Está en la página 1de 4

NOMBRE DE LA ASIGNATURA:

BIOTECNOLOGÍA

Producción de hongos comestibles.

ALUMNA: MARÍA DEL CARMEN GARCÍA GARCÍA

ACTIVIDAD: MAPA CONCEPTUAL

ASESORA: YUDITH NIETO CARRILLO

PRESENTACIÓN

CARRERA: INGENIERIA EN DESARROLLO COMUNITARIO

Semestre: 7º

AGUA DE NIÑO, SAN LUCAS ZOQUIAPAN, TEOTITLAN, OAXACA, MÉXICO


SEPTIEMBRE 2018
PRODUCCIÓN DE HONGOS COMESTIBLES.

Aislamiento de la cepa

La cepa, también llamada cultivo patrón, constituye la base de la siembra. Al tratarse


de cultivos valiosos, se aíslan en medios especializados enriquecidos con
nutrientes, en condiciones de riguroso control de temperatura e iluminación.

En el cultivo de los hongos ha predominado un elemento de misterio, a diferencia


de los cultivos de otros productos tales como los frutales o las gramíneas. Esto es
debido a la dificultad de entender o por falta de información, aun en el nivel
universitario, de las relaciones entre “las esporas”, *el micelio* y su transformación
en estructuras fructificantes grandes.

Los hongos cultivados han seguido frecuentemente reglas empíricas y su desarrollo


ha sido semejante al que se a llevado a cabo en el ganado y los cereales por muchos
siglos antes del descubrimiento de las leyes de la herencia o la fisiología.

PRODUCCIÓN DE MICELIO

El micelio de los hongos lo podemos encontrar en dos fases distintas. La primera


es el micelio vegetativo, lo podemos ver como filamentos generalmente blancos a
manera de hilos o de una tela de araña inmerso en el sustrato ya sea madera en
descomposición, la hoja rasca, el humus del suelo del bosque, etc. Su función
es captar alimento mediante la colonización del sustrato y aumentar el área cubierta
por él. Si el alimento es uniforme en el sustrato el micelio puede adoptar una forma
circular, como sucede en el laboratorio al cultivarlo en una caja de Petri.
La segunda fase depende obligadamente de la primera y es el arreglo del micelio
vegetativo para formar cuerpos más o menos sólidos y erectos sobre el
sustrato (cuerpos fructíferos o fructificaciones). Este micelio re-arreglado es
denominado micelio reproductivo y su función es la producción de hongos, por lo
tanto, es diferente fisiológicamente del micelio vegetativo cuya función es colonizar.

Los fructificaciones de los hogos en la naturaleza pueden ser por temporada o


permanentes según sea la especie. La función principal de los fructificaciones es la
de producir “esporas microscópicas” y dispersarlas efectivamente por aire como
elementos de distribución y simiente de la especie que permitirá la sobrevivencia a
través del tiempo en la naturaleza. Una vez cumplida su misión, los fructificaciones
al igual que los frutos de las plantas se deterioran y se pudren.

Para que el micelio prospere en esas condiciones debe de adaptarse. A través de


una selección entre muchos micelios y tomando a los mejores, entrecruzados
genéticamente y proporcionándoles las mejores condiciones para su crecimiento se
produce un micelio domesticado o especializado a vivir bajo condiciones que no son
las de su hábitat.

Cuando sometemos al micelio de los hongos a condiciones diferentes a las de su


medio natural, puede degenerar, cambiar sus cualidades naturales (por ejemplo, no
fructificar) o incluso morir. A este tipo de micelio domesticado y preparado para el
cultivo lo hemos llamado “micelio activado” que es originalmente aislado
a partir de esporas de un fructificación por medio de técnicas de cultivo. Al primer
micelio producido se le denomina “micelio activado madre” y por su fortaleza
fisiológica sirve como base para la producción vegetativa (como una clonación) en
mayor cantidad de micelio activado.

De esta manera podemos mantener una producción constante de micelio y


aprovechar al hongo en condiciones de laboratorio para cultivo y producción de
fructificaciones.

Técnicas para obtener el micelio

La primera etapa data de la década de los 30's con el cultivo del champiñón
(Agaricus bisporus) la iniciaron empresarios con ascendencia europea (alemanes,
franceses o españoles) (Martínez y Leben, 2002), ellos establecieron el cultivo
industrial del champiñón en nuestro país. La Tecnología empleada por lo tanto es
europea, así como las cepas del champiñón y los técnicos norteamericanos o
europeos, un pequeño grupo de mexicanos recibieron capacitación limitada para
operar tales empresas.
La segunda etapa se inicia en el año de 1974 con el cultivo casero y semiindustrial
del hongo Pleurotus ostreatus por investigadores de la Universidad Veracruzana
(García-Bielma y Frias, 1991). Esta etapa marca el despertar del país en esta
industria, ya que a partir de 1974 y posteriormente gracias a que se dio a conocer
el hallazgo a través de un programa de televisión en cadena nacional se intensificó
el interés en todo el país por el cultivo de hongos comestibles tanto en la iniciativa
privada como en las instituciones de educación superior y media.

La tercera etapa se inició en la década los 80’s con la publicación del primer manual
de cultivo de hongos (López 1984, foto de la izquierda). Diversos investigadores
extranjeros visitaron nuestro país con la finalidad de apoyar este movimiento como
Tai-Soo Lee del Instituto de Investigación Forestal de Seúl, Corea quien fue invitado
en 1984 por el gobierno de Puebla para apoyar sus proyectos de cultivo de hongos,
sin embargo, los campesinos no entienden el coreano ni el inglés por lo que su visita
no tuvo el éxito esperado, finalmente el entusiasmo del gobierno de Puebla desistió
ante la falta de resultados positivos.

MICELIO: ¿SEMILLA DE HONGO?


En la agricultura las semillas son parte fundamental para llevar a cabo el cultivo de
especies de importancia y por ello, cuando las personas se interesan por el cultivo
de los hongos comestibles, como las setas – Pleurotus ostreatus- lo primero que
preguntan es como obtener lo que se ha llamado popularmente “semilla de hongo”.

Es probable que le reconozcan por tal nombre debido a que el inoculo que van a
emplear para sus hongos crece regularmente sobre semilla de trigo y/o sorgo, antes
de ser sembrado en el sustrato definitivo, por lo que es importante dejar claro que
el inoculo no es más que una maraña de células –las hifas- que parecen hilos de
coser blancos, que se ramifican miles de veces y se entretejen -como ‘cocas de
hilos’- para formar una estructura de apariencia algodonosa y compacta –el micelio,
es decir el hongo- semejante a un queso que crece sobre y dentro de las semillas
que le sirven como sustrato.