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 MARXISTAS VS.

AUSTRÍACOS: El debate
sobre el cálculo económico
Los orígenes del debate se pueden trazar a una
sugerencia de Vilfredo Pareto de que, dado que la
determinación del estado de equilibrio
económico en un momento o economía
determinada se encuentra a través de la solución
de un sistema de ecuaciones simultáneas, existe
la posibilidad teórica de que una economía
socialista o colectivista calcule esta solución y
alcance así idéntico resultado que un sistema de mercados. (ver Ley de Walras y tâtonnement walrasiano)

El punto de arranque del debate es un artículo de Ludwig von Mises de 1920, en el que negaba
categóricamente la posibilidad de cálculo económico racional en un sistema económico socialista.
Específicamente, von Mises argumentaba que en una economía puramente socialista no se puede fijar
el precio de los "bienes de capital" de forma eficiente para cumplir con el propósito del cálculo económico.
El argumento principal es que el socialismo busca eliminar el mercado, y, sin mercado, no puede haber una
base racional para la asignación de recursos, específicamente, para la creación e intercambio de bienes de
capital. Según von Mises, no habría en ese caso una razón económica para decidir cuales y cuántos bienes
de capital se producirían, a quién se asignarían ni a cambio de qué, es decir, supuestamente no podría haber
cálculo económico. Además von Mises argumentaba que el mecanismo de formación de precios sólo era
posible mediante las relaciones de intercambio de bienes producidos sobre la base de un régimen de
libre oferta y demanda, lo cual implica además la propiedad privada del capital.

Más tarde el economista rumano Abba Lerner y el polaco Oskar Lange argumentaron que era posible
construir explícitamente un modelo en que existía formación de precios sin mercado, y en el que de hecho
podía alcanzarse la misma asignación eficiente de libre mercado sin necesidad de mecanismos de formación
de precios. Esa contra argumentación estimuló fuertemente el debate, y si bien no ha sido la crítica más
afortunada, es considerada generalmente como la más conocida.

El principal problema que plantea Mises es la imposibilidad del órgano de planificación central para hacerse
con la información necesaria para coordinar a la sociedad. En concreto, esta información es subjetiva,
dispersa, práctica y no articulable, por lo que no puede transferirse de ninguna forma al órgano central;
además, explica Mises que la misma intervención del Estado (en particular aboliendo la propiedad privada
de los medios de producción, y la agresión institucional al libre ejercicio de la función empresarial) destruye
tanto la información que se va creando como los mecanismos a través de los cuales se transmite a lo largo
de la sociedad (precios de mercado).
 ECONOMÍA Y FELICIDAD: ¿Seríamos más
felices siendo más ricos?
En 1974, con el trabajo pionero del economista Richard Easterlin —y con el surgimiento de la paradoja que
lleva su nombre—, que la disciplina económica se interesa por investigar acerca de la felicidad de las
personas. La Paradoja de Easterlin afirma que el
crecimiento económico —el aumento
generalizado del ingreso y la abundancia de
productos— no viene acompañado de un
aumento de la felicidad de las personas. La
investigación de la felicidad ha crecido
exponencialmente durante las últimas 3
décadas, obligando a los economistas a recurrir
al conocimiento generado en disciplinas
cercanas, como la psicología, la sociología y la neurología. La investigación ha sido tan numerosa que hoy es
posible hablar de una economía de la felicidad; donde los economistas, muchas veces desbordando las
fronteras tradicionales de su disciplina, buscan entender y explicar qué factores y políticas públicas son
relevantes para la felicidad humana.

En su surgimiento la economía de la felicidad tuvo que demostrar su solidez conceptual, así como abordar
temas metodológicos asociados a la medición de la felicidad. Hoy es claro que la felicidad no es un constructo
de académicos sino una vivencia de los seres humanos. La felicidad se concibe como el conjunto de
experiencias de bienestar (afectivas, evaluativas y sensoriales) que los seres humanos viven cotidianamente
y que les permite hacer una apreciación global de sus vidas con frases como: “estoy a gusto conmigo mismo”,
”estoy satisfecho con mi vida”, o ”soy feliz”. Debido a que la felicidad es experimentada por las personas, se
acepta que cada persona tiene la autoridad para juzgar su vida y que, en consecuencia, la mejor forma de
conocer la felicidad de alguien es mediante la pregunta directa. Sería no solo un error sino también un gran
riesgo dejar que, al igual que sucede con la pobreza, sean los académicos y funcionarios públicos los que
digan quienes son felices y quienes no.

La economía de la felicidad se basa entonces en una concepción de felicidad como vivencia, y la investigación
se hace a partir del reporte que las personas hacen de su situación, por lo general respondiendo a preguntas
acerca de su satisfacción de vida. Es claro que la felicidad se puede medir, pero para ello hay que preguntarle
a quien la experimenta. Hoy varias oficinas nacionales de estadística siguen esta metodología de medición
de la felicidad y la información puede ser utilizada para realizar investigación acerca de las causas de la
felicidad y acerca de las oportunidades de acción para contribuir a tener sociedades donde la gente sea feliz.
 EL LADO OSCURO DEL TPP: Peligros y
riesgos del Acuerdo Transpacífico
El TPP es sin duda el tratado comercial más
importante en lo que va de nuestro siglo ya que
abarca a países que representan alrededor del 40%
del PIB mundial. Pero no se trata de un acuerdo
meramente comercial sino que tiene serias
implicancias en otras áreas como soberanía nacional,
empleo, patentes, acceso a medicamentos, derechos
de autor, privacidad, uso de Internet, etc. Todo esto,
de consolidarse la firma del Acuerdo, afectará de
modo significativo la vida de las personas de los
países implicados: Perú, Chile, México, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Vietnam,
Singapur, Brunei y Malasia. Y hacia un camino similar se está llevando a demás países de Latinoamérica
(Colombia, Costa Rica, etc.) y a la Unión Europea con tratados como el TISA y el TTIP. Por tanto, se comparte
esta conferencia dada en la Universidad Agraria La Molina, la más relevante del Perú en su rubro, a modo
de advertencia sobre estos peligros. El video incluye el intercambio entre el ponente crítico del TPP (mi
persona) y el ponente a favor del mismo, Javier Rosas, quien es Director General de Estudios Económicos
del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú desde 2002. Dada la crucial importancia del tema y
que “aún hay tiempo para actuar

 MONETARISTAS VS. KEYNESIANOS: ¿Cuál


es la mejor visión de la macroeconomía?
Intervención del Estado, política fiscal, política monetaria, desempleo, inflación, función de consumo…
todos esos son temas en que discrepan monetaristas y keynesianos, siendo que el debate entre ellos ha
estimulado varios de los avances en la teoría macroeconómica del siglo XX. Comparto, en ese contexto, el
video del conversatorio que al respecto organicé con mis estudiantes de “Macroeconomía” de la
Universidad Nacional Agraria La Molina. Se formaron grupos para defender cada una de estas dos visiones
de la macroeconomía, pasando yo a dar mis comentarios luego de cada intervención
KEYNESIANOS

Keynes sostiene que los componentes de los ingresos nacionales son el consumo, la inversión y los gastos
del gobierno.

La teoría Keynesiana se basa en el desempleo, ya que Keynes considera que este ocasiona a la sociedad
tanto un costo económico como social; El costo económico corresponde a todo lo que se deja de producir
y que será imposible de recuperar, esto no solo incluye los bienes que se pierden por no producirlos sino
también una cierta degradación del capital humano, que resulta de la pérdida de destrezas y habilidades.

Por otro lado, el costo social abarca la pobreza y


miseria humana las privaciones e inquietud social
y política que implica el desempleo en grandes
escalas.

La teoría Keynesiana propone una fuerte


intervención del Estado a través del gasto publico,
y de políticas monetarias y de esa manera
incrementar la producción y generar empleo;
propone la combinación y conjunción de un
crecimiento económico ilimitado, y una
redistribución de las riquezas. Keynes habla acerca
de la demanda de consumo la cual depende del
ingreso. Por eso cuando los ingresos son bajos
existe cierta demanda de consumo, lo cual se llama “consumo autónomo” ya que incluso el que no tiene
nada tiene que consumir algo para sobrevivir. A partir de ahí, cuanto mayor sea el ingreso, mayor será el
consumo; la función de consumo es creciente con el ingreso.

La teoría Keynesiana habla de una distribución de riqueza; porque esto va a permitir que el consumo
aumente y esto afecta positivamente a la demanda efectiva, la oferta y hay mas empleo.

MONETARISTAS

Defienden un mercado altamente competitivo

Para los monetaristas su preocupación máxima es la inflación; Friedman plantea que es un problema
estrictamente monetario.

La inflación se presenta porque hay más dinero en circulación del que debería haber de acuerdo a la reserva
del Banco Central y a la actividad económica en general.

Para los Monetaristas la intervención del Estado debía ser baja, ya que ellos consideraban que este solo
debía intervenir para controlar la moneda circulante y el déficit publico (es cuando un Gobierno gasta mas
dinero del que recauda para impuestos); porque para los Monetaristas el Estado no le da adecuado manejo
a la Economía.

Los Monetaristas sostienen que se debe eliminar el déficit público y evitar con una buena legislación, a los
monopolios, oligopolios y sindicatos, ya que estos interfieren en el funcionamiento del mercado del trabajo
(que debe ser libre y sin intervención estatal).
BIBLIOGRAFIA:
 http://danteaurbina.com/
 https://www.youtube.com/channel/UCCwVI
DA-8wV4D_GpYNVecrg

CONCLUSIONES
 Un descarnado y revelador análisis que deja sin base a la teoría económica imperante
refutando sólidamente sus diez principales mitos constituyéndose así en una nueva plataforma
para repensar la economía hacia mejores horizontes. Imprescindible no solo para estudiantes,
docentes y profesionales de Economía y disciplinas afines (Administración, Marketing,
Negocios Internacionales, Sociología, Psicología, Historia, Derecho, Ciencias Políticas,
Antropología) sino también para Empresarios, Directores y Ejecutivos de empresas que
verdaderamente busquen ser competitivos en un contexto socio-económico real y, sobre todo,
para Gobernantes y Funcionarios de Estado con verdadera vocación y responsabilidad social.
Este libro, con una prosa amena y entendible pero teniendo siempre la virtud de la profundidad
intelectual, va desde aspectos tan específicos como la psicología del consumidor hasta
cuestiones tan generales como la estructura de la globalización. Todo ello, es seguro,
revolucionará tu visión de la economía privilegiando la “primacía de la realidad”.