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2018-MAYO-2018

CAPITULO N.13
LA TRADICIÓN DE LA GEOMETRÍA.

Soy geometría, o sea, sintético.


.

ANTONIO GAUDÍ.

El proyecto es un acontecimiento intelectual, un asunto de la mente y, al representar en dos


dimensiones la realidad volumétrica de una posible construcción, es la primera
manifestación virtual que se conoce en el campo de la arquitectura.

Euclides Quien proyecta la usa intensamente en el transcurso de todo el proceso de


elaboración que concluye con la obra realizada. La usa, al principio, para buscar con los
esbozos o dibujos medidos, las formas ideales de lo que va imaginando; la usa en el trabajo
de registrar en el papel (o en algún modelo), de modo preciso, las formas que encuentra.
La usa finalmente el constructor que, para realizar su trabajo, interpretará la geometría de
ese metalenguaje que es el proyecto.

La arquitectura depende de la geometría por varias razones, prácticas y obvias. La más


importante es la fuerza incontenible y soberana que el orden impuesto por la forma
geométrica ejerce en nuestra imaginación y en nuestra manera de proyectar. La geometría
actúa esencialmente como matriz organización. Da estructura, dirige y ordena al
pensamiento; materializa. Define y amarra las formas gracias a su precisión. Atiende,
además de todo, aquel deseo de forma del arquitecto que podría explicarse como una
tendencia a someterse a los principios básicos de la teoría de la percepción de la forma
visual de la Gestalt. No menos importante, la geometría permite la medida, que, a su vez,
es sustentada por el número, elemento clave de la medición, de la comedición, de la
relación entre las partes, de la escala y de toda la teoría de las proporciones. El número y
la medida reúnen y ordenan las partes del diseño, registran y dan realidad al proyecto,
además de llevar al terreno de las obras, de modo inequívoco, la información constructiva
simbolizada en el papel.

Desde la planta más simple hasta las principales innovaciones con espacios y perspectivas,
barrocas o axonométricas, todo en arquitectura 10 permitió la geometría subyacente. No es
fácil vislumbrar el arte de proyectar y de construir sin su presencia, o imaginar cómo serían
después de la geometría, o inclusive, prever alguna nueva técnica o forma de conocimiento
que permitieran olvidarla o abandonarla.

Mesopotamia, Egipto, Grecia, Roma, Bizancio, románico, gótico, Renacimiento, barroco,


neoclasicismo, eclectismo del siglo XIX, y hasta nuestros días, todas las manifestaciones
arquitectónicas del hombre se refieren a la geometría. Templos, iglesias, catedrales,
castillos, acueductos, estudios, edificios públicos, ciudades enteras, nada escapa de la
geometría. El arquitecto Paolo Portoghesi mostró cómo las plantas de las iglesias barrocas
obedecían a reglas geométricas estrictas, pese a que aparentemente estaban sometidas a
las idiosincrasias y caprichos de los arquitectos. Y él mismo la utilizó extensamente en sus
proyectos.

Es evidente que la geometría no es la única herramienta que el arquitecto utiliza, pero es


un punto de apoyo muy seguro. Sin embargo —particularmente si recordamos que la
geometría euclideana es sólo una entre muchas otras completas y perfectas—, es
maravilloso imaginar cómo una nueva sensibilidad por la geometría podría llevar a la
arquitectura a sitios inimaginables. Hasta ahora, no obstante, todo indica que los arquitectos
no logran liberarse del sistema de Euclides, ni tampoco encontrar en otras geometrías algo
práctico, aplicable al trabajo de día a día (pese a la vaga conciencia de que existen).

Existieron en el pasado, construcciones de forma no dependientes de la geometría. Hay un


número enorme de tipos de habitaciones cavernas.

Omnipresente, la geometría es uno de los dos factores responsables de la continuidad de


la evolución de la arquitectura, cuya historia no registra mayores saltos, y no deja que falten
eslabones en la cadena de infinitos eventos que sucederán. No hay en arquitectura, en
rigor, acontecimientos inesperados. Lo que a veces consideramos "inesperado" encuentra
infaliblemente explicación y raíces en hechos precedentes.

La geometría es abstracta como el pensamiento que la creó; no obstante, es la que lleva la


forma arquitectónica al plano de la realidad, al crear la convergencia de dos mundos: el
racional y el sensorial.

Las formas curvas, presentes e tantos proyectos de Oscar Niemeyer y de Le Corbusier,


fueron creadas gestualmente por manos de aquellos componentes arquitectónicos que, al
desplazar libremente el lápiz sobre el papel y plasmaban la forma que querían conferir a los
edificios.

Claro que la geometría no era el único ni el más relevante elemento responsable de la línea
de continuidad de los acontecimientos arquitectónicos.

El racionalismo característico del movimiento moderno condujo naturalmente a los


arquitectos al cartesianismo de las formas geométricas, bien controladas, limpias, honestas.

Hoy en día el arquitecto puede, teóricamente, crear en su despacho un espacio en cuyo


cetro se invita al cliente a sentarse para, cómodamente admirar las imágenes virtuales del
proyecto que pidió al arquitecto.

Los arquitectos del movimiento moderno estuvieron siempre empeñados en desarrollar sus
actividades con base en méritos propios y evitar así juicios que se fundamentaban en
pensamientos vinculados a la historia.

CONCLUSIÓN:
Hoy en día el arquitecto puede, teóricamente, crear en su despacho un espacio en cuyo
cetro se invita al cliente a sentarse para, cómodamente admirar las imágenes virtuales del
proyecto que pidió al arquitecto.

Los arquitectos del movimiento moderno estuvieron siempre empeñados en desarrollar sus
actividades con base en méritos propios y evitar así juicios que se fundamentaban en
pensamientos vinculados a la historia.

Es evidente que la geometría no es la única herramienta que el arquitecto utiliza pero es un


punto de apoyo muy seguro. Sin embargo particularmente si recordamos que la geometría
euclideana es solo una entre muchas otras completas y perfectas es maravilloso imaginar
como una nueva sensibilidad por la geometría podría llevar a la arquitectura a sitios
inimaginables. Hasta ahora no obstante todo indica que los arquitectos no logran liberarse
del sistema de Euclides ni tampoco encontrar en otras geometrías algo practico aplicable
al trabajo de día a día pese a la vaga conciencia de que existen. Y existen diversas
geometrías. Varias de ellas fueron creadas a partir de la simple idea de refutar o sustituir el
quinto postulado o axioma de Euclides el postulado de las paralelas al afirmar que por un
punto fuera de una recta pueden trazarse infinitas rectas paralelas a la recta dada o que
por un punto fuera de una recta no es posible trazar ninguna recta paralela a la recta dada
como en la geometría de riemann.

Sin el uso de la geometría el arquitecto no podría llevar a cabo su primer pensamiento


abstracto, de qué forma proyectara su edificio, lo cual le dará, orden, estética y más
aspectos. A pesar de que en la actualidad existan diversas formas y muy variables en
construcciones modernas, todo estuvo basado en un pensamiento geométrico del
arquitecto, proceso que le ha costado muchos años trabajar en todas las corrientes que ha
habido a lo largo de la historia, es lo que le ha dado carácter a la arquitectura, el uso de
diversas formas en particular han hecho características a ciertas corrientes.

Podría pensarse que en un futuro aunque ya estemos viendo un poco de eso aparecerán
formas geométricas más complejas, basándose en los principios de la geometría simple, lo
que hará la creación de edificios con formas muy interesantes.