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I.

PARA UN PRIMER ACERCAMIENTO AL MISTERIO EUCARÍSTICO


1. “¡Mysterium fidei!”: Al hablar del misterio de la fe, es realmente adentrarse al centro
mismo de la Eucaristía y de la vida del pueblo de Dios. Por lo tanto, en ella se recapitula
todos los misterios. Esta fe es personal y eclesial. La fe debe ser vivida para que alcance
la certeza de revelación y de verdad, a ello, hay que tener presente: Escritura, Tradición,
Magisterio. La Eucaristía constituye la opción fundamental de la fe. Como afirma Pablo
VI al referirse a ella “la Eucaristía es un altísimo misterio” y como nos dice el Vaticano II
“fuente y culmen de la evangelización” (PO 6 y AG 9).
2. La Eucaristía en la analogía de los misterios: en este apartado presenta ocho
analogías:
La teología trinitaria: la Eucaristía como acción de las tres Personas. Es don del Padre,
presencia del verbo encarnado, muerto y resucitado, y la fusión por medio del Espíritu
Santo.
Teología de la creación: se presenta el fruto y trabajo del hombre, que luego se convierte
en Cuerpo y Sangre de Cristo. La creación culmina en la Eucaristía.
Cristología: la Eucaristía lleva a la encarnación, pasión, muerte y resurrección del Señor
y apunta a su definitivo retorno.
La gracia: porque nos lleva a la comunión trinitaria y a la plenitud de filiación divina.
Virtudes teologales: se relaciona en la medida en que las exige y ejercita, las alimenta y
hace crecer. La Eucaristía está llamada al sacramento de la caridad.
Con la Iglesia: la Eucaristía hace la Iglesia y viceversa. Por ello, la Iglesia es el Cuerpo de
Cristo aquí en la tierra.
Con todos los sacramentos: porque todos tienen a la eucaristía como su centro y su
culmen.
La escatología: porque es la plenitud de la salvación en el hoy de la Iglesia, que nace y
renace del misterio de la cruz y florece en la Iglesia que clama “ven Señor Jesús”.
3. El centro de la fe, del culto y de la vida: Es el centro del culto cristiano porque la
Eucaristía es el momento central de la vida de la Iglesia, fuente y culmen de su
experiencia, como expresa bien la Constitución SC 10. Es el centro de la vida porque de
la celebración eucarística, fuente y culmen de la vida de la Iglesia, manan los dones de
la gracia y nacen compromisos precisos de vida personal, comunitaria y social.
4. Una rica síntesis inicial de la teología del Vaticano II: en el Concilio se puede apreciar
en varios apartados; y lo presenta como fuente y culmen. Esta concepción lo sintetiza el
CEC en los numerales 1322-1419.
5. Muchos nombres para una realidad única: A la Eucaristía se le ha dado varios
nombres, entre otros, los siguientes: Fracción del Pan, Cena del Señor, Acción de
Gracias, Sacrificio, Memorial, Comunión, Misa, Viático, etc.
II. CUESTIONES DE METODOLOGÍA TEOLÓGICA
1. Hacia una renovación de la teología eucarística: al hablar sobre la Eucaristía, en
cuanto investigación teológica y praxis se ha interesado más en lo exegético, teológico,
pastoral y ecuménico. El texto presenta en cuanto a lo bíblico, teniendo en cuenta el
género literario de los textos con carácter eucarístico. Y en lo ecuménico presenta: la
convergencia inicial con los ortodoxos, diálogo progresivo con anglicanos y nuevas
posturas de algunos protestantes.
2. Temas y propuestas para un tratado teológico sobre la Eucaristía: “Desde hace ya
veinte años la reflexión teológica sobre la Eucaristía está sustancialmente parada”. Y por
otro lado falta una exposición global armónica. Según G Colombo se presenta una
indecisión frente a los nuevo propuestos, además se incluye los valores científicos con
sus valores y defectos; por ello propone un tratado de contenido y métodos en tres: la
celebración de la eucaristía, el significado de la eucaristía y la finalidad de la eucaristía.
Mientras que para C Magnoli se debe tener en cuenta tres líneas: reseñas bibliográficas,
estudios bíblicos y estudios litúrgicos. En un principio estaba el trinomio: Iglesia,
Eucaristía, Caridad; luego se habla de Presencia real, Sacrificio y Sacramento.
3. Una propuesta concreta: siguiendo el esquema de Colombo se lo articula en tres
partes: La eucaristía a la luz de la escritura, de la tradición patrística primitiva y del
magisterio, la teología del misterio eucarístico y una conclusión: eucaristía y vida.
LA EUCARISTÍA EN LA BIBLIA, EN LA TRADICIÓN Y EN EL MAGISTERIO
CAPÍTULO PRIMERO. LA REVELACIÓN DEL MISTERIO EUCARÍSTICO
SECCIÓN PRIMERA: Los relatos de la institución de la Eucaristía

I. LOS TEXTOS DE LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA: la tradición apostólica presenta


cuatro: – Mc 14, 22-24; – Mt 26, 26-28; – Lc 22, 19-20; – 1 Co 11 23-26
Sobre estos textos los exegetas hablan en tres posiciones: unos lo centran en el contexto
de la última cena, otros, la conciencia que tenía Jesús sobre su muerte inminente, al
aludir al pan y al vino; y la tercera, lo ven como una cosa global, lo uno y otro.
En Lucas se puede vislumbrar tres momentos:
– Los ritos iniciales (Lc 22, 14-18),
– La cena verdadera y propia (Lc 22, 19)
– Los ritos finales (Lc.3, 4ss)
Marcos y Mateo se asemejan y constituyen la tradición petrina de Jerusalén. Mientras
que, Lucas y Pablo son similares y constituyen la tradición paulina de Antioquía.
II CONTEXTOS DE LA INSTITUCIÓN
¿Una cena pascual?: en cuanto a la cena se subrayan dos aspectos por su referencia,
el desarrollo del rito y, el sentido religioso de la pascua. Esto genera contrariedad. J.
Jeremías defiende la institución de la Eucaristía en la cena pascual, Mazza y Dufourt,
niegan llegar a conclusión por la contrariedad entre sinópticos y Juan.

Los indicios de una cena pascual: Pablo y Juan ven la Cruz en clave pascual. Cristo
inmolado. Esto también toma la tradición patrística y se ve la eucaristía en clave pascual.

El ritual de la Cena pascual: los alimentos pascuales son: pan ácimo (prisa por salir de
Egipto), el cordero asado, hierbas amargas (amargura en Egipto), Haroset o amasijo
(recuerdo del trabajo en Egipto), copa de vino rojo y agua, huevo, vinagre, limón.
La celebración de la cena comprendía cuatro momentos:
1º Qiddush: Se trata de los preliminares de la cena.
2º Maggid. Aquí se recita la haggadah de Pascua.
3º Bendición después de la cena: Barech.
4º El canto del Hallel y la birkat ha-shir.
1. El sentido salvífico de la Pascua: Lo importante es el sentido religioso de la pascua,
puesto que para el pueblo judío era hacer un memorial del acontecimiento pasado. Pero
también está la espera del Mesías el cual, debía venir en los tiempos de pascua, según
una tradición antigua. En la pascua de Jesús se puede ver que él celebra la pascua
anticipada y que luego se plenifica en su persona.
2. La pasión: Se presenta así ya que la pascua de Jesús tuvo lugar como una pasión, se
ve detalles especialmente en el evangelio de Juan: de sufrimiento, dolor, tristeza… como
dijo San Pablo: “en la noche que fue entregado” (1 Cor.11,23). Esto caracteriza el
significado de la eucaristía, como afirma Meliton de Sares en una homilía y que luego es
acogido por San Agustín y otros, la Pascua de Jesús ha tenido carácter de Pasión, de
sacrificio voluntario.
3. El contexto del servicio: Esto se trata de patentizar en la liturgia con el lavatorio de
los pies, humilde gesto de humildad y servicio; preludio como don de la vida por sus
amigos. por tanto, no se puede separar la Eucaristía al compromiso del servicio.
III. LOS ELEMENTOS DE LA CENA
Dos son los elementos de la cena Pascual: Pan y Vino. El pan es significa don de Dios,
sustento, que quien se priva de él muere, recuerda la huida de Egipto, alimento ofrecido
por el Señor, etc. Jesús se presenta como el Pan de vida y lo promete el Pan (su carne)
como vida del mundo. El vino ofrecido en libación sobre el sacrificio. Significa la alegría,
el banquete festivo por su color rojo evoca la sangre. Por ello, en la cena Jesús asume el
carácter de vino-sangre.
La copa es símbolo de acción de gracias y alianza con Yahvé, pero además tiene carácter
sacrificial porque en ella se recoge la sangre de la víctima. Beber el cáliz significa aceptar
la voluntad de Dios. Es entonces el conjunto de las categorías de alianza-expiación,
salvación-comunión y liberación-banquete escatológico de alegría perenne.
IV. LOS GESTOS RITUALES DE LA INSTITUCIÓN
Tomo el pan–el cáliz. Es considerado un gesto simple y funcional. En la tradición el padre
de familia fijaba la mirada al cielo para bendecir los alimentos. Jesús también eleva los
ojos al cielo.
Bendijo–dio gracias. La fracción y ofrecer el cáliz eran mediante una plegaria de
bendición; por ello, los evangelios hablan de una acción de gracias. Y Jesús como buen
judío también lo empleó.
Partió el pan. Expresa el compartir. La comunión en el mismo cuerpo. Para Max Thurian
también el gesto de verter el vino en el cáliz podría tener un sentido sacrificial, para
indicar que la sangre misma será derramada.
Tomad, comed. Tomad, bebed. Es la invitación a participar de lo que Jesús mismo ofrece
como alimento. Se ofrece Él mismo en todo su ser.
V. LAS PALABRAS DE LA REVELACIÓN
En Jesús las palabras toman un nuevo significado ya que las palabras se insertan en un
clima de explicación de sentido simbólico y real de la Pascua. A continuación, las
siguientes palabras:
Las palabras sobre el pan: “Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros”. Es una
plena identificación con el pan y, además, remota un sacrificio a favor de.
Las palabras sobre el cáliz: “Este es el cáliz de mi sangre” al hablar de “mi sangre” evoca
a toda la persona. La sangre reclama el don voluntario de la persona misma en el signo
interior de la vida, es decir, la sangre.
De la alianza: Jesús es el nuevo Moisés que proclama la nueva alianza.
Alianza nueva: Jesús indica claramente realizada en la propia sangre, en el sentido
negativo y positivo: remisión de los pecados y don del Espíritu Santo.
Derramada: Se trata de la conciencia de Jesús ante su próxima muerte violenta,
aceptada como sacrificio voluntario. Él ofreciéndose libremente a su pasión... y también
aceptando sufrir voluntariamente por nosotros.
Por vosotros y por muchos: Jesús manifiesta el cumplimiento de la profecía que se
entrega pro rescate de muchos.
Por la remisión de los pecados: aquella sangre es necesaria para la remisión de los
pecados y la efusión del Espíritu Santo.
Las palabras de la anamnesis: Es repetir el sentido memorial del paso del Señor que los
libera de la esclavitud de Egipto, mientras que, en Jesús se refiere a su cuerpo y sangre
como imprescindibles para la salvación.
La súplica escatológica: Como en la pascua el cáliz tiene sentido de dolor y tristeza,
sacrificio y liberación, muerte y vida. Y la eucaristía conserva ese sentido escatológico.
VI. CONTEXTOS RITUALES SIGNIFICATIVOS
Se presenta cinco contextos rituales a continuación, los detalles:

 Haggadàh. Significa la palabra que revela el contenido del misterio, está en el


corazón mismo de la institución y celebración de la Eucaristía.
 Toda’. Esta proclamación es ya para Jesús mismo el ofrecimiento de su sacrificio
espiritual.
 Berakah. Presenta a la Eucaristía como una bendición, una plegaria de acción de
gracias. Tal es el sentido de la plegaria de Jesús al Padre que acompaña las palabras
de ofrecimiento del pan y del cáliz.
 Zikkarôn. La Eucaristía asume y relanza la categoría del sacrificio-memorial.
 Berith hadassa. Jesús la asume como celebración y memorial de la alianza nueva que
procede de la fidelidad de Dios.
VII. LAS TRES CATEGORÍAS IMPLICADAS EN LA INSTITUCIÓN
Estas categorías están vistas en dos trilogías: la primera; la cena de Jesús es el contexto
institucional y ritual. Lo recuerda la tradición. La cruz: Miran realmente al cuerpo que
será entregado y la sangre derramada, donde será ofrecida la vida por la muchedumbre
y la remisión de los pecados y será sellará la alianza. La fracción del pan, Cena del Señor
que ahora instituye Cristo para el tiempo de la Iglesia hasta su retorno. Y la segunda
consta del banquete. Se trata de un banquete religioso, sacrificial, que une con Dios y
con los hermanos, celebra la Pascua y la alianza en la comunión con los mismos
alimentos y la misma bebida. El sacrificio. Se trata de un sacrifico en el don personal y
voluntario de la vida y en la presencia se ofrece, el cuerpo y la sangre del Señor; se trata
de una realidad objetiva y no de un mero simbolismo.
VIII. PERSPECTIVAS DE TEOLOGÍA BÍBLICA
1. El sentido realista de las palabras de la institución: debe ir de la mano el símbolo con
la realidad, sólo así las palabras y hechos de Jesús cobrarán un sentido real y simbólico,
y esto hará ver a la Eucaristía como la plenitud de la gracia que viene a nosotros. A esto
afirma también Max Thurian “toda reducción del sentido realista de las palabras del
Señor reduce igualmente el alcance del realismo de su sacrificio y de los efectos
salvíficos de la Eucaristía”.
2. El realismo de la repetición: en cada Eucaristía está el sacrificio, la presencia y el
banquete. L Bouyer habla no de mera conmemoración sino de memorial, una prenda
sagrada que se conserva como tesoro espiritual por excelencia. Por ello, en cada
celebración el Padre nos presenta a nosotros y nosotros lo volvemos a presentar el
Memorial, a la persona misma de su Hijo, como sacrificio de amor y redención.
SECCIÓN SEGUNDA: Otros textos eucarísticos del Nuevo Testamento
1. LOS TEXTOS EUCARÍSTICOS DE LA TRADICIÓN LUCANA
1. Los discípulos de Emaús (Lc 24, 13-35): en este texto se ve el sentido eucarístico en la
fracción del pan, puesto que esa experiencia es la que se manifiesta eficazmente y los
discípulos pueden ver su presencia.
2. Los textos de los Hechos de los Apóstoles: En sus relatos vemos que presenta la
fracción del pan, la misma se da en comunidad y el primer día de la semana. Todo esto
animado por la fuerza del Espíritu de Pentecostés.
2. OTROS TEXTOS PAULINOS
La Eucaristía aparece como banquete-sacrificial de comunión con el Señor. Es un nuevo
y más preciso anuncio del rito y del sentido de la Cena del Señor, ante los abusos que
Pablo denuncia en la celebración de la Eucaristía. La necesidad de un comportamiento
cristiano que sea vivido en pleno acuerdo con el sentido cristológico y eclesial de la
Eucaristía que se celebra como memorial del Señor y del don de sí por su Iglesia.
3. LA REVELACIÓN DEL PAN DE VIDA EN EL EVANGELIO DE JUAN
Se presenta dos interpretaciones: la de los cafarnaítas, quienes ven el comer y beber la
sangre de manera exgerada en cuanto a proceso biológico hasta la digestión y sus
consecuencias; y por otro, lo que dice J de Hus que es necesario la comunión bajo las
dos especies para que se cumpla lo dicho por Jesús.
Es importante tener en cuenta que la vida eterna indica la vida del Verbo, que tenía al
principio y que tendrá tras su retorno al Padre. Se alude a la resurrección escatológica
del último día e indican el sentido salvífico de la Eucaristía como comunión de vida.
Orientaciones de teología bíblica: se presenta a Jesús como real, más no un fantasma. Y
en esta acumulación de misterios se ve el aspecto claramente trinitario del misterio
eucarístico. Es el pan que el Padre da, pan bajado del cielo. Es la presencia del Hijo; es la
carne vivificada por el Espíritu Santo.