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SUGERENCIAS PARA TRABAJAR CON ESTUDIANTES CON

DISCAPACIDAD AUDITIVA.

 Tener presente que la atención del alumno sordo es más fluctuante que la
de un oyente porque ha de realizar un esfuerzo continuo para interpretar los
mensajes y por tanto se fatiga más.

 Recordar que un alumno sordo con audífono o implante coclear no es como


un alumno oyente, en cuanto a la comprensión de contenidos. La lengua de
señas en el aula no garantiza la comprensión de los contenidos. Un alumno
usuario de lengua de señas puede tener las mismas dudas y lagunas que un
oyente.

 Utilizar enunciados interrogativos cerrados (SI/NO), para obtener respuestas


lingüísticas más inmediatas cuando lo creamos oportuno.

 Hacer accesibles los apuntes al alumno sordo teniendo en cuenta las


dificultades que se pueda encontrar a nivel de léxico (vocabulario) frases
hechas, estructuras complejas. Se puede anexar un glosario con imágenes.

 Recalcar de manera oral y por escrito en la pizarra las palabras clave de una
explicación, sobre todo si se trata de palabras nuevas de las distintas áreas
curriculares para ayudar al alumno sordo a situarse en el tema que se está
trabajando y ampliar su vocabulario.

 Realizar reuniones periódicas con los padres o tutores del alumno sordo
para compartir informaciones y estrategias comunes.

 Proporcionar al alumno sordo “tiempo extra” para interpretar la información


que le da el profesor, o que le proporcionará el intérprete. En muchas
ocasiones el intérprete debe emplear más tiempo para explicar una palabra
nueva que ha surgido durante la clase, es debido a este motivo que el
alumno sordo en ocasiones reaccionará más tarde a un chiste, a una
interpelación, etc.

 Utilizar pausas temporales para separar ideas distintas.


 Utilizar recursos visuales: mapas conceptuales, esquemas, dibujos, cuadros
sinópticos y posters, durante las explicaciones orales. En algunas ocasiones
el intérprete necesitará una pizarra propia que no interfiera con la pizarra
general, para escribir palabras difíciles o desconocidas para el alumno sordo.

 Fomentar actividades que faciliten la participación del alumno, potenciando


las actividades vivenciales que requieran observación, manipulación y
experimentación para proporcionar un aprendizaje significativo.

 Proporcionar al alumno sordo un resumen de las ideas principales


anticipadamente o con posterioridad a la explicación general.

 Escribir siempre en la pizarra aquella información esencial: las fechas de


exámenes, las fechas de entrega de un trabajo, los cambios de horarios, el
material necesario en una salida, las normas a seguir. Se debe intentar dar la
información por escrito para evitar los malentendidos y las lagunas,
facilitando la información.

 El profesor debe asegurar la comprensión de los enunciados por parte del


alumno, para ello será positivo preparar con anterioridad el léxico de la
evaluación con el docente de apoyo. El intérprete podrá traducir en lengua
de señas los enunciados de la evaluación para facilitar la comprensión de lo
que se pide.

 Optar por dar más tiempo al alumno sordo en la realización de una


evaluación escrita. Dicha adaptación metodológica responde a sus
necesidades específicas para acceder al significado del texto. Optar por
evaluaciones estructuradas (múltiple opción, de completamiento, etc.)

 En las evaluaciones escritas valorar más los aspectos de contenido y no


tanto los aspectos formales o el tipo de redacción. Para ello el profesor
tendrá que esforzarse y valorar la interpretación de los contenidos que ha
realizado el alumno y obviar algunos aspectos morfosintácticos o
gramaticales utilizados a la hora de redactar.

 Optar si el tema lo permite, por evaluaciones de respuestas cortas con


enunciados concisos. Este formato de evaluaciones favorece más la
capacidad de expresión de estos alumnos que los textos extensos.
 En los casos necesarios se podrá ofrecer al alumno sordo la utilización de
lengua de señas para ser evaluado, si su expresión escrita es muy dificultosa.

 Los contenidos evaluados serán los mismos que los evaluados en el grupo
clase. En este caso cambiará la modalidad lingüística, ya que el alumno
competente en lengua de señas será capaz de expresar de manera más clara
y completa en LS que en lengua escrita.

Romina Marabini
Prof. de Sordos y Terapeuta del Lenguaje
Lic. en Fonoaudiología