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Método hipotético-deductivo

Plantea que las teorías se construyen como conjeturas o suposiciones especulativas y


provisionales que el intelecto crea en un intento de solucionar problemas y de proporcionar
una explicación adecuada del comportamiento de algunos aspectos del mundo o el universo.
Luego han de ser comprobadas en forma rigurosa por la observación o la experimentación. Las
teorías que no superen las pruebas deben ser eliminadas y reemplazadas por otras.También,
es el procedimiento o camino que sigue el investigador para hacer de su actividad una
práctica científica. El método hipotético-deductivo tiene varios pasos esenciales:
Observación del fenómeno a estudiar, creación de una hipótesis para explicar dicho
fenómeno, deducción de consecuencias o proposiciones más elementales que la propia
hipótesis, y verificación o comprobación de la verdad de los enunciados deducidos
comparándolos con la experiencia. Este método obliga al científico a combinar la reflexión
racional o momento racional (la formación de hipótesis y la deducción) con la observación de
la realidad o momento empírico (la observación y la verificación).

Tradicionalmente, a partir de las ideas de Francis Bacon se consideró que la ciencia partía de la
observación de hechos y que de esa observación repetida de fenómenos comparables, se
extraían por inducción las leyes generales que gobiernan esos fenómenos. Sin embargo, Karl
Popper (1902-1994) rechaza la posibilidad de elaborar leyes generales a partir de la
inducción y sostuvo que en realidad esas leyes generales son hipótesis que formula el
científico, y que se utiliza el método inductivo de interpolación para, a partir de esas hipótesis
de carácter general, elaborar predicciones de fenómenos individuales. En esta concepción del
método científico es central la falsabilidad de las teorías científicas (esto es, la posibilidad de
ser refutadas por la experimentación). En el método hipotético deductivo, las teorías
científicas nunca pueden considerarse verdaderas, sino a lo sumo «no refutadas».

“Aunque no podamos justificar racionalmente nuestras teoría, y ni siquiera probar que son
probables, podemos criticarlas de forma racional y objetiva, buscando y eliminando errores
al servicio de la verdad, distinguiendo así entre teorías mejores y peor”

Karl Raimund Popper (1934).

Popper contribuyó a revolucionar la metodología científica. Conceder a Popper un papel de


protagonismo en el abandono de la creencia de que lo que caracteriza a la ciencia es el
método inductivo, una idea que a lo largo de más de dos milenios se ha venido sosteniendo
en la filosofía occidental bajo diversas formas –por algo el problema de la inducción es para
Popper uno de los dos problemas fundamentales de la epistemología-, y en su sustitución por
otra concepción nueva de la metodología científica, supone reconocerle el mérito de haber
desencadenado una revolución en la cultura científica de occidente. Sea exclusivamente
mérito de Popper, sea que supo intuir los rasgos esenciales de una metateoría emergente de
la ciencia, el caso es que desde la publicación de Logik der Forschung en 1934 ya nadie podía
defender seriamente la idea de que la inducción constituye la clave para una comprensión
cabal del progreso científico»

(A. RIVADULLA, La Revolución en metodología de la ciencia, p. 7).


Por otra parte, Popper distingue en Hume entre el principio de no validez de la inducción –
reformulado por Popper del siguiente modo: «no puede haber razonamiento válido desde
enunciados de observaciones singulares a leyes universales de la naturaleza y, por tanto, a
teorías científicas»

La solución de Popper consiste en cambiar la noción de ciencia: en lugar de consistir en un


saber cierto y seguro, absoluto, se trata sólo de un conocimiento provisorio (a base de
conjeturas e hipótesis). Así se resolvería el problema de la inducción «sin tener que suponer un
principio de inducción ni ningún límite del empirisimo». Popper, en lugar de ser un empirista
ingenuo (que cree en la inducción), sería un empirista crítico, que ya no necesita recurrir a la
inducción.

Mario Bunge. ha señalado que la falsabilidad, o mejor aún, la refutabilidad, no puede ser el
único sello de la cientificidad porque entonces: a) todas las teorías falsas deberían
considerarse científicas, lo que es absurdo, b) no se puede exigir refutabilidad directa a las
teorías de elevado nivel y c) la cientificidad supone mucho más que la comprobabilidad. Pone
como ejemplos para a) la astrología, refutada hace siglos sin que nunca fuera científica. Y
para b) el que teorías tales como la teoría general de campos, la de los sistemas lineales, la
teoría general del control y la teoría general de la información, son tan generales que por sí
solas son incomprobables, aunque pueden hacerse indirectamente comprobables mediante
su especificación

(Bunge, M. Las pseudociencias, España, 2010. P. 184).

En vez del criterio de Popper, Bunge propone 12 condiciones que debe cumplir cualquier
campo de investigación científica fáctica para ser reconocida como tal. Todo campo de
investigación que no cumpla las 12 condiciones es acientífico. Una semiciencia o protociencia
es aquel campo que las satisface de manera aproximada, mientras que todo campo no
científico, pero que se publicita como tal, es pseudocientífico.

(Ibidem, pp.130-132).

El método hipotético deductivo El Círculo de Viena y el principio de verificación

El Círculo de Viena nace a partir de las reuniones sostenidas por un conjunto de científicos y
filósofos alrededor de la figura de Ernst Mach –considerado por muchos como el primer
filósofo de la ciencia-. Paradójicamente este autor estuvo al frente de la Cátedra de Filosofía
de las Ciencias Inductivas, creada en la Universidad de Viena en 1895. Sus miembros más
destacados -Schlick, Feigl, Menger y Carnap- tenían un afán por establecer un concepto de la
ciencia que se basara en una colección de proposiciones ulteriores –sobre las que debía
descansar toda teoríalas cuales pudiesen ser verificables tanto lógica como empíricamente. De
igual forma, estaban preocupados por establecer las relaciones básicas entre cualquier ciencia
y la física, considerada por éstos como “la ciencia por antonomasia.” Con el afán de conseguir
este propósito, los miembros del Círculo de Viena propugnaban que la metodología
inductivista, descrita anteriormente, se remplazara por un procedimiento basado en dos
principios: el método hipotético deductivo y la verificación. De acuerdo con el método
hipotético-deductivo, la lógica de la investigación científica se basa en la formulación de una
ley universal y en el establecimiento de condiciones iniciales relevantes que constituyen la
premisa básica para la construcción de teorías. Dicha ley universal se deriva de especulaciones
o conjeturas más que de consideraciones inductivistas. Así las cosas, la ley universal puede
corresponder a una proposición como la siguiente: Si “X sucede, Y sucede” o en forma
estocástica: “X sucede si Y sucede con probabilidad P.” Una consecuencia que se deriva de
esta manera de formular leyes universales es la simetría que existe entre la explicación y la
predicción. La única diferencia que subyace entre ellas es que la primera tiene lugar a
posteriori mientras que la segunda funciona a priori. El otro punto trascendental del Círculo
de Viena es la introducción del principio de verificación el cual propone que el significado de
una proposición es su método de verificación. Es decir, establecen una equivalencia entre el
significado de una oración, sus reglas de uso y el método de su verificación. De esta manera,
consideran que una teoría científica es un conjunto de proposiciones que pueden ser
verificadas lógica y empíricamente.

Si bien es cierto que para estos filósofos de la ciencia, la posibilidad de verificación lógica de
una teoría no descansa sobre un hecho experimental sino solamente sobre las propiedades y
reglas del lenguaje, dichas reglas están relacionadas ulteriormente con definiciones extensivas
y por ende con la experiencia. Karl Popper y el método falsacionista El criterio de
falsacionismo introducido por Popper (1959) trata de lidiar con un problema conocido desde
Hume: Ningún número arbitrariamente grande de verificaciones puede probar que una
teoría es cierta porque las generalizaciones de lo particular a lo general carecen de sustento
lógico. Puesto en otras palabras, una afirmación general no puede deducirse lógicamente de
afirmaciones singulares, aunque este número sea elevado –de hacerse esto se cometería una
falacia de generalización apresurada. Por el contrario, cualquier afirmación universal puede ser
refutada por una de carácter singular.

En su monumental obra La Lógica de la Investigación Científica, Popper destaca la


importancia del método hipotético-deductivo y distingue la asimetría existente entre la
inducción y la deducción, a la vez que resalta la diferencia trascendental que existe entre la
verificación y la falsación. El concepto popperiano de falsación señala que una teoría
científica sólo puede “sobrevivir” si no ha sido rechazada por la evidencia empírica, lo cual no
significa que ha sido verificada, sino solamente corroborada. En este sentido, para Popper la
labor del científico –aunque resulte paradójico- es tratar de falsar las hipótesis existentes por
medio de la contrastación empírica, con el propósito de eliminarlas del cuerpo tentativo de
conocimiento que posee la comunidad científica. En consonancia con lo anterior, Popper se
halla en desacuerdo tanto con los empiristas como con los racionalistas, ya que ni los
sentidos ni el intelecto proporcionan certeza en el conocimiento, de modo que el acervo de
conocimiento es sólo un conjunto de teorías que no han sido rechazadas.

El principio fundamental del racionalismo crítico y el método hipotético-deductivo es el


establecimiento de hipótesis, por lo que es preciso preguntarse de donde provienen dichas
hipótesis. Para Popper, estas no pueden derivarse a través del inductivismo, ya que esto
supondría un sesgo subjetivo en la elección de las observaciones, por lo que considera que
estas se generan en el entendimiento del hombre –el tercer mundo popperiano-, el cual es
anterior a la experiencia. De acuerdo con este discurso, Popper logra establecer un criterio
demarcacionista para identificar la ciencia de la no-ciencia, aunque no lo considera estricto y
monolítico.
Fases del método hipotético-deductivo
1. Observación
2. Planteamiento de hipótesis
3. Deducciones de conclusiones a partir de conocimientos previos
4. Verificación Los pasos

(1 y 4 requieren de la experiencia, es decir, es un proceso empírico; mientras que los pasos 2


y 3 son racionales.)

Por esto se puede afirmar que el método sigue un proceso Inductivo (en la observación),
deductivo, (en el planteamiento de hipótesis y en sus deducciones) y vuelve a la inducción
para su verificación.

En el caso de que todas y cada una de las variables puedan ser objeto de estudio, el último
paso sería una inducción completa que daría paso a una ley universal. En caso contrario la
inducción es incompleta, y por tanto la ley obtenida sería una ley probabilística.

Ejemplo
1. Detectar un problema: En el siglo XIX, los astrónomos Adams y Le Verrier descubrieron
que el planeta Urano no seguía la órbita prevista por las leyes de Newton.
2. Formulación de una hipótesis: Supusieron que tales irregularidades serían producidas por
la atracción de otro planeta en una órbita exterior.
3. Deducción de consecuencias observables: Si existiera X planeta debía tener X masa y
debía encontrarse en X punto en el cielo y por tanto con un telescopio se debería
observar.
4. Experimento: el astrónomo Galle (disponía de un potente telescopio), halló efectivamente
el planeta supuesto al que llamaron Neptuno, la hipótesis resultó corroborada por la
experiencia.

EL METODO HIPOTETICO DEDUCTIVO SIMPLE


 El problema: Al igual que la observación no nacen del vacío, no hay problemas sin
teorías previas.
 La intuición: Existe un proceso creativo en la formulación de leyes y enunciados
generales (hipótesis).
 Hipótesis: Son proposiciones, cuya verdad o falsedad se desconoce inicialmente.
Durante la investigación se intentará corroborar o refutar a las mismas. Las hipótesis
mantienen su vigencia mientras no se demuestre su falsedad.
 Deducción: La lógica deductiva es la única forma válida de razonamiento. Al
introducirla elude el riesgo de hacer a esta actividad injustificada e irracional, sus
principios son auténticas leyes lógicas.

Ejemplo
Teoría de Harvey de la circulación general

• Problema: ¿cómo circula la sangre dentro del organismo humano y animal?

• Primeramente reúne información referido al tema, en este caso: Inconsistencias de la


teoría de Galeno. Hace Observaciones propias y de anatomistas anteriores. A través
de la “Intuición”.

Las ideas de Aristóteles, en cuanto al movimiento circular, como la forma más noble de
movimiento, le hicieron pensar en la circulación de la sangre.

• Hipótesis: “Que la sangre era expulsada del corazón y conducida, por el latir del VI, por
las arterias a todo el cuerpo, del mismo modo por el Ventrículo Derecho, a los
pulmones, y que retorna por las venas del cuerpo al Ventrículo Derecho y desde los
pulmones al Ventrículo Izquierdo”

• Deducción: Hipótesis derivadas

Consecuencia observacional I: Investigaciones anatómicas demostraban que las


válvulas venosas estaban dispuestas de modo que la sangre solo puede retornar al
corazón.

• Hipótesis derivada I: La sangre pasa por el corazón continuamente en una sola


dirección. Modelo experimental en serpientes, Consecuencia observacional II, al pinzar
las venas cavas, el corazón vacía y se pone pálido, y al hacerlo con la aorta se dilata y
se pone violáceo.

• Hipótesis derivada II: La contracción del corazón es muscular y provoca la expansión


de las arterias. Consecuencia Observacional III. Si se perfora la arteria pulmonar la
contracción del Ventrículo Derecho va seguido de un chorro de sangre, lo mismo pasa
si se perfora la aorta.