado al
tratamiento que se le haya señalado, y, en su caso, al grupo o sección
más idóneo dentro de aquel. La clasificación debe tomar en cuenta no
sólo la personalidad y el historial individual, familiar, social y delictivo
del interno, sino también la duración de la pena y medidas penales en

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su caso, el medio al que probablemente retornará y los recursos,
facilidades y dificultades existentes en cada caso y momento para el
buen éxito del tratamiento”.

LA OBSERVACIÓN DE PREVENTIVOS.

1. “La observación de los preventivos debería de limitarse a recoger la


mayor información posible sobre cada uno de ellos a través de datos
documentales y de entrevistas, y mediante la observación directa del
comportamiento, estableciendo sobre estas bases la separación o
clasificación interior en grupos a que hace referencia el artículo 16, y
todo ello en cuanto sea compatible con la presunción de inocencia.

2.Una vez recaída sentencia condenatoria, se completará la


información anterior con un estudio científico de la personalidad del
observado, formulando en base a dichos estudios e informaciones una
determinación del tipo criminológico, un diagnóstico de capacidad
criminal y de adaptabilidad social y la propuesta razonada de grado de
tratamiento y de destino al tipo de establecimiento que corresponda”.

Creemos que si logramos la aplicación de una individualización del


tratamiento, acompañado de un apoyo económico a los programas,
podemos afirmar que los altos índices de reincidencia delictual en los
centros penitenciarios, sería algo del pasado.

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CONCLUSIÓN

La criminología en la República Dominicana se ha incrementado,


llenando nuestras cárceles, produciendo esta situación que se haya
reforzado el régimen penitenciario dominicano y tomado medidas
preventivas en pos de regularizar la situación.

La ley 224 de Régimen Penitenciario es la que regula la organización


de régimen penitenciario que clasifica las cárceles, los presidios y los
institutos especiales y cuál es el motivo de la privación de libertad.

10
BIBLIOGRAFIA

centrodecriminologia.blogspot.com/.../el-tratamiento-penitenciario-
en.html

expertoenderecho.blogspot.com/.../sistema-penitenciario-dominicano

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ANEXOS

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