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CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIÁTRICAS

PSICOLÓGICAS Y SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA


NÚCLEO DE ANZOÁTEGUI
MAESTRÍA EN CIENCIAS
MENCIÓN ORIENTACIÓN DE LA CONDUCTA

BULLYING Y CONVIVENCIA ESCOLAR EN LOS ESTUDIANTES DEL


TERCER AÑO DE LA U.E. MARCO ANTONIO SALUZZO DE MATURÍN,
ESTADO MONAGAS, DURANTE EL AÑO ESCOLAR 2016-2017

AUTORA:
ELMERIDA BIRROT

TUTORA
MSC. YNÉS TORRES

SEPTIEMBRE, 2017
CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIÁTRICAS
PSICOLÓGICAS Y SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA
NÚCLEO DE ANZOÁTEGUI
MAESTRÍA EN CIENCIAS
MENCIÓN ORIENTACIÓN DE LA CONDUCTA

BULLYING Y CONVIVENCIA ESCOLAR EN LOS ESTUDIANTES DEL


TERCER AÑO DE LA U.E. MARCO ANTONIO SALUZZO DE MATURÍN,
ESTADO MONAGAS, DURANTE EL AÑO ESCOLAR 2016-2017

AUTORA:
ELMERIDA BIRROT

TRABAJO DE GRADO PRESENTADO COMO PARTE DE LOS


REQUISITOS EXIGIDOS PARA OPTAR AL GRADO DE MAGÍSTER
SCIENTIARUM

SEPTIEMBRE, 2017

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BULLYING Y CONVIVENCIA ESCOLAR EN LOS ESTUDIANTES DEL
TERCER AÑO DE LA U.E. MARCO ANTONIO SALUZZO DE MATURÍN,
ESTADO MONAGAS, DURANTE EL AÑO ESCOLAR 2016-2017

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CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIÁTRICAS
PSICOLÓGICAS Y SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA
NÚCLEO DE ANZOÁTEGUI
MAESTRÍA EN CIENCIAS
MENCIÓN ORIENTACIÓN DE LA CONDUCTA

DECLARACIÓN DE SUFICIENCIA DEL TUTOR

En mi carácter de tutora del Trabajo de Grado de título: Bullying y


convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, durante el año escolar
2016-2017, presentado por la ciudadana: Elmerida Birrot, para optar al
grado Académico Magíster Scientiarum en Orientación de la Conducta,
considero que dicho trabajo reúne los requisitos y méritos suficientes para
ser sometido a la presentación pública y evaluación por parte del jurado
examinador que se designe.

En la ciudad de Barcelona, a los 20 días del mes de septiembre de 2017

iv
ÍNDICE GENERAL

DECLARACIÓN DE SUFICIENCIA DEL TUTOR iv


LISTA DE TABLAS vii
LISTA DE GRÁFICOS viii
RESUMEN ix
INTRODUCCIÓN 1

CAPÍTULOS

I. EL PROBLEMA
Planteamiento del Problema 3
Objetivos de la Investigación 8
Objetivo General 8
Objetivos Específicos 9
Justificación e Importancia de la investigación 9

II. MARCO TEÓRICO


Antecedentes de la Investigación 12
Bases Teóricas 24
Bullying o Acoso Escolar 25
Tipos de Conductas de Acoso o Bullying 30
Forma En Que Ocurre el Bullying 38
Espacio Donde Ocurre El Bullying 39
Acciones Que Realiza La Victima De Bullying 41
Convivencia 43
Convivencia Escolar 44
Práctica De Valores y Convivencia Escolar 48
Disciplina y Convivencia Escolar 53
Relaciones Interpersonales y Convivencia Escolar 57
Teorías que Sustentan la Investigación 59
Bases Legales 66

III. MARCO METODOLÓGICO


Tipo de Investigación 73
Diseño de Investigación 73
Línea de Investigación 75

v
Sistema de Variables 75
Población y Muestra 78
Técnicas e Instrumentos de Recolección de Datos 79
Validez y Confiabilidad 80
Técnicas de Análisis de Datos 82

IV. PRESENTACIÓN, ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE DATOS


Análisis de los Datos Arrojados por el Instrumento 84
Correlación del Instrumento 109

VI. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES


Conclusiones 114
Recomendaciones 117

REFERENCIAS 123

ANEXOS
A: Instrumento de Recolección de Datos (cuestionario) 132
B: Matriz de Datos del Cuestionario 136
C: Cálculo de la Confiabilidad del Cuestionario 137
D: Cálculo de Correlaciones de Cuestionario 138
E: Matriz para Validar el Instrumento 142

vi
LISTA DE TABLAS

Tabla Descripción Pág.

1 Operacionalización de Variables 77

2 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 85


estudiantes en la dimensión tipo de acoso recibido: Verbal

3 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 88


estudiantes en la dimensión tipo de acoso recibido:
Psicológico

4 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 91


estudiantes en la dimensión tipo de acoso recibido: Físico

5 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 94


estudiantes en la dimensión forma en que ocurre

6 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 97


estudiantes en la dimensión espacio donde ocurre la agresión

7 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 99


estudiantes en la dimensión posterior a la agresión: Acciones

8 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 102


estudiantes en la dimensión entramado de relaciones en el
ámbito escolar: Practica de valores

9 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 104


estudiantes en la dimensión entramado de relaciones en el
ámbito escolar: Disciplina

10 Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los 107


estudiantes en la dimensión entramado de relaciones en el
ámbito escolar: Relación interpersonal

11 Relación entre el Bullying (Gritos) y Convivencia escolar 110


(Respeto)

12 Relación entre el Bullying (Chantaje) y Convivencia escolar 111


(Acuerdos de convivencia)

13 Relación entre el Bullying (Varias personas) y Convivencia 112

vii
escolar (Defiende sus derechos)

14 Relación entre el Bullying (Lugar escolar) y Convivencia 113


escolar (Solución de conflictos)

viii
LISTA DE GRÁFICOS

Gráfico Descripción Pág.

1 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 85


en la dimensión tipo de acoso recibido: Verbal

2 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 88


en la dimensión tipo de acoso recibido: Psicológico

3 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 91


en la dimensión tipo de acoso recibido: Físico

4 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 94


en la dimensión forma en que ocurre

5 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 97


en la dimensión espacio donde ocurre la agresión

6 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 99


en la dimensión posterior a la agresión: Acciones

7 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 102


en la dimensión entramado de relaciones en el ámbito
escolar: Practica de valores

8 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 104


en la dimensión entramado de relaciones en el ámbito
escolar: Disciplina

9 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 107


en la dimensión entramado de relaciones en el ámbito
escolar: Relación interpersonal

10 Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes 85


en la dimensión tipo de acoso recibido: Verbal

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CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIÁTRICAS
PSICOLÓGICAS Y SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA
NÚCLEO DE ANZOÁTEGUI
MAESTRÍA EN CIENCIAS
MENCIÓN ORIENTACIÓN DE LA CONDUCTA

BULLYING Y CONVIVENCIA ESCOLAR EN LOS ESTUDIANTES DEL


TERCER AÑO DE LA U.E. MARCO ANTONIO SALUZZO DE MATURÍN,
ESTADO MONAGAS, DURANTE EL AÑO ESCOLAR 2016-2017

Autora: Elmerida Birrot


Tutora: Msc. Ynés Torres
Fecha: Septiembre, 2017

RESUMEN

La presente investigación tuvo como objetivo general relacionar el Bullying y la


escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de
Maturín, Estado Monagas, durante el año escolar 2016-2017. El tipo de
investigación es correlacional, diseño de campo no experimental. Contó con una
población censal de 40 estudiantes. Se diseñó un cuestionario de 28 ítems, validado
por tres expertos que arrojó confiabilidad alta de 0,75 a través de Alfa de Cronbach.
La investigación estuvo sustentada en la teoría del Aprendizaje Social de Bandura,
Condicionamiento Operante de Skinner y Enfoques de la Escuela Bianco. Se
concluyó que los estudiantes siempre sufre algún tipo de bullying como gritos,
palabras obscenas, burlas y apodos, también se presenta a través de ridiculizar a la
víctima, chantajearla, amenazarla y aplicación de la exclusión y es víctima de algún
tipo de acoso físico manifestado a través de golpes, empujones y patadas. En la
convivencia escolar aplican los valores, son indisciplinados y mantienen
inadecuadas relaciones interpersonales. Asimismo, se pudo conocer que entre las
variables hay relación positiva baja y moderadasiempre sufre algún tipo de bullying
como gritos, palabras obscenas, burlas y apodos, también se presenta a través de
ridiculizar a la víctima, chantajearla, amenazarla y aplicación de la exclusión y es
víctima de algún tipo de acoso físico manifestado a través de golpes, empujones y
patadas. En la convivencia escolar aplican los valores, son indisciplinados y
mantienen inadecuadas relaciones interpersonales. Asimismo, se pudo conocer que
entre las variables hay relación positiva baja y moderada entre los gritos y la
práctica del respeto, el chantaje con los acuerdos de convivencia, las amenazas y la
defensa de los derechos, lugar donde ocurre la agresión y la solución de conflictos.
Descriptores: Bullying – Convivencia Escolar – Estudiantes

x
INTRODUCCIÓN

El fenómeno del Bullying, también llamado intimidación, hostigamiento, se


está convirtiendo en un tema de la realidad escolar en todo el mundo,
específicamente el maltrato físico o verbal por parte de uno o más
estudiantes hacia otro. Al respecto Olweus (2000) define el Bullying:
Diciendo que un alumno está siendo maltratado, victimizado
cuando él o ella están expuesto repetidamente y a largo tiempo
acciones negativas de otro grupo de estudiantes, haciendo énfasis
en decirles cosas desagradables, ignorar, excluir, golpear,
amenazar, etc.; por lo cual lo define en tres características
resaltantes: intencionalidad, persistencia el tiempo y abuso de
poder (p. 16).
La cita planteada en el párrafo anterior, demuestra de forma explícita
como define el psicólogo Olweus el Bullying que ocurre entre pares iguales,
la víctima sufre de diversos maltratos día a día y de forma consecutiva por lo
cual siente ira, molestia, apatía, desanimo para estudiar lo que trae como
consecuencia un bajo rendimiento escolar en la mayoría de los casos. Por
otra parte la convivencia escolar no es un concepto nuevo; Ortega (2013), ha
acuñando el término convivencia escolar al “entramado de relaciones
interpersonales que se dan entre todos los miembros de la comunidad
educativa, y en el que se configuran procesos de comunicación,
sentimientos, valores, actitudes, roles, status y poder” (pág. 4).
Cuando en un recinto educativo la convivencia se deteriora, da pie a una
serie de abusos y agresiones entre iguales, dando paso al bullying como
forma de sometimiento. Por ello, es importante que en toda institución
educativa exista una adecuada convivencia caracterizada por el dialogo, el
respeto, la disciplina y las relaciones interpersonales positivas.
Sin embargo, los adolescentes estudiantes del tercer año de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, vienen siendo víctimas de
algún tipo de bullying, donde el agresor presenta conductas de acoso tanto
físico como verbal y psicológico que ocasiona frustración, daños a la

1
autoestima e integridad física de las victimas quienes son atacadas bien sea
a solas o acompañados por uno o varios agresores trayendo todo esto en su
conjunto una inadecuada convivencia escolar donde las relaciones entre
iguales son abusivas, no se resuelven operativamente los conflictos y
prevalece la ley del silencio entre las víctimas y observadores.
Por tal razón, el siguiente trabajo de tesis tiene como propósito
correlacionar el Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del tercer
año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, durante
el año escolar 2016-2017. El tipo de investigación es correlacional, diseño de
campo no experimental de corte transeccional. Contó con una población
conformada por cuarenta (40) estudiantes. Se diseñó un cuestionario de 28
ítems, validado por tres expertos que arrojó confiabilidad alta de 0,75 a
través de Alfa de Cronbach.
Se concluyó que los estudiantes siempre sufre algún tipo de bullying como
gritos, palabras obscenas, burlas y apodos, también se presenta a través de
ridiculizar a la víctima, chantajearla, amenazarla y aplicación de la exclusión
y es víctima de algún tipo de acoso físico manifestado a través de golpes,
empujones y patadas. En la convivencia escolar aplican los valores, son
indisciplinados y mantienen inadecuadas relaciones interpersonales
Asimismo, se pudo conocer que entre las variables hay relación positiva baja
y moderada.
La estructura del presente trabajo investigativo comprende cinco capítulos,
donde el Capítulo I. El Problema. Este contiene planteamiento del problema,
objetivo general y específicos y justificación. En el Capítulo II. Marco Teórico.
Comprende Antecedentes, bases teóricas y bases legales. El Capítulo III.
Marco Metodológico. Contiene el tipo de investigación, población y muestra,
variables, técnicas e instrumentos de recolección de datos, validez,
confiabilidad, técnicas de análisis. En el Capítulo IV. Análisis e interpretación
de los resultados. En el Capítulo V. Presenta las conclusiones y
recomendaciones. Finalmente se presentan las referencias y los anexos.

2
CAPÍTULO I

EL PROBLEMA

Planteamiento del Problema

En todo el mundo las relaciones personales son de suma importancia, y


un factor clave para el bienestar del individuo, especialmente en los niños y
adolescentes, quienes necesitan ser aceptados en los contextos donde
conviven, logrando así un crecimiento sano. Lamentablemente, en muchos
casos la socialización puede ser dañina y poco efectiva, originando cada día
más barreras y sistemas que bloquean la comunicación, creando ambientes
hostiles, en los cuales los más débiles o diferentes son excluidos y orillados a
situaciones extremas.
Así pues es notorio que cada día estas prácticas inhumanas cobran más
fuerza. Tal es el caso del bullying, hace algunas décadas era poco
nombrado, pero en la actualidad es de interés público, debido a los estragos
que está causando especialmente dentro de las instituciones educativas;
alterando de manera significativa la convivencia escolar, en vista de que la
interacción entre los actores institucionales se vuelve sumamente conflictiva
alcanzando altos niveles de desestabilización, y anulando por completo la
posibilidad de lograr un efectivo desarrollo ético, psicológico, cognoscitivo e
intelectual de los estudiantes alejando la posibilidad de una sana relación y
convivencia entre iguales.
Cabe destacar que el bullying empezó a ser investigado en Europa en los
años 70, al registrarse casos de suicidio en estudiantes, el psicólogo Dan
Olwes fue el primero en abordar el tema y lo denominó bullying, que significa

3
“intimidación”, con el fin de conceptualizar de alguna manera los actos
violentos que padecen algunos niños y jóvenes en el contexto donde se
desenvuelven. El bullying es denominado por Olwes (2012), como “La
exposición de un estudiante en forma repetida en el tiempo a acciones
negativas que causen daño o incomodidad, por otro o varios estudiantes“. (p.
74). De este modo, el bullying es un comportamiento negativo que asume el
victimario contra algún compañero a quien intimida, golpea, esclaviza entre
otros ataques generadores de una gran carga emocional en quien lo sufre.
En este sentido Trapani (2015) asegura que:
Los casos de bullying revelan un abuso de poder. El acosador
logra la intimidación del otro chico, que lo percibe como más
fuerte, más allá de si esta fortaleza es real o subjetiva. Poco a
poco, el acosado comienza a experimentar diversas
consecuencias psicológicas ante la situación, teniendo temor de
asistir a la escuela, mostrándose retraído ante sus compañeros,
entre otros elementos. (p. 31).

Por tal motivo es necesario entender, la magnitud de esta problemática,


pues los adolescentes se encuentran en peligro. Lo más preocupante es que
específicamente en las instituciones educativas pueden correr más riesgos,
debido a que es el lugar en el cual pasan el mayor tiempo alejados de sus
progenitores, pero con la presencia del bullying la convivencia escolar está
lejos de ser pacífica, democrática, respetuosa y por consiguiente reduce en
gran medida las probabilidades de aprendizaje, al mismo tiempo este flagelo
acarrea grandes traumas que producen estragos emocionales en los jóvenes
atacados.
Para ilustrar mas la problematica, en Japón se ha detectado una oleada
de suicidios entre jóvenes de 12 y 17 años, todos relacionados con el
bullying, en Europa los chicos son los más afectados en un gran porcentaje
en comparación con las chicas, del Reino Unido se puede decir que los más
afectados son los discapacitados y los que presentan dificultad de
aprendizaje, EE.UU registra actos bastantes radicales debido al grado de
violencia que se ha observado en los ataques. Según la ONU (2015), el país

4
con más número de denuncias es Zambia seguido de Zimbambue y Kenia,
de Europa se destaca Rusia, Irlanda, Australia, España e Italia, en América
Latina el país con mayor indicio es Chile, y luego México, Colombia, Brasil.
Ahora bien Venezuela no escapa de esta realidad, desde el año 2000 se
inició un estudio para enfrentar el flagelo descrito anteriormente, ya que si
bien es cierto que no era desconocido dentro del territorio venezolano, en los
últimos tiempos ha demandado más atención, debido al incremento de
acciones violentas, acosos verbales y físicos y psicológicos observados. El
rechazo es demostrado mediante empujones, golpes, humillaciones, palizas,
exclusión, incluso, ya no existe consideración hacia el género femenino,
porque hasta las hembras son punto de maltrato.
De la misma manera, al hablar de bullying en el contexto escolar es
necesario tocar el tema de la convivencia escolar. En este sentido, Ortega
(2013), ha acuñando el término convivencia escolar al “entramado de
relaciones interpersonales que se dan entre todos los miembros de la
comunidad educativa, y en el que se configuran procesos de comunicación,
sentimientos, valores, actitudes, roles, status y poder” (pág. 4). Como en toda
convivencia, el ambiente no es siempre armónico.
La convivencia escolar refiere a la capacidad de las personas de vivir con
otras (con-vivir) en un marco de respeto mutuo y solidaridad reciprocidad. La
convivencia escolar es a la vez un desafío y un aprendizaje. Un aprendizaje,
pues supone una enseñanza que está íntimamente ligada con el proceso
educativo de la persona y, como tal, en directa relación con el contexto, el
medio social y familiar donde se ha desarrollado. Por lo antes dicho, la
convivencia es un intento de equilibrio entre lo individual y lo colectivo, entre
el deseo y la ley. Esto implica renunciamiento de los sujetos en pro del bien
común, del colectivo institucional: estos renunciamientos son necesarios para
la construcción de la convivencia escolar.
De esta manera, la convivencia se aprende y se practica en el entorno
familiar, en la escuela, en el barrio, en el mundo social más amplio. Tiene

5
que ver con la capacidad de las personas de entenderse, de valorar y
aceptar las diferencias; los puntos de vista de otro y de otros; con la
tolerancia. Por eso, la convivencia vivida y experimentada en la institución
escolar es el germen del ejercicio de la ciudadanía y de la democracia.
Aprender a convivir constituye la base para la construcción de una sociedad
más justa y una cultura de la paz, porque se sustenta en la dignidad de la
persona; en el respeto y cuidado de sus derechos y sus deberes. Pero, la
diversidad del alumnado, con diferentes caracteres genera conflictos.
Análogamente en el estado Monagas ocurren con mucha frecuencia casos
de bullying que afectan la convivencia escolar en los liceos y escuelas que se
encuentran atravesando una crisis conductual, en la que predominan los
malos tratos, ausencia de buenos modales, irrespeto, bullying de tipo verbal,
psicológico y físico, entre otros elementos perjudiciales para el buen
funcionamiento y la exitosa convivencia escolar.
Pero bajo este escenario, del bullying y convivencia escolar, es posible
ubicar a muchos centros educativos de Venezuela, como es el caso de la
U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, en la cual se
viene apreciando registros de bullying y problemas de convivencia. En
consecuencia, se pudo conocer de manera categórica, según reportes del
departamento de orientación y de dirección que existen estudiantes que han
venido siendo víctimas de alguna forma de bullying de parte de uno o varios
alumnos desde el inicio del año escolar 2016-2017.
De ahí que, las situaciones de bullying fueron reportadas por los padres,
representantes, docentes y, en un menor número, por las víctimas a sus
docentes, donde se señalan tipos de bullying tales como: empujones,
patadas, golpes, colocar apodos, burlas, palabras obscenas, gritos al oído,
las víctimas son ridiculizadas, le aplican chantaje, amenaza, exclusión, entre
otros, sin ninguna razón aparente sino la de molestar ce manera constante.
Ante estos hechos, tanto docentes como orientador refieren que no es fácil
identificar si esto se siguen presentando, pues existe mucho silencio de parte

6
de los observadores (otros escolares), y además los acosadores actúan en
momentos en que no son directamente observados, (hora del receso, baños,
pasillos, cancha), las víctimas también suelen guardar silencio por temor y
vergüenza, por lo cual se hace complicado hacer un seguimiento mayor a su
prevalencia y continuidad en el tiempo.
De igual manera, se presentan problemas a nivel de la convivencia escolar
donde los estudiantes no practican los valores de respeto, responsabilidad y
colaboración por lo que no se comportan responsablemente en sus deberes
escolares, ni respetan a todos los miembros de la institución educativa por
igual, así como tampoco colaboran cuando se lo solicita ayuda. En su
disciplina los estudiantes son poco disciplinados, por lo que no mantienen
una conducta apegada a las normas, irrespetan los acuerdos institucionales
y las reglas establecidas por los docentes en el aula, mostrando una
conducta de revelación y desobediencia.
En las relaciones interpersonales en el contexto educativo, los estudiantes
no dan buen trato a sus compañeros de clase, evitan el trabajo en equipo
aun cuando con ello logran un mejor resultado, no saben cómo solucionar
positivamente los conflictos que se le presentan a la vez que suelen agredir
cuando se comunican afectando todo en conjunto sus relaciones
interpersonales y la convivencia en el contexto educativo.
Por lo tanto, entre las causas de esta problemática destacan la escasa
supervisión en los recesos, la falta de atención a la víctima, déficit de
competencias sociales de la víctima que le impide defenderse
adecuadamente, influencia del grupo que obliga a que otros emitan
conductas de bullying.
De igual manera, los modelos inadecuados presentes en la dinámica
familiar es uno de los determinantes más importantes, donde se carece del
vínculo afectivo y se extrema la autoridad, hay presencia de actos violentos,
permisividad o pasividad, entre otros, pueden ser el origen de esta conducta
de bullying por parte de los adolescentes quienes copian dicho modelo.

7
Asimismo, también existen factores que provienen directamente del centro
escolar que afectan en la dinámica de convivencia escolar, como actitudes
de falta de coordinación y colaboración entre el profesorado, inconsistencia
en la prevención de conductas de bullying, la permisividad del profesor así
como la convivencia de varias culturas dando lugar a actos discriminatorios.
Todo lo anterior trae como consecuencia un deterioro progresivo y
sistemático de la convivencia escolar aunado a consecuencias de tipo
educativas como bajo rendimiento, deserción, ansiedad, depresión, temor,
inseguridad, distimia (alteraciones del estado de ánimo, como la tristeza),
autolisis (ideación al suicidio), introversión, aislamiento social, soledad,
rechazo al liceo, normalmente piden cambiar de liceo, presentan diversas
somatizaciones como dolores físicos, ira e impulsividad, baja
responsabilidad, el desinterés escolar, falta de respeto entre iguales , las
cuales son notorias día a día en las aulas de clases, entre otros.
De ahí que, el propósito de la presente investigación es correlacionar el
Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E.
Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, durante el año escolar
2016-2017, por lo cual surgen las siguientes interrogantes de estudio: ¿Qué
tipo de bullying se presenta en los estudiantes del tercer año de la U.E.
Marco Antonio Saluzzo de Maturín?; ¿Cómo es la convivencia escolar en los
estudiantes del tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín?;
¿Qué relación existe entre el Bullying y convivencia escolar en los
estudiantes de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín?

Objetivos de la Investigación

Objetivo General

Correlacionar el Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del


tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas,
durante el año escolar 2016-2017.

8
Objetivos Específicos

Indagar la presencia de Bullying en los estudiantes del tercer año de la


U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, durante el año
escolar 2016-2017.
Caracterizar la convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la
U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, durante el año
escolar 2016-2017.
Determinar la relación entre el Bullying y convivencia escolar en los
estudiantes del tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín,
Estado Monagas, durante el año escolar 2016-2017.

Justificación e Importancia de la Investigación

Es preocupante saber que el bullying cada día cobra más víctimas, es un


flagelo silencioso que cotidianamente es sufrido por muchos, los
adolescentes vienen presentando situaciones desfavorable en el contexto
académico donde interactúan, las mismas conllevan a que algunos se
bloqueen o alejen de las aulas llenos de traumas generados por compañeros
insensatos transmisores de agresividad y desestabilización.
Por tal motivo, es imperante encender las alarmas y obtener el
conocimiento necesario para abordar la situación y encontrar las
recomendaciones necesarias para ayudar a los agresores, observadores y
víctimas del bullying, para esto es preciso que se conozca cómo funciona la
convivencia escolar, las relaciones interpersonales y la disciplina.
Debido a que no se cuenta con suficientes estudios de alcance nacional
sobre el fenómeno del bullying, el presente trabajo es conveniente para
afianzar un mayor conocimiento sobre la ocurrencia de cada tipo de Bullying,
sus características principales y las necesidades de intervención más
prioritarias. Por otra parte, la investigación contribuiría a ampliar los datos

9
sobre el bullying, para contrastarlos con otros estudios similares, y analizar
las posibles variantes según el género, el grado o curso, el nivel
socioeconómico, la gestión de la institución (pública o privada) y la localidad
de pertenencia.
Proporcionará información que será útil a toda la comunidad educativa
para mejorar el conocimiento sobre el alcance del problema en la institución
y las formas de prevenirlo. Por los resultados permitirán a las familias y
docentes implicarse en la situación, contribuyendo activamente a su
desarrollo social y moral, participando y colaborando junto a la la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas.
También, el trabajo tiene una utilidad metodológica, ya que podrán
realizarse futuras investigaciones que utilizaran metodologías compatibles,
de manera que se posibilitaran análisis conjuntos, comparaciones entre
periodos temporales concretos y evaluaciones de las intervenciones que se
estuvieran llevando a cabo para la prevención y erradicación del bullying,
asimismo la investigación aporta un instrumento de recolección de datos que
puede ser de utilidad para otros investigadores. La misma se presenta desde
un estudio de tipo correlacional diseño de campo no experimental ubicado en
la línea conductual bajo los modelos de aprendizaje vicariante y operante en
la sublínea de adquisición.
En este sentido, desde el punto de vista teórico esta investigación juega
un papel preponderante porque permite dar información generalizada sobre
el bullying y la convivencia escolar, facilitando datos que permitirán fortalecer
conocimientos en estos tiempos donde se viven grandes cambios y que
amenazan la convivencia social en las escuelas en forma de indisciplina y
violencia. Por tanto, la institución a través de este referente teórico podrá
conocer teóricamente la concepción del bullying y sus relaciones en la
convivencia escolar, a fin de concretar estrategias y recomendaciones
acertadas ante dichas relaciones significativas.

10
Del mismo modo, este trabajo de investigación es relevante porque a
través de él se actualizan conocimientos y se genera una más de las
tendencia de investigación que podrá ser tomado como referencia
bibliográfica por otros autores del área de estudio del CIPPSV,
convirtiéndose en soporte para la culminación de la carrera que se desarrolla
y, en un material de significancia para el mundo educativo por su carácter de
trascendencia y de innovación.
De la misma manera, este trabajo se justifica en el ámbito científico
porque en la línea de investigación permitirá detectar las conductas que se
presentan con el bullying, sus tipos y forma en que ocurre, lugares y
acciones que toman las victimas así como en la convivencia escolar.
Además, tiene un impacto social, porque los padres de familia, docentes y
estudiantes a través de los resultados pueden tomar conciencia de que
cualquier conflicto puede resolverse a través del dialogo y no con el bullying
que se da en todo momento, teniendo el deber y compromiso de formar parte
de las acciones para la prevención y difusión del tema.
Desde el punto de vista educativo, este trabajo le servirá a directivos,
docentes, padres y representantes, estudiantes y comunidad educativa en
general como una motivación, para mejorar la calidad del manejo
interpersonal entre docentes y estudiantes ante la situación del Bullying en
un momento determinado, en virtud de ello, hacer las reflexiones pertinentes
que permitan generar los cambios de actitudes necesarios para ayudar a la
práctica de una educación en valores que conduzcan hacia relaciones de
tolerancia, respeto y solidaridad, propias de un ámbito cultural de paz.

11
CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO

Antecedentes de la Investigación

En toda investigación de índole académico existen aspectos que sirven de


sustento en el Marco Teórico. Tal es el caso de los antecedentes, los cuales
son recogidos por el investigador de trabajos anteriores pertenecientes a
otros autores y que tengan que ver con el tema de interés, en esta
circunstancia al referido punto del efecto del acoso escolar en la autoestima
de los niños y niñas. Los mismos tienen que ser realizados en universidades
y con las tipologías de: trabajos de grado, postgrado, maestrías, trabajos de
asenso, etc. A continuación, se describen los trabajos encontrados:
En el ámbito internacional, destaca la investigación realizada en España
por Ramírez (2016), titulada: Convivencia escolar en instituciones de
educación secundaria: un estudio transcultural desde la perspectiva
estudiantil, presentada para optar al grado de Doctor en la Universidad
Complutense de Madrid Facultad de Educación, España.
En su texto esta investigación relata, que la convivencia escolar es uno de
los componentes de la educación acerca del cual se ha desarrollado un
extenso debate, por más de cincuenta años. La idea de establecer una
definición operacional del constructo, acentúa la necesidad de desarrollar
estudios comparativos transculturales que faciliten su entendimiento. De
igual forma, se enfatiza en la escasez de instrumentos con propiedades
psicométricas que permitan analizar las variables que definen la convivencia
escolar.

12
Por tanto, el presente estudio utilizó la metodología cuantitativa con un
diseño de investigación transversal descriptivo de tipo no experimental (i.e.
ex post facto) para analizar la convivencia en centros escolares en los países
de Argentina, España, México y Puerto Rico, desde la perspectiva de las
comunidades estudiantiles, con el fin de conocer sus diferencias, similitudes
e identificar perfiles. La muestra para el estudio estuvo conformada por 2752
estudiantes de Argentina, España, México y Puerto Rico, además, se empleó
un instrumento cuyas características técnicas también se analizaron como
parte de la investigación.
Los resultados que se obtuvieron a través de los distintos análisis
demostraron que, de manera general, los estudiantes valoran positivamente
la convivencia en sus respectivos centros, así como el desarrollo y la
implementación de las normas para la convivencia de sus centros. Sin
embargo, debe resaltarse que los estudiantes de México y Puerto Rico
sostienen estar Muy de acuerdo con el uso y la aplicación apropiada de las
normas en sus centros, en comparación con los demás países participantes.
Sin embargo, al comparar los tipos de agresiones entre los países, se
encontró diferencia más alta, estadísticamente significativa, en las
agresiones físicas que se cometieron en los centros escolares mexicanos.
Asimismo, los estudiantes puertorriqueños fueron principalmente víctimas de
agresiones verbales y psicológicas, mientras que los españoles se
declararon mayoritariamente agresores verbales.
Por otro lado, la variable normas para la convivencia escolar fue la que
más influyó en el nivel de victimización y agresión. Las propiedades
psicométricas que presentó el Cuestionario de Alumnos lo hacen un
instrumento que podría ayudar al personal de los centros escolares a
recopilar evidencias acerca de sus situaciones y, en consecuencia,
desarrollar estrategias para mejorar la convivencia.
Las comunidades estudiantiles avalan la gestión que realiza el personal
encargado de gestionar los conflictos en los centros escolares, de forma

13
particular en México. No obstante, pese a la muy buena opinión de los
estudiantes acerca de la gestión con la que se abordan los conflictos en los
centros escolares, el manejo de los conflictos para buscar soluciones,
mayormente, se diseña sin tomar en cuenta las opiniones de los estudiantes,
por lo que estos lo califican como injusto.
Se indica que la investigación antes citada guarda estrecha relación con la
que se realiza, ya que ambas estudian el fenómeno de la convivencia
escolar, para ello el autor citado menciona como premisas importantes para
una adecuada convivencia el promover las adecuadas relaciones
interpersonales, el cumplimiento de las normas disciplinarias, las estrategias
para la resolución de conflictos y su aplicación efectiva, así como el ajuste
social dentro de los centros educativos en estudio, elementos que en este
estudio también se toman en cuenta, de ahí que el estudio hace un
planteamiento amplio de elementos ligados a la convivencia escolar que
pudieran favorecerla.
En Medellín Colombia, Cataño (2014), efectuó una investigación titulada:
Caracterización de las prácticas de convivencia escolar en la educación
básica primaria de la Institución Educativa Fe y Alegría José María Vélaz,
tesis de grado para optar al título de magíster en educación con énfasis en
maestro: pensamiento-formación, en la universidad pontificia bolivariana de
Medellín; Colombia.
El objetivo general fue caracterizar las prácticas de convivencia escolar en
la educación básica primaria de la Institución Educativa Fe y Alegría José
María Vélaz ,en relación con la edad de los estudiantes (6 a 13 años), y se
efectuó una encuesta a 445 estudiantes, de los grados primero, segundo,
tercero, cuarto y quinto de primaria, en edades comprendidas entre los 6 y 14
años; 229 niñas, 216 niños, la encuesta realizada a los acudientes, contó con
11 preguntas agrupadas en datos generales, conocimiento y participación en
la institución, comunicación, forma de actuar como padres y relaciones de
convivencia, a una muestra de 157 personas.

14
La validez se ejecutó de acuerdo al juicio de expertos y la confiabilidad
para evaluar la confiabilidad o la homogeneidad de las preguntas o ítems es
común emplear el coeficiente Alfa de Cronbach cuando se trata de
alternativas de respuestas policotómicas, como las escalas tipo Likert; la cual
puede tomar valores entre 0 y 1, donde: 0 significa confiabilidad nula y 1
representa confiabilidad total. En cuanto a las técnicas de análisis de los
datos se realizaron cuantitativa y cualitativamente a través de la estadística
descriptiva y el porcentaje simple.
Igualmente, los resultados que arrojó la investigación en líneas generales
fueron que: los estudiantes mostraron comportamientos inapropiados como
rayar los pupitres, dañar los baños, dejar las canillas del agua abiertas, pegar
los chicles en los puestos, botar el refrigerio o jugar con él, portar de manera
inadecuada el uniforme; hecho referenciado en la observación participante,
además, la encuesta mostró un tipo de familia nuclear con 50,78% y familia
ampliada con uno o ambos padres 24,94%, además; los encuestados
asociaron con la palabra convivencia, en primer lugar al valor respeto con
78,20%, seguido la noción de normas 62,29% y comunicación 34,16%,
contrastando estos resultados con los libros.
Ahora bien, el resultado frente al significado de convivencia en el colegio,
la mayoría, 56,40% de los estudiantes respondió que su relación con los
compañeros del salón, con los amigos, los profesores, los porteros y señoras
del aseo es positiva este porcentaje está representado mayormente por los
estudiantes de 9 a 11 años. Aunque, las formas de relacionarse con los
compañeros, de acuerdo con la observación participante es de charlas
bruscas, apodos, comentarios o burlas entre ellos.
También, los resultado arrojaron que la convivencia escolar se logra en
primer lugar instalando las reglas claras en el salón 77,98%, esto lo solicita el
niño ya que les proporciona seguridad y sienten que están protegidos por un
adulto; en concordancia se presenta la segunda respuesta de acuerdo con
81% los estudiantes demandan que se le reconozca como sujeto de

15
derechos, de igualdad y de inclusión social. Para finalizar el resultado que
arrojó la encuesta para mejorar la forma de resolver los conflictos, fue el
dialogo, 85,62%, de este porcentaje, el 53% corresponde a la edad de 9 a 11
años, seguido de los estudiantes de 6 a 8 años con 27,64%, si se reconoce
el dialogo como una forma de comunicación que posibilita desarrollar las
habilidades para pensar y convivencia.
Las conclusiones a las cuales llegó esta investigación fueron: las
relaciones establecidas en la familia, las formas y estilos de vida que ocurren
en cada hogar, influyen positiva o negativamente en la convivencia escolar,
ya que cuando en la familia no se construyen normas basadas en el respeto,
la responsabilidad, el autocontrol y normas de urbanidad, el estudiante asiste
a la institución educativas y sufre un choque entre los dos espacios que va a
vivir alternamente y provoca comportamientos desfavorables para la sana
convivencia y el adecuado ambiente para el aprendizaje.
La relación que guarda este trabajo con la investigación a elaborar es que
tiene una estrecha correspondencia con la variable convivencia escolar, la
cual será desarrollada en relación con el Bullying en la investigación en
curso, además, en el trabajo descrito anteriormente muestra que las
situaciones negativas que ocurren en seno familiar incide directamente en las
interrelaciones personas que desarrolla el estudiantes en su ámbito
educativo, es decir; cualquier tipo de maltrato que le pueda infligir al niño o
adolescente los padres y representantes en el hogar perjudica la convivencia
escolar ya que se aprenden conductas negativas como la agresión que luego
pondrán en práctica en el contexto escolar contra personas.
En el plano Nacional, Sosa (2013) en el estado Lara realizó un estudio
titulado: Relación entre los agentes involucrados en el Bullying (víctimas y
agresores) y los niveles de depresión e ideación suicida en adolescentes del
Estado Lara. El Bullying actualmente es una realidad en las instituciones
educativas del país a la que no se le ha prestado la atención necesaria. Este
fenómeno ha sido asociado con la depresión e ideación suicida. El objetivo

16
del presente estudio es examinar la relación entre los agentes del Bullying
(víctimas y agresores) y los niveles de depresión e ideación suicida en
adolescentes. La población estuvo constituida por 315 estudiantes de ambos
sexos, con edades comprendidas entre 14 y 16 años, cursantes de 8vo., 9no.
y 4to. Año de bachillerato de un colegio del Estado Lara.
Para medir las variables, se utilizaron tres instrumentos de evaluación:
Instrumento para la Evaluación del Bullying (INSEBULL) (Avilés y Elices,
2007), Inventario de Depresión Infantil (Kovacs, 1985) y Escala de Ideación
Suicida (Roberts, 1980). Para el análisis de los resultados se utilizó el
estadístico t de Student para muestras independientes (P 5) y el coeficiente
de correlación de Pearson (p). Los resultados obtenidos confirmaron que: 1)
existe asociación entre la victimización e intimidación y el incremento del
riesgo de sufrir depresión e ideación suicida, 2) las victimas presentan
mayores niveles de depresión que los agresores y 3) La ideación suicida está
presente tanto en víctimas como en agresores.
Es valioso el aporte de Sosa dentro del marco del acoso escolar o
Bullying, pues destaca que los estudiantes víctimas de los agresores día a
día los molestan, por lo cual presentan dificultad para estudiar y organizarse,
convivir adecuadamente en la institución. Las victimas por su parte, alteran el
orden, la disciplina y las normas y mantienen en estado de zozobra a sus
víctimas. Todos estos elementos dificultan el sano desenvolvimiento escolar
además de afectar la convivencia, aunado a los problemas de orden
emocional y psicológico que se puede generar, tanto en victimas como
agresores y observadores, pues como lo apunta Sosa en su estudio
anteriormente citado, la ideación suicida está presente en todos los
involucrados en el bullying.
Por otro lado, en Maturín estado Monagas, González (2015) realizó un
estudio para optar al grado Académico Magíster Scientiarum en Orientación
de la Conducta, en el Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y
Sexológicas de Venezuela que lleva por título: Efectos del acoso escolar

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sobre la autoestima de los niños y niñas de la Escuela Básica Juan Francisco
Mila de La Roca, Maturín – Estado Monagas, año 2015.
La investigación es de tipo explicativa correlacional, de campo no
experimental sustentada en la teoría del Aprendizaje Social de Bandura,
Condicionamiento Operante de Skinner y los Enfoques de la Escuela Bianco.
Contó con una población censal de 40 estudiantes de 8 a 12 años que
reportaron ser víctimas de acoso. El instrumento fue validado por juicio de
tres expertos, obtuvo confiabilidad fuerte de 0,85 por Alfa de Cronbach.
Los resultados evidencian que los estudiantes han sufrido acoso físico a
través de empujones, patadas y tirones de cabello. Acoso verbal y no verbal
a través de insultos, palabras y gestos obscenos, siendo esta dimensión la
más predominante. También, se presenta el acoso psicológico, con la
persecución, intimidación y amenazas. En cuanto a la autoestima, los niños
reportaron indicadores de autoestima inadecuada en vista de que no se
sienten bien consigo mismos, presentan dificultad para entablar amistades,
resolver problemas, no se sienten aceptados, les cuesta expresar lo que
sienten, se sienten perdedores en todo lo que hacen, se muestran tímidos en
el ambiente escolar y no se consideran más inteligentes que el resto de sus
compañeros.
Finalmente, se encontraron efectos negativos bajos y moderados del
acoso escolar sobre la autoestima de los estudiantes consultados. De ahí
que el acoso a través de golpes, patadas, insultos, gestos obscenos,
persecución y amenazas tienen efectos en la autoestima en su componente
físico, social, afectivo y académico afectando la autoaceptación, ocasionando
timidez y sensación de fracaso, por lo que los estudiantes no solucionan
problemas y se sienten menos inteligentes, todo lo cual afecta además su
rendimiento escolar y desempeño social. Se dirigieron recomendaciones a
estudiantes, padres, docentes y futuros investigadores.
El estudio anterior guarda relación con el que se desarrolla debido a que
ambos estudian el bullying y sus efectos negativos pueden ser estudiados

18
desde diferentes dimensiones y variables, en este caso González lo enfoca
hacia los efectos en la autoestima de los escolares, siendo que toda
situación de acoso ocasiona daños emocionales y psicológicos en quienes lo
padecen y conllevan en muchos casos a que los estudiantes abandonen el
centro educativo debido a la inadecuada convivencia entre estudiantes que
ahí se produce. De ahí es importante que en todo recinto educativo se tenga
en cuenta que la convivencia escolar es de suma importancia para evitar y/o
mantener bajo control situaciones de acoso entre escolares.
Por su parte Ramírez (2016), en el estado Guárico realizó una
investigación para optar al grado Académico Magíster Scientiarum en
Orientación de la Conducta, en el Centro de Investigaciones Psiquiátricas,
Psicológicas y Sexológicas de Venezuela del núcleo de Barcelona
Anzoátegui, con el propósito de establecer la relación entre el maltrato por
omisión de padres o representantes y convivencia escolar en niños, niñas de
3er grado de E.B.B. “Monseñor Crespo”, de San José de Guaribe, Estado
Guárico.
El estudio es de tipo correlacional con diseño de campo no experimental
cuya muestra está representada por 20 representantes y 20 niños a quienes
se le aplicó un instrumento tipo guión de observación donde se registraron
las conductas observadas en los niños a través del docente y la
investigadora y, un cuestionario dirigido a los padres el cual fue validado por
un juicio de experto y la confiabilidad se determinó a través del Alpha de
Cronbach, el resultado fue de 91 el cual ubicó el instrumento como altamente
confiable. El análisis se realizó previa tabulación de los datos en cuadros de
frecuencias y porcentajes.
Asimismo, se presentan los resultados obtenidos de forma cuantitativa
mediante cuadros de frecuencia absoluta y gráficos con sus respectivos
análisis porcentuales e interpretativos, los anclajes de autores dentro de la
línea cognitivo conductual y la postura crítica de la investigadora con los
resultados obtenidos lo que permitió como conclusión evidenciar que

19
mientras mayor es el nivel de maltrato omiso más deficiente se muestra la
convivencia escolar, es decir que el maltrato por omiso tiene relación con la
convivencia escolar de niños, niñas de 3er grado de la E.B.B. “Monseñor
Crespo” San José de Guaribe Estado Guárico.
Se aprecia en la investigación anterior que hace el abordaje de la
convivencia escolar teniendo en cuenta como variable base el maltrato por
omisión de parte de los padres, de lo que se extrae que aquellos padres que
reflejan algún tipo de maltrato por omisión en sus hijos, tienen hijos que en
sus instituciones educativas mantienen una convivencia escolar inadecuada,
donde no siguen normativas, son indisciplinados y traen patrones de
conductas propios de un modelo de crianza permisivo, donde en ocasiones
resulta complicado controlar su comportamiento lo cual conlleva a una
convivencia inadecuada entre escolares que por supuesto admite el acoso
entre iguales. De ahí que sea abordado el tema de la convivencia escolar por
todas las posibles aristas que conlleva consigo incluyendo el acoso escolar.
Marín (2016), en Barcelona estado Anzoátegui, realizó una investigación
titulada: Efectos del acoso escolar (Bullying) sobre los hábitos de estudio y
rendimiento escolar en los estudiantes de 7mo. y 8vo. grado de los liceos
U.E.N José Bernardo Gómez y José Leonardo Chirinos de Barcelona, Estado
Anzoátegui, para optar al grado Académico Magíster Scientiarum en
Orientación de la Conducta, en el Centro de Investigaciones Psiquiátricas,
Psicológicas y Sexológicas de Venezuela.
Esta investigación se fundamentó en las teorías de Bandura, Skinner y
Ellis. En cuanto a la Metodología aplicada para su realización se consideró
tomar el nivel de investigación correlacional explicativa como tipo de
Investigación de campo, diseño no experimental, ya que esta permite la
investigación de registro, análisis del problema estudiado. La población
estuvo constituida por (60) Docentes consultados a través de una encuesta
tipo cuestionario validado por expertos y con una confiabilidad de 0,84 a
través del alfa de cronbach. De igual manera, a los estudiantes con la

20
variable hábitos de estudio cuyo cuestionario alcanzo una confiabilidad alta
de 0,83 y el acoso escolar fue de 0,72.
El área enmarcada es la educación en específico, La línea dada es la
calidad de la educación en el aula, como también el área cognitiva
conductual tomando en cuenta las líneas relación cognición/ conducta
específicamente en las sublíneas modificación y el área modelamiento
(vicariante) haciendo énfasis en la sublíneas extinción.
La información recolectada fue presentada en tablas y gráficas sectoriales
y el análisis fue de tipo porcentual, los mismos permitieron concluir que
existen efectos del acoso escolar sobre los hábitos de estudios y rendimiento
escolar de los estudiantes. En cuanto a la correlación obtenida entre las
variables fue negativa baja y positiva baja por lo tanto, mientras menos es
acosado la victima de Bullying podrá tener mejor hábitos de estudio y un
óptimo rendimiento escolar, lo que indica que si existe correlación entre las
variables. Por ello, en base a los resultados antes señalados se diseñó, una
propuesta de técnicas cognitivas conductuales para el abordaje del acoso
escolar en los estudiantes para así mejorar el clima escolar y obtener
óptimos resultados tanto en sus hábitos de estudios como en su rendimiento
escolar.
Cabe destacar de este estudio realizado por Marín se relación con el que
se realiza ya que el acoso escolar o Bullying siempre deja efectos negativos,
tanto en victimas como victimarios y que dichas consecuencias se pueden
notar de manera rápida en el rendimiento escolar, pues por lo general la
victima deja de asistir a clases y su interés por el estudio, mantienen una
autoestima inadecuada y alteraciones psicológicas como bien lo resaltan los
estudios antes citados y aunado a lo anterior los problemas de convivencia
escolar se acrecientan volviéndose incluso poco controlables por los
decentes. De ahí la temprana canalización y manejo de los caso de bullying
para evitar estas consecuencias en las victimas y problemas de convivencia
entre iguales.

21
Por su parte Medina (2015), en Barcelona Anzoátegui, realizó un estudio
para optar al grado Académico Magíster Scientiarum en Orientación de la
Conducta, en el Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y
Sexológicas de Venezuela que lleva por objetivo general relacionar los tipos
de familia y convivencia escolar en los y las estudiantes del quinto y sexto
grado de la Unidad Educativa Las Trincheras y Unidad Educativa Las Flores.
La investigación es de tipo correlacional y su diseño de Campo no
experimental. Contó con una muestra de 40 padres y 40 estudiantes. Se
elaboraron dos instrumentos uno para los padres y uno para estudiantes que
fueron validados a través del juicio de expertos. Obtuvieron una confiabilidad
de 0,73 y 0,90 a través del Alfa de Cronbach. Los resultados permitieron
evidenciar que la muestra cumple criterios de tipos de familias agotadas e
ignorantes. Adicional a ello, al estudiar indicadores por separado se encontró
dificultades en la mayoría de la muestra en el manejo de la autoridad, la
comunicación intrafamiliar y la existencia de discusiones y agresiones.
Por otra parte, al caracterizar la convivencia escolar refleja falta de
disciplina en los estudiantes, por lo que han sido sancionados con frecuencia
por no cumplir con los lineamientos o acuerdos de convivencia, sin embargo,
éstos se contradicen cuando señalan ser disciplinados y cumplirlas. Al
relacionar los tipos de familia y convivencia escolar, se dio la existencia de
dicha relación en intensidad baja a moderada al estudiar los indicadores
autoritarismo y sanciones, discusiones y acuerdos, escasos conocimientos e
interacción entre estudiantes. En el estudio se recomendó dar a conocer los
resultados de esta investigación a los padres de los estudiantes y participar
en talleres de orientación cognitivo conductual a fin de que logren identificar
su modelo familiar y avanzar hacia los cambios necesarios para lograr
familias más operativas y funcionales.
Se aprecia de este estudio que los tipos de familias juegan un papel
importante en las manifestaciones conductuales de sus hijos en el contexto
escolar, siendo que aquellas familias disfuncionales presentan en mayor

22
medida hijos con problemas de conducta y es esto lo que comúnmente se
observa en los casos de bullying donde los agresores suelen ser estudiantes
que provienen de un ambiente familiar donde abunda el maltrato, la agresión
bien sea por acción u omisión como bien lo reflejan los autores de los
trabajos de grado antes citados. De este modo, la familia juega un papel
preponderante en la situación que se estudia en este trabajo de grado y por
tanto son parte de la problemática.
Gil (2013), en Barcelona Anzoátegui, realizó un estudio para optar al grado
Académico de Magíster Scientiarum en Orientación de la Conducta en el
Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de
Venezuela. Barcelona Anzoátegui titulado: Abordaje del Acoso Escolar
(Bullying), dirigido a docentes de 4º, 5º y 6º grado de la escuela básica
Rigoberto Paraco y Escuela Rural Bolivariana La Esperanza, estado
Anzoátegui.
El diseño de la investigación fue de campo, tipo descriptiva, la población
utilizada fue de 32 docentes de las instituciones educativas en estudio. Se
utilizó como técnica la encuesta y como instrumento un cuestionario que fue
validado por juicios de expertos, la confiabilidad se determinó mediante el
método de las mitades partidas; a través de una prueba piloto aplicadas a las
docentes, dando como resultado una lata confiabilidad de 0,81%. Los datos
obtenidos de la investigación fueron analizados en función de frecuencia y
porcentaje.
Los resultados permitieron concluir que dentro de las conductas del acoso
escolar más comunes en sus diferentes tipos se encuentran: empujar, burlas,
insultos, persuasiones, gestos y señas de mal gusto. Por otro lado, se pudo
evidenciar que los docentes aplican algunas estrategias para controlar dicho
flagelo, pero al mismo tiempo desconocen otros que le pudieran ayudar a
tener un ambiente escolar libre de violencia.
En cuanto a sus recomendaciones, realizaron un programa de orientación
cognitivo conductual, el cual comprendió el desarrollo de un taller presencial

23
para la población en estudio, un programa radial sobre el tema en cuestión y
un articulo en la prensa local, a fin de llevar información sobre el acoso
escolar (Bullying) a las comunidades en general, de igual forma se editó un
blog spot (internet), con información detallada y estrategias para lograr la
operatividad en el ambiente escolar.
Gil explica en su trabajo especial de grado el cómo el docente debe
aportar de manera positiva cuando existe Bullying, saber de qué manera
canalizarlo, para así brindarle un ambiente escolar libre de insultos,
sobrenombres, empujones, golpes, humillaciones, etc. El docente dentro de
la institución en una figura primordial ya que aparte de brindarle al estudiante
herramienta para que se dé el proceso de enseñanza aprendizaje optimo,
también está en el deber de estar vigilante de la salud psicológica de sus
estudiantes.
Es por ello que el autor Gil hace referencia en su estudio al abordaje del
Bullying en los docentes de 4to, 5to y 6to grados que es donde suceden
mayor índice de Bullying a nivel de básica, por lo tanto sirve de aporte al
tema en estudio porque plantea la visión desde el punto del docente y ese
aspecto está inmerso dentro de la investigación que se realiza, siendo que
para una adecuada convivencia escolar todos los integrantes de las
instituciones deben tomar medidas eficientes y efectivas para evitar los casos
de acoso y asegurar la convencía pacifica entre iguales.

Bases Teóricas

A continuación, se realiza el desarrollo de las variables planteadas en la


investigación con la finalidad de conocer el tema a profundidad y de ampliar
la información sobre las mismas para concretar los objetivos del estudio,
partiendo de los basamentos teóricos de los diferentes autores que hacen
referencia al problema y sus diferentes indicadores.

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Bullying o Acoso Escolar

El bullying ha sido objeto de estudio desde finales de los años 70 y


principios de los 80 en países como Noruega, Suecia y Finlandia. Bullying, es
un término popular inglés, su origen es el mobbing (palabra sueca y
noruega), que significa abuso de unos a otros, acoso. La palabra Bullying
proviene del término inglés bully, que significa abusón o matón, lo cual, no es
una etiqueta que se aplique únicamente a los niños y adolescentes, sino a
todo aquel que maltrata a otros, sean estos: niños, adolescentes, adultos e
incluso al conyugue o pareja. (Voors, 2015).
Es en Noruega donde se encuentra a uno de los grandes pioneros en su
estudio, Dan Olweus (1983), quien lo define como “una conducta de
persecución física y psicológica que realiza un alumno hacia otro, el cual es
elegido como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e
intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente
pueden salir por sus propios medios” (p. 72).
En un trabajo posterior, Olweus (2012) añade que “un alumno es agredido
o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante
un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de
ellos”, y considera como acción negativa “toda acción que causa daño a otra
persona de manera intencionada”. Una acción negativa se da cuando alguien
de forma intencionada causa daño o hiere a otra persona, entre los tipos de
acciones negativas están, de palabra: amenazas, burlas, poner apodos; de
tipo físico: golpear, empujar, dar una patada, pellizcar o impedir el paso a
otro; de tipo gestual: muecas, gestos obscenos, y finalmente la exclusión de
alguien de un grupo sin razón alguna.
Muy similar es la definición aportada en por Cerezo (1999), quien define
al bullying como un conjunto de conductas agresivas, entendidas como
continuos ataques, sean estos: físicos, psicosociales o verbales, propiciados
por estudiantes que ejercen una posición de poder que es el deseo de

25
intimidar y dominar, frente aquellos que son débiles quienes poseen una
incapacidad para salir de esa situación desarrollando la sensación de
indefensión y aislamiento con la intención de causar daño, generalmente el
acoso escolar es intencionado, perjudicial y constante” o por Trianes (2000):
“el bullying es un comportamiento prolongado de insulto, rechazo social,
intimidación y agresividad física de unos alumnos contra otros, que se
convierten en víctimas de sus compañeros” (p. 19).
Mientas que Sullivan y Otros (2005), consideran que el bullying es una
serie de actos intimidatorios y habitualmente agresivos o de manipulación por
parte de una persona o varias contra otra persona o varias, regularmente
durante cierto tiempo. Es ofensivo y se basa en un desequilibrio de poderes.
El bullying para Fernández y Palomero (2011), es una conducta de
persecución y agresión física, psicológica o moral que realiza un estudiante o
grupo de estudiantes sobre otro, con desequilibrio de poder y de manera
reiterada.
Por lo tanto, estos autores coinciden en la definición de bullying o acoso
escolar sin llegar a un punto de desacuerdo, y consideran a este fenómeno
social como un acto de agresión hacia otra persona lo cual demuestra un
desequilibrio de poder dando lugar a la victimización, los cuales son hechos
intimidatorios que se dan de forma intencionada y reiterada, sin embargo,
también es un proceso de dominación hacia la victima quien se encuentra en
un estado de indefensión y aislamiento. Para distinguir el bullying de otras
acciones violentas en el entorno educativo, como por ejemplo de una pelea
entre compañeros, es necesario que se reconozcan las características
esenciales que lo identifican según Olweus, Díaz y Aguado (2012):
Primero, la existencia de una o más conductas de hostigamiento para
causar un daño intencionado. El agresor/a actúa con deseo e intención de
dominar y de ejercer poder sobre otro/a. Las acciones de maltrato tienen que
producirse de forma repetida en el tiempo, durante un período prolongado y
de forma recurrente. La expectativa de repetición de los actos intimidatorios

26
tiene consecuencias nefastas para la víctima. Segundo, las acciones deben
darse en situaciones de desigualdad de poder, en las que existe un
desequilibrio de fuerzas físicas, sociales y psicológicas. Supone un abuso de
poder, en una situación desigual y de indefensión por parte de la víctima. En
tercer lugar, comprende diversos tipos de conducta violenta. Se inicia
generalmente con actos aislados como agresiones de tipo social y verbal y,
progresivamente, se produce una escalada en el grado y diversidad de
conductas hasta llegar a formas complejas y dañinas, como coacciones y
agresiones físicas. Díaz y Aguado (2012).
Como cuarto aspecto, las acciones suelen estar provocadas por un
escolar apoyado generalmente en un grupo. En quinto lugar, las acciones de
intimidación, por su propia naturaleza, permanecen secretas, escondidas y
ocultas fundamentalmente para los adultos y pueden pasar desapercibidas y
no ser conocidas por el profesorado ni por la familia. Los profesores no se
dan cuenta, tienden a subestimar la frecuencia del acoso en su aula o centro
y, en determinados casos hacen relativamente poco para detener la
intimidación. (Olweus, 2012).
El sexto aspecto destaca las acciones se vertebran en torno a un triángulo
formado por agresor/a, víctima y espectador/a, con distinto grado de
responsabilidad. Hay un silencio que el agresor exige o que la víctima se
impone por diversos motivos (vergüenza, temor, etc.). Los espectadores
también callan y no comunican los hechos debido al temor a represalias,
cobardía, no ser soplón. En torno al “bullying” hay una marcada ley del
silencio. En consecuencia, tanto Olweus como Díaz y Aguado, coinciden al
caracterizar el bullying, como una relación asimétrica de poder en donde el
agresor posee el dominio ante la víctima quien se encuentra en un estado de
indefensión además, es un acto intencional, debido a que el agresor tiene el
propósito de causar daño a su víctima mediante agresiones verbales, físicas
o psicológicas, que se manifiestan de manera reiterada durante un tiempo
prolongado.

27
Sin embargo, Díaz y Aguado (2012), acotan una característica que es muy
importante recalcar y es que las personas desconocen el verdadero impacto
que causa esta problemática dentro del ámbito educativo, por esta razón
existe una pasividad ante esta situación, lo cual impide intervenir de una
manera directa para disminuir su incidencia. Es importante tener en cuenta
que un acto único y eventual, por muy brutal que sea no es considerado
bullying, debido a que no posee todas las características básicas
mencionadas anteriormente para catalogarlo como tal.
Señala Piñuel y Oñate (2013), que no es bullying cuando alguien juega de
manera brusca pero amistosa con el otro, es decir, sin la intensión de
intimidar o agredir al otro. Tampoco es bullying cuando dos estudiantes de la
misma fuerza discuten o pelean. Sin embargo, para que en la escuela exista
una convivencia respetuosa y solidaria, es imprescindible que cualquier
manifestación de violencia sea atendida.
Por otro lado, los principales agentes que intervienen en el fenómeno del
bullying son la víctima y el agresor, sin embargo, actualmente se entiende
que los espectadores son también partícipes de dicha dinámica. Los
espectadores pueden ser testigos directos que presencian el hecho, e
indirectos formados por el personal, las autoridades del colegio, la familia y la
sociedad en general (Trautmann, 2012). Avilés (2012), realiza una
descripción de los perfiles psicosociales de los agentes involucrados en el
bullying:
Los agresores: Tienen temperamento agresivo e impulsivo y cuentan con
deficientes habilidades para expresar y negociar sus deseos. Asimismo,
muestran falta de control de la ira, son violentos y con bajo nivel de
autoestima. En relación a los aspectos físicos, los agresores son por lo
general del sexo masculino y poseen mayor fuerza física. En lo social, estos
presentan un desbalance en sus respuestas con una gran carga agresiva en
sus relaciones sociales. Se pueden observar inmersos en grupos de alumnos
repitientes por ser mayores y su integración escolar es deficiente (Cerezo,

28
2013). Estos no son tan populares en la escuela como los pares bien
adaptados pero sí más que las víctimas. Asimismo, los agresores suelen no
tener lazos fuertes con su familia y no estar muy interesados por la escuela y
al persistir en las conductas de acoso escolar es muy probable que terminen
involucrados en actos de vandalismo, uso del alcohol y las drogas y porte de
armas (Trautmann, 2012).
Las víctimas: Suelen ser débiles, inseguras, ansiosas, sensibles,
tranquilas, tímidas, con bajos niveles de autoestima y muchas de ellas
presentan de dos a cuatro veces más problemas de salud somática que
aquellos individuos que no han sido victimizados (Farrigon, 2013). Las
víctimas suelen tener una opinión muy negativa acerca de si mismas y de su
situación. En el ámbito familiar, pueden ser dependientes y apegadas al
hogar, pasando generalmente más tiempo en casa. Físicamente las víctimas
son más débiles, dóciles, lentas y con mayores niveles de ansiedad e
inseguridad. En cuanto a las relaciones sociales, por lo general son alumnos
rechazados y poco populares (Olweus, 2012).
Los espectadores: Son alumnos que manifiestan miedo a ser intimidados
y convertirse también en blanco de agresiones, por lo cual se inhiben de
ayudar e incluso fomentan la participación en los actos del bullying. También
se indica que el espectador, al igual que la víctima, se siente indefenso ante
las agresiones. Los estudiantes se comportan de forma agresiva después de
observar un acto de agresión. Es decir, se produce un contagio social que
inhibe la ayuda e incluso fomenta la participación intimidatoria en el
desarrollo del maltrato entre iguales.
Esta falta de apoyo del alumnado hacia las víctimas se ha interpretado por
Olweus (2012), como el resultado de la influencia que los agresores/as
ejercen sobre los demás. Es el miedo a ser incluido en el grupo de la víctima
y a convertirse en otro sujeto más de agresiones lo que impide ayudar y
hacer algo más. Además, si la víctima acumula insultos y ataques
continuados se termina percibiendo a ésta como una persona que se merece

29
lo que le ocurre y con poco valor, disminuyendo el sentimiento de
culpabilidad de los observadores.

Tipos de Conductas de Acoso o Bullying

El bullying implica conductas que se pueden clasificar tanto dentro de la


agresión manifiesta o relacional como de la agresión reactiva o proactiva. En
este sentido, ser objeto de bullying supone que un estudiante puede verse
sometido a una gran variedad de comportamientos cometidos por otro
estudiante que, por ejemplo: dice cosas desagradables de él, le hace burla,
le pone motes (apodos); o le ignora completamente, le aísla socialmente, le
excluye del grupo de amigos y le aparta de las actividades a propósito; o le
golpea, patalea, empuja y amenaza; o cuenta mentiras y falsos rumores y
trata de convencer a los demás de que no se relacionen con él (Olweus, y
Ortega, 1994). Algunos agresores o bullies se decantarán por la violencia
física, y otros no actuarán tan abiertamente y preferirán hacer uso de la
persuasión y la manipulación (Rodríguez, 2004).
Fundamentalmente los principales tipos de acoso escolar o bullying son
los siguientes: Agresión física, sistemática, psicológica, emocional, social,
sexual, cibernética, racial y verbal. Entre las conductas que los acosadores
dirigen a la víctima pueden distinguirse los siguientes tipos según Sullivan
(2013):
Bullying Verbal
También es conocido como agresión social. Incluye llamadas telefónicas
ofensivas, la exigencia mediante amenazas de dinero o bienes materiales, la
intimidación general, la asignación de apodos, las burlas racistas, el lenguaje
sexual, las burlas crueles y la difusión de rumores falsos. En ocasiones,
estas agresiones verbales giran en torno a dificultades de la víctima (como
tener una menor agilidad o alguna necesidad especial). En otros casos, por
el contrario, son precisamente cualidades de la víctima valoradas por la

30
sociedad (como el rendimiento, llevarse bien con las figuras de autoridad o
tener una apariencia que suscita envidia) las que son ridiculizadas en los
sobrenombres o apodos.
Castells (2012), asegura que, un niño y adolescente es aun más sensible
que el adulto a este tipo de agresión, porque no tiene todavía una noción
consolidada de su propia personalidad. Precisamente los comentarios de sus
iguales desempeñan una función crítica para la formación de esa
personalidad. Los adolescentes hacen caso de lo que les dicen sus
compañeros, su opinión es importante para ellos, así como parecerse a los
demás; el adolescente es un ser en formación. Este tipo de bullying es una
forma poderosa y dañina de maltrato emocional y puede afectar
negativamente a la persona para toda su vida.
Referente a las bromas, la palabra es un instrumento de comunicación
pero muchas veces denota una doble intención cargada de agresión. En
cuanto a los apodos Quint (2002), considera que resaltan una característica
de la personalidad de cada individuo, definiendo de una manera breve y
concisa algún defecto. Para Shephard, Ordóñez y Rodríguez (2012), el
apodo es una forma de lesionar la identidad del ser humano. Los apodos van
creando una seudoidentidad, que bien pueden ser positivos o negativos
dependiendo de su intencionalidad.
Los apodos negativos atentan contra la autoestima del individuo víctima
(puede estar relacionado ya sea a la contextura física, a la religión, a la raza,
al origen socioeconómico u a la función que desempeña, etc). El apodo es
una de las formas más invisibilizadas de bullying porque es percibido como
algo normal dentro de nuestro contexto social cuencano. De todo lo
anteriormente mencionado, se deduce que el apodo es una forma de ejercer
maltrato psicológico y verbal, dado a que constantemente se hostiga a los
demás por las diversas características que cada uno presenta. Sin embargo,
se puede decir que el entendimiento de los apodos depende del contexto
social y cultural de cada país.

31
Por otro lado, reporta Carrera (2015), que los insultos, las blasfemias, las
vulgaridades y las obscenidades a menudo duelen más que las agresiones
físicas, así mismo, cada día hay más gente con la costumbre de usar
palabras soeces, y en las escuelas se ha notado que los alumnos utilizan las
palabras obscenas para intimidar y acosar a otros compañeros.
Con relación a los insultos entre adolescentes señala Franco (2015), los
insultos a través de palabras es la forma más frecuente de bullying entre
adolescentes de ambos sexos. Conforme los adolescentes sean más
grandes, más grado de dominio en el lenguaje poseerán y es muy probable
que lo empleen para hacerle la vida más imposible al acosado. Así, el
bullying verbal tiende a empeorar con la edad, la escuela vista desde este
modo puede llegar a ser brutal.
Por lo tanto, y en vista a lo planteado, se indica que el instigador del
bullying verbal tiene más probabilidades de quedar impune que los autores
de violencia física, ya que de todos los tipos de bullying, éste es el más
rápido en su ejecución y puede revestir formas sutiles. A veces ocurre ante el
alcance visual de los maestros, porque de darse cuenta, les resulta más
sencillo pensar que se trata de una broma. En consecuencia, los gritos,
palabras obscenas, apodos y burlas no pueden ser tomados a la ligera
cuando son subidas de tono o alude algún tipo de defecto. El bullying verbal
es acoso genuino, nunca es banal, ni venial, ni ingenioso, ni divertido. Es una
forma muy dañina de maltrato emocional y puede afectar negativamente a la
persona para toda la vida afectando primeramente su autoestima y la
convivencia escolar de los estudiantes de tercer año de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas.
Ante todo lo planteado, expresa Moreno (2012), que el bullying verbal es
reconocido por diversos autores como la forma más habitual de acoso.
Suelen tomar cuerpo en gritos, insultos, palabras obscenas, apodos, burlas
principalmente. También, son frecuentes los menosprecios en público o el
estar resaltando y haciendo patente de forma constante un defecto físico o

32
de movimiento. De este modo, como lo plantea el citado autor, el bullying de
tipo verbal incluye amenazas, insultos, burlas crueles de por ejemplo sobre la
indumentaria, el aspecto físico, la raza, el origen étnico, algún defecto o
anomalía visible, una rareza del habla o de la conducta. Lo anterior es
hiriente y amolda de alguna forma el concepto que tiene de sí la persona
acosada.
En tal sentido, y tomando en cuenta que los adolescentes son sensibles a
este tipo de agresión les afecta mucho más, porque están consolidando de
su propia personalidad. Los comentarios de sus iguales (compañeros)
desempeñan una función crítica para la formación de esa personalidad, sin
querer, los adolescentes hacen caso de lo que les dicen sus compañeros, su
opinión es importante para ellos, así como parecerse a los demás. El
adolescente es un ser en formación que aprende de todo lo que hay en su
entorno, y si ese aprendizaje en vez de nutrirle le desvaloriza, es muy
probable se refleje en su autoestima y convivencia con oros.
Afirma Bianco (1991), que de las habilidades que se tengan para
comunicarse dependerán las relaciones que se establezcan con los demás.
De este modo, se infiere que el Orientador de la Conducta puede fomentar
en los estudiantes una forma de comunicación más asertiva a fin de
contribuir con una conducta más ajustada a las normas sociales, donde se
respeten los derechos personales de los demás y se establezcan limites de
respeto hacia el otro, bajo la premisa del buen trato, a fin de prevenir el
Bullying que tanto daño hace a los estudiantes que lo padecen.
Bullying Psicológico
Son acciones que afectan la autoestima y fomentan la sensación de
temor. Por ejemplo: hacer gestos, ignorar, reírse de él o ella, amenazar para
causar miedo, amenazar con objetos, contar mentiras o falsos rumores,
enviar notas hirientes y tratar de aislar a la persona de los demás, por
ejemplo: no dejarlo participar, ignorarlo completamente, excluirlo de
actividades a propósito, obligarlo a hacer cosas que no quiere. Voors (2015),

33
considera a este tipo de Bullying como, el más frecuente entre adolescentes.
Es muy importante diferenciar entre el bullying verbal del psicológico, ya que
como menciona Voors (2015), el bullying verbal se da de una manera directa,
es decir, el agresor hiere directamente a la víctima, mientras que el bullying
psicológico, se da de forma indirecta, como es el caso del rumor y el
aislamiento; lo cual no significa que sea menos perjudicial que el bullying
verbal, además se podría suponer que el componente psicológico se
encuentra en todas las formas de maltrato.
Este tipo de bullying se manifiesta también a través de exclusión y
aislamiento en las actividades escolares como trabajo en grupo, actividades
recreativas y/o deportivas o, por ejemplo, no invitando a las fiestas que se
organizan. También, forman parte del bullying psicológico la expansión de
rumores tendientes a generar malestar a los estudiantes acosados. Los
estudios muestran que los adolescentes que son acosadores o víctimas
tienen una experiencia social y un bienestar emocional reducido y participan
en comportamientos riesgosos para la salud, en general, reportan mayores
tasas de consumo de alcohol y drogas, de peleas y de porte de armas, que
los estudiantes que no son víctimas.
De Felippis (2014), menciona que la amenaza es una forma de ejercer
poder, superioridad y autoridad sobre los más débiles, para lo cual utiliza un
lenguaje verbal hostil que generalmente va acompañado con la imposición
gestual simbólica que reafirma la emisión de agresión. Igualmente Acevedo y
González (2010), sostienen que apenas con la mirada del agresor, la víctima
ya se siente dominada, rendida en sus manos, con inmensas ganas de llorar
y esconderse.
Fuentes y Alcaide (2008), por su parte consideran que amenazar, es
imponer la voluntad del agresor sobre la víctima. Por consiguiente, se puede
decir que la amenaza es una manera de extorsionar a otra persona,
obligando a hacer algo que no quiere y además es la implantación de miedo
en la víctima. Asimismo, los estudiantes que son víctimas de bullying a

34
menudo experimentan una mala adaptación social y emocional, baja
autoestima, y mayores niveles de soledad, ansiedad, depresión e ideas
suicidas, que los que no participan en la intimidación. Tiene valor agregado
señalar, que en este mecanismo se incluyen las acciones que son ejercidas
sobre los estudiantes víctimas de bullying. Bien sea física, psicológica y
sociológica. Una forma de bullying psicológico se da a través de los medios
tecnológicos.
La intimidación de forma continuada según Gutiérrez (2014), es un
comportamiento no deseado, agresivo entre los adolescentes que implica un
desequilibrio de poder real o percibido. El comportamiento se repite, o tiene
el potencial de ser repetido, con el tiempo. Tanto los adolescentes que son
intimidados y como los que intimidan a otros pueden tener problemas graves
y duraderos. Es por ello, que cualquier forma de bullying debe ser
prontamente atendida para evitar así consecuencias mayores en la
convivencia escolar así como en la persona que lo sufren.
Al respecto Tirado (2015), refiere que los estudiantes que son víctimas del
bullying pueden sentirse abrumados, deprimidos o ansiosos. Si un
adolescente confronta problemas en la institución o con sus amigos como
resultado del bullying y la persecución constante, un profesional como el
Orientador de la Conducta, por ejemplo, puede ayudar a crear resiliencia y
confianza en sí mismo además de mostrarle herramientas para hacer frente
al abuso. Esto le permitirá ser más exitoso tanto en el aspecto social como
en el académico e instaurar conductas protectoras y asertivas para evitar el
bullying, y hacer caso omiso a las críticas.
Por lo tanto, el orientador de la conducta puede servir de apoyo al ofrecer
estrategias de orientación a las víctimas para favorecer la resiliencia ante las
continuas agresiones, desarrollar una adecuada respuesta al problema y
establecer estilos de comunicación asertivos, compresión de técnicas
asertivas para hacer frente a las criticas y favorecer la estructuración de un
proyecto de vida adecuado asimismo, está capacitado para llevar

35
información tanto a docentes como padres de familias para reconocer a las
víctimas del bullying y cómo ayudarle a superar las situaciones vividas.
Bullying Físico
El bullying físico se presenta cuando el adolescente es golpeado, en
general en la cabeza o cuando se le tira el cabello, sufre daños físicos, por
ejemplo: al ser mordido, le pegan, pateado, golpeado, arañado, escupido,
zancadilleado, o causar cualquier otro ataque físico. También pueden
manifestarse en forma indirecta a través de destrozo de materiales
personales o pequeños hurtos. Es la forma más evidente de bullying. (Tirado,
2015).
Al respecto, Gutiérrez (2014), refiere que un golpe “es la acción y efecto
de golpear, un verbo que puede hacer referencia a un impacto físico o
simbólico” (p. 41). Como se aprecia en la definición un golpe es la acción de
golpear y representa un impacto físico, por lo tanto este tipo de impactos
físicos pueden ir de leves a fuertes y pueden incluso generar herida,
moretones, cortaduras, dolor y hasta la muerte. De ahí que los estudiantes
deben hacer participes a sus docentes cuando sufren este tipo de agresión
para evitar su frecuencia y posibles consecuencias mayores.
Por otro lado, Villalobos (2015) refiere que un empujón “es golpe fuerte
que se da a una persona o cosa para moverla” (p. 15). En tal sentido, cuando
un adolescente recibe un empujón el impacto genera un golpe que causa un
daño físico a la persona. Esta forma de acosar a los estudiantes promueve
en las victimas la indignación y muchas molestias ocasionando además
problemas de autoestima y una reacción agresiva que puede generar un
círculo de violencia y problemas de convivencia escolar todos los estudiantes
de tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado
Monagas.
Por otro lado, reporta Canon (2015), que con juegos de manos,
empujones y burlas comienzan las agresiones “inocentes” entre
adolescentes. Si estas situaciones no son atendidas a tiempo, pueden

36
terminar en tragedia. Por ello a los acosadores hay que ponerle límites
absolutos y en el resto de los estudiantes hay que fomentar la denuncia.
Respecto a todo lo planteado, Martínez (2012), refiere que el acoso físico
comprende empujones, patadas, puñetazos, agresiones con objetos, entre
otros. Este tipo de maltrato se da con más frecuencia en los liceos (primero a
quinto año) Según Fernández (2013), en un artículo publicado acerca del
“maltrato entre escolares y otras conductas problema para la convivencia”,
las situaciones de conflicto están determinadas por una serie de factores que
abarcan desde el contexto social, el ámbito institucional, y especialmente sus
protagonistas, el profesorado y alumnos, todos ellos representan el
emergente de un ambiente problemático, tenso y especialmente poco
gratificante.
Por tanto, un sistema disciplinario inconsistente, ambiguo y
extremadamente rígido puede provocar que surjan y se mantengan
situaciones de bullying con agresiones físicas como las que se evidencian en
este estudio.
La poca ó escasa supervisión de los recesos, la falta de respuesta de
apoyo a las víctimas por parte del profesorado y alumnado, se señalan como
otros aspectos organizativos y de convivencia de la comunidad educativa,
que pueden estar influyendo sobre las conductas acosadoras y de agresión
física.
Es por ello la importancia y relevancia del papel del Orientador de la
Conducta en la atención a adolescentes que pudieran estar siendo víctimas
de bullying, a fin de favorecer en estas conductas protectoras y generar para
su prevención.
Asimismo el Orientador de la Conducta puede ofrecer al alumnado un
cumulo de estrategias de orientación como el modelamiento, coste de
respuesta, RDO, entre otras para instaurar en los estudiantes conductas más
acordes al entorno social donde se desenvuelven.

37
Forma En Que Ocurre el Bullying

Los casos de bullying suelen suceder cuando la víctima se encuentra sola,


sin embargo resulta común que ocurra también cuando se encuentra
acompañada, ya que normalmente el bullying se manifiesta con un público
observador. Igualmente el acosador puede hacer agresiones solo o
acompañado. Los factores grupales toman cada vez más importancia y son
más estudiados: pues su presencia inicia y puede alentar las situaciones de
victimización. Parece que el grupo puede enaltecer la posición social del
agresor incrementando su estatus social (De Rosier, Cillesen, Coie, y Dodge,
1994), de hecho ser percibido como poderoso, sentirse fuerte es la
motivación más común para intimidar.
Estando de acuerdo con la influencia del grupo sobre los distintos papeles
que juegan los estudiantes en torno a la victimización escolar, Unnever,
(2005) concluye que en el caso de las víctimas agresivas o provocadoras
esta dinámica grupal tiene menos peso por ser el escaso autocontrol y la
agresividad reactiva la nota predominante de esta tipología de alumnos/as
para resaltar la importancia del grupo de iguales, establecemos que éste es
esencial para decantar el resultado final del bullying (Ortega 2000;
Salmivalli).
Aún más, analizando la dinámica de los espectadores, se considera que
los agresores son conscientes de la importancia del grupo y por ese motivo
cuando presencian una intimidación se cuidan de apoyarla, no se oponen a
ella y son los menos propensos a irse o llamar a un profesor. También
informa que aunque los espectadores entienden que su presencia tiene
incidencia en el acoso, suelen no hacer nada por carecer de la destreza o el
valor de hacer algo, sobre todo si sienten que lo harían solos.
La mayoría de los estudios coinciden en apuntar que el bullying es una
problemática fundamentalmente masculina: los chicos suelen ser, más
frecuentemente que las chicas, tanto agresores o bullies. Olweus (2002),

38
aseguró que el agresor siente la misma satisfacción cuando agrede él o
cuando son otros quienes agreden. La agresión suele darse estando solo el
agresor o en grupo, de las dos formas buscan hacer daño a los demás.
Según Rodríguez (2005), el bullying siempre delata un abuso de poder, un
poder que no está exclusivamente en manos del líder sino también del grupo,
un grupo que permite al agresor usar y extender los tentáculos de violencia
hacia más personas. Entonces el grupo colabora para que la violencia se
propague hasta diferentes ámbitos. Cuando un agresor controla a un grupo,
una gran mayoría asume la consigna “ver, oír y callar”.

Espacio Donde Ocurre El Bullying

El bullying ocurre en todos los lugares de la escuela, aunque el tipo de


agresión que se realiza en cada lugar dependerá de si éste está más o
menos vigilado por adultos. Por ejemplo, para los actos de bullying físico, el
agresor o bully siempre intentará buscar aquellos lugares donde no haya
apenas supervisión del profesorado, como los pasillos, el patio del recreo o la
entrada y salida de la institución (Macneil, 2012). En estos lugares la
presencia de adultos es menor, y de hecho, este es uno de los motivos
principales por los que el profesorado normalmente no tiene conocimiento de
la existencia de tales agresiones entre compañeros (Fernández y Quevedo,
1991; Ortega, 1992).
Para Salete (s.f.), considera que el bullying ocurre en cualesquier lugar,
especialmente cuando el profesor está distraído o peor aun cuando éste no
está presente en espacios como: patio, aula, entre otros lugares de alta
concurrencia. En la misma perspectiva Sullivan (2005), manifiesta que el
acoso entre pares surge incluso en presencia del profesor y muchas veces
muy cerca del mismo. Rodríguez (2004), expone que la mayoría de veces el
agresor cambia de lugar para borrar pistas y jamás actúa sin la presencia de
su público.

39
Armas (2007), por su parte indica que hay factores de tipo organizativo
que favorece un clima de agresividad, como: la desorganización de espacios
y horarios, la masificación de estudiantes, los espacios pequeños de clase,
los reducidos lugares para el receso, las malas relaciones entre el
profesorado y la ausencia de normas claras de convivencia. Giberti, s.f. (ctd
en De Felippis, 2004), explica que la violencia en la escuela no es
visibilizada; por lo tanto los profesores ven muy poco, pero los padres de
familia no pueden ver absolutamente nada.
Según Leva y Fraire (s.f.), el patio es el espacio físico donde surgen las
principales formas de bullying verbal entre iguales, por ser una zona de
amplitud e incluso en algunos casos de sombra, por esta razón potencializa
riesgo y vulnerabilidad. Sin embargo Armas (2007), expresa que el aula de
clases es el escenario más habitual donde surgen conductas destructivas
con o sin la presencia del profesor. Para Casals (s.f.), el actor del bullying
tiene dos lugares como ejes del acoso escolar: el patio y el aula.
Los autores antes citados, conciben que los lugares más fuertes donde se
produce el bullying verbal es: el patio y el aula, sin descartar otros lugares
propios donde se desarrolla la vida estudiantil. En esta investigación al
aplicar el cuestionario a los estudiantes del plantel educativo en estudio, se
evidenció que el patio fue el lugar con mayor porcentaje de bullying (44%),
seguido de los pasillos (20%), en porcentajes menores se encontraron los
baños (12%) aula (9%) y la cancha (15%). Entonces el patio fue el lugar
donde más existió bullying entre adolescentes del tercer año de la U.E.
Marco Antonio Saluzzo de Maturín.
Por otro lado, el aula es uno de los lugares donde se dan en mayor
medida agresiones de tipo verbal (como los insultos y motes) y situaciones
de exclusión y aislamiento social (como impedir la participación de un
compañero en actividades escolares) (Rodríguez, 2004). No obstante,
también en el patio de receso parecen ser frecuentes la bullying verbal y
exclusión social, junto con bullying físico. Así, los lugares preferentes por

40
excelencia para el bullying son, por este orden: el patio, pasillos y el aula
(Ortega y Mora-Merchán, 2000).
Para Suckling y Temple (2006), la vigilancia durante el receso puede
convertirse en un momento de angustia para el profesorado, escuchar
diferentes problemas en un patio de recreo ruidoso y ajetreado es todo un
reto. Según Aznar e Hinojo (s.f.), consideran que el bullying se produce
principalmente durante los periodos de recreo y cuando el profesor no se
encuentra en el aula de clases. La agresión l se manifiesta por lo tanto de
formas diversas, cada una de las cuales expresa malestar en la víctima,
quien sufre este mal en diferentes momentos y lugares del centro escolar.

Acciones Que Realiza La Victima De Bullying

Según Shephard, Ordóñez y Rodríguez (2012), las víctimas pasivas


utilizan mecanismos para defender y justificar su victimización, como:
a). La Ley del Silencio: Caracterizada por el mutismo verbal de los
estudiantes víctimas, por sentir miedo a las represalias del agresor. b).
Sumisión: Es la incapacidad para reaccionar ante cualesquier maltrato, ya
sea porque han sido castigados al haber estado involucrados en algún tipo
de conflicto o porque reproducen modelos de sumisión desde su hogar,
también debido a que otras personas los consideran incapaces. c).
Pasividad: Semejante a la ley de sumisión, son los que no se involucran y no
reaccionan ante escenas de agresión. Los profesores son colaboradores
claves a la hora de describir el comportamiento de los estudiantes, porque se
interrelacionan directamente con ellos, por lo tanto pueden percibir el estado
de ánimo y en general la conducta de cada estudiante.
d). Negación: Es la no aceptación de una situación conflictiva vivida. e).
Evitación: Es el medio de escape de las víctimas para no sufrir acoso, evitan
ciertos acontecimientos por miedo al agresor (algunos estudiantes dejan de
asistir a clases por miedo a seguir siendo acosados). f). Ley de Dominación:

41
La víctima acepta sin reproches cualesquier agresión, porque sabe que sus
agresores son más fuertes y son incluso respaldados por personas
importantes.
Una de las cuestiones más importantes de este fenómeno es que la
mayoría de las víctimas de bullying están poco dispuestas a hablar de sus
experiencias como aparece en diversos trabajos sobre este tema (Ortega,
1998; Ortega 2003; Smith y Sharp, 1994; Sullivan l., 2005, por ejemplo) la
llamada “Ley del silencio” (Ortega, 1998). Esto puede ocurrir por diversos
motivos según Sullivan (2005): Las víctimas tienen miedo y temen futuros
castigos; Esperan que si no lo dicen pueden terminar cayendo bien al
maltratador; No creen que los profesores puedan hacer nada para detener el
acoso del que son objeto; No quieren preocupar a sus padres; Temen que si
los padres comunican lo que ocurre en la escuela aumente el acoso; Delatar
a sus compañeros está muy mal visto por el grupo; Piensan que, de alguna
manera tienen la culpa de lo que les ocurre.
Si se rechaza la comunicación a un adulto, aparecen las estrategias más
habituales de respuesta de las víctimas al bullying junto a la edad y al sexo a
las que se suelen emplear más, tales como: defenderse, indefensión –
indiferencia, contra-agresión o indiferencia, ignorar maltrato, decir que paren,
pedir ayuda a un adulto, autodestrucción y tensión.
Profundizando en esta cuestión, Kristensen (2003) informa que la
estrategia preferida por las víctimas es la de solucionar el problema por su
cuenta (ignorar a los agresores y decir que lo dejen), seguida por pedir ayuda
a los demás. No obstante, aparecen diferencias en cuanto al sexo y a la
edad. En torno a las diferencias respecto al sexo, encuentran que las chicas
usan más estrategias sociales (pedir ayuda a amigos o adultos) y de
interiorización (llorar, gritar) que los chicos que prefieren exteriorizar
(defenderse). Sobre las edades, apuntan que los niños pequeños prefieren
pedir ayuda a profesores o padres e interiorizar más que los mayores que
van desarrollado estrategias más efectivas.

42
Pero, de las estrategias empleadas ¿cuáles son más eficaces? Smith y
Shu (2000) indican que pedir ayuda a profesores o padres en un 55% de los
casos hacía mejorar o desaparecer la intimidación y tan sólo en un 13%-16%
las cosas empeoraban; a pesar de estos resultados, pedir ayuda es menos
frecuente entre los chicos mayores y adolescentes, especialmente entre los
varones, por lo que es necesario animarles a través de historias, obras
dramáticas o videos que harán que la petición de ayuda sea mejor vista por
el grupo de compañeros (Kristensen et al., 2003). Esta apreciación es muy
interesante para futuras intervenciones.
Por otra parte, los espectadores responden de diferentes maneras al
bullying según estén en educación primaria o secundaria. De acuerdo con
McLaughlin, Arnold, y Boyd (2005) la respuesta que los espectadores de
primaria piensan que más es correcta y más se realiza es llamar a un
profesor, seguida a mucha distancia de socorrer a la víctima. Mientras en
secundaria la respuesta que consideran más adecuada es socorrer a la
víctima, seguida a muy poca distancia de ignorarlo; en contraposición a
primaria tan solo el 22,2% considera adecuado llamar al profesor.
Esta disimilitud en considerar adecuado llamar al profesor entre
estudiantes de primaria y secundaria, concluyen los autores, puede esconder
el respaldo involuntario de los profesores al bullying por su pasividad ante el
problema; aunque por otro lado, puede ser debida a que en el paso de
primaria a secundaria, los adolescentes jóvenes, se pueden sentir más
identificados con los agresores porque ellos representan un desafío para el
papel y los valores de los adultos (Moffitt, 1993), reafirmando su identidad.

Convivencia

La Real Academia Española (2012), define el concepto de convivencia


como la “acción de convivir” (Pág. 306). En su aceptación más amplia, se
puede entender como la convivencia armónica entre las personas en un

43
mismo habitáculo. De este modo, la convivencia escolar se puede definir
según Marcano (2011) como “el conjunto de relaciones que forman los
distintos agentes que participan en el centro educativo, como son la familia,
alumnos, profesores y personal administrativo” (pág. 10). Esta convivencia no
es estable, es el fruto de una construcción grupal y dinámica entre todos los
miembros de la comunidad escolar, y que está abierta a modificaciones en
función de esa interrelación.
La naturaleza del ser humano lo hace un sujeto sociable. Esto quiere decir
que hay un proceso intrínseco, denominado convivencia, en el cual se tienen
como base principal las relaciones interpersonales. La convivencia se define
como la acción de convivir en compañía de otro u otros que a su vez, es vivir
compartiendo elementos tales como espacio, tiempo, sentimientos,
experiencias, etc.
A partir de esta definición y a lo largo de la historia, se ha visto como las
distintas agrupaciones de personas se han enfrentado a la necesidad de
establecer, de manera general, una serie de normas o reglas que permitan
una convivencia saludable entre sus integrantes. Sin embargo, la pérdida de
valores, modales, respeto, tolerancia, entre otros, puede hacer que la
interacción entre las personas se torne cada vez más difícil.
De la misma forma, otras fuentes generadoras de violencia se presentan
cada vez con más frecuencia en el día a día, por ejemplo, los juegos de
video, la televisión: dibujos animados, películas, entre otros. No obstante, la
resistencia de las personas para reconocer que se vive en entornos
violentos, podría llevar a la insensibilización ante los diferentes eventos,
repercutiendo cada vez más en ambientes de mayor agresividad.

Convivencia Escolar

Pérez (2012) expresa que la convivencia escolar no es un concepto


nuevo; lo que ha variado es la relación entre los actores institucionales: todos

44
son considerados sujetos de derecho y responsabilidad, tanto los niños,
adolescentes y jóvenes, - los alumnos, como los adultos, los docentes -
Merece aclarase que por las funciones organizacionales que les compete a
cada grupo, la mayor responsabilidad siempre recae en los adultos.
Asimismo, no puede dejarse de lado la importancia de la relación alumno-
alumno y alumno-profesor. Es natural pensar que los conocimientos y
procedimientos que los alumnos aprenden en el colegio son transmitidos por
los profesores pero no hay que dejar de lado los gestos o las actitudes. Los
alumnos adquieren hábitos y conductas mediante la imitación, el mimetismo
o la adscripción a modas.
Ortega (2013), ha acuñando el término convivencia escolar al “entramado
de relaciones interpersonales que se dan entre todos los miembros de la
comunidad educativa, y en el que se configuran procesos de comunicación,
sentimientos, valores, actitudes, roles, status y poder” (pág. 4). Como en toda
convivencia, el ambiente no es siempre armónico. La diversidad del
alumnado, con diferente carácter de cada uno de ellos/as, genera conflictos.
La convivencia escolar refiere a la capacidad de las personas de vivir con
otras (con-vivir) en un marco de respeto mutuo y solidaridad reciprocidad. La
convivencia escolar es a la vez un desafío y un aprendizaje. Un aprendizaje,
pues supone una enseñanza que está íntimamente ligada con el proceso
educativo de la persona y, como tal, en directa relación con el contexto, el
medio social y familiar donde se ha desarrollado.
Por lo antes dicho, la convivencia es un intento de equilibrio entre lo
individual y lo colectivo, entre el deseo y la ley. Esto implica renunciamiento
de los sujetos en pro del bien común, del colectivo institucional: estos
renunciamientos necesarios para la construcción de la convivencia escolar,
provocan malestar. La convivencia no se puede separar del conflicto
(institucional, grupal, singular).
García (2017) comenta que la convivencia escolar es aprender a
comunicarse y compartir con los demás, supone un alto grado de apertura,

45
en el cual prive la participación real, la revisión y reajustes de normas
sustentadas en valores; establecidas por el consenso participativo,
cooperativo y reflexivo de alumnos, docentes, directivos, padres y
representantes. De este modo la convivencia en la escuela requiere de
basamentos ético-morales, que se encuentren presentes en el mundo interior
de las personas, y que no signifiquen sólo el mero cumplimiento de los
representantes.
Dice Garrell (2016) que los valores morales representan las convicciones y
sentimientos básicos que mueven a las personas a actuar, sustentan la
razón de ser de la convivencia. De allí, la importancia de que en la escuela
los docentes en su rol de líderes en el aula promuevan la educación en
valores con actitudes de ejemplo coherente entre lo que dicen y lo que
hacen, de tal manera que contribuyan a consolidar en los alumnos, valores
que traen de su hogar, en la que forman los primeros hábitos, o modificar
actitudes y preconceptos que tienen de sí mismo y de los demás, generando
así, un ambiente de armonía y de convivencia.
De esta manera, la convivencia se aprende y se practica en el entorno
familiar, en la escuela, en el barrio, en el mundo social más amplio. Tiene
que ver con la capacidad de las personas de entenderse, de valorar y
aceptar las diferencias; los puntos de vista de otro y de otros; con la
tolerancia. Por eso, la convivencia vivida y experimentada en la institución
escolar es el germen del ejercicio de la ciudadanía y de la democracia.
Aprender a con-vivir constituye la base para la construcción de una
sociedad más justa y una cultura de la paz, porque se sustenta en la
dignidad de la persona; en el respecto y cuidado de sus derechos y sus
deberes. Por otra parte, la puerta de entrada a toda acción que se emprende
en la vida son las normas o reglas de juego, si estas no están claras se corre
el riesgo de fracasar, de no lograr los objetivos sociales y educativos que se
quieren alcanzar. Cuando se inicia un trabajo interesa conocer las normas
institucionales para saber cómo actuar, cuando se va por la calle hay que

46
respetar las leyes de tránsito, en el hogar se conversan normas para convivir,
en una conversación de amigos respetamos las normas para hablar y
escuchar, en fin las normas están presentes en todos los ámbitos de la vida.
De igual manera, las normas de convivencia de la institución educativa y
los reglamentos son documentos indispensables para regular la convivencia
dentro de la institución. Las normas de convivencia escolar son para la
escuela lo que la constitución para el país. De ahí la importancia que en los
centros educativos se comience a crear espacios que propicien la reflexión
acerca de los diferentes aspectos que deben estar regulados en las normas.
Desde esta perspectiva, el clima escolar es producto y fruto de la
enseñanza y el aprendizaje de la convivencia en el aula, en los recreos, en el
deporte, en los actos oficiales, donde los adultos tienen una responsabilidad
central ya que se constituyen modelos para niños, niñas y jóvenes. Los
estudiantes, al ser personas en proceso formativo, observan e imitan los
comportamientos de los adultos en la interrelación, en la resolución de los
conflictos y en el manejo de su agresividad. Asimismo, Garrell (2016) en
cuanto a la convivencia escolar explica que el docente en su rol de mediador
y generador de un clima favorable en la escuela debe buscar diferentes
alternativas que ayuden a cambiar ideas y comportamientos en los niños
para poder convivir en armonía. Para ello sugiere la aplicación de la
educación en valores dentro de la institución, de tal manera que se promueva
el diálogo, la participación, la crítica y la discusión.
Es aquélla que se genera en la interrelación entre los diferentes miembros
de la Comunidad Educativa de una escuela o liceo, que tiene incidencia
significativa en el desarrollo ético, socio-afectivo e intelectual de las/los
estudiantes y incluye las formas de interacción entre los diferente Es la
potencialidad que tienen las personas para vivir con otras en un marco de
respeto mutuo y de solidaridad
Igualmente, desde la postura del docente que convive en esta realidad
educativa, la ruptura de las normas en la escuela y en todas las actividades

47
cotidianas de socialización, incompetencia del padre o representante para
acertar las conductas con respecto a su rol de orientador, falta de valores de
convivencia familiar, inapropiada comunicación entre los niños y sus padres,
todo lo cual se ha mayor intensidad.

Práctica De Valores y Convivencia Escolar

La convivencia en la escuela requiere de basamentos ético-morales, que


se encuentren presentes en el mundo interior de las personas, y que no
signifiquen sólo el mero cumplimiento de la norma. Es la forma de poder
compartir la vida de una manera sana con el entorno, bajo los valores de
respeto y tolerancia, cooperación, responsabilidad, solidaridad, sentido de
pertenencia y participación, en los distintos ambientes donde se desenvuelve
el ser humano durante el transcurso de su vida.
Para Cornejo (2014), los valores son aquellos criterios que rigen el
comportamiento de los seres humanos. La práctica de los valores identifica a
un individuo con la manera de estar en el mundo del grupo al que pertenece,
afirmando así una determinada concepción de la humanidad. Por su parte,
Rokeach (2013), afirma que:
Los valores son guías y determinantes de actitudes sociales e
ideologías, por una parte, y del comportamiento social, por otra”.
Ofreciéndonos pistas sobre lo que íbamos a tratar, así como para
formular la nuestra propia: “los valores son los faros guía” del
comportamiento humano, individual y social. (p. 42).
Asimismo, siguiendo a Scheler (2012), es preciso tener en cuenta que las
características de los valores son las siguientes: durabilidad, integralidad,
flexibilidad, satisfacción, polaridad, jerarquía, trascendencia, dinamismo,
aplicabilidad y complejidad. Además, este autor jerarquizó los valores de la
siguiente forma: de lo agradable y lo desagradable, vitales, espirituales y
religiosos. Haciendo referencia a estos planteamientos, se puede decir que el
proceso de valoración, constituyen un conjunto de pasos que la persona

48
debe seguir para captar e interiorizar los valores y que este proceso de
desarrollo valorativo culmine y se traslade a la conducta del individuo. Las
cosas no son valiosas por sí mismas. Ellas tienen el valor que se les da. Es
por eso que cada persona tiene su propia escala de valores, y no todas se
comportan de igual manera ante las vivencias y los problemas de la vida.
Según Cueva, (2014) al hablar de valores refiere que la educación en
valores tiene que estar dirigida a fomentar la convivencia ciudadana, a
fortalecer la soberanía del pueblo a través de un proceso formativo profundo
y reflexivo, y a propiciar el desarrollo de una pedagogía participativa, en la
que se estimulé a los estudiantes a implicarse en los problemas que afectan
a la sociedad y en la toma de decisiones relacionada con éstos.
Se trata entonces, de potenciar la razón de los jóvenes como fuente
principal de energía y poder para discernir, estableciendo apropiadamente su
propio desarrollo para determinar la acción normativa en su comportamiento
social e individual. El fortalecimiento en valores es importante en estos
tiempos, no es que los valores no existen, sino que la existencia del sistema
en el que se vive, ha llevado a muchos individuos a adquirir conductas
inadecuadas.
Cuando se ve este tipo de comportamiento en sujetos y principalmente en
los adolescentes, se podría determinar que muchos nunca han recibido una
buena orientación en valores, ya sea por parte de sus padres o el sistema
educativo. Y cuando no se le dan importancia a los valores humanos en la
vida del ser como persona, entonces suceden estos acontecimientos, como
son, un estrago emocional, psicológico y social. Según sean los valores a los
que se da prioridad se le va encontrando sentido a la actuación del individuo
en la vida diaria. Aunque son muchos los valores morales y éticos existentes,
se puede decir que cada uno de ellos lleva inmerso cierto grado de
responsabilidad para su adecuada consecución. El valor responsabilidad
Escámez (2015), lo concibe como:

49
Aquella cualidad de la acción que hace posible que a las personas
se les pueda demandar que actúen moralmente. Puesto que los
hombres y las mujeres son responsables de sus actos, se les
puede pedir cuentas de por qué los hacen y también de los
efectos que de esas acciones se derivan para las otras personas o
para la naturaleza. (p. 85).

Es decir, la responsabilidad de una persona sobre algo implica la


conciencia de la acción, la libertad y el control sobre la misma y la evaluación
de tal acción como portadora de beneficios o perjuicios. No existe ninguna
responsabilidad cuando la conducta de una persona se produce totalmente
forzada, sin consentimiento o con absoluta falta de conciencia. Para Flaquer
(2011), una cultura carente de responsabilidad es aquella que propugna una
serie de derechos y exime de obligaciones y responsabilidades. Las
personas acostumbran a reivindicar, a recibir, pero no están dispuestas a
acatar la contrapartida, no quieren trabas o normas.
En aquellas familias en donde los padres no enseñen a los hijos a respetar
a los demás, a comprender que los otros también gozan de derechos, que no
deben cometerse injusticias, que no hay que rechazar a los demás, que
deben cumplir con unas normas mínimas de convivencia, etc., se está
contribuyendo a formar a adolescentes que no sabrán superar los conflictos
derivados de cualquier relación interpersonal, tanto dentro como fuera de la
familia.
Para que los ciudadanos sean formados en el sentido de la
responsabilidad, uno de los mejores ejemplos es el recibido cuando son
adolescentes en el ambiente familiar. Son abundantes los estudios sobre la
influencia de la familia en la construcción de la personalidad del adolescentes
y de su comportamiento.
En cuanto a la responsabilidad Llorence, Carrera y otros (2000) la definen
como: La capacidad de sentirse obligado el sujeto a dar una respuesta o a
cumplir un trabajo sin presión alguna, la misma tiene dos vertientes, una
individual y otra colectiva, la primera es la capacidad que tiene el sujeto de

50
conocer y aceptar las consecuencias de sus actos de forma consciente y la
segunda es la de influir en las decisiones de una colectividad al mismo
tiempo que responde a la decisión grupal donde se encuentre.
Al respecto, Escámez (2015), comenta que existen tres valores
fundamentales para ser transmitidos tanto en la familia como en la escuela:
responsabilidad, empatía y ciudadanía. La responsabilidad es uno de los
valores que más se añoran ante el progresivo aumento de episodios de
indisciplina, conflictos, conductas antisociales, etc. que muestran los
adolescentes. Por lo tanto, se convierte en un deber de las familias y
docentes educar a los adolescentes no tanto en la exigencia y reivindicación
de los derechos sino en la importancia del cumplimiento de las obligaciones.
Nadie nace educado para ser responsable. Pero el aprendizaje de este
valor, como el de los otros valores, exige la referencia inmediata a un
modelo, es decir, la experiencia coherente y continuada que permita la
exposición de un modelo de conducta no contradictoria.
En cuanto al respeto, Según Ramos (2013) “el respeto son
manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía; el respeto
significa obsequio, veneración, acatamiento que se hace uno mismo” (pág.
11). De lo antes citado se infiere que el respeto es un valor que facilita al ser
humano reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades de los demás,
ya sea por su conocimiento, experiencia, valor como persona o capacidades
diferentes; es el reconocimiento del valor propio, y además ayuda a
mantener una sana convivencia con las demás personas.
Por lo tanto, es importante que los estudiantes de tercer año de la U.E.
Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, pongan en práctica
este valor y den importancia al mimo dentro del centro educativo a fin de
fortalecer las relaciones interpersonales y la connivencia dentro del contexto
escolar. De allí, la importancia de que en la institución educativa los docentes
en su rol de líderes en el aula promuevan la educación en valores con
actitudes de ejemplo coherente entre lo que dicen y lo que hacen, de tal

51
manera que contribuyan a consolidar en los adolescentes, valores que traen
de su hogar, en la que forman los primeros hábitos, o modificar actitudes y
preconceptos que tienen de sí mismo y de los demás, generando así, un
ambiente de armonía, respeto y de convivencia.
De acuerdo con Chavez (1999) las relaciones democráticas basadas en la
cooperación, colaboración, en el respeto mutuo y en la reciprocidad crean las
condiciones ideales para que los adolescentes se liberen del egocentrismo,
de la sumisión ciega y del respeto unilateral para con los mayores. De ahí
que se puede plantear la hipótesis siguiente: si niños, niñas y personas
adultas conviven en un «ambiente cooperativo» y democrático, favorecedor
de unos intercambios sociales recíprocos, respetados también por la persona
adulta, en el que todos y todas participen activamente de los procesos de
toma de decisiones, consideramos que muy probablemente tenderán a
desarrollar una autonomía moral e intelectual, y podrán alcanzar niveles de
moralidad cada vez más elevados.
Plantea Marroquín (2015) que la colaboración es la antítesis de la
competición; sin embargo, la necesidad o deseo de competir con otros es un
impulso muy común, que motiva en muchas ocasiones a los individuos a
organizarse en un grupo y cooperar entre ellos para poder formar un
conjunto mucho más fuerte y competitivo. Señala el autor que la
colaboración, es un tema vital para las comunidades humanas, fluye a partir
de la comunicación; la cual, si está bien planteada, lleva al "encuentro" como
a manera de un juego cocreador.
Los recientes avances en los campos de la investigación coinciden en
consolidar un común denominador: todo está en interacción con todo. El todo
es relacional. El todo emerge a partir de la mutua interacción de sus
componentes y es mayor que la simple reunión de sus partes. Nada está
aislado.
Por otro lado, la solidaridad es un valor que implica brindar apoyo y
servicio a los demás en todo tipo de necesidades. Además, a través de ella

52
se logra la convivencia sana en cualquier grupo, porque exige conocer y
respetar las diferencias. Por eso, cuando la solidaridad está presente en la
familia, se comprende el valor de un grupo unido y por ello se cuidan los
intereses comunes.
En referencia a lo planteado, refiere LLorence Carrera y otros (2000) que
en una familia la solidaridad es muy importante para la convivencia escolar y
madurez y desarrollo de los hijos, todos los miembros de una familia deben
ser solidarios y aplicar este derecho a la perfección aunque deben ser
solidarios con todas las personas, la familia es el núcleo más importante de
todos y la convivencia mas difícil en algunos casos, para poder sobrevivir sin
ningún esfuerzo hay que saber llevar el valor de la solidaridad una vez más.

Disciplina y Convivencia Escolar

De acuerdo con Pérez (2012) existe la tendencia a mirar la convivencia y


la disciplina como procesos relativamente ajenos al quehacer propiamente
educativo. Cuando se piensa en convivencia, la imagen que surge es de algo
recreativo, extra-académico. Por otro lado, la disciplina es representada
como conjuntos de conductas que los estudiantes hacen o dejan de hacer,
poniéndose fuera o dentro del marco establecido. No se la concibe como un
proceso formativo en el que los educadores pueden realizar acciones para
que la disciplina y la convivencia se construyan paulatinamente. La disciplina
y convivencia son procesos de naturaleza diferente.
Actualmente se ha tendido a reemplazar disciplina por convivencia, (más
que nada en los manuales de convivencia, ex manuales de disciplina o
reglamentos disciplinarios), sin profundizar respecto a las diferencias entre
los dos conceptos. La meta de una comunidad es la construcción de un
modo de operar que permita cumplir con los objetivos que ésta posee. Esto
implica la construcción de reglas básicas de funcionamiento y la asignación
de roles complementarios para que la comunidad alcance sus metas.

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Cuando se habla de disciplina, en opinión de Torres (2015) se está
refiriendo al cumplimiento del rol que cada uno de los actores tienen en el
contexto de una comunidad organizada. Cada actor, en el marco de su
adhesión a los objetivos de la comunidad, tiene responsabilidades que
cumplir y dar cuenta frente a los demás. Así, en una comunidad educativa, el
incumplimiento de las responsabilidades particulares que contribuyen al
objetivo de la escuela es “indisciplina”.
La indisciplina no estará constituida entonces sólo por las faltas de los
estudiantes, sino de todos los miembros de la comunidad educativa: un
profesor puede incumplir sus responsabilidades al faltar el respeto a un
estudiante o no preparar una clase. Un estudiante puede incumplir con sus
responsabilidades al burlarse, agrediendo a compañeros o también al
incumplir con sus deberes escolares.
La formación en disciplina en opinión de Romero (2013), es un proceso en
el que lleva a los estudiantes progresivamente a compartir objetivos, a
mirarse como parte de una comunidad, reconocer su rol, sus
responsabilidades y el significado de éstas. La formación en disciplina no
puede ser concebida como un conjunto de sanciones que castigan la salida
del marco, sino un proceso progresivo en el que los estudiantes van
compartiendo objetivos e internalizando, apropiándose y ensayando los roles
que desempeñarán en marcos comunitarios más amplios y de los que parten
responsabilizándose en la escuela.
Uno de los principales aprendizajes que la escuela debe lograr de sus
estudiantes es la concepción que la participación en una sociedad
democrática consulta derechos y deberes para todos aquellos que participan
en ella.
En un marco como ese, la disciplina es una consecuencia de la
participación democrática: implica la comprensión de la interrelación que
implica la convivencia, en el que todos tienen derecho a participar y del rol
que cada uno de los actores tiene en la construcción de dicha comunidad.

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A continuación, se destacan algunas de las conductas de indisciplina más
significativas y/o representativas, las cuales guardan estrecha relación con la
investigación porque afectan la convivencia promoviendo indisciplina Cela y
Dala (2011):
Las salidas de aula según Simone (2015) refiere que cuando un
estudiante se sale del aula constantemente, se interrumpe la dinámica
escolar, por cuanto el docente muchas veces debe dejar de dar la clase o de
realizar alguna actividad en el aula para buscar y volver a incorporar al
estudiante. Las salidas antes de tiempo tienen el mismo efecto. Los casos de
emergencias producto de peleas y circunstancias especiales a raíz de esto,
por lo general traen consecuencias que afectan a la clase y la sana
convivencia en su conjunto.
Desobediencia. Para Porcel (2010) sostiene lo siguiente: Se puede decir
que una conducta de desobediencia se produce cuando: una persona adulta
pide u ordena al niño y/o adolescente que realice una acción o conducta y
éste no hace caso; un superior pide al niño que deje de hacer algo o que no
comience a hacer algo que está a punto de hacer y el niño no lo hace; el niño
no realiza una conducta o acción que se considera una norma y que tiene
que realizar; por último el niño realiza conductas que se le han prohibido. (p.
4). En los recintos escolares desobedecer las normas y acuerdo de
convivencia constituye una falta a la disciplina.
Desorden: Ramírez (2013) indica que los ruidos excesivos son una
distracción para otros estudiantes y profesores. Lanzar objetos, subirse a los
pupitres, al escritorio, mientras que el grupo está en clase crea ruidos
innecesarios. El sonido de celulares, jugar con videojuegos, incluso cuando
el teléfono u otros dispositivos electrónicos están configurados con juegos
inadecuados para uso en el aula. En tal sentido es importante que el docente
se asegure de que todos los dispositivos electrónicos estén apagados
mientras se está en clase, por cuanto se interrumpe la atención de los
estudiantes sobre las actividades escolares, la disciplina y la convivencia.

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Juegos Violentos: La violencia podría definirse como la forma inadecuada
de enfrentarse a los conflictos, recurriendo al poder, la imposición y la
anulación de los derechos del otro para conseguir salir proclamado vencedor
en el enfrentamiento. Para Dilan (2014) La violencia no puede ser negociada,
no puede establecerse acuerdos sobre el tipo de violencia que está permitida
y el tipo de violencia que repercutirá en los centro escolares, no puede
justificarse cuando está bien o mal empleada la violencia. Esto es algo en
donde los profesores no pueden mostrarse flexibles, pues la violencia es un
fenómeno que debe ser eliminado y denunciado de inmediato.
Las conductas violentas no deben tener cabida en los centros escolares,
por eso requieren de una lucha conjunta de todos los miembros que forman
la comunidad escolar, empezando por los padres y profesores y terminando
por los propios estudiantes. Por el contrario, los métodos que permiten
gestionar el conflicto de forma positiva contemplan la posibilidad de negociar,
establecer acuerdo y compromisos, empatizar con el otro, comprender su
postura.
Incumplimiento de Normas, para Dilan (2014) las normas dada su
importancia y necesidad para el armonioso desarrollo del adolescente,
cuando los padres y maestros las han establecido de manera adecuada, y el
joven no las cumple, se crea un clima de preocupación familiar y /o escolar.
Partiendo siempre de que el estudiante lo ha entendido, el siguiente paso
sería conseguir que el adolescente modifique su conducta, no antes sin
estudiar las causas que generan tal comportamiento.
Desafío a la autoridad: Los adolescente demuestran una conducta
desafiante de vez en cuando, particularmente cuando están en grupos,
agresivos o alterados. Ellos pueden argumentar, contestar, desobedecer y
desafiar a los padres, maestros y otros adultos. El comportamiento de
oposición es a menudo una parte normal del desarrollo de los niños de los
primeros años y cuando llegan a la adolescencia. Sin embargo, el
comportamiento de falta de cooperación y hostilidad se convierte en un

56
asunto serio cuando es tan frecuente y consistente que sobresale al ser
comparado con el de otros adolescentes de la misma edad y nivel de
desarrollo; de igual manera cuando afecta la vida social, familiar y académica
del adolescente.

Relaciones Interpersonales y Convivencia Escolar

Las relaciones interpersonales están estrechamente relacionadas al


mejoramiento de la comunicación, por cuanto el individuo es un ser social y
gran parte de su vida transcurre en constante interacción con otros
individuos, lo contrario sería una limitación en las habilidades para la
interacción social; por supuesto que, esta limitante afectaría el sano
desenvolvimiento de la persona en el ambiente social donde le corresponda
desenvolverse.
De aquí que, para la parte investigadora, si las relaciones interpersonales
de los estudiantes del tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de
Maturín, Estado Monagas, se establecen sobre la base de actitudes
positivas, como la cooperación, la acogida, la participación y la autonomía
entre otras y sobre la base del diálogo, de la valoración positiva de los demás
y de sí mismo, así como de la confianza, el clima del aula será positivo y
gratificante.
Si ocurre lo contrario, las relaciones en el aula estarán sentadas sobre la
base de actitudes negativas, como la competitividad, la intolerancia y la
frustración, el individualismo, la falta de tacto, las reacciones airadas y sin
control, el aplazamiento de decisiones y la dificultad para asumir los propios
errores, el bullying, la agresión entonces el clima escolar será negativo.
Meléndez (2015), señala que las relaciones interpersonales tienen lugar en
una gran variedad de contextos, como la familia, los grupos de amigos, el
matrimonio, las amistades, los entornos laborales, los clubes sociales y
deportivos, los entornos barriales, las comunidades religiosas. En otras

57
palabras y según el criterio de la parte investigadora, las relaciones
interpersonales juegan un papel fundamental en el desarrollo integral de las
personas, porque, a través de ellas, el individuo obtiene importantes
refuerzos sociales del entorno más inmediato.
Por tanto, la gran tarea de los docentes de la U.E. Marco Antonio Saluzzo
de Maturín Estado Monagas, será educar a sus estudiantes para la sana
convivencia utilizando para ello, las relaciones interpersonales operativas.
Esto porque, una educación centrada en este tipo de interrelaciones
promoverá la convivencia serena, pacífica y agradable con todos y, en
especial, con otros estudiantes y docentes.
Buduel (2014) puntualiza que, las relaciones interpersonales son
asociaciones de largo plazo entre dos o más personas. Por ende, e
interpretando las palabras del autor, estas se basarán en emociones y
sentimientos, como el amor, la amistad, el cariño y cualquier otro vinculo
propio de las relaciones entre estudiantes. En este sentido Bianco (1998)
relaciona las relaciones interpersonales como:
El proceso de desarrollo del ser humano donde se incluye una
compleja serie de condiciones o componentes, tales como el
cognitivo, el conductual y el afectivo, que suponen una toma de
decisiones asertivas. Además, los individuos deben valorar su
personalidad al asumir posiciones que de alguna manera, no
afecten su comportamiento ante la sociedad. Debe aceptarse
como es. Formularse metas y propósitos personales. Las
valoraciones se expresan mediante creencias, intereses,
sentimientos, convicciones, actitudes, juicios de valor y acciones.
Desde este punto de vista, la importancia las relaciones
interpersonales. (pág. 97).

Infiriendo, para la parte investigadora, el autor supone que en toda


relación interpersonal existe una serie de condiciones individuales donde se
debe valorar la personalidad para asumir posiciones mediante creencias,
intereses, sentimientos, convicciones y actitudes. Por supuesto que, si está
condición esta reforzada por comportamientos adecuados, será más fácil que
sean óptimas y operativas.

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Para Salas (2012), la empatía es la habilidad del ser humano para
posicionarse en el lugar de la otra persona; poder compartir, pensar y sentir
como el otro de tal forma que llegan a tener entre sí, sintonía de una forma
agradable. En otras palabras se puede decir que, es el poder del ser humano
de ver por un instante a través de los ojos de la otra persona. En tal sentido,
para la autora del estudio, la empatía es una destreza básica de la
comunicación interpersonal, por cuanto ella permite un entendimiento sólido
entre dos personas, en consecuencia, la empatía es fundamental para
comprender en profundidad el mensaje del otro y así establecer un dialogo
que permita una convivencia armónica.
Es conveniente destacar que, la escucha activa favorece las relaciones
interpersonales, y esto significa escuchar y entender la comunicación desde
el punto de vista del que habla; de aquí que tengan grandes diferencias,
porque mientras oír es simplemente percibir vibraciones de sonido; escuchar
es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye. La escucha efectiva
tiene que ser necesariamente activa por encima de lo pasivo.
Estas habilidades también reciben el nombre de destrezas o capacidades
comunicativas las cuales son de gran importancia y deben ser puestas en
práctica por los estudiantes de tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo
de Maturín, Estado Monagas porque favorecen las relaciones interpersonales
a la vez que nutre la comunicación y por ende la sana convivencia evitando
así el acoso escolar.

Teorías y Enfoques que Sustentan la Investigación

El conocimiento de las teorías de aprendizaje representa una herramienta


muy importante para el complemento y posterior análisis de la conducta
humana, ya que las mismas pueden modelarse, las conductas operativas
pueden mantenerse y las nuevas conductas pueden aprenderse.

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Teoría del Aprendizaje Social de Bandura (1986)

Albert Bandura citado por Moles (2007), plantea que la adquisición de


respuestas modeladas resultan primordialmente de la continuidad de
fenómenos sensoriales, mientras que las consecuencias de las respuestas
para el modelo o el observador solo adquieren una importancia fundamental
cuando se ejecutan respuestas aprendidas por imitación. (p. 70).
Bandura (1987), estudia el aprendizaje a través de la observación y del
autocontrol y da una importancia relevante al papel que juega los medios y
observa ejemplos, como aquellos que tienen un carácter agresivo aumentan
la propensión a la agresividad e incluso conducen a que las personalidades
violentas de ficción audiovisual puedan aparecer como modelos de
referencia, afectos que se acentúen en etapas de observación cognitiva
social.
Este autor acepta que los humanos adquieran destrezas y conductas de
modo operante e instrumental rechazando así que el aprendizaje se realice
según el modelo conductista. Este modelo es uno de los principales marcos
teóricos dentro de la psicología social, su objetivo principal es la predicción y
control de la conducta humana. Se basa en el estudio de la conducta
observable, dejando a un lado todo relacionado con la formación de la
conciencia.
Bandura citado por Moles (2004) señala que la teoría del aprendizaje
social considera que, a través del procesamiento cognitivo de las
experiencias directas y vicarias, los individuos llegan a manifestar agresión y
a extraer las normas para determinar los tipos de conducta que se considera
apropiada o no en el contexto social. La relación de la teoría de Bandura le
da soporte a este trabajo de investigación, es que esta teoría explica desde
el contexto de la investigación que los individuos son producto y productores
de sus propios ambientes como por ejemplo una familia donde impera la
discordia y la comunicación agresiva, puede obtener conductas violentas y

60
aumentar el nivel de agresividad en los hijos que a su vez estos reflejaran en
su ambiente escolar o social siendo por ejemplo acosadores.
Todo esto conlleva a una teoría de la personalidad que dice que el entorno
de cada individuo puede generar un comportamiento particular en cada
persona. De allí que la conducta de acoso, en los escolares es una conducta
modelada, adquirida y reforzada en el ambiente. Finalmente, se puede
agregar que la teoría del aprendizaje social sirve de puente entre el
conductismo y la perspectiva del acoso escolar (bullying) como conducta
agresiva que tiene efectos negativos en las diferentes esferas de la vida de
las victimas así como en la convivencia escolar , pues, de las diferentes
conductas que manifiesten los padres y representantes y otros adultos
significativos, los estudiantes la modelan en su ambiente escolar de la U.E.
Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, siendo ello un foco
mas de aprendizaje social para otros estudiantes espectadores de dichas
conductas.

Teoría del Condicionamiento Operante de Skinner (1985)

La teoría de Skinner del refuerzo, consiste en describir el proceso por el


que se incrementa la asociación continuada de una cierta respuesta ante un
cierto estímulo, al obtener el sujeto un premio o recompensa (refuerzo
positivo). El condicionamiento operante desarrollado a partir de los aportes
de Skinner, es la aplicación de la teoría del refuerzo.
Según Skinner (1985) la conducta humana en general incluyendo la
violenta, el acoso, está condicionada a otros reforzadores que denomina
reforzadores secundarios y generalizados. Estos reforzadores desarrollan su
poder reforzante, cuando se presentan o se aplican junto al reforzador
original; sin embargo, para que esto suceda, el estímulo discriminativo es
para algunas respuestas. De allí que, para comprender mejor la relación
entre el aprendizaje previo y la conducta violenta y de bullying valdría la pena

61
que preguntar: ¿porqué los adolescentes acosan a otros? según el
condicionamiento operante, un individuo es violento y acosa a otros, porque
ha tenido un aprendizaje previo en algún momento de su vida cuando se
empieza a moldear la personalidad del adolescente.
Esta teoría está asociada al número de autorreforzadores que el
adolescente dispone, estando estos estrechamente relacionados con los
reforzadores sociales que ha recibido previamente. Así, en la medida que la
persona, y en este estudio estudiantes de tercer año de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas obtienen más aprobación y
refuerzo ante sus conductas de bullying, se incrementa su ejecución. De ahí
que toda conducta de acoso debe ser castigada al momento de su
reproducción y se debe ser consecuente cada vez que se repita.
Por otro lado, esta teoría explica también el proceso de adquisición de una
autoestima adecuada en los hijos que le permitan defender sus derechos,
mantener relaciones interpersonales positivas y una adecuada comunicación,
ya que se puede evidenciar como las actitudes de los padres y
representantes puede estar presentándose por la poca preocupación que
estos tienen para ello, lo cual se traduce como un estímulo por olvido o por
evitación, mientras que pueden haber padres que cumplen con su función
socializadora el cual permite que los hijos desarrollen una adecuada
convivencia escolar.
De este modo, se demuestra cómo el reforzamiento positivo, en forma
tanto de aprobación verbal como de recompensa tangible, aumenta
significativamente la emisión de respuestas de tipo agresivo entre un grupo
de adolescentes. El subsiguiente reforzamiento de determinadas y concretas
conductas agresivas se transfiere a todo tipo de situaciones sociales en las
cuales se produjera agresión interpersonal. El hecho de reforzar
positivamente un tipo concreto de conducta agresiva tiene como
consecuencia el aumento de emisión de otras conductas agresivas diferentes
a la originalmente aprendida.

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Enfoques de la Escuela Bianco (1991)

Enfoque A: Modelo Fisiológico Vs. Modelo Sociocultural de Bianco


(1992), tiene como fin analizar y diagnosticar una conducta dentro del marco
fisiológico (funcionamiento del organismo) y lo sociocultural (“deber ser”). En
cuanto al: modelo fisiológico, la presente investigación se basa en el bullying
y convivencia escolar. Con respecto al modelo sociocultural se señala que
las conductas de bullying que se manifiestan como consecuencia del
inadecuado vinculo social y producto además de un aprendizaje social
proveniente de modelos negativos que poner de manifiesto conductas como
golpear, perseguir, intimidar, gritar, burlarse, poner apodos, las cuales son
rechazadas por su entorno, debido a que sus comportamientos no caben
dentro de lo que es socialmente aceptado. Por este motivo, la mayoría de las
veces los estudiantes tienden a ser rechazados cuando se comportan de
esta manera.
Bajo este enfoque, se puede considerar entonces que las conductas de
bullying en todas sus formas presentes en estudiantes del tercer año de la
U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas se encuentran
fuera de las normas socioculturales vigentes en el contexto estudiado,
elementos que permiten la reflexión a orientadores, docentes, y padres de
familia para emitir diferentes estrategias cognitivo conductuales destinadas al
desarrollo integral y sobre todo una sana convivencia escolar que no permita
o de pie a situaciones de acoso.
Enfoque B: Criterio de Normalidad, el cual permite al individuo conocer
las normas con las cuales se rige su entorno social tomando en cuenta
determinadas variables tales como: 1) Variable estadística: lo normal
caracteriza la conducta de la mayoría, se puede decir, que las conductas de
de bullying en los escolares que lo practican se consideran “anormales”,
pues no es común que un adolescente se comporte de esa manera en su
ambiente escolar, solo son pequeños grupos. 2) Variable Tradicional:

63
establece que lo normal es lo que va de acuerdo a las tradiciones, por tanto,
el bullying se considera anormal pues no se permite y se considera no
operativo, desde la cultura y tradición venezolana.
Variable Filosófica: Esto establece que las ideas y los principios conducen
a la elaboración de ideologías, doctrinas y fundamentos. En tal sentido, la
escuela y la familia están idealizadas como las únicas instituciones sociales
encargadas de convertir un organismo biológico en un ser humano, mediante
transmisión de pautas, fines, valores y modelos de comportamientos. Por
ende es anormal, la idea de una institución educativa y una familia violenta y
sin comunicación donde los adolescentes se desarrollen con conductas y
comportamientos iracundos cargados de violencia, acoso.
Variable Legal: la Constitución, tratados, convenciones y leyes que
establecen los derechos y deberes de la niñez y adolescentes y de la
educación establecen que estos deben dar amor, respeto, afecto,
comprensión, tolerancia, compromiso, responsabilidad, comunicación,
educación entre otros. Según lo propuesto el bullying y la convivencia escolar
inadecuada entra en la categoría de anormalidad en la variable ética, pues
los estudiantes que practican el bullying poseen un grupo de conductas
impulsadas por la violencia que para nada encuadran en lo éticamente
establecido.
Variable Moral: Tomando en cuenta la moralidad como significado de
equilibrio interior, sublimación espiritual; se puede cuestionar cuan
equilibrado puede estar una persona que es capaz de generar bullying, qué
paz o sublimación espiritual puede existir en ella. Si se establecen conductas
pacificas con tranquilidad, dialogo, respeto y escucha, ciertamente este
estudio entraría en el criterio de anormalidad. Es prohibido agredir a otro ser
humano, ya sea verbalmente, físicamente o psicológicamente, continua
siendo anormal.
Enfoque F: Objetivos y Metas: Ayuda a definir el ¿para qué?, precisa la
responsabilidad que el individuo asume ante una acto de manera clara. Por

64
consiguiente, se considera que los estudiantes, tanto los que son víctimas,
como los acosadores y observadores no tienen un ¿para qué? ni un ¿por
qué? claro ante la vida que manifiestan y sus correspondientes
consecuencias, por ende no asumen conciencia del inadecuado
comportamiento, unos por hacer bullying y otros por no denunciarlo y
sentirse desvalorizado por opiniones de los demás. Es por ello, que debe
existir una motivación, autoestima adecuada y orientación continúa a los
adolescentes que practican bullying y que son víctimas del mismo.
Enfoque G: Toma de Decisiones de Bianco (1992), citado por Peña
(2012), es iniciada por un estímulo ambiental que puede llegar a perturbar los
procesos cognitivo del individuo, llevándolo a la resolución de esta
disonancia o conflicto. Elegir la opción que el individuo considera más
adecuada. Conceptos claves: premio, precio, riesgo, exploración,
cristalización e inducción.
De allí pues, que los estudiantes del tercer año de la U.E. Marco Antonio
Saluzzo de Maturín, Estado Monagas no han tomado la decisión de evaluar
las diferentes situaciones y sus consecuencias para asumir su
responsabilidad sobre las acciones que toman cada uno desde su propio
espacio de interacción, es muy probable que esto suceda por no poseer
alternativas que favorezcan la planeación, por ende no existe la posibilidad
de elección de opciones.
En tal sentido al momento de la Toma de Decisiones es válido el
plantearse lo siguiente: ¿Cuáles son las acciones?, ¿Qué es lo más
conveniente?, ¿Cuándo se debe realizar? ¿Cuál es la alternativa a
seleccionar?, es por ello que la realización de planes de acción, la
concreción de objetivos y metas, necesita de la toma de decisiones como
metodología de trabajo.
Por lo tanto, existen aplicaciones educativas que bien vale la pena
plantearse, como: Lo importante es tomar decisiones, conocer que la
decisión tomada no es la definitiva, el derecho de responsabilizarse por la

65
decisión tomada, la toma de decisiones no debe alterar la fisiología y debe
ser una conducta habitual. Por otro lado, es importante resaltar, que estos
enfoques aplicados a la investigación proporcionan herramientas como base
para el análisis, evaluación y diagnóstico de la misma, con el fin de ofrecer
recomendaciones orientadas a resolver las debilidades encontradas.

Bases Legales

Palella (2004) indica que las bases legales "son como a las normativas
jurídicas que sustenta el estudio desde la carta magna, las leyes orgánicas,
las resoluciones decretos entre otros" (P. 55). Es importante que se
especifique el número de articulado correspondiente así como una breve
paráfrasis de su contenido a fin de relacionarlo con la investigación a
desarrollar.
La educación en Venezuela se encuentra apoyada por un conjunto de
leyes para la presente investigación tiene como fundamentación legal la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), la Ley
Orgánica de educación, (2009) la Ley Orgánica para la Protección del
Niño(a) y Adolescente (2005). A continuación, se especifican los artículos:
En primer lugar, es pertinente considerar lo que señala la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela (1999), concretamente en el artículo
46, donde se enfatiza el derecho que tiene toda persona “a que se respete su
integridad física, psíquica y moral” (p. 21). En ese sentido, se constituye el
derecho al respeto a la integridad física, psíquica y moral como un derecho
civil que debe ser respetado por particulares y por el Estado.
Este derecho debe tener una presencia importante y determinante en
todos los espacios de la sociedad, entre ellos la escuela, como ámbito de
formación en valores de respeto, tolerancia y convivencia pacífica. La
presencia de este derecho tiene pertinencia en cuanto a que prescribe como
violatorio no solo de los derechos humanos de la persona, sino también de la

66
ley, todo acto de violencia verbal, psicológica y física de parte de cualquier
miembro de la comunidad educativa (directivos, docentes, alumnos, personal
administrativo y obrero, entre otros) contra otro de sus integrantes. Los
aspectos señalados, se encuentran precisados en el artículo 102 donde se
establece que:
La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es
democrática, gratuita y obligatoria. Es un servicio público y está
fundamentada en el respeto a todas las corrientes del pensamiento, con la
finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el pleno
ejercicio de su personalidad en una sociedad democrática basada en la
valoración ética del trabajo y en la participación activa, consciente y solidaria
en los procesos de transformación social consustanciados con los valores de
la identidad nacional y con una visión latinoamericana y universal (p. 37).
Y en el artículo 103 establece ·Toda persona tiene derecho a una
educación integral de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y
oportunidades, sin más limitaciones que las derivadas de sus aptitudes,
vocación y aspiraciones…” (p. 37).
En el marco de los procesos a llevar a cabo en la educación venezolana
deben prevalecer los principios señalados, los cuales se encuentran dirigidos
a enaltecer la condición humana, sin discriminación de ningún tipo. Entre
esos principios se destaca el de formación de una cultura de paz, el cual se
encuentra vinculado con la orientación y desarrollo de esta investigación y
como respuesta de fondo a la tendencia de una cultura del acoso que trata
de implantarse en los diferentes espacios escolares. Este planteamiento que
destaca la orientación hacia una educación en valores, se confirma en el
Artículo 3º de la Ley Orgánica de Educación (2009), donde se señala en
primer lugar lo relativo a los principios que deben estar presentes en la
educación:
La presente Ley establece como principios de la educación, la
democracia participativa y protagónica, la responsabilidad social,
la igualdad entre todos los ciudadanos y ciudadanas sin

67
discriminaciones de ninguna índole, la formación para la
independencia, la libertad y la emancipación, la valoración y
defensa de la soberanía, la formación en una cultura para la paz,
la justicia social, el respeto a los derechos humanos, la práctica de
la equidad y la inclusión; la sustentabilidad del desarrollo, el
derecho a la igualdad de género, el fortalecimiento de la identidad
nacional, la lealtad a la patria e integración latinoamericana y
caribeña (p. 2).

Es indudable la importancia del papel que le corresponde desempeñar a la


escuela y dentro de ella al docente como mediador de los procesos que
conduzcan a la construcción de los valores que coadyuvan al desarrollo
integral del ser humano. Dichos valores se encuentran expresados en el
mismo artículo 3 de la Ley Orgánica de Educación y están dirigidos a
favorecer la formación de un ciudadano que conviva de manera armónica
con las personas de su entorno:
Se consideran como valores fundamentales: el respeto a la vida,
el amor y la fraternidad, la convivencia armónica en el marco de la
solidaridad, la corresponsabilidad, la cooperación, la tolerancia y la
valoración del bien común, la valoración social y ética del trabajo,
el respeto a la diversidad propia de los diferentes grupos humanos
(Ibídem).

Estos valores deben constituirse en ejes transversales de todo el proceso


pedagógico a desarrollar en la escuela, desde una perspectiva donde se
enfaticen, el diálogo y las vivencias relacionadas con el compartir, la
cooperación, la solidaridad, el respeto y la solución pacífica de los conflictos,
entre otras. Una perspectiva donde el discurso y las declaraciones sobre
valores se vean reflejados en la práctica y en las acciones del día a día.
Partiendo de lo señalado, es pertinente considerar otro de los artículos de
la ley analizada que constituye también un elemento de importancia para la
fundamentación legal de esta investigación. Este es el artículo 15 donde se
encuentran establecidos los fines de la educación. En dicho artículo se
destacan los numerales 2 y 4.

68
En el numeral 2 se señala el fin de la educación en cuanto a: “la
promoción de la escuela como espacio de formación de ciudadanía y de
participación comunitaria, para la reconstrucción del espíritu público en los
nuevos republicanos y en las nuevas republicanas con profunda conciencia
del deber social” (p. 11).
La propuesta de este fin se vincula con el propósito de esta investigación,
ya que enfatiza la importancia de la escuela como espacio primigenio para la
formación de los ciudadanos y para la construcción de la participación
comunitaria. Todo ello dirigido a formar nuevos republicanos que estén
claramente concientizados acerca de sus deberes como sujetos sociales,
como personas que forman parte de un conglomerado diverso y complejo,
donde las diferencias y conflictos llegan a darse de manera permanente,
pero pueden abordarse con una visión orientada hacia su atención en forma
no discriminatoria y pacífica.
El numeral 4 del artículo 15 de la Ley Orgánica de Educación señala como
otro fin de la educación vinculado con el propósito de esta investigación, el
de: “Fomentar el respeto a la dignidad de las personas y la formación
transversalidad por valores éticos de tolerancia, justicia, solidaridad, paz,
respeto a los derechos humanos y la no discriminación” (p. 12).
Lo expuesto en este fin constituye un elemento de corte institucional y
legal que le da más solidez al basamento de esta investigación, ya que
establece la presencia de los valores de la tolerancia, justicia, solidaridad
respeto a los derechos humanos y la no discriminación como elementos
éticos transversales a todo proceso educativo que se geste en la escuela.
Desde la perspectiva de lo señalado, la responsabilidad de la escuela y
del docente es la de promover y fomentar un proceso educativo donde
prevalezcan los valores señalados y para ello debe favorecer la convergencia
de la familia, la comunidad, medios de comunicación y los diferentes entes y
organizaciones que directa o indirectamente participan en la formación y

69
educación de los alumnos. De igual modo en su artículo 17 esta Ley refiere
lo siguiente:
Las familias tienen el deber, el derecho y la responsabilidad en la
orientación y formación en principios, valores, creencias, actitudes
y hábitos en los niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y
adultas, para cultivar respeto, amor, honestidad, tolerancia,
reflexión, participación, independencia y aceptación. Las familias,
la escuela, la sociedad y el Estado son corresponsables en el
proceso de educación ciudadana y desarrollo integral de sus
integrantes. (p. 17).

Desde la perspectiva de lo señalado, la responsabilidad de la familia es la


de promover y fomentar un proceso formativo donde prevalezcan los valores
señalados y para ello debe favorecer la convergencia de una relación familiar
operativa basada en normal clara y el desempeño operativo del binomio
autoridad-afecto para desarrollar en los hijos una autoestima fortalecida que
le permita hacer frente a conductas acosadoras en su ambiente escolar.
En cuanto a la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y
Adolescente (2011). Título I: De las disposiciones directivas, señala lo
siguiente en su artículo 32 y 32-A:
Artículo 32. Derecho a la integridad personal. Todos los niños y
adolescentes tienen derecho a la integridad personal. Este derecho
comprende la integridad física, psíquica y moral.
Parágrafo Primero: Los niños y adolescentes no pueden ser sometidos a
torturas, ni otras penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Para
proteger a los niños y adolescentes cualquier forma de explotación, maltrato,
torturas, abusos o negligencias que afecten su integridad personal. El Estado
debe garantizar programas gratuitos de asistencia y atención integral a los
niños y adolescentes que hayan sufrido lesiones a su integridad personal.
Este artículo describe todos los niños y adolescentes tienen derecho a la
integridad física, síquica y moral, es decir, ninguna de ellas (niños y
adolescentes) pueden ser sometidos a tortura o tratos crueles, inhumanos o
degradantes, además el Estado, la familia y la sociedad deben proteger

70
todos los niños y adolescentes contra cualquier forma de explotación,
maltrato, torturas, abusos o negligencias que afecten la integridad de los
mismos.
Derecho al buen trato. Todos los niños, niñas y adolescentes
tienen derecho al buen trato. Este derecho comprende una crianza
y educación no violenta, basada en el amor, el afecto, la
comprensión mutua, el respeto recíproco y la solidaridad... (pág.
9).
Se desprende de este artículo, que el buen trato debe reinar en las
instituciones escolares y familias, lo cual deja claro que las relaciones en el
ámbito escolar deben estar fundamentadas en muestras de respeto por otro,
compañerismo, la disciplina y demás valores de convivencia que permitirán a
los miembros tanto de una familia como de una institución educativa
desarrollarse y crecer en un ambiente operativo.

71
CAPITULO III

MARCO METODOLÓGICO

En el marco metodológico se propone una serie de operaciones técnicas


que se requieren en el proceso de recolección de datos para la investigación
planteada. Asimismo, se da a conocer a profundidad los aspectos
relacionados con el Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del
tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas,
durante el año escolar 2016-2017. Cuyo fin primordial fue el de obtener
resultados confiables y valederos que posean el mayor nivel de objetividad
posible. En este mismo orden de ideas, Ballestrini (2006), resalta que:
El marco metodológico es un conjunto de procedimientos lógicos
tecno – operacionales implícitos en todo proceso de investigación,
con objeto de ponerlo de manifiesto y sistematizarlo; a propósito
de permitir describir y analizar los supuestos del estudio y de
reconstruir los datos, a partir de los conceptos teóricos
convencionalmente operacionalizados (p.125).
En ese sentido, el Marco Metodológico señala los aspectos de orden
metodológico que orientan la investigación de los cuales se tienen: tipos de
investigación, diseño de investigación, población, muestra, técnicas e
instrumentos utilizados, validez y confiabilidad y por último las técnicas de
análisis de los datos.
Por lo tanto, va a ser una guía en la selección de las técnicas e
instrumentos más apropiados para la concreción del trabajo en estudio, con
el fin de obtener una información sistematizada y de objetivos, basada en
hechos y experiencias reales aportadas por los estudiantes del tercer año de
la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, durante el año
escolar 2016-2017.

72
Tipo de Investigación

De acuerdo con Palella y Martins (2006), el tipo de investigación “se


refiere a la clase de estudio que se va a realizar. Orienta sobre la finalidad
general del estudio y sobre la manera de recoger las informaciones o datos
necesarios”. (p 21). En otras palabras, comprende el nivel de conocimiento
científico que aspira obtener la persona que investiga. En tal sentido,
tomando en cuenta lo anterior, la presente investigación es de tipo
correlacional, ya que persigue conocer la relación entre dos variables.
En otras palabras, este tipo de estudio aspira indagar el comportamiento
de una variable (el Bullying) ante el comportamiento de otra variable
(convivencia escolar en los estudiantes del tercer año) con la que se le
relaciona. Dicho de otra manera, la investigación persiguió conocer o
determinar qué relación puede existir o bien cómo se relaciona el Bullying y
convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, durante el año escolar 2016-
2017.
Por lo tanto, para correlacionar estas dos variables, se estudió primero
por separado el comportamiento de cada uno de ellas para luego ser
contrastados los resultados, a fin de determinar hasta qué punto son
interdependientes entre si y establecer las similitudes o relaciones entre
ambas, es decir, se estudiaron a profundidad las variables para obtener de
ellas el máximo posible de información que dio respuesta a los objetivos
planteados por el investigador.

Diseño de la Investigación

El diseño de una investigación, de acuerdo con Arias (2006), se refiere a


“la estrategia que adopta el investigador para responder al problema
planteado”. (p. 26). De acuerdo con lo anterior, el diseño de investigación no

73
es más que el plan general a seguir y que dará respuesta a las interrogantes
del estudio, valiéndose de un conjunto de técnicas y estrategias para
recolectar y analizar la información. Para efectos del presente estudio, la
estrategia adoptada por la investigadora obedece a un diseño de campo, no
experimental.
En este sentido, Hernández Fernández y Baptista (2000), manifiestan que
un diseño no experimental “es aquella investigación que se realiza sin
manipular deliberadamente las variables independientes. Es conocida como
también como ex post-facto, es decir, los hechos y las variables ya
ocurrieron” (p. 214). Traspolando lo anterior al presente estudio, se deduce
que no hay manipulación de variables, ya que la problemática sobre el
Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E.
Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, ya ha ocurrido y la
investigadora no intervino en esa realidad.
Del mismo modo, respecto a la investigación es de campo, se asume lo
expuesto por Barrios (2004), al referirse que la investigación de campo “es
aquella a través del cual se estudian los fenómenos sociales en su ambiente
natural” (p. 44). De esto se desprende que esta investigación extrae los datos
de las fuentes vivas o en el mismo sitio donde se presenta el problema. Por
lo tanto, los datos fueron recopilados de las fuentes primarias, es decir, los
estudiantes del tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín,
Estado Monagas.
En este sentido, Ramírez (2000), expresa que este tipo de investigación
se llama también investigaciones sobre terreno y que es importante en las
ciencias sociales realizar este tipo de investigación ya que, siendo su objeto
natural de estudio el hombre y sus acciones, es perfectamente pertinente
acercarse a estudiar estos fenómenos en la realidad misma donde se
producen. Por tanto, la información se extrae directamente de la fuente
sujeta a investigación, sin que sean manipuladas las variables como obedece
a los diseños no experimentales.

74
Línea y Sublínea de Investigación

La investigación se incluye dentro del área general de investigación del


Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de
Venezuela (CIPPSV) formación de actitudes y metodología de la
investigación. Su área específica es conductual y educación, ya que busca
correlacionar las conductas de Bullying y convivencia escolar en los
estudiantes del tercer año.
En cuanto a la línea, la investigación se presenta bajo los modelos de
aprendizaje operante modelamiento vicariante y calidad de la educación
pues se requiere conocer y explicar a través de los modelos teóricos del
aprendizaje social, del aprendizaje por condicionamiento operante y modelos
cognitivos cómo se adquieren y mantienen dichas conductas en estudio,
ubicándose entonces en la sub-línea de adquisición.

Sistema de Variables

Según Arias (2006), la variable es una característica o cualidad, magnitud


o cantidad que puede sufrir, cambio, y que es objeto de análisis, medición,
manipulaciones o control de una investigación, donde se presenta con sus
dimensiones e indicadores. (p. 57). De acuerdo a lo mencionado una variable
permite analizar, medir, manipular y controlar una investigación, a través de
dimensiones que pueden ser descompuestas para luego ser estudiadas y
cuantificadas.
Para ello, se realiza el cuadro de Operacionalización de Variables que
Castro (2001), lo define como “aquel que consiste en la descomposición de
la definición nominal de cada una de las variables de la investigación en sus
componentes”. (p. 68). El autor expresa que, esto va a permitir una
recolección de datos con mayor precisión y exactitud, para lo cual se
recomienda su elaboración.

75
De tal manera, que es importante que la Operacionalización de las
Variables esté ligada a la elección de la técnica de recolección de
información que será utilizada, ya que la definición operacional sólo será
completada, una vez seleccionados o creados los instrumentos de
recolección de información. De modo que tiene como finalidad identificarlas
según los objetivos específicos planteados en la investigación, los
indicadores que permiten su medición u observación en la práctica con el
propósito de selección en las técnicas y elaborar los instrumentos de
recolección de datos.
Cabe destacar que, el cuadro de variable, presenta las variables objeto de
estudio, definida y conceptualizada; además, muestra las dimensiones que la
componen así como cada uno de los indicadores que caracterizan a la
misma. Estos indicadores sirven para medir y elaborar los ítems que
conforman el instrumento de medición y obtención de resultados; por
consiguiente se presenta la operacionalización de variables.

76
Tabla 1: Operacionalización de Variables

Objetivos Sub
Variables Definición Dimensión Indicadores Ít.
específicos dimensión
-Gritos 1
Verbal -Palabras obscenas 2
-Burlas 3
-Apodos 4
Es una forma de -Ridicularizar 5
acoso en Tipo de -Chantaje 6
cualquiera de acoso Psicológico -Amenaza 7
sus formas recibido -Exclusión 8
Indagar la (verbal, -Golpes 9
presencia de psicológica, Físico -Empujones 10
Bullying en los física, -Patadas 11
estudiantes de Presencia cibernético) En -Solo 12
tercer año de la de Bullying donde la víctima Forma en presencia de -Acompañado 13
U.E. Marco Antonio en los es agredida de que ocurre Quién lo -Una persona 14
Saluzzo de Maturín, estudiantes forma repetida administra -Varias 15
Estado Monagas, por una o varias -Salón
durante el año personas Espacio -Patio de recreo
escolar 2016-2017 durante un donde Lugar -Pasillos
16
tiempo estando ocurre la escolar -Cancha deportiva
sola o agresión -Entrada del colegio
acompañada. -Baño
Birrot (2017) -No le dice a nadie
-Le cuenta a un amigo
Posterior a
Acciones -Lo dice al docente 17
la agresión
-Le cuenta a un familiar
-Enfrenta al agresor
Práctica de -Responsabilidad 18
Se refiere al valores -Respeto 19
entramado de -Colaboración 20
relaciones en el
ámbito escolar -Conducta cívica 21
Caracterizar la que se rigen por Disciplina -Acuerdos de 22
convivencia escolar la práctica de Entramado convivencia
en los estudiantes valores, atención de -Defiende sus derechos 23
del tercer año de la al régimen relaciones -Acata reglas del aula 24
Convivencia
U.E. Marco Antonio disciplinario en el
escolar
Saluzzo de Maturín, escolar para una ámbito Relación -Buen trato 25
Estado Monagas, adecuada escolar interpersonal -Trabajo en equipo 26
durante el año interrelación -Solución de conflictos 27
escolar 2016-2017 entre todos los -Comunicación 28
miembros de la
comunidad
escolar.
Birrot (2017)

Fuente: Birrot (2017)

77
Población y Muestra

Para Hurtado (2000) la población es el “conjunto de elementos, seres o


eventos, concordantes entre sí en cuanto a una serie de características, de
los cuales se desea obtener alguna información” (p. 152). Es cualquier ser o
situación susceptible a ser objeto de estudio, se dice que la población es el
poseedor de la variable de estudio, por lo que para efectos de esta
investigación, la población estará representada por los estudiantes de tercer
año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas que han
sido víctimas de Bullying y fueron casos reportados de manera voluntaria o a
través de sus padres, amigos, docentes, lo cual asciende a un total de 40
casos, los cuales reúnen los siguientes criterios de inclusión: 1. Cursantes
del tercer año en cualquier sección; 2. Han reportado o fueron reportados
como víctimas de Bullying; 3. Ambos sexos; 4. Cualquier edad; 5. Desean
participar en la investigación.
De este modo, al establecer dichos criterios la población quedó
conformada por cuarenta (40) estudiantes de tercer año de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas que han sido víctimas de
Bullying. En consecuencia, siendo la población del estudio finita y susceptible
de ser consultada en su totalidad, no se realizó extracción de muestra, por lo
que se consideró un censo poblacional. Al respecto, Vivanco (2012),
considera que el censo “es una de las operaciones estadísticas que no
trabaja sobre una muestra, sino sobre la población total por ser una cantidad
pequeña y no requiere procedimientos de muestreo” (p. 3). Por lo tanto, en la
presente investigación se hizo uso de la población total es decir cuarenta
(40) estudiantes.
En relación a las características de esta población se acota que los
estudiantes: el 12% tienen más de 15 años, el 39% tiene 13 años, el 37%
tiene 14 años, el 12% tiene 15 años. El 58% son de género masculino y el
42% femenino. El 64% viven con ambos padres y hermanos, el 12% viven

78
con papá y hermanos, el 17% viven con mamá y hermanos y el 7% viven con
otros familiares.

Técnicas e Instrumentos de Recolección de Datos

En el trabajo de investigación que se desarrolló, la investigadora empleó


una serie de técnicas para la recolección de información. Según Tamayo
(1998) las técnicas e instrumentos de recolección de datos: “Es la expresión
operativa del diseño de la investigación, la especificación concreta de cómo
se hará la investigación. Se incluye aquí: (a) Si la investigación será con
base en lecturas, encuestas, análisis de documentos u observaciones
directas de los hechos; b) Los pasos que darán y, posiblemente; c) Las
instrucciones para quién habrá de recoger los datos. (p. 182).
En este caso, se trabajó con la técnica encuesta, la cual es definida por
Briones (1998), como: “El conjunto de técnicas destinadas a recoger,
procesar y analizar la información que se da en unidades o en personas de
un colectivo determinado” (p. 49). De este modo, la encuesta fue la técnica
empleada para extraer la información a los estudiantes de tercer año de la
U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas.
En cuanto al instrumento, se utilizó en esta investigación el cuestionario, el
cual es definido por Hernández y Cols (2003), como “un conjunto de
preguntas respecto a una o más variables a medir” (p. 35). De este modo, el
cuestionario es uno de los instrumentos más utilizados y consiste en una
serie de preguntas caracterizadas porque permiten obtener información
escrita de los responsables.
En la presente investigación el instrumento, es un cuestionario que mide la
Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E.
Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, el mismo se encuentra
conformado por dos partes, la primera está referida a los datos de
identificación lo cual comprende el sexo, edad y personas con las que vive el

79
encuestado. La segunda parte está referida a las variables Bullying y
convivencia escolar, consta de 28 ítems con tres (3) alternativas de
respuestas 1. Siempre, 2. A veces y 3. Nunca.
El instrumento fue aplicado a cuarenta (40) estudiantes del tercer año de
la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas que han sido
víctimas de Bullying y fueron casos reportados de manera voluntaria o a
través de sus padres, amigos, docentes. La forma de aplicación fue
autoadministrada es decir, se entregó a cada estudiante un ejemplar del
cuestionario y se le explicó el propósito del estudio y las instrucciones para
su aplicación correcta.
El instrumento fue suministrado de manera personal con el propósito de
recolectar información objetiva y de dar respuesta a los objetivos de
investigación, por lo que permitió conocer la presencia de Bullying y cómo es
la convivencia escolar en los estudiantes del tercer año, lo cual es muy
importante, ya que permitió correlacionar las respuestas y saber cómo una
variable se asocia a la otra.

Validez y Confiabilidad

Respecto a la validez, se tomó como principio para su determinación la


validez de contenido. En opinión de Hernández, Fernández y Baptista (2000),
la validez de contenido “se refiere al grado en que un instrumento refleja el
dominio especifico de contenido de lo que se mide. Indica la capacidad de la
escala para medir las cualidades para las cuales ha sido construida y no para
otros procesos” (p. 257). Este planteamiento quiere decir, que la validez es
un procedimiento destinado a la revisión exhaustiva y cuidadosa de los
instrumentos a fin de determinar si están aptos para aplicarse a la muestra
definitiva.
Cumpliendo con este criterio, una vez diseñado el instrumento, este fue
validado por 3 expertos, dos Orientadores de la Conducta y un metodólogo,

80
los cuales a través de la operacionalización de variables, determinaron si es
válido su contenido verificando que la estructura de los ítems esté
correctamente relacionada con los indicadores, dimensiones y objetivos de
investigación.
Asimismo, los expertos o validadores dieron su opinión, juicios y
consideraciones en cuanto a presentación, relación con variable en estudio,
coherencia con el área de investigación y si esta adecuado al nivel de la
muestra, tomando en cuenta su estructura y alternativas de respuestas. Por
lo tanto, la validación sirvió para determinar hasta donde los ítems que
contiene el instrumento fueron representativos del dominio del contenido en
lo que se desea medir. De tal manera, que una vez presentado el
instrumento a los expertos y habiendo estos dado sus sugerencias se
procedió a realizar las respectivas correcciones, a fin de presentarlo a la
muestra con la mayor claridad y adecuación posible para que logre los fines
para lo cual fue diseñado.
Respecto a la confiabilidad Barrios (2004), la define como “la estabilidad o
consistencia de los resultados por medio de los resultados obtenidos al
aplicar el instrumento” (p. 23). Lo que quiere decir que la confiabilidad es la
consistencia o precisión del instrumento en la población medida, pues
produce los mismos resultados en ensayos repetidos. En lo que respecta a
esta investigación, para determinar la confiabilidad del cuestionario, se
empezó aplicando una prueba piloto, la cual se realizó a una muestra de 5
estudiantes con iguales características a la población objetivo pertenecientes
a otra institución. Una vez hecho esto, se seleccionó como método para la
determinación de la confiabilidad el Alfa de Cronbach a través de la siguiente
fórmula estadística:

   s1 
2

 x1  
  1  st2 

81
Al aplicar el procedimiento requerido, el resultado arrojado por el
cuestionario fue de 0,75, lo cual representa una confiabilidad “alta”. Por lo
tanto, el instrumento puede ser aplicado a la muestra definitiva de
estudiantes porque es confiable, de acuerdo con la tabla de rangos
presentada por Ruiz (2001), en la cual: De 0.81 a 100 Muy Alta; de 0.61 a
0.80 Alta; de 0.41 a 0.60 Moderado; de 0.21 a 0.40 Bajo; de 0.01 a 0.20 Muy
Bajo.

Técnicas de Presentación y Análisis de Datos

Para Hernández, Fernández y Baptista (2000), el registro de los datos


consiste en “...el proceso que se realiza mediante un plan para clasificar
datos disponibles” (p. 243). Para realizar el análisis de los datos obtenidos de
la aplicación del instrumento que permite conocer la situación sobre el
Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E.
Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas; se utilizó la estadística
descriptiva, considerando la frecuencia y el porcentaje de las respuestas
dadas.
Los resultados fueron organizados y tabulados en tablas estadísticas de
acuerdo con la frecuencia y el porcentaje de respuestas, además de gráficos
de barra, para analizarlos cualicuantitativamente en relación a los objetivos
previstos. De este modo, en el estudio se analizaron los resultados, a través
de la estadística descriptiva, con la finalidad de realizar las conclusiones y
recomendaciones además de sugerir las técnicas cognitivas y conductuales
que sean pertinentes.
Finalmente, tratándose de un estudio correlacional, se calculó el chi
cuadrado para conocer la relación entre los indicadores de las variables en
estudio y luego el Coeficiente de Contingencia de Pearson para determinar el
grado de relación existente entre las mismas. Los cálculos fueron realizados

82
a través de las siguientes fórmulas estadísticas y comparadas en la tabla de
interpretación de rangos y magnitud que se presentan a continuación:

Chi cuadrado: Coeficiente de contingencia de Pearson:

2
p 
2  N

Valor Significado
Correlación negativa grande y perfecta -1
Correlación negativa muy alta -0,9 a -0,99
Correlación negativa alta -0,7 a -0,89
Correlación negativa moderada -0,4 a -0,69
Correlación negativa baja -0,2 a -0,39
Correlación negativa muy baja -0,01 a -0,19
Correlación nula 0
Correlación positiva muy baja 0,01 a 0,19
Correlación positiva baja 0,2 a 0,39
Correlación positiva moderada 0,4 a 0,69
Correlación positiva alta 0,7 a 0,89
Correlación positiva muy alta 0,9 a 0,99
Correlación positiva grande y perfecta 1

83
CAPITULO IV

PRESENTACIÓN, ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE DATOS

En este capítulo se expone el análisis e interpretación de la información


recopilada a través del cuestionario aplicado a los estudiantes del tercer año
de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas del año
escolar 2016-2017. Para tal efecto se aplicó a un total de 40 estudiantes que
han sido víctimas de Bullying y fueron casos reportados de manera voluntaria
o a través de sus padres, amigos, docentes:
En cuanto al cuestionario se organizaron los resultados en tablas de doble
entrada lo que permitió realizar un análisis detallado de los datos, para lo
cual se utilizó el método de distribución absoluta y porcentual y se utilizaron
gráficos de barra. Además, tratándose de una investigación correlacional, fue
pertinente realizar el cálculo de las correlaciones entre las variables para lo
cual se calcularon las correlaciones del instrumento entre ambas variables a
través de la prueba Chi cuadrada (X2) y el coeficiente de contingencia de
Pearson (ρ).
Una vez presentados los datos estadísticos, se analizó la información de
acuerdo con los criterios de la investigadora y sustentados por las teorías
que rigen la presente investigación. En este orden de ideas, el estudio de los
datos y su posterior interpretación se aprovecharon para dar respuesta a las
interrogantes planteadas, pudiéndose de esta forma realizar las conclusiones
y prescribir las recomendaciones pertinentes precisando los aportes de la
investigadora desde el punto de vista cognitivo conductual.

84
Tabla 2: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión tipo de acoso recibido: Verbal

Siempre A veces Nunca Totales


Indicador
fa % fa % fa % fa %
Gritos 15 38 18 44 07 18 40 100
Palabras obscenas 20 50 14 35 06 15 40 100
Burlas 19 48 16 40 05 12 40 100
Apodos 15 38 15 38 10 24 40 100
Promedio por categoría 43,5 39,25 17,25
Fuente: Birrot (2017)
60%

50%
50% 48%
44%
40%
40% 38% 38% 38%
35%

30%
24%

20% 18%
15%
12%
10%

0%
Siempre A Veces Nunca

Gritos Palabras obscenas Burlas Apodos

Gráfico 1: Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes en la


dimensión tipo de acoso recibido: Verbal
Fuente: Tabla 2

85
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión tipo de acoso
recibido: Verbal, donde en el indicador Gritos, ante el planteamiento: “Te grita
en la institución buscando molestarte” donde el 38% respondió siempre, el
44% dijo a veces y el 18% expresó nunca. Respecto al indicador Palabras
obscenas, ante el planteamiento: “Te habla usando palabras obscenas
(groserías)” el 50% respondió siempre, el 35% dijo a veces y el 15% expresó
nunca. En relación con el indicador Burlas, ante el planteamiento: “Se burla
de ti sobre cualquier cosa que digas y/o hagas” el 48% respondió siempre, el
40% dijo a veces y el 12% expresó nunca. En relación con el indicador
Apodos, ante el planteamiento: “Te pone apodos (sobrenombre) para
fastidiarte” el 38% respondió siempre, el 38% dijo a veces y el 24% expresó
nunca.
Se aprecia sobre la dimensión tipo de acoso recibido: Verbal , que el
43,5% de los estudiantes siempre sufre algún tipo de acoso o bullying verbal
como gritos, palabras obscenas, burlas y apodos, el 39,25% lo sufre a veces
y el 17,25% nunca. De lo que se interpreta que el acoso verbal es una forma
de bullying presente en los estudiantes y que debe prestarse mucha atención
al mismo ya que las palabras más que las acciones suelen dejar heridas más
profundar y afectar la psique de los estudiantes.
Ante todo lo planteado, expresa Moreno (2012), que el acoso verbal es
reconocido por diversos autores como la forma más habitual de acoso.
Suelen tomar cuerpo en insultos, palabras obscenas, burlas principalmente.
También, son frecuentes los menosprecios en público o el estar resaltando y
haciendo patente de forma constante un defecto físico o de movimiento.
Sobre lo planteado reporta Carrera (2015) que los insultos, gritos, las
vulgaridades y las obscenidades a menudo duelen más que las agresiones
físicas, así mismo, cada día hay más gente con la costumbre de usar
palabras soeces, y en los colegios se ha notado que los alumnos utilizan las
palabras obscenas para intimidar y acosar a otros compañeros. Con relación
a los gritos con insultos señala Franco (2015) los insultos con gritos es la

86
forma más frecuente de acoso entre estudiantes de ambos sexos. Conforme
los estudiantes sean más grandes, más grado de dominio en el lenguaje
poseerán y es muy probable que lo empleen para hacerle la vida más
imposible al acosado. Así, el acoso verbal tiende a empeorar con la edad, la
institución vista desde este modo puede llegar a ser brutal.
Por lo tanto, y en vista a lo planteado, se indica que el instigador del acoso
verbal tiene más probabilidades de quedar impune que los autores de
violencia física, ya que de todos los tipos de acoso, éste es el más rápido en
su ejecución y puede revestir formas sutiles. A veces ocurre ante el alcance
visual de los profesores, porque de darse cuenta, les resulta más sencillo
pensar que se trata de una broma. En consecuencia, el acoso verbal no
puede ser tomados a la ligera cuando son subidas de tono o alude algún tipo
de defecto. El acoso verbal es acoso genuino, nunca es banal, ni venial, ni
ingenioso, ni divertido. Es una forma muy dañina de maltrato emocional y
puede afectar negativamente a la persona para toda la vida afectando
primeramente su autoestima.
Afirma Bianco (1991), que de las habilidades que se tengan para
comunicarse dependerán las relaciones que se establezcan con los demás.
De este modo, se infiere que el orientador de la conducta puede fomentar en
los estudiantes una forma de comunicación más asertiva a fin de contribuir
con una conducta más ajustada a las normas sociales, donde se respeten los
derechos personales de los demás y se establezcan limites de respeto hacia
el otro, bajo la premisa del buen trato, a fin de prevenir el bullying o acoso
escolar que tanto daño hace a los estudiantes que lo padecen.

87
Tabla 3: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión tipo de acoso recibido: Psicológico

Siempre A veces Nunca Totales


Indicador
fa % fa % fa % fa %
Ridiculizar 16 40 18 45 06 15 40 100
Chantaje 11 28 19 48 10 24 40 100
Amenaza 15 38 17 42 08 20 40 100
Exclusión 12 30 16 40 12 30 40 100
Promedio por categoría 34 43,75 22,25
Fuente: Birrot (2017)
60%

50% 48%
45%
42%
40% 40%
40% 38%

30% 30%
30% 28%
24%
20%
20%
15%

10%

0%
Siempre A Veces Nunca

Ridiculizar Chantaje Amenaza Exclusión

Gráfico 2: Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes en la


dimensión tipo de acoso recibido: Psicológico
Fuente: Tabla 3

88
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión tipo de acoso
recibido: Psicológico, donde en el indicador Ridiculizar, ante el
planteamiento: “Te hace quedar en ridículo frente otros” donde el 40%
respondió siempre, el 45% dijo a veces y el 15% expresó nunca. Respecto
al indicador Chantaje, ante el planteamiento: “Te pide dinero o algún objeto a
cambio de dejarte tranquilo” el 28% respondió siempre, el 48% dijo a veces y
el 24% expresó nunca. En relación con el indicador Amenaza, ante el
planteamiento: “Te amenaza con golpearte en la institución” el 38%
respondió siempre, el 42% dijo a veces y el 20% expresó nunca. En relación
con el indicador Exclusión, ante el planteamiento: “Te excluye de los grupos
para aislarte” el 30% respondió siempre, el 40% dijo a veces y el 30%
expresó nunca.
Se aprecia sobre la dimensión tipo de acoso recibido: Psicológico, que el
43,75% de los estudiantes a veces sufre algún tipo de acoso o bullying
psicológico como ridiculizar, chantaje, amenazas, exclusión, el 34% lo sufre
siempre y el 22,25% nunca. De lo que se interpreta que el acoso psicológico
está muy presente en la muestra de estudiantes donde el acosador ridiculiza
a la victima frente a otros, chantajea por dinero o objetos, amenaza con
golpear y excluye con el fin de aislar a la víctima.
En el Enfoque A: modelo fisiológico Vs sociocultural propuesto por Bianco
(1991) refleja que en todo desempeño social, lo esperado es la emisión de
conductas socialmente permitidas y no prohibidas, para ello se toma como
referencia el entorno primero y la fisiología después, de esta forma, se
emitirán conductas, encubiertas o no, basadas en la normativa sociocultural
vigente.
De acuerdo a Garabino (2009) el acoso psicológico abarca varios tipos de
conductas, dentro de las cuales están: aterrorizar, aislar, explotar, ridiculizar,
amenazar, chantajear, negar una respuesta emocional y descuidar física y
mentalmente la salud y la educación. El maltrato psicológico queda grabado
en la mente y es una película que constantemente se revela al momento de

89
sufrir rechazos, gritos, golpes, humillaciones, burlas y debido a eso se aísla
del grupo o entorno social donde deba participar en grupo. El sentimiento de
temor es constante y será un ser inseguro y sin decisiones propias y de allí
parte la importancia de ésta investigación ya que se desea ampliar
conocimientos sobre el bullying o el acoso en las aulas y su entorno escolar.
La investigadora plantea que quien realiza el acoso (agresor o agresora)
sufre un deterioro social y moral. A su vez, los espectadores son víctimas de
un clima de agresividad de un sistema de relaciones moralmente perverso
donde se ve directamente el abuso sobre aquellos que no pueden
defenderse.
Según Moles (1991), destaca que la conducta es “Toda reacción
observable de un sujeto, definiéndose éstas en verbales, musculares y
glandulares” (p. 17). En atención a este planteamiento, la conducta es toda
respuesta emitida por el individuo, medible y observable, por lo tanto, puede
ser aprendida mediante un aprendizaje, según la interacción con diferentes
factores individuales, biológicos, psicológicos y socioculturales. Por lo tanto,
el medio donde se desarrolla el individuo; influye en este comportamiento y a
su vez estas conductas poco operativas, se reflejan en el aula de clase.
La investigadora destaca, que, esta forma de acoso son conductas
aprendidas o modeladas, puesto que con el solo hecho de que los padres
proyecten tales acciones, la sociedad, docentes, etc., es un canal directo
para que sus estudiantes lo copien y manifiesten esas mismas conductas
inadecuadas y que lleva a convertirse en un hijo(a) acosador, desafiando la
norma social vigente.
En tal sentido, el Orientador de la Conducta puede intervenir en procesos
de fenómenos de agresividad, pues conoce sobre el desarrollo,
fortalecimiento y mantenimiento de conductas, ya sean estas adaptativas o
desadaptativas, y se vale de técnicas de orientación cognitivo conductual
para encaminar al ser humano en la búsqueda de una conducta más
funcional y ajustada al entorno social.

90
Tabla 4: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión tipo de acoso recibido: Físico

Siempre A veces Nunca Totales


Indicador
fa % fa % fa % fa %
Golpes 18 45 12 30 10 24 40 100
Empujones 15 38 15 38 10 24 40 100
Patadas 16 40 17 42 07 18 40 100
Promedio por categoría 41 36,67 22
Fuente: Birrot (2017)

50%
45%
45%
42%
40%
40% 38% 38%

35%
30%
30%

25% 24% 24%

20% 18%

15%

10%

5%

0%
Siempre A Veces Nunca

Golpes Empujones Patadas

Gráfico 3: Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes en la


dimensión tipo de acoso recibido: Físico
Fuente: Tabla 4

91
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión tipo de acoso
recibido: Físico, donde en el indicador Golpes, ante el planteamiento: “Te
golpea sin razón alguna” donde el 45% respondió siempre, el 30% dijo a
veces y el 24% expresó nunca. Respecto al indicador Empujones, ante el
planteamiento: “Te empuja a propósito para incomodarte” el 38% respondió
siempre, el 38% dijo a veces y el 24% expresó nunca. En relación con el
indicador Patadas, ante el planteamiento: “Te patean a ti y/o a tus objetos
personales” el 40% respondió siempre, el 42% dijo a veces y el 18% expresó
nunca. En relación con el indicador Varias, ante el planteamiento: “Te
agreden entre varias personas, usualmente las mismas” el 20% respondió
siempre, el 42% dijo a veces y el 38% expresó nunca.
Se aprecia sobre la dimensión tipo de acoso recibido: Físico, el 41% de los
estudiantes siempre sufre algún tipo de acoso o bullying físico como golpes,
patadas, empujones, el 36,67% lo sufre a veces y el 22% nunca. De lo que
se interpreta que el acoso físico está muy presente en la muestra de
estudiantes donde el acosador da golpes sin razón a sus víctimas, empuja
propósito para incomodar y patea la víctima y sus objetos, todo lo cual causa,
frustración, miedo e ira a quien lo recibe.
Al respecto, Gutiérrez (2014) refiere que un golpe “es la acción y efecto de
golpear, un verbo que puede hacer referencia a un impacto físico o
simbólico” (p. 41). Como se aprecia en la definición un golpe es la acción de
golpear y representa un impacto físico, este tipo de impactos pueden ir de
leves a fuertes y pueden incluso generar herida, moretones, cortaduras, dolor
y hasta la muerte. Por lo tanto, los estudiantes deben hacer participes a sus
docentes cuando sufren este tipo de agresión para evitar su frecuencia y
posibles consecuencias mayores.
En tal sentido, cuando un estudiante victima de bullying recibe un empujón
el impacto genera un golpe que causa un daño físico a la persona. Esta
forma de acosar a los estudiantes promueve en las victimas la indignación y
molestias ocasionando además problemas de autoestima y una reacción

92
agresiva que puede generar un círculo de violencia. Por ello a los
acosadores hay que ponerle límites absolutos y en el resto de los estudiantes
hay que fomentar la denuncia.
Respecto a todo lo planteado, Martínez (2012), refiere que el acoso físico
comprende empujones, patadas, golpes a través de puñetazos, agresiones
con objetos, entre otros. Este tipo de maltrato se da con más frecuencia en la
escuela primaria (primero a quinto año básico) que en la secundaria
(enseñanza media) Según Fernández (2013), en un artículo publicado acerca
del “maltrato entre escolares y otras conductas problema para la
convivencia”, las situaciones de conflicto están determinadas por una serie
de factores que abarcan desde el contexto social, el ámbito institucional, y
especialmente sus protagonistas, el profesorado y alumnos, todos ellos
representan el emergente de un ambiente problemático, tenso y
especialmente poco gratificante.
Por tanto, un sistema disciplinario inconsistente, ambiguo y
extremadamente rígido puede provocar que surjan y se mantengan
situaciones de acoso con agresiones físicas como las que se evidencian en
este estudio. La poca ó escasa supervisión de los recesos, la falta de
respuesta de apoyo a las víctimas por parte del profesorado y alumnado, se
señalan como otros aspectos organizativos y de convivencia de la
comunidad educativa, que pueden estar influyendo sobre las conductas
acosadoras y de agresión física.
Es por ello la importancia y relevancia del papel del Orientador de la
Conducta en la atención a estudiantes que pudieran estar siendo víctimas de
bullying, a fin de favorecer en estas conductas protectoras y generar para su
prevención. Así mismo el Orientador de la Conducta puede ofrecer al
alumnado un cúmulo de estrategias de orientación como el modelamiento,
coste de respuesta, RDO, entre otras para instaurar en los estudiantes
conductas más acordes al entorno social donde se desenvuelven.

93
Tabla 5: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión forma en que ocurre

Siempre A veces Nunca Totales


Indicador
fa % fa % fa % fa %
Solo 19 48 11 28 10 24 40 100
Acompañado 19 48 10 24 11 28 40 100
Una persona 16 40 19 48 05 12 40 100
Varias 08 20 17 42 15 38 40 100
Promedio por categoría 39 35,5 25,5
Fuente: Birrot (2017)

60%

50% 48% 48% 48%

42%
40%
40% 38%

30% 28% 28%


24% 24%
20%
20%

12%
10%

0%
Siempre A Veces Nunca

Solo Acompañado Una persona Varias

Gráfico 4: Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes en la


dimensión forma en que ocurre
Fuente: Tabla 5

94
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión forma en que
ocurre, donde en el indicador Solo, ante el planteamiento: “Cuando te
agraden te encuentras solo(a)” donde el 48% respondió siempre, el 28% dijo
a veces y el 24% expresó nunca. Respecto al indicador Acompañado, ante
el planteamiento: “Las agresiones ocurren cuando estas acompañado(a)” el
48% respondió siempre, el 24% dijo a veces y el 28% expresó nunca. En
relación con el indicador Una persona, ante el planteamiento: “Te agrede una
sola persona, normalmente es la misma” el 40% respondió siempre, el 48%
dijo a veces y el 12% expresó nunca. En relación con el indicador Varias,
ante el planteamiento: “Te agreden entre varias personas, usualmente las
mismas” el 20% respondió siempre, el 42% dijo a veces y el 38% expresó
nunca.
Se aprecia sobre la dimensión forma en que ocurre el bullying, el 39% de
los estudiantes siempre sufre bullying bien sea estando solo o acompañado y
es provocado por una o varias personas, el 35,5% le sucede así a veces y el
25,5% nunca. De lo que se interpreta que el bullying se puede dar en cuando
las victimas se encuentras a solas o acompañados y los victimarios pueden
ser una sola persona o varias.
Según Rodríguez (2015), el bullying siempre delata un abuso de poder, un
poder que no está exclusivamente en manos del líder sino también del grupo,
un grupo que permite al agresor usar y extender los tentáculos de violencia
hacia más personas. Entonces el grupo colabora para que la violencia se
propague hasta diferentes ámbitos. Cuando un agresor controla a un grupo,
una gran mayoría asume la consigna ´´ver, oír y callar´´. Muchos estudiantes
violentos suelen estar convencidos de que su violencia es inevitable porque
no había otra opción.
Castells (2017), considera que el agresor es identificado por su ego, por
desear ser siempre importante y poderoso para impresionar a los demás, de
esta manera gana popularidad, en ningún momento le gusta perder, por lo
general un agresor vive descalificando, molestando a los demás, mandando

95
y haciendo solo lo que él quiere. “El verdadero acosador no siempre es
visible. A veces se camufla en medio de un grupo. En otros casos el
acosador aparece ante la mirada del profesor como amigo de la víctima, y la
propia víctima llega a creerlo así” (Rodríguez, 2016: 142).
Compartiendo las palabras del párrafo anterior, se puede decir que el
agresor es siempre hábil y muy tenaz, finge a lo máximo ser un manso
cordero ante los ojos de los adultos, pero cuando lo pierde de vista se
convierte en el lobo feroz. El agresor siente la misma satisfacción cuando
agrede él o cuando son otros quienes agreden. La agresión suele darse
estando solo el agresor o en grupo, de las dos formas buscan hacer daño a
los demás.
En este triángulo de Bullying, los espectadores cumplen un papel decisivo
durante la agresión: pueden detenerla y frenar la violencia o no hacer nada y
ser cómplices. Es un error pensar que el problema es solo entre el agresor y
la víctima.
En tal sentido, el Orientador de la Conducta puede intervenir ante los
episodios de acoso, pues conoce sobre el desarrollo, fortalecimiento y
mantenimiento de conductas, ya sean estas adaptativas o desadaptativas, y
se vale de técnicas de orientación cognitivo conductual para encaminar al ser
humano en la búsqueda de una conducta más funcional y ajustada al entorno
social de ahí la importancia de romper el silencio y contar la situación a un
adulto que le brinde ayuda ante el problema.

96
Tabla 6: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión espacio donde ocurre la agresión

Categorías fa %
Salón 03 09
Patio de receso 18 44
Pasillos 08 20
Cancha 06 15
Entrada del colegio 00 00
Baño 05 12
Totales 40 100
Fuente: Birrot (2017)

50%

45% 44%

40%

35%

30%

25%
20%
20%
15%
15% 12%
10% 9%

5%
0%
0%
Salón Patio deColumna1
receso Pasillos
Cancha Entrada del colegio Baño

Gráfico 5: Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes en la


dimensión espacio donde ocurre la agresión
Fuente: Tabla 6

97
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión espacio donde
ocurre la agresión, donde en el planteamiento: ¿En qué lugar ocurre la
agresión?” el 44% respondió Patio de receso, el 20% dijo pasillos, el 15%
contestó cancha, el 9% expresó salón y el 12% manifiesta que en el baño.
De estos datos se deduce claramente que los estudiantes son víctimas de
bullying en diversos lugares de la institución, como el salón, patio de receso,
pasillos, cancha, entrada del colegio y baño siendo el lugar donde
mayormente se presentan casos de acoso el patio y los pasillos, los cuales
se caracterizan por ser espacios abiertos, amplios que albergan muchas
personas que hace complicado detallar todas las situaciones que ahí ocurre.
Para Gallardo (2017), “los espacios escolares deben ser custodiados por
docentes, sobre todo si en la institución existen casos de acoso escolar” (p.
17). Por ello, hay que recordar que el acosador se vale de la no presencia de
adultos para cometer sus agresiones, de ahí que si los docentes se dedican
a realizar guardias de disciplina, recorridos, podrán evitar que existan
espacio de conflictos donde se abuse de los mas indefensos.
De ahí que es muy importante contar con los docentes pues la
intervención decidida del profesorado ante cualquier indicio de violencia
escolar es clara advertencia para los estudiantes de que están inmersos en
un contexto educativo que no admite actos de agresión. Asimismo es
importante y necesaria la comunicación constante entre el profesor guía y los
demás docentes de su curso, para ir testeando los posibles problemas que
se vayan presentando en las relaciones del alumnado y mantener un mayor
control de dichos estudiantes en los diversos espacios escolares, para
observar su comportamiento y de darse alguna situación irregular hacer
cumplir rápidamente las sanciones a dichas conductas, a fin de mitigar estos
hechos y ofrecer soluciones rápidas y efectivas contra los agresores y
defensa de las víctimas.

98
Tabla 7: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión posterior a la agresión: Acciones

Categorías fa %
No le dice a nadie 15 38
Le cuenta a un amigo 13 33
Lo dice al docente 06 15
Le cuenta a un familiar 04 10
Enfrenta al agresor 02 05
Totales 40 100
Fuente: Birrot (2017)

40% 38%

35% 33%

30%

25%

20%

15%
15%

10%
10%

5%
5%

0%
Columna1
No le dice a nadie Le cuenta a un amigo
Lo dice al docente Le cuenta a un familiar
Enfrenta al agresor

Gráfico 6: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los


estudiantes en la dimensión posterior a la agresión: Acciones
Fuente: Tabla 7

99
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión posterior a la
agresión: Acciones, donde en el planteamiento: “¿Posterior a la agresión que
haces?” donde el 38% respondió no le dice a nadie, el 33% dijo le cuenta a
un amigo, el 15% contestó le dice al docente, el 10% expresó le cuenta a un
familiar y el 5% manifiesta que enfrenta al agresor.
Se aprecia de esta gráfica que entre las acciones por las victimas de
bullying están el no decir nada, contarle a un amigo, al docente a un familiar
y enfrentar al agresor, siendo la respuesta más popular no decirle a nadie, lo
cual es característico de este tipo de abuso ya que muchas veces las
victimas prefieren guardar silencio a exponer al acosador por miedo,
amenazas o problemas mayores, situación que se alimenta de un
inadecuado manejo de los casos de bullying en la institución escolar.
Refiere Gutiérrez (2014) que cuando los casos de bullying son detectados
o denunciados, hay ciertamente más probabilidades de que sean impedidos.
Sin embargo, es una conducta frecuentemente percibida que las víctimas
ocultan lo que les sucede, callan su padecimiento. Ello hace difícil conocer
muchas de las situaciones de bullying que pueden estar ocurriendo en los
establecimientos escolares.
Una de las cuestiones más importantes de este fenómeno es que la
mayoría de las víctimas de acoso están poco dispuestas a hablar de sus
experiencias como aparece en diversos trabajos sobre este tema (Ortega,
2008; Ortega et al., 2013; Smith y Sharp, 2004; Sullivan et al., 2015, por
ejemplo) la llamada “Ley del silencio” (Ortega, 2008). Esto puede ocurrir por
diversos motivos según Sullivan (2015): Las víctimas tienen miedo y temen
futuros castigos; Esperan que si no lo dicen pueden terminar cayendo bien al
maltratador; no creen que los profesores puedan hacer nada para detener el
acoso del que son objeto; no quieren preocupar a sus padres; temen que si
los padres comunican lo que ocurre en la escuela aumente el acoso; delatar
a sus compañeros está muy mal visto por el grupo; piensan que, de alguna
manera tienen la culpa de lo que les ocurre.

100
Profundizando en esta cuestión, en el estudio de Sullivan (2015) la
estrategia preferida por las víctimas es la de solucionar el problema por su
cuenta (ignorar a los agresores y decir que lo dejen), seguida por pedir ayuda
a los demás. No obstante, aparecen diferencias en cuanto al sexo y a la
edad. En torno a las diferencias respecto al sexo, encuentran que las chicas
usan más estrategias sociales (pedir ayuda a amigos o adultos) y de
interiorización (llorar, gritar) que los chicos que prefieren exteriorizar
(defenderse).
Pero, de las estrategias empleadas Smith y Shu (2014) indican que pedir
ayuda a profesores o padres en un 55% de los casos hacía mejorar o
desaparecer la intimidación y tan sólo en un 13%-16% las cosas
empeoraban; a pesar de estos resultados, pedir ayuda es menos frecuente
entre los chicos mayores y adolescentes, especialmente entre los varones,
por lo que es necesario animarles a través de historias, obras dramáticas o
videos que harán que la petición de ayuda sea mejor vista por el grupo de
compañeros.

101
Tabla 8: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión entramado de relaciones en el ámbito escolar:
Practica de valores

Siempre A veces Nunca Totales


Indicador
fa % fa % fa % fa %
Responsabilidad 19 48 13 33 08 20 40 100
Respeto 15 38 15 38 10 24 40 100
Colaboración 10 24 19 48 11 28 40 100
Promedio por categoría 36,67 39,66 24
Fuente: Birrot (2017)

60%

50% 48% 48%

40% 38% 38%


33%

30% 28%
24% 24%
20%
20%

10%

0%
Siempre A Veces Nunca

Responsabilidad Respeto Colaboración

Gráfico 7: Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes en la


dimensión entramado de relaciones en el ámbito escolar: Practica de valores
Fuente: Tabla 8

102
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión practica de valores,
donde en el indicador Responsabilidad, ante el planteamiento: “Te comportas
responsablemente en tus deberes” donde el 48% respondió siempre, el 33%
dijo a veces y el 20% expresó nunca. Respecto al indicador Respeto, ante el
planteamiento: “Respetas a todos los miembros de la institución por igual” el
38% respondió siempre, el 38% dijo a veces y el 24% expresó nunca. En
relación con el indicador Colaboración, ante el planteamiento: “Colaboras
cuando te lo solicitan dando lo mejor de ti sin esperar nada a cambio” el 24%
respondió siempre, el 48% dijo a veces y el 28% expresó nunca.
Estos resultados indican que la práctica de valores como la
responsabilidad, respeto y colaboración se presentan a veces en el 39,66%,
nunca 24% y siempre el 36,67% situación que desfavorece la sana
convivencia escolar.
Sobre todo lo planteado, es importante referir que los valores estudiados
(respeto, cooperación, responsabilidad) son importantes para favorecer una
adecuada convivencia escolar. Por ello se destaca que los valores según
Rokeach (2013), afirma los valores son guías y determinantes de actitudes
sociales e ideologías, por una parte, y del comportamiento social, por otra.
Apunta la investigadora que ser respetuoso, responsable, cooperativo y
pacifico no es algo innato, sino que, más bien se aprende. De ahí que los
padres y docentes como adultos significativos deben reforzar conductas
donde se pongan en práctica determinados valores, sobre todo a tempranas
edades porque quedan casi siempre más arraigados en la estructura de la
personalidad, lo cual hace más difícil su cambio.
En tal sentido, el Orientador de la Conducta juega un papel importante
como facilitador de técnicas cognitivo conductuales para favorecer en las
familias la aparición de conductas operativas, orientarles a educar en las
pequeñas cosas de cada día, en un clima de afecto, pues los padres tienen
recursos insustituibles y muy eficaces para que sus hijos sean atraídos por
los valores.

103
Tabla 9: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión entramado de relaciones en el ámbito escolar:
Disciplina

Siempre A veces Nunca Totales


Indicador
fa % fa % fa % fa %
Conducta cívica 16 40 16 40 09 20 40 100
Acuerdos de convivencia 15 38 19 48 06 15 40 100
Defiende sus derechos 10 24 15 38 15 38 40 100
Acata reglas del aula 15 38 21 53 04 10 40 100
Promedio por categoría 35 44,75 20,75
Fuente: Birrot (2017)

60%
53%
50% 48%

40% 38% 38% 38% 38%

30%
24%

20% 16% 16% 15%

9% 10%
10%

0%
Siempre A Veces Nunca

Conducta cívica Acuerdos de convivencia


Defiende sus derechos Acata reglas del aula

Gráfico 8: Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes en la


dimensión entramado de relaciones en el ámbito escolar: Disciplina
Fuente: Tabla 9

104
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión disciplina, donde
en el indicador Conducta cívica, ante el planteamiento: “Mantienes una
conducta apegada a las normas de la institución” donde el 40% respondió
siempre, el 40% dijo a veces y el 20% expresó nunca. Respecto al indicador
Acuerdos de convivencia, ante el planteamiento: “Cumples los acuerdos de
convivencia escolar el 38% respondió siempre, el 48% dijo a veces y el 15%
expresó nunca. En relación con el indicador Defiende sus derechos, ante el
planteamiento: “Defiendes tus derechos como estudiante cuando la situación
que lo amerite” el 24% respondió siempre, el 38% dijo a veces y el 38%
expresó nunca. En el indicador Acata reglas del aula, ante el planteamiento:
“Acatas las normas que se establecen en el aula por el docente” el 38%
respondió siempre, el 53% dijo a veces y el 10% expresó nunca.
En cuanto a la disciplina escolar, el 44,75% de los estudiantes solo a
veces mantiene una conducta cívica, por lo que son poco disciplinados, por
lo que no mantienen una conducta apegada a las normas, irrespetan los
acuerdos institucionales y las reglas establecidas por los docentes en el aula,
mostrando una conducta de revelación y desobediencia.
Al respecto Woolfolk (2015) expresa que la disciplina implica un conjunto
de acciones y conductas para mantener un ambiente adecuado,
relativamente libre de problemas de conducta. Por lo cual, la disciplina se
puede definir como el establecimiento de normas y límites para realizar un
trabajo eficiente en el aula.
De allí, que en una institución educativa la disciplina puede ser expresado
como un comportamiento en el cual el alumno se rige a las leyes del respeto
hacia el docente y con los compañeros del aula. Si se toma en cuenta lo
antes expresado se tiene como resumen que la disciplina en el curso es la
forma por la cual el estudiante en cierta forma "entrega" respeto al docente y
los compañeros, aunque más se da el caso hacia el docente ya que la
disciplina la hace el curso entero y por lo tanto la indisciplina es la falta de
disciplina por la cual se lleva a la violación de la regla de oro que es dar

105
respeto y atención a todos en la institución. Esto debido a que cualquier
propósito de enseñanza requiere, para ser alcanzado, de la disciplina
escolar. En sentido amplio incluye dos partes.
Por un lado está vinculada a la convivencia regulada por normas y
reforzada por actitudes y hábitos de urbanidad que le dan un valor positivo.
Sin disciplina no puede haber buena convivencia. Además, por otro lado, la
disciplina viene dada por una correcta y eficiente disposición ordenada de
todas las actividades que tienen lugar, principalmente en, las aulas y otros
espacios del recinto escolar.
La disciplina entendida en estos términos, se convierte en una herramienta
consciente a través de la cual el individuo junto con otros individuos (el grupo
escolar) consiguen a través de ella unos fines que en el contexto educativo
son los objetivos del mismo proceso de enseñanza aprendizaje (Beltrán,
citado por Santrock, 2012), y es el control del comportamiento en el aula, el
que permite establecer las condiciones óptimas para que se desarrolle una
disciplina positiva en clase.

106
Tabla 10: Distribución absoluta y porcentual de las respuestas de los
estudiantes en la dimensión entramado de relaciones en el ámbito escolar:
Relación interpersonal

Siempre A veces Nunca Totales


Indicador
fa % fa % fa % fa %
Buen trato 06 15 15 38 19 48 40 100
Trabajo en equipo 10 24 15 38 15 38 40 100
Solución de conflictos 11 28 19 48 10 24 40 100
Comunicación 14 35 13 33 13 33 40 100
Promedio por categoría 25,5 39,25 35,75
Fuente: Birrot (2017)

60%

50% 48% 48%

40% 38% 38% 38%


35%
33% 33%
30% 28%
24% 24%

20%
15%

10%

0%
Siempre A Veces Nunca

Buen trato Trabajo en equipo


Solución de conflictos Comunicación

Gráfico 9: Distribución porcentual de las respuestas de los estudiantes en la


dimensión entramado de relaciones en el ámbito escolar: Relación
interpersonal
Fuente: Tabla 10

107
Se aprecia en el gráfico los resultados de la dimensión relación
interpersonal, donde en el indicador Buen trato, ante el planteamiento: “Das
un buen trato a tus compañeros de clase” donde el 48% respondió nunca, el
38% dijo a veces y el 15% expresó siempre. Respecto al indicador trabajo en
equipo, ante el planteamiento: “Trabajas en equipo para un mejor
rendimiento” el 38% dijo nunca, el 38 contestó a veces y el 24% respondió
siempre. En relación con el indicador solución de problema, ante el
planteamiento: “Solucionas positivamente los conflictos que se te presentan”
el 48% respondió a veces, el 28% dijo siempre y el 24% contestó nunca. En
el indicador comunicación, ante el planteamiento: Te comunicas sin agredir a
los demás” el 33% contestó a veces, el 33% dijo nunca y el 35% respondió
siempre.
En síntesis el 39,25% de los estudiantes a veces ofrece un buen trato, no
trabaja en equipo, ni soluciona los conflictos y se comunican agresivamente,
de ahí que se concluye que en sus relaciones sociales no dan un buen trato
a sus compañeros de clase, evitan el trabajo en equipo aun cuando con ello
logran un mejor resultado, no saben cómo solucionar positivamente los
conflictos que se le presentan a la vez que suelen agredir cuando se
comunican afectando todo en conjunto sus relaciones interpersonales y la
convivencia en el contexto educativo.
Por su parte Ribeiro (2001), señala que los estilos de comunicación
permiten tanto el acercamiento como el rechazo entre los individuos. Define
estilo de comunicación como el modo en que se comunican las personas,
manifestando una conducta pasiva, agresiva o asertiva, dependiendo del
estado de ánimo, su capacidad de manejar la situación conforme a un
sistema de creencias o repertorio conductual que permita su estilo de
comunicación al conocer cuáles son las barreras que maneja consigo mismo
y con los demás. Es por ello que el Orientador de la Conducta juega un papel
importante en la adquisición de nuevos comportamientos, para que los
estudiantes aprendan pautas de resolución de conflictos adecuadas.

108
Resultados de la Correlación de las Variables

Correlación del Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del


tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado
Monagas, durante el año escolar 2016-2017

En este apartado se muestra si el Bullying está relacionado con la


convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas.
Para ello, se hizo un estudio estadístico donde se cálculo el nivel de
correlación entre los cuarenta (40) estudiantes que conforman la población
objeto a estudio. Para ello primeramente se vaciaron las frecuencias
observadas en el programa estadístico SPSS, versión 22 y se diseñó una
tabla personalizada de tabulación cruzada entre indicadores de las variables
en estudio; arrojando como resultado la Prueba chi cuadrado y el coeficiente
de contingencia de Pearson, todo esto para obtener el nivel de intensidad de
la incidencia entre las variables en estudio, la cual una vez obtenido, fue
cotejado con la tabla de rangos y magnitud para correlaciones y se realizó un
análisis cualitativo e interpretativo de dichos datos arrojados. En este sentido,
a continuación se presenta la tabla de correlaciones entre indicadores.

109
Tabla 11: Relación entre el Bullying (Gritos) y Convivencia escolar (Respeto)

Bullying: Convivencia Escolar:


Te grita en la Respetas a todos los miembros de la
Totales
institución institución por igual
buscando Siempre A Veces Nunca
molestarte fa % fa % fa % fa %
Siempre 6 15 8 8 1 2,5 15 37,5
A Veces 6 15 6 6 6 15 18 45
Nunca 3 7,5 1 1 3 7,5 7 17,5
Totales 15 37,5 15 15 10 25 40 100
X2= 5,663
p= 0,352
Fuente: Birrot (2017)

Se aprecia en la tabla la correlación entre los indicadores gritos y respeto,


donde el Chi Cuadrado indica una relación presente entre los mismos ya que
fue mayor de cero (5,663), del mismo modo la intensidad de la correlación es
positiva baja según el coeficiente de contingencia de Pearson de 0,352.
En este sentido, se interpreta que ser siempre víctima de bullying a través
de gritos se relaciona de manera positiva baja con la práctica del valor
respeto en la convivencia escolar. De este modo, cuando por bullying le
gritan en la institución a un estudiante buscando que se moleste, éste
presenta problemas para respetar a todos los miembros de la institución por
igual, en otras palabras los alumnos víctimas de bullying a través de gritos a
su vez tienen dificultades para respetar a otros en la institución.
Al respecto Bandura (1986), plantea que la agresión es adquirida por
aprendizaje social a través de la observación. De ahí que se deduce que los
estudiantes que son víctimas de bullying, por observación, están
aprendiendo a ser agresivos y en algún momento pasaran de víctimas a
victimarios como parte del aprendizaje social adquirido, de ahí que es muy
probable que inicien dando muestra de irrespeto a figuras de autoridad o a
sus iguales más débiles.

110
Tabla 12: Relación entre el Bullying (Chantaje) y Convivencia escolar
(Acuerdos de convivencia)

Convivencia Escolar:
Bullying: Cumples los acuerdos de convivencia
Te amenaza con Totales
escolar
golpearte en la
Siempre A Veces Nunca
institución
fa % fa % fa % fa %
Siempre 6 15 4 10 1 2,5 11 27,5
A Veces 8 20 7 17,5 4 10 19 47,5
Nunca 1 2,5 8 20 1 2,5 10 25
Totales 15 37,5 19 47,5 6 15 40 100
2
X = 6,828
p= 0,382
Fuente: Birrot (2017)

Se aprecia en la tabla anterior la correlación entre los indicadores chantaje


y convivencia escolar, donde el Chi Cuadrado indica una relación presente
entre los mismos ya que fue mayor de cero (6,828), del mismo modo la
intensidad de la correlación es positiva baja según el coeficiente de
contingencia de Pearson de 0,382. Se interpreta entonces que, el bullying a
través del chantaje se relaciona de manera positiva baja con la convivencia
escolar en los acuerdos de convivencia. De ahí que los alumnos que son
amenazados con golpearlos en la institución a su vez incumplen los
acuerdos de convivencia escolar.
Al respecto, el enfoque de Bandura (1986), al explicar actos de agresión
social, realza el papel de la imitación y de las expectativas de la conducta, y
diferencia entre los momentos de adquisición de un comportamiento y su
posterior ejecución y mantenimiento. De este modo, se entiende que ser
víctima de chantaje como forma de acoso puede conllevar a una imitación
que posteriormente se manifiesta en otros escenarios y con otras personas,
de lo que se deriva además una trasgresión a las normativas y la convivencia
escolar.

111
Tabla 13: Relación entre el Bullying (Varias personas) y Convivencia escolar
(Defiende sus derechos)
Convivencia Escolar:
Bullying: Defiendes tus derechos como
Te agreden entre estudiante cuando la situación que lo Totales
varias personas, amerite
usualmente las
Siempre A Veces Nunca
mismas
fa % fa % fa % fa %
Siempre 2 5 3 7,5 3 7,5 8 20
A Veces 7 17,5 2 5 8 20 17 42,5
Nunca 1 2,5 10 25 4 10 15 37,5
Totales 10 25 15 37,5 15 37,5 40 100
X2= 11,085
p= 0,466
Fuente: Birrot (2017)

Se aprecia en la tabla anterior la correlación entre los indicadores del


bullying y convivencia escolar, donde el Chi Cuadrado indica una relación
presente ya que fue mayor de cero (11,085), del mismo modo la intensidad
de la correlación es positiva baja según el coeficiente de contingencia de
Pearson de 0,466. De esta manera, existe una relación positiva moderada
entre ser agredido entre varias personas, usualmente las mismas y la
defensa de derechos como estudiante cuando la situación lo amerita. De
este modo, los estudiantes que son acosados por varios, a su vez presentan
dificultades para defender sus derechos en ese momento de agresión.
Según Wolpe y Lazarus (1994) refieren que las agresiones se dan por
motivos de déficit de asertividad las cuales están influenciadas de ciertos
estereotipos sociales, por eso se establece la sumisión, la agresividad como
la conducta aceptada en determinados contextos escolares. Además, el
estado emocional también influye en la respuesta que se pueda dar en un
momento concreto. Una alta carga de estrés por el acoso puede provocar
una conducta excesivamente agresiva o pasiva, generando en ocasiones
mayor tensión debido al rechazo que la propia respuesta provoca en los
demás.

112
Tabla 14: Relación entre el Bullying (Lugar escolar) y Convivencia escolar
(Solución de conflictos)

Convivencia Escolar:
Bullying: Solucionas positivamente los conflictos
Totales
En qué lugar que se te presenta
ocurre la agresión Siempre A Veces Nunca
fa % fa % fa % fa %
Salón 0 0 3 7,5 0 0 3 7,5
Patio de receso 6 15 8 20 4 10 18 45
Pasillos 1 2,5 3 7,5 4 10 8 20
Cancha deportiva 4 10 1 2,5 1 2,5 6 15
Baño 0 0 4 10 1 2,5 5 12,5
Totales 11 27,5 19 47,5 10 25 40 100
X2= 13,704
p= 0,505
Fuente: Birrot (2017)

Se aprecia en la tabla la correlación entre los indicadores lugar escolar y


solución de conflictos, donde el Chi Cuadrado indica una relación presente
entre los mismos ya que fue mayor de cero (13,704), del mismo modo la
intensidad de la correlación es positiva baja según el coeficiente de
contingencia de Pearson de 0,505. De este modo, existe relación positiva
moderada entre el lugar donde ocurre la agresión de bullying y la solución
positiva de los conflictos que se presentan. De este modo, la ocurrencia de
una agresión de bullying en un lugar especifico como el pasillo, el aula, el
patio de receso, la cancha deportiva o el baño está relacionado con la forma
en que la víctima da solución positiva a los conflictos que se le presentan.
Al respecto y parafraseando las ideas de Bandura (1986), los individuos
agresivos en general no saben enfrentar adecuadamente situaciones
complicadas o problemáticas y actúan agresivamente a través de burlas y
ofensas porque es la única forma que conocen para resolver sus problemas,
a muchos no les han enseñado otra manera de actuar y responder, de
corregir el problema.

113
CAPITULO V

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Una vez finalizada la investigación es pertinente referir los hallazgos de


acuerdo con la muestra estudiada para posteriormente realizar las
recomendaciones en base a los objetivos planteados. Se procede a
presentación de las conclusiones del estudio cuyo objetivo general es
referido a: Correlacionar el Bullying y convivencia escolar en los estudiantes
del tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado
Monagas, durante el año escolar 2016-2017.

Conclusiones

Respecto al primer objetivo referente a indagar la presencia de Bullying en


los estudiantes del tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín
Estado Monagas, durante el año escolar 2016-2017, se pudo conocer que en
la muestra estudiada hay presencia de bullying de tipo verbal, físico y
psicológico el cual ocurre estando la victima solo(a) o acompañado(a) y
siendo administrado por una o varias personas en distintos lugares de la
institución conllevando a algún tipo de acción por parte de la víctima.
En este sentido, el 43,5% de los estudiantes siempre sufre algún tipo de
acoso o bullying verbal como gritos, palabras obscenas, burlas y apodos,
también el 43,75% a veces es víctima de acoso psicológico, el cual se
presenta a través de ridicularizar a la víctima, chantajearla, amenazarla y
aplicación de la exclusión. Por otra parte, el 41% siempre es víctima de algún
tipo de acoso físico manifestado a través de golpes, empujones y patadas.

114
En cuanto a la forma en que ocurre, el 39% de la muestra siempre es
víctima de bullying bien sea estando solo(a) o acompañado(a), pudiendo ser
propinado por una o varias personas. Por otro lado, el 44% de los
estudiantes es víctima de bullying estando en el patio de receso, el 20% en
los pasillos de la institución. En cuanto a las acciones llevadas a cabo por los
estudiantes victimas de bullying, el 38% no hace nada, no le dice a nadie, el
33% le cuenta a un amigo, el 15% a un docente.
Respecto al segundo objetivo de la investigación referente a caracterizar
la convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín - Estado Monagas, durante el año escolar 2016-
2017, el 39,66% de los estudiantes a veces practica los valores de respeto,
responsabilidad y colaboración por lo que no se comportan
responsablemente en sus deberes escolares, ni respetan a todos los
miembros de la institución educativa por igual, así como poco colaboran
cuando se lo solicita ayuda dando lo mejor de sí sin esperar nada a cambio.
En cuanto a la disciplina escolar, el 44,75% de los estudiantes solo a
veces mantiene una conducta cívica, cumple los acuerdos de convivencia
escolar, defiende sus derechos y acata las reglas del aula. De ahí que se
extrae que son poco disciplinados, por lo que no mantienen una conducta
apegada a las normas, irrespetan los acuerdos institucionales y las reglas
establecidas por los docentes en el aula, mostrando una conducta de
revelación y desobediencia.
En lo referente a las relaciones interpersonales en el contexto educativo,
el 39,25% de los estudiantes a veces ofrece un buen trato, no trabaja en
equipo, ni soluciona los conflictos y se comunica agresivamente, de ahí que
se concluye que en sus relaciones sociales no dan un buen trato a sus
compañeros de clase, evitan el trabajo en equipo aun cuando con ello logran
un mejor resultado, no saben cómo solucionar positivamente los conflictos
que se le presentan a la vez que suelen agredir cuando se comunican

115
afectando todo en conjunto sus relaciones interpersonales y la convivencia
en el contexto educativo.
En cuanto al tercer objetivo especifico referido a determinar la relación
entre el Bullying y convivencia escolar en los estudiantes de la U.E. Marco
Antonio Saluzzo de Maturín - Estado Monagas, durante el año escolar 2016-
2017, se pudo comprobar que una vez aplicado los procesos estadísticos de
la prueba chi cuadrado y cálculo del coeficiente de contingencia de Pearson
que existe relación baja y moderada entre las variables estudiadas.
En este sentido, ser siempre víctima de bullying a través de gritos se
relaciona de manera positiva baja en 0,352 con la práctica del valor respeto
en la convivencia escolar. De este modo, cuando por bullying le gritan en la
institución a un estudiante buscando que se moleste, éste presenta
problemas para respetar a todos los miembros de la institución por igual, en
otras palabras los alumnos victimas de bullying a través de gritos a su vez
tienen dificultades para respetar a otros en la institución.
Por otra parte, el bullying en forma de chantaje se relaciona de manera
positiva baja en 0,382 con la convivencia escolar en los acuerdos de
convivencia. De ahí que los alumnos que son amenazados con golpearlos en
la institución a su vez incumplen los acuerdos de convivencia escolar.
De igual manera, existe una relación positiva moderada de 0,466 entre ser
agredido entre varias personas, usualmente las mismas y la defensa de
derechos como estudiante cuando la situación lo amerite. De este modo, los
estudiantes que son agredidos por varios a su vez presentan dificultades
para defender sus derechos en ese momento de agresión.
También, existe relación positiva moderada de 0,505 entre el lugar donde
ocurre la agresión de bullying y la solución positiva de los conflictos que se
presentan. De este modo, la ocurrencia de una agresión de bullying en un
lugar especifico como el pasillo, el aula, el patio de receso, la cancha
deportiva o el baño está relacionado con la forma en que la víctima de
solución positiva a los conflictos que se le presentan.

116
Recomendaciones

En atención con los resultados obtenidos y las conclusiones establecidas


se sugieren una serie de recomendaciones, y aportes que se pueden poner
en práctica por parte de los estudiantes y docentes con el fin de brindar la
mayor y mejor atención a los estudiantes víctima de bullying y la convivencia
escolar:

A los Estudiantes Víctimas de Bullying

Solicitar apoyo de alumnos neutrales que puedan en algún momento


intervenir o servir de enlace con los adultos cercanos.
Reportar oportunamente ante padres, docentes y demás adultos
significativos las situaciones de bullying que afectan su convivencia escolar,
dado que ocultarlo o dejarlo pasar agrava la situación, de ahí que se requiere
que los mismos reciban información sobre el tema y los grupos de apoyo y
profesionales que están al servicio para la atención de estos casos cuando
se presenten en el entorno escolar o fuera del mismo.
Participar activamente en acciones o actividades que favorezcan a la
implementación, fortalecimiento y reforzamiento de su autoestima,
comunicación asertiva y relaciones interpersonales.
Evitar quedarse solos, sobre todo en zonas donde no haya personal de la
escuela.
No usar la violencia contra los agresores ni tratar de vengarse por su
cuenta.

A los Espectadores u Observadores

Ciertamente, es necesario que los espectadores sepan qué hacer. Por


ello, la capacitación por parte de especialistas es imprescindible, para

117
habilitar a los actores de la comunidad escolar en las acciones que pueden
ayudar a prevenir o paliar el fenómeno. Debe proporcionárseles las
competencias adecuadas para reconocer y enfrentar las situaciones de
acoso escolar.
Romper la ley del silencio. Los espectadores deben mostrar una actitud de
interés e importancia de implicarse activamente en la política escolar anti-
bullying, además tener empatía por la víctima, en lugar de ponerse del lado
del acosador, y hacer que la víctima se lo cuente a sus padres o personas
cercanas.

A los Docentes

Divulgar los resultados de esta investigación en la institución, lo cual


advierte a los padres y profesores sobre la importancia de actuar de manera
pronta y profesional ante los casos de bullying y su abordaje con todos los
intervinientes, a fin de establecer otras relaciones de dichas conductas con
otras variables como el rendimiento escolar, la motivación, autoestima y
tomar acciones destinadas a disminuir dichas comportamientos.
La intervención decidida del profesor ante cualquier indicio de violencia
escolar es clara advertencia para los estudiantes de que están inmersos en
un contexto educativo que no admite actos de agresión. Asimismo es
importante y necesaria la comunicación constante entre el profesor guía y los
demás docentes de su curso, para ir testeando los posibles problemas que
se vayan presentando en las relaciones del alumnado.
Recibir capacitación a través de charlas, talleres, ofrecidas por
especialistas como Orientadores de la Conducta sobre cómo abordar la
conductas de acoso escolar, y el tratamiento seguir con la víctima, victimario
y los observadores, así mismo que les permita detectar las conductas
específicas que definen a este grupo de escolares y guiarlos para mejorar su
desenvolvimiento dentro del ambiente escolar y por ende en su desempeño

118
interpersonal, con técnicas de orientación tales como el modelamiento,
refuerzo positivo, refuerzo de otras conductas tiempo fuera, sobrecorrección
entre otras.
Realizar las visitas sociales a las familias de los estudiantes que forman
parte del bullying, a fin de conocer el contexto familiar de vida de los mismos
y dotarse de herramientas apropiadas según lo observado con el propósito
de ofrecer apoyo a los padres de familia.
Hacer una evaluación general de las acciones disciplinarias utilizadas para
atender las situaciones de bullying que se suscitan en la institución dado que
las mismas no están dando resultados más eficaces en la disminución del
mismo.
Participar activamente en la atención y orientación de los estudiantes
involucrados en los casos de bullying solicitando si lo requiere el apoyo de
equipos multidisciplinarios con profesionales como el orientador de la
conducta quien puede facilitarle estrategias para la diminución de este tipo
de conductas e incremento de otras más operativas.
Impulsar campañas en contra del Bullying dentro de la U.E. Marco Antonio
Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, con el apoyo de psicólogos,
orientadores, docentes, consejeros de derecho y de protección de los niños
(as) y adolescentes y demás especialistas en el tema del bullying.
Mejorar la integración escolar y social del alumnado, así como la
convivencia del grupo, potenciándoles una vinculación positiva con la
institución, facilitando así, la integración y el éxito escolar de los mismos.

A los Padres

Cuando su hijo es víctima: Investigar lo que está sucediendo, hable con


sus amigos más cercanos o familiares a los que su hijo(a) víctima de bullying
tenga confianza. Darle mucha confianza para que cuente lo bueno y lo malo
que le pasa, dejar que se desahogue sin juzgarlo. Si se confirma que es

119
acosado, mantener la calma y demostrarle confianza y determinación,
hacerle entender que eso no es su culpa y no pedirle que se defienda ni
tome venganza porque existe una desigualdad de poder que él/ella no puede
resolver. Contactar al colegio y a los profesores para pedirles ayuda.
Cuando su hijo es acosador: Evite negar el hecho, no reprenda a su hijo(a)
de manera agresiva porque violencia genera más violencia. No ignore los
malos actos de su hijo(a). Déjele claro que las actitudes que está adoptando
no se van a tolerar, pero siempre con apoyo y amor. Descubrir qué siente su
hijo(a), compartiendo y creando un puente de comunicación para ayudar a
corregir su comportamiento. Identificar sus aficiones y sus gustos para
involucrarlo en actividades y canalizar así su conducta agresiva.
Cuando el niño es espectador es importante aconsejarle: No darle público
al agresor, hágale saber que no es divertido lo que hace. Hacerse amigo de
la víctima para demostrarle que no está solo. Contarle a un adulto de
confianza (padres, profesor, orientador). Ayudar a la víctima a alejarse de la
situación, creando una distracción. Si nadie está apoyando al agresor el
acoso se detendrá.
Participar en talleres de orientación cognitivo conductual para aprender a
mitigar los efectos negativos del bullying en los hijos, así como las conductas
agresivas en la convivencia escolar que se presentan, para favorecer la
emisión de conductas operativas a través de la práctica y modelaje de
conductas que permitan la comunicación asertiva, derechos asertivos,
empatía, respeto, habilidades sociales, trabajo colaborativo, acatamiento de
normas y disciplina escolar y familiar, entre otros para de esa manera a
través de técnicas como modelamiento, refuerzo diferencial de otras
conductas, refuerzo positivo, refuerzo negativo, economía de fichas,
sobrecorrección de practica positiva, coste de respuesta y contratos
conductuales los hijos victima de bullying adquieran todo el apoyo y
aprendan a comportarse de una manera ajustada y sepan qué hacer ante el
bullying.

120
Promover en todo momento la asertividad dentro del núcleo familiar,
favoreciendo la comunicación positiva, respetando la opinión de los hijos,
considerando su punto de vista e integrarlos a las actividades diarias en el
hogar, fomentando la confianza y seguridad en sus acciones, como técnicas
para facilitar o fomentar la aparición de conductas deseables en los hijos
tales como el refuerzo positivo, modelamiento, refuerzo diferencial de otras
conductas, entre otras.
Proporcionar refuerzos positivos de agrado y favorecer las expresiones
espontaneas y continúas en el núcleo familiar a fin de hacer sentir a los hijos
aceptados, queridos y tomados en cuenta como forma de superar, con el
mayor apoyo familiar, las emociones que deja a sus hijos el ser víctimas de
bullying.

A la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín Estado Monagas

Realizar talleres para recibir capacitación sobre la promoción de la buena


convivencia escolar y el manejo de situaciones de conflicto para todo el
personal directivo, los docentes, asistentes de la educación y las personas
que cumplan funciones administrativas y auxiliares en la institución.
El Consejo Escolar de la institución debe dar aportes a la problemática y
promover la buena convivencia escolar y evitar cualquier tipo de agresión,
hostigamiento y violencia física o psicológica hacia los alumnos formando
alianzas con los adres de familias.
Hacer cumplir las medidas correctivas, disciplinarias o pedagógicas que el
reglamento o acuerdos de convivencia dicten para estos casos de bullying.
Impulsar campañas ya que además de la utilidad que tienen por sí
mismas, contribuyen a la imagen de que tanto los directivos como los
profesores del liceo se interesan por controlar el bullying y fomentan, así, la
confianza de los estudiantes para informar sobre casos detectados.

121
El nítido compromiso del liceo con una política de “tolerancia cero” hacia el
bullying es el fundamento básico para todo tipo de actividad propuesta,
planificada y llevada a cabo en orden a paliar el fenómeno. Todo miembro de
la comunidad escolar debe estar alineado en este sentido.

122
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130
ANEXOS

131
ANEXO A

CUESTIONARIO APLICADO A LOS ESTUDIANTES

CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIÁTRICAS, PSICOLÓGICAS Y


SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA

CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIATRICAS


PSICOLÓGICAS Y SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA

Estimado Estudiante

Pido tu colaboración para que proporciones información que será de


carácter estrictamente confidencial y se utilizará únicamente para efectos de
esta investigación titulada: Bullying y convivencia escolar en los estudiantes
del tercer año de la U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado
Monagas, durante el año escolar 2016-2017. Por lo tanto, el cuestionario no
debe ser identificado, para garantizar la absoluta confidencialidad en el
tratamiento de la información; los datos facilitados no afectarán a la
institución ni a usted. Se le agradece su más sincera colaboración.

Gracias

Prof. Elmerida Birrot

132
CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIÁTRICAS, PSICOLÓGICAS Y
SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA

CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIATRICAS


PSICOLÓGICAS Y SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA

Cuestionario dirigido a las y los Estudiantes

Fecha: _____________
Sujeto nº: ___________

Instrucciones: Marque con una “X” la opción de su preferencia

PARTE I. Datos de Identificación

Edad: Género
13 años ( ) Femenino ( )
14 años ( ) Masculino ( )
15 años ( )
Más de 15 años ( )

Vive con
Papá, mamá, hermano ( )
Mamá y hermanos ( )
Papá y hermanos ( )
Otros ( )

PARTE II. Presencia de Bullying en los estudiantes del tercer año


Nº Ítems Siempre A Nunca
Algún estudiante: Veces
1 Te grita en la institución buscando
molestarte
2 Te habla usando palabras obscenas
(groserías)
3 Se burla de ti sobre cualquier cosa que
digas y/o hagas
4 Te pone apodos (sobrenombre) para
fastidiarte
5 Te hace quedar en ridículo frente otros
6 Te pide dinero o algún objeto a cambio de
dejarte tranquilo

133
7 Te amenaza con golpearte en la institución
8 Te excluye de los grupos para aislarte
9 Te golpea sin razón alguna
10 Te empuja a propósito para incomodarte
11 Te patean a ti y/o a tus objetos personales
12 Cuando te agraden te encuentras solo(a)
13 Las agresiones ocurren cuando estas
acompañado(a)
14 Te agrede una sola persona, normalmente
es la misma
15 Te agreden entre varias personas,
usualmente las mismas

16 ¿En qué lugar ocurre la agresión?


Salón ( )
Patio de recreo ( )
Pasillos ( )
Cancha deportiva ( )
Entrada del colegio ( )
Baño ( )

17 ¿Posterior a la agresión que haces?


No le dices a nadie ( )
Le cuentas a un amigo ( )
Le dices al docente ( )
Le cuentas a un familiar ( )
Enfrentas al agresor ( )

PARTE III. Convivencia Escolar


Nº Ítems A
Siempre Nunca
En la convivencia diaria dentro de la institución: Veces
18 Te comportas responsablemente en tus deberes
19 Respetas a todos los miembros de la institución por
igual
20 Colaboras cuando te lo solicitan dando lo mejor de ti
sin esperar nada a cambio
21 Mantienes una conducta apegada a las normas de
la institución
22 Cumples los acuerdos de convivencia escolar
23 Defiendes tus derechos como estudiante cuando la
situación que lo amerite
24 Acatas las normas que se establecen en el aula por
el docente
25 Das un buen trato a tus compañeros de clase

134
26 Trabajas en equipo para un mejor rendimiento
27 Solucionas positivamente los conflictos que se te
presenta
28 Te comunicas sin agredir a los demás

135
ANEXO B:

MATRIZ DE DATOS DEL INSTRUMENTO APLICADO

PREGUNTAS
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
1 2 1 2 3 3 2 1 3 1 2 1 2 1 2 3 6 1 3 2 1 3 2 2 1 3 1 2 1
2 1 2 1 2 2 1 2 1 2 1 2 1 3 1 2 3 2 1 2 3 1 1 3 2 3 2 3 3
3 2 1 3 2 1 2 3 2 1 2 3 3 1 2 1 2 1 2 1 2 2 1 2 1 2 2 1 3
4 3 1 2 1 3 1 2 1 3 1 2 1 3 1 2 6 3 1 3 2 1 2 3 2 3 1 2 1
5 1 2 1 3 2 3 1 3 2 1 2 1 3 1 3 2 1 3 2 1 2 1 2 3 1 2 1 2
6 2 1 2 2 1 2 3 3 2 3 2 1 3 1 2 3 2 1 3 2 1 1 2 1 2 3 2 3
7 1 2 1 1 3 1 2 1 3 1 2 3 1 2 1 2 1 3 1 2 3 1 3 1 1 2 3 2
8 2 1 3 2 1 2 3 2 1 2 3 3 2 1 3 4 2 1 3 1 2 3 1 2 3 1 1 3
9 1 3 1 1 2 3 1 3 2 3 1 1 1 2 2 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 2 1
10 2 2 1 3 2 1 2 1 3 1 2 1 3 1 3 2 1 2 1 2 3 1 2 1 2 2 1 2
11 3 1 2 2 1 2 3 2 1 2 3 2 1 2 1 6 3 2 3 2 1 3 1 2 3 1 2 3
12 2 1 3 1 3 3 1 2 1 1 2 1 3 1 2 1 2 1 2 3 1 2 3 1 2 3 2 1
13 2 2 1 2 1 2 1 3 2 3 1 3 2 3 1 2 1 3 1 2 3 1 2 1 2 3 2 3
14 2 1 3 1 2 1 2 1 3 1 2 1 3 1 2 3 2 1 2 1 1 2 3 2 3 1 3 2
15 1 2 1 3 2 3 1 2 1 2 3 2 1 2 3 2 4 2 1 2 3 2 3 2 3 2 2 1
16 2 1 2 1 2 3 1 3 2 3 1 3 2 1 2 4 2 1 3 3 1 2 2 1 2 3 1 2
17 1 2 1 2 1 2 1 3 2 3 1 2 1 2 2 3 2 1 1 3 1 3 1 2 3 1 3 3
18 1 2 1 1 2 1 2 1 3 1 2 1 3 1 2 1 2 1 2 3 2 1 3 2 1 2 2 1
SUJETOS

19 2 1 2 2 1 2 2 1 3 1 2 1 2 1 2 6 5 2 1 2 1 2 1 2 3 1 3 2
20 1 2 1 3 2 1 2 3 2 3 1 2 1 2 3 2 1 3 2 3 1 2 3 2 3 2 2 1
21 2 1 3 1 3 2 1 2 1 2 3 2 1 2 3 4 3 1 3 3 2 1 2 1 2 3 1 3
22 1 2 1 3 2 3 2 1 3 1 2 1 2 3 2 3 2 1 2 2 1 2 1 2 3 2 2 1
23 2 1 2 2 1 2 3 2 1 2 1 3 1 2 1 2 1 2 1 3 2 1 2 3 2 3 3 2
24 2 1 2 1 2 1 2 1 3 3 1 3 2 2 3 2 1 3 2 1 2 1 2 1 2 2 1 1
25 2 1 2 3 1 2 1 2 1 2 1 3 1 3 2 4 5 1 3 1 2 3 1 2 3 3 2 3
26 1 3 2 1 2 3 2 3 2 3 1 2 1 2 3 2 1 2 1 2 1 2 3 2 1 1 2 2
27 2 1 1 2 1 2 1 2 1 2 3 1 3 1 2 3 2 1 2 1 3 2 1 2 3 2 1 1
28 2 1 2 1 2 1 2 3 2 1 2 1 3 1 3 6 3 1 3 2 1 2 3 2 1 3 2 3
29 1 3 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 3 2 1 3 1 2 2 1 2 3 3 3 2 2
30 3 1 2 3 1 2 3 2 1 2 1 3 2 3 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 3 2 3 1
31 1 3 2 1 2 1 2 1 3 1 2 1 2 3 2 3 4 2 2 1 2 3 1 2 1 1 2 3
32 1 1 1 3 3 2 1 2 1 2 1 3 1 2 1 2 1 2 1 2 3 2 3 2 3 3 1 2
33 3 2 1 2 1 2 3 2 2 1 2 1 1 2 3 2 1 3 1 2 1 2 2 1 2 2 3 1
34 1 3 2 1 2 1 2 1 3 1 2 1 3 1 2 1 2 1 2 1 2 1 1 2 3 3 2 3
35 2 1 1 3 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 3 4 2 1 2 1 2 1 2 1 2 3 1 1
36 3 2 1 2 1 2 3 2 1 2 3 1 2 1 2 3 2 1 3 2 3 2 3 2 3 2 3 2
37 2 1 2 1 2 3 2 3 1 3 1 2 1 2 1 2 1 2 1 3 2 2 3 1 2 1 2 1
38 3 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 3 2 4 1 2 3 2 1 2 3 2 3 1 2
39 1 3 2 1 2 3 2 1 2 1 2 1 2 2 3 2 4 2 3 2 2 3 2 1 2 3 2 3
40 3 2 1 3 2 3 2 3 1 3 2 1 3 1 2 4 3 2 1 2 3 2 3 2 3 2 3 2

136
ANEXO C

CÁLCULO DE LA CONFIABILIDAD

ALFA DE CROMBACH

Preguntas
Sujetos 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 Total
1 3 3 2 2 3 2 3 2 1 2 3 3 1 3 3 3 3 3 3 2 1 3 3 3 3 1 2 3 69

2 2 1 3 1 3 3 1 1 1 1 2 1 3 1 2 1 2 1 2 3 1 2 3 1 2 3 2 1 50
3 3 2 1 1 1 2 1 3 2 2 1 3 2 3 1 2 1 3 1 2 3 1 2 1 3 3 2 3 55

4 2 1 3 2 3 1 2 1 1 1 2 1 3 1 2 3 2 1 2 1 1 2 3 2 3 1 3 2 52
5 3 2 1 3 2 3 1 2 1 2 3 2 3 2 3 2 3 2 1 2 3 2 3 2 3 3 3 3 65
69,7
Media 3 2 2 2 2 2,2 2 2 1 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 3 2 3 2 2,4 2,4
Varianza 0 1 1 1 1 0,7 1 1 0 0 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 0,5 0 1 0 1 0,3 0,8 19,1

Alfa cronbach 0,75


   s12 

CONFIABILIDAD FUERTE
x 1  2 
  1  st 

28 1
27 0,274031564
1,037037037 0,725968436
0,75

137
ANEXO D

CÁLCULO DE CORRELACIONES

TABLA 11

CROSSTABS
/TABLES=VAR00001 BY VAR00019
/FORMAT=AVALUE TABLES
/STATISTICS=CHISQ CC
/CELLS=COUNT TOTAL
/COUNT ROUND CELL.

Tablas cruzadas
Gritos*Respeto tabulación cruzada
Respeto
Siempre A veces Nunca Total
Recuento 6 8 1 15
Siempre
% del total 15,0% 20,0% 2,5% 37,5%
Recuento 6 6 6 18
Gritos A veces % del total 15,0% 15,0% 15,0% 45,0%
Recuento 3 1 3 7
Nunca
% del total 7,5% 2,5% 7,5% 17,5%
Recuento 15 15 10 40
Total
% del total 37,5% 37,5% 25,0% 100,0%

Pruebas de chi-cuadrado
Valor gl Sig. asintótica (2 caras)
a
Chi-cuadrado de 5,663 4 0,226
Pearson
Razón de verosimilitud 6,497 4 0,165
Asociación lineal por 1,255 1 0,263
lineal
N de casos válidos 40
a. 5 casillas (55,6%) han esperado un recuento menor que 5. El recuento
mínimo esperado es 1,75.
Medidas simétricas
Valor Aprox. Sig.
Coeficiente de 0,352 0,226
Nominal por Nominal
contingencia
N de casos válidos 40

138
TABLA 12

CROSSTABS
/TABLES=VAR00006 BY VAR00022
/FORMAT=AVALUE TABLES
/STATISTICS=CHISQ CC
/CELLS=COUNT TOTAL
/COUNT ROUND CELL.

Tablas cruzadas

Chantaje*Acuerdos de convivencia tabulación cruzada


Acuerdos de convivencia
Total
Siempre A veces Nunca
Recuento 6 4 1 11
Siempre
% del total 15,0% 10,0% 2,5% 27,5%
Recuento 8 7 4 19
Chantaje A veces
% del total 20,0% 17,5% 10,0% 47,5%
Recuento 1 8 1 10
Nunca
% del total 2,5% 20,0% 2,5% 25,0%
Recuento 15 19 6 40
Total
% del total 37,5% 47,5% 15,0% 100,0%

Pruebas de chi-cuadrado
Valor gl Sig. asintótica (2 caras)
Chi-cuadrado de Pearson 6,828a 4 0,145
Razón de verosimilitud 7,252 4 0,123
Asociación lineal por lineal 2,234 1 0,135
N de casos válidos 40
a. 6 casillas (66,7%) han esperado un recuento menor que 5. El recuento
mínimo esperado es 1,50.

Medidas simétricas
Valor Aprox. Sig.
Coeficiente de
Nominal por Nominal 0,382 0,145
contingencia
N de casos válidos 40

139
TABLA 13

CROSSTABS
/TABLES=VAR00015 BY VAR00023
/FORMAT=AVALUE TABLES
/STATISTICS=CHISQ CC
/CELLS=COUNT TOTAL
/COUNT ROUND CELL.

Tablas cruzadas

Varias*Defiende sus derechos tabulación cruzada


Defiende sus derechos
Total
Siempre A veces Nunca
Recuento 2 3 3 8
Siempre
% del total 5,0% 7,5% 7,5% 20,0%
Recuento 7 2 8 17
Varias A veces
% del total 17,5% 5,0% 20,0% 42,5%
Recuento 1 10 4 15
Nunca
% del total 2,5% 25,0% 10,0% 37,5%
Recuento 10 15 15 40
Total
% del total 25,0% 37,5% 37,5% 100,0%

Pruebas de chi-cuadrado
Valor gl Sig. asintótica (2 caras)
a
Chi-cuadrado de Pearson 11,085 4 ,026
Razón de verosimilitud 12,118 4 ,016
Asociación lineal por
,093 1 ,760
lineal
N de casos válidos 40
a. 5 casillas (55,6%) han esperado un recuento menor que 5. El recuento
mínimo esperado es 2,00.

Medidas simétricas
Valor Aprox. Sig.
Coeficiente de
Nominal por Nominal 0,466 ,026
contingencia
N de casos válidos 40

140
TABLA 14

CROSSTABS
/TABLES=VAR00016 BY VAR00027
/FORMAT=AVALUE TABLES
/STATISTICS=CHISQ CC
/CELLS=COUNT TOTAL
/COUNT ROUND CELL.

Tablas cruzadas
Lugar escolar*Solución de conflictos tabulación cruzada
Solución de conflictos
Total
Siempre A veces Nunca
Recuento 0 3 0 3
Salón
% del total ,0% 7,5% ,0% 7,5%
Patio de Recuento 6 8 4 18
recreo % del total 15,0% 20,0% 10,0% 45,0%
Lugar Recuento 1 3 4 8
Pasillos
escolar % del total 2,5% 7,5% 10,0% 20,0%
Cancha Recuento 4 1 1 6
deportiva % del total 10,0% 2,5% 2,5% 15,0%
Recuento 0 4 1 5
Baño
% del total ,0% 10,0% 2,5% 12,5%
Recuento 11 19 10 40
Total
% del total 27,5% 47,5% 25,0% 100,0%

Pruebas de chi-cuadrado
Valor gl Sig. asintótica (2 caras)
a
Chi-cuadrado de Pearson 13,704 8 0,090
Razón de verosimilitud 15,222 8 0,055
Asociación lineal por lineal 0,085 1 0,770
N de casos válidos 40
a. 14 casillas (93,3%) han esperado un recuento menor que 5. El recuento
mínimo esperado es ,75.

Medidas simétricas
Valor Aprox. Sig.
Coeficiente de
Nominal por Nominal 0,505 0,090
contingencia
N de casos válidos 40

141
Matriz para validar el Instrumento dirigido a las y los Estudiantes

Título: Bullying y convivencia escolar en los estudiantes del tercer año de la


U.E. Marco Antonio Saluzzo de Maturín, Estado Monagas, durante el año
escolar 2016-2017.

Autora: Elmerida Birrot (2016)


Relación con Coherencia con Adecuada al
Modificar
Ít. Presentación variable en el área de nivel de la
contenido
estudio investigación muestra
01
02
03
04
05
06
07
08
09
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
Validación del experto
Nombre y apellido Cédula Ocupación Firma
1)
2)
3)
Observaciones:

142
143