Está en la página 1de 6

Inclusión Inter relacional

El Joven como ser único y abierto a los demás

La segunda inclusión es la que solemos escuchar o leer, la que llamo Inclusión interpersonal.
Esta inclusión tiene en cuenta la diversidad y las desigualdades.
Para ello, vamos a fundamentar que hay dos aspectos claves que hay que tener en cuenta a la
hora de pensar que escuela es la más adecuada para enseñar a nuestros jóvenes. La primera de ella es
que cada uno de nosotros somos seres únicos con una estructura relacional con los otros. Cada uno
de nosotros realiza su existencia de un modo irrepetible e irremplazable distinto de los demás. Esto
hace a la riqueza relacional que más que discriminar es fuente de enriquecimiento.

Desarrollaremos algunas características propias de la persona que le son fundamentales y nos


permite demostrar algunos aspectos más sobre una educación inclusiva estrechamente vinculadas con
su dimensión como persona.
Hay dos aspectos claves que hay que tener en cuenta a la hora de pensar que escuela es la más
adecuada para enseñar a nuestros jóvenes. La primera de ella es que cada uno de nosotros somos
seres únicos con una estructura relacional con los otros.
Este hecho es fundamental de la existencia: la apertura a los demás y la interioridad única es el
secreto, la clave de la realización de la persona.

I. Cada joven como persona única


1. Mi YO
La capacidad de reflexión de la persona, estar “en sí” brinda una interioridad y el hecho de ser
el hombre un "yo" que se percibe como fuente de sus actividades, responsable de sus opciones
libres, y como sujeto, centro consciente de atribución de todas las realidades que constituyen su
ser.
Esto nos da una "subjetividad" que hace que yo pueda sentir mis vivencias como el otro; que yo pueda
ver el mundo desde mi punto de vista y tú desde el tuyo.
Nos referimos a la interioridad cuando somos capaces de pensar y obrar conscientemente y de
decidir de forma libre:
a. Autoconciencia, o autopresencia: es característico de una persona ya que no solamente sabe
(conoce), sino que "sabe que sabe", se da cuenta de que obra y que obra porque decide hacerlo.
Más aún, se da cuenta de sí mismo y atribuye a su yo todas sus actividades.
b. Autodeterminación: capacidad que tiene la persona de realizarse (perseguir la felicidad)
saliendo por sí mismo de la indeterminación en que ordinariamente lo llevan los motivos que tiene
para obrar: eso que llamamos libertad.

Estos dos elementos son fundamentales en la educación, clave del porqué de la educación.

2. Mi ser único
Esta interioridad fundamenta la unicidad del hombre. Yo, o mi YO, no "es un ser fotocopiado" o
escaneado de una especie determinada, sino que cada uno tiene una manera única de ser persona.

Esto es el fundamento de la inclusión en la educación, independientemente de razones


raciales, económicas, sociales, religiosas o capacidades individuantes.

Es cierto que el hombre es un "individuo", porque pertenece a una especie; como individuo
Lic AUS Jorge Luis PRIORETTI
2
Fundamentos antropológicos para una educación inclusiva

forma parte con los demás y se distingue por sus "caracteres individuantes".
Pero al ser persona se convierte en algo más que un individuo, en un ser irreductible a las
cualidades particulares que posee. Cada uno de nosotros realiza la especie "hombre" de un modo
irrepetible e irremplazable. Cada persona es igual a sí mismo, soy único en ser yo y sólo una vez.
El hecho de la libertad, es otro elemento, además de la interioridad, fundamenta la unicidad de
la persona. Esto es debido que ser convierte en ser dueño de su propia existencia y de poder
moldearla, configurándose y diferenciándose de los demás. "Yo soy yo y mis circunstancias", escribía
Ortega y Gasset en 19141.

También, estos dos elementos: su unicidad y su libertad para moldearse son elementos
importantes para la educación.

II. La Convivencia con el otro que es tú. Hecho fundamental de nuestra autorrealización
1. Descubro y dependo del otro
Ser personas nos hace seres dialogales. El hecho del diálogo en todos los niveles y para los
emprendimientos más diversos y el fenómeno de la socialización, han llevado a la conclusión de que
la dimensión social es esencial, constitutiva del hombre. La socialización es la multiplicación de las
relaciones de convivencia
El hecho social es un fenómeno evidente, aún a escala doméstica. El hombre necesita de los demás para
crecer. Necesita que le den no sólo leche y pan, sino palabras y amor. Necesita luego incorporar el
patrimonio cultural, hacerlo propio. Todo el mundo, por otra parte, lleva las huellas de los otros: la calle,
la casa, el papel, la radio...2.
"La referencia a los otros entrecruza toda la existencia humana de mil diversas maneras: en forma de
necesidad; en forma de alegría por la compañía; en forma de sociedad, de familia, de sexualidad, de
unificación del planeta; en forma de responsabilidad, o de mil otras maneras."3
El "ser-en-el-mundo-con-otros" es un hecho relevante en nuestras vidas. Nuestra vida surge de
la comunión del amor de dos personas. Si no fuera por esta comunión no seríamos. El ser humano
después de nacer es el viviente, quizás, más desprotegido y dependiente del cuidado del otro.
Pero ese otro no es solamente aquel está relacionado conmigo (prójimo – próximo) en una
dimensión lateral, sino incluyo aquello, desde una visión descendente y ascendente, desde un
punto de vista histórico-afectivo, quienes nos ha dejado su legado de vida, sus ejemplos, sus
investigaciones, sus descubrimientos y, por lado, el legado que dejaremos y dejamos mientras
somos-con-otros.

Este aspecto es otro elemento fundamental en la educación. La educación no existiría sin esta
relación con el otro: lateral y descendente-ascendente.

2. Humanismo Social
Este pensamiento pone de relieve la condición social del hombre considerando a la persona en
relación con las demás, en primer lugar, y luego en relación con el mundo.
Para estos autores, la transcendencia del “tu” (que es más que “otro”) es la verdad más
profunda de la persona. Existir es co-existir. "El hecho fundamental de la existencia es el hombre
con el hombre"4. El hombre es un "ser para el encuentro": sólo comprende su misterio cuando

1
ORTEGA Y GASSET J., "Meditaciones del Quijote", Madrid, 1975, p. 30.
2
Ver GEVAERT J., "Filosofía del hombre", o.c., pp. 29-67.
3
GONZÁLEZ FAUS J.I., "Proyecto de hermano", o.c, p. 685.
4
BUBER M.,."¿Qué es el hombre?", México, 1960, p. 147
Lic AUS Jorge Luis PRIORETTI
3
Fundamentos antropológicos para una educación inclusiva

encuentra al otro hombre y crea con él una relación interpersonal5.


Este aspecto es esencial en el concepto de escuela, especialmente desde una perspectiva
inclusiva, ya que la misma es por excelencia convivencia, ser-con-vos, ser-para-el-encuentro.
Esta perspectiva, de personalismo dialogal considera la persona como alguien ante el otro (Tú)
pero como algo que esté enfrente, separado por un espacio, sino unido dialogalmente, com-
partiendo (entre los dos somos parte de un todo), soy con-tigo (tú) formando una com-unión
(Unión con y entres). Esta idea difiere por exceso del Comunismo y por defecto del individualismo.
El personalismo dialogal considera la realidad de la "persona en comunión", apareciendo en Europa
al fin de la Primera Guerra Mundial (1918), por pensadores como Martín Buber, Gabriel Marcel.
a. Emmanuel Mounier dice, que "el filósofo que se encierra en el yo, no encontrará jamás el
camino que conduce a los otros"6. En la apertura al "otro" adquiere la persona su
consistencia.
b. Martín Buber define al otro como tú. La convivencia humana o el encuentro recíproco está
en la dimensión "yo-tú" que constituye a la persona. La relación "Yo-Ello" es experiencia,
saber, dominio. Funciona en la relación "señor-esclavo", pertenece al plano laboral, técnico
o utilitario.
La relación "Yo-Tu" es encuentro dialogal, inmediato, cara a cara; democrático, comunión,
compartir, produciendo encuentro.
La relación "Yo-Tú" tiende a degenerar en una relación "Yo-Ello", en la que Él o Ella pueden ser
reemplazados por Ello. En la época actual la relación "Yo-Ello" se halla gigantescamente hinchada y
ha usurpado prácticamente el dominio del hombre: obstaculiza la relación personal7 y fomentando la
discriminación.
c. Emmanuel Levinas afirma que la relación social va más allá de la relación "yo-tú" de que
habla M. Buber, adecuada para las relaciones de amistad y de pareja, pero no la trasciende.
En el "otro" están incluidas todas las personas humanas. Por lo tanto, Levinas pasa del
"prójimo-individuo" al "prójimo-masas humanas", afirmando la universalidad del "otro". La
injusticia que cometo con el "otro", tiene consecuencias para el "tercero", ese tercero
ausente que está detrás del rostro del otro. Reconocer al "tercero", es afirmar la necesidad
de crear estructuras sociales de justicia y libertad, estructuras que hagan imposible la
explotación y posibiliten concretamente el reconocimiento del otro.
d. En mi opinión, siguiendo el mismo hilo conductor de la relación, somos-con-otros-en red. Lo
que bueno o malo que hacemos al otro, “Tú”, repercute en la red relacional de alguna
manera y, también, tiene repercusión en el tiempo relacional.

En la educación todo nuestro trabajo docente no solo repercute sobre el tú del joven alumno.
Sino, que también, lo que aprende de nosotros incide luego en terceros y, en el tiempos, a
otros terceros.

3. Elementos claves del personalismo dialogal


Citaremos dos elementos claves para fundamentar el personalismo dialogal: la palabra y el
amor. Elementos, también, claves para una educación inclusiva
a. La palabra es propio de la persona, va de persona a persona. Siempre hablamos "con" otros
"sobre" algo.
La palabra descubre mi existencia desde mi nacimiento cuando mi madre menciona mi nombre.
La palabra no solo llega a nuestra mente sino despierta, también, nuestros afectos. La palabra tiene

5
ROF CARBALLO, "El hombre como encuentro", Madrid, 1973, pp. 24-25.
6
TUÑON HIDALGO A., y otros, "Historia de la Filosofía", Madrid, 1978, p. 387.
7
BUBER M., o.c, p. 156.
Lic AUS Jorge Luis PRIORETTI
4
Fundamentos antropológicos para una educación inclusiva

vida en nosotros en el seno de nuestra madre cuando nos habla con ternura. Científicamente está
comprobado la importancia de la palabra ante de nuestra gestación.
El hombre no descubre su propio yo (su autoconciencia) ni se personaliza sin la llamada del
otro. La palabra identifica a la comunidad, al Yo-con-vos a través de un determinado lenguaje:
elemento fundamental de un espacio cultural.
La palabra no es solamente para comunicar, que es mucho, sino además, es un instrumento de
encuentro y un medio de personalización. El espíritu humano se realiza lingüísticamente.
“La Palabra se hizo vida y habitó entre nosotros”, dice el Evangelio. Por la palabra se realiza el
yo-tú en una nueva vida de comunión.
El niño nace "antes de tiempo" y es reengendrado en el seno de la sociedad a través de la
palabra, para llegar a ser hombre.

Qué linda expresión para ser aplicada a la educación. La escuela inclusiva es seno maternal que
reengendra humana y culturalmente al joven.

b. Pero el amor, el amor amistad que corresponde al amor que recibimos de los otros y el amor
que entregamos a los demás, fundamenta que la persona no se realiza en el encierro del yo, sino en
la apertura al tú.
Este amor realiza el paso "del yo al nosotros". El amor tiene un objeto, y ese objeto es el tú. Y
por medio de ese amor además de aportar plenitud al otro retorna a nosotros (aún sin ser
correspondido) a la misma persona que lo originó, forjando la personalidad madura que logra cierta
plenitud del ser. Por eso, el amor tiene sentido más allá de ser correspondido porqué el que ama es
el primer beneficiario: lo lleva a la plenitud de ser.
Teológicamente, Dios es amor, amor sustancial y eterno, puro amor. El ama sustancialmente,
desde toda la eternidad, y como el amor tiene un objeto (El mismo ya que fuera de Sí no existía
nada) que engendra a su Hijo convirtiéndose Él en: Padre. Como el amor es sustancial lo que
engendra es de su misma sustancia: amor. El Hijo, también, es amor puro y tiene su objeto: el
Padre. Como Este amor recíproco es sustancial engendra el Espíritu Santo. Por eso, es Uno pero tres
personas. Llevemos esta idea al plano humano. El hombre que ama genera una comunión en el
otro, el tú. Si este es recíproco genera una UNION que da sentido pleno a esta comunión; pero
son dos personas. Si esta idea la expandimos en red logramos una verdadera comunidad.

Esta idea es base para forjar una verdadera comunidad escolar. Es la clave que subyace en la
idea de una escuela inclusiva.

La fenomenología del amor lleva a esta conclusión:


Para ser yo mismo necesito de los otros. No me realizaré como persona en su plenitud, si no recibo de
los demás su respeto, su estima, su admiración, su amor, su reconocimiento, su compañía.
Es una extraña necesidad del hombre, que para hacer su propia valoración necesita que otros lo
valoricen, necesita para descubrirse, mirarse en el espejo de los demás. Necesita que otros lo miren.
Pero sobre todo necesito dar yo algo a los demás. Crece mi personalidad en la medida en que salgo
de mí mismo para darme a los otros, para escucharles, prestar atención a su vida, situarme en su punto
de vista, servirles, ayudarles a ser más libres y a crecer por sí mismos. El amar al otro me arranca de la
propia subjetividad, desata mis fuerzas creadoras y las pone al servicio del reconocimiento de los demás.
"Para vivir con sentido, debemos ser nosotros mismos el sentido de la vida para otros"8.

8
KWANT R„ "Filosofía social", o.c, p. 88.
Lic AUS Jorge Luis PRIORETTI
5
Fundamentos antropológicos para una educación inclusiva

4. Lo fundamental de mi existencia
"El hombre se torna un yo a través del tú" 9. Es claro con el ejemplo que dimos desde que
nacimos a través de nuestros padres. El hombre no tiene primero relación a sí mismo y luego, en un
segundo momento, relación al tú del otro. No; el yo se autoconoce al mismo tiempo que entra en
relación con los demás.
Decimos que el "nosotros" es la matriz y el ámbito constitutivo de las personas: el yo es "yo"
en el nosotros, y el tú es "tú" en el nosotros. "El otro no es un límite sino un manantial del yo"10.

El hombre es un "ser para el encuentro", y la escuela es ese lugar insustituible para ese
encuentro

La persona es una "estructura relacionar, que consiste en la autoposesión consciente de su ser


relacional. La presencia del tú en el yo, hace que el yo esté presente a sí mismo
(autoconsciente)11. "Ni siquiera en la más radical soledad del yo, deja de existir en el alma la
oscura vivencia germinal del tú"12.

En síntesis: la persona es un "ser-cabe-sí', un "ser-junto-a-sí” o un ser que está consigo, que


posee de autoposesión: está presente a sí mismo por la reflexión; y autodeterminación: dispone
de sí mismo por la libertad. Pero sólo se puede entender en relación recíproca con el tú, y, a través
del tú, con el nosotros. Para la persona "existir" es "coexistir".

2º Inclusión: La escuela debe tener en cuenta que cada joven es único, abierta a TODOS forjando
un NOSOTROS, comunidad comprometida significativamente porqué encuentran en ella respeto a
su singularidad
 Debe ser accesible a todos: de su origen, de sus condiciones personales, de su raza, de sus condiciones
sociales y económicas, de sus creencias.
 Deben aprender juntos: Todos se enriquecen trabajando en equipo. Los que tienen dificultad son
ayudados y alentados y las que no la tienen progresan como persona en valores de solidaridad,
colaboración y respeto al otro tal como es.
 Atención a la diversidad ya que ninguno es igual, somos irrepetibles.
 Aprendizaje cooperativo, com-unitario, en com-unión.
 Enseñanza adaptada a las necesidades de los alumnos, lo más personalizada posible en igualdad de
oportunidades.
 Aprendizaje comunicativo: entre docentes, entre alumnos, entre docentes y alumnos. Esto lleva a una
comunidad más democrática.
 Una escuela donde se forja lo social a través de relaciones profundas. Donde se incluya la familia,
principales educadores, e insertada en el barrio.
 Una escuela que trascienda el horario escolar hacia la casa con la posta docentes-padres, padres-
docentes desvinculándolo de la calle. Para ello, hay que educar o concertar con los padres.
 Favorecer el protagonismo de los alumnos ya que de esta manera madura su reflexión, su investigación,
su iniciativa.
 Forjar las habilidades cognoscitivas como su desarrollo personal, preparación ciudadana y conciencia de
comunidad

9
BUBER M., "Yo y tú", Buenos Aires, 1967, p. 34.
10
NEDONCELLE M., "La reciprocidad de las conciencias", Paris, 1942, p. 67.
11
Cf. VERGES S., "Persona y comunicación", Bilbao, 1985, pp. 153 y ss.
12
LAIN ENTRALGO P., Teoría y realidad del otro", o.c, II, p. 191.
Lic AUS Jorge Luis PRIORETTI
6
Fundamentos antropológicos para una educación inclusiva

3º inclusión: La escuela debe trascender los muros del edificio y extenderse al hogar de cada
joven y se insertase en el Barrio.
 La escuela empieza desde que el joven se levanta hasta que se va a dormir. El horario escolar es una
forma, abarca un tiempo. Los principales responsables son los padres. Hay que buscar estrategias para
acordar o negociar con ellos el seguimiento de su enseñanza y, en especial, lo que solo ellos le pueden
transmitir.
 Generar proyectos de inserción al barrio, de aporte al barrio: reciclado de basura que pueden participar
los alumnos, cursos de capacitación a adultos, de alfabetización, etc.
 También el entorno donde está inserta la escuela puede participar de la enseñanza del alumno:
Bibliotecas, bomberos, policía, centros comunitarios, ex alumnos, etc. Cada uno de estos ámbitos o
profesiones pueden aportar conocimientos de vida valiosos.
 Hemos visto que en el encuentro entre el yo y el tú influye, también, en un tercero. Los padres fueron a
una escuela seguro que tienen algo para dar: en las tareas de sus hijos, en sus trabajos de investigación.
 Por otro lado, el alumno joven debe ser consiente que en la comunión fructífera en la escuela siempre se
puede enriquecer un tercero, porqué tiene algo para dar.

4º inclusión: Las escuelas debe formar una red de comunión pedagógica y en cada escuela una
comunión pedagógica entre docentes.
 En cada escuela debe haber una comunión significativa entre los docentes y unidad de criterios
pedagógicos. No educan los docentes en una escuela sino el cuerpo docente como unidad, con una
identidad pedagógica, con un mismo criterio de evaluar, etc.
 Debe existir un modo, una misma cultura de comunión pedagógica entre los docentes y los alumnos.
 Debe existir un mismo criterio de corregir, de sancionar, de guiar y conducir.
 Por último, las escuelas, especialmente las que pertenecen a un mismo ámbito social y cultural, deben
formar una red donde se enriquezcan con sus experiencias pedagógicas.

5º inclusión: Las instituciones educativas deben desempeñarse al ritmo unísono, al sentido y a la


orientación del Sistema Educativo formando un organismo educativo sólido y coherente.
 No todas las escuelas hablan el mismo idioma. Y desde un aspecto es bueno ya que dijimos que cada
persona es única, por tanto, cada escuela es única, tiene una cultura educativa, una historia, un ideario y
una realidad social particular en donde está insertada.
 Pero hay muchas cosas que deben coordinar unísonamente. Personalmente trabajo en varios colegios
(todos privados) y cuantas veces la Dirección de un colegio me dice que “la Supervisora me dijo….” Y en
consecuencia cada dirección interpreta normativas de diferente manera. De un la lado dicen “La jornada
ministerial la tenes que hacer acá porqué...”, del otro lado “No la tenes que hacer aquí…”.

Lic AUS Jorge Luis PRIORETTI