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Universidad Nacional Autónoma de

Honduras.

Polifonía I.

Lcdo. German Barahona.

Contrapunto.

Alumna: Ana Gabriela Cardona Villalta

Nº: 20151000727

Sección: 1300

Fecha: 13/10/18
Contrapunto.

Proviene del latín: “punctus contra punctum” es decir, nota contra nota.

En los siglos XV y XVI la música va a cambiar mucho en Europa.


Aunque aún se mantienen el estilo melódico del canto gregoriano
medieval, hay importantes novedades como la polifonía y el
contrapunto. La técnica musical llamada CONTRAPUNTO consiste en
escribir melodías que suenan a la vez, pero que avanzan
independientemente, y aun así se combinan de forma armónica y
agradable. La técnica contrapuntística se perfeccionará durante estos
dos siglos, hasta la llegada del Barroco.

Es también conocida y definida como una técnica de improvisación y


composición en la música que analiza y evalúa la relación presente
entre dos o más voces independientes (lo que se conoce como
polifonía) con la finalidad de encontrar y establecer un equilibrio
armónico.

Antes del siglo XX, la coherencia y la unidad se lograban en la música


contrapuntística con el apego a las reglas de conducción de voces
predicadas sobre la distinción entre consonancia y disonancia, y la
necesidad de que la disonancia resolviera en una consonancia. En la
música postonal, las líneas contrapuntísticas pueden seguir principios
de simetría (con frecuencia simetría al espejo) y complementación,
donde las notas de una voz no duplican las notas de otras voces, al
interior de una frase u otra unidad estructural. Pero para que la música
sea en verdad contrapuntística siempre debe haber un equilibrio entre
la independencia y la interdependencia, y esto es tan cierto para un
canon de Webern como para una fuga de Bach.
Desarrollo.

Surgió en el siglo XIV y ha formado parte importante y


fundamental de la música occidental desde la Edad Media.

Se desarrolló con fuerza para el renacimiento, dominando la


actividad compositiva durante buena parte del barroco,
clasicismo y romanticismo, si bien su importancia relativa es
decreciente a lo largo de este periodo en la práctica, a medida
que se desarrollaron nuevas técnicas de composición. Se
considera que la técnica contrapuntística alcanza su cénit a
finales del barroco.

Bach es considerado su máximo exponente.

En cuanto a su desarrollo, se sabe que en el Renacimiento (s. XVI)


puede destacarse la obra de Palestrina y de Orlando di Lasso.
Palestrina es considerado un compositor cumbre del Renacimiento y
posiblemente el primer gran maestro del contrapunto.

Sin embargo, se considera que la técnica contrapuntística alcanza su


cénit a finales del Barroco, siendo sus máximos exponentes Georg
Friedrich Handel y Johann Sebastian Bach (ss. XVII-XVIII). Sus
composiciones más destacadas en este ámbito son el El arte de la
fuga, El clave bien temperado y la Ofrenda musical. También en
algunas de sus composiciones orquestales y corales puede
destacarse influencia contrapuntística, como la Pasión según San
Mateo.

Mozart (s. XVIII) llegó a utilizar el contrapunto en gran parte de su


obra, y especialmente bajo una influencia bachiana muy marcada
durante la segunda mitad de su vida.
Incluso se dice también que cuando el compositor alemán Johannes
Brahms se aburría, se ejercitaba en el contrapunto. Brahms utilizó
mucho la fuga, como por ejemplo en su Deutsches Requiem.

Contrapunto contemporáneo

En general, a lo largo de la Historia de la música, se suele entender el


término Contrapunto como superposición de procesos melódicos
simultáneos. Sin embargo, esta idea lleva aparejada otra de igual
importancia: el control de las relaciones entre los puntos de
superposición de ambos procesos melódicos. En la música del
Renacimiento, por ejemplo, se esperaba que una relación disonante
entre dos voces resolviera su tensión hacia un intervalo consonante.

A partir del Impresionismo musical, y en concreto de la música de


Debussy influenciada por el conocimiento de las músicas del sureste
asiático a partir de la Exposición universal de 1880, surge un nuevo
tipo de Contrapunto —si es que puede ser llamado así— en el cual la
relación entre los distintos procesos melódicos es libre —no estando
basada en los conceptos de consonancia y disonancia del contrapunto
anterior—. Esta es la base del denominado «Contrapunto disonante»
característico de mucha música del siglo XX.

En la historia contemporánea (siglos XIX-XX) pueden citarse algunos


ejemplos como la Fantasía contrapuntística BV 256 de Busoni o el
Opus clavicembalisticum de Sorabji. El uso del contrapunto llega hasta
nuestros días, con especial énfasis en el jazz.
Contrapunto y armonía.
En la escolástica musical, el contrapunto es una disciplina
complementaria a la armonía (y que se confunde con ella), pero que
se centra más en la elaboración de melodías que sean combinables
simultáneamente que en los acordes resultantes de tal combinación.
Es decir: se centra más en la percepción de las partes que en la del
todo.

La escritura musical contrapuntística y la escritura musical armónica


tiene un énfasis distinto.

 La primera es esencialmente horizontal, mientras la segunda es


primordialmente vertical.
 El contrapunto se diferencia de la armonía por su mayor énfasis
en el desarrollo lineal u horizontal de la música que se desarrolla
en las distintas melodías, mientras que la armonía se ocupa
primordialmente de los intervalos, las relaciones verticales entre
las notas musicales. Sin embargo, contrapunto y armonía son
funcionalmente inseparables ya que ambos, como elementos de
un mismo sistema musical, se complementan mutuamente.
 Las voces melódicas tienen dimensión horizontal, pero al sonar
simultáneamente, tienen también dimensión armónica vertical:
ambas dimensiones se organizan convenientemente según la
ordenación de consonancia y disonancias.
 Los intervalos consonantes resultan agradables al oído: la
consonancia perfecta la proporcionan los intervalos de más
elevado grado de fusión, que son el unísono, la cuarta (y su
inversión), la quinta y la octava, sin embargo, la cuarta se fue
considerando consonancia perfecta conforme avanzó el tiempo.
 La consonancia imperfecta, que proporciona una agradable
amplitud sonora, la proporcionan los intervalos de tercera y de
sexta, tanto mayores como menores (y en algunos contextos
también los de cuarta justa).
Las disonancias resultan tensionantes, inestables dado que generan
fricción al oído por los armónicos del acorde que se construye. Dichos
intervalos son la segunda y la séptima, así como las variaciones
armónicas de aumentación y disminución.

Contrapunto y polifonía
La diferencia entre polifonía y contrapunto radica en que la polifonía es
el objeto tratado mediante las técnicas del contrapunto; esto es, un
elemento mismo y no el conjunto de las técnicas que permiten
manipularlo. El contrapunto permite hacer la música más vivaz y
variada, modificando la textura de las voces debido a variabilidades en
su tratamiento, como la concordancia o la discordancia entre ellas. La
textura se modifica alterando el ritmo de las notas musicales, así como
la direccionalidad en el movimiento de las frases, las disonancias o los
acentos.2 La música concordante se reduce a la exposición de varios
acordes sucesivos, y en sí misma, ya posee cierto factor, aunque
mínimo de contrapunto ya que, pese a la concordancia de cada una de
las voces, se ve sujeta a movimientos planificados y conscientes de
las mismas.

El arte contrapuntístico se gestó como forma de dar mayor libertad


compositiva mediante la utilización de notas extrañas y disonancias,
que otorgan la posibilidad de que la tensión y su resolución sean
características musicales presentes en todo el transcurso de una obra
musical, que permitiesen cierto margen de maniobra artística sin que
ello pudiera perturbar el normal desarrollo de la música.

La monofonía, por el contrario, no puede poseer rasgos


contrapuntísticos ya que para ello es necesario un mínimo de dos
voces que puedan interactuar de alguna manera entre ellas.
Voces, acentos, movimientos y reglas de marcha.
Lo común en la música ha sido desde siempre la composición a cuatro
voces, en especial para la composición coral, de música de cámara
(en especial con los cuartetos de cuerda), se utiliza el arte del
contrapunto para la composición con distinto número de voces,
siguiendo unas reglas que simulan mantener la independencia de las
voces al tiempo que se consigue que la composición musical resulte
armónica.

La técnica básica del contrapunto fija reglas para la consonancia de


los intervalos de los tiempos acentuados, dejando más libertad para la
evolución de las líneas entre los acentos. También existen reglas para
el tratamiento de las disonancias.

Por ejemplo, con sólo dos voces, hay tres posibilidades para el
movimiento de las voces: movimiento directo, en el que las voces
suben y bajan juntas (paralelas), lo que reduce la independencia de
las voces; movimiento oblicuo, en el que una de las voces no se
mueve mientras la otra sube y baja; y, por último, el movimiento
contrario, en el que una voz sube mientras la otra baja y es la que más
aumenta la independencia de las líneas melódicas. El compositor debe
cuidar que en los tiempos acentuados se consiga la deseable
consonancia.

Evidentemente, a medida que aumenta el número de voces, se


incrementa la tipología de movimientos posible. Los métodos de
contrapunto, normalmente empiezan por la composición a dos voces y
terminan con composiciones más complejas, con mayor número de
voces. Las reglas de marcha del contrapunto, pretenden proporcionar
armonía a la composición polifónica resultante de los movimientos de
las voces sin perder su independencia. Las reglas proporcionan
marchas favorables y evitan las marchas desfavorables, que son
consideradas errores de composición. Ejemplos de marchas
prohibidas —por malsonantes o porque reducen excesivamente la
independencia de las voces desequilibrando la composición musical—
son: marchas paralelas abiertas de primeras, quintas u octavas o
marchas ocultas, en las que se alternan consonancias imperfectas y
perfectas.

Especies de contrapunto.

Las especies de contrapunto al parecer ofrecen menos libertad para el


compositor a la hora de utilizarlas, a diferencia de otros tipos de
contrapuntos. Por eso se le conoce como: contrapunto riguroso o
estricto.

Estas especies se han utilizado como una fuente pedagógica, en la


que el estudiante a través de varias especies de complejidad
creciente, con una parte muy simple que no cambia conocido como:

Cantus firmus (Melodía fija).

Con eso se va adquiriendo poco a poco a escribir contrapunto libre, el


cual es el menos limitado.

El pedagogo más famoso que utilizó el término y que lo hizo famoso


fue Johann Joseph Fux. En 1725 publicó Gradus ad Parnassum
(Pasos al Parnaso), una obra para ayudar en la enseñanza de la
composición mediante contrapunto a los estudiantes. En concreto, se
centraba en el estilo contrapuntístico practicado por Palestrina a
finales del siglo XVI como la principal técnica. Como base de su
simplificada y a menudo excesivamente restrictiva codificación de la
práctica de Palestrina, Fux describió cinco especies:

 Nota contra nota.


 Dos notas contra una.
 Cuatro (extendido por otros para incluir tres o seis, etc.) notas
contra una.
 Notas descolocadas contrapuestas entre sí (como
suspensiones).
 Todas las primeras cuatro especies juntas, como contrapunto
florido.

Primera especie.

En esta primera especie.

Las notas en cada voz adicional suenan en contra de una nota del
cantus firmus. Las notas de todas las voces suenan simultáneamente
y se mueven una contra la otra al mismo tiempo. Se dice que la
especie se expande si algunas de las notas agregadas están
fragmentadas (simplemente repetidas).

Segunda especie.

En la segunda especie de contrapunto, dos notas de cada una de las


voces agregadas se contraponen a cada nota más larga de la voz
dada. Esta especie se dice que es expandida si una de esas dos notas
más cortas difiere de la otra en longitud. Otras consideraciones
adicionales sobre esta segunda especie, que se añaden a las
consideraciones para la primera especie, son las que se citan a
continuación:

 Se permite comenzar en un tiempo débil del compás, dejando un


silencio de blanca en la voz que se añade.
 El tiempo fuerte del compás sólo debe contener consonancias
(perfectas o imperfectas). El tiempo débil puede contener
disonancias, pero sólo como notas de paso, es decir, debe ser
abordado y resuelto por grados conjuntos en la misma dirección.
 Evitar el intervalo de unísono salvo al principio o al final del
ejemplo, con la excepción de que puede producirse en una parte
no acentuada del compás.
 Tener cuidado con las quintas u octavas perfectas acentuadas
sucesivas, que no deben ser utilizadas como parte de un patrón
secuencial.

Tercera especie.

En la tercera especie de contrapunto, cuatro (o tres, etc.) notas se


mueven contra cada nota más larga de la voz dada. Al igual que
ocurre con la segunda especie, se llama expandida si las notas más
cortas varían en longitud entre sí.

Cuarta especie.

En la cuarta especie de contrapunto, algunas notas se mantienen


suspendidas en una voz añadida mientras que otras notas se mueven
contra ellas en la voz dada, creando a menudo una disonancia en el
tiempo fuerte del compás, seguida de la nota suspendida y luego
cambia (y «se pone al día») para crear una posterior consonancia con
la nota de la voz dada, ya que sigue sonando. Como anteriormente, la
cuarta especie de contrapunto se dice que es expandida cuando las
notas de las voces añadidas varían en longitud entre sí. La técnica
requiere cadenas de notas sostenidas a través de los límites
determinados por el pulso, creando así síncopas.

Quinta especie o contrapunto florido

En la quinta especie de contrapunto, a veces llamado contrapunto


florido, las otras cuatro especies de contrapunto se combinan en las
voces añadidas. En el ejemplo, los compases primero y segundo están
en segunda especie, el tercer compás en tercera especie, los
compases cuarto y quinto en tercera y cuarta especie y el último
compás está en primera especie.
 Una de las similitudes a destacar es que todos los conceptos son
elementos que caracterizan a un pueblo y que forman parte de
él.