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CAPITULO X

EL OBJETO DE LA SOCIEDAD DEMARCADO POR LA MORAL

El estudio de las legislaciones y de los jurisconsultos me


ha dado una triste conviccion, pero que esfuerte y poderosa
en mi inteligencia: y consiste en creer que la legislacion no
es todavfa una verdadera ciencia, en el riguroso se1ltidode
la palabra, y que no se halla establecida su basafilostJfica;
creo que para tener la le"gislacion un.fundmnento cientlfico.
debe principiar exmninando la sociabi/idiui del hombre. sus
leyes y condiciones de existir en la parte moral. intelectual y
material; debe estudiar la naturaleza humana en sus relacio-
nes morales, hacerse cargo de todos sus fentJmenos. de su
analogia y oposicion. El doble estudio de la parte psicológi-
ca y f(sica del hombre. la cooperacion de losfilósofos.
moralistas y fisitJlogos. estdn destinados ti resolver las cues-
tiones capittiles sobre el hombre. y á ofrecer la basa del razo-
namiento. la apreciacion moral de los delitos. y lo que puede
considerarse como la parte trascendental y metaflsica de la
ciencia.-(Gonzalo Moron, «Lecciones sobre la historia de la
civi/izacion en España.») .

LAs ClENCIAS no crean sino descubren: no establecen nuevas relaciones


sino declaran las que existen ya, y que continuarian existiendo aun cuando
no se las hubiera conocido. Así es que los que niegan los derechos y debe,..
res del hombre considerado fuera de la sociedad civil, ó lo que es lo mis-
mo, considerado en relacion ó sea en sociedad con todos sus semejantes y
no con un grupo determinado de ellos, dejan la civilizacion sin basa, óla
reducen á un cálculo de probabilidades que tiene por objeto el cultivo del
hombre, planta que germina con mas ó menos lozanía segun las cualida-
des, ó los abonos del terreno en que se desarrolla.
LA LEGISLACION no tiene por objeto establecer sino declarar las rela-
ciones morales del hombre. LA MORAL da reglas para conservar esasrela-
ciones, y para hacerlas producir su debido efecto. LA SOCIEDAD CIVIL
presta la sancion de la fuerza comun á la conservacion de dichas relacio-
nes, en todo aquello á que no alcanza la fuerza de la moral.
Síguese de aquí, que el conocimiento de la legislacion ye} de la moral
determinan el objeto de la sociedad, y que la legislacion, ·la moral y la

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teoría social están íntimamente ligadas con el análisis del hombre; mejor decirse que no es otra cosa que la completa satisfaccion de una necesidad:
dicho el conocimiento de este encierra todas aquellas ciencias. siendo de notar, que la medida del placer la da la misma necesidad, su-
V~os á analizar al hombre; pero su análisis no será para separar sus puesto que empieza á sentirse cuando empieza esta á satisfacerse aunque·
partes y dejadas di~~, como l? han hecho ~entham, Comte y demas sea con la esperanza; concluye cuando queda satisfecha. Todo lo que ex-
publicistas con disposlclon para disecar, pero sm voluntad para volver á cede de este término trae la sancion física. el hostigamiento, el hastío, el
organizar. Nosotros examinaremos al hombre, mas sie~pre procuraremos embotamiento mismo de la sensibilidad. Por supuesto que esta sancion es
conservarle como existe, formando un todo con relaCiones constantes y tan falible como todo lo que depende de la sola naturaleza, y sobre todo en
necesarias l. lo que cae bajo el poder del libre albedrío; así es que ella no puede ser
El hombre, como todos los seres que componen el universo, está desti- sometida á reglas, pero no deja de ser tenida en cuenta para ahorrar·las
nado á llenar el objeto que en su creacion se propuso el Supremo Hacedor. penas, y es lo que se llama sancion natural.
Este objeto no podemos conocerlo sino examinando sus necesidades y sus Todas las facultades del hombre están bajo el poder de su razon, que
facultades. Las primeras le sirven de impulsos, instintos: las segundas de parece ser la facultad por excelencia de nuestro espúitu, pues es la que le
medios, poderes. Aquellas son guias que le señalan el término á que debe da la idea de su propia existencia y de la existencia en general: le da la
ir; estas, compañeras que le marcan la direccion que debe seguir para lle- conciencia de sus facultades y acciones; le hace susceptible de direccion y
gar á él. Las unas le aguijonean para que no se detenga, le halagan para qu.e de reglas, y le distingue de toda la creacion, dándole á él solo el poder de
siga. y le riegan de flores el camino: las otras le dan fuerza para que conti- comprenderla. La razon considerada en esta categoría. comprende así el
núe su marcha, medios para que satisfaga y modere sus deseos, y le seña- sentido (ntimo 6 sea la conciincia, que es el primer principio, basa y eje de
lan el modo de evitar las espinas que se ocultan entre las flores. toda certidumbre, porque es la misma actividad de nuestro espíritu, que
Tanto las necesidades como las facultades del hombre son correspon- produce la inmediata percepcion, 6 llámese intuicion, vision interna;
dientes á su doble naturaleza, á saber; intelectuales ,f{sicas, y morales, que como tambien la facultad de raciocinar, 6 sea de buscar relaciones, 6 de
son las que ponen en relacion á las intelectuales con las físicas, 6 sea el deducir conceptos. La intuicion y el concepto son las fuentes de todos
espúitu con la materia. Las necesidades están representadas por el saber, nuestros conocimientos: el mismo concepto no llega á la categoría deidea,
el poder y el querer: las facultades por la inteligencia que conoce, por la 6 sea de percepcion de nuestra alma, sino por la intuicion 3.
actividad f{sica que ejecuta, y por la voluntad y la libertad que quieren y
escogen, y cuyas funciones se atribuyen en el lenguaje como al alma, al
corazon. El resultado de estas facultades para satisfacer las necesidades, 3La razon, en su sentido mas general. se toma por la facultad de conocer; en su acepcion
son la idea. la imágen y el sentimiento 2; Yesta trinidad es la que produce especial, por la facultad de percibir las ideas universales, las verdades absolutas. los princi-
pios invariables. La razon, en esta acepcion, viene á ser como el arquetipo de la verdad; no
ese reposo, ese bienestar del espíritu, que se llama placer, y que así puede
de la verdad, como relacion constante y eterna de las cosas, sino de la verdad, como confor-
midad de nuestras ideas con el verdadero estado de las cosas, 6 sea de sus relaciones cons-
tantes. Se llama racional todo lo que es conforme con aquel arquetipo: animal racional el
1 El método analítico como dice Guizot, es el método científico. 6 sea el medio de estudiar: que ha recibido de la naturaleza el arquetipo para conocer la verdad, y desde luego, el modo
el sintético, el mé~ de fonnacion, 6 sea de existencia positiva. Las verdades todas exis- de cerciorarse de que lo que le parece verdad es verdad. La razon viene á ser Como la fórmu-
ten en estado sintético; es el hombre, al tratar de descubrirlas, quien las separa para anali-
la dada por el maestro. y que va á servir de prueba' la exactitud de la operacion matel1lática
zarlas. que comprueba un teorema: la razon es la fórmula que comprueba las opéraciones de.nues-
2 Dice Lamartine que la expresion de un pensamiento para ser completa debe contener tro juicio: es como una instruccion dada por la misma natura1eza, la cual debemos consultar
idea. sentimiento ¿ imagen. Y así es; no hay verdadero pensamiento que no contenga estas cada vez que queramos cercioramos de la exactitud de nuestros juicios: si su resultado está
tres cosas. Conocer. sentir y manifestar los sentimientos son operaciones de nuestro espíri- conforme con aquella instruccion, afirmamos; si no, negamos; miéntras llegamos' uno de
tu que solo se conocen por sus fenómenos: para poder formamos una idea ap~ximativa de los dos extremos, dudamos. Cuando se nos pregunta ¿por qué? respondemos pOrque ... y
ellos, tenemos que recordar el altísimo misterio de LA TRINIDAD.¡Qué sabIa y profunda trascribimos alguno de los capítulos de la instruccion natura1. 6 alguna de las verdades que
debe ser una religion cuyos misterios nos ayudan á formar idea del Yol tenemos ya por comprobadas.

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Ahora, así corno todas las facultades del hombre tienen una necesidad,
ciones indüerentes, y ent6nces se conserva la duda miéntras no se quiere
ó un instinto que las hace obrar, y que viene á ser corno una enseñanza
procecter: lu~go que esto se resuelve, la duda desaparece bajo el poder de
dada por la misma naturaleza; así tambien la razon tiene un instinto inte- una conVICClOnque nos formamos espontáneamente y por necesidad. Los
lectual que hace sentir ciertos principios", y que son corno la regla primor- hombres de entendimiento dudoso, ó sea tímido, son hombres de débil
dial de nuestra actividad moral, así corno la razon lo es de nuestra activi- espíritu; y lo que se llama energía' de voluntad, debería mas bien llamarse
dad intelectual: la razon comprende los elementos de la inteligencia; el
fuerza de esPír!tu ó sea claridad de intuicion. Tan cierto es que la duda es
instinto intelectual los elementos del sentimiento, ó dígase del corazon;
un estado contingente de nuestro entendimiento, que miéntras masigno-
así tambien se pOdria decir que el gusto contiene los elementos del arte, Ó rante sea un ho~bre, mas escándalo le causará que se le pregunte si está
sea de la regla de las imágenes. seguro de que eXIste.
Ese instinto, óllárnese sentido moral, es en lo moral lo que en lo físico
, ¿Cómo se.explica sino por el instinto intelectual la idea del órden, q!Je
es, por ejemplo, el instinto de la conservacion y el de la reproduccion. La
parece ser la Idea fundamental de nuestra inteligencia5? ¿Cómo esa repug-
percepcion del bien y del mal se tiene corno se tiene la del placer y la del
dolor. Nuestro espíritu necesita buscar la verdad, corno nuestro cuerpo el
5 ~ i<f.ca.ó mas bien, el sentimiento del órden es tan natural, que la risa, si bien se obseiva,
alimento: nuestro corazon la ama corno se asimilan nuestros órganos los no mdica otra cosa que la compasion, ó el desprecio por un acto contrario. al óroen •ó la
principios de nutricion. Y esto nos explicará la metáfora tan usada por los alegría que resulta de verlo restablecido: un hombre va carilinando, se tropieza y cae; .;odos
fIlósofos de la antigüedad cuando decian, que el derecho natural estaba los ~tadores. corren , levantarle pero van riéndose: un ébrio profiere desatinOs y da
trasples; todos ~ sien~ como insultados por aquella degradacion de la humanidad,pero
impreso en el corazon del hombre. mies de refleXlonm: se nen: un hombre de mal genio se incomoda, y va 'pagar Sil rabia
Negar estos fenómenos es negar la actividad, la existencia misma de maltratando' un animal; levanta su mano, la deja caer y chocando con algun hueso promi-
nuestro espíritu. ¿De qué otro modo que por ese sentido interno puede nente del bru~
vaga una sonosase de
rompe el brazo; todos se compadecen de su desgracia, pero por sus labios
contento.
explicarse la idea de la existencia en general? ¿Cómo sino por la intuicion
Esto: por sup~~to, ~ue es!, sometido' las variaciones del carácter individual; perono
podemos adquirir la idea del yo? El famoso silogismo de Descartes: yo osan~os decidir qwén sena mú filósofo. si el que de todo se reia, ó el que de todo lloraba:
pienso luego existo, no es mas que una intuicion que podria traducirse así: este quizá pensal>a mas, el otro sentía con mas fuerza. Lamennais atribuye la habituairlsa
de los trane:eses. n~ ' frivolidad, sino á profunda filosoffa; lo cierto es que en ninguna parte
yo siento que existo luego existo. Todos los hombres, inclusive Descartes, es mas temible el ndículo que en Francia. .
han sentido su existencia ántes de conocer su pensamiento: la duda es un La idea del óIden se encuentra en todo: el gusto y desde luego la belleza se funda en el
estado contrario á la naturaleza del espíritu, porque el consejo de ~Ide~ pues aunque esa facultad cambia hasta el infinito, en su basa está sometida' reglas
mvanables, ~munes , todos los hombres. A todo el mundo le gustan mas las figuras regu-
Zoroastro, cuando tengas duda, abstente de obrar, ó se refiere á acciones
I~ que I~ Irregulares; I~s colores puros que sus mezclas; y la ml1sica sobre todo en.su
necesarias, y ent6nces tenemos que obrar corno si no dudásemos; ó á ac- p~ armómca, está sometida' reglas tan exactas como las matemáticas; la música podría
decirse que es el óIden en los sonidos, ó el óIden expresado por los sonidos' como elbaile
lo es por los movimientos. •

~ significa la correspondencia de las cosas con el fin á que se las destina, ó lo que es lo
lD1~~o,la tendencia á la pe';Í~ion, ó , lo que ckbe ser. La mas perfecta estátua de V6nus
Si todavía, quiai6aemos formar una idea mas clara de lo que se llama razon, podriamos
lucm~ ~ en un ~plo cnStlano: en un teatro seria ridículo ir Hacer actos públiC()sde
compararia con los ojos del Cuerpo, y llamarla los ojos del espíritu: con la diferencia de que
los ojos del cuerpo trasmiten la impresion de los objetos exteriores sin modificarla; la razon contriclon: se llama ndfculo todo lo que es contrario al óroen ó lo que es lo mismo todo lo
trasmite las percepciones' nuestro espíritu modificadas segun los principias de LA RAZON que no ckbe ser. El duelo se impone en Europa como un de~ el que no lo acepta'se tiene
E11lRNA. por cobarde. no hace lo que hacen losdemas, está fuera del óIden, se deshonra. Pero si el
Con todo esto lo que queremos dar , entender es, que la razon de cualquier modo que se que rehusa un duelo fuera ~o~~re de severas costumbres, de modo que todos creyeran que
el no aceptarlo era por pnDClPIOS, Ó sea por la idea del ckber, ya este hombre estalt.len
vea, siempre tiene que ir , parar , que es una in.rtruccion, ó sea reveladon hecha por la órden, y no se deshonraría.
misma naturaleza, y que el principio nihil est in intellectu quod prilU nonfuerit in sensu, si
no es falso, sí es muy pobre. La idea del6rckn, pues, ó sea de la marcha en busca de laperfeccion ó lo que es lo mismo
4 Los principios se sienten, dice Paseal. en busca de lo que ckbe. ser, es la idea fundamental que se encuentra'como principio gene~
~or de todas
mtelectual nuestras Ideas, de todos nuestros sentimientos " de toda actividad sea ffsica,
ó moral.

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nancia que sienten todos los corazones á hacer sufrir á los seres débiles, y de la mayoría del género hunian07• Y bastaria saber que el hombre que no
á ver hwnillado al que contrariando este sentimiento ha infringido el
da crédito al sentido camun es reputado por loco, para reconocer la impor-
órden? ¿Cómo ese arrobamiento que domina nuestro espíritu cuando pre- tancialle ese criterioS.
senciamos un acto de generosidad? ¿Cómo esa inclinacion á prestar servi- Si convencidos por la observacion de la existencia de ese instinto. inte-
cios, aun con peligro de nuestra propia existencia, y luego la repulsa á lectual, propiedad de todo ser racional, queremos raciocinar sobre sune-
recibir su galardon, como si la idea del propio interes anulase todo el mé- cesidad, tendremos:
rito? ¿Cómo el amor acendrado de las madres á sus hijos? ¿C6mo el respe-
to de estos hácia sus padres, su ternura hácia sus madres?
Sin ese instinto del deber no tendrian sentido las frases remordimientas 7 El sentido C017llUl se funda en la idea del órden: si un gran número de hombres sienten del
de la canciencia, secretas del carazan humana, misterias del alma: expre- mismo modo, es probable que todos deban sentir lo mismo. Cuando un hombre tiene faci-
lidad para percibir las relaciones mas generales de las cosas, se dice que tiene sentido
siones que nos sirven de criterio para juzgar de la verosimilitud de las
C017llUl; si esa facilidad pasa mas allá de las relaciones generales y llega hasta los conceptos
ficciones de la imaginacion. Y he aquí lo que da á entender el lenguaje
puramente intelectuales, se ~ice ~~e tiene talento; cuando á la facilidad de percibir concep-
comun, cuando dice: tal escritor conoce el corazon humano, tal otro lo tos, se agrega la agudeza de mtuiclon que llega hasta sorprender las relaciones que ocultan
los arcanos de la naturaleza, se dice que hay genio.
desfigura.
Obsérvese y se verá que la mayor parte, si no todos los descubrimientos del genio no son
No es del exterior que recibe la inteligencia todos sus elementos, y nun- sino intuiciones, 6 sea percepciones iNnediatas, é independientes de todo raeioclmo. La
caha sido mejor definida la razon, que cuando se dijo que era la revelacian invencion conSiste en la observacion de un fen6meno hasta ent6nces no observado; la
del mundo inteligible, refleja pura aunque debilitado de esa luz primitiva averiguacion de sus causas y la fijacion de las f6rmulas es posterior. El hombre piensa sin
saber CIWJtas facultades tiene su entendimiento; no han sido, pues, los fil6sofos los que han
que mana del seno mismo de la sustancia. eterná'. La fuerza misma del inventado las facultades, si es que inventar se toma en otro sentido que en el de encontrar.
silogismo, basa de la fllosofia escolástica, y que es la mas completa Antes .que TIú~1'lI escribi~ BU obra sobre la propiedad, todo el mundo sabia que el robo
~trula la SOCIedad: los niilos aprenden 11conjugar sin saber regla alguna: en todos los
entronizacion de la razon, pues con él se pretende nada ménos que deducir
Idiomas ~y multitu~ de .reglas que ni si~uiera han sospechado los gram6ticos, y que sin
todos los conocimientos de principios á priari, no nace sino de una embargo sIrVen de direcclon al mas rudo discípulo en cuanto empieza d sentir el genio de la
intuician que nos representa la consecuencia como contenida en las lenguL Las manzanas siempre han deacendido h6cia el centro de la tierra, y 11pesar de esto
premisas, y no es en realidad sino la percepcion de que la proposicion fué des~ues de much~ aftos de estar cayendo, que vino 11reparar Newton que caian: fué
necesmo todo el gemo de Newton para observar una cosa tan lrivial. Parece que los enten-
menor es una proposicion idéntica á la mayor, aunque de ménos extension. dimientos comunes se familiarizan con los fen6menos naturales y no notan su existencia:
El método experimental, ¿qué es? El reconocimiento de que el raciocirúo se necesita una de esas grandes almas que parecen extranjeras entre las almas comunes,
es impotente para enseñado todo, y la restitucion de su importancia al para observar lo que estas no reparan. Bien sabido es que los extranjeros conocen mas los
detalles de una ciudad que los que viven en ella.
sentida (ntimo, que conoce sin comprender, 6 lo que es lo mismo, que Así sucede en todas las ciencias: los grlllU:hs descubrimientos de la EconoDÚa política, la
percibe los fen6menos sin poder darse cuenta de sus causas. libertlld de industria, la division del trabajo, eran sentidos. supuesto que eran p1'lIcticados,
ántes de ser reconocidos por Smith.
Si se niega el instinto. intelectual, 6 sea la existencia de esas ideas ó
Las Matemáticas, que son las ciencias exactas por excelencia, están basadas sobre verdades
sentimientos que sirven de primeros principios de todas nuestras ideas y intuitivas, y las verdades intuitivas son verdades que se sienten, pero que no se demuestran.
sentimientos, tendriamos tambien que negar el sentido camun, criterio el Razon tuvo Balmes para comParar nuestro entendimiento 11uno.de esos escritos hechos
mas necesario, porque es el de mas fácil uso para la generalidad de los con tintas simpl1ticas, que necesitan de la accion de un gas vivificador para dejar sus
caractéres: el gas vivificador de la inteligencia es la educacion.
hombres, y que no es IIlas que el resultado colectivo del instinto intelectual 8 El principio de certidumbre de Lamennais, que es el consentimiento comun se llama
generalmente principio del sentido comun; y esto no es exacto. El sentido comun ~ompren-
de. las verdades fundamentales, que mas bien se sienten que se comprenden: el consenti-
miento C017llUl abraza no solamente estas, sino tambien las verdades relativas 6 sean con-
cept~s d~l raciocinio, se funda en el sentido comun. Este podria dec~
Yo que era la
6 Artaud. conclenclQ de la human¡dad: el otro su razon: la conciencia se funda en principios eternos;
la razon, como facultad de raciocinar, crece segun la ilustraeion.

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Que al darle el Criador una inteligencia á la criatura privilegiada, ha ese grado de abatimiento ha llevado á nuestra alma el sistema mas superfi-
debido necesariamente ponerla en capacidad de ejercerla y desarrollada cial, el mas ciego y mezquino, el sistema de la utilidad!
para que no permaneciera estéril; y como esto no habria podido suceder Todas las acciones del hombre son dirigidas por el instinto del deber, 6
sin que EL mismo depositase en ella el génnen del pensamiento, 6 sea el sea por la idea, tal vez es mejor decir, por elsentimiento del órdentl• He
principio de actividad, l1Sícomo los astros habrian permanecido inm6vi- aquí el verdadero m6vil de nuestras acciones; no la idea de una felicidad
les, 6 hubieran formado un grupo compacto, si su Hacedor no les hubiera que la tradicion desmiente, que nuestra razon no comprende, que nuestros
impreso la fuerza de proyeccion, tendremos que admitir la necesidad de instintos rechazan. Cuando el hombre obra siguiendo otro impulso que el
ese instinto, que no es otra cosa que la revelacion, 6 sea ÍDStruccion dada del deber, siente luego el remordimiento; cuando el impulso que le mueve
por la misma naturaleza de las verdad~ fundamentales, indispensables es solo su propio interes, ántes que el remordimiento siente la vergüenza.
para entrar á pensar. Este mismo raciocinio puede hacerse respecto de los El idioma de la humanidad no llama moral ni buena una accion, sino cuan-
prinCipiOSfundamentales de nuestras acciones, y desde luego respecto del do es dictada por un motivo desinteresado, por un motivo que se coloca
. sentimiento de lo bueno y de lo malo que ha debido depositar el Criador en
nuestros corazones, para damos el primer impulso que nos conduzca hasta
la realizacion de nuestro destino. 11 Las acciones del hombre son determinadas por sus necesidades. Esta es una verdad de
Sin esto, ni la inteligencia hubiera podido pensar, ni el corazon amar: la que nadie duda.
Pero decir que el hombre obra por necesidad, es decir que pasa de lo imperfecto á lo que no
razon y la conciencia habrian pennanecido paralizadas, estériles.
lo es tanto; de lo que es á lo que tk~ ser. La necesidad es un vacío que se trata de llenar;
Concluyamos, pues, como ya lo hemos anunciado: la razon no se dife- una impeñeccion que se trata de colnplementar; una fuerza que impele al hombre hácia la
rencia de la revelacion sino en el 6rgano que nos sirve de intennedio para perfecciono La peñeccion es el complemento de lo que está incompleto; es el fm á que debe
hacemos oír la voz de Dios: la primera nos la comunica por medio del llegar un objeto, ó lo que es lo mismo, lo que este objeto tkbe ser. El 6rden es la correspon-
dencia de los medios con el fin; la tendencia á lo que tkbe ser.
entendimiento; la segunda por la voz de los enviados de la Divinidad. Solo Solo cuando el hombre procura satisfacer sus necesidades obra de acuerdo con su naturale-
cuando estos dos ecos están acordes, podemos creemos en posesion de la za: el que hace ménos de lo que debe, 6 deja sin satisfacer sus necesidades, deja incompleto
verdad9• el objeto de su creacion. El que excede sus necesidades, ó lo que es lo mismo, el que hace
mas de lo que tkbe hacer, de modo que se pasa del límite que tiene fijado por su naturaleza,
El hombre no es hombre sino por el ejercicio de su pensamiento: su se pone fuera del órden, no llena el vacío, sino lo hace rebosar; entónces léjos de Illarchar
pensamiento solo recibe la vida del fuego que le comunica LA FEIO• tiene que retroceder; y de aquí las reacciones del hombre y de la humanidad, que vienen á
Hemos entrado en esta dilucidacion que parece tan extraña del objeto ser siempre el resultado del sometimiento á necesidades de una sola especie, como lo vere-
mos despues.
de que tratamos, porque vamos á hablar de la teoría social, y creemos, Es tan necesaria la idea del6rclen, que la basa de nuestras facultades intelectuales, que es la
como lo hemos indicado ya, que su basa y reglas es LA MORAL; y desde memoria, si bien se lIlira. no es otra cosa que el 6rtkn en el entendimiento, 6 lo que es lo
luego hemos juzgado necesario demostrar que esta palabra tiene un signi- mismo, la comparecencia de todas las ideas que se corresponden. Cuando oimos el nombre
de rosa, vienen con la idea que él nos hace formar, la de flor, la de planta, la del color
ficado positivo. ¡Oh! ¡y que sea necesario demostrarle al hombre que es rosado, la del verde de las. hojas, la del perfume &c; &c. Cuando se nombra un tigre,se
algo mas que un bruto! ¡Pero hasta allá han llegado los extravíos de esa recuerda la idea de animal feroz, de tal color, que existe en tal parte &c. &C.
razon que se habia declarado por sí misma infalible y omnipotente! j Ha,sta El método inductivo consiste en establecer que una cosa tkbe suceder, porque otra ú otras
iguales han sucedido en ocasiones semejantes. Esto, si bien se observa, no es mas que la
necesidad del órden que mueve á toda la creacion.
La experiencia, que como dice el refran, es madre tk la ciencia, no es sino el mismo méto-
do inductivo, 6 sea el método de observacion en .grande escala; luego viene de la necesidad
9 «En la inteligencia del hombre no hay mas que unos restos de no sé qué fuego divino de delórden.
inteligencia y de espíritu.» _(Ciceron.) Ahora si se pregunta, por qué se encuentra en todo lo creado la necesidad del órden,se
10 «Si el sentimiento religioso es locura porque no se apoya en pruebas, es locura tambien podría tambien preguntar por qué tiene el hombre cuerpo y no espíritu puro, por qué tiene
el amor, delirio el entusiasmo, debilidad la simpatía, é insensatez el sacrificio» _(Benjamín inteligencia y no omniciencia &C. Los principios fundamentil1es no se comprenden, se sien-
Constanl) ten.

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fuera de la esfera de nuestra personalidad: nuestro propio interes desfigura Hasta ahora no hemos nombrado siquiera elderecho natural, porque
enteramente el carácter de la moralidad!2. ya lo hemos dicho; ántes de establecer las reglas que debe observar la
«La conciencia, dice Pascal, es el mejor libro de moral que poseemos, sociedad para con el hombre, es necesario fijar las que debe observar el
y el que con mas frecuencia debemos consultar.» «¡Conciencial concien- hombre para con la sociedad; lo que quiere decir;. ántes de hablar de los
cia! exclama J. J. Rousseau, instinto divino, voz celeste é inmortal,guia derechos es preciso dar por supuestos los deberes, pues no hay derechos
segura de un ser ignorante y limitado, pero inteligente y libre; juez infali- cuando no hay deberes que les correspondan. El derecho natural no es mas
ble!3 del bien y del mal, que haces al hombre semejante á Dios, tú eres la que una deduccion de la moral: es de derecho natural solamente aquello
que constituyes la excelencia de su naturaleza y la moralidad de sus accio- que no se opone al cumplimiento de los preceptos de la moral; ni se llama
nes. Sin tí, yo no siento en mí nada que me haga superior á las bestias, sino bueno (moral) un acto cuando tiene por objeto hacer valer un derecho,
el triste privilegio de extraviarme de error en error, con la ayuda de un sino cuando se propone el cumplimiento de un deber. Así pues, el derecho
entendimiento sin regla, y de una razon sin principio». natural debe definirse así: el conjunto de reglas que debe seguir el hombre
El Supremo Hacedor, al crear al hombre, como al crear á todos los para no contrariar elfin de los demas en solicitud del suyo propio.
demas seres, no ha podido destinarle á otro fin, que á aquel para el cual le Hemos dicho que los deberes del hombre son determinados por el fin
hace apto su naturaleza. Estudiando, pues, las condiciones de esta, es como de su naturaleza. En efecto, todo lo creado ha sido destinado á llenar algun
pueden hallarse las reglas que debe seguir el hombre para realizar el objeto fin, y este no puede ménos que ser determinado por la aptitud de cada ser;
de su creacion; y desde luego ellas le serán indicadas por las necesidades y pues la Sabiduría infinita ni puede crear cosa alguna sin objeto, ni señalar
facultades, é interpretadas por su conciencia y su razon, legítimos intér- ese objeto sin dar los medios' necesarios para conseguirlo. La creacion
pretes de toda verdad. Y aquí tenemos ya el origen de LA MORAL, que no es entera, siguiendo esta ley, no hace mas que cumplir el fin á que fué desti-
otra cosa que el conjunto de reglas que debe observar el hombre para cum- nada por el Supremo Hacedor. Solo el hombre tiene el privilegio de poder
plir el fin de su naturaleza, establecidas por Dios y promulgadas por la desviarse de su verdadero destino, y contrariar las miras de su Criador;
razono La cuestion, pues, de si existe la moral, equivale á averiguar si al porque solo él goza de esa sublime facultad, que.es la quemas semejante
crear Dios al hombre y dotarle con la libertad, se propuso algun objeto y le le hace á la Divinidad, puesto que le eleva hasta sobreponerle ásusanto
dio los medios necesarios para conseguirlo. Para responder negativamen- querer, EL LIBRE ALBEDRIO. Por eso es el único ser que necesita reglas que
te á esta cuestion es necesario negar la libertad del hombre, 6 la sabiduría determinen el uso de sus facultades; por eso el único capaz de
y el poder de Dios: en el primer caso el hombre deja de ser hombre; en el imputabilidad moral; por eso la necesidad de la sancion posterior á esta
segundo Dios deja de ser Dios!·. vida; por eso la necesidad de la religion.
Dos términos se presentan al hombre al fin de su carrera, entre los cua-
les tiene la libertad de escoger: el término que le señala la voluntad de su
12 La palabra moral viene de la latina mos, que significa costumbre, accion dirigida por el Hacedor; y el término que le señala su propia voluntad: buscando aquel,
pensamiento, , diferencia de Mbito, accion puramenle mecánica. En sentido abstracto se
llama accíon moral, la que se ejecuta en fuerza de una conviccion, Ó sea con buena fe; en
sentido concreto se llama moral, cuando la conviccion está acorde con la verdad.
13Tanto como infalible no, porque el espejo siempre debilita el original, el reflejo no puede se conoce la verdad, pero esto no depende de la voluntad: puesta en ejercicio nuestra activi-
lencr la fuerza de la luz directa. "LAs CONFBSIONES» de esle mismo autor prueban con sus dad flsica, se consigue ó no se consigue lo que nos proponemos, pero esto no depende de la
errores y su impudencia, que ni para ~l que era hombre de conciencia ilustrada fu~ infalible voluntad; así es e~ lo que se llama espccialmenle la parte moral, es decir, la que se refiere al
la conciencia natural. desarrollo colecbvo de nuestro ser; amando el órden se hace el bien odiÚldolo se hace el
14 LA MORAL podria definirsc diciendo que era la regla de la voluntad. En efecto, la esfera de mal; lo primero hace feliz, lo s~gundo desgraciado. La moral da, pue's, reglas para el desa-
la voluntad está limitada solamenle al principio de actividad que pone en ejercicio nuestras rrollo de t~ nuestra personalIdad, para lo que constituye propiamenle la vida del ser ino-
facultades: puestas ellas en ejercicio dan resultados necesarios; son como instrumentos; la ral, es decIr, del ser que no solo conoce la obra de Dios, sino que toma parte en ella, amando
mano que los maneja es la voluntad. Luego que. entra en uso la inleligencia, se conoce Ó no el bien y practicando la virtud; obrando en busca de sufin.

156 157
debe esperar el contentamiento y la satisfaccion de su Criador; siguiendo De' este modo el hombre parecia condenado á seguir siempt"é>una
este, su disgusto é indignacion. Aquel es el camino que señala la concien-
direccion que le desviaba de su propio destino, y que produciallDdes~
cia y aprueba la razon: este es el que señalan las pasiones, 6 sea la volun- llo parcial de su naturaleza, dejando incompleto el fIn de su CI'el19<.m,que
tad, sin consultar ni á la razon ni á la conciencia.
es un todo colectivo, en que se reunen la luz de la inteligencia.etfuegodel
Pero siendo el hombre un ser, que lleva en su frente una antorcha lumi- corazon y la fuerza del ~r físico. El Oriente producia aquellos prodi_
nosa que le da á conocer la verdad,. y en su corazon ese presentimiento de gios de una arquitectura gigantesca, que todavía no han podidoserexpli-
lo infInito que se llama el amor, y que le impele en el camino del bien; cados, ni aun despues de los grandes progresos que las mate~ti~~han
obrando solo segun los dictámenes de su voluntad, desoye el grito de la hecho en los últimos siglos. La Grecia alcanzaba un desarrollo intelCliCtUaI,
conciencia, cierra los ojos á la luz de la razon, y no hace mas que contrariar que parece haber agotado las fuerzas del pensamiento humano ••·RWna,
los instintos y los fmes de su naturaIeza 1'.
ayudada del patriotismo de sus ciudadanos, llevaba sus conquislas,lulsta
Por eso. el Catecismo de la doctrina cristiana. que en cada una de sus los confInes del mundo conocido. Y á pesar de todo esto, el hombre~iba
respuestas encierra las mas puras y profundas verdades de la filosofIa, en degradando, y apénas habia un pueblo en que se conservase una~~lla
un lenguaje, prodigio de sencillez y precision, á la pregunta: cuál es el del fuego del amor divino. Era el pueblo hebreo el único que comprendia
deber del hombre en esta vida. responde: buscar elfin último para que fué que el hombre era un ser destinado á la posesion de la herencia inm0rtal;.el
creado. He aquí la respuesta que da tambien la filosofía, porque ella es el único en que se tenia la verdadera idea de lo que es el desarrollo moraldel
mas sublime compendio de la moraJl6.
hombre, 610 que es lo mismo, del desarrollo del hombre de acuerdo con su
Admitido esto, como no puede ménos de serio por todos los que tienen verdadero fIn. •.
razon, de aq~ en adelante todo el problema de nuestra naturaleza queda Fué al oír la voz del Hijo de Dios, que decia á los hombres: «sed PER-
reducido á averiguar, para qué fIn fué creado el hombre. FECTOS como vuestro PADRE celestial es PERFECTO», que irgui6elhombre
Todos los extravíos de la humanidad han nacido de las falsas respuestas su frente, mir6 al cielo y se encontr6 sobre toda la creacion. Ent6ncescoDl'"
áesta pregunta. El viejo Oriente parecia dejar oír una voz que decia: «el prendió que su dignidad no consentia la humillacion ánte otro poder, que
hombre ha nacido para vejetarcomo una planta, mas bien, para rodar como .ante el poder de Dios: entónces comprendi6 que su verdadera patria eraIa
una piedra; sometido ciegamente al fataIismo, sin libertad ni conciencia»; patria celestial; que su destino no se limitaba á los goces de esta vida. y que
y el hombre era un ser embrutecido, sin mas ley que el antojo de su señor. para adquirir la herencia de la inmortalidad, debia miéntras durara su p~o
La Grecia. modifIcand9 esta misma idea, no hacia mas que cambiar la
por el mundo, unirse á las miras de su Criador, y cumplir asEsuvolunfad
fuente de la soberanía. y veia al hombre como nacido para mandar en la
en esta vida paradespues ir á gozarle en la otra. Esto es lo que enseña.el
plaza, y obedecer en el hogar: la voz de sus caudillos, las especulaciones Cristianismo; y la verdadera filosofía no enseña nada mas que esto. La
de sus fil6sofos, eran toda su moral. Roma crey6 que el mundo habia sido historia de la humanidad desde ent6nces acá, no ha sido otra cosa que la
creado para ser el patrimonio de sus ciudadanos: la ciudad eterna daba lucha del hombre que busca su verdadero destino con el hombre quepre-
leyes al mundo, el mundo obedecia á la ciudad eterna; esta era toda la tende separarle de él: la lucha del hombre que quiere desarrollar toda su
moral de Roma.
naturaleza con el hombre que solo quiere usar de una parte de ellal7•

15Inmo" '."-". ....


. a 1••••••,
de la razon, locura.propIamente, qUIere decll', acelon SID fin delenninado, aceion sin direccion

16 ~ teorfa de Arbems sobre ~ho natural, ó mas bien, sobre moral natural, que es lo
mejor
en esta que se conoce en esta matelia, no se funda en otro principio que en el que se contiene
respuesta. 17Por eso fué que dijimos que las reacciones del hombre y de la humanidad, no eran sino el
resultado del sometimiento' necesidades de una sola especie.

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Parece á veces que el hombre se cree destinado solo á blandir una espa- «Despues que Dios hizo el mundo encontró que todo estaba bueno; sin
da; y la guerra y el extenninio forman el cuadro de su historia: la virtud y embargo, faltaba algo, porque la naturaleza física, la tierra con sus gracias,
el honor consisten en el desprecio de la muerte. la inmensidad de los cielos con sus globos inflamados, que no eran sino
Creese mas despues que el hombre está destinado á esperar, y á vegetar letras mudas, aunque esplendentes del gran nombre de Jehová. Estas ma-
esperando hasta que llegue la hora de pasar á una vida mejor: sus investi- ravillas sin entendimiento, sin palabras, sin amor, no eran suficientes para
gaciones en el campo inmenso de la creacion se toman por usurpaciones; proclamar las glorias de su Autor: eran un templo vacío, un altar sinsacer-
el uso de su razon por rebeldía contra el querer de Dios; el pensamiento se dotes; por lo que fué necesario que Dios crease una inteligencia, ser supe-
ahoga en ei humo de hogueras alimentadas con carne humana; la virtud y rior que sintiese, pensase, amase, y que unida al mundo de los cuerpos se
el deber consisten en el silencio y la paralizacion del entendimiento. elevase á su origen lB».
y como si la humanidad conociendo todo lo que habia perdido, quisie- Fué el hombre el ser superior creado por Dios para que comprendiese,
se recuperar el tiempo que había pasado en la inaccion, se precipita hácia amase y le ayudase en la consecucion del objeto de la creacion, para lo
el extremo opuesto; declara la omnipotencia de la razon, y desde luego el cual le hizo á su imágen y semejanza. Dióle la inteligencia para conocerla
ostracismo de Dios; y la virtud y el deber quedan reducidas á la licencia y verdad, el corazon para amar el bien, la actividad y la fuerza para realizar
al desenfreno con que la criatura desprecia los mandatos de su Criador. El la virtud y acercarse á la perfeccion; y con tan nobles facultades ·le dejó el
hombre quedó vencido en esta lucha, y quedó vencido, ahogado en lagos poder de crear las ciencias que descubren los secretos de la naturaleza, las
de su propia sangre. bellas letras que revelan los IIlisterios del corazon, y las artes que compla-
Viendo nuestro siglo que es imposible arrebatarle á Dios el dominio de cen el gusto y embellecen la creacion.
su obra. resuelve olvidarse de él, y hacer creer al hombre que es una cria- El hombre, pues, debe procurar el desarrollo de todas sus facultades,
tura independiente de todo poder, una hechura sin hacedor. Para él no exis- para cumplir su destino' y obedecer á la voluntad de su Hacedor, 6n.ica
te mas que la materia, y el destino del hombre queda reducido á modificar- regla de acierto en su carrera, y que es la misma que se distingue con los
la para hacerla cada vez mas aplicable á sus goces. La historia del siglo XIX nombres de JUSTICIA ETERNA, ÓRDEN UNIVERSAL, PERFECCION INFINITA,
será la historia de los progresos de la industria como medio de producir LEY DE LA NATURALF2A.
riquezas, de la industria como medio de hacer gobiernos, de la industria Así como hemos deducido que el hombre tiene una ley que dirige SU
como medio de multiplicar las obras literarias, reducidas en su mayor par- desarrollo, dada por su mismo Hacedor, y revelada por la razon, observan-
te á variadas modificaciones del sensualismo. La virtud y el honor quedan, do al hombre; así tambien podremos hallar esa ley en todos sus pormeno-
pues, reducidos en el siglo XIX al amor de la materia, y compendiados en res, examinando sus relaciones con Dios, con sus semejantes y con la
una fórmula que se resuelve siempre en una estampa de oro. Solo las cues- creacion en general. Así se encuentra la religion, la igualdad, la propiedad
tiones económicas nenen hoy poder para conmover las naciones. &c., pues no es de este tratado examinar la ley natural en su desarrollo,
Por dicha de la humanidad, Dios no abandona nunca su obra; yen me- sino solo probar su necesidad y desde luego su existencia; porque lo que
dio del torbellino que agita las sociedades, reconocemos la mano de la nos interesa probar es que el hombre, cuando obra de acuerdo con su natu-
Providencia, que como que toca el corazon del hombre para recordarle raleza, no obra sino por DEBER; no obra sino en obediencia á la idea del
que no está en su plenitud; queá su destino le falta lamas noble parte, le ÓRDEN.
falta la parte que no tiene término, porque su término es LO INFINITO, por- He aquí el 6n.ico altar en cuyas aras es lícito al hombre hacer el sacrifi-
que su término es Dios. cio de su personalidad, porque es el altár del mismo Dios.
En todos esos sistemas inventados por el orgullo de la razon humana, el
hombre queda mutilado; la obra mas acabada de la creacion queda incom-
pleta.
18 Pro. Rafael M. Alvarado. sennon de 28 de Septiembre de 1854.

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El sacrificio del interes particular al bien general, que para algunos en- sus acciones, sin necesidad de salir de su esfera, para ir á solicitar qué
cierra todo el sistema de la sociedad, no es otra cosa que el absurdo é in- exigen de él los demas.
moral principio de la utilidad elevado á fuente de justicia; insulto descara- Es por medio de la conciencia y de la espontaneidad individual, que
do al Autor de la naturaleza, pues se le supone incapaz de conseguir el fm contribuye el hombre á la grande obra de la humanidad; que parece ser esa
de la creacion de otro modo que sacrificando á sus mismas criaturas; se le obra de rehabilitacion, que principi6 al salir el hombre del paraiso, y que
considera como un padre croel que sacrifica unos hijos al bien de los otros. no sabemos cuándo concluirá. Es esta obra de rehabilitacion la que conoce
El hombre tiené el deber de cumplir su destino, arrostrando para ello la fIlosofía con el nombre de perfectibilidad, aceptando el hecho pero sin
todos los males que le ameriacen, no porque esté obligado á sacrificarse al poder dar otra explicacion de tal misterio, que la que da el Cristianismo. Es
interes de ningun otro, ni aun al de todos los demas, supuesto que el amor esta obra de rehabilitacion la que constituye el plan entero de la vida de la
del prójimo debe ser el reflejo del amor de sí mismo, sino porque está humanidad, 'pero cuyos pasos, sobre todó en la parte moral, solo empiezan
obligado á cumplir su deber hasta sacrificarse á él si fuese preciso, 6 de á dejarse sentir á la venida de Jesucristo. Es esta obra de rehabilitacion la
otro modo, porque para llenar las miras del Supremo Director, tiene que que hace ver claramente la mano de la providencia en la historia ddgéne-
llenar hasta el fin el papel que le ha cabido en la sociedad. ro humano, porque ella se realiza no tanto por el hombre como á pesar del
Así el médico tiene que exponer su vida y correr á asistir á un apestado, hombre. Nada pueden sus extravíos para detenerla; mas bien parecen pro-
no por el bien público, sino porque ese es su destino: el bien público videnciales, tal vez no solo para hacer sentir la mano de Dios, sino tambien
exigiria mas bien que se dejasen morir uno 6 mas hombres insignificantes, para hacer ver todas las faces d~l error, y desprender cada vez mas alhom-
para salvar al hombre de ciencia, quizá un profesor emÚ1ente. bre de élllevándole hácia la vefdad. Las conquistas morales son imperece-
El juez debe permanecer sentado en su tribunal ántes que ceder á la deras. Cualesquiera que sean los evores en que incurra de aquí en adelante
amenaza que pretenda arrancllrle una sentencia injusta. El bien público la humanidad, no es probable, lo contrario es lo seguro, que vuelvaá repe-
por sí solo jamas conseguiria ese sacrificio, muchas veces perderia en él: tir los horrores de la inquisicion, ni á incurrir en los extravíos de la fIloso-
consíguelo solo la conciencia del deber. fía del siglo xvm, ni á tolerar la doctrina del derecho divino de los reyes,
El militar no tiene el deber de desnudar su espada para sostener una &c. La historia no se repite, se ha dicho como con indignacion, para dar
guerra injusta, aun cuando el interes público sufra quedando vencido en ese mentis á Vico.
ella; porque la justicia es la única ley á que tiene deber de someterse la Y he aquí la llave para juzgar esos grandes hechos que parecen impeler
conciencia. á la humani,dad á la realizacion de su destino.
El bien público que debiera llamarse el cumplimiento del fin social, no La rebelion de Lutero contribuy6 á la secularizacion de la inteligencia;
puede exigir ningun sacrificio que no sea impuesto por algun deber moral. , mas esta no era su consecuencia legítima; este era un paso que la humani-
De otro modo, el bien público no es mas que una divinidad ciega que dad estaba llamada á dar, Y cuya hora son6 al mismo tiempo que la hora de
solo sabe contar, y que por esto con una mano protege á los mas y con la la reforma; la que si hubiera sido desarrollada segun las miras de sus
otra sacrifica á los ménos; y la legislacion, que como dicen los publicistas promovedores, léjos de independizar el pensamiento no hubiera hecho
utilitarios, es el modo de hallar el bien del pueblo, y los medios de reali- mas que someterlo á la fuerza dei poder temporal. La independencia del
zarlo, viene á quedar mejor definida, como define Lamennais la falsa po- pensamiento fué la obra de la Providencia: la consecuencia legítima de la
lítica: lafuena dirigida por el intereso reforma fué la anarquía de la inteligencia, 6 mas bien, su rebelion contra
Ya lo hemos dicho: amando el bien y practicando la virtud, 6 sea, obe- una autoridad análoga: la consecuencia de la reforma fué primero el
deciendo al sentimiento del 6rden y á la idea del deber, es como realiza el deismo y luego el escepticismo.
hombre su fm y contribuye al fm de la humanidad. El YO es el centro del Encarg6se de continuar su obra la fIlosofía del siglo xvm, que crey6 no
mundo moral, yel YO tiene en sí mismo todo lo que no necesita para dirigir tener otra mision, que independizar al hombre del poder de Dios. Pues bien,

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la consecuencia inmediata de sus doctrinas fué la sangre que inundó el conveniencia: el yo es el centro del mundo moral, pero no un centro que
suelo de la Europa, los cadáveres que arrastraron sus rios para ir á deposi- produce sino un centro que absorbe. Y esta no es la idea que la razon y la
conciencia nos dan del bien moral.
tarIos en el mar. ¿Sabeis cuál fué el paso que le hizo dar á la humanidad, la
Bien, segun la naturaleza humana es el cumplimiento del deber; y des-
conquista imperecedera de la inteligencia? El reconocimiento de que sin
Dios no puede haber sociedad, y que ni los reyes ni los pueblos tienen de luego felicidad es la satisfaccion del alma, que nace del testimonio que
derecho á la soberanía, propiedad exclusiva de la JUSTICIA ETERNA. nos da nuestra conciencia de haber cumplido nuestro deber; por eso
La humanidad marcha á su destino, no por obra del hombre sino por Lamennais define la felicidad diciendo que es el reposo del órden, lo cual
obra de la Providencia. quiere decir, el descanso de nuestro espúitu cuando tiene la conciencia de
que está en la línea del órden. Ni se nos arguya con la definicion que dimos
y aquí tenemos la diferencia entre los deberes de naturaleza, y los de-
de la felici~d: aquel estado en que se encuentra nuestra alma cuando
beres de patriotismo. Los primeros son los deberes que impone al hombre
el Autor de su existencia para cumplir el fin de la creacion: los segundos AMA actualmente; pues tambien hicimos observar que este estado no era

son los que se impone él mismo en virtud de sus mezquinas miras, que le durable sino cuando se amaba el órden; y que todos los otros amores eran
hacen creer que el bien de la patria puede exigir alguna vez el sacrificio de transitorios; gotas de miel, que no hacen mas que aumentar la acritud y
los deberes del hombre. amargura de todas las pociones que no son mas dulces que la miel. El
El crímen no deja de ser crimen porque se proponga alcanzar un objeto estado habitual del hombre que no busca su verdadero destino, es el de
que se llama el bien público. El bien no es bien cuando no puede cansancio, el de fastidio: busca los placeres como se da un narcótico al que
conseguirse por medios legítimos. Ahí está la historia para que nos diga si sufre un dolor, para hacerIe olvidar la existencia.
los crímenes han producido nunca otra cosa que crímenes. Lo que conviene al hombre para su conservacion y perfeccion no siem-
Los hechos de Bruto, Ravaillac, Carlota Corday, son heróicas virtudes pre es el bien, ni produce la verdadera satisfaccion del alma: esto no suce-
para los que proclaman el bien público como regla de justicia; son grandes de con seguridad sino cuando es como cumplimiento de un deber.
crímenes para los que creen que el órden universal debe siempre antepo- Se creerá acaso que la distincion es de ninguna importancia, porque se
nerse á las situaciones de la sociedad, y que la razon de un hombre solo no funda solo en el motivo no en el resultado final. Pero no es así. Segun la
tiene derecho para desmentir á la razon de toda la humanidad. defmicion de Burlamaqui, no se ve la razon por qué un hombre no habría
Aquí tenemos ya la aparente contradiccion que hay entre la verdadera de poder derramar la sangre de otro hombre cuando así le conviniese para
moral y los sistemas de utilidad 6felicidad, que en realidad son idénticos, su conservacion y perfeccion; por qué un padre debilitado por los años no
pues el sentido usual de la palabra felicidad, es la satisfaccion de todos los habria de poder hacer á sus venas la trasfusion de la sangre de uno de sus
deseos, y no otro es el de la palabra utilidad. hijos robustos. Ni se diga que se habla de la conveniencia bien entendida
Si á la palabra felicidad se le diera su verdadera significacion, no habria porque tendremos entónces derecho para contestar, que bien entendida e~
como la entendemos nosotros.
diferencia alguna entre el verdadero sistema de moral y el de la felicidad.
Es cierto que el hombre obra en busca de la felicidad; pero ¿qué cosa es El hombre es una criatura destinada á cumplir un fin señalado por su
felicidad?: es la satisjaccion del alma que nace de la posesion de un bien, Autor, no es pues el derecho sino el deber de cumplirlo la legítima regla de
responde BurIamaqui; y bien ¿qué es?: todo lo que conviene al hombre, sus acciones. Ese es el sentido de lo moral, aceptado y confirmado por el
consentimiento de toda la humanidad.
contesta, para su conservacion, perfeccion y un placer racional. Esta es la
teoría del derecho no la del deber; es pues una teoría sin basa porque no Las consecuencias del sistema del derecho son fatales, así para la so-
hay derechos, cuando no tienen deberes en que apoyarse. Todo lo que con- ciedad que tiene entónces que ver en cada hombre un invasor de los dere-
viene al hombre para su conservacion y perfeccion es bueno y legítimo chos de los demas, supuesto que no tiene deberes que le contengan; como
segun esa teoría: el límite, pues, del derecho del hombre, es el límite de su para el mismo individuo que armado de derechos para luchar con sus se-

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mejantes, que están aunados con derechos iguales á los de él, tiene que modo sino segun su capricho; lo cual es absurdo hasta rayar en la impie-
implorar la omnipotencia del poder social, consecuencia legítima de ese dad. El hombre obra por deber, aunque por consecuencia de sus acciones
sistema. tuviera que experimentar algun sufrimiento: esto es lo que la humanidad
Por el contrario, la verdadera moral realiza el bien público, porque él llama moralidad, justicia, virtud. Por eso es que la sancion eficaz de la
no es otra cosa que el bien colectivo, formado por el bien de cada uno de moral solo se halla en la religion, porque es la sancion á que no se puede
los individuos, y economiza hasta lo infinito la accion social, que es en lo escapar, y que se presenta siempre allá en el término de nuestra carrera,
que consiste la libertad; porque convierte á cada individuo en centro de como un centinela que cuida de nuestra conductal9•
accion, pero de accion que produce bienes, no que los quita. Para probar esto no hay mas que examinar cómo se raciocina en las
No se nos diga tampoco que lo que se busca es la felicidad social; pues circunstancias dudosas. Supongamos que un hombre destituido de todo
ni es cierto que los hombres hayan sido criados para que unos sean felices recurso y c.argado de una numerosa familia, se encuentra una bolsa de
á costa de los otros, ni la felicidad social puede servir de criterio para la dinero, con el cual no solo podría remediar sus necesidades, sino tambien
moralidad de las acciones, puesto que ni aun los hombres de inteligencia formar una renta y descansar. Toma pues la bolsa; está seguro de que nadie
desarrollada están todavía de acuerdo sobre lo que constituye la felicidad le ha visto, pero siente una secreta pena al querer apropiársela, que no
de la sociedad. puede explicar: ocurre en consecuencia á uno de los partidarios de la utili-
La observacion de la naturaleza moral es la que enseña las leyes á que dad ó de la felicidad, y le consulta lo que hará en tan apurada situacion. Si
está sometida la naturaleza moral; como la observacion de la naturaleza le responde que su interes bien entendido está en solicitar el dueño, se
física es la que enseña las leyes á que está sometida la naturaleza física. El indignará creyendo que aquello es una burla, pues él sabe muy bien que su
hombre está dotado de nobles facultades susceptibles de aumento en su verdadero interes, su felicidad, están cifradas en apropiarse aquella bolsa.
desarrollo: el hombre debe, pues, ejercer y desarrollar sus facultades para Si se le dice que el interes ó la felicidad comun exige que restituya aquel
hacer cada vez más fácil el cumplimiento de su destino y el cumplimiento dinero á su legítimo dueño, le preguntará qué títulos tiene la tal felicidad
del destino de la humanidad. El [m del hombre es su perfeccion, y desde para sobreponerla á la suya, y volverá la espalda con sarcástica sonrisa.
luego la perfeccion de la especie; sin que tenga que consultar para nada su Pues bien, probad y decidle: vuestra conciencia os prohibe tomar lo ageno,
felicidad ni la felicidad de los demas, sino solo para reconocer la benevo- y aunque nadie os ha visto tomar esa bolsa, Dios que ve y juzga todo lo que
lencia infinita del Autor de la naturaleza, que pudiendo habemos hecho pasa en el mundo, se ofenderá del hurto que cometeis privando al legítimo
cumplir nuestro destino sin agregar el sentimiento del placer á la dueño del fruto de su trabajo: entónces veriais cómo una convulsion
satisfaccion de nuestras necesidades, lo hizo sin embargo de tal modo que involuntaria le haria soltar la bolsa, y os encargIDia de su restitucion por no
nos creemos árbitros y merecedores de sus gratuitos dones. Así, el hombre exponerse á ser vencido por tan fuerte tentacion.
al obedecer á su Criador, cree que obedece á su propia voluntad: miéntras Los que creen que el hombre no obra sino en busca de la felicidad,
mas se somete á las órdenes de su Dios, mas uso cree hacer de su libertad. mejor dicho, en busca del placer, dejan suponer que el hombre ha sido
Por esto fué que dijimos que el Cristianismo hacia posible la solucion del creado para ser feliz en esta vida, aunque su sistema está desmentido por
problema social, tal como lo habia planteado Juan Jacobo Rousseau, es
decir, quedando el hombre despues de sometido á la autoridad social tan
libre como lo era ántes, y obedeciéndose aparentemente solo á sí mismo.
y no se crea que reducimos la cuestion á cuestion de nombres: 19 Cuando decimos que la regla del hombre es el deber y no el placer, no queremos dar á
entender que el hombre contraríe su fin buscando el placer. No: al criar Dios las bellezas de
perfeccion por felicidad, felicidad por perfeccion; pues cuando se dice que la naturaleza, no fué sin duda para que pasasen desapercibidas; fué para el recreo y compla-
el hombre no obra sino por su felicidad, se da á entender, que si de sus cencia del ser que puede recrearse y complacerse en ellas. As! es que el hombre puede usar
acciones no resultara la felicidad, no tendría que obrar de este ó de aquel de todos los placeres de la vida, con tal que no sea de modo que dañen á su fm. Generalmen-
te no es el uso sino el abuso del placer lo que lo hace reprobable.

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doscientos mil millones de hombres que han habitado la tierra, sin que tes situaciones de la vida, que el que nace del reposo de la conciencia,
ninguno haya tenido otra felicidad duradera que la que nace de la producido por la conviccion de haber cumplido el deber. El médico que
resignacion y conformidad con la voluntad del Ser infinito, como prenda sale á media noche á ver un moribundo; el militar que marcha sobre las
segura de que se unirá con él eternamente. Por eso es que el Cristianismo bocas de fuego, &c., ¿lo harian así si fueran en busca del placer?
no promete otra felicidad que esa, y mas bien anuncia á sus discípulos y esto lo que prueba es que el fm del hombre no está en esta vida.
odios, persecuciones, cadenas, martirios. Agradezcamos la generosidad Suponer que el hombre ha sido creado para conseguir su felicidad en esta
de esa religion que no engaña con vanas promesas, y que sin embargo, es vida, es suponer que el hombre ha sido creado por un Ser débil 6 inclemen-
la única doctrina cuya práctica puede damos la tranquilidad del espíritu, te, supuesto que le ordena solicitar un objeto que jamas puede llegar á
verdadera felicidad que nos hace presentir la dicha eterna20• conseguir. El fm del hombre está mas allá de la tumba. Miéntras sigue su
El hombre no hace nada en que no vaya dirigido por la idea de la felici- carrera e~ este mundo, no puede hacer otra cosa que ejercer y desarrolJar
dad, dicen los utilitarios. El hombre no hace nada que deje á su alma satis- sus facultades, para contribuir á la grande obra de la creaci6n, obedecien-
fecha, sino obedeciendo al sentimiento del 6rden; cuando busca solo su do á las leyes eternas dadas por su mismo Hacedor.
interes siente primero la vergüenza y luego el remordimiento. Esto que Pero para cumplir este objeto necesita de la reunion con sus semejan-
decimos nosotros es lo que dice la observacion de la naturaleza. tes, tanto porque es el único medio de desarrollar sus facultades, como
El hombre satisface sus necesidades porque de eso le resulta el placer, porque es el modo de contribuir al desarrollo de los demas hombres, y
dicen ellos. Al hombre le resulta placer de satisfacer sus necesidades, deci- desde luego á la realizacion de su destino. Mas como no seria posible ni
mos nosotros; pero aun cuando no le resultase el placer siempre tendría necesario formar una sociedad que abrazase á todos los hombres que pue-
que satisfacerlas, si presta oido á la voz de su conciencia. No es exacto blan la tierra, divídense en diferentes grupos, cada uno de los cuales cum-
tampoco que el hombre tenga otro placer en muchas de las mas importan- ple su objeto por separado, conservando sin embargo todas las relaciones
que sean necesarias con los otros hombres. Dedúcese de esto, que la socie-
dad civil no tiene otro objeto que proporcionar á cada uno de los miembros
20 «Si limitamos nuestras esperanzas á esta vida. seremos los mas miserables de todos los
de que se compone el mas seguro y fácil medio de cumplir su fm. Pero el
hombres." Ep.1 ad Coro xv, 19. hombre tiene reglas dictadas por su misma naturaleza para buscar y conse-
Parécenos que el fenómeno que se ha querido explicar diciendo que el hombre obra siem- guir ese tID; reglas que no solo le dicen lo que puede sino lo que debe
pre en busca de su felicidad, no es otro que el que consiste en obrar siempre en obediencia
á un acto de la voluntad. Expliquémonos: el hombre siempre quiere lo que hace; y como
hacer, así es que aunque entre en sociedad, no puede renunciar á aquellas
hemos insinuado ya, el placer ó sea la felicidad consiste en el amor, ó sea en el ejercicio de reglas. La sociedad civil no tiene, pues, necesidad ni derecho de dictar
la facultad de querer; sfguese pues que el hombre no hace nada sino porque quiere, y desde otras leyes distintas de las leyes de la naturaleza humana; y el gobierno,
luego experimentando la satisfaccion de la voluntad, que es el placer, la felicidad. Si el
que es la autoridad encargada de llevar á cabo el objeto de la sociedad, no
hombre no quisiera mas que lo que pudiera hacer. seria siempre feliz; pero lo que sucede es
lo contrario, que siempre quiere mas de lo que puede, y por esto es que la única felicidad tiene otro fm que hacer cumplir aquellas leyes. He aquí pues probado lo
posible en esta vida es la que nace de la resignacion, ó sea de la conformidad con lo que se que asentamos al principiar este capítulo: el objeto de la sociedad civil es
pueda; luego el hombre que mas modera sus deseos, está mas cerca de conseguir esa felici-
dad; y las bienaventuranzas propuestas por nuestro Seiior Jesucristo. como modelos de
suplir las deficiencias de la moral; mejor dicho, la falta de respeto por
virtud en el sublime sermon de la montaiia, no tienen otro objeto que ese. Pero la parte de la conciencia individual á las leyes de la naturaleza.
resignacion no es posible sino esperando en cambio de la contencion de nuestros deseos Así es que la libertad civil, 6 sea el poder que tienen los miembros de la
transitorios, la satisfaccion del deseo infInito, ó sea la posesion de Dios.
sociedad de hacer todo lo que les permite su naturaleza, no solo es un
El dicho vulgar, nadie estti conforme con su suerte, es una verdad incontrovertible; pues el
corazon del hombre es como esas piedras que soportan las caidas del agua, que por duras derecho sagrado, es un deber, como deber, no puede ser renunciado. Los
que sean se van ahondando: el mas insensible corazon aumenta continuamente su capaci- hombres no tienen DERECHO sino DEBER de ser libres.
dad para el amor: lo que, al [m, viene á probar que el corazon del hombre no se satisface
sino con el amor de LO INFINITO.

168 169
La autoridad social, pues, no puede extenderse á mas que á lo absoluta- del sentido comun, y no otra cosa merece el que desprecia las luces de la
mente necesario para garantizar al hombre el libre cumplimiento de su razono
destino, 610 que es lo mismo, para garantizarle el respeto de sus derechos; La igualdad, que ha sido considerada como el mas sagrado derecho del
y desde luego el verdadero sistema social será aquel que proporciona LA hombre, ¿qué otra cosa es sino la libertad?
MAYOR SUMA DE GARANTIAS INDIVIDUALES21• Oigamos la deftnicion que de ella da el Diccionario mas ilustrado y
Preguntemos á todos los hombres que estén en el pleno ejercicio de su completo que conocemos: el derecho de todos los ciudadanos á ser some-
razon, qué es lo que esperan y desean de la asociacion; y no habrá uno solo tidos á unas mismas cargas, á ser admitidos á los mismos empleos, á ser
que no conteste: «garantías de mis derechos para poder hacer to~o lo que juzgados por los mismos tribunales y por las mismas leyes, cualquiera
quiera, con tal que no ofenda los derechos de los demas,» .es deCIr, LIBE~- que sea su dignidad, t{tulos Ó forrunti2• Pero mas sencillo seria decir: el
TAD. Pero si es libertad lo que se viene á buscar á la socIedad, ¿no sena respeto de los derechos del hombre, pues la verdadera igualdad consiste,
mejor permanecer fuera de ella? «Es cierto, contestaría; pero esa libe~d no en tener los unos lo mismo que tienen los otros, sino en tener cada uno
estaba á merced del mas fuerte: no podiamos usar de nuestros derechos sm todo lo que es suyo. Todo hombre tiene derecho á poseer todos los medios
que á cada paso encontrásemos obstáculos y estorbos de parte de ~uestros que la naturaleza ha puesto á su disposicion para realizar su fm; en esto
semejantes; así es que lo que pedimos á la sociedad no es proplam~nte consiste LA IGUALDAD; el mismo derecho tiene á usar de dichos medios,
libertad sino GARANIlAS para nuestra libertad; 6 sea la completa segundad en esto consiste LA LIBERTAD. He aquí la única diferencia que percibimos
de que podremos dedicamos al desarrollo de nuestra personalidad, al cum- entre la libertad y la igualdad; la misma que hay entre el uso y la posesion;
plimiento de nuestro destino, sin que la sociedad ni ninguno de nuestros mezquina seria la posesion que no nos proporcionara el uso, como lo seria
semejantes tenga que intervenir en nuestras acciones». el uso que no nos diera la posesion 6 la sea la propiedad.
Así pues, no es cierto lo que se ha hecho ya trivial á fuerza de ser repe- Lo que destruye la igualdad y desde luego la libertad, es el quitar á unos
tido; que al entrar el hombre en sociedad se desprenda de una parte de sus lo que se deja á otros; Y esto no porque los segundos tengan mas de lo que
derechos para conservar el resto; porque esa parte de que aparentemente deban tener, sino porque los primeros no tienen todo lo que legítimamente
se desprende no ha sido nunca suya, porque la libertad no es el derecho de les pertenece: la igualdad se consigue no quitando al que tiene, sino dando
hacer lo que se quiera, sino haciendo lo que se deba, no es el derecho de al que no tiene: es decir, no disminuyendo los derechos, la libertad de unos,
darle gusto á la voluntad, sino de obrar de acuerdo con nuestros deberes, y sino aumentando la de todos.
desde luego de acuerdo con los derechos de los demas. Todo lo que salga Así pues, el verdadero objeto de la sociedad es la garantía de la libertad.
de esa esfera, está fuera de la legítima esfera de la libertad, porque está Con un solo paso que dé mas allá, entra en el terreno de la usurpaci6n,
fuera de la razon; y un ser racional no debe jamas contrariar los dictáme- invade la esfera individual, contraría su propio fm.
nes de su razon, porque eso seria contrariar á su misma naturaleza. Esto Pero ¿cuál será la regla que deberá tener á la vista la sociedad para saber
seria tan cuerdo y legítimo como si teniendo una luz para dirigir nuestros cuándo está dentro y cuándo fuera del círculo de sus atribuciones? Ya lo
pasos, siguiésemos siempre una via contraria á la que nos señalase aquella hemos dicho: LA MORAL que enseña á los individuos lo que deben hacer,
luz: el que esto hiciese tendría títulos bastantes para ser declarado fuera enseña tambien á la sociedad lo que ellos le pueden exigir, es decir, los
derechos que debe concederles para el seguro cumplimiento de sus debe-
res, yent6nces toma el nombre de DERECHO NATURAL. Así pues, el c6digo
21 "La civilizacion será perfecta cuando el gobierno solo tenga que proteger á los ciudada-
nos, los cuales se emplearán por su propio impulso, en atender á que todas las necesidades de la sociedad debe ser demarcado por el código de la naturaleza, cuyo
sociales estén satisfechas»._(GonzaIo Moron). estudio debe hacerse en ese gran libro siempre abierto, donde se halla tra-
"Solo es bueno un gobierno cuando los poderes sociales se ejercen en beneficio del cuerpo
polCtico, y cuando en consecuencia de esto se halla bien garantizado el goce de los derechos
absolutos que el hombre recibe de la naturaleza.» _(El mismo autor.) 22 Bescherelle.

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zado el plan de vida de la humanidad, «por medio de la significacion gene- sonalidad, la vida de su ser, fuera de las lucubraciones de su pobre y falible
entendimiento. Basta saber lo que era el mundo ántes de la venida de Jesu-
ral y continua de todos sus actos, y la tendencia constante de su pensa-
miento 6 de sus instintos manifestada por sus costumbres23». Es allí donde cristo. y lo que ha sido despues cada vez que se ha apartado de su doctrina,
se encuentra la explicación del fin que se ha propuesto el Supremo Hace- para reconocer la imperfeccion de la razon humana, sobre todo en lo que
se refiere á la direccion del hombre en busca de su último fm. Todos estos
dor al ejercer el mas grande acto de su omnipotencia, la creacion del hom-
bre: es allí donde se encuentran atesoradas por medio de las conquistas sistemas de derecho natural fundados en la razon, no son mas que explica-
imperecederas de la inteligencia. las leyes que sigue el desarrollo de nues- ciones á priori de lo que se ha aprendido á posteriori; y la prueba de esto
es, que á pesar de los adelantos de nuestro siglo, aun no están acordes los
tro ser, divinamente compendiadas en el DECÁLOGO,que no es otra cosa
que la ley natural sacada del abismo á la que habian conducido los extra- filósofos sobre el verdadero principio de la legislacion; y los que mas han
víos de la razon humana, y puesta de manifiesto y fuera del alcance de adelantado, no han hecho otra cosa que desarrollar, usando del tecnicismo
nuestros errores por la palabra del mismo Dios. Allí se hallan en compen- de la filosofía. los principios que solo han aprendido en el Cristianismo.
dio todas las leyes que debe seguir el hombre para su desarrollo moral, y cuyo lenguaje' es siempre sencillo como la verdad, claro como la luz25• La
desde luego para el cumplimiento de su destino, y por esto todas las leyes razon humana, lo hemos dicho ya, no es mas que un eco de la voz divina,
que debe observar y hacer observar la sociedad para cumplir su objeto. y necesita la confmnacion de esa voz para poder estar cierta de la verdad26•
Allí está el conjunto de verdades que constituyen lo que se llama LAJUSTI-
CIAETERNA,LA RAZONINFALIBLE,EL ÓRDENUNIVERSAL,LA LEYDE LA
NATURALEZA, LA VERDADINFINITA. nes que aun están por nacer. Y no hay que esperar otra cosa, miéntras no se reconozca que
¡Sublime sencillez! que reduce la teoría del hombre y la teoría de la el hombre pert;enece por su espíritu á un órden superior al de las sociedades civiles, y I ue
las leyes que ngen su naturaleza moral, son otra cosa que la voluntad de los gobiernos, ya
sociedad á diez preceptos: estos á dos, y los dos á uno, LACARIDAD,6 sea estén formados por una ó por muchas. personas.
ELAMORORDENADO.Recuérdese, empero que esta unidad, sello infalible El termómetro de la civilizacion puede decirse, que son los soldados, en sentido inverso:
de la verdad. ha dado orígen en su desarrollo al mas sabio. «al mas antiguo mi~ntras haya un solo soldado en el mundo no debemos creer en la civilizacion. Y para
retirar los soldados es preciso llamar al servicio las conciencias, es decir, observar la moral
de los libros escrito en la mas antigua de las lenguas, y que no olvida ni al
~racticar la religion.
buey que trilla en la era, ni al asno que pace en el prad024». «Yo no sé por qué se quiere atribuir á los progresos de la filosofía la bella moral de
y de aquí podemos tomar una prueba mas de la absoluta necesidad que nuestros libros. Esta moral, sacada del Evangelio, era cristiana ántes de ser filos6fica.»--
(1.1. Rousseau.)
tiene el hombre de la revelacion para poner el desarrollo moral de su per-
«El siglo ~m no ~e ha conocido á ~í rnismo:.él ha maldecido al Cristianismo, y sin embar-
g~ es. s~ hIJO legítimo. Todas esas Ideas punficadas sobre un Dios y su providencia, esos
23 Lamartine. pnnCIPIOS.de humani~ad, de justicia universal, que ese siglo reformador ha aplicado á la
24 Fermin Toro. orgaruzaclo~ de la SOCiedad moderna, ¿de quién las habia heredado? De dos poderes que él
El tratado de la Santa Alianza celebrado en 1815 entre el emperador Alejandro, el rey de ha desconocido casi por igual: el Cristianismo primero, y la filosofía del siglo xVll.la filo-
Prusia y el emperador de Austria, no tenia otro objeto que señalar como norma de conducta s?fia de Desc~~ y de Leibnitz despues. Por extraño que parezca este resultado, es lo
para el gobierno de los pueblos la doctrina de la Sagrada Escritura, comprometiéndose por cierto que la rehglOn natural tal como el siglo xvm la ha concebido, la religion natural en
él los soberanos á no seguir otra inspiracion en sus acciones que la de la caridad evangélica. cuyo nombre ha combatido el Cristianismo y los sistemas filosóficos, esa religion natural
¡Qué lástima que tan bellas ideas hayan quedado reducidas á meras teorias! ~~ un producto del Cristianismo.»_(E. Saisset.)
Cualesquiera que sean los progresos que esté llamado á hacer el género humano, es . Como una prueba de la absoluta necesidad de la revelacion, citaremos el cap. n. parto
consolatorio y aun necesario para calmar las angustias de nuestro espíritu en su solicitud pnmera de la Democracia, por M. de TocquevilIe, dice así:
por un estado mejor, imaginar que está destinado á ser algo mejor gobernado de lo que lo ha «Las creencias dogmáticas son mas 6 ménos numerosas, segun los tiempos. Nacen de di-
sido hasta ahora. La dignidad de nuestra naturaleza no nos permite creer que el hombre versos .modos, y ~uizá mud~ de ~o~a y objeto; pero jamas puede lograrse que no haya
haya sido criado para vivir eternamente bajo el pupilaje degradante de gobiernos que no ~ncI~ dogmáticas, es deCir, opmlones que los hombres reciben en confianza y sin dis-
cuentan con otros medios de hacerse obedecer que los cadalsos, con otros apoyos para cutir. S. cada uno pretendiese formar por sí mismo sus opiniones, y buscar aisladamente la
sostenerse que los ejércitos permanentes, con otros recursos para vivir que impuestos rui- v~~ad en la senda a~ierta por él solo; no es probable que un gran número de hombres
vITuesen á tener las mismas creencias».
nosos que ahogan la produccion, y empréstitos desoladores que amenazan á las generacio

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Véase, pues, como el Cristianismo es la única doctrina cuyo conoci- derechos del individuo, á rodear su libertad con un muro indestructible
miento y práctica pueden enseñar á la sociedad el sistema capaz de darle la que impusiera respeto á los demas asociados y contuviera sus invasiones,
tranquilidad y el reposo que en ninguna otra encuentra. se constituye á sí misma en fin principal y casi único, se adueña de todos
Segun hemos establecido la teoría de la sociedad, síguese que la.libe~- los derechos y se arroga la facultad de irlos distribuyendo segun su volun-
tad del individuo estará en razon directa del respeto que su conCIenCIa tad, aunque siempre con parsimonia y con el pacto de reversion. De aquí el
tenga por la moral; y desde luego del conocimiento de sus derechos y prác- principio de la utilidad comun erigido en principio de legislacion, y desde
tica de sus deberes; y que la esfera de la autoridad social estará en razon luego la anulacion de la personalidad del individuo, la inferioridad de sus
inversa de ese mismo respeto, Ydesde luego que la legislacion moral está derechos siempre que se les supone estar en pugna con el pretendido bien
en constante relacion, ganando una lo que otra pierde, supliendo aquella público. Cómo si fuera posible que el Autor del universo hubiera dejado el
las deficiencias de esta . órden general en contradiccion con el fin de alguno de los seres que lo
.El grado de libertad de que pueden disfrutar los pueblos, está medido forman, ó á estos en mutua oposicion. Y lo mas temible es, que de ese
po: el uso que hagan de la moral! ¡El hombre no será perfectamente libre principio se deduce legítimamente la doctrina del despotismo, y que con él
miéntras la política y la moral no sean una misma cosa! es que se escudan los crímenes de todas las tiranías. Así es como se justifi-
y henos aquí arribados al mismo puerto á que seremos conducidos can las contribuciones excesivas para sostener guerras inicuas, ó para con-
cualquiera que sea la direccion que sigamos con tal que no sea la del error. tentar las pasiones de los gobernantes, 6 para levantar monumentos que
El Cristianismo es el CATECISMO DE LA LmERTAD; y por eso la única doc- conserven á la posteridad el recuerdo de un hombre que sacrificó á su
trina social cuya práctica puede cumplir la primera condición de un buen orgullo millares de víctimas~7: de aquí los crímenes políticos, que podrian
gobierno: LA MAYOR SUMA DE GARANTlAS INDIVIDUALES. defmirse: la intolerancia de los abusos de la tiran(a; y que no son mas que
Por no conocer estas verdades es que se ha extraviado la sociedad hasta hechos que se llaman actos de heroismo, si se logra el triunfo, crímenes si
contrariar su objeto. Destinada exclusivamente á servir de baluarte á los se sufre la derrota: porque en aquel y en este caso se supone siempre que es
el bien público el que ha triunfado, aunque haya sido á costa de los dere-
chos, y del que es fundamento de todos los otros, la vida de millares de
«No hay filósofo tan grande en el mundo, que no funde una multitud de creencias en la fe de hombres: de aquí la pena de muerte, ó sea el derecho de quitar la vida á un
otro. y que no suponga un número mayor de verdades que las que establece. Esto no solo es ser que Dios quiere conservar contra la voluntad de la sociedad; de aquí el
necesario sino conveniente. Un hombre que pretendiese examinarlo todo por sí mismo, no
tormento; de aquí todos los crímenes de que con tanta frecuencia se han
podria prestar bastante atencion á cada cosa: este tra~ajo tendria su espí~lu en una ag!tacion
perpetua que le impediria penetrar profundamente ~mguna verda~. y fijarse con sol~dez en
hecho reos los gobiernos.
ella. Su inteligencia seria independiente pero débIl. Es necesano que entre los dIversos La sociedad no ha sido formada para el bien del mayor número sino
objetos de las opiniones humanas. elija y adopte muchas creencias sin discutirlas, á fin de para el bien de todos: la sociedad no ha sido formada para que se encargue
profundizar mejor el pequeño número cuyo exámen se reserva. Es verdad que todo hombre
que recibe una opinion que otro ha emitido esclaviza su inteligencia, pero esta es una escla- de señalarle un fm al hombre, sino para garantizarle el cumplimiento del
vitud útil, que permite hacer buen uso de la libertad». que tiene señalado por la naturaleza: la sociedad no ha sido formada para
Ahora bien: si esta necesidad de aceptar opiniones ajenas es irremediable para los hombres
hacer feliz á nadie, porque ella no tiene poder para semejante cosa, sino
que tienen por ocupacion el ejercicio de su pensamiento, ¿qué será para esa prodigiosa
mayoría de la humanidad, que apénas tiene tiempo para reponer sus fuerzas corporales,
empleadas solamente en trabajos que no necesitan de mas inteligencia que la de una máqui-
na? Y en la necesidad de recibir opiniones impuestas por otros, ¿de quién deberemos acep-
tarlas con mas confianza, de los que nos hablan en nombre de un Dios á quien temen, 6 de 27 Oaro es que esto no se refiere á esas grandes obras nacionales emprendidas en algunas
los que nos hablan en nombre de nuestro interes, casi siempre contrario al suyo propio? ciudades de Europa para proporcionar trabajo á los pobres. Ellas serán magníficos monu-
«Yo no puedo concebir la prosperidad de un pueblo republicano, (ha dicho el granadino mentos de la limosna que esa sociedad impone á los ricos en favor de los pobres; y de la
Julio Arboleda), de un pueblo cuyos ciudadanos tengan todos partes en el Gobierno, si esos combinacion que hace del capital de aquellos y del trabajo de estos en favor del progreso de
ciudadanos no son irresistiblemente impelidos á la justicia por los preceptos de la fe ... » las artes, y del adelantamiento de las generaciones futuras.

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para dejar á los asociados en capacidad de buscar su felicidad segun las do su accion para ensanchar la de estos; disminuyendo la autoridad para
inspiraciones de su propia naturaleza. aumentar la libertad. Los gobiernos, en fm, como decia un orador inglés,
Esas funciones que se atribuye la sociedad, como necesarias para el no deben ponerse á la cabeza de los asociados para dirigirlos, deben mas
cumplimiento de su fin, á saber, la apertura de vias de comunicacion, los bien quedarse detras para advertirles sus extravíos.
estímulos para la inmigracion, la proteccion de las industrias, el fomento Así lo reconoce la doctrina del Cristianismo, segun la cual, la direccion
de la instruccion secundaria, &c., &c., son funciones de sociedades atrasa- de la sociedad debe ser determinada por la conciencia individual, y solo
das, de pueblos infantes. Las sociedades formadas por hombres verdade- contenida por la autoridad de los gobiernos cuando va errada. El Cristia-
ramente civilizados, deben limitar su accion como ya lo hemos dicho, á la nismo le dice á la sociedad: «¿Temes esa inmensa turba que no cuenta con
proteccion de los derechos individuales; dejando todo lo relativo al pro- bastantes títulos para poseer tu confianza? Pues yo salgo fiador de ella; tú
greso y mejora social á la accion del individuo, 6 de las asociaciones que la sojuZgas con una cadena al cuello, yo domeñaré su mismo corazon,
con tales y determinados fmes se formen. A proporcion que los hombres suéltala libremente, y esa muchedumbre que te hace temblar como mana-
adelanten en la carrera de la civilizacion, irá la autoridad social despren- da de bestias feroces, se convertirá en clase útil para sí y para tí misma».
diéndose de todas esas funciones; hasta que llegue el dia en que ya no se La sociedad que oye estas palabras, es la que puede soltar libremente al
abran caminos sino por empresas privadas: no se proteja ninguna industria individuo, sin que apénas tenga que darle otras instrucciones que estas:
por la nacion: no se promueva tampoco la inmigracion, pues ella va sin «Te reconozco como á hombre y como á ciudadano: desde ahora te asegu-
que se la vaya á buscar, cuando la marcha ordenada y progresista de la ro esos títulos: si deseas upa vida sosegada en el seno de tu familia, trabaja
sociedad le brinda mayores ventajas que las que encuentra en su patria; y y ahorra y nadie te arrebatará el fruto de tus sudores, ni limitará el uso de
porque la felicidad de los pueblos no consiste en el número de sus pobla- tus facultades; si codicias grandes riquezas, mira como las adquieren los
dores sino en la suma de bienestar distribuida entre ellos. otros, y despliega tú como ellos igual grado de actividad y de inteligencia;
Los Estados Unidos del Norte de ~érica que componen la sociedad si anhelas la gloria, si ambicionas los grandes puestos, los títulos brillan-
mas civilizada que cuenta la vida de la humanidad, están ahí para servir de tes, ahí están las ciencias y las armas; si tu familia te ha trasmitido un
prueba irrecusable en favor de estas verdades. nombre ilustre, podrás acrecentar su esplendor; cuando no, tú mismo po-
Así es que la única funcion que debiera conservar la sociedad, fuera de drás adquirírtelo28».
la seguridad interior y exterior, es el fomento de LA EDUCACION, la
moralizacion del hombre, es decir, la accion que tiene por objeto hacer
que los miembros que la forman sean hombres y no seres dotados de ins-
tintos ciegos y de pasiones indomables: funcion tanto mas necesaria, cuan-
to que es el modo mas eficaz y legítimo de cumplir su objeto, pues es así
como puede prevenir la violacion de los derechos individuales, y desde
luego logra conservarlos ilesos, sin necesidad de reparacion ni de sancion,
que vienen á ser la educacion por medio del rigor.
Pues bien, ni aun esta funcion sencilla y necesaria como es, puede ser
bien desempeñada por la sociedad como lo veremos mas adelante.
Los gobiernos, ya lo hemos dicho, son tutores encargados de cuidar de
los pueblos miéntras llegan á su mayoridad: su deber por consiguiente, es
procurar que llegue esta cuanto ántes. Miéntras tanto deben ir cediendo
todas aquellas facultades que sus pupilos pueden usar sin peligro; limitan- 28 Balmes.

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