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Instituto Tecnológico Superior de Villa La Venta

Organismo Público Descentralizado

Fosforilacion oxidativa y
fotofosforilacion
Ingeniería Ambiental
3° Semestre Grupo “K” Turno Sabatino

Docente:
Ing. José Rogelio
López González

Alumnos(as):
Nayeli González
Montiel.
Gilberto Bautista
Hernández.
Juan José García
gracias.
Fosforilacion oxidada
Esquema actual del sistema mitocondrial de la fosforilación oxidativa. Los
equivalentes reducidos que se generan en el metabolismo (NADH, FADH2) son
ácidos oxidados por la cadena de transporte de electrones. La energía libre
generada en esta reacción se emplea para bombear protones (puntos rojos) desde
la matriz mitocondrial hasta el interior de las crestas mitocondriales, para dar lugar
a la fuerza protón-motriz. Cuando éste se disipa a través del retorno a la matriz de
los protones a través de la ATP sin tasa, la energía almacenada se emplea para
fosforilar el ADP con un grupo fosfato para formar ATP.
El modelo actual cubre algunos problemas suscitados por el anterior. En primer
lugar, todos los componentes activos de la cadena de transporte de electrones se
encuentran exclusivamente en las crestas mitocondriales y formando súper
complejos, en la imagen representado por el súper complejo I1III2IV1. Esto permite
canalizar de unos complejos a otros las moléculas de transferencia de electrones.
Previamente se pensaba que difundían libremente. En segundo lugar, la diferencia
de pH, uno de los componentes de la fuerza protón-motriz junto con el potencial de
membrana (ΔΨ) es de tan sólo 0,55 unidades, equivalente a 32 mV, insuficiente
para impulsar la fosforilación. Sin embargo, existen circunstancias locales que
aumentan este pH en un factor de 2 unidades. En primer lugar, la ATP sin tasa forma
dímeros y filas que comban y dan forma a la cresta mitocondrial, haciendo que el
espacio interno tenga tan sólo 20 ± 4 nm. El espacio entre la membrana interna y
externa es menor, de 12 ± 2,5 nm, pero cuenta con poros lo suficientemente grandes
como para estar en equilibrio con el citoplasma. Los protones se concentran gracias
al "efecto superficie" y al rápido flujo desde las fuentes de protones a los sumideros.
La fosforilación oxidativa es un proceso metabólico que utiliza energía liberada
por la oxidación de nutrientes para producir adenosina trifosfato (ATP). Se le llama
así para distinguirla de otras rutas que producen ATP con menor rendimiento,
llamadas "a nivel de sustrato". Se calcula que hasta el 90% de la energía celular en
forma de ATP es producida de esta forma.1
Consta de dos etapas: en la primera, la energía libre generada mediante reacciones
químicas redox en varios complejos multiproteicos -conocidos en su conjunto
como cadena de transporte de electrones- se emplea para producir, por diversos
procedimientos como bombeo, ciclos quinona/quinol o bucles redox, un gradiente
electroquímico de protones a través de una membrana asociada en un proceso
llamado quimiosmosis. La cadena respiratoria está formada por tres complejos de
proteínas principales (complejo I, III, IV), y varios complejos "auxiliares", utilizando
una variedad de donantes y aceptores de electrones. Los tres complejos se asocian
en supercomplejos para canalizar las moléculas transportadoras de electrones,
la coenzima Q y el citocromo c, haciendo más eficiente el proceso.
La energía potencial de ese gradiente, llamada fuerza protón-motriz, se libera
cuando se translocan los protones a través de un canal pasivo, la enzima ATP
sintasa, y se utiliza en la adición de un grupo fosfato a una molécula de ADP para
almacenar parte de esa energía potencial en los enlaces anhidro "de alta energía"
de la molécula de ATP mediante un mecanismo en el que interviene la rotación de
una parte de la enzima a medida que fluyen los protones a través de ella. En
vertebrados, y posiblemente en todo el reino animal, se genera un ATP por cada
2,7 protones translocados. Algunos organismos tienen ATPasas con un rendimiento
menor.
Existen también proteínas desacopladoras que permiten controlar el flujo de
protones y generar calor desacoplando ambas fases de la fosforilación oxidativa.
Aunque las diversas formas de vida utilizan una gran variedad de nutrientes, casi
todas realizan la fosforilación oxidativa para producir ATP, la molécula que provee
de energía al metabolismo. Esta ruta es tan ubicua debido a que es una forma
altamente eficaz de liberación de energía, en comparación con los procesos
alternativos de fermentación, como la glucólisis anaeróbica.
Pese a que la fosforilación oxidativa es una parte vital del metabolismo, produce
una pequeña proporción de especies reactivas del oxígeno tales
como superóxido y peróxido de hidrógeno, lo que lleva a la propagación
de radicales libres, provocando daño celular, contribuyendo a enfermedades y,
posiblemente, al envejecimiento. Sin embargo, los radicales tienen un importante
papel en la señalización celular, y posiblemente en la formación de enlaces disulfuro
de las propias proteínas de la membrana interna mitocondrial. Las enzimas que
llevan a cabo esta ruta metabólica son blanco de muchas drogas y productos tóxicos
que inhiben su actividad.

El estudio de la fosforilación oxidativa se inició en 1906 con el informe de Arthur


Harden sobre el papel vital del fosfato en la fermentación celular, aunque
inicialmente se pensaba que solo los azúcar-fosfato estaban involucrados.2 Sin
embargo, a principios de los años 1940, la relación entre la oxidación de los
azúcares y la generación de ATP fue establecida de forma definitiva por Herman
Kalckar,3 confirmando el papel central del ATP en la transferencia de energía, que
había sido propuesto por Fritz Albert Lipmann en 1941.4 Más tarde, en 1949,
Friedkin y Morris Albert L. Lehninger demostraron que la coenzima NADH se
encuentra relacionada con vías metabólicas tales como el ciclo del ácido cítrico y la
síntesis de ATP.5
Durante otros veinte años, el mecanismo por el cual se generaba el ATP siguió
siendo un misterio, con científicos buscando un elusivo "intermediario de alta
energía", que enlazara las reacciones de oxidación y fosforilación. 6 El misterio fue
resuelto por Peter D. Mitchell con la publicación de la teoría quimiosmótica en
1961.7 En un principio la propuesta fue muy controvertida, pero fue aceptada
lentamente y finalmente Mitchell recibió el Premio Nobel de Química en 1978 por su
teoría.89 La investigación posterior se centró en la purificación y caracterización de
las enzimas involucradas, con importantes contribuciones realizadas por David E.
Green sobre los complejos de la cadena de transporte de electrones, así como
de Efraim Racker sobre la ATP sintasa.10 Un paso fundamental hacia la solución de
los mecanismos de la ATP sintasa fue proporcionada por Paul D. Boyer, con su
desarrollo en 1973 del mecanismo de "cambio de unión", seguido por su radical
propuesta de un sistema de catálisis rotacional en 1982.1112 Los trabajos más
recientes incluyen estudios estructurales de las enzimas involucradas en la
fosforilación oxidativa, llevados a cabo por John E. Walker, habiendo obtenido
Walker y Boyer el Premio Nobel en 1997.13
La NADH-ubiquinona oxidorreductasa, también conocida como NADH
deshidrogenasa o complejo I, es el primer complejo proteico en la cadena de
transporte de electrones. Es uno de ensamblajes enzimáticos de membrana de
mayor tamaño, y el mayor de la cadena respiratoria.
En términos generales, la reacción que cataliza es la oxidación de NADH y la
transferencia de dos electrones a una quinona, normalmente una ubiquinona de
entre 8 y 10 isoprenilos, aunque admite varios sustratos análogos. Posteriormente
utiliza la energía liberada en esta reacción para la translocación de cuatro protones
desde la matriz al espacio de intermembrana. La existencia de complejos I
translocadores de Na+, aunque ha sido postulado en procariotas, a día de hoy no
se sustenta en la evidencia.31 En bacterias marinas y patógenas, como Vibrio
cholerae existe una enzima diferente y sin aparente homología,
la NADH:Ubiquinona oxidoreductasa dependiente de sodio, que bombea un
ion Na+ por electrón en lugar protones.32
La ecuación global de esta reacción es:
Esta reacción tiene dos componentes termodinámicamente distintos: Uno muy
favorable, la transferencia de dos electrones desde NADH hasta la quinona. Los
siguientes parámetros para las correspondientes semirreacciones pueden variar por
las condiciones de solución, de membrana y de la posición de la cabeza de la
quinona dentro de ella.
La cadena de transporte de electrones es una serie de transportadores de
electrones que se encuentran en la membrana plasmática de bacterias, en la
membrana interna mitocondrial1 o en las membranas tilacoidales, que mediante
reacciones bioquímicas producen trifosfato de adenosina (ATP),2 que es el
compuesto energético que utilizan los seres vivos. Solo dos fuentes de energía son
utilizadas por los organismos vivos: reacciones de reducción-oxidación y la luz solar
(fotosíntesis). Los organismos que utilizan las reacciones redox para producir ATP
se les conoce con el nombre de quimioautótrofos, mientras que los que utilizan la
luz solar para tal evento se les conoce por el nombre de fotoautótrofos.3 Ambos
tipos de organismos utilizan sus cadenas de transporte de electrones para convertir
la energía en ATP.
Cadenas de transporte de electrones en mitocondrias

Las células de la mayoría de las eucariotas contienen


orgánulos intracelulares conocidos con el nombre
de mitocondrias que producen ATP. Las fuentes de energía
como la glucosa son inicialmente metabolizados en
el citoplasma y los productos obtenidos son llevados al interior
de la mitocondria donde se continua el catabolismo usando
rutas metabólicas que incluyen el ciclo de los ácidos
tricarboxílicos, la beta oxidación de los ácidos grasos y la
oxidación de los aminoácidos.
El resultado final de estas rutas es la producción de dos
donadores de electrones: NADH y FADH2. Los electrones de
estos dos donadores son pasados a través de la cadena de
electrones hasta el oxígeno, el cual se reduce para formar
agua. Esto es un proceso de múltiples pasos que ocurren en la
membrana mitocondrial interna. Las enzimas que catalizan
estas reacciones tienen la notable capacidad de crear
simultáneamente un gradiente de protones a través de la
membrana, produciendo un estado altamente energético con
el potencial de generar trabajo. Mientras el transporte de
electrones ocurre con una alta eficiencia, un pequeño
porcentaje de electrones son prematuramente extraídos del
oxígeno, resultando en la formación de un radical libre tóxico:
el superóxido. En los últimos años se ha descubierto que los
complejos de la cadena de transporte de electrones suelen
juntarse unas con otras formando estructuras proteínicas
mayores que se nombran supercomplejos respiratorios.
Estos supercomplejos suelen estar formados únicamente por
los complejos I, III y IV en plantas, mientras que en mamíferos
se les han encontrado en conjunto con complejo II también. Se
ha propuesto que la función de la formación de los
supercomplejos respiratorios es la canalización de los
electrones a través de los complejos I, III y IV, con la finalidad
de agilizar el transporte de electrones, regular la formación de
radicales de oxígeno o incrementar la eficiencia de producción
de ATP por medio de la exclusión de la alternativa oxidasa o
de las NAD(P)H deshidrogenasas del tipo II del transporte de
electrones. De esta forma únicamente las proteínas que tienen
la capacidad de transportar protones a través de la membrana
interna de las mitocondrias y que por lo mismo contribuyen a
la formación del gradiente electroquímico para la producción
de ATP estarían incluidas en la estructura de los
supercomplejos.
El parecido entre las mitocondrias intracelulares y las bacterias
de vida libre es altísimo. El conocimiento de la estructura, la
funcionalidad y las similitudes en el ADN entre mitocondrias y
las bacterias prueban fuertemente el origen endosimbiótico de
las mitocondrias. Es decir, hay fuertes pruebas que indican que
las células eucarióticas primitivas incorporaron bacterias, que
debido a las fuerzas selectivas de la evolución se han
trasformado en un orgánulo de estas.
Transportadores redux mitocondriales
Se han identificado cuatro complejos enzimáticos unidos a
membrana interna mitocondrial. Tres de ellos son complejos
transmembrana, que están embebidos en la membrana
interna, mientras que el otro está asociado a membrana. Los
tres complejos transmembrana tienen la capacidad de actuar
como bombas de protones.
Sistema mitocondrial
Las mitocondrias son los orgánulos subcelulares encargados
de la producción de energía en forma de ATP. Contienen su
propio sistema genético con ADN mitocondrial que codifica un
número pequeño de polipéptidos que forman parte de la
cadena respiratoria junto con proteínas mitocondriales
codificadas en el núcleo. Para la biogénesis de la mitocondria
se requiere la expresión coordinada de los dos sistemas
genéticos, el nuclear y el mitocondrial. Los genes están
dispuestos en el ADN mitocondrial de manera muy compacta
con los tARNs intercalados entre los genes de los rARNs y los
codificantes de proteínas. Esta organización génica se ve
también reflejada en su modo de expresión y en las
características singulares de los ARNs. Las dos cadenas del
ADN mitocondrial se transcriben completamente en forma de
tres moléculas policistrónicas que se procesan posteriormente
por enzimas específicos que cortan en los extremos 5' y 3' de
los Tarn para originar los rARNs, mARNs y Tarn maduros. La
mitocondria posee asimismo su propia maquinaria para la
síntesis de las proteínas codificadas en su genoma. El ADN
mitocondrial difiere del nuclear en una serie de características.
En especial, el genoma mitocondrial se hereda exclusivamente
de la madre que lo transmite a todos sus hijos. Este ADN tiene
tendencia a mutar y a fijar estas mutaciones en variantes
genéticas poblacionales por lo que se está utilizando para
estudiar la filogenia y estructura de poblaciones.

Las mitocondrias son orgánulos celulares encargados de


suministrar la mayor parte de la energía necesaria para la
actividad celular (respiración celular). Actúan como centrales
energéticas de la célula y sintetizan ATP a expensas de los
carburantes metabólicos (glucosa, ácidos
grasos y aminoácidos). La mitocondria presenta
una membrana exterior permeable a iones, metabolitos y
muchos polipéptidos. Eso se debe a que
contiene proteínas que forman poros
llamados porinas o VDAC (canal aniónico dependiente de
voltaje), que permiten el paso de moléculas de hasta
10 kDa de masa y un diámetro aproximado de 2 nm.
Descubrimiento de la mitocondrias
El descubrimiento de las mitocondrias fue un hecho colectivo.
El gran número de términos que se refieren a este orgánulo es
prueba de ello: Blefaroplasto, condrioconto, condriómitos,
condroblastos, condriosomas, condriosferas, fila, gránulos
fucsinofílicos, Korner, Fadenkörper, mito gel, cuerpos
parabasales, vermículas, sarcomas, cuerpos intersticiales,
plasmo somas, plastocondrios, bioblastos. Cowdry intentó
en 1918, en un trabajo luego citado por Lehninger, sistematizar
y unificar todos los términos.4
Probablemente las primeras observaciones se deben al
botánico suizo Kolliker, quien en 1880-1888 anotó la presencia
de unos gránulos en células musculares de insectos a los que
denominó sarcosomas. Llegó incluso a la conclusión de que
presentaban membrana.5 En 1882, el alemán Walther
Flemming descubrió una serie de inclusiones a las que
denominó fila. En 1884 también fueron observados
por Richard Alemán, quien más tarde en su obra publicada
en Leipzig Die Elementarorganismen describe una serie de
corpúsculos que observa mediante una tinción especial que
incluye fucsina. Especula que se trata de una suerte
de parásitos independientes, con su propio metabolismo y los
denomina bioblastos. El hallazgo fue rechazado como un
artefacto de la preparación, y sólo más tarde fue reconocido
como mitocondrias por N.H. Cowdry (EE.UU-1916).7 También
los «plastídulos» del proto zoólogo italiano Leopoldo
Maggi podrían tratarse de observaciones tempranas de
mitocondrias.8
Sin embargo, el nombre de mitocondria, que es el que alcanzó
mayor fortuna, se debe a Carl Benda, quien en 1889 denominó
así a unos gránulos que aparecían con gran brillo en tinciones
de cristal violeta y alizarina, y que anteriormente habían sido
denominados «citomicrosomas» por Velette St. George.75
En 1904 F. Meves confirma su presencia en una planta,
concretamente en células del tapete de
la antera de Nymphaea, y en 1913 Otto Heinrich
Warburg descubre la asociación con enzimas de la cadena
respiratoria, aunque ya Kingsbury, en 1912 había relacionado
estos orgánulos con la respiración celular. En 1934 fueron
aisladas por primera vez a partir
de homogeneizados de hígado y en 1948Hogeboon,
Schneider y Palade establecen definitivamente la mitocondria
como el lugar donde se produce la respiración celular.9
La presencia del ADN mitocondrial fue descubierta por Margit
M. K. Nass y Sylvan Nass en 1963.
Estructura y composición

Estructura de una mitocondria.

La morfología de la mitocondria es difícil de describir puesto que son estructuras


muy plásticas que se deforman, se dividen y fusionan. 11 Normalmente se las
representa en forma alargada. Su tamaño oscila entre 0,5 y 1 μm de diámetro y
hasta 7 μm de longitud.12 Su número depende de las necesidades energéticas de
la célula. Al conjunto de las mitocondrias de la célula se le denomina condrioma
celular.
Las mitocondrias están rodeadas de dos membranas claramente diferentes en sus
funciones y actividades enzimáticas, que separan tres espacios: el citosol (o matriz
citoplasmática), el espacio intermembranoso y la matriz mitocondrial.

Matriz mitocondrial
La matriz mitocondrial o mito sol contiene menos moléculas que el citosol, aunque
contiene iones, metabolitos a oxidar, ADN circular bicatenario muy parecido al de
las bacterias, ribosomas tipo 55S (70S en vegetales), llamados mitorribosomas, que
realizan la síntesis de algunas proteínas mitocondriales, y
contiene ARN mitocondrial; es decir, tienen los orgánulos que tendría una
célula procariota de vida libre. En la matriz mitocondrial tienen lugar diversas rutas
metabólicas clave para la vida, como el ciclo de Krebs y la beta-oxidación de
los ácidos grasos; también se oxidan los aminoácidos y se localizan algunas
reacciones de la síntesis de urea y grupos hemo.
Función
La principal función de las mitocondrias es la oxidación de metabolitos (ciclo de
Krebs, beta-oxidación de ácidos grasos) y la obtención de ATP mediante
la fosforilación oxidativa, que es dependiente de la cadena transportadora de
electrones; el ATP producido en la mitocondria supone un porcentaje muy alto del
ATP sintetizado por la célula. También sirve de almacén de sustancias como iones,
agua y algunas partículas como restos de virus y proteínas.
Captación de proteínas en las mitocondrias
Las mitocondrias poseen cuatro compartimentos en los cuales pueden llegar las
proteínas:
1. Membrana mitocondrial externa.
2. Membrana mitocondrial interna.
3. Espacio intermembranoso.
4. Matriz.
La mayor parte de las proteínas destinadas a la membrana mitocondrial interna
cuenta con secuencias directrices internas que pertenecen como parte de la
molécula. Antes de que esta proteína pueda entrar a la mitocondria, se piensa que
pasa por diferentes fenómenos. Antes de que esta proteína pueda entrar a la
mitocondria, se tiene que encontrar en un estado desplegado o extendido.
Las chaperonas como Hsp70 y Hsp90 participan en la preparación de
los polipéptidos para su captación en las mitocondrias incluyendo las que se dirigen
de manera específica las proteínas mitocondriales a la superficie citosólica de la
membrana mitocondrial externa.
La membrana mitocondrial externa contiene un complejo importador de proteínas
llamada complejo TOM, este complejo incluye:
1) receptores que reconocen y se unen con proteínas mitocondriales
2) canales recubiertos por proteínas por los cuales pasan los polipéptidos
desplegados a través de la membrana externa.
Las proteínas destinadas a la membrana mitocondrial interna o matriz deben pasar
por el espacio intermembranoso y acoplarse a un segundo complejo importador de
proteínas que se encuentra en la membrana mitocondrial interna, el complejo TIM.
La membrana mitocondrial interna contiene dos complejos TIM mayores: TIM22 y
TIM23, la TIM22 se une a proteínas integrales de la membrana mitocondrial interna
que contiene una secuencia directriz interna y la inserta en la bicapa lipídica,
mientras que la TIM23 se une a proteínas que tienen una presecuencia en el amino
terminal, que incluyen todas las proteínas de la matriz, reconoce y traslada a las
proteínas a través de la membrana mitocondrial interna y hasta el compartimento
acuoso interno. La translocación ocurre en sitios en los que las membranas
mitocondriales externa e interna están muy próximas, de manera que la proteína
importada puede cruzar ambas membranas al mismo tiempo.
El movimiento hacia la matriz está impulsado por el potencial eléctrico a través de
la membrana mitocondrial interna actúa sobre la señal directriz con carga positiva.
Cuando entra a la matriz, un polipéptido interactúa con
las chaperonas mitocondriales que median la entrada al compartimiento acuoso.
También se ha propuesto que las chaperonas actúan como motores generadores
de fuerza que usan la energía derivada de la hidrólisis del ATP para “tirar” del
polipéptido desplegado a través del poro de translocación, también se propone que
ayudan a la difusión del polipéptido a través de la membrana.
Origen
La científica estadounidense Lynn Margulis, junto con otros científicos, recuperó en
torno a 1980 una antigua hipótesis, reformulándola como teoría endosimbiótica.
Según esta versión actualizada, hace unos 1.500 millones de años, una
célula procariota capaz de obtener energía de los nutrientes orgánicos empleando
el oxígeno molecular como oxidante, se fusionó en un momento de la evolución con
otra célula procariota o eucariota primitiva al ser fagocitada sin ser inmediatamente
digerida, un fenómeno frecuentemente observado. De esta manera se produjo
una simbiosis permanente entre ambos tipos de seres: la procariota fagocitada
proporcionaba energía, especialmente en forma de ATP y la
célula hospedadora ofrecía un medio estable y rico en nutrientes a la otra. Este
mutuo beneficio hizo que la célula invasora llegara a formar parte del organismo
mayor, acabando por convertirse en parte de ella: la mitocondria. Otro factor que
apoya esta teoría es que las bacterias y las mitocondrias tienen mucho en común,
tales como el tamaño, la estructura, componentes de su membrana y la forma en
que producen energía, etc.
Esta hipótesis tiene entre sus fundamentos la evidencia de que las mitocondrias
poseen su propio ADN y están recubiertas por su propia membrana. Otra evidencia
que sostiene esta hipótesis es que el código genético del ADN mitocondrial no suele
ser el mismo que el código genético del ADN nuclear. 13 A lo largo de la historia
común la mayor parte de los genes mitocondriales han sido transferidos al núcleo,
de tal manera que la mitocondria no es viable fuera de la célula hospedadora y ésta
no suele serlo sin mitocondrias.
Enfermedades mitocondriales
El ADN mitocondrial humano contiene información genética para 13 proteínas
mitocondriales y algunos ARN;12 no obstante, la mayoría de las proteínas de las
mitocondrias proceden de genes localizados en el ADN del núcleo celular y que son
sintetizadas por ribosomas libres del citosol y luego importadas por el organelo. Se
han descrito más de 150 enfermedades mitocondriales, como la enfermedad de
Luft o la neuropatía óptica hereditaria de Leber. Tanto las mutaciones del ADN
mitocondrial, como del ADN nuclear dan lugar a enfermedades genéticas
mitocondriales, que originan un mal funcionamiento de procesos que se desarrollan
en las mitocondrias, como alteraciones de enzimas, ARN, componentes de la
cadena de transporte de electrones y sistemas de transporte de la membrana
interna; muchas de ellas afectan al músculo esquelético y al sistema nervioso
central.
El ADN mitocondrial puede dañarse con los radicales libres formados en la
mitocondria; así, enfermedades degenerativas relacionadas con el envejecimiento,
como la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer y
las cardiopatías pueden tener relaciones con lesiones mitocondriales.

Estadísticas y Balances Energéticos


Los Balances energéticos dan la idea de la evolución del consumo y producción de energía
en nuestro país. Su importancia es primordial como base para el análisis de una política
energética.
La Secretaría de Estado de Energía presenta aquí las principales magnitudes de los Balances
energéticos.
La metodología utilizada a la hora de realizar el balance es la correspondiente a la
internacionalmente aceptada de la Agencia Internacional de la Energía.
Los datos de balance de energía primaria, final, indicadores y producción interna se pueden
encontrar en las publicaciones:
Libro de la Energía,
Coyuntura Trimestral y
Coyuntura Mensual.

Agentes desacoplan tés e inhibidores


El uso de inhibidores de la cadena ha permitido trazar el paso de los electrones a
través de la cadena y determinar el punto de entrada de diversos sustratos. La
velocidad a la cual el oxígeno es consumido por una suspensión de mitocondrias
es una medida del funcionamiento de la cadena de transporte de electrones. La
velocidad puede ser medida mediante un electrodo de oxígeno.
Gran parte del conocimiento de la función mitocondrial ha resultado de estudios
con compuestos tóxicos. Inhibidores específicos se han usado para distinguir el
sistema de transporte de electrones del sistema de fosforilación oxidativa, y ha
ayudado a definir la secuencia de los transportadores redox en la cadena. Si la
cadena se bloquea en un punto, todos los transportadores anteriores quedan más
reducidos, y los posteriores más oxidados.
Hay seis tipos de venenos que afectan la función mitocondrial:
1. Inhibidores de la cadena que bloquean la cadena respiratoria.
La rotenona, toxina de una planta, utilizada por indios amazónicos como veneno,
también ha sido usada como insecticida.
Actúa a inhibiendo el complejo I. Inhibe la reoxidación del NADH, no afecta la del
FADH2. Inhibe la oxidación del malato, que es dependiente del NAD+, no así la del
succinato. El succinato entra en el segundo punto de entrada a la cadena, posterior
al del NAD+.
El amital (barbitúrico) inhibe al complejo I, afecta las oxidaciones dependientes del
NAD+.
La antimicina A (Antibiótico).
Actúa a inhibiendo el complejo III. Inhibe la reoxidación del NADH y del FADH 2.
El cianuro bloquea el paso de electrones del citocromo a3 al oxígeno.
Estos inhibidores detienen el paso de electrones de modo que no hay bombeo de
protones. Sin gradiente de protones, no hay síntesis de ATP.
2. Inhibidores de la fosforilación oxidativa, venenos que inhiben la ATP-
sintasa.
La oligomicina, un antibiótico producido por Streptomyces, inhibe a la ATPasa al
unirse a la subunidad Fo e interferir en el transporte de H+ a través de Fo, inhibe
por lo tanto la síntesis de ATP.
Diciclohexilcarbodiimida (DCCD), un reactivo soluble en lípidos también inhibe
el transporte de protones por Fo al reaccionar con un residuo de glutámico en una
de las subunidades de Fo de mamíferos.
En estas condiciones el gradiente de protones que se produce es mayor que lo
normal, sin embargo, la energía potencial de este no puede ser utilizada para
producir ATP.
3. Venenos que hacen permeable la membrana mitocondrial interna a los
protones. Estos agentes eliminan la relación obligada entre la cadena respiratoria
y la fosforilación oxidativa que se observa en mitocondria intacto.
Estos venenos, como el 2,4 dinitrofenol (DNP), el carbonilcianuro-p-trifluorometoxi-
hidrazona (FCCP) y el carbonilcianuro-m-clorofenilhidrazona (CCCP) desacoplan
la fosforilación oxidativa de la cadena respiratoria, se conocen como agentes
desacopladores.
Son compuestos liposolubles y ácidos débiles. Las formas disociadas presentan
carga negativa altamente deslocalizada, de modo que el campo eléctrico de los
aniones es muy débil, ello permite que difundan libremente a través de un medio
no polar como las membranas fosfolipídicas. Este comportamiento no es usual, la
gran mayoría de iones con carga son excluidos de un ambiente no polar.
La forma protonada, sin carga eléctrica de estos compuestos, pasa a través de la
membrana interna mitocondrial intacta, descargando así el gradiente de pH. En la
matriz, a pH más bajo, el ácido débil se disocia, la forma disociada pasa la
membrana interna, destruyendo el potencial de membrana. Este proceso se puede
repetir, de modo que una pequeña cantidad del agente desacoplante puede
catalizar el paso de una cantidad enorme de protones y hacer un corto circuito en
la cadena respiratoria.
En resumen, permitiendo el paso de protones a través de la membrana, se disipa
el gradiente de protones, no hay bombeo de protones a través de la ATP-sintasa
con producción de ATP.
Los agentes desacoplantes son todos sintéticos, sin embargo en el mitocondria del
tejido adiposo pardo una proteína desacopladora (termogenina) participa en el
delicado control de la termogénesis.

4. Inhibidores de transporte (atractalósido) que previenen ya sea la salida del ATP


o la entrada de material combustible a través de la membrana mitocondrial interna.
5. Ionósforos (valinomicina, nigericina) que permiten el paso a través de la
membrana a compuestos que normalmente están impedidos.
6. Inhibidores del ciclo de Krebs (arsenito) que bloquean una o más enzimas del
ciclo de Krebs.
La producción de ATP aeróbica es más eficiente que la producción anaeróbica.
En 1861, Louis Pasteur observó que en levadura expuesta a condiciones
aeróbicas, el consumo de glucosa y la producción de etanol decae
precipitadamente (Efecto Pasteur).
Modelos para explicar la fosforilación oxidativa
La cadena de transporte de electrones en la mitocondria es el sitio de la
fosforilación oxidativa en eucariotas. El NADH y succinato generados en el ciclo de
Krebs es oxidado, liberando energía para el funcionamiento de la ATP sintasa. La
fosforilación oxidativa es una ruta metabólica que utiliza energía liberada por la
oxidación de nutrientes para producir adenosín trifosfato (ATP). Se le llama así
para distinguirla de otras rutas que producen ATP con menor rendimiento, llamadas
"a nivel de sustrato". Se calcula que hasta el 90% de la energía celular en forma
de ATP es producida mediante este proceso.
Consta de dos etapas: en la primera, la energía libre generada mediante
reacciones químicas redox en varios complejos multiproteicos –conocidos en su
conjunto como cadena de transporte de electrones- se emplea para producir, por
diversos procedimientos como bombeo, ciclos quinona/quinolo bucles redox, un
gradiente electroquímico de protones a través de una membrana asociada en un
proceso llamado quimiosmosis. La cadena respiratoria está formada por tres
complejos de proteínas principales (complejo I, III, IV), y varios complejos
"auxiliares", utilizando una variedad de donantes y aceptores de electrones. La
energía potencial de ese gradiente, llamada fuerza protón-motriz, se libera cuando
se translocan los protones a través de un canal pasivo, la enzima ATP sintasa, y
se utiliza en la adición de un grupo fosfato a una molécula de ADP para almacenar
parte de esa energía potencial en los en la cesanhidro "de alta energía" de la
molécula de ATP mediante un mecanismo en el que interviene la rotación de una
parte de la enzima a medida que fluyen los protones a través de ella. En
vertebrados, y posiblemente en todo el reino animal, se genera un ATP por cada
2,7 protones translocados. Algunos organismos tienen ATP sintasas con un
rendimiento menor. Aunque las diversas formas de vida utilizan una gran variedad
de nutrientes, casi todas realizan la fosforilación oxidativa para producir ATP, la
molécula que provee de energía al metabolismo. Esta ruta es tan ubicua debido a
que es una forma altamente eficaz de liberación de energía, en comparación con
los procesos alternativos de fermentación, como la glucólisis anaeróbica. Pese a
que la fosforilación oxidativa es una parte vital del metabolismo, produce una
pequeña proporción de especies reactivas del oxígeno tales como superóxido y
peróxido de hidrógeno, lo que lleva a la propagación de radicales libres,
provocando daño celular, contribuyendo a enfermedades y, posiblemente, al
envejecimiento. Sin embargo, los radicales tienen un importante papel en la
señalización celular, y posiblemente en la formación de enlaces disulfuro de las
propias proteínas de la membrana interna mitocondrial. Las Enzimas que llevan a
cabo esta ruta metabólica son blanco de muchas drogas y productos tóxicos.

LA TEORIA QUIMIOSMOTICA
Peter Mitchell propuso la "hipótesis quimios motica en 1961.La teoría sugiere
esencialmente que la mayor parte de la síntesis de ATP en la respiración celular,
viene de un gradiente electroquímico existente entre la membrana interna y el
espacio intermembrana de la mitocondria, mediante el uso de la energía de NADH
y FADH que se han formado por la ruptura de moléculas ricas en energía, como la
glucosa. Diferentes Mecanismos de Quimiosmosis Quimiosmosis en Mitocondrias
La rotura completa de una molécula de glucosa en presencia de oxígeno es
denominada respiración celular. Las últimas etapas de éste proceso ocurren en la
mitocondria. Las moléculas de alta energía NADH y FADH -generadas por el ciclo
de Krebs- liberan los electrones hacia una cadena transportadora de electrones
para crear una gradiente de protones a través de la membrana interna mitocondrial.
La ATP-sintasa es luego usada para generar ATP por quimiosmosis. Éste proceso
se conoce como fosforilación oxidativa porque el oxígeno es el último aceptor
electrónico en la cadena transportadora mitocondrial. La Fosforilación Quimios
motica es la tercera y final vía biológica responsable por la producción de ATP
mediante fosfato inorgánico y ADP a través de la fosforilación oxidativa. Ocurriendo
en la mitocondria de las células, la energía química de NADH -producido por el
ciclo de Krebs- es utilizada para construir un gradiente de iones de Hidrógeno
(protones) con una concentración mayor en las crestas mitocondriales y en menor
concentración en la matriz mitocondrial. Éste es el único paso de la fosforilación
oxidativa que requiere de oxígeno: Éste es utilizado como aceptor de electrones,
combinándose con electrones libres e iones de Hidrógeno para formar agua.
Quimiosmosis en Plantas
Las reacciones luz-dependientes de la fotosíntesis, generan energía mediante
quimiosmosis. La Clorofila pierde un electrón al ser excitada o energizada por la
luz. Éste electrón viaja a través de una cadena transportadora de electrones,
terminando parte de NADPH, una molécula de alta energía. El gradiente
electroquímico generado a través de la membrana del tilacoide conduce a la
producción de ATP mediante la ATP-sintasa. Éste proceso se conoce
comofotofosforilación.
Quimiosmosis en Bacterias
Las bacterias también pueden utilizar la quimiosmosis para generar ATP. Las
Cianobacterias, Bacterias verdes del azufre y bacterias púrpuras crean energía por
un proceso llamado fotofosforilación. Estas bacterias usan la energía de la luz para
crear un gradiente de protones usando una cadena trasportadora de electrones
fotosintética. Algunas bacterias no-foto sintetizadoras como la E. Coli, también
contiene ATP-sintasa.
Quimiosmosis

Un gradiente iónico tiene energía potencial y puede ser usada para efectuar
reacciones químicas cuando los iones pasan a través de un canal iónico (rojo)
Quimiosmosis es la difusión de iones a través de una membrana.
Específicamente, se relaciona con la generación de ATP mediante el movimiento
de iones hidrógeno (protones o H+) a través de la membrana interna mitocondrial y
de la membrana de los tilacoides de los cloroplastos.
Los protones difunden desde un área de alta concentración a un área de baja
concentración. Peter Mitchell propuso que un gradiente de concentración
electroquímico de protones a través de la membrana podía ser usado para
crear ATP. Él vio un paralelismo con el proceso de ósmosis (difusión de agua a
través de una membrana) y por esto fue denominado "quimiosmosis".
En 1978 Mitchell fue galardonado con el Premio Nobel de Química por sus trabajos
sobre el intercambio de energía biológica mediante la teoría de la química osmótica.
La ATP-sintasa es la enzima que produce ATP por quimiosmosis. Permite el paso
de protones a su través, utilizando esa energía cinética para fosforilar ADP y así
crear ATP. La generación de ATP por quimiosmosis ocurre
en cloroplastos y mitocondrias, como también en algunas bacterias.
Diferente mecanismo quimiosmosis

Quimiosmosis en mitocondrias
La rotura completa de una molécula de glucosa en presencia de oxígeno es
denominada respiración celular. Las últimas etapas de éste proceso ocurren en
la mitocondria. Las moléculas de alta energía NADH y FADH2 -generadas por
el ciclo de Krebs- liberan los electrones hacia una cadena transportadora de
electrones para crear una gradiente de protones a través de la membrana interna
mitocondrial. La ATP-sintasa es luego usada para generar ATP por quimiosmosis.
Éste proceso se conoce como fosforilación oxidativa porque el oxígeno es el último
aceptor electrónico en la cadena transportadora mitocondrial.
La fosforilación quimios motica es la tercera y final vía biológica responsable por
la producción de ATP mediante fosfato inorgánico y ADP a través de la fosforilación
oxidativa.
Ocurriendo en la mitocondria de las células, la energía química de NADH -producido
por el ciclo de Krebs- es utilizada para construir un gradiente de iones de hidrógeno
(protones) con una concentración mayor en las crestas mitocondriales y en menor
concentración en la matriz mitocondrial. Éste es el único paso de la fosforilación
oxidativa que requiere de oxígeno: éste es utilizado como aceptor de electrones,
combinándose con electrones libres e iones de hidrógeno para formar agua.
Quimiosmosis en plantas
Las reacciones luz-dependientes de la fotosíntesis, generan energía mediante
quimiosmosis. La clorofila pierde un par de electrones al ser excitada o energizada
por la luz. Este electrón viaja a través de una cadena transportadora de electrones,
terminando parte de NADPH, una molécula de alta energía. El gradiente
electroquímico generado a través de la membrana del tilacoide conduce a la
producción de ATP mediante la ATP-sintasa. Este proceso se conoce
como fotofosforilación.
Quimiosmosis en bacterias
Las bacterias también pueden utilizar la quimiosmosis para generar ATP.
Las cianobacterias, bacterias verdes del azufre y bacterias púrpuras crean energía
por un proceso llamado fotofosforilación. Estas bacterias usan la energía de la luz
para crear un gradiente de protones usando una cadena trasportadora de electrones
fotosintética. Algunas bacterias no-foto sintetizadoras como la E. coli, también
contiene ATP-sintasa.
De hecho, se cree que las mitocondrias y los cloroplastos se formaron cuando las
células eucariontes tempranas ingirieron bacterias que pudieran crear energía
mediante la quimiosmosis. Esto es denominado teoría endosimbiótica.

La hipótesis quimios motica


Peter Mitchell propuso la "hipótesis quimios motica" en 1961.1 Esta teoría propone
esencialmente que la mayor parte de la síntesis de ATP en la respiración celular,
viene de un gradiente electroquímico existente entre la membrana interna y el
espacio intermembrana de la mitocondria, mediante el uso de la energía de NADH
y FADH2 que se han formado por la ruptura de moléculas ricas en energía, como
la glucosa.
Quimiosmosis en una mitocondria.
Las moléculas como la glucosa son metabolizadas para producir acetil-CoA como
un intermediario rico en energía. La oxidación de acetil-CoA en la matriz
mitocondrial está acoplada a la reducción de una molécula transportadora como
NAD+ y FAD.2
Los transportadores traspasan electrones a la cadena transportadora de
electrones en la membrana mitocondrial interna, que luego los traspasan a
otras proteínas en la cadena transportadora. La energía disponible en los electrones
se usa para bombear protones desde la matriz, a través de la membrana
mitocondrial interna, guardando energía en forma de un gradiente electroquímico
transmembrana. Los protones se devuelven a través de la membrana interna,
mediante la enzima ATP-sintasa. El flujo de protones de vuelta a la matriz
mitocondrial mediante la ATP-sintasa, provee de suficiente energía para que el ADP
se combine con fósforo inorgánico para formar ATP. Los electrones y protones en
la última bomba proteica de la cadena transportadora son llevados al oxígeno (O2)
para formar agua (H2O).
Ésta fue una propuesta radical en su tiempo, y no fue bien aceptada. La visión que
prevalecía era que la energía de la transferencia electrónica se almacenaba es un
intermediario estable de alta energía, un concepto más conservativo del punto de
vista químico. El problema de este viejo paradigma fue que nunca se encontró aquel
intermediario, y la evidencia del bombeo de protones por los complejos de la
Cadena de Transporte de electrones creció de forma tal, que no pudo ser ignorada.
Eventualmente, el peso de la evidencia comenzó a favorecer la hipótesis quimios
motica, y en 1978, el Premio Nobel de química fue entregado a Peter Mitchell.3
El acoplamiento quimiosmótico es importante en la producción de ATP en
el cloroplasto4 y muchos tipos de bacteria.
Atp sintasa
El complejo ATP sintasa (EC 3.6.3.14) o complejo V o FoF1-ATP sintasa (F = factor
de acoplamiento, en inglés coupling factor) es una enzima transmembranal que
cataliza la síntesis de ATP a partir de ADP, un grupo fosfato y la energía
suministrada por un flujo de protones (H+). Durante la respiración celular, la síntesis
de ATP se denomina fosforilación oxidativa y el flujo de protones tiene lugar entre
el espacio intermembránico y la matriz mitocondrial. En el caso de la fotosíntesis,
se habla de fotofosforilación y la enzima actúa en el lumen y el estroma de
los cloroplastos.
La ATP sintasa se puede imaginar como un motor molecular que produce una gran
cantidad de ATP cuando los protones fluyen a través de ella. La tasa de síntesis es
grande, el organismo humano en fase de reposo puede formar unas 10 moléculas
de ATP por segundo.
Mediante experimentos in vitro se ha demostrado que la ATP sintasa actúa de forma
independiente respecto a la cadena de transporte de electrones, la adición de un
ácido débil (por ejemplo ácido acético) a una suspensión de mitocondrias aisladas
es suficiente para inducir la biosíntesis de ATP in vitro.
Estructura y funciones de las unidades
La ATP sintasa tiene un diámetro de 10 nm, y es el complejo más pequeño
identificado hasta ahora. Trabaja con un grado de eficacia cercano al 100%.
Esta enzima está formada por dos complejos principales. Uno, que atraviesa
la membrana mitocondrial interna o la membrana del tilacoide, se llama Fo (CFo en
los tilacoides). El otro, que sobresale de la membrana, se llama F 1 (CF1 en los
tilacoides). F1 y Fo se asocian mediante interacciones electrostáticas.
El componente Fo es el motor impulsado por protones. Se conoce como factor
sensible a la oligomicina y está formado por las subunidades a, b2 y c10-14. Las
subunidades c forman el «anillo c», que rota en respuesta al flujo de protones por el
complejo. El segundo complejo, F1, está formado por las subunidades α3, β3, γ, δ y
ε. La parte principal del complejo F1 está formada por tres dímeros αβ. La actividad
catalítica de este hexámero está localizada en las subunidades β. Las subunidades
γ y ε giran impulsadas por el giro del anillo c. Cada rotación de 120° de la subunidad
γ induce cambios conformacionales en las α y β. Finalmente, las subunidades
b2OSCP1 (Oligomycin Sensitiviy Conferring Protein) enlazan los componentes F 1 y
Fo.2
Mecanismo de la sinta atp

ATPsyntasens mekanisme. ATP en rojo, ADP y fosfato en rosado y la propiedad γ


rodando en negro.
La síntesis de ATP se escribe algunas veces como:
ADP + Pi + nH+p → ATP + H2O + nH+P
F1 cataliza la síntesis, que es fuertemente endergónica, de ATP a partir de Pi y ADP.
Mecánicamente se impulsa la reacción catalítica con la fuerza protón-motriz del
gradiente de protones a través de la membrana mitocondrial causando el
movimiento de giro del anillo c, γ está unida al anillo c, provocándole movimientos
de rotación. Cada rotación de 120º de la subunidad γ induce la aparición de cambios
de conformación en los centros catalíticos de las unidades β de los dímeros αβ, de
forma que los centros de fijación de nucleótidos van alternando entre tres estados:
Estado O = estado abierto, L = unión libre y T= unión tensa (en inglés, tight).
Aunque la composición de aminoácidos de las tres subunidades β es idéntica, sus
conformaciones difieren en parte por la asociación a al subunidad γ.
Los dímeros αβ son asimétricos, cada uno de ellos presenta una conformación
diferente en cada estado. Las tres subunidades β interaccionan de tal modo que,
cuando una adopta la conformación O, otra ha de adoptar la conformación L y la del
otro una conformación T. La conformación T posee mayor afinidad para ATP que
para ADP + Pi y disminuye con ello la constante de velocidad de la reacción en
valores cercano a uno; es decir, substratoy producto se encuentran en condiciones
estándar, cerca de la equimolaridad.
La síntesis de ATP se inicia en el estado L con la unión de ADP y P i. El siguiente
estado es la conformación T que sigue la condensación del ADP y Pi a ATP con la
formación de un enlace fosfodiéster. Finalmente, el estado O deja libre el producto
ATP, y vuelve nuevamente al estado L iniciando nuevamente la siguiente ronda de
síntesis. Por lo tanto, una rotación completa de la subunidad γ provoca que cada
subunidad β se cicle a través de sus tres conformaciones posibles y en cada
rotación se sintetizan y se liberan de la superficie del enzima tres moléculas de ATP.
La interconvención conducida por protones, direccional y cíclica, de los estados O,
L y T, permite una producción continua. Este mecanismo se conoce como
mecanismo de cambio de la fijación.3
El paso dependiente de energía no es la síntesis de ATP sino su liberación de un
lugar de unión compacta. Esta liberación se produce por la rotación de γ que
requiere energía, que impulsa los cambios conformacionales de los dímeros αβ.
Esta liberación se produce simultáneamente con la unión del ADP y el Pi, que se
habían unido previamente, se unen a un lugar T para experimentar una
conversación espontánea a ATP, mientras que el lugar O, del que se liberó el ATP,
une otro ADP y Pi para empezar de nuevo el proceso.
Historia
En 1994, la publicación, por parte del grupo de John Walker, de la estructura
cristalina del componente F1 de 371 kDa del complejo V aclaró el mecanismo que
media el paso de protones a través del complejo FoF1 e impulsa la síntesis de ATP.
Todo esto apoyó el mecanismo propuesto por Paul Boyer varios años antes, el
mecanismo de catálisis rotacional, en el que la rotación de la subunidad γ produce
cambios conformacionales de los dímeros αβ.
La determinación estructural del complejo FoF1 y el mecanismo de la síntesis de
ATP condujo al reconocimiento de Walker y Boyer como ganadores del Premio
Nobel de Química de 1997.

Acoplamiento del transporte electrónico y la síntesis de


atp.
El gradiente electroquímico acopla el ritmo de la cadena de transporte electrónico
con el ritmo de la síntesis de ATP. Debido a que el flujo electrónico necesita el
bombeo de protones, el flujo electrónico no puede producirse más rápidamente que
la utilización de los protones para síntesis de ATP (fosforilación oxidativa acoplada),
significando en una relación estrechamente acoplada entre la oxidación y
la fosforilación.
Esto lleva a que los sustratos se oxidan, los electrones se transportan y el oxígeno
se consuma tan solo cuando se requiere la síntesis de ATP. Por lo tanto, las
mitocondrias en reposo consumen oxígeno a una velocidad lenta, pero que puede
incrementarse enormemente en presencia de ADP. Las mitocondrias captan el
ADP, lo que estimula la ATP sintasa que disminuye el gradiente de protones.
Entonces aumenta la respiración, puesto que se estimulan las bombas de protones
para restablecer el gradiente. Por tanto se puede resumir diciendo que el “control
respiratorio” es la dependencia de captación de oxígeno por las mitocondrias según
la disponibilidad de ATP.
Desacoplamiento
Desacopladores sintéticos
Se trata de un fenómeno donde los protones retornan a la matriz sin pasar por la
ATP sintasa, lo que implica la no generación de ATP. El desacoplamiento es
provocado por compuestos químicos, conocidos como desacopladores o como
ionóforos protónicos. Los desacoplantes suelen ser
compuestos hidrófobicos (bases o ácidos débiles), con un pKacercano al pH 7, que
captan protones rápidamente en el espacio intermembrana. Su liposolubilidad les
permite difundir a través de la membrana mitocondrial interna transportando los
protones y liberándolos en el lado de la matriz. La entrada rápida de protones disipa
el gradiente de potencial electroquímico; por tanto la ATP sintasa es incapaz de
sintetizar ATP, lo cual provoca que la membrana interna pierda su integridad
estructural y, por extensión, las mitocondrias también.5 En este caso se dice que
son porosas (leaky).
El desacoplamiento de la fosforilación oxidativa hace desaparecer el gradiente de
protones sin intervención de la ATP sintasa. De este modo se prosigue el transporte
de electrones a ritmo rápido, el sistema hace un intento inefectivo de restaurar el
gradiente de protones oxidando más combustible y bombeando más protones hacia
el exterior de las mitocondrias. La energía producida por el transporte de electrones
se descarga en forma de calor en vez de utilizarse para la síntesis de ATP.
El 2,4-dinitrofenol (DNP) es una de la biomolecular que tiene una función
desacopladora, es liposoluble y puede atravesar la membrana siendo capaz de
captar protones en un medio ácido. El DNP se recomendó en los Estados Unidos
como fármaco adelgazante, basado en el principio de que la disminución de ATP y
el aumento de del transporte electrónico estimulaba la oxidación del combustible.
Sin embargo, varias personas fallecieron como consecuencia de su uso. Aumenta
radicalmente el consumo de oxígeno y los combustibles metabólicos, y casi toda la
energía metabólica se pierde en forma de calor. Las células mueren tanto a causa
del exceso de temperatura como de falta de ATP.2
El ácido acetilsalicílico desacopla la fosforilación oxidativa dosis elevadas. Esto
explica la fiebre que acompaña a las sobredosis tóxicas de estos fármacos. 6 Otros
desacopladores son algunos conservantes y los antimicrobianos (por
ej. pentaclorofenol y p-cresol).
Proteínas des acopladoras (UCP)
Ocurre en la membrana mitocondrial interior de los mamíferos. Estas proteínas
permiten que los protones reingresen en la matriz mitocondrial sin que se capture
energía en forma de ATP.6
La primera de estas UCP (uncoupling proteins) que se descubrió fue la proteína de
desacoplamiento 1 (UCP1), llamada también termogenina y que se encuentra de
modo exclusivo en el tejido adiposo pardo. El tejido adiposo pardo es abundante en
el recién nacido y en algunos mamíferos adultos. Además, al parecer su color
marrón se debe a su elevado contenido en mitocondrias. La única función. La UCP1
se encarga de activar la oxidación de los ácidos grasos y la producción de calor en
el tejido adiposo pardo, proporcionando calor corporal durante el estrés por frío en
los animales jóvenes y algunos adultos así como durante la hibernación. Ello se
consigue desacoplando el gradiente de protones y generando así calor
(termogénesis) en lugar de ATP.
El genoma humano expresa otras cuatro proteínas desacoplantes: UCP2, UCP3,
UCP4 y UCP5. El UCP1 es exclusiva del tejido adiposo pardo, UCP2 se expresa de
modo ubicuo, UPC3 se expresa principalmente en el músculo esquelético, y el
UCP4 y UCP5 se expresa en el cerebro. Con la expresión de UCP1, en se conocen
bien las funciones fisiológicas de estas proteínas, sin embargo, podrían tener gran
importancia para conocer mejor trastornos y enfermedades como la diabetes,
la obesidad, el cáncer, las enfermedades del tiroides y el envejecimiento. No
obstante, el mecanismo real aún se desconoce. Asimismo, el sistema de las UCP
también puede ser importante en la regulación del potencial de membrana.2
Normalmente las mitocondrias humanas sufren un bajo nivel de escape de protones
a través de la membrana mitocondrial intrena, y de esta forma, las mitocondrias
normalmente se encuentran desacopladas. Las mitocondrias pueden desacoplarse
parcialmente
Las reacciones dependientes de la luz tienen lugar en las secciones de la membrana
de los cloroplastos y tilacoides, que ofrecen una gran superficie para absorber
energía de la luz.
La principal función de estas reacciones consiste en proveer una fuente de ATP y
NADP reducido que se usan para reducir CO2 en las reacciones independientes de
la luz.
El ATP se forma en el último paso cuando los iones H + son bombeados desde la
luz del tilacoide hasta el estroma del cloroplasto a través de la enzima ATP sintasa.
Esto transforma a las moléculas de APD en moléculas de ATP.
Inhibidores de la ATP sintasa
La oligomicina se fija en el tallo de la ATP sintasa, inhibiendo el canal de protones,
por tanto previniendo el reingreso de protones en la matriz mitocondrial. Como los
gradientes de pH y eléctricos no se pueden disipar en presencia de la oligomicina,
el transportador de protones se detiene por la dificultad para el bombeo de más
protones contra los gradientes muy inclinados. Causa una acumulación de protones
en el espacio intermembrana.
Transporte de ATP Y ADP
La fuerza protón-motriz también sirve para impulsar varios procesos de transporte
esenciales para la fosforilación oxidativa, aunque el papel principal del gradiente de
protones en las mitocondrias es suministrar energía para la síntesis de ATP. La
membrana mitocondrial interior necesita transportadores especializados para el
ADP y Pi desde el cito sol hacia el interior de la mitocondria, al sitio donde se puede
resíntetizar a ATP, ya que la membrana mitocondrial interna es generalmente
impermeable a las moléculas con carga. Por tanto, hay dos sistemas específicos
que transportan ADP y Pi a la matriz y ATP hacia el cito sol externo. Un
transportador de nucleótidos de adenina translocasa y fosfato translocasa son los
dos sistemas que intervienen. La nucleótido de adenina translocasa une ADP y es
por tanto la encargada en transportar una molécula de ADP desde el cito sol hacia
el interior de la mitocondria, a la vez que exporta un ATP desde la matriz de nuevo
hacia el cito sol. Fosfato translocasa transporta en Pi junto con un protón a la matriz.
La toxina de las plantas atractilósido inhibe de manera poderosa al transportador, lo
que resulta en un agotamiento de la reserva de ADP intramitrocondrial e interrupción
de la producción de ATP.
Deficiencia de la ATP sintasa
Los trastornos de la fosforilación oxidativa mitocondrial (OXPHOS) causan un grupo
altamente diverso de enfermedades que afectan principalmente a los tejidos que
exigen energía, tales como el sistema nervioso, el músculo esquelético y el corazón.
Los defectos genéticos generan mutaciones en el DNA mitocondrial (mtDNA) como
en los genes nucleares. Mutaciones en el DNA nuclear se involucran con más
frecuencia en enfermedades pediátricas de deficiencia mitocondrial que las
mutaciones del mtDNA. Los trastornos mendelianos del OXPHOS pueden afectar a
todos los complejos de la cadena respiratoria, sobre todo del complejo I y IV,
mientras que los trastornos de la ATP sintasa se han reportado con menos
frecuencia.
La disfunción aislada de la ATP sintasa puede ser causada tanto por mutaciones
del DNA mitocondrial como por defectos genéticos de origen nuclear. Se han
descrito varias mutaciones en el gen ATP6 en el mtDNA que alteran la función del
canal de protones y provocan pérdida de actividad de síntesis de ATP, mientras que
mantiene la actividad hidrolítica. Los trastornos transmitidos por vía materna se
producen con frecuencia y suelen afectar al sistema nervioso periférico. Los
pacientes presentan una neuropatía, ataxia y retinitis
pigmentosa (NARP), síndrome de Leigh heredado por vía materna (MILS) o
necrosis estriatal bilateral.
El origen nuclear de la deficiencia de la ATP sintasa se demostró por primera vez
en 1999 en un niño con grave acidosis láctica, cardiomiopatía y hepatomegalia.
Hasta ahora, sólo unos pocos han sido reportados sólo con deficiencia de la ATP
sintasa debido a defectos genéticos en el núcleo. Se caracterizan por un contenido
marcadamente disminuido de manera estructural y por un funcionamiento normal
de la enzima. La causa principal parece ser un defecto en la fase inicial del
ensamblado de la enzima, que incluye la formación de la parte catalítica de F 1 de la
enzima.
Los síntomas sobre cada uno de los complejos defectos no se pueden describir
claramente, suele suceder que un mismo individuo presenta defectos en más de un
complejo.
Control de fosforilacion oxidativa
Permite a la célula producir solo la cantidad de ATP que se requiere de inmediato
para mantener sus actividades. El transporte electrónico y la síntesis de ATP
estrechamente acopladas. El valor del cociente P/0 (el número de moles de Pi que
se consumen para que se reduzca cada átomo de oxígeno a H2O) refleja el grado
que acoplamiento que se observa entre el transporte eléctrico y la síntesis de ATP.
El cociente máximo medido para la oxidación del NADH es 2.5 el cociente P/0
máximo para el FDH2 es 1.5el control de la fosforilación oxidativa por la
concentración de ATP esta ilustrada por el hecho de que las mitocondrias solo
pueden oxidar el NADH y elFADH2cuando a hay una concentración suficiente de
ADP se convierte con el tiempo en ATP. En este punto, disminuye mucho el
consumo de oxígeno. Este aumenta considerablemente cuando se suministra
ADP. El control de la respiración aerobia por el ADP se domina control respiratorio.
La formación de ATP parece estar fuertemente relacionada con el cociente de
acción de masas del ATP ([ATP]/[ADP][Pi]. En otras palabras, la ATP sintasa se
inhibe por una concentración elevada de su producto (ATP) y se activa cuando las
concentraciones de ADP y Pisón elevadas. Las cantidades relativas de ATP y ADP
dentro de las mitocondrias están controladas en gran medida por las proteínas de
transporte de la membrana interna: el translocalizador ADP-ATP y el transportador
de fosfato.

El translocalizador ADP ± ATP es una proteína dimerica responsable del


intercambio del ATP intramitocondrial por el ADP producción en el citoplasma.

Oxidación de la glucosa
La oxidación es el proceso de pérdida de electrones que sufren los átomos y
moléculas. Cuando hablamos de oxidación de glucosa, nos referimos a que los
enlaces de carbono-carbono, carbono-hidrógeno y oxígeno-oxigeno, cambian a
enlaces carbono-oxígeno e hidrógeno-oxigeno.

Glucolisis.

Proceso que se desarrolla en todos los tipos de células vivas. Los pasos de este
proceso son:
Paso 1: El grupo fosfato terminal se traspasa del ATP al carbono localizado en la
posición 6 de la glucosa, convirtiéndose en glucosa 6-fosfato.

Paso 2: La molécula obtenida se cambia por la intervención de la enzima


fosfohexosaisomerasa, y la glucosa se convierte en fructuosa 6-fosfato.

Paso 3: La fructuosa 6-fosfato gana un nuevo electrón proveniente de otro ATP,


produciendo 1,6 bifosfato.

Pasó 4: Fosfato 1,6 bifosfato es separado por las enzimas, transformándose en dos
moléculas de tres carbonos: la dihidroxiacetona fosfato y el gliceraldehído fosfato.

Paso 5: Las moléculas de gliceraldehído fosfato pierden los electrones de hidrógeno


y el NAD+ se reducen NADH y H+. La energía de esta reacción de oxidación se
almacena formando un enlace fosfato de malta energía, uniéndose a un ion fosfato
que se coloca en la posición 1 del gliceraldehído fosfato.

Paso 6: El fosfato se libera de la molécula de bifosfoglicerato, reacciona con una


molécula de ADP transformándola en ATP.

Paso 7: El grupo fosfato remanente se transfiere a la posición 3 hacia la 2.

Paso 8: Se elimina una molécula de H2O el compuesto de tres carbonos.

Paso 9: El fosfato se transfiere a una molécula de ADP y se forma otra molécula de


ATP.
Respiración: Esta tiene dos significados

1.- La inspiración de O2 y la espiración de CO2 o ventilación

2.- La oxidación de moléculas de alimento por parte de la célula con utilización de


O2, proceso conocido como respiración celular.
Oxidación del ácido pirúvico.

El ácido pirúvico citoplasmático producido por la glucolisis, es transportado hacia la


matriz mitocondrial, la molécula de tres carbonos del ácido pirúvico se oxida.

Los átomos de carbono y de oxigeno del grupo carboxilo se eliminan en forma de


CO2 y7 queda un grupo acetilo de carbonos.

Oxidación de los ácidos grasos


La oxidación de los ácidos grasos es un mecanismo clave para la obtención
de energía metabólica (ATP) por parte de los organismos aeróbicos. Dado que
los ácidos grasosson moléculas muy reducidas, su oxidación libera mucha energía;
en los animales, su almacenamiento en forma de triacilgliceroles es más eficiente y
cuantitativamente más importante que el almacenamiento de glúcidos en forma
de glucógeno.
La β-oxidación de los ácidos grasos lineales es el principal proceso productor de
energía, pero no el único. Algunos ácidos grasos, como los de cadena impar o
los insaturadosrequieren, para su oxidación, modificaciones de la β-oxidación
o rutas metabólicas distintas. Tal es el caso de la α-oxidación, la ω-oxidación o
la oxidación peroxisómicas.
La B- oxidación de los ácidos grasos
La β-oxidación es una secuencia de cuatro reacciones en que se separan
fragmentos de dos carbonos desde el extremo carboxilo (–COOH) de la molécula;
estas cuatro reacciones se repiten hasta la degradación completa de la cadena. El
nombre de beta-oxidación deriva del hecho de que se rompe el enlace entre los
carbonos alfa y beta (segundo y tercero de la cadena, contando desde el extremo
carboxílico), se oxida el carbono beta (el C3) y se forma acetil-CoA.
La beta-oxidación se produce mayoritariamente en la matriz mitocondrial, aunque
también se llega a producir dentro de los peroxisomas.
El paso previo es la activación de los ácidos grasos a acil coenzima A (acil CoA, R–
CO–SCoA) grasos, que tiene lugar en el retículo endoplasmático (RE) o en
la membrana mitocondrial externa, donde se halla la acil-CoA sintetasa,
la enzima que cataliza esta reacción:1
R–COOH + ATP + CoASH →Acil-CoA sintetasa→ R–CO–SCoA + AMP + PPi +
H2O
El ácido graso se une al coenzima A (CoASH), reacción que consume dos enlaces
de alta energía del ATP.
Posteriormente, debe usarse un transportador, la carnitina, para traslocar las
moléculas de acil-CoA al interior de la matriz mitocondrial, ya que la membrana
mitoncondrial interna es impermeable a los acil-CoA.
La carnitina, también reconocida como vitamina B11, es un aminoácido que
participa en el circuito vascular reduciendo niveles de triglicéridos y colesterol en
sangre. Se produce naturalmente en el hígado a partir de los aminoácidos L-
metionina y la L-lisina.
La carnitina se encarga de llevar los grupos acilo al interior de la matriz mitocondrial
por medio del siguiente mecanismo:

1. La enzima carnitina palmitoiltransferasa I (CPTI) o también llamada carnitina


aciltransferasa I une una molécula de acil-CoA a la carnitina originando
la acilcarnitina.
2. La translocasa, una proteína transportadora de la membrana mitocondrial
interna, transloca la acilcarnitina a la matriz mitoncondrial.
3. La acil-CoA se regenera por la carnitina palmitoiltransferasa II.
4. La carnitina se devuelve al espacio intermembrana por la proteína
transportadora y reacciona con otro acil-CoA.
En la siguiente tabla se sumarizan las cuatro reacciones que conducen a la
liberación de una molécula de acetil CoA y al acortamiento en dos átomos de
carbono del ácido graso:
B-oxidación de ácidos grasos de cadena impar

La oxidación de los ácidos grasos de cadena impar ocurre de la misma manera que
con los de cadena par, pero a diferencia de estos en el último ciclo se
produce Propionil-CoA el cual tiene una estructura de tres carbonos, por lo que no
puede pasar al Ciclo de Krebs. Sin embargo el Propionil puede seguir otras rutas
metabólicas de ayudar en la síntesis de 16.5 ATP por cada molécula de Propionil-
CoA.
Oxidación de los ácidos grasos insaturados
La oxidación de los ácidos grasos insaturados requiere algunas variantes de la β-
oxidación en la que participan algunas enzimas especiales, como la enoil-CoA
isomerasa y la 2,4-dienoil-CoA reductasa.
a-oxidacion
En la α-oxidación, que es especialmente importante para el metabolismo de ácidos
grasos ramificados, se hidroxila el carbono α. Tiene lugar en el retículo
endoplasmático y en la mitocondria, donde interviene la oxidasa de función mixta, y
en el peroxisoma, donde interviene una hidroxilasa.
W-oxidacion
Otra ruta minoritaria para la oxidación de ácidos grasos es la ω-oxidación, que tiene
lugar en el retículo endoplasmático de muchos tejidos; se produce una hidroxilación
sobre el carbono metílico (–CH3) en el extremo de la molécula opuesto al
grupo carboxilo (–COOH). Utiliza el tipo de reacción de la oxidasa de función mixta
y requiere citocromo P450, 02y NADPH. Luego, el ácido graso hidroxilado se oxida
en el citosol a un ácido dicarboxílico (un grupo carboxilo en cada extremo de la
molécula); este proceso se da principalmente en ácidos grasos de mediana longitud
Oxidación peroxisomicas de ácidos grasos
Una fracción significativa de la oxidación de los ácidos grasos se produce en
los peroxisomas, que contienen enzimas similares, aunque no idénticas, de los de
la β-oxidación mitocondrial. Así, por ejemplo, en la deshidrogenación inicial, se
forma H2O2 que es eliminado por la catalasa. Los peroxisomas tienen especificidad
para ácidos grasos de cadena más larga y a menudo no degradan totalmente la
molécula, por lo que una posible función de este proceso sea el acortamiento de
ácidos grasos de cadena larga hasta un punto en que la mitocondria pueda
completar su β-oxidación.
Estrés oxidativo

Las especies reactivas del oxígeno y su sistema de detoxificación (versión


simplificada). SOD : superóxido dismutasa, GSH-peroxidasa : glutatión peroxidasa.
Si este sistema es desbordado, surge una situación de estrés oxidativo.
El estrés oxidativo es causado por un desequilibrio entre la producción
de especies reactivas del oxígeno y la capacidad de un sistema biológico de
decodificar rápidamente los reactivos intermedios o reparar el daño resultante.
Todas las formas de vida mantienen un entorno reductor dentro de sus células. Este
entorno reductor es preservado por las enzimas que mantienen el estado reducido
a través de un constante aporte de energía metabólica. Desbalances en este estado
normal redox pueden causar efectos tóxicos a través de la producción
de peróxidos y radicales libres que dañan a todos los componentes de la célula,
incluyendo las proteínas, los lípidos y el ADN.
En el ser humano, el estrés oxidativo y por ende las denominadas especies
reactivas del oxígeno (ERO) participan en los mecanismos etiopatogénicos
primarios o en sus consecuencias en más de cien enfermedades de gran
importancia clínica y social, como la aterosclerosis, la enfermedad de
Parkinson, encefalopatía mi álgica, sensibilidad química
múltiple, periodontitis, varicocele y la enfermedad de Alzheimer y también puede
ser importante en el envejecimiento. Sin embargo, las especies reactivas de
oxígeno pueden resultar beneficiosas ya que son utilizadas por el sistema
inmunitario como un medio para atacar y matar a los patógenos. Las especies
reactivas del oxígeno son también utilizadas en la señalización celular. Esta es
denominada señalización redox.
Efectos químicos y biológicos
En términos químicos, el estrés oxidativo es un gran aumento (cada vez más
negativo) en la reducción de la potencia celular o una gran disminución en la
capacidad reductora de los pares redox celulares como el glutatión.1 Los efectos del
estrés oxidativo dependen de la magnitud de estos cambios, si la célula es capaz
de superar las pequeñas perturbaciones y de recuperar su estado original. Sin
embargo, el estrés oxidativo severo puede causar la muerte celular y aún una
oxidación moderada puede desencadenar la apoptosis, mientras que si es muy
intensa puede provocar la necrosis.2
Un aspecto particularmente destructivo del estrés oxidativo es la producción de
especies de oxígeno reactivo, que incluyen los radicales libres y los peróxidos. 3
Algunas de las menos reactivas de estas especies (como el superóxido) pueden ser
convertidas por una reacción redox con metales de transición u otros compuestos
de ciclo redox en quinonas, especie radical más agresiva que puede causar extenso
daño celular.4 La mayoría de estas especies derivadas del oxígeno se producen en
un nivel bajo en condiciones normales de metabolismo aeróbico y el daño que
causan a las células es reparado constantemente. Sin embargo, bajo los graves
niveles de estrés oxidativo que causa la necrosis, el daño produce agotamiento
de ATP impidiendo la muerte celular por apoptosis controlada, provocando que la
célula muera liberando al medio numerosos compuestos cito tóxicos.
Producción y consumo de oxidantes
La fuente más importante de oxígeno reactivo en condiciones normales en
organismos aeróbicos es probablemente la pérdida de oxígeno activado de
las mitocondrias durante el funcionamiento normal de la respiración oxidativa.
Otros enzimas capaces de producir superóxido son la xantina oxidasa,10 NADPH
oxidasa y citocromo P450. El peróxido de hidrógeno es producido por una amplia
variedad de enzimas incluidas mono oxigenasas y oxidasas. Las especies reactivas
de oxígeno juegan un papel muy importante en la señalización celular, en un
proceso denominado señalización redox. Así, para mantener
la homeostasis celular, debe lograrse un equilibrio entre la producción de oxígeno
reactivo y su consumo.
Los antioxidantes celulares mejor estudiados son las enzimas superóxido
dismutasa (SOD), catalasa y glutatión peroxidasa. Antioxidantes enzimáticos
menos estudiados (pero probablemente muy importantes) son la peroxirredoxina y
la sulfirredoxina. Otros enzimas que tienen propiedades antioxidantes (aunque esta
no es su función primordial) incluyen la paraoxonasa, la glutatión S-transferasa, y
la aldehído deshidrogenasa.
El estrés oxidativo contribuye a la lesión tisular después de la irradiación e hiperoxia.
Se sospecha (aunque no está demostrado) que es importante en las enfermedades
neurodegenerativas incluida la enfermedad de Lou Gehrig, la enfermedad de
Parkinson, la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Huntington. También se
considera que está vinculado a ciertas enfermedades cardiovasculares, ya que la
oxidación de LDL en el endotelio vascular es un precursor de la formación de
placas. Además, desempeña un papel en la cascada isquémica debido a los daños
por la repercusión de oxígeno que sigue a la hipoxia. Esta cascada incluye tanto los
accidentes cerebrovasculares como ataques cardíacos. Recientemente se ha
relacionado a la periodontitis como factor de riesgo en daños vasculares y potencial
daño sistémico.
Antioxidante como suplementos
El uso de antioxidantes para prevenir enfermedades es controvertido. En un grupo
de alto riesgo como los fumadores, altas dosis de beta-caroteno aumentan la tasa
de cáncer de pulmón. En grupos de bajo riesgo, el uso de la vitamina E parece
reducir el riesgo de cardíacas. En otras enfermedades, como la enfermedad de
Alzheimer, las pruebas sobre la suplementación con vitamina E arrojan resultados
mixtos.Sin embargo, la nitrona eliminadora de radicales de AstraZeneca, la droga
NXY-059 muestra alguna eficacia en el tratamiento de accidentes
cerebrovasculares.
El estrés oxidativo (tal como Denham Harman lo formuló en su teoría de los
radicales libres) se cree que también contribuye al proceso de envejecimiento.
Aunque hay pruebas favorables que confirman esta idea en organismos modelo
como Drosophila melanogaster y Caenorhabditis elegans las pruebas en
mamíferos son menos claras.

Catalizadores metálicos
Metales tales como hierro, cobre, cromo, vanadio y cobalto son capaces de hacer
ciclos redox en los que un solo electrón puede ser aceptado o donado por el metal.
Esta acción cataliza reacciones que producen radicales y puede producir especies
reactivas del oxígeno. Las reacciones más importantes son probablemente
la reacción de Fenton y la reacción de Haber-Weiss, en el que se producen
radicales hidroxilo de la reducción del hierro y peróxido de hidrógeno. Los radicales
hidroxilos pueden dar lugar a modificaciones de los aminoácidos (e.g. la formación
de meta-tirosina y orto-tirosina a partir de fenilalanina), hidratos de carbono, iniciar
la peroxidación de lípidos, y oxidar nucleobases. La mayoría de las enzimas que
producen las especies reactivas del oxígeno contienen uno de estos metales. La
presencia de estos metales en los sistemas biológicos de forma no complejada (no
en una proteína u otro tipo de protección del complejo metálico) puede aumentar
significativamente el nivel de estrés oxidativo. En el ser humano
la hemocromatosis se asocia con un aumento de los niveles de hierro tisular,
la enfermedad de Wilson con un aumento de los niveles de cobre en los tejidos y el
manganesismo con la exposición crónica a los minerales de manganeso.
Catalizadores redox no metálicos
Determinados compuestos orgánicos, además de catalizadores redox metálicos
también pueden producir especies reactivas del oxígeno. Una de las más
importantes son las quinonas. Las quinonas puede hacer un ciclo redox con sus
conjugados semiquinonas e hidroquinonas, en algunos casos, catalizando la
producción de superóxido desde peróxido de hidrógeno. El estrés oxidativo
generado por el agente reductor ácido úrico puede estar implicado en el síndrome
de Lesch-Nyhan, accidentes cerebrovasculares y el síndrome metabólico. Del
mismo modo la producción de especies reactivas del oxígeno en presencia de
homocisteína en homocisteinuria, así como arteriosclerosis, accidentes
cerebrovasculares, y Alzheimer.
Defensa inmune
El sistema inmunitario utiliza los letales efectos de los oxidantes haciendo de las
especies oxidantes una parte central de su mecanismo para matar a los agentes
patógenos; con la producción de los fagocitos activados de ERO y las especies
reactivas del nitrógeno. Estos incluyen el superóxido (•O2-), el óxido nítrico (•NO), y
en particular su producto reactivo, peroxinitrito (OONO-).22 Aunque el uso de estos
compuestos altamente reactivos en la respuesta citotóxica de los fagocitos causa
daños a los tejidos huésped, la no especificidad de estos oxidantes es una ventaja,
ya que pueden dañar casi cualquier parte de la célula blanco. 9 Esto impide que un
agente patógeno escape de esta parte de la respuesta inmunitaria mediante la
mutación de un único blanco molecular.

ESPECIES REACTIVAS DE OXIDO (ERO)


La mitocondria es el principal productor de especies reactivas de oxígeno durante
los procesos normales oxidativos del metabolismo, principalmente a través de las
reacciones de óxido-reducción que ocurren en los complejos de transferencia de
electrones y que tienen al oxígeno como el último aceptor de electrones. De
particular interés, Saccharomyces cerevisiae no cuenta con el complejo l y en su
lugar se encuentran tres deshidrogenasas alternas; sin embargo, sí contiene los
complejos clásicos ll, lll y lV. Los últimos dos complejos (lll y lV) bombean protones
al espacio intermembrana para generar un gradiente electroquímico, el cual es
utilizado por la ATP sintetasa para la formación de ATP.

Las deshidrogenasas alternas que se encuentran expuestas hacia el espacio


intermembrana y el complejo lll, son los componentes principales que generan los
radicales superóxido. Para transformar el ión superóxido en un compuesto menos
nocivo, la mitocondria contiene enzimas encargadas de convertirlo en moléculas
menos reactivas.

Palabras Clave: EROs, mitocondrias, Saccharomyces cerevisiae, transporte


de electrones.
Especies reactivas de oxígeno
El oxígeno molecular (O2) es uno de los gases más importantes de la Tierra,
constituye el 21% de la atmósfera, 89% del peso del agua de mar y al menos 47%
de la corteza terrestre. Por lo mismo, la mayor parte de los seres vivos utilizan el
oxígeno para respirar y obtener energía. Sin embargo, a partir de esta molécula se
forman moléculas más reactivas conocidas como especies reactivas de oxígeno
(EROs), como el superóxido (O2-), el hidroxilo (OH) y el peróxido de hidrógeno, así
como los oxiradicales (O2 singulete y doblete). Debido a su función primordial de
producción de energía química, la mitocondria es considerada la mayor productora
de EROs.

Las EROs regulan varios procesos celulares, en el caso de mamíferos son la


secreción y acción de la insulina, la producción de hormonas de crecimiento,
citocinas (comunicación entre células), la unión de las proteínas G a sus
receptores, factores de transcripción, regulación de los transportadores y canales
de iones, por citar algunos1. Sin embargo, el Eros también resulta nocivas para los
organismos cuando se producen en grandes cantidades dañando los
constituyentes celulares e induciendo la muerte celular. Así, el estrés oxidativo
generado por la sobreproducción de EROs está asociado al envejecimiento y
patologías como la obesidad y la diabetes tipo 2, entre otras2. La molécula de
oxígeno es un birradical libre, es decir, posee dos electrones no apareados, cada
uno localizado en un orbital π de antiunión.

En la molécula de oxígeno, los electrones no apareados poseen giros paralelos,


de tal manera que para que el O2oxide otro átomo o molécula, éste tendría que
aceptar un par de electrones con giro contrario o aceptar un solo electrón a la
vez (limitación del giro o "spin"). Si un solo electrón se adiciona al O2, éste se
localizará en uno de los orbitales π* de antiunión y el producto será el radical
superóxido (O2* -). De la adición de un electrón más, resultará el ion peróxido,
el cual se protona rápidamente en el ambiente celular para producir el
peróxido de hidrógeno (H2O2)3. El H2O2, producto de la dismutación del
superóxido, puede cruzar las membranas biológicas y auque es relativamente
poco reactivo, a partir de éste y en presencia de metales de transición reducidos,
la reducción parcial del peróxido genera el radical hidroxilo (• OH), uno de los
oxidantes más fuertes de la naturaleza4. Cuando el metal involucrado es el Fe2+,
la reacción es conocida como reacción de Fenton. En los sistemas vivos la
reacción que genera radicales hidroxilos además de la reacción de Fenton, es
conocida como la reacción de Haber-Weiss, en la cual en presencia de superóxido
y peróxido de hidrógeno se generan más radicales hidroxilo7.

Es importante notar que las EROs son un término amplio usado para describir
todos los intermediarios reactivos del oxígeno que incluyen oxiradicales
(singuletes y dobletes) y no radicales (H2O2). Los oxiradicales son dañinos cuando
se producen en grandes cantidades porque indiscriminadamente pueden
reaccionar con biomoléculas. Los principales objetivos para la oxidación por EROs
son los dobles enlaces en los lípidos, los residuos de cisteína y metionina en las
proteínas y la posición C8 en la desoxiguanosina (existen muchos otros objetivos,
pero estos parecen ser los más comunes)8.
La composición de complejos acarreadores de electrones
en la mitocondria de Saccharomyces cerevisiae
Las levaduras presentan diferentes complejos enzimáticos encargados de las
reacciones de transporte de electrones, aunque no todos ellos son similares a los
de bovino o humano.

S. cerevisiae, carece del complejo I, en su lugar contiene tres deshidrogenasas


alternas insensibles a rotenona y que están asociadas a la membrana interna, una
expuesta hacia la matriz mitocondrial (Ndi1) y las dos restantes expuestas hacia el
espacio intermembrana (Nde1 y Nde2). Cabe mencionar que ninguna de estas
deshidrogenasas bombea protones al espacio intermembrana, por lo cual no
contribuyen a la generación del gradiente electroquímico en la mitocondria9.

El complejo II o succinato deshidrogenasa es responsable de oxidar el succinato


producido en el ciclo de los ácidos tricarboxílicos, para formar fumarato vía FADH2.
Al igual que las deshidrogenasas alternas presentes en S. cerevisiae, el complejo II
no bombea protones y converge en transferir los electrones a la ubiquinona 11. El
ubiquinol a su vez se dirige hacia el complejo III o ubiquinol:
citocromo c oxidorreductasa, en donde cede los electrones para reducir al
citocromo c, con ello se bombean protones al espacio intermembrana. El
citocromo c es oxidado por el complejo IV o citocromo c oxidasa, quien cataliza la
transferencia de los electrones al oxígeno, acoplando la traslocación de protones a
través de la membrana.

Los complejos que generan especies reactivas de


oxígeno en las mitocondrias de S. cerevisiae
Si bien es necesario el paso de los electrones a través de los complejos enzimáticos
en la membrana para la generación de un gradiente electroquímico de protones y,
por tanto, para producir energía, un efecto indeseado de las reacciones redox que
ocurren en la mitocondria es la generación de especies reactivas de oxígeno.

En mitocondrias aisladas, el superóxido se puede generar en varios sitios en los


complejos I y III13-15, en las deshidrogenasas de glicerol 3-fosfato, 2-oxaglutarato y
piruvato y, probablemente, también en el complejo II. Sin embargo, los principales
productores son complejo I y el III de la cadena transportadora de e-.

En S. cerevisiae, las deshidrogenasas alternas que miran hacia el espacio


intermembrana son las que probablemente promueven la generación de superóxido
en lugar del complejo I16 .En este sentido, se ha demostrado que mitocondrias
de Neurospora crassa, mutantes en Nde1 y Nde2, muestran un decremento
importante en la generación de EROs17. Esto sugiere que las deshidrogenasas
podrían ser una fuente significativa de EROs en organismos que presentan cadenas
transportadoras de electrones alternativas como la de N. crassa17.

La generación de superóxido en el complejo III se lleva a cabo a través del ciclo Q,


el cual acopla la transferencia de electrones de la ubiquinona al citocromo c con la
translocación de protones.
El ciclo comienza cuando los electrones acarreados por las deshidrogenasas
alternas y el complejo II son cedidos a la ubiquinona (Q), que al recibir dos
electrones y dos protones se convierte en ubiquinol (QH2), el cual se dirige al centro
Qo que está próximo al espacio intermembrana, en donde el complejo III transloca
protones (2H+) y el ubiquinol cede un electrón a la proteína Fierro-Azufre para
transformarse en semi-ubiquinona (un estado intermediario), que a su vez cede un
electrón que pasa al citocromo c1 y después al citocromo c, y finalmente al complejo
IV. El electrón que porta la semi-quinona es cedido (para transformarse en
ubiquinona) al citocromo b en donde pasa por dos grupos hemos (bL y bH), hasta el
sitio Qi que está próximo a la matriz mitocondrial. Ahí se concentra una ubiquinona,
la cual al recibir dos protones y dos electrones acumulados a partir de los que son
transportados por las deshidrogenasas alternas y el complejo II, vuelve a iniciar de
nuevo el ciclo Q18-20.

Se han sugerido 2 sitios en los cuales se pueden generar el superóxido dentro del
mecanismo del ciclo Q, en los cuales se encuentran electrones desapareados y
oxígeno. Uno de ellos es cuando la ubiquinona (Qi) recibe el electrón del
citocromo bH y forma la semiquinona, un estado intermedio antes de formar el
ubiquinol. El otro sitio es cuando el ubiquinol (Qo) pierde los protones y cede los
electrones al citocromo bL, en este punto se vuelve a formar una semiquinona que
puede llevar un electrón desapareado y, en contacto con el oxígeno, daría lugar a
un radical superóxido16,21-23.

En el complejo IV, que lleva acabo la reducción del O2 a H2O, se generan una serie
de intermediarios con electrones en forma de singuletes, por lo que este complejo
no es responsable de la generación de EROs en la mitocondria 8. Sin embargo, en
condiciones de hipoxia, el complejo IV sí produce óxido nítrico (NO)24.

Mecanismos de defensa ante las diferentes especies


reactivas de oxígeno, producidas en las mitocondrias
de S. cerevisiae
La primera defensa enzimática para combatir la producción del superóxido es la
superóxido dismutasa, o Sod, y su función consiste en formar peróxido de
hidrógeno, a partir de superóxido y agua. S. cerevisiae presenta dos enzimas la
primera la Cu/ZnSod o SOD1 que se ubica en el citosol25 y en el espacio
intermembrana26-27 con una masa molecular de 25.7 kD. Las mutantes que carecen
de esta enzima tienen un crecimiento pobre en medios respiratorios 28, pierden la
viabilidad en la fase estacionaria29 y presentan una hipersensibilidad a la adición de
oxidantes como el paraquat o la menadiona30. La otra superóxido dismutasa (Sod
dependiente de Mn o SOD2) de S. cerevisiae se encuentra exclusivamente en la
matriz mitocondrial y su función es dismutar los superóxidos producidos por la
cadena transportadora de electrones31-32. Se ha establecido que levaduras
mutantes que carecen de esta enzima son sensibles al oxígeno 33 y son incapaces
de crecer en medios respiratorios.

La sobre-expresión de ambas superóxido dismutasas, o de cada una de ellas,


incrementa en un 30 % la longevidad de las células, de tal forma que los superóxidos
que se encuentran en el citosol y en el espacio intermembrana son dismutados por
la SOD1 y los que se producen en la respiración por la SOD2. Así se puede
mantener un equilibrio en las reacciones de óxido-reducción que se realizan en la
mitocondria y retardar el posible envejecimiento que ocasionan dichas reacciones 34.

Para convertir el peróxido de hidrógeno en agua y oxígeno35, S. cerevisiae contiene


tres tipos de peroxiredoxinas, una de ellas se encuentra específicamente en la
matriz mitocondrial. Esta enzima se denomina Prx136, la cual se caracteriza por ser
un monómero y presentar un solo sitio activo con una cisteína37. Las mutantes de
esta enzima presentan una mayor susceptibilidad al H2O2 agregado o producido en
la respiración durante el cambio diaúxico36.

El H2O2 es más estable y es capaz de atravesar membranas, es degradado por una


variedad de enzimas y moléculas de bajo peso molecular para prevenir el estrés
oxidativo. Los sistemas que se encuentran en la mitocondria para la extinción de
esta molécula, incluyen el sistema GSH/glutation peroxidasa (GPx),
peroxiredoxinas, tioredoxinas y glutaredoxinas. Las catalasas también degradan el
H2O2 pero sólo se utilizan cuando los niveles de peróxido alcanzan concentraciones
elevadas8.

S. cerevisiae contiene dos catalasas que transforman el peróxido de hidrógeno en


agua y oxígeno, Ctt1 y Cta1. Ctt1 se localiza exclusivamente en el citosol y Cta1 en
los peroxisomas38. En condiciones de crecimiento usando medios en los cuales la
fuente de carbono no es fermentable, o en medios de cultivo que contienen ácidos
grasos como única fuente de carbono39, Cta1 se localiza en la matriz
mitocondrial40 para contender con la formación de peróxido. En ambos medios de
cultivo se favorece la formación de especies reactivas de oxígeno en este organelo,
por lo que el direccionamiento de Cta1 a la mitocondria tiene un efecto protector.

La teoría mitocondrial del envejecimiento propone que las especies reactivas de


oxígeno generadas dentro de la célula conducirán, con el tiempo, a cantidades
crecientes de daño oxidativo a los diferentes componentes celulares. El sitio
principal para la producción de EROs es la cadena respiratoria en la mitocondria y
la acumulación de mutaciones del ADN mitocondrial (ADNmt) y alteraciones en la
función de la cadena respiratoria se han asociado con enfermedades degenerativas
y el envejecimiento. La teoría predice que la alteración de la función de la cadena
respiratoria aumentará la producción de EROs y así incrementa la acumulación de
mutación de ADNmt, que, a su vez, comprometerá la función de la cadena
respiratoria y acelerará el envejecimiento de la célula41-43.
SISTEMA DE ENZIMAS ANTIOXIDANTES

Hay varios sistemas de la enzima que catalizan reacciones para neutralizar


radicales libres y especie reactiva del oxígeno. Estas enzimas incluyen:

• dismutasa del superóxido


• el glutatión peroxidiza
• reductasa del glutatión
• catalasas

Éstos forman los mecanismos de la defensa endógenos de la carrocería para


ayudar a proteger contra daño de célula radical-inducido libre. Las enzimas
antioxidantes - glutathioneperoxidase, catalasa, y dismutasa del superóxido
(CÉSPED) - metabolizan intermedios tóxicos oxidativos.

Estas enzimas también requieren los cofactores tales como selenio, hierro, cobre,
cinc, y manganeso para la actividad catalítica óptima. Se ha sugerido que una
ingestión dietética inadecuada de estos minerales del trazo puede comprometer la
eficacia de estos mecanismos de defensa antioxidantes. El consumo y la
amortiguación de estos minerales importantes del trazo pueden disminuir con el
envejecimiento.
Enzimas y sistema del glutatión
El glutatión, un antioxidante soluble en agua importante, se sintetiza de los
aminoácidos glicocola, glutamato, y cisteína. El glutatión puede neutralizar
directamente el ROS tal como peróxidos del lípido, y también desempeña un papel
principal en metabolismo xenobiótico.

Xenobiotics es toxinas que la carrocería está expuesta a. La exposición del hígado


a las substancias xenobióticas significa que la carrocería se prepara aumentando
las enzimas de la desintoxicación, es decir, oxidasis de funciones mixtas del
citocromo P-450.

Cuando exponen a un individuo a los niveles del xenobiotics, más glutatión se utiliza
para la conjugación. La conjugación con Glutathioone hace la toxina neutral y la
hace menos disponible para servir como antioxidante. La investigación sugiere que
el glutatión y la vitamina C trabajen recíprocamente para neutralizar radicales libres.
Estos dos también tienen un efecto escasamente sobre uno a.

El sistema del glutatión incluye el glutatión, la reductasa del glutatión, las


peroxidasas del glutatión y las transferasas del glutatión “S” -. De estos la
peroxidasa del glutatión es una enzima que contiene cuatro selenio-cofactores que
cataliza la avería del peróxido de hidrógeno y de hidroperóxidos orgánicas. Glutatión
“S” - las transferasas muestran alta actividad con los peróxidos del lípido. Estas
enzimas están en determinado los niveles en el hígado.

Ácido lipoico
Éste es otro antioxidante endógeno importante. Se categoriza como el “tiol” o
“biothiol”. Éstas son las moléculas con sulfuro que catalizan la descarboxilación
oxidativa de los ácidos alfa-keto, tales como piruvato y alphaketoglutarate, en el
ciclo de Krebs.

El ácido lipoico y su forma reducida, ácido dihydrolipoic (DHLA), neutralizan los


radicales libres en lípido y los dominios acuosos y como tal se han llamado un
“antioxidante universal.”
Dismutasa del superóxido
Las dismutasas del superóxido (céspedes) son una clase de las enzimas que
catalizan la avería del anión del superóxido en el peróxido del oxígeno y de
hidrógeno. Estas enzimas están presentes en casi todas las células aerobias y en
líquidos extracelulares.

Los céspedes contienen los cofactores del ión del metal que, dependiendo de la
isozima, pueden ser de cobre, el cinc, el manganeso o el hierro. Por ejemplo, en
cobre de los seres humanos/CÉSPED del cinc está presente en el cytosol, mientras
que el CÉSPED del manganeso está presente en el mitochondrion. El CÉSPED
mitocondrial es lo más biológico posible importante de estos tres.

En instalaciones, las isozimas del CÉSPED están presentes en el cytosol y las


mitocondrias. Hay también un CÉSPED del hierro encontrado en cloroplastos.

Catalasas
Las catalasas son las enzimas que catalizan la conversión del peróxido de
hidrógeno al agua y al oxígeno, usando un hierro o el cofactor del manganeso. Esto
se encuentra en peroxisomes en la mayoría de las células eucarióticas. Su
solamente substrato es peróxido de hidrógeno. Sigue un mecanismo del ping-pong.

Aquí, su cofactor es oxidado por una molécula de peróxido de hidrógeno y después


regenerado transfiriendo el oxígeno encuadernado a una segunda molécula del
substrato.

Peroxiredoxins
Hay las peroxidasas que catalizan la reducción del peróxido de hidrógeno, de
hidroperóxidos orgánicos, así como del peroxynitrite. Éstos pueden ser de tres tipos
básicos - 2 peroxiredoxins típicos de la cisteína; 2 peroxiredoxins anormales de la
cisteína; y peroxiredoxins de 1 cisteína. Peroxiredoxins parece ser importante en
metabolismo antioxidante.
MOLECULAS ANTIOXIDANTE
Un antioxidante es una molécula capaz de retardar o prevenir la oxidación de otras
moléculas. La oxidación es una reacción química de transferencia de electrones de
una sustancia a un agente oxidante. Las reacciones de oxidación pueden producir
radicales libres que comienzan reacciones en cadena que dañan las células. Los
antioxidantes terminan estas reacciones quitando intermedios del radical libre e
inhiben otras reacciones de oxidación oxidándose ellos mismos. Debido a esto es
que los antioxidantes son a menudo agentes reductores tales como tioles o
polifenoles. Los antioxidantes se encuentran contenidos en el olivo, ajo, arroz
integral, café, coliflor, brócoli, berenjena, jengibre, perejil, cebolla, cítricos, semolina,
tomates, aceite de semilla de la vid, té, romero, entre otros muchos alimentos. La
capacidad antioxidante de algunos frutos, como es el caso de las berenjenas, es
mayor durante sus estadios iniciales.1 También son parte importante constituyente
de la leche materna.

Aunque las reacciones de oxidación son cruciales para la vida, también pueden ser
perjudiciales; por lo tanto las plantas y los animales mantienen complejos sistemas
de múltiples tipos de antioxidantes, tales como glutatión, vitamina C, y vitamina E,
así como enzimas tales como la catalasa, superóxido dismutasa y varias
peroxidasas. Los niveles bajos de antioxidantes o la inhibición de las enzimas
antioxidantes causan estrés oxidativo y pueden dañar o matar las células.

El estrés oxidativo ha sido asociado a la patogénesis de muchas enfermedades


humanas. Por esta razón la farmacología estudia de forma intensiva el uso de
antioxidantes, particularmente como tratamiento para accidentes cerebrovasculares
y enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, se desconoce si el estrés
oxidativo es la causa o la consecuencia de tales enfermedades. Los antioxidantes
también son ampliamente utilizados como ingredientes en suplementos dietéticos
con la esperanza de mantener la salud y de prevenir enfermedades tales como el
cáncer y la cardiopatía isquémica. Aunque algunos estudios han sugerido que los
suplementos antioxidantes tienen beneficios para la salud, otros grandes ensayos
clínicos no detectaron ninguna ventaja para las formulaciones probadas y el exceso
de la suplementación puede llegar a ser dañino. Además de estas aplicaciones en
medicina los antioxidantes tienen muchas aplicaciones industriales, tales como
conservantes de alimentos y cosméticos y la prevención de la degradación del
caucho y la gasolina.
FOTOFOSFORILACION
La fotofosforilación es un proceso de síntesis de ATP a partir de ADP y fosfato
llevado a cabo por las ATP-sintasas de la membrana del tilacoide, en los
cloroplastos de las células vegetales. Es un proceso de la fase fotoquímica de la
fotosíntesis en que se utiliza la energía liberada en el transporte de electrones para
bombear protones desde el estroma al interior del tilacoide con el fin de crear un
gradiente electroquímico el cual, al disiparse por la salida de protones del tilacoide
al estroma a través de las ATP-sintasas, acopla esta energía protón-motriz a la
fosforilación del ADP para formar ATP. La energía necesaria la proporciona la luz
que es captada por los pigmentos fotosintéticos.

Existen dos tipos:


• Fotofosforilación acíclica o lineal. Están implicados ambos fotosistemas, I y
II; el flujo de electrones que produce no es cíclico por lo que se produce tanto
ATP como NADPH.

• Fotofosforilación cíclica. Está implicado sólo el fotosistema I; se realiza un


bombeo de hidrogeniones del estroma al espacio tilacoidal, que contribuye a
crear un gradiente electroquímico de hidrogeniones y por tanto a la formación
del ATP, sin que se produzca NADPH.

Un fotosistema es el conjunto mínimo de los compuestos necesarios para llevar a


cabo el proceso de fotosíntesis. Es un centro de reacción que se sitúa, junto con
otros muchos, en las membranas de los tilacoides. Permite recibir la energía
lumínica y transmitirla a lo largo de una cadena de reacciones que la transforman
en energía química.
CLOROFILA Y CLOROPLASTO
Los cloroplastos son minúsculas factorías dentro de las células vegetales. También
se encuentran en las células de otros organismos que realizan la fotosíntesis. Los
cloroplastos toman la energía de la luz solar y la utilizan para hacer alimento para
la planta. El alimento puede ser utilizado inmediatamente para dar energía a las
células o puede almacenarse como azúcar o almidón. Si se almacena, puede ser
usado para cuando la planta necesite realizar trabajo, como desarrollar una nueva
rama o producir una flor.

Los cloroplastos de cerca


Dentro de los cloroplastos hay pilas especiales de estructuras con forma de tortillas
gruesas llamadas tilacoides (del griego: thylakos = saco o bolso). Los tilacoides
tienen una membrana externa que rodea una zona interna llamada lumen. Las
reacciones dependientes de la luz ocurren dentro del tilacoide.

Nuestras células tienen mitocondrias (del griego: mitos = hilo y khondrion = gránulo
pequeño), nuestras estructuras productoras de energía. Nosotros no tenemos
cloroplastos. Las plantas tienen mitocondrias y cloroplastos.

Tanto las mitocondrias como los cloroplastos convierten una forma de energía en
otra que las plantas puedan usar. ¿Cómo consiguieron las plantas los cloroplastos?
¡Los cloroplastos fueron una vez bacterias independientes! Los cloroplastos
mantuvieron una relación simbiótica (del griego: syn = junto y bios = vida) con otra
célula, que llevó finalmente a la célula vegetal que conocemos hoy.
Ser verde
La clorofila, un pigmento verde que se encuentra en los cloroplastos, es una parte
importante de las reacciones dependientes de la luz. La clorofila absorbe la energía
de la luz solar. Es también la razón por la que las plantas son verdes. Recordarás
que los colores son de diferentes longitudes de onda luminosa. La clorofila captura
las longitudes rojas y azules de la luz y refleja las verdes.

Las plantas que pierden sus hojas en invierno empiezan a romper la clorofila en
otoño. Esto causa que las hojas pierdan su color verde. Imagen por John Fowler.

Las plantas tienen diferentes tipos de pigmentos además de la clorofila. Algunos de


ellos también ayudan a absorber la energía lumínica. Estos pigmentos distintos se
ven más en el otoño. Durante esa época, las plantas fabrican menos clorofila y los
otros colores no están ocultos detrás del verde.

¿Pero por qué las plantas no tienen pigmentos que las permitan capturar todas las
longitudes de onda luminosas? Si alguna vez has sufrido una quemadura solar
sabes de primera mano que la luz solar puede ser dañina. Las plantas también
pueden sufrir daños por un exceso de luz solar. Afortunadamente, hay pigmentos
no-clorofílicos en las plantas que proporcionan un “protector solar”.
Luz
La fotosíntesis es el proceso por el cual los vegetales verdes aprovechan la entrada
de la energía luminosa a nuestro planeta y con ella realizan la síntesis de complejas
sustancias orgánicas, ricas en energía química, a partir de sustancias simples de
naturaleza inorgánica.
Las materias primas para la fabricación de alimentos orgánicos son el bióxido de
carbono atmosférico (CO2) y el agua (H2O), complementados con los iones
minerales (compuestos inorgánicos) tomados del suelo o del agua. La fuente de
energía son los fotones de luz captados por los pigmentos fotosensibles como la
clorofila. La infraestructura indispensable contenida en cada célula de las hojas
verdes de una planta incluye sistemas pigmentarios, complejos sistemas
enzimáticos que catalizan las reacciones, transportadores de electrones y otras
muchas moléculas especializadas que facilitan las diversas etapas del proceso.
Esta “maquinaria” bioquímica, está contenida en orgánulos intracelulares llamados
cloroplastos. El primer producto de la fotosíntesis es la glucosa (carbohidrato
simple); de ahí, con ayuda de los elementos absorbidos del suelo y utilizando la
energía almacenada en moléculas receptoras, se realizan síntesis de numerosos
compuestos orgánicos ricos en energía (calorías), tales como carbohidratos
complejos (almidón, celulosa), grasas (aceites, ácidos grasos), proteínas, vitaminas,
pigmentos y muchas sustancias más. El oxígeno y el vapor de agua son los
desechos de esta “fábrica”. Este gas se utiliza para la respiración de todos los
organismos, incluso de la misma planta.
La respiración es el proceso inverso de la fotosíntesis: Se consume oxígeno, se
libera bióxido de carbono y se obtiene la energía de la combustión de los alimentos,
cumpliéndose así los ciclos de la materia y las transformaciones de la energía.
La vegetación terrestre, el fitoplancton y los mantos de algas dulceacuícolas y
marinas, al realizar esta función representan la fuente primaria de fabricación de
alimentos para todos los organismos. Todos, incluso nosotros los humanos,
dependemos de estas conversiones de energía y de materia para la subsistencia.
El principal pigmento fotosintético es la llamada clorofila tipo a, una macromolécula
que, por su estructura química, actúa como antena receptora de fotones del
espectro de luz comprendido entre el rojo y el violeta. A través de la evolución han
aparecido pigmentos accesorios que han permitido la adaptación y supervivencia
de ciertas comunidades, por ejemplo, las algas pardas y rojas que viven en los
fondos oceánicos donde llega la luz filtrada, estas tienen pigmentos como la
ficocianina y la ficoeritrina, que también son fotosensibles a otras longitudes de onda
y que le ceden la energía capturada a la clorofila tipo a. Otro ejemplo, más cotidiano,
son las plantas de sombra que suelen ser más obscuras por la abundante presencia
de otra clorofila, la llamada tipo b.
Los organismos foto sintetizadores utilizan, al año, alrededor de 100 000 millones
de toneladas de carbono para la producción de biomasa (Field, 1998).

Esta biomasa vegetal tiene varios destinos: El crecimiento y metabolismo del mismo
vegetal (autotrofía); el consumo por herbívoros, iniciando las cadenas y redes
alimenticias (heterotrofía); el detritus o material deciduo, que se incorpora al medio
y que es la base de importantes redes de detritívoros y microrganismos, quienes
finalmente reciclan los materiales al sustrato (suelo o agua). En algunos casos la
biomasa muerta se fosiliza y forma, en tiempos geológicos, los yacimientos
petroleros.

La biomasa en pie forma la cobertura vegetal terrestre y los grandes mantos de


fitoplancton. Estas comunidades, además de liberar oxígeno, se encargan de
humedecer el ambiente, propiciar las lluvias, participando de manera primordial en
el ciclo del agua, y de recuperar el sustrato.

El hombre ha observado empíricamente y estudiado con rigor científico la


fotosíntesis desde tiempos de la antigüedad. Estos conocimientos le han dado la
posibilidad de manejar, relativamente, el proceso, implementando técnicas
agrícolas, forestales e industriales para la producción de alimentos y bienes
diversos, así como para el uso de la energía. Es importante ser muy cuidadoso para
que ese manejo sea sustentable por el bien del planeta y las generaciones futuras.
Cadena de transporte de electrones, fotosintética,
reacciones luminosas
La primera etapa de la fotosíntesis es la absorción de luz por los pigmentos. La
clorofila es el más importante de éstos, y es esencial para el proceso. Captura la
luz de las regiones violeta y roja del espectro y la transforma en energía química
mediante una serie de reacciones. Los distintos tipos de clorofila y otros pigmentos,
llamados carotinoides y ficobilinas, absorben longitudes de onda luminosas algo
distinto y transfieren la energía a la clorofila A, que termina el proceso de
transformación. Estos pigmentos accesorios amplían el espectro de energía
luminosa que aprovecha la fotosíntesis. La fotosíntesis tiene lugar dentro de las
células, en orgánulos llamados cloroplastos que contienen las clorofilas y otros
compuestos, en especial enzimas, necesarios para realizar las distintas
reacciones. Estos compuestos están organizados en unidades de cloroplastos
llamadas tilacoides; en el interior de éstos, los pigmentos se disponen en
subunidades llamadas foto sistemas. Cuando los pigmentos absorben luz, sus
electrones ocupan niveles energéticos más altos, y transfieren la energía a un tipo
especial de clorofila llamado centro de reacción. En la actualidad se conocen dos
fotos sistemas, llamados I y II. La energía luminosa es atrapada primero en la foto
sistema II, y los electrones cargados de energía saltan a un receptor de electrones;
el hueco que dejan es reemplazado en el foto sistema II por electrones procedentes
de moléculas de agua, reacción que va acompañada de liberación de oxígeno. Los
electrones energéticos recorren una cadena de transporte de electrones que los
conduce al foto sistema I, y en el curso de este fenómeno se genera un trifosfato
de adenosina o ATP, rico en energía. La luz absorbida por el foto sistema I pasa a
continuación a su centro de reacción, y los electrones energéticos saltan a su
aceptor de electrones. Otra cadena de transporte los conduce para que transfieran
la energía a la coenzima di nucleótido fosfato de nicotina mida y adenina o NADP
que, como consecuencia, se reduce a NADPH2. Los electrones perdidos por el foto
sistema I son sustituidos por los enviados por la cadena de transporte de electrones
del foto sistema II. La reacción en presencia de luz termina con el almacenamiento
de la energía producida en forma de ATP y NADPH2

Reacción luminosa
En la actualidad se conocen dos fotos sistemas, llamados I y II. La energía
luminosa es atrapada primero en la foto sistema II, y los electrones cargados de
energía saltan a un receptor de electrones; el hueco que dejan es reemplazado en
la foto sistema II por electrones procedentes de moléculas de agua, reacción que
va acompañada de liberación de oxígeno. Los electrones energéticos recorren una
cadena de transporte de electrones que los conduce al foto sistema I, y en el curso
de este fenómeno se genera un trifosfato de adenosina o ATP, rico en energía. La
luz absorbida por el foto sistema I pasa a continuación a su centro de reacción, y
los electrones energéticos saltan a su aceptor de electrones. Otra cadena de
transporte los conduce para que transfieran la energía a la coenzima di
nucleótidofosfato de nicotina mida y adenina o NADP que, como consecuencia, se
reduce a NADPH2

Los electrones perdidos por el foto sistema I son sustituidos por los enviados por
la cadena de transporte de electrones del foto sistema II. La reacción en presencia
de luz termina con el almacenamiento de la energía producida en forma de ATP y
NADPH2. Por tanto, el efecto neto de la fotosíntesis es la captura temporal de
energía luminosa en los enlaces químicos de ATP y NADPH2 por medio de la
reacción en presencia de luz, y la captura permanente de esa energía en forma de
glucosa mediante la reacción en la oscuridad. En el curso de la reacción en
presencia de luz se escinde la molécula de agua para obtener los electrones que
transfieren la energía luminosa con la que se forman ATP y NADPH2. El dióxido de
carbono se reduce en el curso de la reacción en la oscuridad para convertirse en
base de la molécula de azúcar.

Regulación de la fotosíntesis
La absorción y posterior reducción del nitrato por las plantas están reguladas por
diferentes señales ambientales y metabólicas, principalmente la luz, el nitrato y
diversas formas reducidas de nitrógeno y de carbono. El nitrato promueve la síntesis
de Novo de su proteína de transporte a través del plasma lema. Dicho transporte se
halla regulado negativamente por la presencia de amonio o de otras formas reducidas
de nitrógeno, como la glutamina. Una elevada concentración interna de nitrato
también ejerce un control negativo sobre su propia absorción. El nitrato es también
la principal señal que controla la síntesis de NR y de NiR. En efecto, la adición de
nitrato a las plantas produce en las mismas un notable incremento de las actividades
NR y NiR. Ambas son dos enzimas inducibles por nitrato, aunque en algunas
especies se observan unos bajos niveles constitutivos. Tras la adición de nitrato se
produce un rápido aumento de la cantidad de niRNAde la NR y de la NiR como
resultado de la activación de la transcripción de los respectivos genes.

Además, el nitrato también ejerce un control positivo postranscripcional


incrementando la estabilidad de los mRNA y de las proteínas senzimáticas
sintetizadas de Novo.

Aunque el nitrato es el inductor primario de la expresión de la NR y la NiR, la luz


incrementa la transcripción de ambos genes y el nivel de las proteínas que codifican.
Este efecto estimulador de la luz está mediado por el fitocromo. La luz también ejerce
su efecto regulador a través de productos de la fijación fotosintética del CO 2. En
efecto, la adición de distintos azúcares (glucosa, fructosa o sacarosa) a hojas
mantenidas en oscuridad ocasiona un aumento de la síntesis de mRNA similar al
producido por la luz, especialmente en el caso de la NR. Por otra parte, el nitrógeno
reducido en forma de glutamina o de glutamato reprime la síntesis delos mRNA de la
NR y la NiR. Así pues, la inducción de la transcripción de los genes de ambas
enzimas parece estar regulada por el balance interno entre azúcares solubles y
aminoácidos, lo que constituye una prueba de que el metabolismo del nitrógeno y el
del carbono están regulados entre sí.

Regulación a través de transcripción


1º) Proteína de regulación transcripcional
TOR es un quinase de proteína, blanco del rapamycin, y considerado para ser un
integrador de la disponibilidad nutriente (los aminoácidos y energía) y como un
jugador dominante del transduction alimento-mediado de la señal. Las
proteínas del TOR se conservan altamente en eukaryotes; está
generalmente presente en una copia del gene, pero en cereviase del
saccharomyces hay dos genes, Tor1 yTor2. En el saccharomyces
cerevisiae con fuentes preferidas del nitrógeno, tales como amonio o
glutamine, TOR1 y TOR2 son activos; y consecuentemente los genes
conforme a la regulación del catabolite del nitrógeno se reprimen. En el
contrario, con fuentes no preferentes del nitrógeno o en la presencia de las
fuentes preferidas del nitrógeno más rapamycin, la expresión de los genes
represión sensible del catabolito del nitrógeno se lanza. La blanco del
camino del transducción de la señal del TOR, referente a la represión del
catabolite del nitrógeno, es el factor positivo Gln3.Proyecte para el papel del
TOR en levadura en la presencia de alimentos, el TOR que señala camino
se requiere para la expresión de los genes necesarios para la biogénesis
ribosoma y la importación nuclear de los factores de la transcripción
responsables de la expresión de los genes inducidos por la limitación del
nitrógeno es restricta. Sobre la adición de la limitación nutriente o del
rapamycin, los genes requeridos para la biogénesis ribosoma se reprimen
y los factores de la transcripción requeridos para expresar los genes stress-
induced, genes reprimidos catabolite del nitrógeno, y ciertos genes del TCA
completan un ciclo, son todos importados en el núcleo (representado por
las líneas discontinuas).