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~uentran en franca fase ter .

incurable. La excepción a minal ?e una enfermedad


e)

es_cuando una persona es/ste per1od~ de_~O minutos


mica (con disminución o ~• por su ub1Cac1on, hipotér-
del cuerpo, por debajo d ~sce~so_de la temperatura
dad). en este caso v e os hmnes de la normali-
ejemplo, un indiVid erdaderamente excepcional (por
una cá . uo que cae en paro estando en
ger co~~al refrigerante), la hipotermia puede prote-
.ª muerte a los tejidos, tal como sucede
con un re~ngerad?r que evita el deterioro de los ali-
'
mentos. S1 el paciente está francamente hipotérmico
puede logr~se su reanimación Yquizá no presente sig-
nos de dano cerebral.
Por 10 general, ante el paro cardiorrespiratorio los
s~gundos son importantísimos y no se debe perd~r el
tiempo a partir del instante en que surge la necesidad
de la reanimación y el inicio del apoyo vital básico;
en otra~ P~!abras, se debe mantener la circulación y
la ventilac1on hasta que se disponga del apoyo vital
avanzado que propiciará un tratamiento definitivo.
Una vez que se ha iniciado el apoyo vital básico,
se debe continuar hasta que, como hemos señalado, d)
se restablezca una circulación y ventilación efectivas,
hasta que los esfuerzos de rehabilitación sean trans-
feridos a otra persona capacitada que continúe con
el apoyo vital o hasta que un médico asuma la res-
ponsabilidad.
Todo paciente debe ser evaluado previamente. Cuan-
do se encuentre a una persona inconsciente y que qui-
zá requiera apoyo vital básico, \os actos y las decisio-
nes deben seguir un plan determinado. Se debe eva-
luar la capacidad de respuesta del afectado, verificar
si existe lesión de columna, colocar cuidadosamente
al paciente en decúbito dorsal (fig. 6.1) sobre una su-
perficie plana y dura, abrir la vía aérea y corroborar
si existe respiración espontánea; si está alerta y res-
pirando. Complete la evaluación, atienda las lesiones
y reconforte al pacie_nte.. . . _ .
En caso de inconc1enc1a, hay que investigar s1 ex1s·
te lesión en la cabeza o columna vertebral. Los s(gnos f"•. 1.1. Maniobra para colocar a una persona lesionada
de este tipo de lesiones pueden ser la evidencia de decúbito dorsal a) posición del ayud1sta ante el lesi
contusiones en la cabeza y cuello con una posición do. b) extender cuidadosamente los miembros •
extraña o fuera de lo común del mismo o una lesión flexionados. e) acunar el cuello con una mano y su¡eta'
franca. Cuando no hay evidencia de fractura, puede zona escapuloax1far con la otra (s1 se trata de una
na obesa su¡étela del cinturón o la cadera) ; d) ruede
iniciar el apoyo vital básico sin preocuparse de agre- lesionado tirando de la región escapuloax1lar o del
gar alguna lesión. Si hay lesión en cabeza o columna, rón o cadera. sin quttar la mano del cuello, ya que
debe tener sumo cuidado para proteger estas regiones evitará que la cabeza se lastime. e) una vez que et
antes de colocar al paciente para administrarle el ciente se encuentre en decúbito dorsal. ¡unte el
bro superior al costado del paciente
apoyo vital básico.

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Si el padtnte no responde se procederá, como ya
se dijo, a busca.r Stgnos ck una posible lesión en co
lumna; las caídas, los accidentes automovilísticos y en
piscinas abren ta posibilidad de lesiones en la colum-
na. Es casi stgUra la lesión si el cuello del paciente
se encuentra formando un ángulo extraño o se apre·
clan morttones en cabe1.a y cuello; este examen debe
eftcruarse lo más ráp111~mente posible. Cuando no hay
lesion, se dtbe seguir actuando con prontitud para ad
ministrar el apoyo Vital básico, ya teniendo al pacien-
te en posición sup;na !boca arriba). Por muy bien ad
ministrado que sea el apoyo vital básico, este no pro
duclrá nu¡o sanguíneo hasta el cerebro si el cuerpo
se encuentra en posición vertical o sobre una super-
ficie blanda, que cede cada vez que se hace una com
presión. La elevación de las utrerrudades ínferiores a
unos 30 centímetros ayudará a la circulac,ón sanguí-
'pecsona 1es,ooada en nea promoviendo el retomo venoso.
,uc:1,sta ante el lesl()(la·
l tos miembrOS se<nt· Con el propósito de determinu la capacidad de Exista o no lesión en cabeza, cuello o espalda, el
n ~ mano V su,etar la respuesta del lesionado, se le puede tomar por los paciente debe ser manipulado con sumo cuidado. s,
se trata de una pe<SO- hombros y sacudirle suavemente habl¡ndole con un se encuentra boca abajo, el ayud1sta debe ~rrodillar•
la c;adefa). d) ruede al volumen supertor al natural. Es Indispensable tener
apu10axllar o del cintu-
se a su lado, habiendo previamente enderezado st:s
:lel cuello. ya oue esto cuidado para que esta maniobra sea suave y, as!, no piernas; se debe extender el brazo del paciente que
e) una vez que el pa· agravar cualquier lesión no sospechada. Este proce• esté más cerca ~el ayudista sobre su cabeza, colocar
do<sal. 1unte et m,em• dtmiento no debe tomar más de cinco segundos. la mano que este más cerca de la cabeza del lesionado
3<1ie

B3
en la parte posterior de su b
mano sobre el hombr . ca eza Y_cuello, Yla otra aún más cuando el paciente inconsciente trata de ¡~a-
ta tirando del ho b o d1~tal _del paciente¡ darle vuel- lar. El esfuerzo respiratorio crea una presión negat~va
multáneamente lm r~ mas distante, manteniendo si- en la vía aérea provocando que la lengua se deslice
l ª c eza Y el cuello en el mismo
p ano que el resto del cuerpo. todavía más hacia atrás en la fa ringe con lo que aumen
Una vez que el paciente está en posición supina ta el bloqueo (fig. 6.3).
se coloca el brazo que estaba sobre su cabeza nueva'.
ment~ a su lado !a un paciente obeso se le tracciona-
rá su1e~~dole por la cadera o el cinturón). Todo el
proced1m1ento no debe exceder los 10 segundos. En-
t~nces, se puede evaluar el estado respiratorio del pa-
ciente. Cuando presenta dificultad respiratoria debido
a_una obstrucción de las vías aéreas, puede ser sufl-
c~:nte ~lmpiar_la vía aérea para restablecer la respira- ,._ i.4. Mani-Jóra
c1on. S1 el paciente presenta paro respiratorio total es :::iar el paso Ge'
indi~p~nsable la limpieza de la vla aérea para poder
admm1strar el apoyo vital básico (fig. 6.2).
La causa más frecuente de obstrucción de la vía
aérea en un paciente inconsciente es la lengua relaja-
da. La lengua está unida a la mandíbula; cuando una
persona queda inconsciente, todos los músculos, inclui- fit. 1.3. Bloqueo de la vía aérea causado por el piso de la
da la lengua, se relajan y ésta puede Irse hacia la farin- lengua. durante la pérdida de conoc1m1ento v la rela¡a-
ge bloqueando la vía aérea. La situación se complica c,ón muscular natural.

MÉTODOS PARA LIBERAR


LA VÍA AÉREA

A menudo, lo que se necesita para abrir la vía aérea


y liberar la obstrucción es subir la mandíbula (fig. 6.4).
A continuación se describen tres métodos para efec-
tuar esta maniobra: elevación de mandíbula y cuello;
elevación de la bu-billa y tracción de la mandíbula.
Primero. Elevación de mandíbula y cuello. Arro-
dillese cerca de la cabeza del paciente, coloque la
mano que esté más cerca de la cabeza del paciente
sobre su frente, con el dedo índice en el nivel de las
cejas; coloque la otra mano, la que queda más cerca
de los pies del afectado, con la palma hacia arriba por
debajo de su cuello, con el dedo meñique lo más cer-
cano posible a la parte posterior de la cabeza. Apli-
que entonces una presión hacia atrás y hacia abajo con
la mano que está sobre la frente del paciente, mien-
tras se eleva lenta y suavemente el cuello (fig. 6.5).
Hay tres prohibiciones para esta maniobra: a) efec-
tuarla en pacientes que pudiesen tener lesión cervical,
rtura e inspección de la cavidad bucal para pues la mínima extensión cervical puede dañar la mé-
fil. I.Z. Ape ser necesano. cualquier cuerpo extrai'lo
dula espinal causando una parálisis permanente; b) no
extraer. de . tesis dentales que se constituyen en
taponante o pro cruzar muñecas o antebrazos, ya que esto inhibe la
cuerpos extrai'los

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ISCiente trata de inha-
una presión negativa movilidad del ayudista Y altera su equilibrio; e) no~
sar sobre el cuello del pacie~te, Y~ q_ue esto ~ ~
1
la lengua se deslice
ge con lo que aumen- altera el equilibrio del ayud1sta, limita su movilida
y, lo más importante, no brinda apoyo al cuello del
paciente y provoca una acción a tirones en vez de una
acción de suave levantamiento.
Segundo. Elevación de la barbilla. Es ligeramente
más difícil de efectuar, pero se prefiere porque ofre-
ce una mayor abertura de la vía aérea mientras que
reduce la extensión cervical. Arrodíllese a un lado de
la cabeza del paciente y coloque la mano que le que-
de más cerca del lesionado sobre su frente; coloque
las puntas de los dedos de la otra mano bajo la sínfi·
lil- l.4. Maniobra para levantar el piso de la lengua y rein,- sis mentoniana; aplique presión hacia abajo y hacia
::iar el paso del aire atrás con la mano colocada en la frente del paciente
y elevará su barbilla (fig. 6.6). Podrá observar que el
pulgar de la mano en la barbilla no ha entrado en fun -
o) ción en el levantamiento de la sínfisis mentoniana.
aso del aire Las arcadas dentales del paciente deben quedar casi
juntas. En esta maniobra hay dos prohibiciones: a) no
ISado por el piso de la
ooc1m,ento y la relaJa· se d~be comprimir los tejidos blandos de debajo de la
barbilla con l?S dedos, pues se puede obstruir extrínse-
camente la Vl_a aérea, y b) no permita que la boca del
paciente se cterre completamente al elevar la sínfi .
mentonlana. SIS
Para evitar que se cierre la boca se u
no había entrado en función ara de ~ el_pulgar que
iara abrir la vía aérea te el labio inferior del pacie~ie- éste ~~mt le~emen-
mandíbula (fíg. 6.4). mento en que el ayudlsta deb; e uruco mo-
; métodos para efec· de esa mano durante la maniobr~~fi el dedo pulgar
mandíbula y cuello; Tercero. Tracción de la mandiblg. 6. 7).
>n de la mandíbula. dimlento recomendado para aplicars~ª· Es ~! proce-
[bula y cuello. Arro· qulen se sospecha alguna 1 .6 al paciente en
>a.ciente, coloque la bl cal, ya que se puede efect:~ ~ en la columna CefVi.
cabeza del paciente también se usa cuando los d n extender el cuello·
ce en el nivel de las d_an resultado. Ofrece el ma ~~ métoctos descritos n~
ue queda más cerca nor de la mandíbula del pacÍen desplaz~mi~nto ante-
una hacia arriba por do hay un solo ayudista que és~e, pero implica, cuan-
meñique lo más cer· plazándose hacia el tór~ si de~ teng~ que estar des-
• de la cabeza. Apli· cardiaco externo. Lo ideal asociarse el masa·e
rás y hacia abajo con ayud~sta, para que uno de e~oiue se cuente con o~o
del paciente, mien· pirac1ones, de la posición cefáli se encargue de las res.
: el cuello (fig. 6.5). el otro del masaje cardiaco ca y Pulso carotideo
externo. ,Y
ta maniobra: a) efec·
::ener lesión cervical,
1 puede dañar la mé· fit. ~.S. Maniobra con u
is pennanente; b) no aerea. La mano en I gada de manos
la cabeza (a) en t la frente s1mu1a 'Oda Para abr,r la vía
1 que esto Inhibe la
del cuello (bÍ anto Que la otra e¡e,:'fnro Sag,tat de
evantarn1cn10

ee
La descripción de esta maniobra se hará teniendo
en cuenta la presencia de un solo ayudlsta, que se co
tocará de manera que quede arrodillado a un lado de
la cabeza del paciente, colocando sus manos a cada
lado de éste y tomando los ángulos de la mandíbula
(fig. 6.8). Al estabilizar la cabeza del paciente de
modo que permanezca en el mismo plano que el dor-
so y cuello, se ejerce equilibradamente presión y des·
plazamiento de la mandíbula y con el o los pulgares
se mantendrán separados los labios y se conservará
la abertura de la boca (fig. 6.9). Cuando no existe la
preocupación de lesiones de la columna cervical, se
combina esta maniobra con el desplazamiento o levan· f1t. U . Maniob.o
"1ismo a','I.Jdis;a
tamiento de la cabeza en sentido sagi.tal, para conseguir
un efecto máximo.
Después de haber efectuado la maniobra apropia-
da, procede observar si el paciente está respirando de
nuevo o subsiste el paro. El ayudista debe volver la
f1t. ~-•· Tercera maniobra para lograr la permeabilidad de la cabeza
te y
de manera que pueda ver el pecho del pac\en·
acercar su oído aproximadamente a tres centime·
Vla aérea, elevando la mandíbula no sin antes haber reali-
zado la presión v el rodamiento sagical de la cabeza Las tros de la boca y nariz de éste (fig. 6. 10). Observe si
arcadas dentales del afectado deben quedar casi Juntas el pecho del paciente sube y baja y, a la vez, trate
de escuchar y sentir el movimiento del aire. En caso
afirmativo, obviamente la respiración se ha reanuda·
do. Mientras se mantiene la vía aérea, examine al pa·
ciente buscando posibles lesiones y preparándolo para
su trasladado al centro médico. Si no puede ver, es-
cuchar ni sentir la actividad respiratoria, debe iniciar
inmediatamente la respiración de rescate.

lo respiración boca a boca es lo más


usado en los personas mayores de ocho
aftos, salvo cuando presentan lesión seve-
ro en lo boca, fracturo mandibular, o am-
bos. Entonces, se doró lo respiración boca
o nariz. Este mismo método se oplicor6 o
ancianos y o cualquier persono que carez-
co de dentoduro. Cuando se troto de loc-
tontes o preescolares, lo boca del oyudisto
oborcoró boca y nariz. Cabe destocar que
el oyudista exhalo o soplo el aire y no
más; lo exholoción en lo persono otectodo
se efectúo en formo natural, por inercia y,
F"it. 1.7. Para evitar que se cierre la boca del lesooado el ayu- por consiguiente, se descarto el pretender
dista usará el dedo pulgar como se muestra. no l)Of ello siquiera aspirar el aire.
se supnm1rá el sostenimiento de postura en la frente.

es
- - -- ---·-

Para dar la respiración boca a boca usando el mé·


ora se hará teniendo todo de elevación de mandíbula y cuello, se cierra
1 ayudista, que se co-
suavemente la nariz del paciente, apretando con los
ldillado a un lado de dedos índice y pulgar para evitar que el aire escape.
o sus manos a cada
tl<>-5 de la mandíbula
Se mantiene la posición de la cabeza con el talón de
?Z.a del paciente de
la mano y serán los dedos de esta mano los que se
mo plano que el dor- ocupen de ocluir la nariz. Se hace una inspiración
nente presión y des- ·\.. profunda y abriendo el ayudista su boca ampliamen
nn el o los pulgares te para formar una O, la coloca alrededor de la boca
>ios y se conservará del paciente sellando bien y exhalando (fig. 6. 11). Se
Cuando no existe la debe observar de reojo para saber si se eleva el pe-
:olumna cervi.cal, se cho del paciente (fig. 6.12).
;plaza.miento o levan- En caso negativo, se rectifica o se opta por otro
agi.tal, para conseguir método de posicionamiento de la cabeza y se vuelve
a dar una respiración hasta tener éxito. Si el pecho
a maniobra apropia- del paciente se eleva, se debe dar tres respiraciones
te está respirando de
tdista debe volver la
· el pecho del pacien-
nente a tres centime-
jg. 6.10). Observe si
lja y, a la vez, trate
nto del aire. En caso
adón se ha reanuda-
:i.érea, examine al pa-
•y preparándolo para
Si no puede ver, es-
ñratoria, debe iniciar
le rescate.

~ U. Los dedos pulgares del ayudista bajan la sínfisis


~o o o menton1ana y mantienen abierta la boca del lesionado·
los demás dedos de las manos se encargan de levanta;
levemente el cuello para procurar la respuact6n.
l,oca a boca es lo más
01U1S mayores de ocho
presentan lesión seve-
tura mondibulor, o om-
loró la respiración bo<a
o método se oplicoró o
,Jier persono que corez- Fi9. li.11 . lrnc10 senado de respiración boca a boca Con los
:Uondo se troto de loe- dedos pulgar e índice obstruya la nanz y con "boca en o·
cubra la boca del lesionado. mientras. con la otra mano.
~ lo boca del oyudisto
sostenga el arco ceMcal El ayud1sta soplará a la boca
Jriz. Cabe destocar que del ayudado Nunca se tratará de jalar el aire Al retirar
1 o soplo el aire y no su boca. el aire saldrá por relajamiento o 1nerc1a
. en lo per;ono ofectodo
Kl natural, por inertio y,
Fig. 1.10. Previa maniobra selectiva para posicionar al les10·
;e descarto el pretender nado. sin descuidar la pos1c1ón cefalocervicat del mis
aire. mo. vea si el tórax ha recobrado sus movimientos autó·
nomos y compruebe s1 existen ruidos respiratorios

87
dcdor de
que ejercí
la resiSlen
rrec.haS- D
te, el ayuc
_oecho y p,
se rerrae e
geramente
::Je manera
5U hoca íñ

et

F19. 6.12. El ayud1sta corrobora el movim· .


del tórax Y puede. como se muestra ~~nto _espcntaneo
ner el levantamiento del mentón la :igura. sos1e-
pos,c16n del arco cervical Y. para elamente. la
bl

más en sucesión rápida; después de dar cada respira-


ción rápida, se debe volver la cabeza para ver el pe-
cho ~el paciente y tomar aire. El ayudista no debe
dar tiempo a que el paciente exhale completamente
el aire entre cada respiración; la finalidad de dar cua-
tro respiraciones rápidas es la de lograr una expan-
sión pulmonar máxima. Las cuatro respiraciones rápi-
das deben darse acaso en cinco segundos. d!
. El mismo procedimiento que se usa para la respira·
c16n boca a boca con elevación de mandibula y cuello,
se emplea si se aplicó el método de elevación de la
\
barbilla, retrayendo el labio del paciente con el pul·
gar para bien abrir la boca. Cuando se haya posicio-
nado con el método tracción de la mandíbula, la res-
piración boca a boca puede efectuarse retrayendo el
labio inferior del paciente con los pulgares mientras
el mismo ayudlsta, con su propia mejilla, ocluye la
nariz de la persona afectada.
Cuando por las razones explicadas es necesario dar fit. l .13. Maniobras para la respiración boca a nariz. Ésta se
respiración boca a nariz, el método preferido para reahza cuando el afectado está desdentado o ante una
abrir la vía aérea es la elevación de la barbilla (flg. probable fractura del maxilar 1nfenor a) levante el ll'lell-
6. 13, a). Una vez conseguida la posición, no se re~ae tón del les100ado, conserve la PoSICión con la otra mano
el labio Inferior del paciente; antes bien, se aplica y ocluya la cavidad bucal; b) prepárese para colocar s.i
boca ·en o· en las fosas nasales: e) insufle P0' la vía
suficiente presión para asegurar que los labios del nasal conservando la obturación bucal; el) separe los
paciente estén sellados (fig. 6.13, b); se hace la lnha· labtos de la victima para permitir la salida del aire Teoga.
!ación profunda y los labios del ayudista sellan aire- especial cuidado si se presume lesión mandibular.

ea
----~-------
-- Independientemente del método de ventilación que
se use, el ayudista debe tener en cuenta que _si no
dedor de la nariz
que ejercer . 6.13, e). Se tendrá
más Y 5~. sopla (fig. se está ventilando de manera adecuada al paciente.
la resistencia natr~ion en esta maniobra debido a no se está oxigenando ta sangre y, por consiguien
trechas. Despuésu~: que_ofrecen las vl_as nasales es· te, el apoyo vital básico no resultará efectivo. Se ase·
te, el ayudista v 1 respirar en la nanz del pacien· gura una ventilación adecuada únicamente si se pue
pecho y para to: ve la cabeza para inspeccionar el de ver que el pecho sube y baja; es factible sentir en
se retrae el labio ~~fn~evamente aire; al hacer esto, la propia vía aérea la resistencia de los pulmones del
geramente la pr '6 enor del paciente y se libera ti· paciente cuando se expande, y se debe escuchar Y
de manera que es1 / sobre la mandíbula del mismo sentir la salida del aire durante la exhalación.
su boca (fig./1;~ ~~xhalar pasivamente a través d; Se debe constatar el pulso carotídeo, mínimamen
te cada minuto, para tener ta seguridad de un latido
cardiaco efectivo. Mantenga ta respiración de salva
mento a la frecuencia de una respiración cada cinco
segundos mientras se estabiliza al pacier.te y se le
prepara para su traslado al centro hospitalario.
Para sentir el pulso carotídeo, aplique las yemas de
los dedos índice y medio (fig. 6. l 4). Primero localice
la manzana de Adán; después, deslice suavemente los
dedos hacia un lado hasta que se encuentren en el sur·
co entre la tráquea y el músculo (esternocleidomastoi
deol: El pu~ debe sentirse durante cinco segundos.
S1 no se siente el pulso carotídeo, inicie inmedia·
ta~ente el masaje cardiaco externo para tener sangre
o~1genada y así mantener los órganos vitales del pa·
ciente y, en esencia, la vida del cerebro. Puesto que
el corazón se encuentra en la parte media del pecho
~n~re el. est:rnón Y la columna, una presión rela'.
\"'ó? ntm1Cas aplicadas a la mitad inferior ~el es
emon comprime el corazón creando un flujo sanguí·

-~--
)

-
·ª nanz. Ésta se
ido o ante una
wante el men-
-n la otra mano
.ara colocar su
ufle por la vía
ai separe los
~, alfe Tenga. r11· 6.14. Palpación para detectar el pulso carot1deo
.
Jnd1bular

as
neo o circulación artificial. Para producir compresio masaje cardiaco efectivo, prime:º se deben enderezar hacia Sentir el rebo
ncs o masaje efectivo, la colocación de las manos del o extender y lijar los codos rotandol_os u~ó~Olas ma· llegor o fo o¡::
ayudista es muy importante: él se debe colocar pre- afuera; se colocan los hombros en direcci ndiculares
ferentemente a la izquierda y lo más cerca posible nos, de modo que los brazos queden perpe el paclen·
del paciente con la rodilla que queda más cerca de a la superficie sobre la cual está acoSladOLa compre·
la cabeza del paciente, en e\ nivel del hombro. te. Esta es la posición correcta {fig. 6· ~ 81• 0 es así
La rodilla más cercana a \os pies del paciente que- sión debe ser direct~mente hacia · aba10·' s1rse
n en ro·'
da en el nivel de su reborde costal lfig. 6.\ 5). Los el cuerpo del paciente tenderá a pro¡ec~~tiva. para
dedos índice y medio de la mano que queda más cer- damiento y la compresión no resultar de be aplicarse
ca de los pies del paciente, se deslizan siguiendo el que el masa¡·e cardiaco sea adecuado, e ón del
reborde costal con dirección a la apófisis xifoides; al una fuerza suficiente para dep rl mIr el estern
llegar a ella, deje esos dedos como referencia. En se- paciente de tres a cinco centímetros. se deben com·
guida, y por sobre estos dedos, coloque el talón de Sea cual sea el método que se use, ara acercar·
\a otra mano que quedará. por tanto, en e\ tercio ln- pletar l 5 compresiones en l \ segu~dº!/ r mtnuto;
ferior del esternón [no debe hacer presión sobre la se a una frecuencia de 80 compresion povtmientos
apófisis xifoides\. Cuando el talón de la mano está éstas deben ser suaves y un~formes. Los m~fectivos y
adecuadamente colocado sobre el esternón [alineado repentinos desiguales Ya urones nodso~ posibilidad
con el eje mayor del mismo\ \fig. 6.16), los dedos reducen el gasto cardiaco, aumentan ¡° oquinta com·
se desviarán ligeramente hacia el hombro contrario de una lesión. Después de dar la ~ec ~os respirado·
del paciente; retire la otra mano y co\óquela sobre presión, se abre la ví.a aérea Yse . an mpleta entre
la mano que está encima del esternón, de manera que nes rápidas sin permitir la exhalación co
\os talones de ambas manos queden paralelos entre sí. las respiraciones. omento en que
Los dedos pueden quedar entrelazados o extendidos, El tiempo que transcurre desde e1~ hasta el mo·
pero deben estar fuera del pecho para evitar alguna se terminó la decimoquinta compreSión . de ¡ 5
. . . evamente la sene 1

lesión a las costillas \fig. 6.17). mento en que se m1c1a n~ rado de lograr que
Una vez que \as manos están colocadas en la posi- debe acortarse todc lo posib!e, al g dos respiraciones
ción adecuada, se hacen l 5 compresiones. Para dar un la secuencia de 15 compresiones Y

u1en se apresta a dar


fi.. • 15 Pos1C16n ,nic1al del ayud1sta. q • s en las poslCK>-
~ - v. · 5 La var:an,e
masa¡e cardiaco externo n<ticiones en que se
nes estarán en función de las co nencia del ayud,sta.
labore. solo o acompallado. Ye)(pe

,'

90
o)
deben enderezar
is un poco hacia
Sentir el reborde costal poro
'eCdón a las ma· legar a la apófisis xifoides
perpendiculares
stado el pacien·
18). La compre·
¡Jo; si no es asi,
,yectarse en ro·
:á. efectiva. Para
, debe aplicarse
el esternón del

, se deben com-
JS para acercar-
.es por minuto;
.lS movimientos
son efectivos y
-> la posibilidad
.noquinta com·
dos respirado·
completa entre

.omento en que
Jn hasta el mo·
la serie de 15,
<> de lograr que
,s respiraciones

se apresta a dar
. en las posic10-
)0é!S en que se
:ia del ayud1sta

hacia arriba y colocar el talón de la otra mano al lado y


fil. &.11. Ubicación del sitio de rnasa1e cardiaco externo. arriba de ellos. d'¡ locah,ac1ón del e1e del esternón o linea
a) palpación ráptda del reborde costal. b) detección de la
apóf1s1s x,foides (para protegerla) . e) ya de1ec1ado el sagital
xifoides ubicar los dos dedos de la punta de la apófisis

91
bl

Fig. 6.17. ln1c10 del masa¡e cardiaco externo a) pnlace los


dedos y ub1Que las manos con 1tgera rotación buscando
altnear ambas hacia el hombro de la victima . contrario al
lado en Que se encuentra el ayud1sta bl levantf> los
dedos ya entrelazados a fin de apoyar entre sí ambOS
talones de las manos. conservando la proyección de la
persona que se ayuda

Fig.m&.1t1ran
1B.• Forma Y pos . cor
un m asa¡e te1on
eficaz rectas del ayud1sta. Que per-


1

92
;¡nede en 15 segundos. Se debe revisar el pulso ca- Si la persona tiene menos preparación pero la mis
rotídeo periódicamente mientras se efectúe el apoyo ma voluntad de awi:iliar y teóricamente no ignora es
Yiíal básico; por lo general, esta revisión se efectúa tas maniobras, se debe establecer en seguida el acuer·
después del primer minuto de e.ifuerzo de reactiva- do de trabajo; la seguna persona se coloca en paralelo
ción y posteriormente, cada dos minutos. Se deben dar con el primer ayudista o bien, al otro lado del pa
«b; respiraciones, se revisa el pulso durante cinco ciente (fig. 6. 19); mientras, la persona más ex peri men
segundos; se dan dos respiraciones más; se continúa tada ha empezado a contar las compresiones en voz
con la serie de 15 compresiones y dos respiraciones y alta para que la segunda persona sepa en qué parte
revisiones intermedias del pulso hasta que el pacien- del ciclo 15 por 2 se encuentra; si se está cerca de
e esté estable y listo para su traslado al hospital. la decimoquinta compresión, hay que completar la se
El apoyo vital básico combina el masaje cardiaco rie con las dos respiraciones y empezar la segunda
o circulación artificial con la ventilación artificial. serie de 15.
Siempre es preferible que haya dos personas auxilia· Una vez que la segunda persona se ha ubicado ade-
do.ras; de esta manera, una de ellas puede efectuar la cuadamente, y mientras la primera persona está dan
compresión cardiaca mientras la otra se encarga de do las 15 compresiones, aquélla revisará el pulso ca
la respiración. rotídeo, para comprobar que las compresiones son
adecuadas. Cuando sienta el pulso en el curso de las
compresiones podrá decir, por ejemplo: alto a las com-
presiones; en ese momento, la primera persona se
detiene y la segunda revisa si hay pulso espontáneo
Cuando llegue uno segundo persona durante cinco segundos; si no siente el pulso, dará
ramo a) enlace los
rotación buscando al lugar de los hechos, se debe identificar una respiración rápida y dirá, por ejemplo: continue-
IIÍCtima. contrano al como uno persona calificado e informar que mos. En ese momento la primera persona reinicia el
sta; b) levante los masaje, pero disminuyendo la frecuencia a una com-
var entre sí ambos estó dispuesto a ayudar. Si se trota de un
la proyección de la técnico en urgencias médicos o alguien con presión por segundo.
Cuando se cambie la frecuencia de las compresio-
mayor experiencia, el oyudista en primeros ,
nes se cuenta en voz alta: mil ciento uno, mil cien-
auxilios debe supeditar su función olas ins• to dos, etc., hasta mil ciento cinco. Decir mil ciento
trucciones de esto persono y apoyarle en la corresponde al movimiento hacia abajo y uno, dos,
que determine. tres, etc., al movimiento hacia arriba. La primera per-

Fig. 6.19. Labor simultánea de reanimación resp,ratona y


masa¡e cardiaco. el colaborador del ayud,sta se coloca a
un costado del operador masa¡1sta
sona asume, por tanto, la responsabilidad de las com- de quedar bajo la supervisión de un paraméd1co o de da usar el ta
presiones ntmicas en una frecuencia de una por se un médico. El ayudista en primeros au.x.lllos siempre cio medio dE
gundo, y la segunda persona es responsable de revi- debe supeditarse a los conocimientos superiores y re- ne la inclina,
sar periódicamente el pulso carotideo y dar la respi- doblar su esfuerzo para cumplir adecuadamente su ta- se deprime e
ración (una rapidamente durante el movimiento hacia rea, habiendo ya dejado en manos expertas a una per- En los lac
arnba que corresponde a la quinta compresión). sona ya resucitada o en vías de recuperación. para deplimi
Otra ventaja del método con dos personas es que dia (fig. 6.22)
;,urden cambiar de posición y f1..nción sin Interrumpir de 12 a 18 n
el ciclo de cinco por una. El cambio se inicia cuan- niños pequeñ
do la persona que da el masaje cardiaco indica que el frecuencia de
cambio podrá efectuarse al final del ciclo, diciendo: En el apoyo vital bósico, como en todo más acelerad,
mil ciento uno, mil ciento dos, mil ciento tres, mil maniobro de solvomenfo, los segundos son respiración di
ciento cuatro, mil ciento cinco, y en cuanto dé la quin- decisivos; poro lograr lo eficiencia se debe reactivación c
ta compresión, retira sus manos del pecho del pacien- procurar lo próctico frecuente junto con un por dos perso
te y pasa rápidamente hacia su cabeza. La segunda instructor copocitodo. Sin dudo, lo Cruz Rojo el pecho del I
persona dará una respiración cuando aprecie el mo Mexicano podró orientor o todo persono que de los dedos
vimiento hacia arriba de la quinta compresión, y en desee incrementar su experiencia y conoci- apuntando ha
forma rápida y simultánea pasará hacia el pecho del mitnfos en esto materia. comprimen la
paciente. ~ debe estar s
Entonces, la primera persona abrirá la vía aérea los lados de ¡,
y revisará el pulso durante cinco segundos; si no lo go de lesionar
siente, dará una respiración y dirá a la otra persona: REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR tiladón a un 1,
continuemos; mientras revisa el pulso, la persona en- EN LACTANTES Y NIÑOS en el adulto, p-
cargada ahora del masaje ha localizado la posición boca del ayudis
correcta para sus manos y está lista para reiniciar el Los procedimientos para el masaje cardiaco y la te a costa de 1,
masaje en el momento que su compañero le indique. reanimación pulmonar en adultos pueden ser adapta- La adminisn
Una sugerencia para coordinar el trabajo de las dos dos para su aplicación en lactantes y niños. Si apreci_a cardiopul.monai
personas es que quien da la respiración, cuando escu- las escasas diferencias que existen entre los procedi- tea muy impon
che el mil ciento tres haga una inspiración profun- mientos, el ayudista será capaz de efectuar la reacti quiere apoyo e1
da, forme un sello adecuado alrededor de la boca del vación cardiopulmonar en los pacientes de esta edad. nes más rápidas
paciente cuando escuche mi/ ciento cuatro y pase el En los lactantes y niños pequeños, la inclinación alto del esternó1
aire cuando escuche el cinco. hacia atrás de la cabeza tiende a elevar la espalda, auxilio médico (
El apoyo vital básico no debe interrumpirse por más por lo que se debe proporcionar un soporte firme Respecto de I,
de cinco segundos, excepto para administrar procedi- adicional debajo de la espalda para lograr un masaje tores Mario A
mientos de apoyo vital avanzado, y este adelanto ha cardiaco adecuado. Puede usar el antebrazo o bien, co- Espinosa,* señal;
locar una sábana doblada o una cobija para cuna de-
bajo de los hombros del niño (fig. 6.20). Debe evi- En con t:rasu
tar la extensión extrema del cuello en los lactantes y diorrespiratorio
niños, ya que puece obstruirse la vía aérea. de origen ca."!!i;
Los ventriculos cardiacos en los niños pequeños se deterioro progre
encuentran en una posición relativamente más alta o ambas. Por ra
rológica ~ene
en comparación a los adultos; también se dice que en tiP.nen peor pro
los lactantes y niños pequeños el hfgado es relativa- El objetlvo t
mente más grande y su posición en el abdomen es una serie de ma,
más alta que en los adultos y, debido a la elasticidad eJ aporte de OJ:ÍS
extrema de la pared torácica, está más sujeto a lacera- El objetivo gene
ciones. Por tanto, se debe ser muy cuidadoso al colo-
Fig. 6.20. Posición del niño afectado. donde se des1acan los car las manos para no ejercer compresión agresiva. En
arcos costales y la apófisis xifoides los niños ya no precisamente pequeños, se recomien- • ºReanimación ec
México, 1994, págs. ~

94
---
!D paramédlCO o de
os alll:ilios siempre
da usar el talón de una mano para comprimir el ter-
cio medio del esternón, mientras la otra mano sostie-
ne ta inclinación de la cabeza (flg. 6.21). El esternón
tos superiores Yre-
ecuadamente su tit- se deprime de 18 a 30 milímetros.
expercas a una per· En los lactantes se usan las yemas de dos dedos
para deprimir el esternón en el nivel de la línea me-
cuperación. dia (fig. 6.22); estos pequeños requieren una depresión
de 12 a 18 milímetros en el esternón. En lactantes y
niño.s pequeños las compresiones se aplican con una
1 O 0
frecuencia de 80 a 100 por minuto (evidentemente,
más aceleradas que en los adultos); se debe dar una
básico, como en todo respiración después de cada cinco compresi?~es- La
uto, los segundos son reactivación cardiopulmonar puede ser adnumstrada
ki efiáencio se debe por dos personas: aquella que dará el mensaje toma
"e(llente junto con un el pecho del pequeño con las dos manos; las puntas
Sin dudo, lo Cruz Rojo de los dedos deben estar unas al lado de las otras,
a o todo persona que apuntando hacia la columna, mientras los pulgares
experiencia y conoci- oomprimen la parte media del esternón (fig. 6.23).
erio. Se debe estar seguro de que las manos no comprimen
los lados de la pared torácica, pues existiria el ries·
go de lesionar costillas. Los procedimientos para ven·
lMONAR !ilación a un lactante difieren de los que se utilizan
en el adulto, pues se debe cubrir boca y nariz con la
boca del ayudista y los soplidos deben ser propiamen-
asaje cardiaco y la t.e a costa de las mejillas del mismo ayudista.
pueden ser adapta- La administración de maniobras para reactivación
; y niños. Si aprecia cardiopulmonar en lactantes y niños pequeños plan-
1 entre los procedí- tea muy importantes consideraciones: el pequeño re-
e efectuar la reacti quiere apoyo extremadamente cuidadoso, compresio-
ientes de esta edad. nes más rápidas y efectuadas en un sitio un poco más
?iíos, la inclinación alto del esternón. La exigencia prioritaria es acudir al
1 elevar la espalda, auxilio médico especializado.
r un soporte firme Respecto de la reanimación cardiopulmonar los doc·
ra lograr un masaje tores Mario A. Acosta Bastida y Armando Garduño
ntebrazo o bien, co- Espinosa,* señalan:
:obija para cuna de-
g. 6.20). Debe evi- En contraste con lo que ocurre en adultos, el paro car-
o en los lactantes y diorrespiratorio (PCR) en niños rara vez es un suc~ súbito,
vía aérea. de origen cardiaco. A menudo es un evento temi!nal con
deterioro progresivo de la función circulatoria, respi.ratoria
, niños pequeños se o ambas. Por tal motivo, la sobreVida y la evolución neu-
ttvamente más alta rológica posterior a la reanimación cardiopulmonar (RCP)
tbién se dice que en tienen peor pronóstico en los niños que en los adultos.
. hígado es relativa- El objetivo inmediato de la RCP es poner en práctica
. en el abdomen es una serie de maniobras destinadas a restituir rápidamente
bido a la elasticidad el aporte de oxígeno al cerebro y a otros órganos vitales.
más sujeto a lacera- El obfetivo general es reintegrar a la sociedad un Individuo
y cuidadoso al colo- Fit. 6.21 . Ub1cac16n del s1t10 de masa¡e en el niño a) locah
presión agresiva. En zac~ n del borde costal y de la apóf1s1s x,to,des b) colo-
• "Reanimación cardlopulmonar", en Pediatrí¡¡ média, Trillas, cac,on de la mano en relación directa con la aoóf,s,s
ueños, se recomien- México, 19941 p¡gs. 404 419. x1fo1des

95
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Fit. 6.22. Ubicación del s1t10 de masa1e cardiaco en un lac- Dios.. ~ '.¿
tante aspectos late<al (a) y frontal (b) Con las yemas de di:z. la !ro
115],n ies, o b
los dedos palpe el reborde costal y la apófisis xifoides
1!5 •• . . : Se i
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o)

Pezón ~-~-...
Líneo

Apéndice
xifoides

Fig. 1.23. Reaniniac16n cardiaca en el lactante· a) referen-


cias anatómicas. b) posición de manos y dedos pulga-
res al momento de la maniobra

96
--
~ secuelas relacionadas con el proceso del RCP. pulso no se logra percibir por este medio, el mas.a¡e car
Con fines didácticos, la RCP se ha dividido en tres fases: diaco por compresión se detJe iniciar inmediatamente, para
lo cual se coloca al paciente en decúbito supino sobre una
L Reanimación básica. superficie dura.
Il. Reanimación avanzada. Recientemente, con estudios en pacientes vivos, se de
m. Reanimación prolongada. mostró que el corazón se encuentra en la mitad intenor
del esternón en todas las edades. La localización en recirn
La fase I consiste en la oxigenación de urgencia; consta nacidos y lactantes menores, es un dedo por deba10 de la
dei control de la vía aérea y del apoyo respiratorio, es de• línea intermamarla f.• .) y la compresión debe reahzar:.e
cr, ventilación y oxigenación artificiales y apoyo circula· mediante la t~cnlca de dos dedos o rodeando el tórax con
:orio, o sea, al reconocer la ausencia de pulso, dar circu• ambas manos y comprimiendo el esternón con ambos pul
l;idón artificial mediante compresiones cardiacas (...) Con- gares {. . .).
trol de Id vid déred . La prioridad del apoyo básico es con- En niños mayores, et siUo de la compresión se localiza
1..! con una vía aérea permeable. La mayoría de tas veces ta dos dedos por arriba del apéndice xifoides 1- ..1, en cuyo
obstrucción de las vías respiratorias se relaciona con ta caí- caso se aplica la técnica de una o dos manos l.. .).
da de la mandíbula hacia atrás, contra la pared posterior La depresión del esternón debe ser de un 20 % del d1á
de la laringe. Este problema se resuelve fácilmente al em- metro anteroposterior del tóru. La frecuencia de las com
pujar la mandíbula hacia adelante. Para esto, se colocan presiones varía según la edad. La relación entre compre
m dedos por detrás del ángulo del maxilar inferior y se sión y venWación debe ser de 5: 1 en todos los casos cuan·
empuja hacia adelante, de modo que los incisivos inferio· do se cuenta con dos reanimadores. Cuando só:o hay un
res estén por delante de los superiores (fig. 6.24).. . Apo- reanimador, se alternan dos Insuflaciones pulmonares con
)() ventildtorio. Éste se puede efectuar por diferentes mé- 15 compresiones esternales (. . .) Suspensión de la rednl
lDdos. En la atención extrahospitaJaria, por to general se mación. En pacientes con enfermedades crónicas en fase
1ltiilza la técnica de boca a boca en niños mayores y ado• tenninal (como cáncer avanzado, Insuficiencia renal ero
k:scentes, o boca a boca y nariz en recién nacidos y lactan- nica terminal, etc.), no está Indicada la reanimación. La
lL'S (.. .) Se Insuflan los pulmones a manera de soplidos decisión de suspender las maniobras se toma cuando se
m niños pequeños, y en niños mayores el volumen debe determina la muerte clínica. Otro parámetro, la muerte car
R?I' ei suficiente para causar expansión del tóru. diaca, se puede definir como la ausencia de ritmo cardia
En muchas ocasiones la ventilación y la oxigenación son co después de 30 minutos de una reanimación efectiva.
sulklentes para la recuperación del paciente. Si el paciente
no reacciona, es necesarto iniciar masaje cardiaco externo.
Circulación. El pulso se detecta por palpación de la ar- En todos los casos, al abordar a un paciente que
lma carótida en niños mayores y adolescentes y en la arte• requiera reactivación cardiopulmonar o sufra lesiones
ria humeral o femoral en recién nacidos y lactantes. SI el que exijan atención médica, el ayudista en primeros

a)

bl

lit- '-24. Maniobra para evitar la obstrucción de la vía aérea


.;tante a ) referen- a) Pos 1c1onam1ento mandibular; b) acción simultánea
)S y dedos pulga-
para la cabeza y barbilla con auscultac,ón auditiva de
acecho

97
Oclusión arteri a l
•,:•:· determi nante del infarto
Zona de necrosis

Di,scendente
posterior

CD
m

t" - ·. ::.>.:· J Arteria descendente


y arteria coronario
derecho
anterior \¿¿_;·.( '{jJJf,~:f.ff;;;

1,11, A11p~t:lll11 rn 1tnrlnr y f'l(lntorior <lol ce,ru/(111 y t(ljiclc1


- .r

·.
,.,~::!
'! ~ 8~~ ~
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·--~ ---- ·-·········-····
tt-i-. ,-. l ~ ~ ~-~- f;. ~-
1
___==<_,_ . . _

:1e:>e solicitar abrigo inmediato o la asistencia do en el ámbito del infarto y no ha sido debidamente
c!bula.ncia. informado de los síntomas que está expuesto a presen
Eii:mnación relacionada con el paciente, que tar, no será raro que ignore lo que sucede y confunda
lllahar el ayud1sta, ha de ser puntualmente su problema con indigestión o gases estomacales. Este
¡ma entregarla al médico. dolor opresivo intenso en ocasiones conduce a la v1c
tima al estado de choque e inconciencia. Las caracte·
rísticas del infarto son hasta cierto punto claras: el
paciente se angustia, palidece, suda y aun sin saber
qué ocurre, experimenta el llamado dolor de muer-
te, que puede extenderse hacia el hombro izquierdo
En cualquier coso de inconciencio del comprometiendo en esta sensación la zona lateral del
paciente, no permita que nadie coloque cuello, el maxilar, el brazo y hasta la mano.
uno almohodo o cojincUlo bojo la nuco del Ante la mínima sospecha de que estas molestias
paciente o fin de brindarle comodidad; re- puedan desembocar en un infarto cardiaco, máxime
cuerde que bajar lo barbilla hocio el pedlo cuando la persona no se sabe propensa a este evento,
elevo lo base de lo lengua y conduce o uno debe ser llevada a un consultorio médico o a un cen·
~trucción de lo vío respiratorio. tro hospitalario. Es preferible equivocarse y enfrentar-
se a una opinión adversa, que arriesgarse a un infar·
to. Desde el momento en que el ayudista se entere
del cuadro sintomático hasta que se obtenga ayuda
médica, debe permanecer al lado del enfermo pro
I curando calmarlo, pues como hemos señalado, la per·
u
) 1
Sus síntomas son dolor opresivo muy intenso en el
(en caso de personas diabéticas, se sabe que
sona puede caer en un cuadro de estado de choque. El
ayudista debe estar preparado para enfrentarse a un
;f
...
:, o
basta un JO% de ellas pueden sufrir el even· paro cardiaco que demande las maniobras ya descri·
~-.::
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ca.rdiaco sin ese dolor). Si el enfermo está debutan- tas (fig. 6.251.
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Atención de las heridas

Genéricamente, herida es una lesión de los tejidos


que sangra según su magnitud y ubicación.

CLASIFICACIÓN DE LAS HERIDAS

Éstas pueden clasificarse de la siguiente manera: -


r-;- ~l:
::::=:;::JI' ,·

Punzantes. Heridas producidas por algún instru·


mento agudo (estilete, plcahielo, clavo, lezna, verdu· . .
guillo, etc.) con forma de orificio, que puede ser pe·
queño y disimular un grave daño interno según su ubi·
cación. Si se trata de la región abdominal, craneana
o torácica, reviste singular peligro. Busque cuanto an-
tes asistencia médica (fig. 7.1).
Laceración. La herida es producida generalmen- ·
te por un instrumento plano filoso (cuchillo, navaja,
marrazo, vidrio, lámina, etc.), ocasionando el aspec-
to de libro abierto con profundidad a tejidos subcutá-
neos, músculos, nervios asociados y vasos (fig. 7.2).
Abrasión. Cuando se produce pérdida de una por-
ción de piel como resultado de un raspón; puede san-
grar y suele ser muy dolorosa o ardorosa (fig. 7.3).
Awlslón. Cuando se produce una herida sangran-
te con desprendimiento o pérdida de tejido (sustan·
cia). En caso de existir colgajo, puede perderse ya que
se ha cohibido la circulación sanguínea (fig. 7.4).
Las heridas también se clasifican en:

Superficiales o en sedal. Cuando sólo interesan fit. 7.1. Henda punzante por clavo, con orif1c10s de entrada
la piel.
_)
J 1~ Ce ó l,On 100
y sahda
/
--
.-e::.-
--

,eridas

fit, 7.4. Avulsión que interesa piel. vasos sanguíneos v 1c11-


do puede asociarse como~ es te caso. a 1es,on osea

1.2.• l..acefación que afecta piel y te¡ldo subcutáneo. La


¡poneu-osis que cubre el mísculo está V1Sible.

on orif,c,os de entrada
fit. 7.3. Abrasl6n en rodilla con sangrado por la agres,on
causada a piel v ca0tlares

101
para su estrril
Profundas. Cuando penetran hasta los músculo laRua oxip,,eriJd
heridas con quemaduras, asi como la ropa que las
Penetrantes. Cuand~ agreden profundamente e~ d.Jño lo ¡usnficz
alguna de las, tres principales cavidades de1 cuerpo· cubre.
• Tomar iniciativas irresponsables que ellcedan la la· gasa, haga un ,
craneana, toracica o abdominal. ·
bor de ayudista en primeros auxilios. 'd1.
• Olvidar o posponer \a búsqueda de atención me
Debe extraerse de la herida los cuerpos extraños PICADURAS
sólo cuando pueda hacerlo con verdadera facilid d ca para el accidentado.
Como regla . general,
. es preferible cubrir la hen'da con
a · En las picad
un ~p6s!to Y realizar el vendaje compresivo sin tratar TÉTANOS gravedad se con
de hmp1arla, ya que al intentar hacerlo aue se prescn1a
· d , se corre el
nesgo e aumentar la contaminación Se trata de una enfermedad infecciosa cargada por ¡ecimiento, h1nc
El tratamiento inmediato . de toda ·hen·da consiste
. el bacilo de Nicolaier. Éste segrega una toxi~a que graves SJ han afc
en contener la hemorragia Y' si el caso lo erml actúa especialmente sobre los centros nerviosos Y :ocio en zonas e•
lavar perfectamente con agua y ¡·abón s· p te,
h 'd , •empre que no provoca fenómenos de contractura característicos. :orno cuello, car.
sean en as penetrantes. Si hay fractura de h El caso del tétanos ante el que de manera excep·
cubra la herida con gasa estéril antes d ueso(s), cional, puede encontrarse ' ' · ros pe: úcular de aire
entablillado. e proceder al un ayudista en pnme ;-a de dert2S arar
auxilios en las áreas urbanas y hasta en las ruraleS, se :!kbo que las m•
. SI la vkti~a tiene las manos, los pies o los dedo caracteriza por contracciones muy dolorosas durante i:!USé1S pero, si SI
triturados, cubralos lo mejor posible con ,s
ril d . gasa este- las crisis convulsivas. ~ esquela
Y proce_a al venda¡e con suavidad colocando la El bacilo requiere un hábitat característico: est1: r· ~ ~entes que
zo~a agredida sobre una frazada o aquello ue u col y tierra húmeda. Por ello, se debe tener es~ial nrgra.. ronocida
b~ndar seguridad y comodidad. Solicite el ~lio : cuidado con todo herido por materiales contamm~-
d1co cuanto antes. ~ 7.5).
dos con tierra, lodo o estiércol, para que sea exarru-
A rontinuació1
nado cuanto antes por un médico.
Sin embargo, el tétanos no está circunscrito a tales .i.cu- Marros U
LO QUE NO DEBE HACERSE ubicaciones y orígenes. Conviene destacar que se tra-
ta de una enfermedad aguda e inoculable. El cuadro
• T~ar las heridas con \as manos, boca, ropa O cual· clínico comienza generalmente por los músculos ma·
quu:r otro material sucio que propicie la contami- ceteros y temporales (voluntarios) y luego se propaga
nación. a los músculos del cuello, cara, tronco y miembros,
• llmpiar una herida hacia adentro: se debe lavar con originando la producción de actividades variadas se-
gasa, jabón Yagua hacia afuera de \a herida, enjua- gún el área muscular donde predomine.
gando abundantemente. La afección se acompaña de hiperpirexia (elevaó ón
• Quitar o mover los coágulos. de la temperatura), que llega a 41 -42 "C y a veces
• Aplicar vendoletes o suturar (coser) en forma arbitra- manifiesta la singularidad de elevarse más aun des-
rla, pues este procedimiento debe quedar a cargo de pués de la muerte; por lo regular acaba en asfim
personal capacitado. debida a la complicación de tos músculos implica
• Poner algodón absorbente en contacto directo con en la respiración o por agotamiento del enfermo,
las heridas o quemaduras. un lapso que varia entre tres o cuatro días y tres
• Aplícar cintas adhesivas, colodión o preparaciones cuatro semanas. Puesto que no es necesario dete
caseras sobre las heridas. se en descripciones, debido a la naturaleza de
• Usar antisépticos cerca de los ojos o tas cavidades obra, cabe mencionar que hay tétanos posope
del cuerpo. de los recién nacidos, traumático, uterino, fisiol
• Aplicar antisépticos sobre las quemaduras. cerebral, crónico y artificial, entre otros.
• Aplicar vendajes húmedos.
• Hacer vendajes demasiado flojos (salvo en casos de ESPINAS O ASTILLAS
quemaduras o machacamlentos) o muy apretados.
• Hacer uso del torniquete sistemáticamente. SI se encuentran cerca de la superficie, debe:i
• Desprender violentamente la gasa que cubra las traerse con pinzas o con un alfiler pasado por :

102
y s1ntorn as
1 r Los signos olorac1on
:>mo la ropa que las asmo muscu a . ación y de<: en rl
~ su esterilización. Aplique un antiséptico local Se present~1~:1ocal ligero, infl!~nza con do~~1~a, su
s que excedan la la- liig-u.a oxigenada, merthiolate) y, si la proporción del consisten en d mordedura que_ sa11vac16n .exc tenor
J.Xil.ios. 6i:1o lo justifica, cubra la herida con una compresa de en el Jugar dee~ª Y aruculaci~~es~ torna d1fJC1I posdcz se
a de atención médi- 115a, haga un vendaje y busque auxilio médico. pecho, abdf:Seas; la re5p1rac1~~ calambres y~:!¡naJcs.
daCJón Y n dolores muscular ' s músculos te mues
mente, y los odo el organismo. Lo dos y el pac1en6n se in1
extienden a 1 . s se ponen ngi La recuperaCJ mprc
dorsales o torac1co tud extrema. semana, s1e .
n grado de lnqu1e es total en una

'ecdosa cargada por


~ una toxina que
En las picaduras de abeja, avispa o ciempiés, la
e.vedad se considera de bajo índice y los trastornos
~ se presentan suelen ser locales: dolor con enro-
~;,::.:;:,~~;::!~ ~~::;,:d;::::~,:;~.':'
Tratamiento. . el antídoto nece
:entros nerviosos y je(:imiento, hinchazón, o ambos. Tales picaduras son medidas de urge;¡11~:is generales. ardar reposo ab:~un
nalmente, las m l El paciente debe ~ n en un Jugar r
ra característicos. gr.¡ves si han afectado una sola región corporal, sobre Urgencias. a . r la resplrac1 . en el Juga
~ de manera excep- IDdo en zonas consideradas delicadas en estos casos, to. Se deberá regul~;~:á frío (agua o h~e:ordeduras de
udista en primeros romo cuello, cara, párpados o labios. Son de gravedad ventilado. bl Se ap varias horas. el Pa~ se aplicara un
sta en las rurales, se particular de alto riesgo cuando se trata de mordedu- de la mordedura par n forma de embu o,da con el pro
r dolorosas durante n de ciertas arañas (viuda negra, por ejemplo). Se ha arañas con telaranas e ·nta de hule o ven ' que lleva
rre con c1 d I veneno
cicho que las mordeduras de tarántulas no son peli- torniquete (am~ . el nujo rápido e I medico, siempre
grosas pero, si se presenta el caso, lo más recomen- pósito de dlsmmu1rla hasta que llegue e d desl ( l FI
aracterístico: estiér- l:i sangre en la ~rter na de las extrem1 a es que la
debe tener especial dable es que la persona afectada reciba los mismos ueda s1 es en u ente sanos,
que se p '. d. ·duos completam eden recupe
t!eriales contamina- tratamientos que se tienen para el caso de la vi~da pronóstico en m IVl bl y en una semana pu
negra, conocida también con el nombre de capultna poco proba e
aa.ra que sea exami- muerte es d ) Araña
>. !fig. 7.5).
ra~;~~les reclusa (violinistadO ~ ~,\~:1: ;,~e~a-una '1
, dn:unscrito a tales A continuación transcribimos lo consignado por el mortal que recibe los nombres e
destacar que se tra- ckx:tor Marcos López Torres,* cuando se r~fie~e a los
oculable. El cuadro daños que causan algunos arácnidos y serpientes vene-
>r los músculos ma-
nmas:
y luego se propaga
ronco y miembros,
ridades variadas se-
omine.
erpi.rexia (elevación
t 1-42 "C y a veces
,arse más aun des-
11' acaba en asfixia
túsculos implicados
to del enfermo, en
uatro días y tres o
necesario detener·
naturaleza de esta
mos posoperatorio,
uterino, fisiológico,
: otros.

fig. 7.5. Araña viuda negra en la que se ap;ec,an sus rasgos


,perficie, deben ex- Nótese en su vientre el reloJ de arena caractenstico de
r pasado por fuego • Arácnidos y serp,t ntts ~ntnow , Tn llu , Méxko, JQ94 este arácnido

103
1os renal<!
gura similar ¡ un violín en el cefilotóru o ¡,;i sintom
duSJ t>ardi {habita en la ropa almacenad/rosorna) y re Pronóstico. El progreso de los slntomas senalados 12 ª da~ dr Cü:
pudo o café claro) ¡.... l "- Y suose
.,., 1oca1iza en sitios color es 4 horas) en las primeras horas posteriores al piquete, in
poco concurndos La hembra es la de mayo uros Y equ1mrJ~•~
dlcan que el paciente puede morir; la supervivencia _pue~e
El ventno de la reclusa parda rov r peIlgro {. · .1. Presentarse a las 48 horas después de la picadura, sin e
c1a. nau.<.u
dr tehdos) a tnvés de un meca~lsm:ªd;~crosls {muerte bargo, se han presentado casos de fallec1miento postenorrs logia vzra
el que se forman microtrombos que tapa oagullaclón en por la mor
a los cuatro días !son frecuentes las muertes de niños me
y v~nulas. n as artenolas la dr vipn
nores de seis años) lfig. 7.6). Métod•
Sintomas cllnlcos. Se presenta n .
pnnc1plo. la mordedura no es dolorosaec;s1s ~utanea. Al rnordedurJ
rtee unas dos a ocho horas después se'gu1~º~ dolor apa. com1er,da •
enro1ecimlento, ulceración y sangrado Si ~ e amponas, en s1uo~ ir
ltslón aumema de tamat\o hasta el fi~al ~e atamiento, la no<hE', ha)
Como stntomas gener¡Jes se observa 1 . una semana. de e"'- alar.
nurta, fiebre, calambres, debilidad, náuc~os!6 hemog¡~~I· intl'nlOS de
dolor en articulaciones Y exantema { 1 ' mito, dehno adqu1nr el ,
Métodos p~ventlv0$ Siempre · · · · tar con la e
en los que se sospeche la .presencia d~e se acuda a sitios ant1crot2ürc
dones abandonadas Y ropas almacenad arácnidos \habita· 1ap1do) (. • ··
debe in as mucho tiempo¡ Trataroi
r usarse guantes, zapatos Y camisa de ,
gas. La metodologla señalada para la Viuda n mangas _!ar- w,er que Sí
lar para el presente caso \. . .). Pronóstico Lar ~ 51~ 1- d1CO e iderli!
de zonas necróUcas requiere entre seis Y ~ho ~alrizac16n 11ur al pao'
muerte puede presentarse en las 48 horas inict:anasl. La minar el •C.-'1
es . ..). dectura Y no
Orden escorplónldoa (alacra.nes) al paucnle a
quete de ,r n
(... \ Sintomas clínicos. Los Indicios locales del piquete aplica despm
d~ escorpión, en ocasiones, son mlrúmos o no eXisten Los da del rn<'dlC
si_ntomas comunes son hormigueo o dolor en el slti~ del qut puede af,
piquete, que puede difundirse a las extremidades; en los da en la
casos graves ocurren espasmos de faringe, sensación de len no (20 %) de:
~a gruesa, Inquietud, calambres, convulsiones, hlperten
Sló_n, arritmia cardiaca, edema pulmonar, fibrilación de los Por las ra2t
musculas, as1 como deficiencia respiratoria. Los exámenes de inmedialO L
de laboratorio no son útiles como diagnóstico. Por to ge- te al manc¡ar l
neral, los síntomas duran de 24 a 48 horas, pero los sinto
mas neurológicos suelen permanecer hasta una semana. raminarsc.
Métodos preventivos. (...1Se debe disponer de sue- fil. 7.1. El alacrán es una variedad que penencce al orden La trad1c1on.
ro antlalacrán, en las regiones en las que se sabe que el de los escorl)IÓnlOOs ja, cuchillo o s1
alacnrusmo es un verdadero problema, a través de las di serpiente y lue1
nlcas de salud y otros servicios médicos del lugar {...). pueda del vene1
Tratamiento. A continuación se dan las medidas re- Serpientes. Ceneralldades
lacionadas con el tratamiento. Cabe mencionar que la elec•
soltados muy e
ción del tratamiento dependerá del peso, la edad del pa- {...l Los venenos de serpiente son neurotóxlcos, es tiempo que roo
ciente, as! como el tiempo transcunido desde la picadura, decir, atacan al sistema nervioso y provocan alteraciones traslado urgent<
sin de¡u de consideru la peligrosidad de la especie que motoras, sensoriales, respiratorias ycardiacas; cltotóx1cas, o d.ico. Se ha opta,
ocasionó el daño (...). sea, causan da!los a eritrocitos, pulmones, rli\ones y múscu capacidad pos1b
Urgencias. a) Inmovilizar al paciente, así como el si· lo cardiaco; y coagulantes, ya que actúan en la coagula· dad de succió11J.
tio de la picadura, lo más pronto posible. Aplim de inme• ción 1. . .).
Slntomas clínicos. Con relación a la patología del ia huella de la lt
diato un torniquete para limitar la absorción acelerada del
veneno. bl SI existe depresión respiratoria, aplicar oxige sistema nervioso, se Incluyen cambios en los gránulos de Y profundidad e
no de Inmediato. e) Se aplican compresas de ¡gua helada Nissl, fragmentación del retículo en células nerviosas, los succionar re1terr
\ IOa 15 "C) en las primeras horas, para retardar la absorción retículos se fragmentan e innaman y se observa una opa· !liobra demanda
del veneno. cldad en los núcleos. En el sitio de la mordedura se ldenti necesario insistir
Antfdoto. Inyectar el suero especifico antialacrán {. ..). fican hemorragias y necrosis. Hay descamación en los túbu·
:nocular..e el 1tcr

104

- - -·-
?a
in• los r_enales Y hen:iorragias locales, entre otros síntomas(. ..). PROTECCIÓN DE LAS HERlDAS
La smtomat~logia se presenta al localizar una o varias heri·
de t les de los ori mefl
das _de c~lmi'.lo~ Y sus signo~ son: dolor local, Inflamación,
m
e~u1mos1s, v1s1on borrosa, debilidad muscular somnolen Una de las reglas fu_ndame; i es de habe~ recuP
·es auxilios para salvar la v1_da, di e p ares y contenído
cia~ náu~as, ~livación, sudación y vómitos. t...: sintomato
1e- rada las funciones card1opu modn proteger la herid
logia vana s_egun la variedad de serpiente; no es la misma , t" a es la e -
por la r:n~r~ida de un crotálido (cascabel, coralillo) que por hemorragia de la ~ic tm ' b' to evitar que la hen<
la de Vlpendos, hidrófilos O eiápidos. 0
Dicha medida ttene por . ¡e b. s que como sab
Métodos P~ventlvos. Debido a que la mayoría de las se contamine más con los micro 10 pdr ello ya t
mo~eduras ocurren en las extremidades inferiores, se re· mos, se encuentran en todas parte\J mismo de P"
com~e~da_ usar zapatos, polainas de lona gruesa o ambos, invadido la herida desde el momen
en s1t1os infestados; evítese caminar sobre malezas en la
noche; hay que inspeccionar los terrenos pedregosos antes ducirse ésta. ¡ 11aroado parµ
~e escalar, Y no tratar de matar a las víboras, pues en los La protección se lleva a cab? con e , nre coro
mten_t~s de acercarse a ellas es cuando muerden. Se debe ~?
te de primera curación, conoc1 comu~m~crobtOS
adqumr el antídoto específico para zonas infestadas y con apósito, el cual se supone estenllzado (s~ ante 1
tar con la cantidad necesaria (en el comercio se conoce el Para mantener el apósito sobre la henda ~ u
an~crotálico, antiviperino, antiofídico, antlvenín y antie necesidad de efectuar movimientos, d e b e ~
láp1do) (...).
vendaje compresivo, no necesariamente tecruco, qu
Tratamiento. Siempre que sea posible, se necesita
s~er qué serpiente ocasionó el daño, para llevarla al mé- cubra al apósito mismo.
dico e identificarla. Las medidas por seguir son: a) lnmovi·
!izar al paciente, lavar la herida con agua limpia para eh-
minar el veneno superficial; evitar tocar el sitio de la mor· CUIDADOS REQUERJDOS AL USAR
dedura y no dar bebidas alcohólicas o estimulantes (llevar EL PAQUETE DE PRIMERA
al paciente a un consultorio médico). b) Aplicar un torni-
CURACIÓN O APÓSJTO
quete de inmediato si no se cuenta con el antisuero (si se
aplica después de 30 minutos, no es útil), hasta la llega-
da del médico. e) No efectuar incisión con los dientes ya 1. Procure que haya sido esteriliza.do o, en úm ;
que puede afectar a quien la realiza si es que tiene una herí· ma instancia, que sea improvisado con elementos el r
da en la boca, además de que se logra extraer poco vene· máxima limpieza ¡puede usarse una toalla sanirari.11 3
no (20 %) del inoculado por la serpiente. 3
L
Por las razones expuestas, es necesario procurar ~
de inmediato la asistencia médica y ser muy pruden-
te al manejar una persona afectada para no autocon-
taminarse. l
La tradicional maniobra de hacer cortes con nava- )
ja, cuchillo o similares en el sitio de la mordedura de 1
serpiente y Juego chupar para extraer todo _lo que se d
pueda del veneno inyectado, resulta temerana y de re·
SI
sultados muy cuestionables, independientemente del
a
tiempo que reclama el efectuarla y que va a costa del
es traslado urgente del afectado hasta el ~onsultono me- o
tes e 1L--,.. ...,.r, L1J) •oor ut,. :ir .. :.~ J~ ir.r:1 d · .J .,"'1 r i1
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c., l.!3 ~ r- 1~ l .,~ J
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J· . d
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P) 3

e ) eJLerdCJamen te. La reahzac1on de esta ma-


~u~\.1vuc11 1 I 'd d .
os niobra demanda experie~cia y ve oc1 a , sm que sea
~a· . i·nsistlr en el cuidado extremo para no auto-
¡ti· necesan 0 , ¡t· 7 7)
inocularse el veneno a traves de las manos ig. . .
fig. 7.7. Serpiente de cascabel
u bucal Y sus amenazantes c~~~:;s1ra su Qrnn ca11'0Jd

10!5
Nunca use un apósito hecho con algodón, papel sani-
tario o pañuelos desechables. bióticos para prevenir el proceso infeccioso. Entre los
2 Al usar el aposito, debe manipularse cuidado- síntomas más comunes que denotan la presencia de
samente a fin de manosearlo lo menos posible, no infección se encuentran el dolor, la hinchazón Y el
debiendo tocar su cara interna. No olvide que se ma- enrojecimiento alrededor de la herida; la piel está ca-
nc1a material estéril y en caso de haberlo improvisa- liente y a veces se experimenta comezón.
do, no se debe incrementar la contaminación inheren- Cuando se ha colectado pus, se nota blanquecina la
te en el material no estéril y la ya implantada en la parte más prominente de la herida y se observa ~uc-
herida. tuación (sensación de blandura y líquido bajo la piel).
Esto ocurre cuando la herida ha cerrado y el paquete
(
infeccioso se encuentra solapado. Si se trata ~e ~na

Y-
MANERA DE USAR EL APÓSITO herida abierta, se aprecia claramente el escurr~mte~-
to o flujo de pus, así como enrojecimiento, p,cazon
J. Una vez descubierta la herida, abra el paque- Y elevación de la temperatura local. En ambos casos,
te que contiene el apósito especial o las gasas, pro- podría presentarse aumento de la temperatura corpo-
curando manejarlo a través de su material envolvente ral. SI no es factible conseguir atención ~ édic~, por
(casi siempre papel). lo pronto y si el paquete infeccioso esta ya mme·
OUEMADlíl
2. Extendida ya la envoltura, pellizque el apósito diato a la piel, haga una pequeña cortada co~ una na· E INTOXlCJ
a una o dos manos (con los dedos pulgar, Indice y vaja previamente flameada y exprima con cuidado. E_s
importante que el pus tenga vía de salida para ami-
medio) y aplíquelo en la herida procurando cubrirla La atención
totalmente, sin dejar de presionar por encima. Proce- norar molestias y prevenir que intramuscularmente se siste en di.smi!
formen conejeras.
da entonces a realizar el vendaje comp;·esivo que ex- y, en caso eX1
Tratamiento. Las heridas infectadas deben ser ~ten
ceda las dimensiones del apósito (véase fig. 4 .2). dictas por un médico. En tanto es posible, si hay smto- en ocasiones, '
Administre medicamentos para el dolor por vía mas de inflamación previos a la formación del paque- que y SUS COn!
oral, con agua, excepto en los casos de heridas en el te infeccioso (caso de herida cerrada), ~uede _Y debe La clasüicac
vientre. iniciarse el tratamiento de combate a la infección por daño causado ;
medio de fomentos con agua hervida caliente (sopor- cuando sólo ru
table por el enfermo), a la cual se le agrega sal co- do grado, si se
mún. Una vez que el médico establezca ~1 cuadro an cer grado cuan
tibiótico, apéguese a él y de ser necesano, ponga en ta de tejidos in;
práctica la técnica para aplicar inyecciones. vas pertinentes
Algunos medicamentos surten mejor~s
y más rápidos resulto dos cuando se_odm1- a la extensión
nistron por vio porenterol, es decir, por HERIDAS EN CASO DE maduras. No h.
otros vías distintos de lo oral, como lo CONTUSIONES EN ABDOMEN primer grado e
endovenoso o intravenoso (IV) o intramus- resultar de mu
de segundo gra
cular (IM). Poro administrar me_dic~m~ntos, Para que una contusión en abdomen cause herida
debe procurarse siempre lo tn~ic_o~,ó~ Y externa, debe ser profunda y, previos los ~rimer?s En los párpa
vigilancia médicos, y no tomar mmohvos auxilios ya descritos, se ha de procurar de inmedia- go. Una quem,
to atención médica. Las contusiones en _abdomen pue- amplia, suele sc
irresponsables. grado de escasa
den no causar heridas externas, pero s1 ruptura o es-
tallamiento de alguna víscera, ocasion~ndo hemorra- extensión a me
gia interna de proporciones impredecibles y cuadro Toda quema
HERIDAS INFECTADAS ¡:,rimer grado p
de choque. . .
llas en las cuales los gérmenes ~an proli- Tratamiento. Coloque en reposo a la v1ct1ma, aflo- gión quemada ,
Son aque_ uración e inflamación. je su ropa y observe cuidadosamente; si cor_nienzan ya sea por med
ferado, ocas1~nando supeden infectar una herida cuan- aparecer síntomas de choque, tome las medidas per- que se i.mproVis,
Diversos germenes p~·do correctamente dentro d~ ~nentes. El tratar de conse~ir ~tenci~n médica debe absorbente, lo n
do ésta no se ha aten i do no se han utilizado anti· considerarse de importanc,a primordial. !nente al chorro
las primeras horas y cuan :JJ,. Es'-~ aplicad1
'106