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MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

2) Que las personas que prestan estos servicios tengan título profesional universitario,
documentación comprobatoria de su calidad de técnico o antecedentes que
acrediten su especialización en una actividad determinada.
3) Que no esté obligado a asistir regularmente o a cumplir con un horario ijo, con
irma del registro de asistencia o a marcar el reloj control.
4) Que el profesional o técnico tenga registro de su calidad de tal en el Servicio de
Impuestos Internos (inicio de actividades) y que, por lo honorarios que cobra,
extienda la respectiva boleta de servicios, aceptando el descuento del impuesto
correspondiente.
5) Que si el profesional o técnico cuenta con oicina establecida y paga patente,
debe dar este antecente comprobatorio de la prestación independiente de sus
servicios.

11.- SI JURÍDICAMENTE PROCEDE CONTRATAR A UNA PERSONA EN BASE A


HONORARIOS SIN HACERLE IMPOSICIONES.

La contratación en base a honorarios conigura un contrafo de prestación de servicios


profesionales regido por las normas que el Código Civil prescribe sobre arrendamiento
de servicios inmateriales.
De consiguiente, toda vez que la imponibilidad está condicionada a la existencia de
una relación de carácter laboral, esto es, de trabajadores que presten sus servicios en
virtud de un contrato de trabajo, debe precisarse que jurídicamente no puede haber
inconveniente en contratar a una persona en base a honorarios sin hacer imposiciones.
No obstante, la situación no será la misma si el profesional se encuentra afecto a
las contingencias y modalidades que caracterizan una relación laboral; esto es,
que exista obligación de cumplir un horario ijo o determinado, que se reciba una
remuneración por el servicio prestado y que haya’uha clara manifestación del vínculo
de subordinación o dependencia.
En presencia de todas estas formalidades no resultará procedente que se contrate
al profesional bajo la apariencia de un contrato a honorarios, toda vez que se
habrá igurado una auténtica relación contractual laboral, lo que obliga a celebrar
el contrato de trabajo respectivo, con las consiguientes imposiciones en la entidad
previsional correspondiente y, también, ligándose a todas las obligaciones y derechos
contemplados en la legislación laboral.

CRITERIO DE LA DIRECCIÓN DEL TRABAJO.

Corporaciones Municipales. Contrato Individual. Contrato a Honorarios.


Compatibilidad

ORD. Nº 1755/42, de 05/05/2003

Los profesionales de la educación que cumplen funciones docentes, docentes directivas


y técnico pedagógicas regidas por el Estatuto Docente, podrán suscribir contratos
de trabajo a plazo ijo o a honorarios, en su caso, para desarrollar paralelamente
en el mismo establecimiento donde laboran, proyectos educacionales de duración
determinada y de naturaleza distinta a las primeras, en la forma señalada en esta
parte del presente informe. 2) La corporación municipal respectiva, está obligada a
aplicar el reajuste de remuneraciones a todos los profesionales de la educación de

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El Contrato a Honorarios

su dependencia, en la oportunidad y en el mismo porcentaje del reajuste otorgado a


los trabajadores del sector público, sin perjuicio de su facultad para incrementar las
remuneraciones del mismo personal, con cargo a las disponibilidades presupuestarias
propias de esa misma corporación. 3) Los trabajadores del mismo sector, que no
fueren beneiciados con el mismo reajuste deben demandar judicialmente su pago,
dentro de los plazos de prescripción establecidos en el artículo 480 del Código del
Trabajo y reclamarlo administrativamente en los términos señalados en esta parte
del presente informe.

MAT.: Contrato de Trabajo. Existencia.

RDIC.: Entre la Cooperativa de Ahorro y Crédito Cooperlacar Ltda. y el trabajador


Víctor Manuel Muñoz Fernández se coniguraría el vínculo jurídico propio de un
contrato de trabajo.

ANT.: 1) Ord. Nº 988, de 07.08.2003, de Inspector Provincial del Trabajo Malleco Angol

2) Informe de 31.07.2003, de Fiscalizadora Sofía Merino Urrutia.

3) Ord. Nº 2139, de 20.06.2003, de Director Regional del Trabajo ,Región Metropolitana;

4) Presentación de 05.06.2003, de Sr. Víctor Manuel Muñoz Fernández.

FUENTES:

Código del Trabajo, arts. 7º, y 8º, inciso 1º.

CONCORDANCIAS : Dictámenes Ords. Nºs. 3001/145, de 09.08.2001, y 1278/74,


de 08.03.1994

SANTIAGO, 28.08.2003

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SR. VICTOR MANUEL MIÑOZ FERNÁNDEZ

CHORRILLOS Nº 851

ANGOL .

Mediante presentación del Ant. 4), solicita un pronunciamiento de esta Dirección,


acerca de la naturaleza jurídica de su relación de trabajo con la Cooperativa de Ahorro
y Crédito Cooperlacar Ltda., en su calidad de Presidente de la sucursal Angol de la
misma , con la cual le liga contrato a honorarios.

Agrega, que en el mes abril de 1993, el Consejo Administrativo de la Sucursal Angol


de la Cooperativa le designó su Presidente . Posteriormente, en septiembre de 1995,
se le contrató a honorarios para la Cooperativa , lo que le mereció reservas por la
falta de concordancia entre este contrato y las funciones desempeñadas, entre las

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cuales están: permanecer y trabajar en la oicina de la sucursal Angol todos los días
hábiles, de 09:00 a 13:00 horas, según lo dispuesto por gerencia ; atender a socios
y resolver consultas; revisar y actualizar libretas de anotaciones para otorgar o
denegar préstamos; preparar solicitudes de préstamos y presentarlas a la gerencia;
despachar documentación a otras sucursales; cumplir instrucciones emanadas de
la gerencia local , etc.

En general, está sujeto a jornada de trabajo bajo supervigilancia de jefe superior que
sería la gerente y representante legal de la Cooperativa , quién controla la calidad y
entidad de sus servicios y su asistencia y puntualidad.

Sobre el particular, cúmpleme informar a Ud. lo siguiente:

El artículo 7º del Código del Trabajo, dispone:

“Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente , éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada.”

Por su parte, el artículo 8º, inciso 1º del mismo Código, prescribe:

“ Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior , hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo.”

De acuerdo a lo precisado reiterada y uniformemente por la doctrina de esta Dirección


,contenida, entre otros, en dictámenes Ords.Nºs 3001/145, de 09.08.2001, y 1278/74,
de 08.03.1994, del contexto de las normas legales transcritas se desprende, que
constituye contrato de trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes
condiciones copulativas: a) que se trate de labores personales; b) que se pague una
remuneración como contrapartida de los servicios prestados, y c) que la ejecución de
la prestación de labores se realice bajo subordinación o dependencia de la persona
en cuyo beneicio se ejecuta.

Asimismo, de dichas disposiciones se iniere que la sola concurrencia de los requisitos


y condiciones enunciados precedentemente, hace presumir la existencia de un
contrato de trabajo , aún cuando las partes le hayan dado otra denominación a la
relación laboral, de tal modo que , si en la práctica , se cumplen todas las condiciones
antes señaladas , se estará en presencia de un contrato de trabajo.

En lo que respecta al requisito signado con la letra c), esta Dirección ha sostenido
reiterada y uniformemente, que la subordinación o dependencia se materializa a
través de diversas manifestaciones concretas, tales como: continuidad de los servicios
prestados; obligación de asistencia del trabajador; cumplimiento de un horario de
trabajo; supervigilancia en el desempeño de las funciones; sujeción a instrucciones
y controles de diversa índole, que se traduce en el derecho del empleador de dirigir
al trabajador, impartiéndole órdenes e instrucciones, principalmente acerca de la
forma y oportunidad de la ejecución de las labores, y en el deber del trabajador de
acatarlas y cumplirlas.

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El Contrato a Honorarios

Ahora bien, en la especie, de informe de la Fiscalizadora Sofía Merino Urrutia, de


31.07.2003, del Ant..2), se desprende que el consultante, Víctor Manuel Muñoz
Fernández, “presta servicios como administrativo para la Cooperativa de Ahorro y
Crédito Cooperlacar Ltda., realizando atención de público, redacción de documentos
y despacho de correspondencia. En su calidad de Presidente debe irmar cheques,
despachar y aprobar solicitudes de préstamos y llevar al día los valores de las acciones
. Para cumplir con sus funciones el Sr. Muñoz debe seguir las instrucciones que la
gerencia general , en Santiago, hace llegar a las sucursales mediante circulares. En la
práctica el Sr. Muñoz, al igual que la gerente, debe realizar sus funciones en un horario
determinado por la gerencia, de 09:00 a 13:00 horas, de lunes a viernes, ( horario de
atención de público ). Más adelante se señala : “ el Sr. Muñoz hace uso del feriado
colectivo de la empresa y para ausentarse del trabajo debe solicitar autorización”..

A continuación, se agrega, que en la sucursal Angol de la Cooperativa, “ laboran


dos personas, el Sr. Muñoz y la gerente, Sra. Nelly Morales Lablee. La organización
interna determina que la igura del presidente se encuentre subordinada a la de la
gerente , manteniéndose esta condición en la práctica, ya que quien comanda la
sucursal es la Sra. Morales, debiendo el Sr. Muñoz seguir sus instrucciones. En
relación a la facultad de nombrar y despedir personal sería privativa de la gerencia
general en Santiago.”

Pues bien, de lo informado por la Fiscalizadora y al tenor de las disposiciones


legales antes comentadas, es posible derivar que en el caso en estudio concurrirían
los elementos propios de la subordinación o dependencia que caracterizan a todo
contrato de trabajo.

En efecto, el Sr. Muñoz debe cumplir asistencia y jornada, de lunes a viernes, de


09:00 a 13:00 horas, debe acatar las instrucciones de la gerencia en el desempeño
de sus labores; se encuentra bajo el control y supervigilancia de ella; debe realizar
funciones propias de un dependiente como atención de público, preparación y
despacho de documentos, solicitudes y correspondencia , se acoge a feriado colectivo
de la empresa y debe solicitar autorización superior para ausentarse del trabajo.

Ahora, que el dependiente Sr. Muñoz detente la denominación de Presidente de la


sucursal Angol de la Cooperativa, ello, de acuerdo a los antecedentes , no obedecería
a una autonomía jerárquica superior e independencia en sus funciones, sino que
más bien a su condición de ser uno de los mandatarios de la empresa respecto
de la sucursal junto con la gerente , de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 2132
del Código Civil, y por sus facultades para aprobar préstamos y irmar cheques de
la misma empresa, como consta de copia de Acta de Reunión Extraordinaria de la
mencionada Cooperativa , reducida a escritura pública de fecha 7 de junio de 2001,
ante Notario Arturo Carvajal Escobar, de esta ciudad, agregada a la presentación.

Con todo, a mayor abundamiento, como se deriva del informa de iscalización, el


Presidente de la sucursal no obstante su denominación, se encuentra sujeto a control
y supervigilancia de la gerente de la misma repartición , según la organización interna
de la empresa, y además, no tiene facultades de nombrar y despedir personal, por
lo que aquélla jerarquía o condición no impediría que se pudiere dar en la práctica
la relación laboral comentada.

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MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

Por lo tanto, de lo expresado, es posible colegir que en la especie, se estaría en


presencia de una prestación de servicios personales, remunerada, como se desprende
de los contratos acompañados, y ejecutada bajo subordinación o dependencia de un
empleador, lo que llevaría a que se coniguraría la relación jurídica propia de contrato
de trabajo entre Víctor Manuel Muñoz Fernández y la Cooperativa ya mencionada.

En consecuencia, de conformidad a lo expuesto, y disposiciones legales citadas,


cúmpleme informar a Ud. que entre la Cooperativa de Ahorro y Crédito Cooperlacar
Ltda. y el trabajador Víctor Manuel Muñoz Fernández se coniguraría el vínculo jurídico
propio de un contrato de trabajo.

ORD. N°1583/129

MAT.: Contrato individual. Existencia.

RDIC.: Se rechaza la reconsideración de instrucciones de 20.10.99, impartidas por la


funcionaria iscalizadora María Teresa Valenzuela Fuica, dependiente de la Inspección
Comunal Santiago Nor Oriente; Clínica Europa S.A. deberá suscribir los respectivos
contratos de trabajo con sus dependientes Paulina Olcay Walther y Claudia Villacorta
Alzamora, desde las fechas que iniciaron la prestación de servicios a su empleadora.

ANT.: 1) Presentación de Clínica Europa de 27.10.99. 2) Informe de funcionaria


iscalizadora de 21.11.99. 3) Acta de comparecencia de dependientes de 15.11.99.

FUENTES:

Código del Trabajo, artículos 7° y 8° inciso 1°.

CONCORDANCIAS:

Dictamen N° 5299/249, de 14.09.92.

SANTIAGO, 17 DE ABRIL DEL 2000

DE: DIRECTORA DEL TRABAJO

A: SEÑORES CLINICA EUROPA S.A.

PEDRO DE VALDIVIA N° 483

PROVIDENCIA/

Por la presentación del antecedente, se ha solicitado a esta Dirección la


reconsideración de las instrucciones impartidas por la funcionaria iscalizadora María
Teresa Valenzuela Fuica, con fecha 20.10.99, dependiente de la Inspección Comunal
del Trabajo Santiago Nor Oriente. Especíicamente, se instruyó que se suscribieran
contratos de trabajo con Paulina Olcay Walther y Paulina Villacorta Alzamora, por
haberse establecido -en concepto de la iscalizadora- que estas personas trabajaban
en Clínica Europa bajo subordinación y dependencia.

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El Contrato a Honorarios

En representación de ésta, el señor José Zarhi Troy, argumenta en su escrito de


reconsideración, que las señoritas Olcay y Villacorta trabajan en forma independiente y

sin supervisión de Clínica Europa, tal es así que nunca han tenido horario ni obligación
de asistencia, conservando en todo momento su libertad de trabajo y sin tener ninguna
obligación de exclusividad en la prestación de servicios para su representada. Se
deja establecido en esta reconsideración, que estas profesionales desempeñan sus
labores de esteticistas profesionales en virtud de una especie de arrendamiento de
servicios y que formalmente se habría celebrado con ellas contratos a honorarios.
Para resolver con mayores y completos fundamentos esta reconsideración, se
solicitó informe a la funcionaria iscalizadora que en su oportunidad impartió estas
instrucciones, el que fue evacuado el 21.12.99.

Ahora bien, el artículo 7° del Código del Trabajo establece:

“Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada”.

El inciso 1° del artículo 8° del mismo cuerpo legal complementa la deinición anterior,
al precisar que:

“Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo”.

Así entonces, la reiterada jurisprudencia administrativa de esta Dirección ha estimado


que los requisitos para constituir un contrato de trabajo son: 1) una prestación de
servicios personales; 2) una remuneración por dicha prestación, y 3) ejecución de
esta prestación bajo subordinación y dependencia de la persona que se beneicia
con ésta. Se ha entendido que estos elementos o requisitos que jurídicamente dan
origen a la existencia de un contrato de trabajo, deben evidenciarse por ciertos hechos
y circunstancias concretas y comprobables, que precisa el dictamen N° 5299/249,
de 14.09.92:

“a) La obligación del trabajador de dedicar al desempeño de la faena convenida


un espacio de tiempo signiicativo, como es la jornada de trabajo, pues en virtud
del contrato de trabajo la disponibilidad de dicho tiempo pertenece a la empresa o
establecimiento.

“b) La prestación de servicios personales en cumplimiento de la labor o faena


contratada, se expresa en un horario diario y semanal, que es obligatorio y continuado
en el tiempo.

“c) Durante el desarrollo de la jornada el trabajador tiene la obligación de asumir,


dentro del marco de las actividades convenidas, la carga de trabajo diaria que se
presente, sin que le sea lícito rechazar determinadas tareas o labores.

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MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

“d) El trabajo se realiza según las pautas de dirección y organización que imparte el
empleador, estando sujeto el trabajador a dependencia técnica y administrativa. Esta
supervigilancia del empleador se traduce en instrucciones y controles acerca de la
forma y oportunidad de la ejecución de las labores por parte del trabajador.

“e) Por último, las labores, permanencia y vida en el establecimiento, durante la


jornada de trabajo, deben sujetarse a las normas de ordenamiento interno que,
respetando la ley, ije el empleador”.

De la correlación de estos requisitos legales con los antecedentes de hecho que


constan en el informe evacuado por la funcionaria iscalizadora, y también, con
las constancias del Acta de 15.11.99, suscritas por las profesionales en que incide
este asunto, esta Dirección estima que debe rechazarse esta reconsideración de
instrucciones.

Efectivamente, el referido informe expresa textualmente que “se constató que


ambas trabajadoras laboraban permanentemente en el establecimiento de la Clínica
Europa, en instalaciones y máquinas ajenas, de propiedad de la misma clínica,
recibiendo ésta directamente los ingresos por parte de los clientes”, esto es, “las
trabajadoras individualizadas deben concurrir a diario al establecimiento de la Clínica
Europa, turnándose en jornada de mañana y tarde”. Como antecedentes ilustrativos
adicionales, se deja constancia de que estas profesionales “no captan a las pacientes
en forma autónoma, sino únicamente dependen de aquellas que la propia clínica le
deriva”, y también, que “el valor del tratamiento de las pacientes lo ija autónomamente
la Clínica Europa”. En in, se informa expresamente de que “el dueño de la clínica,
doctor Zarhi o la enfermera señora Ximena Chandía, son quienes determinan a través
de instrucciones verbales, el tratamiento y el número de sesiones a seguir”, y además,
“son los únicos competentes para dar el alta respectiva”. Cabe hacer notar, por otra
parte, que no existen los contratos a honorarios a que hace referencia el escrito de
reconsideración de instrucciones.

Por último, de la comparación del Acta de 15.11.99 en que comparecen ambas


profesionales y del informe precedente, se inieren datos de hecho plenamente
coincidentes y jurídicamente suicientes para considerar acreditado y existente el
vínculo de subordinación y dependencia.

En consecuencia, sobre la base de las disposiciones legales invocadas y


jurisprudencia administrativa hecha valer, cúmpleme manifestar a Ud. que se rechaza
la reconsideración de las instrucciones de 20.10.99, impartidas por la funcionaria
iscalizadora María Teresa Valenzuela Fuica, dependiente de la Inspección Comunal
Santiago Nor Oriente, debiendo Clínica Europa S.A. suscribir los respectivos contratos
de trabajo con sus dependientes Paulina Olcay Walther y Claudia Villacorta Alzamora,
desde las fechas que iniciaron la prestación de servicios a su empleadora.

ORD.: Nº 1043/42

MATERIA= Contrato individual Existencia.

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El Contrato a Honorarios

RESUMEN DE DICTAMEN= Los repartidores de correspondencia de la empresa


Daniel Rodríguez Miranda prestan sus servicios bajo subordinación y dependencia,
razón por la cual su vinculación jurídica debe materializarse en los respectivos
contratos de trabajo.

ANTECEDENTES DEL DICTAMEN= 1) Memorándum Nº 440 de 14.12.94 de Sr. Jefe


Departamento Fiscalización.

2) Ord. Nº 1609 de 22.11.94, de Director Regional del Trabajo X Región.

3) Providencia Nº 444 de 22.03.94, Departamento de Fiscalización.

4) Ord. Nº 567-93 de Asesor Ministro del Trabajo y Previsión Social.

5) Presentación de don Juan Vera Aburto de 24.06.93.

FUENTES LEGALES= Código del Trabajo, artículos 7º y 8º.

CONCORDANCIAS DEL DICTAMEN=

FECHA DE EMISION= 08/02/1995

DICTAMEN=

DE : DIRECTOR DEL TRABAJO

A : SEÑOR JUAN VERA ABURTO PICARTE Nº 327, OF. 30-C VALDIVIA

Mediante Memorándum signado con el número 1), de antecedentes se ha solicitado


a esta Dirección un pronunciamiento a cerca de si la relación jurídica que une a
los repartidores de la empresa de distribución de correspondencia de don Daniel
Rodríguez Miranda constituye o no una relación laboral.

Al respecto, cumplo con informar a Ud. lo siguiente:

El artículo 7º del Código del Trabajo dispone que:

“ Contrato individual de trabajo es una convención por la “ cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, “ éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y “ subordinación del primero, y aquél a pagar por estos “ servicios una
remuneración determinada”.

A su vez, el artículo 8º del mismo cuerpo legal, en su inciso primero, establece que:

“ Toda prestación de servicios en los términos señalados en “ el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un “ contrato de trabajo”.

Los elementos que coniguran la relación laboral, según se ha sostenido de manera


reiterada y uniforme por este Servicio al interpretar el artículo 7º del Código del
Trabajo, son los siguientes:

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MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

1.-Una prestación de servicios personales 2.-El pago de una remuneración por dichos
servicios 3.-Ejecución de los servicios bajo subordinación o dependencia.

En la situación que nos ocupa, de conformidad a los antecedentes tenidos a la vista


y, en especial de los informes de iscalización emitidos por los Sres. Patricia Gavilan
Almendra y Ramón Guevara Cárcamo, aparece que:

La prestación de servicios consiste en concurrir personalmente una vez al día,


necesariamente entre las 19:30 y las 20:00 hrs., a retirar la correspondencia de su
sector, anotar las cartas que reciben en un “Libro Control de Correspondencia” que
para estos efectos mantiene el dueño de la empresa, distribuir la correspondencia
a los destinatarios y rendir una cuenta de las cartas certiicadas y de las ordinarias
en el mismo libro control.

La distribución de la correspondencia no está sujeta a ninguna imposición de horario


y no es necesario que los repartidores concurran todos los días a retirarla de tal modo
que cuando no van el único efecto que se produce es que ésta se les acumula.

Sin embargo, el dueño de la empresa los cita telefónicamente cuando tienen mucha
correspondencia acumulada.

El pago de la remuneración está pactado por carta, a una razón de $ 20 por cada
carta corriente y $ 25 por cada carta certiicada, no obstante esto, en la práctica la
remuneración se paga mensualmente previa extensión de una boleta de honorarios.
A petición del repartidor se les paga semanalmente, en carácter de anticipo.

Cabe destacar el hecho que la empresa le asegura el ingreso mínimo mensual


establecido en la ley a los repartidores que no alcanzaren a enterarlo.

Respecto de la subordinación y dependencia, debemos tener presente en primer


lugar que este elemento es de especial relevancia en el asunto que nos ocupa, por
cuanto permite diferenciar en forma clara y precisa el contrato de trabajo de una
relación Jurídica de carácter civil o comercial.

La determinación de si los servicios se prestan o no bajo subordinación y dependencia


es una cuestión de hecho que corresponde ijar en cada caso teniendo en consideración
las especiales características de cada prestación de servicios en particular.

Sin perjuicio de lo anterior, este Servicio ha sostenido reiteradamente que el vínculo


de subordinación o dependencia se maniiesta en diversos aspectos tales como la
continuidad o permanencia de los servicios prestados, la obligación de asistencia
del trabajador, la supervigilancia en el desempeño de las funciones, la obligación del
trabajador de ceñirse a instrucciones y controles de diversa índole, etc.

En el caso que nos ocupa, con los antecedentes a la vista y en especial de los hechos
contenidos en el informe evacuado por el iscalizador Sr. Ramón Guevara, debemos
llegar a la conclusión que los repartidores de correspondencia prestan un servicio bajo
subordinación y dependencia, lo cual es posible de apreciar en los siguientes hechos:

20
El Contrato a Honorarios

1.-Tal como aparece de los antecedentes no hay duda que los repartidores de
correspondencia prestan un servicio esencial e inherente a la empresa de correo
privado, el cual además es de carácter personal por cuanto, según aparece del
informe de iscalización, cada repartidor tiene su sector y no se pudo comprobar que
los repartidores actualmente usen los servicios de terceras personas para realizar
su función.

2.-Los trabajadores prestan sus servicios de manera continua en la empresa, algunos


llevan 10 años trabajando para ésta.

3.-El empleador delimita los sectores de cada trabajador, clasiica la correspondencia


de acuerdo al tipo de carta, ija el horario de retiro de la correspondencia, efectúa el
control de su reparto diariamente por medio del “Libro Control de Correspondencia”
y cita a los trabajadores cuando se les acumula correspondencia sin repartir.

De este modo podemos apreciar como los trabajadores prestan sus servicios de
conformidad al esquema organizativo creado por el empleador, así cada trabajador
contribuye a que la empresa en cuestión sea un ente con organización y jerarquía
de conformidad a las instrucciones y reglas dadas por el empleador.

Respecto del hecho que los trabajadores no están sometidos a un sistema de control
de las horas trabajadas, debemos decir que, tal como este servicio ha dictaminado
( Nº 5521 del 11 de noviembre de 1983 ), “ El control de las horas trabajadas “
solo constituye una de las tantas manifestaciones del “ vínculo de subordinación y
dependencia no siendo posible “ sostener que tal circunstancia sea determinante en
la “ existencia de una relación laboral”.

Una vez constatada la concurrencia de todos los elementos que coniguran la relación
laboral, debemos aplicar la regla contenida en el artículo 8º, inciso 1º y debemos por
tanto, presumir la existencia de un contrato de trabajo.

En consecuencia, en virtud de las disposiciones legales citadas y las consideraciones


formuladas, cumplo con informar a Ud. que la relación que existe entre los
“Repartidores de Correspondencia” y la empresa Daniel Rodríguez Miranda es una
relación laboral regida por el Código del Trabajo, vinculación Jurídica que debe
materializarse mediante la escrituración y irma de los respectivos contratos de
trabajo, debiéndo la Inspección del Trabajo respectiva proceder según corresponde.

ORD.: Nº 5393/357

MATERIA= Contrato individual Existencia.

RESUMEN DE DICTAMEN= No se ajusta a derecho la instrucción Nº 98-416, de


02.06.98 impartida por la iscalizadora de la Inspección Comunal del Trabajo Santiago
Sur Oriente, señora Julieta Cárdenas López, que ordena al Hogar Israelita de Ancianos
escriturar contratos de trabajo a las cuidadoras contratadas por los residentes de
dicha institución o sus familiares y, por ende, procede acceder a la reconsideración
solicitada.

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MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

ANTECEDENTES DEL DICTAMEN= 1) Presentación de 04.06.98, de don Mauricio


Wigorlorchew P., en representación del Hogar Israelita de Ancianos.

2) Informe de iscalización, de 12.08.98, de I.C.T. Santiago Sur Oriente.

3) Informe de iscalización de 07.10.98, de I.C.T. Santiago Sur Oriente.

FUENTES LEGALES= Código del Trabajo, artículos 3º, 7º y 8º.

CONCORDANCIAS DEL DICTAMEN= Ord. Nº 3.070-146 de 25.05.94, 1.244-063


de 03.03.94.

FECHA DE EMISION= 04/11/1998

DICTAMEN=

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SR. MAURICIO WIGORLORCHEW P.

HOGAR ISRAELITA DE ANCIANOS

FRANCISCO VILLAGRA Nº 325

ÑUÑOA

SANTIAGO

Mediante presentación del antecedente 1) se ha solicitado a esta Dirección


reconsideración de la instrucción Nº 98-416, de 02.06.98 impartidas por la iscalizadora
de la Inspección Comunal del Trabajo Santiago Sur Oriente, señora Julieta Cárdenas
López, por medio de la cual ordena al Hogar Israelita de Ancianos escriturar contratos
de trabajo a las cuidadoras contratadas por los residentes de dicha institución o sus
familiares.

El requirente funda su solicitud en la circunstancia que la institución que representa


es una corporación de beneicencia, sin ines de lucro y que, para cumplir con sus
ines, junto con contar con un total de 81 trabajadores, además de profesionales
médicos, enfermeras y terapeutas, entre otros, que prestan servicios a honorarios, se
ha hecho frecuente que los mismos residentes o sus familiares contraten los servicios
de cuidadoras, las que prestan servicios en calidad de empleadas de casa particular.

Agrega que en el último caso, el hogar exige al residente o familiar, en su caso, la


correspondiente suscripción del contrato de trabajo para su cuidadora, controlando
la escrituración del mismo, así como el cumplimiento de las obligaciones laborales,
previsionales y de salud.

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El Contrato a Honorarios

A mayor abundamiento, señala el requirente que los servicios prestados por las
cuidadoras están relacionados exclusivamente con la atención del anciano para cuyo
cuidado fueron contratadas, sin perjuicio que, por el trabajo especíico encomendado
y por la circunstancia que el empleador o el pariente del empleador, en su caso se
encuentra interno en el Hogar, éste último debe cumplir con la labor de supervigilancia
y control sobre dicho personal externo, el cual se traduce fundamentalmente en el
control respecto de la asistencia, aseo, suministro de medicamentos y alimentación
de los ancianos, cambio de turno, oportunidad en que harán uso de feriado legal,
entre otros, supervisión llevada a cabo por la enfermera jefe del establecimiento.

Con todo, agrega el requirente, el necesario control respecto de las cuidadoras a que
se ha hecho referencia, no implica en caso alguno la existencia de relación laboral
entre el Hogar y las primeras, sino sólo la manifestación del deber de cuidado y
atención médica de sus residentes al que se encuentran obligados una vez ingresados
estos últimos a la institución.

Al respecto, cumplo con informar a Ud. lo siguiente:

El artículo 3º letra a) del Código del Trabajo deine el concepto de empleador en los
términos siguientes:

a) empleador: la persona natural o jurídica que utiliza los servicios intelectuales o


materiales de una o más personas en virtud de un contrato de trabajo .

Del precepto legal transcrito se colige que una persona natural o jurídica podrá
ser caliicada como empleador cuando se reúnan a su respecto dos condiciones
copulativas, a saber:

1) que utilice personalmente los servicios materiales e intelectuales de otra, y

2) Que dicha prestación de servicios se efectúe en virtud de un contrato de trabajo.

Por su parte, la citada disposición legal, en su letra b) deine lo que debe entenderse
por trabajador , en los términos que a continuación se expresan:

b) trabajador: toda persona natural que preste servicios personales, intelectuales o


materiales, bajo dependencia o subordinación, y en virtud de un contrato de trabajo .

A su vez, el artículo 7º del mismo cuerpo legal, dispone:

Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada .

Por último, el artículo 8º inciso 1º del citado cuerpo legal, prescribe:

Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo .

23
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

Del contexto de los preceptos legales anotados se desprende que constituirá contrato
de trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes condiciones:

a) Una prestación de servicios personales;

b) Una remuneración por dicha prestación, y

c) Ejecución de la prestación en situación de subordinación o dependencia respecto


de la persona en cuyo beneicio se realiza.

De las mismas disposiciones luye que la sola concurrencia de las condiciones


precedentemente enunciadas hace presumir la existencia de un contrato de trabajo,
aún cuando las partes le hayan dado otra denominación a la respectiva relación
jurídica, de suerte tal que estaremos en presencia de un contrato de trabajo si en
la práctica se dan los elementos señalados, no obstante pueda haberse suscrito un
convenio al cual se pretenda atribuir otra naturaleza.

En relación con el requisito signado con la letra c), esta Dirección reiteradamente ha
manifestado que la subordinación o dependencia se materializa a través de diversas
manifestaciones concretas, tales como: la continuidad de los servicios prestados en el
lugar de las faenas, la obligación de asistencia del trabajador, el cumplimiento de un
horario de trabajo, la obligación de ceñirse a las órdenes e instrucciones dadas por
el empleador, la supervigilancia en el desempeño de las funciones, la subordinación
a controles de diversa índole, la necesidad de rendir cuenta del trabajo realizado,
etc., estimándose además que dicho vínculo está sujeto en su existencia a las
particularidades y naturaleza de la prestación del trabajador .

Ahora bien, para ponderar si la institución de que se trata es empleadora de las


cuidadoras de ancianos, es preciso determinar si ese personal presta servicios a
dicha institución, o bien, a los residentes o sus familiares.

La situación de hecho precedente es fundamental, en razón de que, según la


disposición contenida en el antes transcrito párrafo a) del citado artículo 3º, tiene
la calidad de empleador quien utiliza y se beneicia efectivamente de los servicios
materiales o intelectuales del trabajador.

En la especie, los antecedentes tenidos a la vista, en especial informes de iscalización


del antecedente 2) y 3), dan cuenta de la suscripción de contratos individuales de
trabajo entre las referidas cuidadoras y los residentes del Hogar o sus familiares.

Asimismo, no obstante que la institución de que se trata, ejerce una supervigilancia


en relación a los cuidados de los residentes, su ejercicio autoriza para sostener que
dicho control tiene su fundamento en la naturaleza de los servicios prestados por
las cuidadoras de ancianos, entre los que se incluye el suministro de medicamentos
y cuidados a personas con necesidades especiales de protección y asistencia,
debiendo, la mayor parte de éstos, estar sujeto a control de profesionales del área
médica.

24
El Contrato a Honorarios

Consecuentemente, la circunstancia que las dependientas de que se trata presten


servicios en un lugar distinto de aquél en que se encuentra habitualmente el
empleador, cuando éste último es un familiar del residente, o, en su caso, cuando dicho
empleador es el propio residente, se requiere, por razones obvias, la cooperación de
un tercero, ajeno a la relación laboral, pero poseedor de los conocimientos técnicos
que las labores a desempeñar requieren.

Es así como en este tipo de actividades, las pautas técnicas directrices van a
proceder, generalmente, del personal médico que pueda atender el caso, pero ello,
ciertamente no implica una relación de subordinación o dependencia de las referidas
cuidadoras con el Hogar de que se trata, por cuanto, no está presente en la misma el
beneicio directo que pudiera reportar al empleador el cumplimiento de los servicios
del trabajador, sino que dicho beneicio lo recibe el propio residente.

En efecto, si bien, de los informes de iscalización tenidos a la vista se desprende


que el Hogar de Ancianos que representa el requirente, ejerce la supervigilancia
en materias médicas, así como control de asistencia, turnos y oportunidad en que
harán uso de su feriado, ello se explica por el natural resguardo de la salud de los
residentes, por la cual debe velar la Institución.

A mayor abundamiento, como ya se señalara precedentemente, no obstante que la


institución ejerce un control técnico respecto de las cuidadoras, no lo es menos que
la relación de subordinación o dependencia se produce con aquel que las contrata
para la ejecución de una prestación de servicios determinada, que en el caso que nos
ocupa es el residente o un familiar de éste, quien suscribe el correspondiente contrato
de trabajo, aún cuando dicha contratación se lleve a cabo previa recomendación
de la enfermera jefe de la Institución, como asimismo, el que paga la remuneración
correspondiente por los servicios personales prestados y quien se beneicia con
dicha prestación.

En consecuencia, sobre la base de las disposiciones legales citadas, informes de


iscalización correspondientes y consideraciones formuladas, cumplo con informar a
Ud. que no se ajusta a derecho la instrucción Nº 98-416, de 02.06.98 impartida por
la iscalizadora de la Inspección Comunal del Trabajo Santiago Sur Oriente, señora
Julieta Cárdenas López, que ordena al Hogar Israelita de Ancianos escriturar contratos
de trabajo a las cuidadoras contratadas por los residentes de dicha institución o sus
familiares y, por ende, procede acceder a la reconsideración solicitada.

ORD. Nº 4422/317

MAT.: Contrato Individual. Existencia.

RDIC.: No resulta jurídicamente procedente que la Fundación para la Promoción


de la Educación y la Cultura, entidad que administra los Liceos Industrial B-98 de
Santiago y Comercial B-11 de Los Andes reemplace los contratos de trabajo de su
personal docente por contratos de prestación de servicios a honorarios, en virtud de
las razones expuestas en el cuerpo del presente oicio.

25
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

ANT.: Presentación de 20.09.2000, de Sres. Confederación Nacional de Federaciones


y Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza Técnico Profesional, CONFESITEP.

FUENTES:

Código del Trabajo, artículos 7° y 8°, inciso 1°.

SANTIAGO, 23 DE OCTUBRE DEL 2000

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A: SEÑORES CONFEDERACION NACIONAL DE

FEDERACIONES Y SINDICATOS DE TRABAJADORES

DE LA ENSEÑANZA TECNICO PROFESIONAL

BULNES N° 519

SANTIAGO/

Mediante presentación del antecedente, han solicitado a esta Dirección, un


pronunciamiento acerca de si resulta jurídicamente procedente que la Fundación para
la Promoción de la Educación y la Cultura, entidad que administra los Liceos Industrial
B-98 de Santiago y Comercial B-11 de Los Andes, reemplace los contratos de trabajo
de su personal docente por contratos de prestación de servicios a honorarios, en virtud
de la reforma educacional que afecta a los 3°s. y 4°s. medios de enseñanza media.

Al respecto cúmpleme informar a Uds. lo siguiente:

El artículo 7°, del Código del Trabajo, dispone:

“Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada”.

A su vez, el artículo 8°, inciso 1° del citado cuerpo legal, agrega:

“Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo”.

Del contexto de los preceptos anotados se desprende que constituirá contrato de


trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes condiciones:

a) Una prestación de servicios personales, b) Una remuneración por dicha


prestación, y c) Ejecución de la prestación de servicios en situación de dependencia
y subordinación respecto de la persona en cuyo beneicio se realiza.

26
El Contrato a Honorarios

De las mismas disposiciones luye que la sola concurrencia de las condiciones


precedentemente enunciadas hace presumir la existencia de un contrato de trabajo
aún cuando las partes le hayan dado otra denominación a la respectiva relación
jurídica, de suerte que estaremos en presencia de un contrato de trabajo si en la
práctica se dan los elementos señalados, no obstante haberse suscrito un convenio
de otra naturaleza.

En relación con el requisito signado con la letra c), esta Dirección reiteradamente ha
establecido que el vínculo de subordinación y dependencia se materializa cuando
concurren diversas manifestaciones o elementos fácticos determinantes, tales como:

a) La obligación del trabajador de dedicar al desempeño de la faena convenida


un espacio de tiempo signiicativo, como es la jornada de trabajo, pues en virtud
del contrato de trabajo la disponibilidad de dicho tiempo pertenece a la empresa o
establecimiento.

b) La prestación de servicios personales en cumplimiento de la labor o faena


contratada, se expresa en un horario diario y semanal, que es obligatorio y continuado
en el tiempo.

c) Durante el desarrollo de la jornada el trabajador tiene la obligación de asumir, dentro


del marco de las actividades convenidas, la carga de trabajo diaria que se presente,
sin que le sea lícito rechazar determinadas tareas o labores.

d) El trabajo se realiza según las pautas de dirección y organización que imparte el


empleador, estando sujeto el trabajador a dependencia técnica y administrativa. Esta
supervigilancia del empleador se traduce en instrucciones y controles acerca de la
forma y oportunidad de la ejecución de las labores por parte del trabajador.

e) Las labores, permanencia y vida en el establecimiento, durante la jornada de


trabajo, deben sujetarse a las normas de ordenamiento interno que, respetando la
ley, ije el empleador.

Es del caso consignar que los elementos fácticos precedentes, que revisten la calidad
de determinantes del vínculo de subordinación y dependencia, se coniguran y
deinen en cada caso concreto por las particularidades y modalidades que presente
la prestación de servicios del trabajador.

De consiguiente, a la luz de lo expuesto en párrafos que anteceden, posible es


concluir que concurriendo los requisitos a que se ha hecho mención se conigurará
una relación laboral que deberá materializarse en un contrato de trabajo.

Esta Dirección es de opinión que, atendidas las condiciones en que los profesionales
de la educación desarrollan las labores docentes, concurren a su respecto todos y
cada uno de los elementos que determinan la existencia de un contrato de trabajo en
los términos previstos en el artículo 7° antes transcrito y comentado, excluyéndose
por tanto la posibilidad de celebrar para tales efectos un contrato a honorarios.

27
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

Ahora bien, en el caso en consulta no resulta jurídicamente procedente que las partes
reemplacen los contratos de trabajo del personal docente por contratos de presta-
ción de servicios a honorarios, toda vez que las mismas han caliicado el vínculo
que las une como de naturaleza laboral atendida la naturaleza de las funciones y las
condiciones en que se desarrollan.

En nada altera la conclusión anterior el argumento invocado por la Fundación en


orden a que la referida modiicación de contrato obedece a una reforma educacional,
por cuanto la misma sólo dice relación con la modalidad de enseñanza pero no a
las condiciones en que presta los servicios el personal dependiente de la misma.

En consecuencia, sobre la base de las disposiciones legales citadas y consideraciones


formuladas, cumplo en informar a Uds. que no resulta jurídicamente procedente que
la Fundación para la Promoción de la Educación y la Cultura, entidad que administra
los Liceos Industrial B-98 de Santiago y Comercial B-11 de Los Andes, reemplace los
contratos de trabajo de su personal docente por contratos de prestación de servicios
a honorarios, en virtud de las razones expuestas en el cuerpo del presente oicio.

ORD.: Nº 3098/174

MATERIA= Contrato individual Existencia.

RESUMEN DE DICTAMEN= No resultará procedente que la Empresa “Alimentos


del Sur S.A..” reemplace los contratos de trabajo a que se encuentran actualmente
afectos los dependientes que, a su vez, tienen la calidad de estudiantes, por contratos
a honorarios, si concurre el vínculo de subordinación y dependencia y demás requisitos
señalados en el cuerpo del presente oicio.

ANTECEDENTES DEL DICTAMEN= Presentación de 27.03.97, de Sr. Juan Sebastián


Duch Márquez por, “Alimentos Sur S.A.”.

FUENTES LEGALES= Código del Trabajo, artículos 7º y 8º inciso 1º.

CONCORDANCIAS DEL DICTAMEN= Dictámenes Nºs 283-6, de 12.01.90 y 6.841-


324, de 21.11.94.

FECHA DE EMISION= 27/05/1997

DICTAMEN=

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SRES. ALIMENTOS DEL SUR S.A.

ANIBAL PINTO Nº 531 OFICINA 65-

Mediante presentación del antecedente, han solicitado a esta Dirección un


pronunciamiento acerca de la procedencia de que la Empresa “Alimentos del Sur
S.A.” reemplace los contratos de trabajo a que se encuentran actualmente afectos

28
El Contrato a Honorarios

los dependientes que, a su vez, tienen la calidad de estudiantes, por contratos a


honorarios, atendida las circunstancias que señala.

Al respecto, cúmpleme informar a Uds. lo siguiente:

El artículo 7º del Código del Trabajo, prevé:

“Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada”.

Por su parte, el artículo 8º del mismo cuerpo legal, en su inciso 1º, prescribe:

“Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo”.

Del contexto de las normas legales transcritas se desprende que constituye contrato de
trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes condiciones copulativas:

a) Una prestación de servicios personales;

b) Una remuneración por los servicios prestados, y

c) Ejecución de la prestación bajo subordinación y dependencia respecto de la persona


en cuyo beneicio se realiza.

Asimismo, de dichas disposiciones se iniere que la sola concurrencia de las


condiciones o requisitos enunciados precedentemente, hace presumir la existencia
de un contrato de trabajo, aún cuando las partes le hayan dado otra denominación
a la respectiva relación jurídica.

En lo que respecta al requisito signado con la letra c), esta Dirección ha sostenido,
reiterada y uniformemente, que la “subordinación o dependencia” se materializa a
través de diversas manifestaciones concretas, tales como “continuidad de los servicios
prestados, la obligación de asistencia del trabajador, el cumplimiento de un horario
de trabajo, la supervigilancia en el desempeño de las funciones, la subordinación
a instrucciones y controles de diversas índoles, circunstancia esta última que se
traduce en el derecho del empleador a dirigir al trabajador impartiéndole órdenes
e instrucciones, principalmente acerca de la forma y oportunidad de la ejecución
de las labores y en el deber del trabajador de acatar y obedecer las mismas,
estimándose, además, que el vínculo de subordinación está sujeto en su existencia
a las particularidades y naturaleza de la prestación del trabajador”.

Ahora bien, aplicando lo expuesto precedentemente al caso en consulta, preciso es


sostener que si respecto del personal de que se trata se dan las condiciones señaladas
en párrafos que anteceden, esa Empresa estará obligada a celebrar con ellos un
contrato de trabajo con todos los derechos y obligaciones inherentes al mismo.

29
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

Por el contrario, de no darse el vínculo de subordinación y dependencia o demás


requisitos que de acuerdo a lo ya expresado coniguran el contrato de trabajo,
no existirá inconveniente legal alguno para que las partes suscriban contratos a
honorarios, los cuales, al constituir una relación jurídica de carácter civil, deberán
regirse por las normas pertinentes.

En consecuencia, sobre la base de las disposiciones legales citadas y consideraciones


formuladas, cumplo con informar a Uds. que no resultará procedente que la Empresa
“Alimentos del Sur S.A.” reemplace los contratos de trabajo a que se encuentran
actualmente afectos los dependientes que, a su vez, tienen la calidad de estudiantes,
por contratos a honorarios si concurre el vínculo de subordinación y dependencia y
demás requisitos señalados en el cuerpo del presente oicio.

ORD. Nº 2701/65

MAT.: Estatuto Docente. Contrato de Trabajo. Existencia.

RDIC.: No resultará procedente que un sostenedor de una escuela especial que


atiende a niños con trastornos en el lenguaje suscriba contratos a honorarios con
el personal que se desempeña como fonoaudiólogo, psicólogo o kinesiólogo, si
concurren los requisitos que hacen procedente la existencia de una relación jurídico
laboral que deba materializarse en un contrato de trabajo, en especial el vínculo de
subordinación y dependencia.

ANT.: Presentación de 05.05.2003, de Sr. Michel Orellana Villagra, en representación


de Selva Vásquez Núñez.

FUENTES:

Código del Trabajo, artículos 7º y 8º inciso 1º.

SANTIAGO, 10.07.2003

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SR. MICHEL ORELLANA VILLAGRA

DR. SÓTERO DEL RÍO Nº 326, OFICINA Nº 702

SANTIAGO/

Mediante presentación del antecedente, ha solicitado a esta Dirección un


pronunciamiento acerca de si resulta jurídicamente procedente que un sostenedor
de una escuela especial que atiende a niños con trastornos en el lenguaje suscriba
contratos a honorarios con el personal que se desempeña como fonoaudiólogo,
psicólogo o kinesiólogo.

30
El Contrato a Honorarios

Al respecto, cúmpleme informar a Uds. lo siguiente:

El artículo 7º del Código del Trabajo, prevé:

“Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada”.

Por su parte, el artículo 8º del mismo cuerpo legal, en su inciso 1º, prescribe:

“Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo”.

Del contexto de las normas legales transcritas se desprende que constituye contrato de
trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes condiciones copulativas:

Una prestación de servicios personales;

Una remuneración por los servicios prestados, y

Ejecución de la prestación bajo subordinación y dependencia respecto de la persona


en cuyo beneicio se realiza.

Asimismo, de dichas disposiciones se iniere que la sola concurrencia de las


condiciones o requisitos enunciados precedentemente, hace presumir la existencia
de un contrato de trabajo, aún cuando las partes le hayan dado otra denominación
a la respectiva relación jurídica.

En lo que respecta al requisito signado con la letra c), esta Dirección ha sostenido,
reiterada y uniformemente, que la “subordinación o dependencia” se materializa a
través de diversas manifestaciones concretas, tales como “continuidad de los servicios
prestados, la obligación de asistencia del trabajador, el cumplimiento de un horario
de trabajo, la supervigilancia en el desempeño de las funciones, la subordinación
a instrucciones y controles de diversas índoles, circunstancia esta última que se
traduce en el derecho del empleador a dirigir al trabajador impartiéndole órdenes e
instrucciones, principalmente acerca de la forma y oportunidad de la ejecución de las
labores y en el deber del trabajador de acatar y obedecer las mismas, estimándose,
además, que el vínculo de subordinación está sujeto en su existencia a la particular
naturaleza de la prestación del trabajador”.

Ahora bien, aplicando lo expuesto precedentemente al caso en consulta, preciso es


sostener que si respecto del personal de que se trata se dan las condiciones señaladas
en párrafos que anteceden, el sostenedor estará obligada a celebrar con ellos un
contrato de trabajo con todos los derechos y obligaciones inherentes al mismo.

Por el contrario, de no darse el vínculo de subordinación y dependencia o demás


requisitos que, de acuerdo a lo ya expresado, coniguran el contrato de trabajo,
no existirá inconveniente legal alguno para que las partes suscriban contratos a

31
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

honorarios, los cuales, al constituir una relación jurídica de carácter civil, deberán
regirse por las normas pertinentes.

En consecuencia, sobre la base de las disposiciones legales citadas y consideraciones


formuladas, cumplo con informar a Uds. que no resultará procedente que un
sostenedor de una escuela especial que atiende a

niños con trastornos en el lenguaje suscriba contratos a honorarios con el personal


que se desempeña como fonoaudiólogo, psicólogo o kinesiólogo, si concurren los
requisitos que hacen procedente la existencia de una relación jurídico laboral que
deba materializarse en un contrato de trabajo, en especial el vínculo de subordinación
y dependencia.

ORD. Nº 5848/386

MATERIA= Dirección del trabajo Competencia Trabajadores extranjeros.

Dirección del trabajo Fiscalización Facultades.

Contrato individual Existencia Presunción.

Ingreso mínimo Jornadas parciales.

RESUMEN DE DICTAMEN= 1) La Dirección del Trabajo está facultada para iscalizar


el cumplimiento de las obligaciones laborales y previsionales del personal extranjero,
sea que los trabajadores de que se trata estén o no autorizados para prestar servicios
en el país, de conformidad a las normas de extranjería. 2) En el ejercicio de sus
funciones, los iscalizadores de la Dirección del Trabajo están facultados para visitar
cualquier lugar de trabajo y a cualquiera hora del día o de la noche.

3) La existencia del contrato de trabajo se presume por la sola concurrencia de


los elementos de la relación laboral, aún cuando las partes le hayan dado otra
denominación a la respectiva relación jurídica y no obstante haberse suscrito un
convenio de otra naturaleza.

4) La remuneración mínima mensual de los trabajadores contratados con jornadas


parciales de trabajo debe calcularse proporcionalmente, sobre la base de la jornada
ordinaria de trabajo.

ANTECEDENTES DEL DICTAMEN= 1) Pase 1997, de la Sra. Directora del Trabajo, de


19.10.98. 2) Prov. 1796, de 05.10.98, del Sr. Jefe de Gabinete del Ministro del Trabajo.

3) Presentación de 30.09.98, del Sindicato Interempresa de Gastronomía y Hotelería.

FUENTES LEGALES= Código del Trabajo, artículos 7, 8, 23, 32 y 43.

Circular 113 de 16.07.98.

CONCORDANCIAS DEL DICTAMEN= Ord. Nº 22-1, de 02.01.91.

32
El Contrato a Honorarios

Ord. Nº 5.299-249, de 14.09.92.

FECHA DE EMISION= 26/11/1998

DICTAMEN=

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SRES. SINDICATO INTEREMPRESAS GASTRONOMIA Y HOTELERIA

AV. ESPAÑA 347

SANTIAGO CENTRO

Mediante presentación de antecedente Nº 3, se ha solicitado a esta Dirección un


pronunciamiento respecto de las facultades de iscalización a las empresas que
ocupan trabajadores extranjeros, de la posibilidad de efectuar visitas inspectivas en
horario nocturno, de la legalidad de mantener trabajadores bajo contratos a honorarios
y del regimen remuneracional de los trabajadores part time .

Al respecto cumplo con informar a Ud. lo siguiente:

1) La migración de trabajadores es una realidad del mundo contemporáneo que no


sólo afecta a Chile sino que se extiende a todos los países que alcanzan un nivel de
prosperidad y desarrollo superior al de sus países vecinos.

Ahora bien, tal como Uds. lo señalan, el hecho que un trabajador no tenga la
nacionalidad chilena no autoriza para que se violen las normas laborales y
previsionales, las cuales rigen por igual para todos los habitantes de la República,
sean chilenos o extranjeros.

Ahondando lo anterior, debemos decir que nuestro ordenamiento jurídico excluye


cualquier discriminación o preferencia basada en la nacionalidad del trabajador, salvo
que así lo contemple expresamente la ley para casos determinados.

De consiguiente, si el trabajador extranjero presta sus servicios personales,


intelectuales o materiales bajo subordinación y dependencia, el empleador está
obligado a dar cumplimiento a todas las normas laborales vigentes, entre ellas,
las de los artículos 9º y 10 del Código del Trabajo, sin que tenga incidencia alguna
la circunstancia de que el trabajador no reúna los requisitos de extranjería sobre
residencia o permanencia legal.

Siguiendo este razonamiento, la Dirección del Trabajo, mediante circular Nº 113, de


16.07.98, ha establecido que en lo que se reiere al personal extranjero ya sea que esté
o no autorizado para prestar servicios, se procede en los mismos términos que una
iscalización efectuada al personal chileno, respecto de contrato de trabajo, registro
control de asistencia, jornadas, remuneraciones, descansos, etc., instruyéndose lo
que corresponda y sancionándose todas y cada una de las infracciones que pudieran
detectarse con arreglo a los procedimientos vigentes.

33
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

Respecto de la normativa previsional, los trabajadores extranjeros también se rigen


en todo por la actual normativa vigente, debiendo seguirse los mismos procedimientos
administrativos que se utilizan en una iscalización de rutina.

Por lo tanto, ante cualquier situación de incumplimiento de las obligaciones laborales


o previsionales que afecte a los trabajadores extranjeros, sea que estos cuenten o no
con autorización para trabajar en el país, se debe realizar la denuncia o el reclamo
correspondiente ante la Inspección del Trabajo, según los procedimientos generales.

2) En lo que dice relación con la posibilidad que la Dirección del Trabajo iscalice los
recintos de trabajo en horario nocturno, debemos decir que, al respecto, el artículo
24 del D.F.L. Nº 2, de 1967, del Trabajo, dispone lo siguiente:

En el ejercicio de sus funciones iscalizadoras los Inspectores podrán visitar los lugares
de trabajo a cualquiera hora del día o de la noche. Los patrones o empleadores
tendrán la obligación de dar todas las facilidades para que aquéllos puedan cumplir
sus funciones; permitirles el acceso a todas las dependencias o sitios de faenas;
facilitarles las conversaciones privadas que deseen mantener con los trabajadores
y tratar personalmente con los Inspectores los problemas que deban solucionar en
sus cometidos. Estarán obligados, además, a facilitar sus libros de contabilidad si
los Inspectores así lo exigieran, para los efectos de la iscalización del cumplimiento
de las leyes y reglamentos laborales y sociales .

De la norma antes expuesta se desprende que los Inspectores del Trabajo poseen
amplias facultades para iscalizar cualquier lugar de trabajo en cualquier hora del
día o de la noche.

Es por este motivo, que cualquier irregularidad en el cumplimiento de la normativa


laboral o previsional que acontezca en horario nocturno es susceptible de ser objeto
de iscalización y eventualmente también de sanción, si así correspondiera, por parte
de la Dirección del Trabajo.

3) En lo que dice relación con la contratación de trabajadores a honorarios , no


obstante haberse conigurado los supuestos de la relación laboral, debemos decir
que el artículo 7 del Código del Trabajo dispone que:

Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, este a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada .

A su vez, el artículo 8º, inciso 1º del citado cuerpo legal, agrega:

Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo .

Del contexto de los preceptos anotados se desprende que constituirá contrato de


trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes condiciones:

34
El Contrato a Honorarios

a) Una prestación de servicios personales;

b) Una remuneración por dicha prestación, y

c) Ejecución de la prestación en situación de dependencia y subordinación respecto de


la persona en cuyo beneicio se realiza, elemento este último que permite diferenciar
el contrato de trabajo de otras relaciones jurídicas.

De las mismas disposiciones luye que la sola concurrencia de las condiciones


precedentemente enunciadas hace presumir la existencia de un contrato de trabajo
aún cuando las partes le hayan dado otra denominación a la respectiva relación
jurídico, de suerte que estaremos en presencia de un contrato de trabajo si en la
práctica se dan los elementos señalados, no obstante haberse suscrito un convenio
de otra naturaleza.

Sin embargo, y en relación con el requisito signado con la letra c), esta Dirección
reiteradamente ha establecido que el vínculo de subordinación y dependencia
se materializa cuando concurren diversas manifestaciones o elementos fácticos
determinantes, tales como:

a) La obligación del trabajador de dedicar al desempeño de la faena convenida


un espacio de tiempo signiicativo, como es la jornada de trabajo, pues en virtud
del contrato de trabajo la disponibilidad de dicho tiempo pertenece a la empresa o
establecimiento.

b) La prestación de servicios personales en cumplimiento de la labor o faena


contratada, se expresa en un horario diario y semanal, que es obligatorio y continuado
en el tiempo.

c) Durante el desarrollo de la jornada el trabajador tiene la obligación de asumir, dentro


del marco de las actividades convenidas, la carga de trabajo diaria que se presente,
sin que le sea lícito rechazar determinadas tareas o labores.

d) El trabajo se realiza según las pautas de dirección y organización que imparte el


empleador, estando sujeto el trabajador a dependencia técnica y administrativa. Esta
supervigilancia del empleador se traduce en instrucciones y controles acerca de la
forma y oportunidad de la ejecución de las labores por parte del trabajador.

e) Por último, las labores, permanencia y vida en el establecimiento, durante la jornada


de trabajo, deben sujetarse a las normas de ordenamiento interno que, respetando
la ley, ije el empleador.

Es del caso consignar que los elementos fácticos precedentes, que revisten la calidad
de determinantes del vínculo de subordinación y dependencia, se coniguran y
deinen en cada caso concreto por las particularidades y modalidades que presente la
prestación de servicios del trabaja en consecuencia, no obstante que el dependiente
de que se trata esté contratado a honorarios se debe entender que el mismo tiene un
contrato de trabajo, por el sólo hecho de conigurarse los elementos ya analizados
que deinen la relación laboral.

35
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

4) Por último, en lo que dice relación con el trabajo part time , podemos decir que
nuestra legislación laboral no contempla esta modalidad de contratación de un modo
independiente, sin perjuicio de lo cual, el Código del Trabajo contempla la posibilidad
que las partes acuerden libremente la duración y la distribución de la jornada de
trabajo, con el sólo límite de respetar las normas de orden público respecto de la
duración máxima de la misma.

Sobre el particular, el artículo 23 del Código del Trabajo prescribe:

La duración de la jornada ordinaria de trabajo no excederá de cuarenta y ocho horas


semanales.

Quedarán excluidos de la limitación de jornada de trabajo los trabajadores que presten


servicios a distintos empleadores, los gerentes, administradores, apoderados con
facultades de administración y todos aquellos que trabajen sin iscalización superior
inmediata, los agentes comisionistas y de seguros, vendedores viajantes, cobradores
y demás similares que no ejerzan sus funciones en el local del establecimiento .

Del precepto legal transcrito se puede apreciar claramente que el legislador ha limitado
la jornada ordinaria de trabajo ijándole una extensión máxima de 48 horas semanales,
sin establecer límite alguno respecto del mínimo de extensión de la misma.

Ahora bien, en lo que dice relación con la remuneración a que tienen derecho los
trabajadores contratados con jornadas parciales, el artículo 43 del Código del Trabajo,
en su inciso 3º, dispone:

El monto mensual de la remuneración no podrá ser inferior al ingreso mínimo mensual.


si se convinieron jornadas parciales de trabajo, la remuneración no podrá ser inferior
a la mínima vigente, proporcionalmente calculada en relación con la jornada ordinaria
de trabajo .

Del precepto transcrito se iniere, en primer término, que por expresa disposición del
legislador y sin perjuicio de las excepciones legales, el monto de la remuneración
mensual no puede ser inferior al ingreso mínimo mensual, asimismo, en el caso de
aquellos trabajadores con jornadas parciales de trabajo la remuneración mínima
mensual debe calcularse proporcionalmente sobre la base de la jornada ordinaria
de trabajo.

En consecuencia, sobre la base de las consideraciones efectuadas y de las normas


legales citadas, debemos concluir lo siguiente:

1) La Dirección del Trabajo está facultada para iscalizar el cumplimiento de las


obligaciones laborales y previsionales del personal extranjero, ya sea que los
trabajadores de que se trata estén o no autorizados para prestar servicios en el país,
de conformidad a las normas de extranjería.

2) En el ejercicio de sus funciones, los iscalizadores de la Dirección del Trabajo


están facultados para visitar cualquier lugar de trabajo y a cualquiera hora del día o
de la noche.

36
El Contrato a Honorarios

3) La existencia del contrato de trabajo se presume por la sola concurrencia de


los elementos de la relación laboral, aún cuando las partes le hayan dado otra
denominación a la respectiva relación jurídica y no obstante haber suscrito un convenio
de otra naturaleza.

4) La remuneración mínima mensual de los trabajadores contratados con jornadas


parciales de trabajo debe calcularse proporcionalmente sobre la base de la jornada
ordinaria de trabajo.

ORD. Nº 490 / 49

MAT.: Contrato individual. Existencia.

RDIC.: El vínculo jurídico que une a las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas
y Propam con los académicos que en ellas se desempeñan no constituye, en las
condiciones señaladas, una relación laboral que deba materializarse en un contrato
de trabajo, debiendo en consecuencia dejarse sin efecto las instrucciones Nº 99-02
de 02.07.99; 99-06 de 05.07.99 y 99-01 de 02.07.99, impartidas por la Inspección
Provincial del Trabajo de Talca a las referidas empresas.

ANT.: 1) Ord. Nº 1324 de 03.09.99 de Director Regional del Trabajo del Maule. 2) Ord.
Nº 4343 de 23.08.99 de Jefe Departamento Jurídico. 3) Ord. Nº 1794 de 23.08.99 de
Inspector Provincial del Trabajo de Talca.

4) Ord. Nº 901 de 07.07.99 de Director Regional del Trabajo del Maule.

FUENTES:

Código del Trabajo, artículos 7º y 8º.

CONCORDANCIAS:

Ord. 5299/249 de 14.09.92 y 4775/211, de 24.08.92.

SANTIAGO, 01 DE FEBRERO DEL 2000

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SR. JOSE WEINBORN DEL VILLAR

CORPORACION SANTO TOMAS

CIDEC-PROPAM

TALCA/

Mediante presentación de 09 de Julio de 1999 se solicitó a este Servicio la


reconsideración de las instrucciones Nº 99-02 de 02.07.99; 99/06 de 05.07.99 y 99/01
de 02.07.99 todas impartidas por la Inspección Provincial del Trabajo de Talca a

37
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas, y Propam respectivamente, en las


cuales se requirió la escrituración de los contratos de trabajo de los dependientes
que prestan servicios profesionales para las referidas instituciones.

La solicitud de reconsideración presentada se basa, fundamentalmente en la


inexistencia del vínculo de relación laboral entre la empresa y los dependientes
aludidos, cuestión que es justiicada en las solicitudes de reconsideración, entre
otros, en los siguientes argumentos: a) en el hecho que los docentes prestan servicios
“por una pequeña cantidad de horas semanales”; b) en el hecho que, a juicio del
reclamante, no se coniguran los elementos fácticos de la relación laboral y; c) que
un 90% de los trabajadores de que se trata tendrían un contrato de trabajo vigente
con otra empresa, cuestión que les aseguraría su cobertura previsional.

Al respecto cúmpleme informar a Ud. lo siguiente:

El artículo 7º, del Código del Trabajo, dispone:

“Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, este a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada”.

A su vez, el artículo 8º, inciso 1º del citado cuerpo legal, agrega:

“Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo”.

Del contexto de los preceptos anotados se desprende que constituirá contrato de


trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes condiciones:

a) Una prestación de servicios personales; b) Una remuneración por dicha prestación,


y c) Ejecución de la prestación en situación de dependencia y subordinación respecto
de la persona en cuyo beneicio se realiza, elemento este último que permite
diferenciar el contrato de trabajo de otras relaciones jurídicas.

De las mismas disposiciones luye que la sola concurrencia de las condiciones


precedentemente enunciadas hace presumir la existencia de un contrato de trabajo
aún cuando las partes le hayan dado otra denominación a la respectiva relación
jurídica, de suerte que estaremos en presencia de un contrato de trabajo si en la
práctica se dan los elementos señalados, no obstante haberse suscrito un convenio
de otra naturaleza.

Sin embargo, y en relación con el requisito signado con la letra c), esta Dirección
reiteradamente ha establecido que el vínculo de subordinación y dependencia
se materializa cuando concurren diversas manifestaciones o elementos fácticos
determinantes, tales como:

a) La obligación del trabajador de dedicar al desempeño de la faena convenida


un espacio de tiempo signiicativo, como es la jornada de trabajo, pues en virtud
del contrato de trabajo la disponibilidad de dicho tiempo pertenece a la empresa o
establecimiento.

38
El Contrato a Honorarios

b) La prestación de servicios personales en cumplimiento de la labor o faena


contratada, se expresa en un horario diario y semanal, que es obligatorio y continuado
en el tiempo.

c) Durante el desarrollo de la jornada el trabajador tiene la obligación de asumir,


dentro del marco de las actividades convenidas, la carga de trabajo diaria que se
presente, sin que le sea lícito rechazar determinadas tareas o labores.

d) El trabajo se realiza según las pautas de dirección y organización que imparte el


empleador, estando sujeto el trabajador a dependencia técnica y administrativa. Esta
supervigilancia del empleador se traduce en instrucciones y controles acerca de la
forma y oportunidad de la ejecución de las labores por parte del trabajador.

e) Por último, las labores, permanencia y vida en el establecimiento, durante la jornada


de trabajo, deben sujetarse a las normas de ordenamiento interno que, respetando
la ley, ije el empleador.

Es del caso consignar que los elementos fácticos precedentes, que revisten la calidad
de determinantes del vínculo de subordinación y dependencia, se coniguran y
deinen en cada caso concreto por las particularidades y modalidades que presente
la prestación de servicios del trabajador.

Pues bien, en el caso en consulta, se ha podido establecer, por los informes emitidos
con fechas 02.07.99 y 05.07.99 por la iscalizadora Sra. María Olave González,
dependiente de la Inspección Provincial del Trabajo de Talca, que respecto de los
académicos en consulta concurren determinadas características laborales, distintas
a las precedentemente señaladas, a saber: los profesores de que se trata imparten
una asignatura en la malla curricular de una cátedra técnica gozando de plena libertad
académica para impartir sus clases en la forma que estimen conveniente, sin perjuicio
de lo cual están sujeto a un horario y a una jornada determinada.

Es así como en el desempeño de sus funciones docentes no se encuentran sujetos a


supervigilancia, ni afectos a instrucciones impartidas por el empleador, no existiendo
a su respecto dependencia laboral o técnica.

Por otra parte, la intensidad o carga de trabajo de los docentes en sus respectivas
horas de clases es determinada por ellos mismos, de acuerdo a los contenidos de las
materias a desarrollar. Desde luego su labor docente no esta afecta a la obligación
de asumir otros trabajos o tareas que no estén predeterminadas, careciendo el
empleador de esa facultad.

En cuanto al cumplimiento de un horario en el respectivo establecimiento, ello


obedece a la necesidad de desarrollar en el tiempo los temas académicos previamente
determinados, y no a la simple enajenación de dicho tiempo para un empleador.

Los períodos de evaluación que se imponen a los profesores, consignándose el


período de clases, pruebas y vacaciones a que se encuentran afectos los estudiantes,
constituye el necesario marco organizacional en el cual deben desarrollarse los temas
académicos, y no afecta la característica de independencia o autonomía técnica o
laboral del servicio que se presta.

39
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

De todas estas consideraciones debemos extraer que en la especie no se presenta


el requisito sine que non contemplado en el artículo 7º del Código del Trabajo en el
sentido de que un acuerdo entre partes, aún cuando tengan connotaciones laborales,
para que con igure un contrato de trabajo debe traducirse en un pacto de servicios
que se prestan bajo dependencia y subordinación.

Lo expresado precedentemente no obsta a que dentro del marco laboral señalado,


entre los profesores y las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas y Propam
pueda celebrarse un contrato de trabajo, mediando un acuerdo de las partes que
involucre la dependencia.

Igual efecto se producirá si en los hechos el trabajo de los docentes, por la permanencia,
supervisión o modalidades de desempeño exigidas, presentare características de
dependencia laboral o técnica, pues entonces se estaría en presencia de una relación
de trabajo que da origen a contrato de trabajo.

La situación anterior se producirá, entre otros casos eventuales, si el tiempo físico de


dedicación exigido al profesor representa una disponibilidad de períodos semanales
o mensuales de una extensión que, por su continuidad y permanencia, involucra en
si mismos una jornada de trabajo signiicativa.

Igualmente es necesario determinar que si los profesores además de sus clases


frente al curso cumplen otras labores propias del establecimiento tales como
asistencia periódica a reuniones académicas, responsabilidades en departamen-
tos de investigación, programación o evaluación o similares o desempeñan labores
directivas o administrativas se conigurará a su respecto una relación laboral, que
debe expresarse en un contrato de trabajo.

Por lo expuesto, es lícito concluir que, salvo las situaciones precedentes, el pacto
laboral entre los profesores y las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas y
Propam presenta características de un contrato de arrendamiento de servicios,
consistente en una serie de clases que deben realizarse para desarrollar en el
tiempo determinadas materias, servicios que se prestan con autonomía técnica y
académica, proporcionando las empresas de que se trata para ese efecto, el marco
organizacional que permite al profesor desempeñar, bajo acuerdo de honorarios, su
respectiva cátedra, ciencia u oicio.

De esta manera, analizando las circunstancias anotadas a la luz de las normas legales
transcritas y comentadas en párrafos anteriores, es dable colegir que las prestaciones
de servicios en análisis no reúnen los caracteres propios de un contrato de trabajo.

En consecuencia, sobre la base de las disposiciones legales transcritas y


consideraciones formuladas, cúmpleme informar a Ud., que el vínculo jurídico que
une a las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas y Propam con los académicos
que en ellas se desempeñan, no constituye, en las condiciones que actualmente
se prestan, una relación laboral que deba materializarse en un contrato de trabajo,
debiendo en consecuencia, dejarse sin efecto las instrucciones Nº 99-02 de 02.07.99;
99-06 de 05.07.99 y 99-01 de 02.07.99, impartidas por la Inspección Provincial del
Trabajo de Talca a las referidas empresas.

40
El Contrato a Honorarios

ORD. Nº 490 / 49

MAT.: Contrato individual. Existencia.

RDIC.: El vínculo jurídico que une a las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas
y Propam con los académicos que en ellas se desempeñan no constituye, en las
condiciones señaladas, una relación laboral que deba materializarse en un contrato
de trabajo, debiendo en consecuencia dejarse sin efecto las instrucciones Nº 99-02
de 02.07.99; 99-06 de 05.07.99 y 99-01 de 02.07.99, impartidas por la Inspección
Provincial del Trabajo de Talca a las referidas empresas.

ANT.: 1) Ord. Nº 1324 de 03.09.99 de Director Regional del Trabajo del Maule. 2) Ord.
Nº 4343 de 23.08.99 de Jefe Departamento Jurídico. 3) Ord. Nº 1794 de 23.08.99
de Inspector Provincial del Trabajo de Talca.

4) Ord. Nº 901 de 07.07.99 de Director Regional del Trabajo del Maule.

FUENTES:

Código del Trabajo, artículos 7º y 8º.

CONCORDANCIAS:

Ord. 5299/249 de 14.09.92 y 4775/211, de 24.08.92.

SANTIAGO, 01 DE FEBRERO DEL 2000

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SR. JOSE WEINBORN DEL VILLAR

CORPORACION SANTO TOMAS

CIDEC-PROPAM

TALCA/

Mediante presentación de 09 de Julio de 1999 se solicitó a este Servicio la


reconsideración de las instrucciones Nº 99-02 de 02.07.99; 99/06 de 05.07.99 y
99/01 de 02.07.99 todas impartidas por la Inspección Provincial del Trabajo de Talca
a las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas, y Propam respectivamente, en las
cuales se requirió la escrituración de los contratos de trabajo de los dependientes
que prestan servicios profesionales para las referidas instituciones.

La solicitud de reconsideración presentada se basa, fundamentalmente en la


inexistencia del vínculo de relación laboral entre la empresa y los dependientes
aludidos, cuestión que es justiicada en las solicitudes de reconsideración, entre
otros, en los siguientes argumentos: a) en el hecho que los docentes prestan servicios
“por una pequeña cantidad de horas semanales”; b) en el hecho que, a juicio del

41
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

reclamante, no se coniguran los elementos fácticos de la relación laboral y; c) que


un 90% de los trabajadores de que se trata tendrían un contrato de trabajo vigente
con otra empresa, cuestión que les aseguraría su cobertura previsional.

Al respecto cúmpleme informar a Ud. lo siguiente:

El artículo 7º, del Código del Trabajo, dispone:

“Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, este a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada”.

A su vez, el artículo 8º, inciso 1º del citado cuerpo legal, agrega:

“Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo”.

Del contexto de los preceptos anotados se desprende que constituirá contrato de


trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes condiciones:

a) Una prestación de servicios personales; b) Una remuneración por dicha prestación,


y c) Ejecución de la prestación en situación de dependencia y subordinación respecto
de la persona en cuyo beneicio se realiza, elemento este último que permite
diferenciar el contrato de trabajo de otras relaciones jurídicas.

De las mismas disposiciones luye que la sola concurrencia de las condiciones


precedentemente enunciadas hace presumir la existencia de un contrato de trabajo
aún cuando las partes le hayan dado otra denominación a la respectiva relación
jurídica, de suerte que estaremos en presencia de un contrato de trabajo si en la
práctica se dan los elementos señalados, no obstante haberse suscrito un convenio
de otra naturaleza.

Sin embargo, y en relación con el requisito signado con la letra c), esta Dirección
reiteradamente ha establecido que el vínculo de subordinación y dependencia
se materializa cuando concurren diversas manifestaciones o elementos fácticos
determinantes, tales como:

a) La obligación del trabajador de dedicar al desempeño de la faena convenida


un espacio de tiempo signiicativo, como es la jornada de trabajo, pues en virtud
del contrato de trabajo la disponibilidad de dicho tiempo pertenece a la empresa o
establecimiento.

b) La prestación de servicios personales en cumplimiento de la labor o faena


contratada, se expresa en un horario diario y semanal, que es obligatorio y continuado
en el tiempo.

c) Durante el desarrollo de la jornada el trabajador tiene la obligación de asumir, dentro


del marco de las actividades convenidas, la carga de trabajo diaria que se presente,
sin que le sea lícito rechazar determinadas tareas o labores.

42
El Contrato a Honorarios

d) El trabajo se realiza según las pautas de dirección y organización que imparte el


empleador, estando sujeto el trabajador a dependencia técnica y administrativa. Esta
supervigilancia del empleador se traduce en instrucciones y controles acerca de la
forma y oportunidad de la ejecución de las labores por parte del trabajador.

e) Por último, las labores, permanencia y vida en el establecimiento, durante la jornada


de trabajo, deben sujetarse a las normas de ordenamiento interno que, respetando
la ley, ije el empleador.

Es del caso consignar que los elementos fácticos precedentes, que revisten la calidad
de determinantes del vínculo de subordinación y dependencia, se coniguran y
deinen en cada caso concreto por las particularidades y modalidades que presente
la prestación de servicios del trabajador.

Pues bien, en el caso en consulta, se ha podido establecer, por los informes emitidos
con fechas 02.07.99 y 05.07.99 por la iscalizadora Sra. María Olave González,
dependiente de la Inspección Provincial del Trabajo de Talca, que respecto de los
académicos en consulta concurren determinadas características laborales, distintas
a las precedentemente señaladas, a saber: los profesores de que se trata imparten
una asignatura en la malla curricular de una cátedra técnica gozando de plena libertad
académica para impartir sus clases en la forma que estimen conveniente, sin perjuicio
de lo cual están sujeto a un horario y a una jornada determinada.

Es así como en el desempeño de sus funciones docentes no se encuentran sujetos a


supervigilancia, ni afectos a instrucciones impartidas por el empleador, no existiendo
a su respecto dependencia laboral o técnica.

Por otra parte, la intensidad o carga de trabajo de los docentes en sus respectivas
horas de clases es determinada por ellos mismos, de acuerdo a los contenidos de las
materias a desarrollar. Desde luego su labor docente no esta afecta a la obligación
de asumir otros trabajos o tareas que no estén predeterminadas, careciendo el
empleador de esa facultad.

En cuanto al cumplimiento de un horario en el respectivo establecimiento, ello


obedece a la necesidad de desarrollar en el tiempo los temas académicos previamente
determinados, y no a la simple enajenación de dicho tiempo para un empleador.

Los períodos de evaluación que se imponen a los profesores, consignándose el


período de clases, pruebas y vacaciones a que se encuentran afectos los estudiantes,
constituye el necesario marco organizacional en el cual deben desarrollarse los temas
académicos, y no afecta la característica de independencia o autonomía técnica o
laboral del servicio que se presta.

De todas estas consideraciones debemos extraer que en la especie no se presenta


el requisito sine que non contemplado en el artículo 7º del Código del Trabajo en el
sentido de que un acuerdo entre partes, aún cuando tengan connotaciones laborales,
para que con igure un contrato de trabajo debe traducirse en un pacto de servicios
que se prestan bajo dependencia y subordinación.

43
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

Lo expresado precedentemente no obsta a que dentro del marco laboral señalado,


entre los profesores y las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas y Propam
pueda celebrarse un contrato de trabajo, mediando un acuerdo de las partes que
involucre la dependencia.

Igual efecto se producirá si en los hechos el trabajo de los docentes, por la permanencia,
supervisión o modalidades de desempeño exigidas, presentare características de
dependencia laboral o técnica, pues entonces se estaría en presencia de una relación
de trabajo que da origen a contrato de trabajo.

La situación anterior se producirá, entre otros casos eventuales, si el tiempo físico de


dedicación exigido al profesor representa una disponibilidad de períodos semanales
o mensuales de una extensión que, por su continuidad y permanencia, involucra en
si mismos una jornada de trabajo signiicativa.

Igualmente es necesario determinar que si los profesores además de sus clases


frente al curso cumplen otras labores propias del establecimiento tales como
asistencia periódica a reuniones académicas, responsabilidades en departamen-
tos de investigación, programación o evaluación o similares o desempeñan labores
directivas o administrativas se conigurará a su respecto una relación laboral, que
debe expresarse en un contrato de trabajo.

Por lo expuesto, es lícito concluir que, salvo las situaciones precedentes, el pacto
laboral entre los profesores y las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas y
Propam presenta características de un contrato de arrendamiento de servicios,
consistente en una serie de clases que deben realizarse para desarrollar en el
tiempo determinadas materias, servicios que se prestan con autonomía técnica y
académica, proporcionando las empresas de que se trata para ese efecto, el marco
organizacional que permite al profesor desempeñar, bajo acuerdo de honorarios, su
respectiva cátedra, ciencia u oicio.

De esta manera, analizando las circunstancias anotadas a la luz de las normas legales
transcritas y comentadas en párrafos anteriores, es dable colegir que las prestaciones
de servicios en análisis no reúnen los caracteres propios de un contrato de trabajo.

En consecuencia, sobre la base de las disposiciones legales transcritas y


consideraciones formuladas, cúmpleme informar a Ud., que el vínculo jurídico que
une a las empresas Cidec, Corporación Santo Tomas y Propam con los académicos
que en ellas se desempeñan, no constituye, en las condiciones que actualmente
se prestan, una relación laboral que deba materializarse en un contrato de trabajo,
debiendo en consecuencia, dejarse sin efecto las instrucciones Nº 99-02 de 02.07.99;
99-06 de 05.07.99 y 99-01 de 02.07.99, impartidas por la Inspección Provincial del
Trabajo de Talca a las referidas empresas.

ORD. Nº 1670 / 139

MAT.: Contrato individual.Existencia.

RDIC.: Niega lugar a reconsideración de Ord. Nº 490/049, de 01.02.00.

44
El Contrato a Honorarios

ANT.: 1) Pase Nº 352, de 29.02.2000, de Directora del Trabajo; 2) Ord. Nº 00328,


de 23.02.2000, de Sr. Director Regional del Trabajo del Maule; 3) Ord. Nº 490/049,
de 01.02.2000.

SANTIAGO, 26 DE ABRIL DEL 2000

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SR. DIRECTOR REGIONAL DEL TRABAJO

REGION DEL MAULE/

Mediante presentación del antecedente 2) el Sr. Director Regional del Trabajo Región
del Maule, ha solicitado reconsideración del Ord. Nº 490/049, de 01.02.2000, que
determina que el vínculo jurídico que une a las empresas Cidec, Corporación Santo
Tomás y Propam, con los académicos que en ellas se desempeñan no es constitutivo
de una relación laboral que deba materializarse en un contrato de trabajo.

Argumenta que de mantenerse la doctrina del dictamen impugnado, resultaría inútil


la iscalización de los servicios del trabajo, produciéndose desprotección laboral, por
cuanto la relación entre las instituciones educacionales de nivel técnico o superior y
los docentes se materializará en un contrato de honorarios.

Además de lo anterior el recurrente efectúa entre otras las siguientes airmaciones:


“Toda docencia de aula se presta en todo establecimiento educacional bajo las
mismas características; los docentes tienen siempre supervisión de un superior en la
organización en la que prestan servicios sujetándose de un superior en la organización
en la que prestan servicios sujetándose a un plan y programa de estudio deinido
por la organización, con una carga horaria debidamente acordada, no pudiendo a su
arbitrio establecer los días y horas en que impartirán la cátedra; debiendo entregar
planillas de evaluación y toma de asistencia de alumnos”.

Al respecto, cabe señalar que el elemento esencial para determinar si se está o


no en presencia de una relación laboral que deba materializarse en un contrato de
trabajo es el vínculo de subordinación y dependencia, una de cuyas manifestaciones
concretas, según lo ha resuelto en forma reiterada y uniforme esta Dirección, es la
obligación que asiste al trabajador de ceñirse a las instrucciones impartidas por el
empleador y el derecho de este a supervigilarlo en el desempeño de sus funciones.

De los antecedentes que se tuvo en consideración para arribar a la conclusión que


en el mismo dictamen impugnado se contiene, aparece la supuesta “supervisión” del
empleador respecto del personal de que se trata, dice relación única y exclusivamente
con la obligación del docente de ceñirse a la malla curricular de su respectiva cátedra
o asignatura, y de impartir las clases en el horario y jornada predeterminada por el
empleador.

Ahora bien, según se maniiesta en el dictamen recurrido, tales circunstancias no


resultan suicientes para conigurar una supervisión que determine la existencia de
dicho vínculo.

45
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

En efecto, el cumplimiento de un horario por los docentes en el respectivo


establecimiento obedece a la necesidad de desarrollar en el tiempo los temas
académicos previamente determinados, y no a la simple enajenación de dicho tiempo
para el empleador, encontrándose la intensidad o carga de trabajo de los docentes
en sus respectivas horas de clases, determinada por ellos mismos, de acuerdo a las
materias a desarrollar.

Conforme a lo anterior, los profeso res, se encuentran afectos a un marco


organizacional en el cual deben desarrollar los temas académicos, lo cual no afecta
a la independencia o autonomía técnica o laboral del servicio que se presta, lo que
impide considerar los argumentos expuestos como suicientes para reconsiderar la
reiterada doctrina de este Servicio en tal sentido.

En lo que respecta a la airmación del recurrente en el sentido que de mantenerse


la doctrina del Ord. Nº 0490/0049, de 01.02.2000, se haría inútil la iscalización de
los Servicios del Trabajo, produciéndose la desprotección laboral de los afectados,
cabe recordar que este Servicio ha reiteradamente determinado que no es posible
efectuar pronunciamientos genéricos o abstractos a priori, sobre el particular, siendo
siempre necesario analizar las condiciones en que se realiza la respectiva prestación
de servicios y sobre dicha base resolver cada caso en particular.

A mayor abundamiento, se hace necesario puntualizar que la doctrina contenida en el


dictamen impugnado no desconoce de modo alguno la posibilidad de que exista una
relación laboral entre el aludido personal y los establecimientos educacionales de que
se trata, en la medida que concurran las condiciones que en la misma se señalan.

Es así como dicho pronunciamiento jurídico después de concluir que los servicios
prestados por los docentes de que se trata no se realizan en condiciones de subordi-
nación o dependencia agrega: “Lo expresado precedentemente no obsta a que dentro
del marco laboral señalado, entre los profesores y las empresas Cidec, Corporación
Santo Tomás y Propam pueda celebrarse un contrato de trabajo, mediando un acuerdo
de las partes que involucre la dependencia.

“Igual efecto se producirá si en los hechos el trabajo de los docentes, por la


permanencia, supervisión o modalidades de desempeño exigidas, presentare
características de dependencia laboral o técnica, pues entonces se estará en
presencia de una relación de trabajo que da origen a contrato de trabajo”.

Por último, cabe agregar que los antecedentes tenidos en vista al pronunciarse dicho
dictamen dan cuenta que 21 docentes de las instituciones de educación de que se
trata, prestan servicios para éstas bajo dependencia y subordinación en virtud de
un contrato de trabajo.

Tras todo lo expuesto, forzoso resulta concluir que las airmaciones en que se sustenta
la solicitud de reconsideración, sólo tendrán mérito para alterar lo resuelto por el
dictamen recurrido en cuanto se fundamenten en una nueva iscalización o en otra
circunstancia de hecho o de derecho suiciente.

46
El Contrato a Honorarios

En consecuencia, sobre la base de las consideraciones expuestas cumplo con


informar a Ud. que los argumentos expuestos en su presentación no constituyen
antecedentes de hecho y de derecho suicientes para alterar lo dispuesto por este
Servicio en el Ord. Nº 490/049, de 01.02.2000, cuya reconsideración se solicita, toda
vez que la conclusión establecida en dicho instrumento, se encuentra determinada
en base a las condiciones señaladas a la fecha de su pronunciamiento, sin que
conste la existencia de nuevos antecedentes que permitan alterar lo resuelto en el
instrumento recurrido.

ORD. Nº 4422/317

MAT.: Contrato Individual. Existencia.

RDIC.: No resulta jurídicamente procedente que la Fundación para la Promoción


de la Educación y la Cultura, entidad que administra los Liceos Industrial B-98 de
Santiago y Comercial B-11 de Los Andes reemplace los contratos de trabajo de su
personal docente por contratos de prestación de servicios a honorarios, en virtud de
las razones expuestas en el cuerpo del presente oicio.

ANT.: Presentación de 20.09.2000, de Sres. Confederación Nacional de Federaciones


y Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza Técnico Profesional, CONFESITEP.

FUENTES:

Código del Trabajo, artículos 7° y 8°, inciso 1°.

SANTIAGO, 23 DE OCTUBRE DEL 2000

DE : DIRECTORA DEL TRABAJO

A : SEÑORES CONFEDERACION NACIONAL DE

FEDERACIONES Y SINDICATOS DE TRABAJADORES

DE LA ENSEÑANZA TECNICO PROFESIONAL

BULNES N° 519

SANTIAGO/

Mediante presentación del antecedente, han solicitado a esta Dirección, un


pronunciamiento acerca de si resulta jurídicamente procedente que la Fundación para
la Promoción de la Educación y la Cultura, entidad que administra los Liceos Industrial
B-98 de Santiago y Comercial B-11 de Los Andes, reemplace los contratos de trabajo
de su personal docente por contratos de prestación de servicios a honorarios, en virtud
de la reforma educacional que afecta a los 3°s. y 4°s. medios de enseñanza media.

47
MANUAL EJECUTIVO L AB O RAL

Al respecto cúmpleme informar a Uds. lo siguiente:

El artículo 7°, del Código del Trabajo, dispone:

“Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el


trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada”.

A su vez, el artículo 8°, inciso 1° del citado cuerpo legal, agrega:

“Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace


presumir la existencia de un contrato de trabajo”.

Del contexto de los preceptos anotados se desprende que constituirá contrato de


trabajo toda prestación de servicios que reúna las siguientes condiciones:

a) Una prestación de servicios personales, b) Una remuneración por dicha


prestación, y c) Ejecución de la prestación de servicios en situación de dependencia
y subordinación respecto de la persona en cuyo beneicio se realiza.

De las mismas disposiciones luye que la sola concurrencia de las condiciones


precedentemente enunciadas hace presumir la existencia de un contrato de trabajo
aún cuando las partes le hayan dado otra denominación a la respectiva relación
jurídica, de suerte que estaremos en presencia de un contrato de trabajo si en la
práctica se dan los elementos señalados, no obstante haberse suscrito un convenio
de otra naturaleza.

En relación con el requisito signado con la letra c), esta Dirección reiteradamente ha
establecido que el vínculo de subordinación y dependencia se materializa cuando
concurren diversas manifestaciones o elementos fácticos determinantes, tales como:

a) La obligación del trabajador de dedicar al desempeño de la faena convenida


un espacio de tiempo signiicativo, como es la jornada de trabajo, pues en virtud
del contrato de trabajo la disponibilidad de dicho tiempo pertenece a la empresa o
establecimiento.

b) La prestación de servicios personales en cumplimiento de la labor o faena


contratada, se expresa en un horario diario y semanal, que es obligatorio y continuado
en el tiempo.

c) Durante el desarrollo de la jornada el trabajador tiene la obligación de asumir, dentro


del marco de las actividades convenidas, la carga de trabajo diaria que se presente,
sin que le sea lícito rechazar determinadas tareas o labores.

d) El trabajo se realiza según las pautas de dirección y organización que imparte el


empleador, estando sujeto el trabajador a dependencia técnica y administrativa. Esta
supervigilancia del empleador se traduce en instrucciones y controles acerca de la
forma y oportunidad de la ejecución de las labores por parte del trabajador.

48