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Para encontrar las frecuencias naturales, suponga que el movimiento armónico es:

Donde 𝑋⃗ indica el vector de amplitudes (modo de forma) y 𝜔 representan la frecuencia natural de


vibración.
Las energías en su punto máximo son:

Igualándolas, según el principio de conservación de energía, se obtiene:

También conocido como cociente de Rayleigh y se indica como 𝑅(𝑋⃗).

Ejemplo: Frecuencia fundamental de un sistema de tres grados de libertad.


Encuentre una estimación de la frecuencia fundamental de vibración del sistema mostrado. Suponga que
𝑚1 = 𝑚2 = 𝑚3 = 𝑚, y 𝑘1 = 𝑘2 = 𝑘3 = 𝑘, y la forma de modo es:
Las matrices de masa y rigidez del sistema son:

Sustituyendo la forma de modo en la expresión para el cociente de Rayleigh, se tiene:

Este mismo problema, pero realizado mediante el método del eigenvalor y el eigenvector, da como
resultado:

El valor obtenido mediante el método de Rayleigh es 4.0225% mayor que el valor “exacto” obtenido por
el eigenvalor y eigenvector.
La forma de modo fundamental exacto, es:

 Método de Rayleigh. (Para sistemas vibratorios continuos)


Se puede aplicar el método de Rayleigh para hallar la frecuencia natural fundamental de sistemas
continuos; es inclusive mucho más sencillo que el análisis exacto para sistemas con distribuciones
variables de masa y rigidez. Aunque el método es aplicable a todos los sistemas continuos, se explicará
sólo para vigas, que es el caso más sencillo.

Para aplicar el método de Rayleigh en la figura siguiente, tenemos que derivar expresiones para las
energías cinética y potencial máximas, y el cociente de Rayleigh. La energía cinética de la viga se expresa
como:
La energía cinética máxima se determina suponiendo una variación armónica 𝑤(𝑡) = 𝑊(𝑥) 𝐶𝑜𝑠𝜔𝑡:

La energía potencial de la viga V es igual al trabajo realizado al deformar la viga. Omitiendo el trabajo
realizado por los esfuerzos cortantes, esto es:

Donde M es el momento flector, de acuerdo con la teoría elemental de flexión de vigas (también conocida
como teoría de vigas delgadas o de Euler-Bernoulli), que brinda la relación entre el momento de flexión y
la deflexión y es:

Y 𝜃, es la pendiente de la viga deformada, resultado de la derivada parcial de w con respecto a x.


Entonces, la ecuación de la energía potencial se puede reescribir:

Y su valor máximo está dado por:

Y de acuerdo al principio de conservación de le energía, si igualamos ambas energías, obtenemos el


cociente de Rayleigh.
Por lo tanto, la frecuencia natural de la viga se puede determinar una vez que se conoce la deflexión
W(x). Suele suceder que W(x) no sea conocida y se deba suponer. Por lo general se supone la forma de
equilibrio estático para W(x) para obtener la frecuencia fundamental. Es importante notar que, sin querer,
la forma supuesta W(x), introduce una restricción al sistema (la cual equivale a agregar más rigidez al
sistema), y por lo tanto la frecuencia dada por el cociente de Rayleigh sea más alta que el valor exacto.

Para una viga escalonada, el cociente de Rayleigh se puede escribir como:

Ejemplo: Frecuencia fundamental de una viga ahusada.


Encuentre la frecuencia fundamental de vibración transversal de la viga en voladizo no uniforme que se
1−𝑥 2
muestra en la figura, utilizando la forma deformada 𝑊(𝑥) = ( ) .
𝑙

Se puede comprobar que la forma deformada que se proporciona satisface las condiciones límite de la
viga. El área de sección transversal A y el momento de inercia I de la viga se expresan como:

Sustituyendo para el cociente de Rayleigh:

Finalmente:

 Método de Rayleigh -Ritz. (Para sistemas vibratorios contínuos)


El método de Rayleigh-Ritz se considera como una extensión del método de Rayleigh. Se basa en la
premisa de que se puede obtener una aproximación más cercana al modo natural exacto superponiendo
varias funciones supuestas que con una sola función supuesta, como en el método de Rayleigh. Si las
funciones supuestas se eligen adecuadamente, este método proporciona no sólo el valor aproximado de
la frecuencia fundamental sino también los valores aproximados de las frecuencias naturales altas y los
modos. Se puede utilizar una cantidad arbitraria de funciones, y las frecuencias que se pueden obtener
equiparan la cantidad de funciones utilizadas. Una gran cantidad de funciones, aunque implica más
trabajo de cálculo, conduce a resultados más precisos.

En el caso de vibración transversal de vigas, si se escogen n funciones para aproximar la deflexión W(x),
podemos escribir:

Hay que determinar los coeficientes 𝑐𝑖 de modo que funciones supuestas 𝑤𝑖 (𝑥) den la mejor aproximación
posible a los modos naturales. Para obtener tales aproximaciones, los coeficientes ci se ajustan y la
frecuencia natural se hace estacionaria en los modos naturales.
Entonces, se sustituye la deflexión en la ecuación del cociente de Rayleigh y la expresión resultante se
diferencia parcialmente con respecto a cada uno de los coeficientes 𝑐𝑖 . Para que la frecuencia natural sea
estacionaria, igualamos a cero cada una de las derivadas parciales y obtenemos:

Esta ecuación indica un conjunto de n ecuaciones algebraicas lineales en los coeficientes 𝑐1 , 𝑐2 , … , 𝑐𝑛 , y


también contiene la cantidad indeterminada 𝜔2 . Esto define un problema de valor eigen algebraico
semejante al que se presentó en la investigación pasada, sobre sistemas de múltiple grado de libertad.

La solución de este problema de valor eigen suele proporcionar n frecuencias naturales 𝜔𝑖 2 , 𝑖 = 1, 2, … , 𝑛


y n vectores eigen y cada uno contiene un conjunto de números para 𝑐1 , 𝑐2 , … , 𝑐𝑛 . Por ejemplo, el vector
eigen i-ésimo correspondiente a 𝑤𝑖 se puede expresar como:

Cuando este vector se sustituye en la ecuación de la deflexión obtenemos la mejor aproximación posible
al modo i-ésimo de la viga.

Ejemplo: Primeras dos frecuencias de la viga ahusada.

Suponemos que las funciones de deflexión 𝑤𝑖 (𝑥), deben ser:


Si utilizamos la aproximación de un término:

Ahora utilizamos la aproximación de dos términos:

El cociente de Rayleigh está dado por:

Donde:

Sustituyendo la deflexión W(x) en el cociente de Rayleigh, se transforma en una función de 𝑐1 𝑦 𝑐2 .


Ahora, para las condiciones que lo hacen estacionario:

Que se puede reescribir como:

Sustituyendo la deflexión, pero ahora en X y Y.


Finalmente:

Donde:

Si igualamos a cero el determinante de la matriz, obtenemos la ecuación de frecuencia:

Las raíces, haciendo un cambio de variable son:

Por consiguiente, las frecuencias naturales de la viga ahusada son:

Referencias: