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Historia de la ciencia 5 Pr Antoni Malet Anton Malet, doctorenisia da ceca 7 per Universita Pct serica dees Gaplnaenl vest Pare Q DbayprenenedecpdebSaceddeuones derlirsceln Gari Matemiaticas y metafisica en la 6ptica de Kepler Las observaciones de eclipses antes del descubrimiento del telescopio llevaron a Kepler a interesarse por la dptica, ciencia que revoluciond. Explicé la formacién de imagenes en la cdmara oscura, se aproximé a la ley de la refraccién y descubrié las propiedades épticas del ojo humano ‘ohannes Kepler (1571-1630) es conoct do por sus eruciales contribuciones a la revolucién astromémiea del siglo xvu, ‘Sus tres eyes cesempefiaron um papel fun- dacional en la explicaci6n newtoniana de Jos movimientos planetarios. Sus aporta- ciones & Ia 6ptica, en cambio, son menos populares, i bien fueron equiparables, en Jmportaneia, als lees astronémicas Kepler ha sido durante mucho tiempo ‘un autor maldito, poco reconocido por et ran ptblico, con una imagen castigads por sospechas de misticismo e inclinaci- nes pseudocienttfias, Nada que ver con Ta igura de su cai exacto contemporsineo Galileo Galilei, hroe en el teatro y en ef cine, arquetipo mitico del cientsieo mo- derno. Sin embargo, las eontribuciones de Kepler gon de una enorme sofistieacion y profundidad, yapliean de forma brillante Ja. geometria ala resolucién de problemas fisicos dentro de los marcos eoneeplua- les de su tiempo, Kepler Ilegé a la Sptica a través del estudio de eclipses del Sol. Estamos en Jos siltimos afios del siglo xvi y atin no hay telescopios. La téenica de observacién ‘mas comin consiste en proyectar sobre ‘un papel o tela blanca, en una habitacion oscura y a través de un pequeto orficio, luna imagen del astro. Aristteles ya se hhabfa ocupado de este problema éptico: no importa cudl sea la forma del orifcio, por él se proyectaré una imagen simétrea y eircular del Sol, 6 de Tos eontornos det Sol visibles durante el eclipse. Es la «eé- ‘mara oseura», un artifielo muy admairado en Ia époea también como entreteni- rmiento—, en el que se observa sobre una tela situada frente al orificio una imagen simétrieamenteinvertida de lo que se en- 446 INVESTIGACION Y CIENCIA, agosto 205, ceuentra delante del orifcio en el exterior ybien iluminado, Nadie, desde Arstételes, ha sido capaz de explicar el fenémeno, a pesar de que se han ocupado de él todos los esertores dpticos desc la Antigtiedad hhasta cl Renacimiento, Pueden extracrae conelusiones fiables de estas imagenes? ‘También las propiedades épticas del ojo preocupan a los astrénomos. Existe tuna teoria geométrica de la visién hu ‘mana generalmente aceptada en Europa rent wo \ / LA‘TEORIA DE LA VISION de Kepler, segtin se astra en La doptrique (1637), tratado de éptica de René Descartes. centre 1200 y 1600. Imaginemos un ojo dobservando un euadrado (una ventana cuadrada, por ejemplo). De eada punto el objeto emergen infinitsrayos de luz: ‘eada uno porta una «especie» visual, pero solo uno llega perpendicularmente a la pupila. La bibliografia 6ptica de la Edad Meda y del Renacimiento considera ire levantes os rayos que no caen normales 8 Ja superficie externa del ojo, Se establece ast una relaci6n biunfvoes entre los pun tos del euadrado ¥ los puntos correspon: dientes de fa pupila; una relacion biunt voce que se prolonga hasta el erstalin, donde las «especies» dibujan el cuadrado dobservado, (La naturaleza de las «espe. cies» visuales no se precisaba. Como los ‘Atoms en los siglos xvar y xrx, eran un ‘objeto cientifico mal definide pero de enya cexistencia casi nadie dudaba) El eristalino Uransmnite estas especies visuales al ner vio éptico, que las hace legar al cerebro, siempre formando un cuadrado, sa era la teorfa hegeméniea de la vision, Ja que se ensefaba en las univer: sidades de Europa mediante tratados de 4ptica muy populares en la Baja Edad Media, como el de! monje polaca Witelo (1230-finales dels. xin). De ahi que Ia gran ‘obra de Kepler sobre éptica, de 1604, set tule Ad Viteltionem paratipomena, quibus astronomiae pars opticatraditur 0 «Com plementos a Witelo, en los cuales se stu dia la parte Optica de la astronomla»; ef titulo continsa «En especial, [trata] dela ‘observacion y medieion con instrumentos de los diémetros y de ls eclipses del Sol y 1a Luna; con ejemplos de eclipses remar- ‘ables. En este libro encontrards, lector, centre muchas otras cosas nuevas, un (ra lado riguroso sobre la visién y la Funeién, i : elo humores oeulares, contra los 6pticos ylos estudiosos de la anatomia». Pese al uso dela palabra «complemen: tos» (paralipomena) en el titulo, la obra {ae Kepler es una enmienda aa totalidad de la éptica como se entendiia hasta en- tonces. Kepler da protagonismo ala luz y desecha el concepto de especie. Concep- ‘ualizada en términosfilosbficas neoplaté nieos como inmateril, la luz sea para 6) la protagonista de la vision, Como siempre en Kepler —y en los grandes cientificos de a€poca— filosofiay matemsticas van de amano: Ia luz se mueve rectiineamente pero actiia superficialmente (se expan: de orbicularmente), luego su «fuerza» fo intensidad deerece con el euadtado de la distancia, Tomando en consideracion el cardcter reetilineo de los rayos de Tuz, ‘expliea las imSgenes de la cmara oscura ‘en Cérminos de la estructura geométrica subyacente a estos rayos A continuacién, ataca el problema de la refraecién, No se conocta qué ley rela cionaba el Angulo de incideneia con el de refraccién, un problema muy relevante para las observaciones astronémicas. Ke pler intenté deducir una formula a partir de consideraciones fisicas inspiradas por su concepeién (metafisica) dela luz. Este ‘capitulo contiene unas paginas dedicadas alas secciones cénicas de enorme origi nalidad y belleza. Finalmente, mediante razonamientos ad hoc guiadas por los po- 0s datos de que disponfa, eoncluye que i= ra diferencia entre los dugulos de Incidencia y refraeci6n) es proporcional 2 Gy al inverso del coseno de r. Com ‘demoste6 G, Buclidahl con las observacio nes de a época, esta formula proporciona una buena aproximacién a la ley de los senos. Sin embargo, al no poder derivarla a partir de causas fisicas, Kepler nunca ‘consider6 que esta fuera la «verdadera» ley de la refraccién. En Dioptrice (161), el pequetio tratado dedicado al telescopic de Galileo, Kepler ignoré las caus fsicas ¥ asumi6 eomo axioma para éngulos de incidencia menares de 30° que Ios éngulos son proporcionales, y en particular para elerital de las lentes, r= (2/3) Kepler culmina los paralipomenos con ‘un refnado andlisis de la éptica del ojo ‘humano, La anatoma ocular era conoci- dda desde la baja Edad Media, pero en el siglo xr todavia se debatia sel erstalino ‘ccupaba una posieién central o préxima 2 la pupila. Los conocimientos anatémi- cos presentados por Kepler, incluida una tabla del ojo y sus partes, estan muy ac tualizados. La Ogura que aqui se muestra ilustra lateoria dela vision de Kepler. Sugiere su elemento central: los objetos visibles V,X ‘eY quedan «pintados» de forma simétr ‘ea sobre la retina, en los puntos R, Sy, respeetivamente Indica también que esto ‘es asf por la refraceién en el erstalino (1) 4 los haces de rayos que llegan a través ‘dela pupila (FF). Asimismo,iustra un exe _perimento muy popular en el siglo xv: los seus y membranas dela parte post rior del ojo han sido extirpados para re- velar la retina. Asi se preparaban Ios ojos de buey (preferidos por su tamatio) para ser colocados en wna obertura (ZZ) en la pared de una habitacion a oscuras. La de- ticada y cuasi transparente retina permi- ‘tia observar las imagenes formadas sobre lla. Hl experimento confirma la teorfa de Kepler, pero golo se coneibio y se realiad después de la publicacion de la teorfa ke pleriana y de que esta fuera asumida por autores relevantes, como el astrénomo Jesuita C. Scheiner (Oculus, 1619). £Qué convencié a Kepler (y después a sus leetores) de la existencia de las ima genes retinales? Kepler queria rebatir dos teorias: la del médico Platter y la dol pensador Giambattista della Porta Para Platter, la retina era el Organo de la vision, pero solo en el sentido de un ojo dentro del ojo que contemplaba el mundo ampliado por el eristalino, que operaba a ‘moda de Iupa. Sus eonocimientos en 6pti- ‘ca gcomeétricalevaron a Kepler a rechazay ‘que el ristalino tuviera estas propiedades