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LAS ZONAS ARQUEOLÓGICAS DE GUERRERO

PRESENTACIÓN

Rosa María Reyna Robles


Dirección de
El estado de Guerrero abarca un territorio de 63 794 km² dividido en 81 municipios y siete regiones
geopolíticas. Es una entidad que destaca por haber sido la sede de acontecimientos históricos relevantes,
por conservar una cultura viva de enorme riqueza y variabilidad, y por tener un legado arqueológico
extraordinario
A lo largo y ancho de su territorio se han registrado poco más de 1700 zonas arqueológicas de diferente
naturaleza y edad, de las cuales siete se consideran abiertas al público. Entre éstas, cuatro son las más
importantes y visitadas: La Organera-Xochipala, Palma Sola, Teopantecuanitlán y Cuetlajuchitlán. Las
dos primeras tienen un área de servicios al público y su acceso se realiza con facilidad. Tres tienen menor
afluencia de visitantes: Los Tepoltzis, Ixcateopan y Huamuxtitlán. Todas cuentan con custodios del
INAH y en ninguna se cobra la entrada. Otros vestigios relevantes por su colorido y antigüedad son las
pictografías sobre rocas, un rasgo casi exclusivo del estado de Guerrero, como las de Oxtotitlán y
Juxtlahuaca, que celosamente cuidan los habitantes de comunidades cercanas.

LA ORG ANER A-XOCHIPAL A (XOCHIPAL A)


* PALMA SOLA (ACAPULCO)

Esta zona arqueológica se localiza en la ladera sur del cerro de El Veladero en el puerto de Acapulco.
Aunque carece de vestigios arquitectónicos, destaca por las 18 rocas de granito grabadas con motivos
antropomorfos, de la flora y fauna propias del entorno y, al parecer, de cuentas calendáricas y de la

TEOPANTECUANITLÁN (COPALILLO)

Esta zona arqueológica es la más importante de época olmeca


En el acceso principal se encuentra el conjunto arquitectónico más importante conocido como
El Recinto, un patio hundido rodeado por muros verticales levantados con enormes bloques de
piedra, recortados en forma tal que no se necesitó unirlos con mezcla. Sobre los muros este y
oeste se dispusieron cuatro esculturas monolíticas que posiblemente representen deidades del
agua o de la lluvia. Con las manos sostienen mazorcas de maíz y portan algunos atuendos
propios de jugadores de pelota. En el exterior del patio se descubrieron los restos de etapas
arquitectónicas anteriores recubiertas con aplanados de lodo.

OXTOTITLÁN (CHILAPA)

Entre las varias pictografías antropomorfas de estilo olmeca que se encuentran cerca de
Acatlán, municipio de Chilapa, sobresale esta magnífica pintura policromada. Fue pintada sobre
un acantilado a 10 m de altura en varios tonos de rojo, azul, ocre y café rojizo. En ella se
representa a un personaje ricamente ataviado, sentado sobre la cabeza de un monstruo-jaguar
que simula una cueva. El yelmo tras su cabeza aparenta ser de un búho cuyas alas caen como
capa. La escena se relaciona con el agua, la lluvia y la fertilidad. Aunque es difícil fechar las
pinturas sobre rocas, ésta está asociada a un sitio habitacional y ceremonial de 80 ha, cuya
ocupación más importante se situó entre 900 y 400 a.C.

JUXTLAHUACA
(QUECHULTENENGO)

En las grutas de Juxtlahuaca, municipio de


Quechultenengo, se encuentra una pictografía de 1.5 por
2.5 metros. En ella se representa a una figura humana y un
jaguar pintados en negro y rojo sobre un fondo blanco. Por
la sugestiva posición de la cola del animal se le ha
interpretado como la unión sexual de estos dos seres,
relacionada con los orígenes míticos y con la fertilidad, el
agua y la lluvia.
HUAMUXTITLÁN (HUAMUXTITLÁN)

Huamuxtitlán se encuentra en el municipio del mismo nombre, en el extremo noreste de


Guerrero, cerca de los límites con Puebla y Oaxaca. Su nombre náhuatl significa “entre el
huamuchal”. Para llegar, desde Chilpancigo se toma la carretera que va hacia Tlapa y pasando
esta población se prosigue por el mismo camino hasta Huamuxtitlán.

IXCATEOPAN (IXCATEOPAN)

conjunto sugiere se
utilización para
ceremonias
religiosas, para
funciones
administrativas y de
posible intercambio
comercial. Entre los
edificios destacan
los de planta
circular, o altares, y
las escalinatas
flanqueadas por
alfardas rematadas
con un elemento en
forma de dado,
rasgo
arquitectónico típico del Posclásico tardío.

*
LOS TEPOLTZIS (TIXTLA)

Los Tepoltzis o Tepoltzin, en lengua náhuatl significa “el hijo de la montaña”. La zona está
formada por varios conjuntos arquitectónicos, de los cuales sólo en uno se han liberado algunas
estructuras. En éste se han detectado seis amplios espacios ubicados en varios niveles, que
posiblemente sean las plazas en las que se distribuirían los edificios, de los cuales quedan
algunos restos. Ya que en esta zona no se ha realizado una investigación arqueológica
completa se desconoce su posible filiación cultural y su edad precisa, aunque se piensa que
probablemente date de alrededor de 1000 d.C.

* CUETLAJUCHITLÁN (HUITZUCO)

Se calcula que el sitio


abarca 35 ha de las
cuales sólo se han
explorado dos. Estuvo
ocupada
principalmente en los
dos siglos anteriores y
los dos posteriores a
nuestra era. Por ciertos
rasgos arquitectónicos
y escultóricos se sabe
que formó parte de la
cultura Mezcala en su
etapa correspondiente
al Formativo. En lengua
náhuatl puede significar
“lugar de flores rojas” o
“lugar marchito”.
Ubicada en el municipio de Huitzuco, Cuetlajuchitlán destaca por su temprana planificación a
partir de dos ejes transversales formados por calles o pasillos enlajados, desde donde se
distribuyen nueve conjuntos arquitectónicos levantados con cantera rosa, cortada y
ensamblada con gran destreza. El asentamiento se adaptó a la pendiente del cerro y cuenta
con infraestructura hidráulica formada por una red de drenajes y depósitos para almacenar el
agua que se condujo por medio de canales enlajados desde un manantial localizado 500 m al
oeste.

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