Está en la página 1de 3

19139.- LEGAL JORGE s/homicidio simple. Int.4ta. 3/110. I.

-
///nos Aires, 17 de julio de 2002.
Y VISTOS: Y CONSIDERANDO:
La defensa interpuso recurso de apelación contra el pronunciamiento dictado a fs. 331
en cuanto en el punto primero decretó el procesamiento de Jorge Alberto Legal por
resultar prima facie autor penalmente responsable del delito de homicidio simple
agravado por su comisión mediante arma de fuego.-
El Dr. Alfredo Barbarosch dijo:
A través de la prueba testimonial, autopsia, vistas fotográficas, informes balístico,
médico y psicológico y demás elementos remanentes reunidos a la encuesta se
encuentra en principio acreditado que el 18 de mayo pasado, alrededor de la cero
hora, el imputado se encontraba en el dormitorio de su domicilio ubicado en Garibaldi
1.311 de esta capital y dio muerte a su concubina Cristina Esther Lezcano, quien se
hallaba a corta distancia mediante un disparo del revólver calibre 32 largo marca
Custer que el incusado tenía en su mano.- Lo que aparece puntualmente en discusión
en el sumario es determinar si el imputado ha obrado con el dolo requerido por la
figura discernida por el sr. juez de grado o si aquélla responde a un actuar negligente o
imprudente que amerita su inclusión en el delito de homicidio culposo como lo requiere
la defensa.- En puridad, en la hipótesis delictiva seleccionada por el sr. juez de grado
se impone verificar la existencia del móvil que haya eventualmente inclinado al autor a
condicionar su conducta.- En principio, las razones invocadas en el pronunciamiento,
no marcan un canal apto para su determinación. En efecto, los testigos no han dado
referencia alguna a un motivo de ofuscación o discusión repentina ni tampoco se
advierte que ambos hayan mantenido una relación de enemistad, de tensión o que se
trasunte una deteriorada relación de pareja.- No soslayan los suscriptos la particular
situación familiar del imputado con Marta Inés Lezcano -hermana de la víctima con la
que convive en la vivienda- con quien el nombrado lo liga una relación amorosa y que
fruto de esa unión tuvo descendencia; tampoco que el encausado profesaría el
umbandismo y su posible devoción con Gauchito Gil y San La Muerte, ya que los
extremos señ alados, al menos de momento, no aparecen vinculados al hecho
desencadenante.- Por otra parte, la existencia de un seguro de vida -de monto
aparentemente exiguo - con beneficiarios ajenos al encartado, tampoco surge como
motivo directo o indirecto del accionar enrostrado.- Así las cosas, merece focalizarse el
análisis de la cuestión traída a conocimiento en las alternativas que pueden inferirse
de lo ocurrido.- Aparece demostrado que Legal se encontraba inspeccionando el arma
en su habitación la que presentaba -según el experto (fs. 300)- varias deficiencias a
punto tal que según la opinión vertida era más factible que aquella se dispare en forma
accidental que intencional.- La coincidente versión de todas las personas que se
encontraban en la vivienda -que incluye la del incoado- es que aproximadamente una
hora antes del suceso, escucharon un disparo el que se realizó con el arma que
manipulaba el causante, impactando en una de las puertas de la finca. Sobre éste
aspecto, el imputado refirió que previo a ese episodio es que cargó el arma y que
aquél se produjo sin una actividad volitiva en ese sentido.- De la secuencia del
segundo disparo, sólo se cuenta con los descargos del encausado. Puntualmente dijo
que luego del episodio descripto, dejó el arma sobre la cama, con el tambor abierto y
con los proyectiles en su interior; se dirigió al lavadero donde la fallecida le habría
hecho alusión a que dejara el arma, haciendo caso omiso a la sugerencia. Que la
referida entró al dormitorio del incusado, y éste intentó guardar el revólver -el que tenía
el martillo hacia atrás- cerró el tambor, no escuchando el disparo que impactó en la
damnificada.- Corresponde analizar las posibles calificaciones.- 1) Dolo directo: La
exposición realizada no permite comprobar que el imputado haya querido el resultado
como meta de su acción o sea no podría endilgarse la concurrencia del conocimiento y
voluntad para ocasionar la muerte. A mayor abundamiento, existen indicios en la
investigación que inclusive la damnificada se constituía como un importante sostén o
respaldo económico del grupo familiar.- 2) Dolo indirecto: lo expuesto en el párrafo
anterior, al no trasuntarse la voluntad de disparar, es que se desatiende la posibilidad
de que la acción desemboque en una consecuencia necesaria en la producción del
resultado.- 3) Dolo eventual: es prever un resultado como posible. Presupuesta la falta
de intención (directa o de primer grado) homicida, para que el ejecutor de la muerte de
otra persona pueda imputársele ésta a título de homicidio simple es menester que
concurran los siguientes presupuestos: a) Previsionalidad de la muerte de la víctima:
sólo se requiere que el resultado pueda ocurrir, esto es, que la muerte de la víctima
según las circunstancias del caso aparezca como un hecho previsible entre varios
resultados diversos o alternativos.- b) Representación de la eventualidad de la muerte
por parte del autor: se requiere además que el autor se haya representado esa
probabilidad, que haya previsto el desenlace, es decir que haya previsto lo previsible.
Precisamente la responsabilidad bajo esta forma de dolo radica en que aunque el
autor no quiere matar, previo poder matar y mató. c) Asentimiento o indiferencia del
autor respecto de la probabilidad del resultado: no es menester que el autor acepte la
contingencia letal, en cuyo caso se trataría de un homicidio cometido con dolo
indirecto, bastando en cambio que no lo rechace.- La diferencia entre el dolo eventual
y la culpa consciente o con previsión radica en que en ésta, aunque también existe
representación del evento posible, el autor obra con la esperanza de que el mismo no
se produzca; en aquél, en cambio, la mente del autor se mueve dentro del ámbito de la
duda. En relación a ésta diferencia Varela, Bernardo C. Homicidio simple, Ediciones
Lerner, pag. 30/40 remarca que la esperanza de la no producción del resultado debe
ser fundada ya que para que la esperanza transforme la actitud imprudente en esta
forma de culpa, ella debe equivaler a la no previsión de que el delito se produzca- Por
su parte, Frias Caballero (L.L. doctrina 1.995 B-1430) tanto en el dolo eventual como
en la culpa consciente concurre el elemento intelectual o cognoscitivo, es decir, la
representación del resultado como posible o probable. Es por ello que debe acudirse al
elemento volitivo, esto es, a la toma de posición, actitud o acto interior del agente
frente a lo que se ha representado. Así únicamente habrá dolo eventual si el autor
acoge en su mente el resultado previsto o sea que lo acepta, consciente o ratifica; en
caso contrario, si no lo acepta, porque supone o espera que no se ha de producir,
actúa sólo con culpa con previsión o representación. Sobre este aspecto Zaffaroni,
Eugenio Raúl Derecho Penal -parte general- Ediar, 2.000 pag. 499, considera que
habrá dolo eventual cuando según el plan concreto del agente, la realización de un
tipo es reconocida como posible, sin que esa conclusión sea tomada como referencia
para la renuncia al proyecto de la acción, dejando a salvo que esa posibilidad se
corresponda con los datos de la realidad y éste extremo es lo que lo diferencia de la
culpa consciente en la que el autor confía que lo puede evitar. La mera apelación al
azar no lo excluye, es decir, la confianza en la evitación debe ser confirmada por datos
objetivos.- Retomando nuevamente los elementos con que se cuenta se concluye que
el imputado conocía que el revólver era defectuoso; sabía que se había disparado
pese a que ni siquiera lo había intentado y que luego de éste acontecimiento, lo dejó
cargado sobre la cama. Se hizo presente la víctima en el lugar -de quien ya había
recibido una advertencia de que dejara de manipular el arma- y no obstante ello -
obviamente en dirección a ésta- con el martillo hacia atrás, cerró el tambor -que tenía
en su interior proyectiles- y se disparó.- Así, valorado en la regla de la sana crítica se
desprende que de acuerdo a lo reseñado precedentemente: el autor se representó el
tipo como posible -puntualmente al conocer el arma defectuosa, porque había
pertenecido a la prefectura naval lo que le permite una mayor relación con el
armamento y debido a la experiencia ocurrida poco antes. Además, no adoptó recaudo
alguno para reducir o eliminar la posibilidad, ya que aparecería verificado que el autor
se representó ésta como probable y sin embargo asintió o al menos demostró
indiferencia frente a la lesión del bien jurídico.- La precedente reflexión es lo que
amerita homologar la hipótesis delictiva seleccionada ya que permite preliminarmente
desechar un posible obrar con culpa inconsciente -entendida cuando el autor no se
representó el peligro que es la consecuencia de la lesión del deber de cuidado que le
incumbía- o con culpa consciente o con representación en la que el sujeto activo se
representa el peligro pero valora falsamente la situación ya que imagina que el peligro
no se concretará en resultado.- En relación a la agravante, no resulta atingente al caso
analizado ya que no se advierte una conducta preordenada con la utilización del arma
que se encuentra insita en el artículo 41bis del código penal, más aún cuando se
verificó prima facie el delito de homicidio con dolo eventual.- El Dr. Carlos Elbert dijo:
Resulta sobreabundante efectuar una nueva descripción del hecho; pero debo disentir
en relación al encuadre legal y la agravante discernida precedentemente.- No se ha
colectado elemento de prueba alguno que permita presumir que la intención oculta del
prevenido haya sido quitarle la vida a la víctima.- A esta altura del sumario y bajo la

obrado con culpa con representación debido a que muy probablemente se representó
el peligro -debido al hecho que lo precedía y el conocimiento de las falencias que
presentaba el revólver- pero habría efectuado una falso análisis de la situación,
entendiendo que el disparo no se produciría en el resultado; en síntesis hubo
posibilidad de representación pero el imputado confió en que aquél no se iba a
producir, muy posiblemente debido a que valoró erróneamente su experiencia con las
armas, por haber pertenecido a una fuerza de seguridad.- Así las cosas, corresponde
arribar a la hipótesis delictiva sugerida por la defensa en función del artículo 84 del
código penal.- Además, considero que en el caso no es de aplicación la agravante del
artículo 41bis de la ley sustantiva, ya que, a mi criterio, no medió la intimidación o
violencia que prevé esa disposición, una interpretación teleológica y sistemática de la
norma indica que no es aplicable a los casos del art. 84 del C.P. y que la violencia y la
coacción deben referirse a los tipos dolosos.
El Dr. Mariano González Palazzo dijo:
El razonamiento efectuado por el Dr Barbarosch -en relación a que concurren las
circunstancias para considerar que Legal ha actuado con dolo eventual resulta
ajustado a derecho y debido a la doctrina en la que fundamenta su voto es que no
corresponde efectuar otro tipo de proyección al respecto.- También comparto la
apreciación de los colegas preopinantes en relación a la agravante, ya que en este
caso específico no amerita la atingencia de lo establecido en el artículo 41 bis de la ley
de fondo ya que la calificante obra para aquellos hechos en que se usan armas y no
para como el caso examinado que se comete el delito por tener un arma. Por lo
expuesto, con las reservas de casación y caso federal articulados por la defensa, se
RESUELVE:
I) Confirmar el auto de fs. 331 en cuanto en el punto primero decretó el procesamiento
de Jorge Alberto Legal con la aclaración que resulta prima facie autor del delito de
homicidio simple (arts. 79 del C.P. y. 306 del C.P.P.).- II) Tener presentes las reservas
de casación y caso federal articuladas por la defensa.-
Devuélvase, debiéndose practicarse en la instancia anterior las notificaciones de estilo,
sirviendo lo proveído de atenta de envío.-
ALFREDO BARBAROSCH
MARIANO GONZÁLEZ PALAZZO CARLOS ALBERTO ELBERT
(En disidencia parcial)
Ante mí:
JORGE ADOLFO LOPEZ
Secretario