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DISONANCIA DESPUÉS DE UNA DECISIÓN.

EL PARADIGMA DE LA LIBRE
ELECCIÓN
Antes de tomar una decisión, sobre todo si esta es importante, existe un conflicto, ya
que se manejan las ventajas e inconvenientes de cada una de las posibles actuaciones.
Elegir entre dos objetos o dos formas de proceder implica renunciar a las otras
alternativas y a los aspectos positivos o beneficios que se podrían obtener de ellas. Una
vez que se adopta la decisión se resuelve el conflicto, pero en ese momento surge la
disonancia.
La explicación es que en la mente permanecen tanto los aspectos positivos de la
alternativa rechazada como las cogniciones correspondientes a los elementos negativos
de la alternativa elegida. La presión para reducir esa disonancia motiva a la persona a
racionalizar y justificar la decisión que se ha tomado. Imaginemos una persona que tiene
que elegir entre dos trabajos: A y B. En el trabajo A le ofrecen mucho mejor sueldo, pero
tiene el inconveniente de un horario más prolongado. Por otra parte, el puesto en el
trabajo B es de mayor prestigio social, aunque está situado más lejos del domicilio que
el A,
La persona vive el conflicto de tener que elegir, ya que valora lo positivo y lo negativo
de ambos trabajos, hasta que finalmente toma la decisión y opta por el puesto B. En ese
momento, las siguientes cogniciones son disonantes con su conducta de elección: mejor
sueldo en el otro empleo, mucho tiempo en el desplazamiento al puesto de trabajo.
La magnitud de la disonancia depende
(a) Lo importante que sea la decisión, ya que las decisiones más importantes son las
más difíciles y provocan mayor disonancia.
(b)El atractivo relativo de la alternativa rechazada y de la elegida.
(c) El grado de similitud entre las alternativas posibles, puesto que si se piensa que la
diferencia entre una u otra actuación no es muy grande no se producirá disonancia.
Consecuentemente, la disonancia post decisión se puede reducir mediante alguno de
los siguientes mecanismos propuestos por Festinger (1957).
Cuadro 19.7: Principales mecanismos de reducción de la disonancia
postdecisión.
Modificar la decisión
En el ejemplo anterior del texto (elección entre los dos trabajos), consistiría en cambiar
la decisión y optar por el trabajo A.
Sin embargo, sustituir una decisión por otra no reduce fácilmente la disonancia, ya que,
en este caso, se modificarían los elementos consonantes y disonantes, pero seguirían
estando presentes los aspectos positivos de la alternativa rechazada y los aspectos
negativos de la elegida.
Restar importancia a la decisión tomada
Es decir, trivializar esa conducta.
Considerar que ambas alternativas conducen a un mismo resultado final No
habría, entonces, diferencias cualitativas entre una u otra decisión.
Cambiar el atractivo de las alternativas
Es la estrategia más utilizada para reducir la disonancia post-decisoria, y consiste en un
aumento de la proporción de elementos consonantes con la elección. Esto se consigue:
• Eliminando algunos de los elementos desfavorables de la alternativa elegida, y
algunos de los elementos favorables de la alternativa rechazada (ejemplo: dejar de
considerar que el empleo B está lejos de su casa).
• Aumentado la importancia de los elementos consonantes con la elección y
disminuyendo la importancia de los elementos disonantes (ejemplo: quitarle importancia
al tiempo que pierde en el desplazamiento añadiendo una nueva cognición, como podría
ser que va a dedicar ese tiempo a estudiar inglés en el transporte).
• Aumentando el número de elementos consonantes con la decisión (ejemplo: empezar
a pensar que los compañeros en el nuevo empleo son excelentes).
En algunas ocasiones la persona puede sentir que se ha equivocado y que si pudiera
volver a elegir lo haría de modo diferente. En esas situaciones, es posible que reduzca
la disonancia revocando su decisión psicológicamente, es decir, admitiendo que se ha
equivocado pero justificando su acción, por ejemplo, eludiendo su responsabilidad sobre
la decisión y convenciéndose de que se ha visto obligada por las circunstancias.