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7 pasos para consolidar el aprendizaje

según la Neurociencia
por María Luisa | Nov 2, 2017 | talento | 0 Comentarios

Leyendo y escuchando a Roberto Rosler, una de las referencias en materia de neurodidáctica


(aplicación de la neurociencia al aprendizaje y la educación), y su concepto de “clases
cerebralmente amigables” he pensado en escribir este post sobre aprendizaje, puesto que
es una de las bases para el cambio, la transformación, el desarrollo del talento, y otras de las
muchas áreas que trabajo con personas y organizaciones.
Para mi el aprendizaje es una perfecta combinación de acción y reflexión sobre la
acción, y dentro de acción se incluyen actos como el de leer, asistir a una clase, estudiar,
investigar, experimentar, visualizar un video, actuar, etc. Para mi sin reflexión no hay
aprendizaje porque no hay proceso de desaprendizaje-aprendizaje, y tampoco se produce la
consolidación de la información en la memoria a largo plazo. En mi método de trabajo como
formadora y facilitadora utilizo los 7 pasos para la consolidación del aprendizaje que propone
Roberto Rosler, que hoy quiero compartir contigo en este post.

1.- Abrir las memorias sensoriales: utilizar elementos visuales (mapas mentales, visual
thinking, etc), usar el movimiento, cambios en la voz, en los colores e imágenes de las
presentaciones visuales, usar música, objetos, para cambiar el uso de los sentidos. Es
importante que se puedan activar todos los sentidos. En muchas de mis dinámicas utilizo
antifaces para interrumpir el uso de la vista, que es nuestro sentido más utilizado, y explorar la
adquisición de la información a través de otros sentidos.
También es importante sorprender, despertar la curiosidad, a través de historias, datos
curiosos, preguntas que generen desconcierto, usar objetos curiosos para realizar las
explicaciones, emplear las metáforas, los dibujos, imágenes, videos, música. Se trata de
utilizar “anzuelos emocionales” para despertar y captar a atención.
Para captar, y sobre todo, para mantener la atención es necesario hacer relevante la
información o contenidos que transmitimos, lo que se consigue relacionado dichos
contenidos con situaciones de la vida de los participantes. Yo siempre trabajo sobre ejemplos
reales de los propios participantes, les pregunto y obtengo información a lo largo, o incluso
antes, del curso, para poder plantear casos prácticos, o situaciones que tengan que ver con
ellos. Se trata de hacer el aprendizaje significativo contextualizándolo, de ahí la importancia
para mi de tener experiencia real en el campo en el que se enseña, además de que es más
fácil con esa experiencia empalizar y aportar credibilidad. Esta es la única forma de captar su
atención e interés, y de que puedan realizar una conexión con sus conocimientos previos.

2.- Generar reflexión: Tras las dinámicas, la exposición de información o contenidos hay que
generar un espacio y un tiempo para que las personas puedan pensar acerca de dichos
contenidos, información o experiencia vivida. Es el tiempo en el que pueden conectar la
información nueva que se les transmite con la información previa que ellos ya atesoran en su
memoria a largo plazo. Aquí es donde se reestructura las conexiones, surgen nuevas
conexiones, se modifican o eliminan otras. Es en este momento cuando nos replanteamos,
nos cuestionamos, nos reafirmamos, nos renovamos acerca de lo que ya sabemos.
Yo utilizo la preguntas basadas en el método socrático, combinadas con espacios de silencio
que ayudan a reflexionar de una forma más profunda y durante más tiempo. Estos espacios
de reflexión tras cada dinámica o bloque de contenidos son fundamentales, no se puede pasar
de unos a otros sin abrir estos espacios para pensar.
Otra herramienta que utilizo mucho para favorecer la reflexión es la de dejar tiempo entre las
diferentes clases o talleres, e invitarles a que lleven un diario de aprendizaje entre ellas donde
puedan ir anotando sus reflexiones.

3.- Hacerlo propio: Las personas para aprender necesitan hacer suya la información recibida,
los contenidos nuevos adquiridos, y para ello necesitan trabajar sobre ella, organizarla,
volverla a reproducir.
Lo que mejor funciona es realizar esquemas, resúmenes, conclusiones, si es por escrito
mejor. Se trata de expresar la información con nuestras propias palabras. Yo utilizo muchos
modelos de esquemas, el propio diario de aprendizaje es otra herramienta más, conclusiones
con post it, ruedas de conclusiones, y pedirles ejemplos de aplicación. En otras ocasiones
realizo rol playing entre los propios participantes de forma que uno traslade al otro las
conclusiones, o la información tal y como él la ha percibido, para que pueda hacerla propia, y
reforzar aún mas el aprendizaje. Es preferible que este proceso se realize antes de la
finalización de cada formación en el aula porque sino se pierden muchos datos, y la
oportunidad de realizar mejores conexiones si no se han establecido suficientes.

4.- Retroalimentar: realizar una evaluación de lo que se ha aprendido nos asegura de que
sabemos lo que hemos aprendido. Además de fortalecer nuestra autoeficacia, consolida el
aprendizaje. Si con la evaluación se detecta que no se han adquirido bien los aprendizajes
tenemos la oportunidad de reforzarlos para que así sea. Para este proceso utilizo el feedback
y el feedforward, y especialmente el modelo del triple feedback, con diferentes alternativas:
por pares, trios, en rueda común, por parte del facilitador.
Esta fase también es importante para mantener la motivación en el aprendizaje porque el
feedback es una especie de recompensa, de indicador de logro que da paso a la fase de
satisfacción en el circuito neurobiológico de la motivación.

5.- Practicar: Poner en acción todo lo aprendido nos permite hacer el tránsito de la memoria
de trabajo a la memoria a largo plazo. Practicar exige constancia y hábito, pues supone repetir
la misma acción o similar varias veces para que se fijen los aprendizajes.
Para practicar activamos la memoria procedimental, la que se implica en el desarrollo de
habilidades, y que hace de puente entre la memoria de trabajo y la memoria a largo plazo.
Para poner en marcha la memoria procedimental hay que realizar dinámicas activas, rol
playing, juegos, gamificación, escenificación.
En esta fase es importante reforzar con diferentes actividades que exploren diversas formas
de adquirir la información para generar el mayos número de activaciones de distintas áreas
cerebrales (visual thinking, debates, preguntas, mapas mentales, interacciones entre los
participantes).
En mi caso utilizo mucho los retos para pasar a la acción, tanto dentro del aula como fuera,
logrando compromisos de acción entre sesiones formativas, e invitando a realizar registros de
acciones y resultados para maximizar el aprendizaje. Además siempre aconsejo que elijan un
solo objetivo de aprendizaje y concentren toda su energía y práctica en él. Si las personas se
fijan practicar distintas habilidades a la vez, la energía se diluye, hay menos probabilidad de
obtener resultados, y esto influye en la motivación para perserverar.
Se trata de que lleven a cabo el mayor número de experiencias de aprendizaje posibles, y de
que conviertan sus entornos habituales de trabajo o interacción en contextos de aprendizaje,
estando atentos a las oportunidades que estos les ofrecen para practicar. En mis formaciones,
trabajamos mucho esta habilidad de detectar oportunidades de aprendizaje en sus entornos,
para eliminar cualquier obstáculo que les impida practicar.

6.- Repensar: volver a trabajar sobre los contenidos en una forma diferente. La practica
permite traspasar la información a corto plazo a la memoria a largo plazo, y repensar permite
recuperar esa información de la memoria a largo plazo, aplicarla y utilizarla en la memoria de
trabajo. Repensar es volver a utilizar lo aprendido, volver a trabajar sobre los contenidos pero
despues de pasado un tiempo.
En cada nueva sesión, la primera parte la dedico a repensar sobre lo aprendido anteriormente,
es repasar contenidos para asegurarnos de que han quedado bien fijados en la memoria a
largo plazo, y aprovechar para reorganizarla y aumentar las conexiones neuronales. En este
punto es importante también retar y despertar la creatividad de los participantes para que
vayan más allá de lo aprendido y comiencen a hacer aún más propio el aprendizaje, y generar
un aprendizaje inteligente. Repensar debe dar la oportunidad de analizar de nuevo la
información, evaluarla, y crear nueva información con ella
Repensar incrementa la cantidad de tiempo que las personas recordarán la información.
Si el resultado de las acciones para hacer repensar pone de manifiesto que no se ha
consolidado el aprendizaje, es importante volver a transmitirlo pero no en igual forma que
inicialmente, si no utilizando otros materiales, ejemplos, recursos, etc.

7.- Recuperar: El sentido del aprendizaje es poder recuperar la información que en su día
adquirimos para aplicarla en el momento que la necesitamos para resolver una situación o
problema. La recuperación tendrá más éxito si el contexto y las variables que estuvieron
presentes cuando la información fue aprendida por primera vez son las mismas que cuando
se hace el intento de recordar la información. De ahí la importancia de contextualizar el
aprendizaje que comente en el paso 1 y 5.
Para recuperar con eficiencia necesitamos pistas, es decir, elementos, variables y detalles que
nos lleven a conectar con lo aprendido. Esas pistas deben ser diferenciales, y lo más
relevantes posibles para acceder con más efectividad a la información almacenada en la
memoria a largo plazo.
Cuando trabajo en formaciones, procesos de mentoring y coaching, lo que utilizo son
preguntas que incluyen palabras clave, hechos, situaciones específicas que la persona
compartió anteriormente, de la forma más exacta y precisa posible. Por eso, para un
facilitador, coach, o mentor la atención plena es tan importante, porque es la que nos permite
a nosotros recuperar de una forma precisa información que luego utilizamos como herramienta
para ayudar a recuperar a nuestros clientes, la suya propia.

Un facilitador excelente debe trabajar estos 7 pasos en sus sesiones de aprendizaje, y


tambien tras las mismas en su propio proceso de aprendizaje al realizar la autoevaluación del
mismo y la valoración del aprendizaje facilitado. En todas mis formaciones sigo este criterio
para que el aprendizaje se consolide, sea efectivo, relevante, significativo e inteligente.