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Los Pueblos Indígenas, como parte de su desarrollo histórico, han elaborado su propio

pensamiento político. A lo largo de la historia desde el seno de cada cultura, en su relación con las
comunidades vecinas y en su relación con los diferentes niveles de gobierno del Estado, cada
pueblo construyó y modificó sus instituciones para poder atender su política interior (ejercicio del
poder dentro de cada comunidad) y su política exterior (formas de relacionarse con los actores y
poderes externos).

Para poder ubicar el pensamiento político de los pueblos indígenas encontramos dos fuentes:

1. La fuente principal del pensamiento político de los pueblos indígenas es, sin lugar a
dudas, la vida cotidiana de las comunidades, su cultura en acción, es decir, la vida
comunitaria. La principal institución política de los Pueblos Indígenas son las “Asambleas
Comunitarias”, lugar donde se discute y se toman las decisiones importantes, tanto para
los asuntos internos como para los externos. Es a través de estas Asambleas que los
“consejos de ancianos” trasmiten a las siguientes generaciones esa experiencia política de
cada comunidad y es ese conocimiento político acumulado lo que conforma el
pensamiento político indígena. Es de aquí, desde la comunidad misma, donde surge la
ideología indígena y es desde aquí desde donde hablan los representantes de esa
inteligencia indígena, los llamados “intelectuales orgánicos”.
2. La segunda fuente del actual pensamiento político de los Pueblos Indígenas la
podemos encontrar a través de las diferentes organizaciones políticas indígenas, las
cuales se expresan en foros, parlamentos, congresos, encuentros o movilizaciones por
medio de los manifiestos, mensajes, declaraciones, conclusiones y actas finales[1].

Con esta distinción del tipo de fuente del pensamiento político indígena podemos distinguir lo que
es la organización indígena de lo que sería una organización de indígenas con el fin de considerar
los riesgos de un a falsa representatividad:

 La organización indígena sería la estructura social propia de cada comunidad , formada por
sus sistemas políticos, sus sistemas de cargos, sus asambleas comunitarias, sus sistemas
normativos, sus formas de impartir justicia, sus sistemas de valores, etc, La cual carece de
personalidad jurídico para realizar convenios o firmar contratos por lo que muchas veces las
comunidades se ven impulsadas a constituir …

 La organización de indígenas, la que tiene como fin proyectarse por fuera de la comunidad,
adquirir recursos, elaborar proyectos productivos o culturales, vincularse con otros movimientos,
etc. Por lo que muchas veces para poder ser reconocida por los organismos estatales adquiere la
forma de asociación civil, asociaciones políticas, sociedades cooperativas, núcleos agrarios, etc. Lo
que les permite tener personalidad jurídica para realizar ciertos trámites que de otra manera no
podrían.

Ambas niveles de organización, una a nivel local-interna y la otra a nivel regional o nacional,
pueden ser complementarias, sin embargo, Francisco López Barcenas suele hacer una
advertencia: “Ambos tipos de organización no son excluyentes, pero se debe tener cuidado para
que siempre y en todo momento el eje de la autonomía recaiga en la primera y la otra le sirva de
apoyo, sin suplantarla.” (López: 2005: 121) Esta advertencia es pertinente si recordamos que este
tipo de organizaciones, legalmente constituidas, tienen que cumplir con ciertas reglas de operación
diseñadas por el Estado y que estas reglas suelen alegarse de las prácticas indígenas, por lo que
al regir sus actos a ellas son más susceptibles de ser aliados del Estado, el cual llega a
considerarlas como voceros y representantes de los Pueblos Indígenas, suplantando, de esta
manera, a las mismas comunidades.