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Prof.

Germán Gómez Orfanel 1


Capítulo 4: Reparación de los
derechos esenciales del ser humano

1. Los rasgos fundamentales de la reparación.


1.1. Etimología de reparación.
1.2. Concepto de la categoría de reparación.
1.3. Naturaleza jurídica de la reparación.
1.4. Las formas de reparación.
2. Clasificación.
2.1. El daño material.
2.2. El daño inmaterial.
2.3. Otras formas de reparación.
2.4. Las costas, honorarios y gastos.
2.4.1. Reglamento de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos sobre el fondo de asistencia legal del Sistema
Interamericano de Derechos Humanos.

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1. Los rasgos fundamentales de la reparación

1.1. Etimología de reparación


En el sentido literal del término el Diccionario de la Real
Academia Española, reparación viene del latín reparatio, -
onis, el significado dado en su 1º acepción se aproxima al
estudio, señala «desagravio, satisfacción completa de una
ofensa, daño o injuria».

Asimismo, deriva de reparar del latín reparare, tiene


diferentes significados, en su 2º acepción «enmendar,
corregir o remediar»; en la 3º acepción “desagraviar,
satisfacer al ofendido” y por último en su 6º acepción
«remediar o precaver un daño o perjuicio».
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Dentro del ámbito etimológico, es una aproximación
general y común, que nos dirige tales sentidos y
acepciones, ya que el significado de la misma, lleva a
múltiples significados, dependiendo del uso que se
pretende utilizar, pues no es fácil es complejo por su uso
amplio en el Derecho y en las demás ramas del ámbito
jurídico.

En materia constitucional:
Art. 113 numeral I de la CPE de Bol.: «La vulneración de los derechos
concede a las víctimas el derecho a la indemnización, reparación y
resarcimiento de daños y perjuicios en forma oportuna».

Art. 39 (Responsabilidad y repetición) del CPCo de Bol. «(…) monto a


indemnizar por daños y perjuicios (…)»
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1.2. Concepto de la categoría de reparación

Theo Van Boven


«Es por las violaciones de los DD.HH. tiene el propósito de aliviar
el sufrimiento de las víctimas y hacer justicia mediante la
eliminación o corrección, en lo posible, de las consecuencias de
los actos ilícitos y la adopción de medidas preventivas y
disuasorias respecto de las violaciones.
La reparación debe responder a las necesidades y los deseos de
las víctimas. Será proporcional a la gravedad de las violaciones y
los daños resultantes e incluirá la restitución, la indemnización, la
rehabilitación, la satisfacción y las garantías de no repetición».

En Europa: denominada «satisfacción equitativa»

En América: denominada «justa indemnización» (o reparaciones)


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1.3. Naturaleza jurídica de la reparación

1º Los Estados tienen el deber de aliviar el sufrimiento de las


víctimas, tanto individual y colectivamente (derechos de los
pueblos indígenas) resultante de las lesiones a los DD.HH. en el D
interno.

2º Hacer justicia mediante la eliminación o corrección de los actos


ilícitos, los Estados al lesionar los DD.HH., a través de sus
órganos o agentes.

3º La adopción de medidas preventivas y disuasorias respecto a


las violaciones, el Estado al obligarse a asumir convenios
internacionales relativo a los DD.HH.

4º Proporcionalidad a la gravedad de la lesión y los daños


resultantes.
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CADH
Art. 63
1. Cuando decida que hubo violación de un derecho
o libertad protegidos en esta Convención, la Corte
dispondrá que se garantice al lesionado en el goce
de su derecho o libertad conculcados. Dispondrá
asimismo, si ello fuera procedente, que se reparen
las consecuencias de la medida o situación que ha
configurado la vulneración de esos derechos y el
pago de una justa indemnización a la parte
lesionada.
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1.4. Las formas de reparación
1º La “restitución” tendrá por objeto restablecer, en lo posible, la situación
en que se hallaba la víctima antes de las violaciones de los DD.HH. Entre
otras cosas, se debe restaurar la libertad, la ciudadanía o la residencia, el
empleo o los bienes.

2º La “indemnización” se proporcionará en relación con los daños resultantes de


violaciones de los DD.HH. que puedan evaluarse económicamente, como los
siguientes:
 Daños físicos o mentales;
 Dolor y sufrimiento físico o psicológico;
 Pérdida de oportunidades, incluida la posibilidad de realizar estudios;
 Pérdida de ingresos y de la capacidad de ganarse la vida;
 Gastos médicos y otros gastos razonables para la rehabilitación;
 Daños a los bienes o comercios, incluido el lucro cesante;
 Daños a la reputación o la dignidad; y
 Gastos y honorarios razonables de asistencia letrada o de expertos para
interponer un recurso.
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3º La “rehabilitación” incluirá la atención y los servicios jurídicos, médicos,
psicológicos y de otra índole, así como medidas para establecer la dignidad y la
reputación de las víctimas.

4º La “satisfacción y las garantías de no repetición” incluirán ellas:


 La cesación de las violaciones aún existentes;
 La verificación de los hechos y la revelación completa y pública de la verdad;
 Un fallo declaratorio a favor de la víctima;
 Una disculpa, incluido el reconocimiento público de los hechos y la aceptación
de la responsabilidad;
 El enjuiciamiento de las personas a quienes se considere responsables de la
violaciones.
 La celebración de conmemoraciones y homenajes a las víctimas;
 La inclusión de datos exactos sobre la violaciones de los DD.HH. en los
planes de estudios y el material didáctico;
 La prevención de una repetición de las violaciones del modo siguiente:
Sometimiento a las fuerzas militares y de seguridad a un control efectivo de la
autoridad civil.
 Limitando las competencias de los tribunales militares;
 Reforzando la independencia del poder judicial;
 Protegiendo a los abogados y a quienes trabajan en pro de los DD.HH.; etc.
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2. Clasificación
El daño material (daño emergente, lucro
cesante y el daño familiar),
El daño inmaterial (daño moral),
Otras formas de reparaciones,
Costas y otros gastos.

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2.1. El daño material
El cual supone la pérdida o detrimento de los ingresos de
las víctimas, los gastos efectuados con motivo de los
hechos y las consecuencias de carácter pecuniario que
tengan un nexo causal con los hechos del caso sub judice
(pendiente de resolución judicial), para lo cual fijará un
monto indemnizatorio que busque compensar las
consecuencias patrimoniales de las violaciones que han
sido declaradas en la sentencia de fondo. [SCIDH de
reparaciones, “caso Trujillo Oroza c/ Bolivia”, de 27 de febrero de 2002, párr.
65.]
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Cálculo de la indemnización por el
daño material

Para el cálculo de la indemnización por el daño material sufrido por los


familiares de víctimas, la Corte ha decidido que la cantidad que debe ser
tomada en cuenta es la que colocada al interés a una tasa nominal produzca
mensualmente la suma de los ingresos que pudiesen haber recibido de las
víctimas durante la vida probable de éstas. Sobre este particular ha dicho la
Corte que el daño material se refiere al «valor presente de una renta de sus
ingresos mensuales durante el resto de la vida probable, naturalmente es
inferior a la suma simple de sus ingresos.
La suma así obtenida corresponde a la indemnización al momento de la muerte
y en vista que dicha indemnización se pagará varios años después, deben
sumársele los intereses que han dejado de percibir para obtener así la
indemnización que corresponde». [SCIDH de reparaciones, “caso Neira Alegría
y otros c/ Perú”, de 19 de septiembre de 1996, párr. 46; y SCIDH de
reparaciones, “Caballero Delgado y Santana c/ Colombia”, de 29 de enero de
1997, párr. 39.]
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Además, la Corte toma en cuenta las pruebas reunidas en el asunto, la
jurisprudencia del propio Tribunal y los argumentos de la Comisión, de
los representantes de la víctima y sus familiares, y del Estado.

En el “caso Masacre Plan Sánchez”, la Corte pondero el daño material,


teniendo en cuenta, en primer lugar, tres elementos: las pruebas
reunidas en el caso concreto; la jurisprudencia de la propia Corte; y los
alegatos presentados por la Comisión, los representantes y el Estado.
En segundo término, con referencia a lo anterior, tuvo en cuenta, las
circunstancias del caso concreto, y la existencia de un fundamento
suficiente para presumir un perjuicio y por último, fija en equidad el
monto por el concepto materia [SCIDH de reparaciones, “caso Masacre
Plan de Sánchez c/Guatemala”, párrs. 73 y 74. Asimismo, “caso Instituto de
Reeducación del Menor c/Paraguay”, párrs. 283 y 288; fondo y
reparaciones,“caso de los Hermanos Gómez Paquiyauri”, párr. 205; fondo y
reparaciones,“caso 19 Comerciantes”, párr. 236; reparaciones, “caso Molina
Theissen”, párr. 57; fondo y reparaciones, “caso Bulacio c/Argentina”, párr. 84].
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El daño emergente
Son los gastos efectuados por las víctimas o sus familiares
con motivo de sus gestiones para investigar y sancionar los
hechos que vulneraron los derechos de las víctimas. [SCIDH
de reparaciones, “caso Velásquez Rodríguez c/ Honduras”, de 21 de julio de
1989, párr. 41.]

Todos los gastos deben ser demostrados con prueba


idónea y se le reintegran a la persona que incurrió en los
mismos. Pero aún cuando no se haya presentado prueba
suficiente, la Corte ha hecho estimaciones compensatorias
por gastos incurridos en sus distintas gestiones en el país
apelando a la equidad. [SCIDH de reparaciones, “caso El Amparo c/
Venezuela”, de 14 de septiembre de 1996, párr. 21]

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Comprende el resarcimiento de los gastos sufragados en la búsqueda de la
persona desaparecida, por ejemplo: Incluye traslados, comunicaciones;
investigaciones administrativas; gastos correspondientes a tratamientos
médicos para la rehabilitación; y por concepto de servicios funerarios.
[SCIDH de reparaciones, “caso Castillo Páez c/Perú”, de 27 de noviembre de
1998, párr. 80; y SCIDH “caso De los niños de la calle, Villagrán Morales y otros
c/ Guatemala”, de 26 de marzo de 2001, párr. 77]

Como ejemplo, en el caso “19 Comerciantes”, el Tribunal de San José,


considero que algunos familiares de los 19 Comerciantes han incurrido en
diversos gastos con el fin de indagar su paradero, ante el encubrimiento de lo
ocurrido y la abstención de las autoridades estatales de realizar una búsqueda
inmediata de éstos.
También, añade, que en este concepto se encuentran incluidos los gastos en
que incurrieron los familiares de la víctimas que integraron “comités de
búsqueda” de éstas y recorrieron las rutas por las cuales había pasado los
comerciantes, así como también los gastos por visitas a instituciones públicas,
gastos por concepto de transporte, hospedaje y otros. [SCIDH de fondo y
reparaciones, “caso 19 Comerciantes c/Colombia”, de 5 de julio de 2004, párrs.
242 y 295.13].

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El lucro cesante
En la doctrina se encuentra una definición sobre el lucro cesante, que
es la ganancia o beneficio que se dejó de percibir como consecuencia
de la violación del derecho vulnerado. [FAÚNDEZ LEDESMA, Héctor, “El
Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos: Aspectos
institucionales y procesales”, segunda edición revisada y puesta al día, editorial
del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, San José, Costa Rica,
1999, p. 514.]

La Corte para efectuar la indemnización del lucro cesante ha efectuado


una apreciación prudente de los daños.
Se ha entendido que equivale al monto de los ingresos que las víctimas
o sus sucesores recibirían a lo largo de su vida laboral si no hubiese
ocurrido la violación a sus derechos. [SCIDH de reparaciones, “caso
Aloeboetoe y otros c/ Suriname”, de 10 de septiembre de 1993, párrs.
87 y 88.]
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El cálculo del lucro cesante
Corte IDH:
1º cuando el destinatario de la indemnización es la víctima
afectada de incapacidad total y absoluta, la indemnización debe
comprender todo lo que dejo de percibir con los ajustes
correspondientes según su expectativa probable de vida. En este
supuesto, el único ingreso para la víctima es lo que habría
recibido como importe de ese lucro cesante y que no percibirá.
2º si los beneficiarios de la indemnización son los familiares, la
cuestión se plantea en términos distintos. Los familiares tienen
en principio, la posibilidad actual o futura de trabajar o tener
ingresos, por sí mismos. Los hijos, a los que debe garantizarse
la posibilidad de estudiar hasta una edad que puede estimarse
en los 25 años, podrían, por ejemplo trabajar a partir de ese
momento. [SCIDH de reparaciones, “caso Godínez Cruz c/ Honduras”, de 21
de julio de 1989, párrs. 45 y 46.]
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Como por ejemplo, en el “caso El Amparo” la Corte “calculó
que la indemnización que corresponde otorgar a cada una de las
víctimas o sus familias, se basa en la edad que tenían aquéllas
al momento de la muerte y los años que les faltaban para llegar
a la edad en que se calcula la cifra de la expectativa normal de
vida en Venezuela o el tiempo que permanecieron sin trabajar
en caso de los dos sobrevivientes.
De modo que, la Corte basó sus cálculos tomando como salario
base un monto no menor al costo de la canasta alimentaría
básica por ser una cantidad superior al salario básico rural al
momento de los hechos. Una vez efectuado dicho cálculo, se le
aplicó una deducción del 25% por gastos personales, como lo
ha hecho en otros casos. A ese monto se le sumaron los
intereses corrientes desde la fecha de los hechos hasta el
presente.” [SCIDH de reparaciones, “caso El Amparo c/ Venezuela”, de 14 de
septiembre de 1996, párr. 28.]
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El daño patrimonial del grupo familiar
En el asunto “Molina Theissen”, los padres de la víctima, la madre viva, pero el
padre falleció emprendiendo la búsqueda de su hijo, y realizaron diversas
diligencias para que se investigara, identificara y sancionara a los responsables
de los hechos.
Prosigue, señalando, que como está demostrado, los padres de la víctima
abandonaron sus trabajos, la madre de maestra y el padre de contador privado,
lo que les ocasionó una serie de pérdidas materiales. Igualmente, las hermanas
de la víctima, tuvieron que dejar sus trabajos, en la escuela y en la universidad.
Además, de la desaparición forzada del hijo, se tuvo el asesinato del esposo de
una de las hermanas de la víctima, causó a los restantes miembros de la familia
gran temor y angustia por su seguridad, por lo que éstos se vieron forzados a
salir de Guatemala y exiliarse, unos en México y otros en el Ecuador, para
finalmente, después de varios años, reunirse en Costa Rica.
Finalmente, el exilio ocasionó a los miembros de la familia Molina Theissen una
serie de pérdidas materiales, tales como la compra de boletos de avión y gastos
de instalación. Además, el exilio implicó para los miembros de familia dificultades
para obtener empleos y percibir suficientes ingresos para su manutención.
[SCIDH, “caso Molina Theissen c/Guatemala”, reparaciones, de 3 de julio de
2004, párrs. 59 al 61 y 106.9.]
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2.2. El daño inmaterial

Puede comprender tanto los sufrimientos y las aflicciones


causados a las víctimas directas y a sus allegados, el
menoscabo de valores muy significativos para las
personas, así como las alteraciones, de carácter no
pecuniario, en las condiciones de existencia de la víctima o
su familia. No siendo posible asignar al daño inmaterial un
preciso, equivalente monetario, sólo puede, para los fines
de la reparación integral a las víctimas, ser objeto de
compensación, y ello se desglosa en dos maneras:
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1º mediante el pago de una cantidad de dinero o la entrega de bienes o
servicios apreciables en dinero, que el Tribunal determine en aplicación
razonable del arbitrio judicial y en términos de equidad.

2º mediante realización de actos u obras de alcance o repercusión


públicos que tengan efectos como la recuperación de la memoria de las
víctimas, el reconocimiento de su dignidad, el consuelo de sus deudos
o la transmisión de un mensaje de reprobación oficial a las violaciones
de los DD.HH. de que se trata y de compromiso con los esfuerzos
tendientes a que no vuelvan a ocurrir. [SCIDH de reparaciones, “caso
Bámaca Velásquez contra Guatemala”, de 22 de febrero de 2002, párr. 56;
SCIDH de reparaciones, “caso Benavides contra Perú, 3 de diciembre de 2001,
párr. 53; SCIDH de reparaciones, “caso De los “Niños de la Calle, Villagrán
Morales y otros c/ Guatemala”, de 26 de mayo de 2001, párr. 84; SCIDH de
reparaciones, “caso Cantoral Benavides c/ Perú”, de 3 de diciembre de 2001,
párr. 40; SCIDH de reparaciones, “caso Cesti Hurtado c/ Perú”, 31 de mayo de
2001, párr. 53; SCIDH de reparaciones, “caso Trujillo Oroza c/ Bolivia”, de 27
de febrero de 2002, párr. 77.]
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El daño moral
El daño inmaterial puede comprender tanto los sufrimientos y las
aflicciones causados a las víctimas directas y a sus allegados, el
menoscabo de valores muy significativos para las personas, así como
las alteraciones, de carácter no pecuniario, en las condiciones de
existencia de la víctima o su familia.
Luego, en opinión de la Corte IDH sobre el daño moral, hace conocer
sistemáticamente en sus fallos, lo que comprende, sus alcances y
límites. [SCIDH de reparaciones, “caso Trujillo Oroza c/Bolivia”, párr. 77.]

Que éste es resarcible según el Derecho internacional y, en particular, en los


casos de violación de los DD.HH. Su liquidación debe ajustarse a los principios
de equidad. [SCIDH de reparaciones, “caso Godínez Cruz c/ Honduras, de 21
de julio de 1989, párr. 25; y Sentencia “caso Velásquez Rodríguez c/
Honduras”, de 21 de julio de 1989, párr. 27.]
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La indemnización del daño moral, que resulta
principalmente de los efectos psíquicos que han sufrido,
por ejemplo familiares (...), en virtud de la violación de los
derechos, libertades que garantiza la CADH, especialmente
por las características dramáticas, por ejemplo a la
desaparición forzada de personas. [SCIDH de reparaciones, “caso
Godínez Cruz c/ Honduras”, párr. 48.]

La Corte ha establecido que el daño moral infligido a las


víctimas (...) resulta evidente pues es propio de la
naturaleza humana que toda persona sometida a las
agresiones y vejámenes mencionados experimente un
sufrimiento moral. La Corte estima que no se requieren
pruebas para llegar a esta conclusión.” [SCIDH de reparaciones,
“caso Aloeboetoe y otros c/ Suriname”, 10 de septiembre de 1993, párr. 52;
Sentencia de reparaciones, “caso El Amparo contra Venezuela”, de 14 de
septiembre de 1996, párr. 36; y Sentencia de reparaciones, “caso Neira Alegría
y otros c/ Perú”, de 19 de septiembre de 1996, párr. 57.]
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El cambio formal, sutil y semántico que se ha dado en las Sentencias de justa
indemnización o reparaciones de la Corte, ha sido con respecto al
denominativo de “daño moral” paso a llamarle “daño inmaterial”, a partir del
caso de la Comunidad Maygna (Sumo) Awas Tingni” (agosto de 2001 hasta el
presente), ya que anteriormente utilizaba la terminología del daño moral (desde
la primera sentencia de 1989 hasta mayo de 2001). [STCIDH, indemnización
compensatoria, “caso Godínez Cruz c/Honduras”, párr. 48 y 50; indemnización
compensatoria, “caso Velásquez Rodríguez c/Honduras”, párrs. 50 y 52;
reparaciones, “caso Aloeboetoe y otros c/Suriname”, párr. 91, 92, 97.b;
reparaciones, “El Amparo c/Venezuela”, párr. 36; reparaciones, “caso Neira
Alegria y otros c/Perú”, párr. 53 al 57; reparaciones, “caso Caballero Delgado y
Santana c/Colombia”, párrs. 48 al 52; fondo y reparaciones, “caso Benavides
Cevallos c/Ecuador”, párr. 48.1; reparaciones, “caso Garrido y Baigorria
c/Argentina”, párrs. 62 al 65; reparaciones, “caso Castillo Páez c/Perú”, párrs.
84 al 90; reparaciones, “Loayza Tamayo c/Perú”, párrs. 134 al 143;
reparaciones, “caso Suárez Rosero c/Ecuador”, párrs. 61 al 67; reparaciones,
“caso Blake c/Guatemala”, párrs. 51 al 58; fondo y reparaciones, “caso Castillo
Petruzzi y otros c/Perú”, párr. 225; fondo y reparaciones, “caso Baena Ricardo y
otros c/Panamá”, párrs. 206 al 207; reparaciones, “caso de la Panel Blanca
(Paniagua Morales y otros) c/Guatemala”, párrs. 110, 111, 126, 127, 144, 145,
158, 159, 175; reparaciones, “caso de los “Niños de la Calle” Villagrán Morales
y otros c/Guatemala”, párrs. 84, 88 al 93 y 123.2; reparaciones, “caso Cesti
Hurtado c/Perú”, párrs. 48 al 55, 80.2 y 80.3.] 24
Ponderación del daño moral

La Corte en el “asunto Castillo Páez”, consideró, que el


daño moral infligido a la víctima resulta evidente, pues es
propio de la naturaleza humana que toda persona sometida
a agresiones y vejámenes como los que se cometieron
contra aquella (detención ilegal, tratos crueles e
inhumanos, desaparición y muerte), experimente un agudo
sufrimiento moral. [SCIDH, de reparaciones, “caso Castillo Páez
c/Perú”, párrs. 86 y 87.]

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La Corte pondera bajo dos parámetros:
1º en equidad el daño moral sufrido por la víctima, la cual
deberá ser distribuida entre sus padres y hermana por
parte iguales.

2º estima equitativo conceder a los padres una


indemnización directa por daño moral para cada uno y para
su hermana por el mismo concepto.

Otra variable utilizable como criterio por la Corte ha sido el


principio de la equidad y basándose en una apreciación
prudente, dado que no es susceptible de tasación precisa,
para otorgar un monto económico sobre el daño moral o
inmaterial. [SCIDH, de reparaciones, “caso Castillo Páez c/Perú”,
párr. 89.]

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2.3. Otras formas de reparación

La Corte de San José, a estas otras formas de reparación, entra


a determinar aquellas medidas de satisfacción que buscan
reparar el daño inmaterial, que no tiene alcance pecuniario, por
eso se denomina “reparación no pecuniaria”, así como
también dispone medidas de alcance o repercusión pública,
dado que no otorgaba un pago monetario.

Estas medidas buscan, el reconocimiento de la dignidad de las


víctimas o transmitir un mensaje de reprobación oficial de las
víctimas de los DD.HH. de que se trata. [SCIDH, de fondo y
reparaciones, “caso De la Cruz Flores c/Perú”, párr. 164.]

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1. El daño al proyecto de vida
El “proyecto de vida” se asocia al concepto de realización
personal, que a su vez se sustenta en las opciones que el sujeto
puede tener para conducir su vida y alcanzar el destino que se
propone. En rigor, las opciones son la expresión y garantía de la
libertad. Difícilmente se podría decir que una persona es
verdaderamente libre si carece de opciones para encaminar su
existencia y llevarla a su natural culminación. Esas opciones
poseen, en sí mismas, un alto valor existencial. Por lo tanto, su
cancelación o menoscabo implican la reducción objetiva de la
libertad y la pérdida de un valor que no puede ser ajeno a la
observancia de esta Corte. [SCIDH de reparaciones, “caso Loayza
Tamayo c/ Perú”, de 27 de noviembre de 1998, párrs. 147 al 148; Voto
razonado concurrente del Juez Jackman; Voto razonado del Juez A.A. Cançado
Trindade, en la SCIDH, “caso Cantoral Benavides c/ Perú”, de 3 de diciembre
de 2001, Párr. 8.]
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Caso Cantoral Benavides
La Corte, ha argumentando que, la vía más idónea para restablecer el
proyecto de vida del Sr. Cantoral consiste en que el Estado le
proporcione una beca de estudios superiores o universitarios, con el fin
de cubrir los costos de la carrera profesional que la víctima elija –así
como los gastos de manutención de esta última durante el período de
tales estudios- en un centro de reconocida calidad académica escogido
de común acuerdo entre la víctima o sus representantes y el Estado.
[SCIDH de reparaciones, “caso Cantoral Benavides c/ Perú”, de 3 de diciembre
de 2001, párr. 80.]

A este caso comenta el Juez Cançado Trindade que la reparación del


daño al proyecto de vida no se reduce a una indemnización más: se
efectúa, en el cas d’espèce, por la garantía de las condiciones
extendidas a la víctima para su formación como ser humano y su
educación de nivel superior. [Voto razonado del Juez A.A. Cançado Trindade,
en la SCIDH, “caso Cantoral Benavides c/ Perú”, de 3 de diciembre de 2001,
párr. 12.] 29
2. Las medidas que deben ser
asumidas por el órgano legislativo

a) El deber de adoptar reformas constitucionales.


b) El deber de legislar.
c) El deber de derogar y modificar la legislación interna.
d) Remisión de la decisión al Derecho interno.

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a) El deber de adoptar reformas constitucionales

En relación a suprimir la censura previa


En el caso “La Última Tentación de Cristo”, el Estado debe modificar su
ordenamiento jurídico interno –Art.19 Nº 12 inciso final de la
Constitución de Chile y el D.L. Nº 679- con el fin de suprimir la censura
previa, en un plazo razonable, para permitir la exhibición
cinematográfica y la publicidad de la película “La Última Tentación de
Cristo”, ya que está obligado a respetar el derecho a la libertad de
expresión y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona sujeta
a su jurisdicción.
La libertad de expresión es una de las primeras libertades que deben
ser respetadas dentro un sistema democrático y Estado de Derecho
Social, no es posible en el siglo XXI tolerar que los Estados, pueda
permitir una censura previa a esa libertad. [SCIDH, de fondo y
reparaciones, “caso La última tentación de Cristo (Olmedo Bustos y otros)
c/Chile”, de 5 de febrero de 2001, párrs. 97 y 103.4]
31
b) El deber de legislar
En el “caso Trujillo Oroza”, la Corte le ordenó al Estado
tipificar el delito de „desaparición forzada de personas‟ en
su ordenamiento jurídico interno y considera que esta
reparación sólo se debe tener por cumplida cuando el
proyecto de ley se convierta en ley de la República y ésta
entre en vigor, lo cual deberá efectuarse en un plazo
razonable.

No obstante que el Estado alegaba que se había presentando ante el


parlamento boliviano, el proyecto de ley sobre la tipificación del delito
de desaparición forzada de personas, no era suficiente para la Corte,
incluso su aprobación en ella, sino debía estar en plena vigencia dicha
disposición normativa, es decir, cumpliéndose con todas las
formalidades que se exige en el Derecho interno. [SCIDH, de
reparaciones, “caso Trujillo Oroza c/Bolivia”, párrs. 98 y 141.2.]
32
c) El deber de derogar y modificar la
legislación interna
El Estado tiene la obligación de modificar las condiciones de
su sistema carcelario para adecuarlas a las normas
internacionales de protección de los DD.HH. aplicables a la
materia.
[SCIDH, de fondo y reparaciones, “caso Hilaire, Constantine y Benjamín
y otros c/Trinidad y Tobago”, párrs. 164, 165, 166, 217 y 223.14, “caso
Cantoral Benavides c/Perú”, de 18 de agosto de 2000, párr. 86.]

Existen cuatro cuestiones que se remarcan por la Corte,


1º La incomunicación tiene como finalidad de evitar que
haga desaparecer las pruebas del hecho o elabore su
coartada que obstaculicen las diligencias de la investigación,
sólo se aplica excepcionalmente, es decir por la gravedad
del caso.
33
2º El aislamiento de la víctima, no se ha cumplido con
las reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos
como evidencia la Corte, que se trataba de una celda
reducida, no tenía suficiente, ventilación ni luz natural.

3º existen restricciones al régimen de visitas, los


reclusos como mínimo tiene el derecho de comunicarse
periódicamente, bajo la debida vigilancia, con sus
familiares y sus amistades, tanto por correspondencia
como visitas.

4º el recluso debe ser tratado con dignidad, por más que


una persona sea sentenciada al peor delito que hubiera
cometido, no pierde este derecho, perderá su libertad
pero no su dignidad.
34
d) Remisión de la decisión al Derecho interno

En el “caso Ivcher Bronstein”, los hechos, el Estado había privado


arbitrariamente del título de nacionalidad a la víctima, ciudadano
peruano por naturalización, accionista mayoritario, Director y
Presidente del Directorio del Canal 2 –Frencuencia Latina- de la
televisión peruana, con el objeto de desplazarlo del control editorial de
dicho Canal y de coartar su libertad de expresión, la cual se
manifestaba a través de denuncias de graves violaciones a DD.HH. y
de actos de corrupción.

A ello, la Corte consideraba que, el Estado debía facilitar las


condiciones para que la víctima pueda realizar las gestiones necesarias
para recuperar el uso y goce de sus derechos como accionista
mayoritario de la Compañía latinoamericana de Radiodifusión S.A.,
como lo era hasta el 1 de agosto de 1997, en los términos de la
legislación interna.
35
Además, en cuanto al resarcimiento relativo a los
dividendos y las demás percepciones que le hubieran
correspondido como accionista mayoritario y funcionario de
dicha Compañía, deberá igualmente aplicarse el derecho
interno. Concluyendo que, las peticiones respectivas deben
someterse a las autoridades nacionales competentes.

El Tribunal interamericano, es prudente al remitirse al


Derecho interno, dado que no habría otra vía idónea para
resarcir la situación del caso, sino que el mismo, pueda
sujetarse al ámbito nacional competente.
[SCIDH de fondo y reparaciones, “caso Ivcher Bronstein (Baruch Ivcher
Bronstein) c/Perú”, párrs. 181 y 191.8.]

36
3. Las medidas que deben ser
asumidas por el órgano ejecutivo

a) Gestionar la localización, exhumación, identificación de


las víctimas y publicar la sentencia dictada por la Corte
Interamericana.
b) Adoptar las acciones administrativas públicas.
c) Garantizar la prevención de la seguridad personal.
d) Medidas en materia económica.
e) La creación de entidades y otros.
f) Medidas de mantenimiento, mejoras y condiciones
adecuadas de los servicios públicos.

37
a) Gestionar la localización, exhumación,
identificación de las víctimas y publicar la
sentencia dictada por la Corte Interamericana

Entre las obligaciones que la Corte le ha ordenado al


Estado, específicamente estarían las de gestionar por parte
del Estado Contratante las siguientes:

1º localizar, exhumar e identificar los restos mortales de la víctima


y entregarlos a sus familiares;
2º localizar un espacio para depositar el cadáver de la víctima en
un cementerio;
3º localizar e identificar los hijos extramatrimoniales;
4º publicar y localizar a los familiares de las víctimas;
5º publicar la sentencia dictada por la Corte.
38
b) Adoptar las acciones administrativas públicas

i) Realizar la declaración escrita o el acto público de


reconocimiento de responsabilidad internacional y en desagravio
de las víctimas.
ii) Realizar el acto público de reconocimiento de responsabilidad
internacional y de declaración de una política de Estado en
materia de niños en conflicto con la ley.
iii) Designar oficialmente el nombre de la víctima a un centro
educativo o plaza y colocar una placa recordatoria.
iv) Construir un monumento en memoria de las víctimas.
v) Recordar y exaltar en la celebración oficial del 1 de mayo la
labor de la víctima.
vi) Designación de un día dedicado a los niños y niñas
desaparecidos durante el conflicto armado interno.

39
c) Garantizar la prevención de la seguridad personal

i) Garantizar la seguridad personal de las partes,


familiares y los operadores de justicia en el proceso.
ii) Garantizar el regreso a su país y proteger los DD.HH.
de las personas y familiares involucradas en el caso.
iii) Establecer las condiciones para retornar del exilio.
iv) Fortalecer su capacidad investigativa.
v) Tomar medidas sobre las condiciones de detención.

40
d) Medidas en materia económica

Condonar deuda establecida como reparación civil


La Corte observa que a nivel interno la
demandante fue condenada a pagar el monto de
cien mil soles por concepto de reparación civil a
favor del Estado. Al respecto, la Corte considera
que en virtud del daño material e inmaterial
infringido a ella como consecuencia de las
violaciones sufridas el Estado debe condonar esta
deuda como forma de reparación. [SCIDH de fondo y
reparaciones, “caso Lori Berenson Mejía c/Perú”, párrs. 239 y 248 numeral 5 de
la parte dispositiva.]

41
e) La creación de entidades y otros

i) La creación de una página web y el funcionamiento de


una Comisión Nacional de búsqueda de jóvenes que
desaparecieron.
ii) La creación de un sistema de información genética.
iii) La creación de una fundación sin fines de lucro y reciba
un aporte económico.

42
f) Medidas de mantenimiento, mejoras y condiciones
adecuadas de los servicios públicos

i) En los ámbitos de la comunicación vial, el sistema de


alcantarillado y el suministro de agua.
ii) En el ámbito de la salud.
iii) En el ámbito de la educación.
iv) En el ámbito de la vivienda.
v) En el ámbito laboral.
vi) En el ámbito de la seguridad social.
vii) En el ámbito religioso.
43
4. Medidas que deben ser asumidas por el
órgano judicial

1. La invalidez del proceso y llevar a cabo un nuevo juicio.


2.El dejar sin efecto alguno la sentencia de la Corte Suprema de Justicia y
anular los antecedentes judiciales.
3. El asegurar el libre y pleno ejercicio de los DD.HH. y restablecer las
garantías judiciales.
4. El impulsar y concluir los procesos judiciales suspendidos.
5. El remover todos los obstáculos y mecanismos de hecho y derecho que
mantienen en la impunidad el caso.
6. El derecho que toda persona tiene a la verdad.
7. Que no ejecute la multa impuesta a la víctima y elimine su nombre del
registro de antecedentes penales.
8. El de abstenerse de cobrar a la víctima la tasa de justicia, fijar un monto
razonable a los honorarios del caso interno en litigio y levantar los embargos.
9. El de tomar medidas para que ninguna resolución ante fuero civil interno
tenga efecto contra la víctima.
10. El de facilitar la inscripción de nacimiento.
44
2.4. Las costas, honorarios y gastos

La Corte Interamericana ha reconocido que las costas


constituyen un asunto por considerar dentro del concepto
de reparación al que se refiere el Art.63.1 de la
Convención, puesto que derivan naturalmente de la
actividad desplegada por la víctima sus derechohabientes o
sus representantes para obtener la resolución jurisdiccional
en la que se reconozca la violación cometida y se fijen sus
consecuencias jurídicas.
[SCIDH, “caso Suárez Rosero c/Ecuador”, Interpretación de la sentencia sobre
reparaciones, de 29 de mayo de 1999, párr. 40; “caso Garrido y Baigorria
c/Argentina”, reparaciones, de 3 de septiembre de 1998, párr. 79; y “caso Blake
c/Guatemala”, Interpretación de la sentencia sobre reparaciones, de 1 de
octubre de 1999, párr. 27.]
45
La Corte apreciar prudentemente el alcance
específico de las costas sobre las que versa la
condena, tomando en cuenta la oportuna
comprobación de las mismas, las circunstancias
del caso concreto, para lo cual la Corte
determinará el monto razonable de las costas
sufragadas por la víctima o sus representantes y
abogados ante el Estado sobre una base
equitativa y razonable. [SCIDH de reparaciones, “caso Castillo
Páez c/Perú”, párr. 112; reparaciones, “caso Garrido y Baigorria c/Argentina”,
párr. 82.]

46
Ahora bien, existen gastos que se han
realizado a la víctima o a los familiares, la
Corte ha diferenciado, dos clases, de un
lado, en la jurisdicción nacional, y por otro,
en la jurisdicción internacional, tanto en la
Comisión y en la Corte Interamericana. [SCIDH
de fondo y reparaciones, “caso De la Cruz Flores c/Perú”, párrs. 178 y 188.11
de la parte dispositiva; “caso Carpio Nicolle y otros c/Guatemala”, párrs. 144,
145,155.8 de la parte que declara; “caso Lori Berenson Mejía c/Perú”, párr. 243
y 248.7, de la parte dispositiva.]

47
En la jurisdicción nacional
En el “asunto Caballero Delgado y Santana”, la Corte de
San José fija en dos mil dólares estadounidenses que debe
pagar a la Sra. Parra Rodríguez como resarcimiento de los
gastos incurridos en sus gestiones ante las autoridades
colombianas [SCIDH de reparaciones, “caso Caballero Delgado y Santana
c/Colombia”, párr. 66.2.]

En el “caso Castillo Páez”, fijó las costas por las gestiones


judiciales realizadas en el Perú en la suma de dos mil dólares
estadounidenses o su equivalente en moneda nacional, la suma
que debería pagar el Estado a los familiares de las víctimas en
concepto de reintegro de costas efectuadas en el derecho
interno. [SCIDH de reparaciones, “caso Castillo Páez c/Perú”, párr. 113 y
118.5.]
48
En la jurisdicción internacional

La Corte al pronunciarse sobre las costas, en el “caso


Garrido y Baigorria”, señalaba, que no estima adecuado
que la regulación de costas deba guardar una proporción
con el monto de la indemnización obtenida. Existen otros
elementos que son más importantes para valorar la
actuación de los abogados en un proceso ante un tribunal
internacional, como por ejemplo, el aporte de pruebas que
tiendan a demostrar los hechos expuestos en la demanda,
el conocimiento acabado de la jurisprudencia internacional
y, en general, todo aquello que permita evaluar la calidad y
pertinencia del trabajo efectuado. [SCIDH de reparaciones, “caso
Garrido y Baigorria c/Argentina”, párr. 83.]

49
2.5. Reglamento de la CIDH de DD.HH. sobre
el fondo de asistencia legal del SIDH (Arts. 1 al 13)

(Entró en vigor el 1 de marzo de 2011)

50
Art. 2 Asistencia legal
La CIDH podrá conceder recursos del
Fondo de asistencia legal a solicitud
expresa del peticionaria/o en una denuncia
q haya sido declarada admisible o
respecto a la cuál la CIDH haya
comunicado su decisión de acumular el
análisis de admisibilidad con el fondo del
asunto.a la cuál
51
Art. 4 Objeto de la asistencia legal

Los recursos del beneficio de asistencia


legal a la q se refiere el presente
Reglamento se destinarán a la recolección
y remisión de documentos probatorios, así
como los gastos relacionados con la
comparecencia de la presunta víctima,
testigos o peritos a audiencias ante la
Comisión, y otros gastos q la Comisión
estime pertinentes para el procesamiento
de una petición o de un caso. 52
Art. 5 Postulación al beneficio de asistencia legal

Quien desee postularse al beneficio de


asistencia legal, deberá demostrar,
mediante declaración jurada y otros medios
probatorios idóneos, q carece de recursos
suficientes para solventar los gastos
descritos en el Art. 4 del presente
Reglamento e indicar con precisión q
gastos requieren el uso de recursos del
Fondo y su relación con la petición o caso.
53
Art. 9 Reintegro de los gastos al Fondo de asistencia legal

La Comisión incluirá en las


recomendaciones del informe sobre los
méritos de una petición, con base en el Art.
50 de la CADH o 45 de su Reglamento,
según sea el caso, la estimación de los
gastos q hayan sido realizadas con cargo al
Fondo de Asistencia Legal para q el E
concernido disponga su reintegro a dicho
Fondo.
54
Gracias por su
atención

Los marchistas que protagonizaron en 2011 la VIII caminata en defensa del


Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS)