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Campo de la conciencia

El solo campo de la conciencia cumple con todos estos requisitos. Su presencia puede ser sólo
descubierta a través del ejercicio de su propia cualidad innata, es decir, la única herramienta por la
cual la conciencia puede ser identificada, estudiada y examinada es mediante la utilización de las
cualidades de esa misma conciencia. En comparación, sólo propia vida puede estudiar y
experimentar la vida, porque es el núcleo y el sustrato de la consciencia. Por una razón similar, el
sustrato irreducible de la epistemología es la subjetividad, de la que la gnosis es una potencialidad
experimental que se convierte en realizada en su más alto nivel de expresión en el estado de
iluminación de los sabios de todos los tiempos.

Como se verá a partir del examen y el debate, la comprensión de la conciencia revela que todo lo
que existe, sin excepción, tanto lo subjetivo como lo objetivo, lo físico y lo no físico, la forma como
lo sin forma, con independencia del estado o cualidades, tiene existencia a lo largo de un continuo
identificable y descriptible. No hay ninguna discontinuidad, en realidad, sólo hay energía que se
expresa en las características de sus diferentes rangos de frecuencia. El universo físico es un
espectro de frecuencias de vibración, más allá del cual lo físico se disuelve en los invisibles pero
cada vez más poderosos rangos de energía que continúan a través de los extremadamente altos
rangos y sus ultra-elevados armónicos hacia el origen mismo de la propia existencia. En el nivel
más primordial, lo manifiesto es una materialización de lo no manifiesto, mediante la cual lo
potencial se convierte en real (es decir, la Creación).

¿Es una sencilla "teoría del todo" una realidad verificable? ¿Se trata de un instrumento práctico o
una hipótesis abstracta? A través del estudio, se hará evidente que esta teoría es de la máxima
practicidad y aplicable por igual a todos los aspectos de la experiencia humana, así como al
universo. Su valor utilitario es inconmensurable ya que diferencia lo posible de lo imposible, lo real
de lo potencial, y lo irreal de lo real (nivel cal. 1.000).

Que una verdad verificable sobre todo, cualquier cosa en cualquier parte del universo es accesible
al solo pedirlo es tan sorprendente que desafía cada suposición humana básica. Bajo investigación,
se hace absolutamente obvio que toda la existencia a lo largo de todos los tiempos, más allá de
todo tiempo y lugar, incluyendo la experiencia humana en todas sus posibilidades, es una
expresión de un solo campo de energía, que todo lo abarca y de potencial infinito, y que una
cualidad del propio campo es su capacidad de materializar el potencial de la no forma a la real e
identificable forma.

Si uno opta por etiquetar el campo omnisciente, omnipresente, omnipotente y universal, que todo
lo abarca, que es todo presente, más allá de todo-tiempo-y-espacio como divino o no es una
elección personal.

Históricamente, debido a que la palabra "Dios" ha sido tan calumniada, abusada y mal
representada en el transcurso del tiempo, el Buda recomendó que el término se utilizara en
absoluto, porque es engañoso y perjudicial.

Cualquier estudiante serio de la Verdad (que sea el mismo íntegro y cuyas preguntas sean
íntegras) puede verificar las afirmaciones anteriores por sí mismo. Objetivamente verificable y
mensurable más allá del tiempo, la duración o la ubicación, hay un campo universal omnipotente,
omnipresente, todo-poderoso de potencialidad infinita que se pone de manifiesto por la
experiencia o la forma, por ejemplo, la energía atómica.

A través del tiempo, las personas espiritualmente inspiradas que se han dedicado a la búsqueda
interior del propio núcleo de la verdad en sí han informado de que más allá de la mente ordinaria,
existe la capacidad de la experiencia que permite la realización de la presencia del campo en sí
como origen de toda existencia. Sus cualidades innatas iluminan y revelan todo lo que ha sido
descrito como realidad o Realidad. El fenómeno llamado y referido tradicionalmente como
Iluminación, han sido extremadamente raro dado que son pocas las personas capaces, dotadas
kármicamente, o dispuestas a entregar sus ilusiones favoritas, identificaciones, o sus
personalidades. Esta rareza existe porque una definición clara, precisa, completa y verificable de
verdad faltaba. La investigación avanzada sobre la naturaleza de la conciencia ahora demuestra de
manera concluyente que no existe una división entre la ciencia y la espiritualidad. De hecho,
simplemente representan diferentes rangos de frecuencia de su sustrato común.

En el denso mundo físico, las aparentemente "diferentes" energías están etiquetadas como
gravedad (peso), fuerza nuclear débil, fuerza nuclear fuerte, potencia, enlaces químicos, calor, luz,
electricidad, radiación, onda corta, onda larga, fotones, electrones, neutrones, protones, sonido,
iluminación, música, terremotos, ondas alfa, ondas beta, campos magnéticos, auroras boreales,
vahos, vapor, inundaciones, la energía atómica, la fisión, la fusión, la vida vegetal y animal, la
emoción, la fisiología, las ondas cerebrales EEG, el movimiento, ondas del electrocardiograma EKG,
la televisión, los transmisores y receptores, los volcanes, la radiación cósmica, los golpes se trompa
subliminales de los elefante, el pensamiento, los sentimientos, la intuición, la visión, los conceptos,
las formas, los colores, las vibraciones, y el fuego, así como las galaxias y los agujeros negros,
donde la gravedad es tan intensa que ni siquiera la luz puede escapar.

¿Son todas las anteriores "realidades" "separadas", únicas y diferentes? Ya conocemos las leyes de
conservación de la energía y la materia y que E = mc2. De lo anterior, no es difícil concluir y
también intuir que sólo existe una única fuente de energía omnipresente cuyas cualidades reflejan
principalmente una diferencia de frecuencia, ubicación, prevalencia, estilo, y locus de
observaciones y sus interpretaciones.

Más allá del nivel físico, la frecuencia vibratoria de energía aumenta aún más allá del paradigma de
Newtoniano de sus experiencias no físicas como matriz del pensamiento mismo, de cual el cerebro
es su corolario físico.

Más allá de la limitación del cerebro protoplásmico está la energía del cerebro ("etérico") y el
campo de la conciencia / consciencia, que es la luz de la energía de lo no manifestado, la fuente
primordial de la existencia de la que surge la creación.

La humanidad ha intuido todo lo anterior a través del tiempo porque la consciencia no estaba
constreñida por las limitaciones del paradigma de la ciencia Newtoniana o la limitación de la
lógica. La res cogitans (interna) y la res externa de Descartes y no son separadas, sino loci
alternativos de observación de la forma y representan diferentes niveles de un espectro desde la
"cosa" hasta la "ideación sobre la cosa."